Barrer bajo la alfombra

La opinión de…

Marcos A. Mora

Luego de mi último artículo, me había propuesto no tocar más el tema del Idaan ni el de la crisis del agua que aún continúa, pero veo que será imposible cumplir dicha promesa. Con la renuncia del director, Manuel González Ruiz, se presentan nuevas interrogantes.   Manolo, como le conozco, tuvo sus méritos al frente de la institución de los que el principal fue el haberse negado a recibir como concluidos los trabajos realizados por Biwater en la planta Federico Guardia.

Esto obligó a un arbitraje, acción poco común en las contratacionespúblicas, en la que el contratista fue obligado a asumir una serie de obligaciones, las que desgraciadamente significaron presiones diplomáticas y políticas para el director. Ello originó que incluso el señor Presidente sugiriera que la ACP se encargase del mantenimiento de la planta, a lo que en un artículo señalé que me parecía un insulto para el director. Posteriormente, el ministro del Canal ha asumido prácticamente la vocería del Idaan, cuando no es técnico en la materia ni conoce el tema. El gran desacierto de Manolo fue no renunciar en ese momento. Con su presencia y argumentos, para barrer la realidad bajo la alfombra, contribuyó a hacer creer a la comunidad que la crisis del agua estaba en la turbiedad, luego en dosificadores y, posteriormente, en sedimentadores.

Hace poco, el ministro del Canal dijo que la producción de agua se estaba normalizando en 180 mgd (millones de galones diarios)   y allí está el error.

Posteriormente, en una entrevista por televisión, el 2 de febrero, el mismo funcionario aceptó que el contratista tenía que hacer producir los 250 mgd señalados contractualmente y hacer una serie de mejoras y aportaciones a los procesos. Lo anterior confirma lo que por tanto tiempo hemos señalado.   El verdadero culpable de lo que hoy sufre el pueblo panameño y por lo que ha tenido que hacer grandes desembolsos no contemplados e, incluso, exponerse a una situación de insalubridad inimaginable, es la empresa contratista Biwater que tenía la obligación contractual de clonar la planta existente de 125 mgd y duplicarla a 250 mgd. Debía actualizar equipos en la planta existente y dotar de equipos vitales de reserva.

Para dejar constancia histórica del llamado de atención que hice en relación a la crisis que se veía venir, presento algunos extractos del artículo: “Nos debe preocupar el Idaan”, publicado en este mismo diario el 7 de octubre de 2009.

Al Presidente… “Si bien pareciese animarle muy buenos propósitos en la acción de traspasar la operación y mantenimiento de la planta estrella del Idaan, la potabilizadora Federico Guardia Conte, de Chilibre, estimo que la fiebre se está buscando en la sábana y no en el enfermo”.

“Se alega, según los diarios locales, que la producción que brinda la empresa Biwater oscila en el orden de los 180 mgd (millones de galones diarios) cuando se comprometió a lograr contractualmente 250 mgd y en las actividades de operación y mantenimiento ofrece los químicos y otros insumos al doble del precio que le vende a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), porque el Idaan demora el pago. En base a lo anterior me atrevo a señalar que Panamá es uno de los pocos países en donde los pájaros le tiran a la escopeta”.

“Biwater incumplió de manera flagrante y demorada un contrato para la ampliación y rehabilitación de la referida planta, donde básicamente se rehabilitaba la existente de 125 mgd y se ampliaba otra similar de 125 mgd. El periodo contractual, hasta donde tengo entendido, se tuvo que prorrogar mediante adendas de una manera increíble. Este proyecto, como otros de valores extremadamente costosos, se realizó sin una firma especializada en inspección y supervisión de las obras”.

“Según un Informe de Proyectos de Inversión en Ejecución del Idaan, actualizado al 30 de septiembre de 2008, las actividades de ampliación habían avanzado 99.3% y las de rehabilitación 85% y un avance ponderado de 95%. Estos números a mi real entender no se compaginan con la realidad que hoy se discute”.

“¿Cómo es posible que una empresa tenga la osadía de incumplir el 28% del objetivo principal del contrato que es producir 250 Mgd y todavía tener el descaro de vender los químicos e insumos al doble del precio y como castigo, lo que visualizamos, es traspasar los temas de competencia del Idaan a la ACP?”.

“El Idaan siempre operó y mantuvo esa planta emblemática, lo que para mí es un golpe a la nueva administración de Manuel González Ruiz quien, sin ser ingeniero sanitario, estimamos que con los asesores que dispone puede realizar dichas tareas. Aprovecho la ocasión para solicitarle al Gobierno y al Idaan, en particular, que aclaren las interioridades de este contrato que tiene muchas deficiencias e inconsistencias”.

Este fue nuestro aporte y el de este diario a la actual crisis, hace casi año y medio.

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Este artículo se publicó el 8 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.  El resaltado es nuestro.

El modelo de administración de la Autoridad del Canal de Panamá

Bitácora del presidente  – La opinión del Abogado,  Empresario y actual presidente de los diarios La Estrella de Panamá y el Diario el Siglo…

EBRAHIM ASVAT
easvat@elsiglo.com

 

Constantemente para desviar la atención sobre los males crónicos que confrontan las entidades gubernamentales especialmente aquella destinadas a prestar un servicio público surge la idea de la restructuración administrativa. El modelo administrativo de la Autoridad del Canal de Panamá se promueve como el modelo a seguir. A nadie parece importar que ese modelo administrativo tiene su estabilidad garantizada mediante un título especial de la Constitución Nacional. La mayoría de los intentos de crear mediante leyes, entidades gubernamentales con niveles de independencia administrativa y estabilidad de su administrador cayeron en saco roto en posteriores gobiernos. Fue el Presidente Guillermo Endara quien impulsó dos entidades administrativas estatales que se manejaran con independencia y alejadas de la política partidista.

