Yo estoy aquí hoy como un panameño agradecido

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La opinión del Jurista…..
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ALBERTO S. BARROW N.

Panamá es impensable sin la existencia de la ruta interoceánica.

Desde el primer colonialismo hasta hoy, el territorio fue estratégico por ser la cintura terrestre más angosta de América.

Más de cinco siglos han marcado el destino del istmo, como paso y ruta entre los mares.

En las alturas de las montañas del Darién panameño se divisó el Mar del Sur y se cambio el tamaño del mundo. Y se supo que eran mares separados y la ruta exigía abrir un estrecho, un camino para unirlos.

Unir las aguas en Panamá es un hecho único en la historia humana. Todo lo que somos tiene que ver con esta particular circunstancia, es parte de la genética conque fuimos formados.

Los panameños debemos adquirir plena conciencia de este hecho singular de haber construido nuestra nación bajo ese determinismo geográfico.

Y el paso entre los mares implica movilidad de gente de todas partes del planeta. Y la gente se junta, tiene hijos y se mezcla. Esos que pasaron y se quedaron son los padres de nuestros abuelos porque ha pasado más de un siglo de esta historia de unir los océanos

Por tanto, el ser panameño está inyectado de la sangre plural.
Una nación que es encuentro complejo de muchas naciones que por aquí pasaron. Migraciones que dejaron aquí su semilla y son parte indisoluble de la nación pluricultural y multiétnica.

La idea de hacer el Canal y abrir la zanja canalera es la geografía activa en nuestro suelo y que influyó en la forma particular de ser nación de los panameños.

Por todo ello, nosotros somos los habitantes identificados con una “panameñeidad”, pero repito, hecha de la diversidad y la pluralidad.

Vivimos aquí en el delgado istmo, somos multicolores, blancos, negros, chocolates, zambos, mulatos, cuarterones, y esto ocurrió en este istmo donde está enclavado el Canal de Panamá. Como injustos amos y esclavos, como colonizadores españoles primero y gringos después, y fuimos colonizados directos, físicamente segregados con todo lo injusto y deformante que esto implica. Es un caso histórico único en América Latina.

Me refiero a todo esto, para poder expresar que nada comenzó ahora, comenzó hace quinientos años y eso se debe respetar. La historia se tiene que respetar.

La epopeya, la odisea de abrir la tierra y conectar las aguas, es obra de los hombres y fue una empresa de fabulosas magnitudes, que debemos valorar en todas sus dimensiones y entender en sus contradicciones también. Por eso vinieron del Caribe y otras naciones a trabajar en este foso infernal al construirse el Canal.

El Canal que costó demasiadas vidas; costo miles en los derrumbes, por causa de la fiebre amarilla y la malaria, en la primera excavación. Después fue la discriminación, mártires y sangre a lo largo de un siglo XX, el territorio partido en dos, violentada la soberanía. Un país dentro de otro.

Un siglo de luchas populares por reivindicar esa zona excluyente. Las negociaciones en su etapa final que lideró Torrijos e interpretó el sentimiento de todos los panameños por su bandera y su tierra.

Se logró y ya no está en manos extranjeras sino que es nuestro. El peligro está en que no podemos “cambiar amo blanco extranjero por amos de igual mentalidad colonial”. “Amo blanco por amo chocolate”, es decir una burla de la historia. Cambiar “los rubios del Norte por los de acá”.

Repito: En la zanja está el sudor y el sacrificio de los trabajadores que lo hicieron y allí murieron. En los cementerios están esos héroes que hicieron una obra monumental. A todos ellos hay que rendirle honor y agradecer su ofrenda por la patria.

En estas aguas que están aquí está escrita esta historia con sangre indeleble.

La ampliación en el siglo XXI es una obra necesaria, ser competitivos y evitar que la ruina de la ruta arruine a Panamá.