La primera fue la Autoridad de la Región Interoceánica creada mediante ley para administrar y vender los terrenos revertidos con la firma de los tratados Torrijos-Carter. La independencia no se respetó en el gobierno subsiguiente. Su administrador elegido por la Junta Directiva sin injerencia presidencial fue objetado por el Presidente Pérez Balladares y éste terminó nombrando a su elegido. Luego en el gobierno de Mireya Moscoso, la estabilidad del cargo del administrador nombrado por Pérez Balladares fue objetado y a su vez un nuevo administrador más afín políticamente a ella ocupó el cargo.

En la Autoridad del Canal de Panamá la suerte fue distinta porque se sujetó ese régimen a un título de la Constitución Nacional. Cambiar el régimen de la ACP requiere un cambio constitucional. A la fecha ningún presidente lo ha propuesto y ha sido garantía de estabilidad e independencia administrativa. Con igual criterio de independencia y estabilidad fueron diseñadas varias instituciones gubernamentales, entre ellas: la Comisión Bancaria Nacional ahora Superintendencia de Bancos; la Comisión Nacional de Valores, el ente regulador de los servicios públicos hoy denominada Autoridad Nacional de los Servicios Públicos; la Clicac (Comisión de la Libre competencia y asuntos del Consumidor ) ahora Acodeco (Autoridad para la Protección del Consumidor y Defensa de la Competencia); el Instituto de Recursos Renovables ahora Autoridad Nacional del Ambiente; el mismo IDAAN cuya restructuración realizada en el gobierno anterior fue una respuesta a la necesidad de mejorar su funcionamiento.

Nada de eso ha funcionado porque los gobernantes no controlan la tentación de contar con espacios políticos y posiciones para nombramientos.

Es de todos conocido lo que ocurrió en el gobierno de Mireya Moscoso con el Idaan donde hasta se les obligó a los empleados a cotizar mensualmente sus cuotas al partido que controlaba dicha institución.

La enfermedad no está en la sábana.

 

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<> Artículo publicado el 17  de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Wikileaks y la ampliación del Canal

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La opinión del Economista,  Político y Docente Universitario…

Juan  Jované

El reciente escándalo vinculado con la profunda penetración del Ministerio Público por la corrupción proveniente del narcotráfico y su utilización como mecanismo de represión política y la revelación, proveniente de Wikileaks, según el cual el propio Presidente de la República habría solicitado a los Estados Unidos que le entregara los instrumentos tecnológicos necesarios para realizar pinchazos telefónicos destinados a espiar a la oposición política, han logrado, por su alto impacto en la opinión pública, opacar el contenido de otra información, proveniente de este último medio, de acuerdo a la cuál el Vicepresidente del país tendría serias aprensiones sobre el futuro del proyecto de ampliación de Canal, mientras que el Presidente habría manifestado dudas en torno a la transparencia del proceso de adjudicación de las obras vinculadas con el mismo.

Pese a que altos funcionarios del gobierno se manifestaron rápidamente en apoyo del proyecto de ampliación, lo cierto es que más allá de las posibilidades de corrupción quedan dos elementos importantes que deben ser tomados en cuenta por la ciudadanía.

El primero de ellos se refiere al hecho de que se trata de un proyecto altamente rentable para quien lo construye, a tal extremo que los gobiernos de los países de las empresas que participaron en las licitaciones relativas a la construcción han venido apoyando activamente, cada cual a su manera, la posibilidad de que estos se adjudiquen las licitaciones correspondientes a su ejecución.

A esto solo queda agregar que no deja de ser notable la posibilidad de que una empresa quebrada, apoyada por un Estado también prácticamente quebrado haya logrado adjudicarse la licitación más importante del proyecto.

En segundo lugar, en relación al futuro mismo del proyecto,   es importante recordar, como lo hemos hecho antes, que el crecimiento del volumen de toneladas del Canal de Panamá, variable clave en la actividad del mismo, así como para el financiamiento del proyecto de ampliación y su rentabilidad ha venido creciendo en los tres últimos año a una tasa muy por debajo a la prevista en el proyecto de ampliación, la cual alcanza a un promedio anual negativo equivalente al 0.94%, incluso la tasa positiva mostrada en octubre del año pasado y octubre del presente, resulta extremadamente pequeña al colocarse en tan solo el 0.3%.

Esta situación no resulta necesariamente transitoria, ya que los elementos recesivos observados en la economía norteamericana, principal usuario del Canal de Panamá, no terminan de desaparecer, dando lugar a la posibilidad de un período de estancamiento prolongado.

Por su parte, las últimas noticias sobre la República Popular de China, el segundo usuario más importante del Canal, es que la misma se encuentra preocupada por la posibilidad de un sobrecalentamiento de su economía, lo cual la ha llevado a una elevación de la tasa de interés con el fin de contener su propia tasa de crecimiento.

A esto se deberían agregar las presiones inflacionarias internacionales que también podrían afectar el tránsito por el Canal.   El silencio de la ACP frente a todo esto es ofensivo a la ciudadanía.

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<>Artículo publicado el 4  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La ampliación y la “rosca canalera”

La opinión del Abogado y Miembro del Molirena…

GUILLERMO  RIOS  VALDES
mitto16@hotmail.com

Estupefactos por decir lo menos, ante la revelación que a través de Wikileaks los EE.UU. “filtra” sobre las aprehensiones de los gobernantes panameños, Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela sobre la suerte de las “licitaciones” y demás “negocios” marginales de la obra de ampliación canalera.

En efecto, las preocupaciones que ambos en su momento hicieron partícipe a la embajadora norteamericana Bárbara Stephenson estaban dirigidas a poner al descubierto que la adjudicación había sido concedida a un consorcio español sin experiencia, manejo, ni capacidad alguna para llevar a cabo tan trascendental proyecto si no fuera, por los intereses ocultos que ya desde la administración Torrijos se habían cocido en conjunto con el “administrador” Alemán Zubieta.

De lo que se trata sufridos panameños es que estamos ante un entramado más de la colisión de intereses y corrupción que desde las altas esferas gubernamentales se venían gestando para la obtención de millonarias ganancias sin importar que está en juego la obra monumental y principal fuente de riquezas del Estado panameño.

No otra es la conclusión que dejan al desnudo las impactantes revelaciones y las no menos descorazonadoras expresiones atribuidas al Vicepresidente Varela y al Primer mandatario.   Se trata de una empresa española sin capital subsidiada por el aval del Estado Español, el mismo que ha estado junto con Grecia, Portugal y otros países de Europa en la mira de las principales y más robustas economías del mundo como uno de los países que pronto podría estar pidiendo “agua por señas” para levantar su moribunda arca fiscal.

Lógico es comprender el interés norteamericano por el incierto destino de las obras de ampliación. Se trata del Canal de Panamá punto importante en el contexto de la geopolítica mundial, obra construida por ellos y que no puede estar en manos de simples mercachifles y salteadores de camino como los que abundan por esta América indo hispana.

¿Qué poderosos intereses se coaligaron para impulsar hasta la adjudicación una empresa que no respira por si misma?   ¿Quiénes maquillaron este “zombie” desfinanciado para ponerlo al frente de tan importante negocio?   El silencio no es el mejor consejero y tanto el Presidente Martinelli como el Canciller Varela deben una explicación sin tapujos ni cortapisas al pueblo panameño.

Por otro lado, el supuesto informe revela las preocupaciones del Presidente Martinelli por el papel del “administrador canalero” y los intereses de la empresa CUSA en el asunto. El tema exige también una respuesta sin ambages por parte del señor Alemán Zubieta y el resto de los miembros de esa “corona real” versión tropical.

Como miembro del Partido Molirena en su momento adversamos y pedimos al pueblo panameño que rechazará en las urnas la posibilidad de la ampliación del Canal. Intuíamos que era demasiado apresurado embarcar al país y al gobierno en semejante aventura económica por parte de la Administración Torrijos.

El pueblo panameño cauto y receloso, sobre todo cuando le pintan preciosos el oro y el morro, se abstuvo en un 60% en acudir a las urnas para avalar el Proyecto, ese fue su verdadero mandato.

Nos opusimos al proyecto preocupados por la danza de préstamos millonarios o en su defecto por la utilización de los fondos del Canal para invertirlos en esa actividad, conocedores que la probidad y transparencia no es la principal virtud que nos adorna.

No basta la tibia reacción de los pro cónsules de la ACP, se trata de los dineros de la principal fuente de riqueza del país jalonada con la sangre de generaciones de panameños y que no se puede contentar con explicaciones baladíes del nuevo “Gold Roll” enquistado en el edificio de la Administración del Canal. Queremos explicaciones.

Por delicado, el asunto exige pronunciamientos inmediatos de todas las fuerzas políticas y sociales panameñas, el tema del Canal de Panamá concita con mucho fervor a los nacidos en esta tierra al estar en juego es el futuro de la Nación y del Estado, respuestas a múltiples interrogantes es lo indicado.

A 47 años del martirologio de la juventud y pueblo de Panamá, aquel 9 de enero de 1964. ¿Tendrá algún significado para los mandamases del Gobierno y de la ACP?

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Artículo publicado el  26  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Cosas veredes …

La opinión de…

Lilibeth Bayard de Langoni

He leído con asombro e indignación las noticias que alegan que los más altos jerarcas de nuestro gobierno, haciendo uso de la representación panameña que sus cargos les confieren, expresaron serias dudas sobre el avance de la ampliación canalera y cuestionaron el proceso de licitación para la construcción del tercer juego de esclusas que adelanta la Autoridad del Canal de Panamá (La Prensa, 19 de diciembre de 2010, Panorama, “Cables divulgados por Wikileaks”).

Se me estaba acabando la capacidad de asombro, ya que han sido muchos los desatinos que han vertido las lenguas de quienes nos gobiernan. No obstante, nunca esperé que pudieran atentar contra el Canal de Panamá, no solamente porque es una empresa gubernamental que está consistentemente probándole a nuestros conciudadanos y al mundo entero que los panameños somos capaces de manejar nuestro principal recurso de manera proba, rentable y eficiente, sino también porque nuestros actuales gobernantes han tenido suficiente tiempo de experiencia al timón del Estado, como para haber aprendido a ser prudentes y a hablar con propiedad del país y de sus instituciones.

Parece que las “meteduras de pata” de los más de 500 días de Gobierno no les han servido de escarmiento. Parece también, que toda la información que ha fluido en medios locales e internacionales tampoco ha ayudado la labor de aprendizaje. ¡Qué pena!

¿Cómo pretenden nuestros gobernantes impulsar las inversiones extranjeras en Panamá haciendo declaraciones temerarias sobre la construcción del tercer juego de esclusas, catalogado por la revista especializada Business News Americas en el primer lugar de su lista de los 10 principales proyectos de infraestructura para la década de 2007 a 2017 en Latinoamérica? ¿Para qué invierte el Gobierno en una campaña mediática, si lo que dicen el Presidente y el Vicepresidente tiene mayor alcance internacional, su divulgación es gratuita y enloda la mejor obra de construcción del mundo (premio Samoter 2008) y, sin duda, la mayor que impulsa el Estado?