Pero debe quedar claro que, por esa historia y esa formación particular de la nación y el alto costo que ha pagado Panamá y su gente, el Canal es de todos, a todos nos pertenece, de todos deben ser los beneficios que se deriven de las ganancias por su uso comercial, marítimo y de comunicación.

Hay por años acuñada la frase “Pro Mundi Beneficio”. El “Pro Beneficio para todo Panamá” es ahora el tema y el asunto que se debe concretar. Y todos significa “todos” los panameños no unos cuantos.

Yo estoy aquí como un panameño agradecido por todos los que hicieron posible hacer el Canal y también porque el pueblo de Panamá tomó la decisión histórica de ampliarlo. Autoexcluirse de algo que a todos nos pertenece no es una posición correcta y nada construye en la conciencia nacional. He venido a honrar a mis compatriotas y con humildad agradecerles que exista una luz hacia el futuro de un Panamá justo y próspero. Esa prosperidad no caerá del cielo, tenemos que luchar para que eso sea así.

Yo vengo a este acto histórico con mi orgullo de panameño a reiterar que si bien el Canal es para el tránsito pacífico de las naves del mundo, ahora con mayor vigor y capacidad tecnológica y dimensiones lo tiene que ser para los casi cuatro millones de panameños logremos el desarrollo con equidad.

Esto es, vencer la pobreza y la falta de oportunidades; incluir a todos, no tener prácticas discriminatorias contra ningún grupo humano, es educación, salud, infraestructuras nacionales, inversiones públicas, para todos.

Es un deber del Estado hacerlo sin regatear nada a ningún panameño.

Los beneficios del Canal no deben ser para otro fin que el bienestar directo de toda los habitantes. Hay que romper aún cercas mentales, hay aún el riesgo vivo de que se reedite una forma colonial en lo que es el neocolonialismo. Esa sangre derramada no fue para burlarse de una historia muy profunda y ejemplar.

Nadie puede abrogarse el derecho de decidir por sí solo el destino de los beneficios que ese Canal genera y generará.

Todos debemos ser parte de las decisiones porque es propiedad de todos y es herencia para nuestros hijos.

Yo creo que en nombre de todos esos años de dolor, colonia, lutos y tristezas, debemos construir una sociedad alegre, justa y compartida.

Es un día histórico, porque si lo administramos con juicio y con responsabilidad, cumplirá este Canal la función de ser el motor de desarrollo de Panamá.

Si hay un lema nacional ese tiene que ser: el Canal es de todos y para beneficio de todos.

*En las riberas del Canal de Panamá, domingo 26 de junio de 2016.

Enlace corto a este artículo:    wp.me/pwrGP-biO

 

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Impactos de la ampliación del Canal en el desarrollo portuario

La opinión del Estudiante graduando de Ingenieria en Transportación y Logística de Puertos en la Universidad Marítima de Dalian, República Popular China…

 

IVÁN ANDRÉS MONTAÑÉZ
panachina2010@gmail.com

Una mirada retrospectiva a nuestro entorno regional evidencia el creciente interés que tienen los gobiernos de Costa Rica, Colombia, Ecuador, Perú y Chile que han emprendido el desarrollo de sus infraestructuras portuarias con inversiones millonarias, algunas de las cuales con incidencia ante la ampliación del Canal de Panamá que culminará en el 2014, y se preparan modernizando sus terminales portuarias dotándoles de infraestructuras modernas con mayor calado, para que respondan con mayor capacidad a la dinámica del desarrollo del comercio marítimo internacional.

Precisamente, el 90 por ciento del comercio internacional se realiza por el transporte marítimo, y la obra de ampliación del Canal, en la que está inmersa la nación panameña, se propone atender la demanda de barcos con más de 10 mil contenedores, estará lista en el 2014. La ampliación del complejo portuario panameño que integra el Canal beneficiará, entre otros sectores fuertes de exportación, al petróleo que se dirige a Estados Unidos, así como el que se dirige a China.