¿Cómo ayuda a los panameños que nuestro más alto jerarca exprese dudas sobre una licitación internacional que atrajo a más de 30 compañías procedentes de 13 naciones del mundo? ¿De qué ha servido a la Autoridad del Canal del Panamá (ACP) haber dedicado tiempo, dinero y esfuerzo en la publicación de más de 14 informes trimestrales de avances, si nuestros gobernantes no se dignan instruirse para proveer información veraz y confiable con la autoridad técnica y moral que la dignidad de sus puestos exige?

Diría mi madre que no hay peor harina que la del propio costal; pero este paradigma lo tenemos que derribar por nuestro propio bien.

Gracias a Dios y a una gestión que los propios panameños optamos por blindar de toda injerencia externa político–partidista, mediante la aprobación de la Ley Orgánica de la Autoridad del Canal de Panamá, también conocida como Ley 19 de 1997, los panameños podemos gloriarnos de tener una empresa que, en medio de un mundo convulsionado por escándalos de corrupción y prácticas de negocios éticamente cuestionables, supo diseñar el proceso de contratación para el proyecto de ampliación de forma de garantizar a la comunidad internacional una selección justa, imparcial y transparente, apegada a los requisitos establecidos en los pliegos de cargos y de acuerdo a los reglamentos y estándares de la ACP.

No en balde expertos internacionales han publicado que la ACP elevó la vara con la cual se evaluarán las licitaciones internacionales y, hoy, prestigiosos programas universitarios de contrataciones públicas utilizan como modelo de estudio el proceso diseñado por la ACP como mejores prácticas.

“Prudencia y juicio antes de abrir la jeta”, diría mi tía Chencha.

El mayor logro de la ACP ha sido llevar adelante un nuevo modelo de administración pública; un modelo que toma en consideración el bienestar de la organización y la Nación, sin banderías políticas ni reverencias al mandatario de turno. Un modelo de gestión que es transparente, promueve la excelencia y la equidad, y que puede y debe ser emulado por todas las organizaciones del Estado panameño.

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<> Este artículo se publicó el 23 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora, todo el crédito que les corresponde.

Raisa Banfield: ¿no ha construido ni una letrina?

La opinión del Periodista…

CARLOS CAMARENA M.
ccamarena2004@gmail.com

Desde que era estudiante y como periodista con más de 20 años en las labores informativas, aprendí y he tenido como norma la máxima de que quien recurre a términos descalificativos, ofensivos, con alguna dosis de prepotencia, es una persona que, por muy conocedora o capaz que sea, se ha quedado sin argumentos y se ha dejado dominar por la intolerancia.

Hace algunos meses acudí a un seminario sobre el tema medioambiental y fui testigo de primera línea de cómo el vocero de la empresa Petaquilla Gold, Carlos Salazar, un profesional que considero muy capaz y conocedor de la temática minera, se enfrentó verbalmente a una persona que pretendía hacerle un cuestionamiento.

Fue un incidente lastimoso, pues, luego de una exposición que me pareció muy buena, el señor Salazar, empezó a increpar a su interlocutor, exigiéndole que le hiciera la pregunta, prácticamente no dejándolo hacer su exposición previa.

Fue un incidente tan molestoso que le dije a Salazar que como periodista había presenciado varias exposiciones sobre el tema de la ampliación del Canal, en las cuales altos directivos de la Autoridad del Canal de Panamá enfrentaban las críticas, cuestionamientos, algunas bastante viscerales, sin levantar la voz ni perder la compostura; y que él debería mirarse en ese espejo.

Le transmití esa inquietud a la colega periodista Yaneth Sánchez (a quien conozco desde hace más de 15 años),   esposa del Richard Fifer, alto directivo de Petaquilla Gold.

El pasado 7 de diciembre, acudí a un evento organizado por la Cámara Minera de Panamá, en la cual el tema central era el uso del cianuro. Me resultó interesante lo expuesto, porque me ayudó a conocer más sobre la temática y la verdad no me movía llegar ahí para hacer ningún material periodístico.

Al final, le tocó al señor Salazar cerrar, con una exposición interesante, sustentada en fuertes argumentos técnicos y cifras, con los cuales dejaba en evidencias lo que el denominó las falacias de los ‘ecoterroristas’ y ‘ambientalistas de esquinas’.

Pensé ‘ahí es donde la daña’, pues si se jacta tanto de conocer sobre la minería y con cifras y argumentos técnicos replica las críticas y ataques de quienes adversan la minería, entonces ¿por qué caer en términos descalificativos, burlescos y hasta ofensivos?

Seguidamente, dejando entrever que todavía resiente las críticas que le hice meses atrás, Salazar advirtió que no le interesaba que lo que estaba diciendo se lo fueran a contar a la esposa de Richard Fifer.

La Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), el Centro de Incidencia Ambiental (CIAM) y los ambientalistas Rodrigo Noriega y Raisa Banfield, fueron objeto de sus ataques.

Les increpó por no decir nada contra las personas que sacan oro de manera ilegal, utilizando mercurio, metal que vierten a las aguas de los ríos; y que es un elemento que no usa Petaquilla Gold.

De eso no hablan ANCON, CIAM y ‘otros ecoterroristas y ambientalistas de esquina’, reiteró Salazar.

Incluso, tuvo palabras de crítica contra altas figuras del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD), que tienen aspiraciones presidenciales, por haber tomado la bandera ambientalista contra la minería, y recordó que el general Omar Torrijos Herrera impulsó el proyecto cuprífero de cerro Colorado.

Pero el colmo de los colmos fue cuando, de forma despectivas, Salazar hizo alusión a las críticas de la ambientalista y arquitecta Raisa Banfield, a quien acusó de desinformadora y de no sustentar sus señalamientos con evidencias científicas.

Y digo el colmo de los colmos, porque de manera despectiva se refirió a Banfield como ‘una arquitecta que nunca ha construido una letrina’.

En ese momento me olvidé de los títulos académicos y la trayectoria profesional de Salazar.

<> Este artículo se publicó el 18 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Gobierno de Panamá – Informe de Gabinete – 17/12/2010

La nota informativa de:

JENNIE  GONZALEZ

Gobierno cumple con miembros de estamentos de seguridad

Gobierno cumple otro compromiso, luego que el Consejo de Gabinete aprobó una resolución en la que autoriza un crédito adicional al Presupuesto General del Estado para la vigencia fiscal 2010 hasta por la suma de 15 millones 493 mil 37 balboas con 4 centavos a favor del Ministerio de Gobierno y Justicia (Ministerio de Seguridad Pública) y el Ministerio de la Presidencia.

 

Dicho crédito adicional, explicó el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, tiene el propósito la devolución de los descuentos efectuados a la planilla regular del “2%  a todos los funcionarios que conforman los estamentos de la seguridad, entre ellos Policía Nacional, Dirección de Investigación Judicial, antigua Policía Técnica Judicial, Servicio Nacional de Fronteras, Servicio Nacional Aeronaval y Servicio de Protección Institucional (SPI).

De ese monto total, 14.7 millones corresponden a los organismos adscritos al Ministerio de Gobierno y Justicia, y el restante 784 mil 973 balboas con 10 centavos al SPI que forma parte del Ministerio de la Presidencia.

 

Presentan reforma para ajustar norma fiscal

El Consejo de Gabinete aprobó un proyecto de ley en el que incorpora dos numerales al párrafo ocho del artículo 1057 –V del Código Fiscal con miras a actualizar la legislación relacionada con los contratistas y subcontratistas que participan en la expansión del canal de Panamá.

 

La propuesta establece que están exentos de impuesto –que se contempla en el artículo del Código Fiscal arriba citado – las transferencias de bienes corporales muebles que se realicen por contratistas o subcontratistas de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) para la ejecución del proyecto de construcción del tercer juegos de exclusas del Canal a que se refiere la Ley 28 de 2006.

 

De igual manera, se establece que también están exentos de ese impuesto las prestaciones de los servicios que realicen los contratistas y subcontratistas de la ACP para la ejecución del proyecto de construcción del tercer juego de exclusas en el Canal de Panamá.

Asimismo el Gabinete aprobó una resolución en la que autoriza al Ministro de Economía y Finanzas a presentar esa reforma ante la Asamblea Nacional de Diputados.

 

Gabinete da visto bueno a acuerdos de cooperación

El Consejo de Gabinete aprobó un decreto en el que autoriza a la República de Panamá, representada por el Ministerio de Economía y Finanzas  y la Secretaría Nacional de Discapacidad, a suscribir el acuerdo  de Cooperación Técnica No Reembolsable denominado Apoyo al Plan Nacional de Accesibilidad Universal, Fortalecimiento del Plan Estratégico: comisión de accesibilidad.

El acuerdo en referencia, presentado por el ministro de Economía y Finanzas (Mef), Alberto Vallarino, será firmado con la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) por la suma de 852 mil 233 dólares con 10 centésimos.

 

De igual manera, el Gabinete dio visto bueno a otro decreto en el que autoriza a la República de Panamá, representada por el Ministerio de Economía y Finanzas (Mef), a firmar el Convenio de Cooperación Técnica No Reembolsable con la Corporación Andina de Fomento (CAF), por un monto de hasta 110 mil 650 dólares para brindar apoyo al estudio de factibilidad para un aeropuerto internacional en la región central de la República de Panamá.

 

Representantes de Centroamérica y el Caribe distinguen liderazgo de presidente Martinelli

 

Los Ministros, Viceministros y Directores de instituciones que forman parte del Centro Regional de Promoción de la Micro y Pequeña Empresa (Cenpromype) reconocieron el apoyo y liderazgo que ha ejercido el presidente Ricardo Martinelli en el apoyo al sector de la micro, pequeña y mediana empresa.

El reconocimiento le fue entregado en la tarde de hoy, viernes 17 de diciembre, al Presidente por la ministra de Ampyme, Giselle Burillo, quien funge, a su vez, como presidenta de la Cenprompype, que celebró la semana pasada un foro bajo el título “Soluciones de Financiamiento Inclusivo” que contó con la participación de representantes de Centroamérica y el Caribe.

 

GOBIERNO NACIONAL

¡ JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ !

<>  Reproducido de la nota publicada el 18 de diciembre de 2010 a las 10:36 en Facebook por la autora,  a quien damos todo el crédito que le corresponde.

La ingeniería hidráulica en Panamá

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La opinión del Ingeniero…

Rogelio Pinilla

En nuestra adolescencia, ayudando a nuestro padre en las labores agrícolas, disfrutábamos los trabajos de riego de las pequeñas parcelas en los meses de la estación seca. En nuestra mente juvenil tratábamos de explicarnos las leyes físicas que hacían que el agua fuese impulsada desde el lecho del río y luego por gravedad llegara a las diferentes áreas a través de canales primarios y secundarios. De allí nació nuestra vocación y amor por el agua y los recursos hidráulicos. Ya en la universidad perfeccionamos nuestros conocimientos sobre las leyes físicas que rigen el comportamiento de los fluidos y la hidráulica se convirtió en una de nuestras materias favoritas. 

En Panamá, país tropical, tenemos abundancia de agua. Somos un istmo bañados de dos grandes masas de agua: el Océano Pacífico, al sur y el Mar Caribe por el norte. Nuestro sistema hidrográfico está compuesto por 52 cuencas principales surcadas por más de 300 afluentes que drenan hacia ambos mares. Más del 60% de la energía que se produce y consume en nuestro país proviene de fuentes hidráulicas. El recurso más importante y que genera más beneficios al país es el Canal de Panamá: un sistema hidráulico por excelencia.