Panamá posee 18 puertos, 11 son administrados por la Autoridad Marítima, dan servicio al transporte internacional y de cabotaje. Mientras siete puertos son administrados y operados por empresas privadas bajo la fiscalización de la Autoridad Marítima, en el Atlántico como en el Pacífico. No existe la menor duda, la estrategia marítima de Panamá le proyecta a convertirse a corto plazo en el principal centro de transbordo de contenedores de América Latina y el Caribe, específicamente en el área de Coco Solo Norte, donde experimenta un sostenido y creciente desarrollo portuario.

Las operaciones portuarias, mejorarán la eficacia y eficiencia en el intercambio económico entre Asia y América, por lo que los puertos panameños como los de la región requerirán prepararse ante los cambios y oportunidades que demandará la ampliación del Canal de Panamá.   La inversión en el tercer juego de exclusas, de excepcionales dimensiones, supera los 5250 millones de dólares y permitirá el paso de grandes buques de mercancías a partir de 2015.

La importancia estratégica de Panamá como plataforma logística se inserta en el tráfico mundial, promoviendo el desarrollo portuario y logístico que se beneficiará ostensiblemente con la ampliación del Canal, como factor de conectividad global abriendo posibilidades de colaboración y cooperación con puertos europeos y asiáticos.

Las ganancias que se obtienen hoy día en los puertos modernos depende de tecnologías eficientes, acordes con las exigencias del comercio marítimo internacional, por tanto nuestros puertos, que mueven más de cuatro millones de contenedores anualmente, deben funcionar lo más eficientemente posible, aprovechando la disposición de muelles, la ampliación de sus bodegas y patios de contenedores, para garantizar la transferencia de mercancías en forma rápida, segura y económica entre el transporte marítimo y terrestre.

Con la modernización de las infraestructuras portuarias, los panameños estamos dando el salto cualitativo para sintonizarnos competitivamente y sin complejos en las nuevas corrientes que imperan en el desarrollo portuario regional, aprovechando las tendencias del comercio marítimo internacional, que lidera China, para posicionar con seguridad, eficiencia y confiabilidad el servicio del Canal con sus componentes portuarios, que son parte de la cadena de suministro mundial.

Quienes estamos formándonos en China, el segundo usuario del Canal y principal abastecedor de la Zona Libre de Colón, lejos de la patria, hemos sido testigos privilegiados de las grandes transformaciones tecnológicas y el desarrollo económico que ha experimentado este país durante los últimos años, por ello comprendemos el futuro promisorio que le depara a nuestro país como eslabón estratégico en el comercio marítimo internacional con esta parte de Asia.

 

Este artículo se publicó el 16 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

El puñal colonial y el alma de Caín

La opinión del Abogado…

LUIS QUINTERO POVEDA
attorneyspanama@hotmail.com

La Autoridad del Canal de Panamá, a través de su revista El Faro, edición Mes de la Patria, nos presentó noticias del hallazgo de una daga, espada o puñal colonial. Tal encuentro ha sido desenterrado por los trabajos de ampliación y se reporta, que hace meses se ha consultado a técnicos en arqueología, tales como a Suart W Pyhrr del Museo Metropolitano de Nueva York, a Tobías Capwell de la Colección Wallace de Inglaterra y a John Clement de Georgia, Estados Unidos. Y sobre ese mismo fierro viejo, ya pentacentenario han trabajado restauradores panameños, quitándole los óxidos cuidadosamente con productos químicos especiales. Aún así, a esa arma ahora totalmente inofensiva, todavía se le ve como algo misterioso.

Como si el puñal de marras, ahora nos hablara, los estudiosos suponen que fue usado en un duelo.