Durante nuestros años en la antigua Facultad de Ingeniería de la Universidad de Panamá, siempre nos llamó la atención el pequeño laboratorio de hidráulica que allí teníamos pero que nunca funcionó. Luego de graduarnos, y siguiendo nuestra vocación hacia la hidráulica, fuimos a laborar el antiguo IRHE en los proyectos hidroeléctricos que desarrollaba el gobierno de turno. Los estudios hidráulicos necesarios para justificar la factibilidad técnica de los proyectos eran confiados a empresas consultoras extranjeras y los modelos físicos y matemáticos normalmente se realizaban en laboratorios especializados en el exterior. Siempre nos ha movido la inquietud de que si somos un” país de agua”, dueños de un canal que es “una escalera de aguas”, donde gran parte de la energía que consumimos proviene del agua; ¿porqué en Panamá no hemos desarrollado la ingeniería hidráulica?   Con una trayectoria de casi 100 años de tener por nuestro suelo operando la obra maravillosa del Canal de Panamá, aún no contamos con un laboratorio especializado de hidráulica para brindar servicios de consultoría no sólo a nivel nacional, sino proyectarnos a nivel internacional como un centro de estudio y desarrollo de proyectos hidráulicos en general. Opinamos que las facilidades de modelaje hidráulico que la ACP está sufragando en Lyon, Francia, para las nuevas esclusas, una vez se termine con las tareas de modelaje, deben ser trasladadas a las riveras del Canal e iniciar allí el montaje de un gran laboratorio hidráulico que preste servicios a Panamá y al mundo. En este laboratorio deberán tener participación las diferentes universidades de nuestro medio y los Centros de Investigación instalados en la Ciudad del Saber.

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<>Artículo publicado el 30  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/pinilla-rogelio/

La conspiración del mercado del carbono

El punto de vista del Ingeniero…

Eduardo A. Esquivel R.

“Si se lograra reducir significativamente las emisiones, poner fin a la exploración en busca de nuevos combustibles fósiles, no construir nuevas centrales energéticas a carbón y realizar un cambio estructural hacia la producción de energía renovable, tal vez el comercio de carbono pasaría a ser una atracción secundaria, sin gran relevancia.
Pero, tal como están las cosas, nada de eso está sucediendo, y el comercio de carbono permite a la industria seguir funcionando como de costumbre. Es para eso, y para ganar dinero, que sirve el comercio de carbono” (Chris Lang WRM – http://www.wrm.org.uy).

Patrick Birley, director ejecutivo de European Climate Exchange (empresa líder en el comercio de carbono en Europa y a nivel internacional), dice que alrededor del 95% de la comercialización de carbono se hace a través de su empresa.   Y nos dice sobre el comercio de carbono: “No reduce ni en una sola tonelada del carbono liberado en la atmósfera. No tiene nada que ver con eso. Es una cuestión de topes. El sistema de topes es lo que produce, a largo plazo, una disminución de la cantidad de carbono liberado en la atmósfera”.

Pero si el comercio de carbono no reduce las emisiones, ¿para qué sirve?   Birley dice: “Estamos ayudando a aquellos que reducen su carbono a gestionar los riesgos asociados”.

La industria contaminante es, al menos a veces, muy honesta acerca de sus motivos para apoyar el comercio de carbono. American Electric Power (AEP) es el mayor quemador de carbón de Estados Unidos. Diane Fitzgerald, directora de Medio Ambiente y Seguridad de AEP, explicó a la revista Time: “Compararemos las compensaciones forestales con proyectos como la energía renovable, y tendremos que tomar la mejor decisión financiera”.

Se espera que este comercio, de una mercancía que nadie puede ver, represente un mercado de 3 billones de dólares para 2020, si el mercado no colapsa antes.   El fraude de 7 mil millones de dólares destapado recientemente en la UE, ilustra la posibilidad de que se involucre el crimen organizado.   Comercializar carbono no reducirá las emisiones, pero permitirá que la industria siga empleando tecnologías contaminantes.

El llamado “Comercio del Carbono” sería una especie de Conspiración de las grandes industrias quemadoras de carbono asociadas a administradores de fondos de alto riesgo, inversores y especuladores. De este modo uno consigue comprar el permiso para seguir quemando carbono impunemente y el otro consigue enormes ganancias por un producto inexistente.

Decía un funcionario de la ACP hace poco que esta empresa estatal ganaría millones de dólares en el mercado del carbono,  ya que la ampliación reduciría la emisión de CO2 de los barcos, al ser las rutas más cortas.   Sin embargo, no menciona el pequeño detalle que ellos han pregonado, que con la ampliación se incrementará significativamente este tráfico marítimo, con lo que se incrementaría también las emisiones de CO2.   Además es obvio que la ampliación del Canal no se hizo con la intención de reducir las emisiones de CO2.

Por cierto, los barcos que pasan por el Canal generan más CO2 en un año que lo que generaría toda la industria panameña en cien años.  Pero nadie se fija en estos pequeños detalles. Las empresas que negociarán el mercado de carbono en Panamá ya están formadas desde hace tiempo, y son, en su mayoría, un grupo muy exclusivo de ex –funcionarios “ambientalistas”.

<> Este artículo se publicó el 18  de septiembre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que le corresponde.

Retratos de una Obra Histórica

La opinión del Comunicador Social…
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ERNESTO A. HOLDER

En la noche del pasado jueves 19 de agosto, en el auditorio del Museo Interoceánico del Canal de Panamá, se presentó la publicación:   ‘La Ampliación del Canal: Retratos de una Obra Histórica’, preparado por el equipo de Comunicación y Documentación Histórica del Programa de Ampliación del Canal, con el apoyo de la Oficina de Comunicación Corporativa de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

Como parte de mis responsabilidades profesionales con la ACP, tuve el honor de ser el editor en jefe de esta publicación y para la cual escribí la siguiente introducción:   ‘Hace un poco más de 100 años, para la construcción del Canal a inicios del siglo pasado, en un memorando de 1906 el ingeniero F. B. Maltby, de la Comisión del Canal Ístmico, solicitó lo siguiente: ‘Mucho deseo hacer tomar una serie de fotografías en Gatún, como una vez al mes, para mostrar el progreso de la construcción. Debe hacerse con regularidad y creo que serán de gran valor en relación con la preparación de informes sobre el progreso de la obra.   Por lo tanto, solicito se conceda autorización para emplear un fotógrafo con quien, tengo entendido, ya se han hecho arreglos para trabajar no más de dos días al mes’.

Esta nota resultó en la contratación del fotógrafo Ernest ‘Red’ Hallen, quien fungió como fotógrafo oficial de la empresa del Canal desde 1907 hasta 1937, cuando se jubiló.

La documentación visual que realizó Hallen con su equipo de trabajo resultó en lo que conocemos hoy como ‘La Colección Hallen’.   Sus 23 tomos incluyen 2233 fotografías en blanco y negro del período de la construcción del Canal, de los primeros años de operación y de las áreas aledañas a la vía acuática. La totalidad del trabajo del fotógrafo Hallen comprende cerca de 17200 fotografías en placas de vidrio de 8×10 pulgadas. Los originales reposan en las oficinas de los archivos nacionales de los Estados Unidos.   Constituyen un valioso patrimonio visual, no solo del período de la construcción del Canal de Panamá, sino también del establecimiento de la Zona del Canal y su consecuente segregación.   Muestra la actividad comercial de los primeros escenarios y asentamientos comunitarios en las ciudades terminales de Panamá y Colón y ante todo, captura en su esencia los inicios de nuestro Panamá como república.

Además de la Colección Hallen, existen —a nuestro entender en la Autoridad del Canal de Panamá (ACP)— otras tres colecciones: La de Booz (o Brochard), que cuenta con 91 fotografías;  la de DeSabla, con 33 imágenes; y la Colección Mueller, con 37 fotografías, las tres pertenecientes al periodo francés y de cuyos originales se desconoce el paradero.   Además, la Biblioteca Nacional de Francia protege el legado de otra colección de fotos originales en placas de vidrio, también del periodo francés.

La biblioteca Roberto F. Chiari de la ACP, ha catalogado cerca de 1000 artículos y 4000 libros relacionados a la construcción del Canal, producto de la documentación de la época. Debido al continuado compromiso con la documentación histórica, la biblioteca y tantos otros archivos canaleros cuentan también con gran cantidad de información sobre acontecimientos y eventos posteriores a la inauguración de la vía acuática.

En este momento histórico, hemos constituido un equipo especializado de profesionales que tendrá la responsabilidad de realizar un proceso de documentación histórica efectivo y detallado del Programa de Ampliación del Canal.   La recolección, clasificación y preservación de documentos, fotografías, objetos y otros insumos relacionados a las obras, garantizarán la conservación de todos los elementos de valor histórico.    Colocará en su justa perspectiva los alcances, las historias, los hechos como se dieron, las amenazas, los retos, los triunfos y ante todo, las manos y los rostros de quienes participaron de este nuevo capítulo en la vida de la nación.

Esta publicación fotográfica, presenta los tres primeros años de este monumental esfuerzo de construcción. Ilustra el Panamá de hoy, el marco social en que se lleva adelante esta importante labor. Expresa —en imágenes— instantes que detallan los eventos, los paisajes y los rostros que marcan en el tiempo, la energía trasformadora que le dará forma final a esta obra.   Estas 460 imágenes son tan solo el comienzo de este compromiso histórico del que todos sentimos profundo orgullo’.

Por compromisos ineludibles no tuve la oportunidad de asistir al evento de presentación, pero todos los comentarios que he recibido expresan un profundo sentido de orgullo, complacencia y satisfacción, no solo por la publicación, de excepcional calidad y presentación, sino por el compromiso de los que llevan día a día el trabajo de cumplir con esta propósito nacional; satisfacción por los que lo documentamos y por el compromiso de la ACP con la documentación y la Memoria Histórica de nuestro más preciado bien.

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Artículo publicado el 30 de agosto de 2010 en el diario La Estrella de Panamá a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Incapacidad para solucionar?

La opinión del Periodista- Analista Internacional…

Jairo H. Pertuz

Como Director de una revista internacional, emití durante 9 años, apreciaciones y recomendaciones sobre hechos y necesidades que lograba identificar. Hoy, a través del prestigioso Panamá América, trato de continuar con esta misión que me es obligante para con nuestra sociedad.

Son tantos los temas que nos afectan como nación que los “pequeños” problemas roban los escasos espacios para abordarlos.   Empezaré por exponer mi preocupación por la forma tan superficial como se viene tratando el tema de los usuarios de los servicios bancarios. Algunos bancos, más que otros, abusan con los cargos que hacen a sus clientes e, igualmente, con el trato y manejo que reciben esos clientes, sobre todo de Tarjetas de Crédito.

Establecer una oficina para atender a los usuarios de servicios bancarios, es un paso positivo, pero sin los recursos económicos, humanos y legales adecuados, no podrán lograrse resultados positivos en defensa de estas sufridas e impotentes personas.

La Superintendencia Bancaria es, y ha sido, otra Asociación Bancaria, pagada por el pueblo y politizada.   Ineficiente, que hasta permitió la quiebra de 2 bancos y permite refugio a bancos abusadores, con “atención fantasma” (de Call Centers) establecidos en otros países, que son un verdadero caos para los clientes panameños.