Hecho quizás remoto, aunque de veras sí es muy posible que dos espadachines castellanos dirimieran sus porfías a punta de filo limpio entre ellos, de 1590 a 1610 a orillas del Camino de Cruces. Aunque los perínclitos peritos, precisan que era una daga ropera; es decir, que el portador la traía oculta entre sus ropas y que en efecto era auxiliar de espadas, ayudando a otra arma, en defensas o ataques. !Um, dois, trés, ficta-fondo!, así se gritan los esgrimistas.

La historia de toda arma es atacar o defender, así lo estructuraron Mao Tsedung, Charles De Gaulle y otros autores ya clásicos. Arma también resultó ser la piedra que un mono arrojó sobre la gente de Pedrarias, quedando aquel, víctima sin dientes de por vida, según lo relatan varios cronistas de la época como Pedro Mártir de Anglería y el Inca Garcilaso.

Yo, estaba leyendo estos reportajes sentado en un restaurante, en mi querido pueblo, Chitré, entre los vapores de una taza de café caliente; afuera, a la calle una llovizna pertinaz, se extendía por todo el día, y de pronto mis amigos españoles vieron las fotos de la daga y me dice don Tertulio Pico Loro  ‘hombre, pero si la misma espá nos quiere hablar, eso es de nosotros de la época de España, eso no tiene nada que ver con el Canal, que é despué, una coza é el tiempo de colonia y otro es la construcción del Canal’.

De pronto yo vi que en mi taza ya solo había fondo, porque me había bebido todo el café.   Y me puse a ver que es verdad que la misma daga nos quiere hablar, porque si ella tiene elementos de Quillón, debemos buscar aquella toponimia, o anagrama; es decir, ¿dónde queda Quillón..?

Si los técnicos dicen que fue confeccionada con ricasso, entonces pesquisemos qué es ricasso, y de dónde se origina, y si dicen que ella también contiene elementos de anneu y de stitichblatt, entonces debemos despejar cuándo comenzaron tales estilos y de dónde proceden.

Si fuese arma de repetición consultaríamos La Tercera Ola de Alvin Toffler, los estudios de Isaac Assimov, así como para entender el Canal de Panamá, en la Era Atómica;  es preciso revisar las brillantes explicaciones de nuestro Narciso Garay en su obra ‘La novísima compañía del Canal de Panamá’.

¡Oh, lectores Tertulianos!, no nos demos de parirotazos los unos a los otros, porque en realidad no hay que descifrar nada, toda vez que es la misma espada, el mismo puñal de la ampliación del Canal de Panamá, el que nos quiere hablar y ya nos habló por su propia alma, que es la misma alma de los nietos de Caín.

Este artículo se publicó el 12 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.  El resaltado es nuestro.

Ni lo uno, ni lo otro, sino todo lo contrario

La opinión del Abogado, Administrador de Empresa, profesor Universitario….


Miguel A. Boloboski Ferreira

Luego de la construcción y posterior ampliación del Canal; la gran minería y su eventual desarrollo en el territorio nacional, constituye la decisión de mayor importancia en nuestra historia republicana con profundos efectos a futuro; incluso más allá de lo inimaginable. Las variables de sus connotaciones son tan amplias que simplemente no habrá sector o grupo que no sienta sus efectos; sean éstos positivos o negativos. Tamaña responsabilidad no puede ser asumida por unos pocos.

Gracias a lo dispuesto en el artículo 325 de nuestra Constitución Política, el 24 de abril de 2006, luego de años de estudios encargados por la Autoridad del Canal de Panamá (y su antecesora inclusive), el entonces Presidente de la República convocó a todos los panameños con mayoría de edad a participar de manera voluntaria en el Referéndum que definiría lo concerniente a la ampliación del Canal, el cual finalmente se llevó a efecto el 22 de octubre del mismo año.   Si bien el 76.83% de los panameños votó a favor de la ampliación, un significativo 21.76% se manifestó contrariamente. Recuerdo con agrado que durante la campaña previa (6 meses) circularon a nivel nacional y en sano ambiente, argumentos a favor y en contra; y a pesar de lo caluroso del debate no recuerdo un solo incidente desagradable. Hubo altura, y lo más importante, todos tuvimos la oportunidad de expresar libremente nuestra opinión.