Otro tema que desagrada a la población es la forma como la ministra Lucinda Molinar trata las obligaciones del despacho a su cargo. La forma displicente y hasta inhumana para con los educadores, especialmente con quienes ejercen este apostolado en zonas de difícil acceso es inaceptable. ¿Qué haría la señora Ministra Lucinda si le atrasaran el pago de su jugoso salario -que es 10 veces más alto que el de un maestro- por un año?

Tal vez su falta de experiencia y formación en una rama tan especializada, medular y compleja, sean parte de la causa de tantos desaciertos. En opinión de expertos, la ministra estaría bien en el cargo del señor Prieto o el que dejó Judy Meana.

Muchos sostienen que la ACP es un feudo que festina dineros del pueblo. 50 millones se pagarán si las “nuevas esclusas son entregadas 6 meses antes de lo previsto” crea suspicacias. ¿Lo previsto, no fue bien previsto? ¿Y la calidad del trabajo? Esos millones bien servirían para los ridículos 50 dólares para los jubilados. Ellos Sí tienen apuro y lo merecen.

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Este artículo se publicó el 27 de agosto de 2010 en el diario Panamá América a quienes damos igual que al autor todo el crédito  que les corresponde.

Contrataciones públicas

La opinión de…

Franklin Castrellón

Prácticamente, cuando ya están adjudicados todos los contratos principales para la ampliación del Canal, la Autoridad del Canal ha obtenido ahorros por cerca de $400 millones en comparación con el costo estimado para dichas obras.

¿Por qué se han producido estos ahorros? Jorge Quijano, vicepresidente ejecutivo para la ampliación del Canal, lo explicó a la revista Recursos: “Entre otros factores, ello se debe a la transparencia en las licitaciones y a la forma consistente y oportuna como la ACP paga a sus contratistas”.

Ese manejo ha estimulado la competencia entre empresas nacionales e internacionales, lo que se ha traducido en economías sin sacrificar la calidad de las obras. La clave es un sistema moderno de licitaciones manejado de forma profesional y transparente.

En contraposición está el manido mecanismo de contrataciones directas, practicado con frecuencia por otras instituciones del gobierno, lo que abre la oportunidad a prácticas corruptas.

Estudios sobre prácticas corruptas realizados por Transparencia Internacional (TI) indican que “la contratación pública es el factor principal de desperdicio e ineficiencia en el manejo de los recursos” de los gobiernos. Según TI, “un promedio del 10% del gasto en contrataciones públicas se desperdicia en corrupción y soborno”. Las prácticas corruptas tienen en las contrataciones directas su mejor aliado.

Bajo el gobierno de Martín Torrijos abundaron las contrataciones directas; más de $540 millones, incluida la eliminación de fibra de vidrio en planteles escolares en donde no existía, fueron otorgados por esa vía.   De ese total, unos $150 millones lo fueron bajo el Prodec, que se financia con fondos aportados por el Canal. Pero la irregular práctica sigue bajo la actual administración, pese a las promesas de campaña.

En los primeros 13 meses de este gobierno se han adjudicado bajo esta fórmula cerca de $400 millones. Aunque el Gobierno ha justificado algunas, no hay razón válida para que imperen las contrataciones directas en un mundo en el que los proyectos suelen ser programados con sobrada anticipación.

¿Por qué en el Canal de Panamá rige un sistema transparente de contrataciones, mientras que en el resto del Gobierno se evade el cumplimiento de la Ley de Contrataciones?    En primer lugar, considero que es cuestión de gente y, en segundo lugar, de sistema.   En el Canal el mecanismo de contrataciones es administrado por personal reclutado en base a sus méritos, mientras que en el Gobierno impera el clientelismo, sin importar la calidad profesional ni moral del individuo.

Los oficiales de contratos de la ACP son especialistas en compras que disfrutan de una carrera administrativa libre de influencias políticas. Se rigen por los artículos 52-56 de la Ley Orgánica de la ACP y por el reglamento de contrataciones, y están sujetos a normas de integridad y ética. Sus decisiones de compras son monitoreadas por controles informáticos que permite detectar cualquier favoritismo en las adjudicaciones.

A la menor señal de alarma se investiga, y el oficial que viole las normas enfrenta sanciones que pueden llegar hasta su destitución y denuncia penal. Además, cuando una empresa considera que ha habido irregularidades, puede presentar una protesta que debe ser resuelta en 30 días.

En la ACP no existen las cuestionadas “adendas”, recurso que ha sido utilizado para inflar precios y favorecer a empresas. Hay en cambio “modificaciones” al contrato que aplican especialistas para corregir imprevistos que puedan afectar el costo final de las obras; pero las mismas están limitadas a lo estrictamente necesario para ejecutarlas.

Es más, desde que se comenzaron a licitar las obras de la ampliación y se aplicaron los nuevos procesos de administración de proyectos, las modificaciones siguen un riguroso examen en que se consideran los impactos en el alcance de otros proyectos, sus cronogramas, calidad, costos, presupuestos, revisión de la matriz de riesgo y, además, se requiere que personal de jerarquía avale las modificaciones.

Las compras directas no están contempladas en el reglamento de la ACP y sólo está permitido restringir la competencia en casos de urgencia evidente o por razones de marca, fabricante o suplidor específico, siempre y cuando un informe técnico así lo sustente. Pero en todo caso, el proceso está abierto a protesta de potenciales contratistas.

Impresionado por este sistema, el Ministerio de Educación logró la asesoría de la ACP para implementar un sistema de contrataciones que le permita tener las escuelas a tiempo para el inicio del período lectivo.

Con ese objetivo, el Meduca logró la aprobación de un régimen especial para la construcción de obras y la adquisición de bienes y servicios, manejado por personal calificado. ¿Por qué no emula este ejemplo el resto del Gobierno?

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Artículo publicado el 26 de agosto de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.