Cada vez que los panameños utilizamos el método de consulta como medio alterno para la solución de nuestras diferencias hemos logrado establecer el rumbo a seguir; que luego las minorías en discrepancia han sabido reconocer con hidalguía sumándose a la construcción del objetivo común. En 1946 mediante Asamblea Nacional Constituyente se aprobó la que muchos todavía consideran la mejor de nuestras Cartas Políticas. En 1977 (en pleno régimen militar) los Tratados Torrijos-Carter (7 de septiembre) fueron sometidos a plebiscito nacional (23 de octubre) luego de un brevísimo período de discusión de cuarenta días.

Los actos legislativos 1 de 1993 y 2 de 1994 (léase los partidos políticos representados en la Asamblea Legislativa) reformaron la Constitución incorporando el Título XIV relativo al Canal de Panamá.

Convocar a un Plebiscito (no referéndum), o sea someter la propuesta a votación para que los ciudadanos se manifiesten a favor o en contra, resulta ser a todas luces la mejor de las alternativas de consulta ante un tema tan delicado.

En “El Señor de los Anillos” el filólogo y escritor británico Tolkien narra de manera especial sus temores y aprehensiones ante “la tentación del hombre” y los efectos de la revolución industrial en la Naturaleza, invocando del catolicismo una parte de su oración principal: “Padre; no nos dejes caer en la tentación y líbranos de todo mal”.

<>Artículo publicado el  27  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Agua, agua, agua, turbiedad y la cuenca del Canal

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La opinión del Jubilado…


Alexis Alvarado Jutting 

arealva@cwpanama.net

Hace alrededor de 25 años, el Gobierno del Presidente Eric Arturo Del Valle atendió la preocupación de un grupo reducido de técnicos e investigadores por la ingente deforestación en la Cuenca del Canal;   el grupo Técnico contó con el apoyo y ayuda del gobierno de esa época.

Al cabo de un año de estudio y análisis, presentaron un compendio de la realidad de la Cuenca Hidrográfica del Canal, Río Chagres, Alajuela, y el lago Gatún, donde señalan la importancia de la cuenca del Canal y factores económicos que están afectando el sistema de producción y almacenaje de agua. Las consecuencias de no tomar conciencia y de continuar con la tala de los bosques primarios, la destrucción de los recursos naturales, amenazarían las fuentes de agua y el abastecimiento del líquido, para las ciudades de Panamá, Colón, y Chorrera. Además, para el buen funcionamiento y eficiencia del Canal.

 

La preocupación existente es que la sub Cuenca de Alajuela es la más crítica, dado que ha sido la más afectada por la constante destrucción que se da anualmente por parte de los campesinos que siembran sus productos para sus necesidades, aún el campesinado no ha tomado conciencia de que se debe ir reforestando los bosques que han devastado.

La indiscriminada destrucción de los bosques está provocando dos grandes problemas ecológicos: la sedimentación en los lagos y la contaminación de sus aguas. “La acumulación de lodo obedece a la erosión provocada por la indiscriminada deforestación,  la apertura de caminos mal hechos, y últimamente la extracción de materia prima para suplir la industria de la construcción de la región.   A mayor cantidad de lodo en Alajuela menor la capacidad de almacenaje, por tanto, estamos en menor capacidad de producir agua para la Ciudad de Panamá.    Por otra parte la pérdida de la calidad de las aguas, se debe a una mayor turbidez, conteo de bacterias y descenso en los niveles de oxígeno.” (*)

El peligro existente hoy día, es que el lago Alajuela ha perdido su capacidad de almacenaje, casi el 25% del volumen de almacenamiento.   Lo preocupante de este estudio era la advertencia de que la sedimentación resta eficiencia al Canal, también señalan que peligraría la ampliación del Canal; en caso de que no se tomaran las medidas necesarias para evitar la deforestación indiscriminada de los bosques primarios.   Sin embargo, esta preocupación la vemos con el Ministro del Canal que se ha involucrado personalmente con su equipo técnico, para así evitar una situación más grave que afecte el buen funcionamiento del Canal.

 

Se ha determinado que en las cabeceras del Chagres y sus afluentes está la mayor cantidad de los bosques primarios que sobreviven. Indudablemente este fue el motivo por el cual la potabilizadora de Miraflores no tuvo mayores problemas en la crisis de la distribución del líquido.

Si el Gobierno no toma las medidas necesarias y correctivas para subsanar y frenar la deforestación en los bosques primarios existentes como el Parque Nacional, Alto Chagres y el Parque Nacional Soberanía, peligraría el funcionamiento del Canal.

Los integrantes del estudio pronosticaron que si no se tomaban las medidas correctivas, en el año 2010, se iba a dar la crisis que hoy afecta a la población metropolitana por falta de agua esencial para la salud,   lo preocupante es que continuará la crisis del agua y se agravará en la época de verano o cuando venga el Fenómeno del Niño.

 

Estoy seguro que el gobierno tiene la buena intención de resolver la problemática del agua, pero también pienso que el gobierno debe llamar a los entendidos, ecologistas y ambientalistas; atender sus preocupaciones y conjuntamente tomar una decisión para beneficio del país, además, de aplicar las leyes existente para proteger el medio ambiente.

 

Sería conveniente, que el Gobierno desestimara la compra de los corredores, la construcción del edificio inteligente en la Avenida Balboa e incluso no aventurarse con el Metro; ese dinero deben invertirlo en reforestar todo el área del Lago Alajuela en conjunto con las comunidades que se encuentran a su alrededor.

 

*Informe del Grupo de Trabajo sobre La Cuenca del Canal de Panamá. Pág.19. Año 1986. Panamá.

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<>Artículo publicado el  21  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Wikileaks y la ampliación del Canal

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La opinión del Economista,  Político y Docente Universitario…

Juan  Jované

El reciente escándalo vinculado con la profunda penetración del Ministerio Público por la corrupción proveniente del narcotráfico y su utilización como mecanismo de represión política y la revelación, proveniente de Wikileaks, según el cual el propio Presidente de la República habría solicitado a los Estados Unidos que le entregara los instrumentos tecnológicos necesarios para realizar pinchazos telefónicos destinados a espiar a la oposición política, han logrado, por su alto impacto en la opinión pública, opacar el contenido de otra información, proveniente de este último medio, de acuerdo a la cuál el Vicepresidente del país tendría serias aprensiones sobre el futuro del proyecto de ampliación de Canal, mientras que el Presidente habría manifestado dudas en torno a la transparencia del proceso de adjudicación de las obras vinculadas con el mismo.

Pese a que altos funcionarios del gobierno se manifestaron rápidamente en apoyo del proyecto de ampliación, lo cierto es que más allá de las posibilidades de corrupción quedan dos elementos importantes que deben ser tomados en cuenta por la ciudadanía.

El primero de ellos se refiere al hecho de que se trata de un proyecto altamente rentable para quien lo construye, a tal extremo que los gobiernos de los países de las empresas que participaron en las licitaciones relativas a la construcción han venido apoyando activamente, cada cual a su manera, la posibilidad de que estos se adjudiquen las licitaciones correspondientes a su ejecución.

A esto solo queda agregar que no deja de ser notable la posibilidad de que una empresa quebrada, apoyada por un Estado también prácticamente quebrado haya logrado adjudicarse la licitación más importante del proyecto.

En segundo lugar, en relación al futuro mismo del proyecto,   es importante recordar, como lo hemos hecho antes, que el crecimiento del volumen de toneladas del Canal de Panamá, variable clave en la actividad del mismo, así como para el financiamiento del proyecto de ampliación y su rentabilidad ha venido creciendo en los tres últimos año a una tasa muy por debajo a la prevista en el proyecto de ampliación, la cual alcanza a un promedio anual negativo equivalente al 0.94%, incluso la tasa positiva mostrada en octubre del año pasado y octubre del presente, resulta extremadamente pequeña al colocarse en tan solo el 0.3%.

Esta situación no resulta necesariamente transitoria, ya que los elementos recesivos observados en la economía norteamericana, principal usuario del Canal de Panamá, no terminan de desaparecer, dando lugar a la posibilidad de un período de estancamiento prolongado.

Por su parte, las últimas noticias sobre la República Popular de China, el segundo usuario más importante del Canal, es que la misma se encuentra preocupada por la posibilidad de un sobrecalentamiento de su economía, lo cual la ha llevado a una elevación de la tasa de interés con el fin de contener su propia tasa de crecimiento.

A esto se deberían agregar las presiones inflacionarias internacionales que también podrían afectar el tránsito por el Canal.   El silencio de la ACP frente a todo esto es ofensivo a la ciudadanía.

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<>Artículo publicado el 4  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

¿Somos ciudadanos o esclavos?

La opinión del Médico y Ex precandidato presidencial…

JORGE GAMBOA AROSEMENA

Los escándalos que afloran, en la cosa pública, son tantos y tan truculentos que no dan tiempo a reflexionar cabalmente y más si tenemos unos partidos inoperantes.

Wikileaks, en Panamá, retrata el aventurerismo político y la improvisación de los que creen que cuando están con funcionarios gringos, están con gente de su mismo equipo.    Por eso, la embajadora gringa califica a Martinelli de infantil y censura su “tendencia al acoso y al chantaje”, la que “es poco propia de un estadista”.

La Presidencia, en un comunicado, señala que malinterpretaron al presidente, ya que no solicitó pinchar adversarios, mas no niega que sí solicitó la ayuda para las escuchas telefónicas, las de narcos y terroristas, función que le compete al Órgano Judicial y que el presidente no tiene que hacerlo, es violatorio de la Constitución y la Ley.

Los embajadores gringos son funcionarios de carrera, experimentados y muy formados, lo que necesita cualquier país serio, por lo que sus revelaciones son muy apegadas a la verdad, desde el punto de vista del Estado gringo. Ya van dos revelaciones que dejan muy mal parados a nuestros gobernantes: la ampliación y las escuchas.

Pero eso no es todo. Está la podredumbre del Ministerio Público y todo el misma en el Ejecutivo y Judicial, como en los municipios.   Uno tras otro, los escándalos afloran. Ya pocos se acuerdan del de Hurtado, del DAS colombiano, o el de la conclusión de los “miedosos” de la Comisión de Bocas del Toro que, no siendo Frenadeso, también responsabilizaron al Gobierno de la barbarie, o el del FIS de Tamburelli.

Por eso pregunto: ¿Somos ciudadanos que queremos lo mejor para este país o somos conformistas y hasta cómplices en la destrucción y ruina del Estado panameño? Y para los panameñistas, se impone la ruptura con este régimen autocrático, antipopular y antinacional. Seguir estirando la permanencia en la malhadada Alianza, hará que la Nación siga padeciendo y que el panameñismo siga hundiéndose en el repudio popular. Nuestros copartidarios, que gozan de puestos públicos, tendrán que valorar si el efímero bienestar que hoy gozan es cónsono con la desdicha de este pueblo, donde las bases panameñistas, que no gozan del favor de puestos públicos, padecen como el resto de los ciudadanos.

Entendemos lo duro que sería para muchos perder el puesto. Será un acto de conciencia, pero al final sabremos ¿qué somos?

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<> Artículo publicado el 1 de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.