La educación no es el único factor para el desarrollo

La opinión de…

JORGE E. MADRID M.

A diario escuchamos a eruditos en docencia, periodistas, autoridades, gobernantes y demás personajes de la palestra pública decir que “la base del desarrollo es la educación, sin educación no se logra el progreso del país”.   De esta hipótesis surge la pregunta ¿es la educación determinante o la única variable para lograr el desarrollo o progreso en un país?   Esta hipótesis no resiste esta sencilla pregunta para sustentarse, dándole en consecuencia, la categoría de una hipótesis falsa o nula.

La respuesta a la pregunta es un “no” categórico, porque son varios factores que se combinan para llevar al país a un buen desarrollo.   Por eso, mezclar el tema del desarrollo de un país con el nivel educativo de su población, lleva a una visión determinista y reductora del desarrollo o progreso de la nación.

Entre los factores que contribuyen a que un país logre el desarrollo están: Cero corrupción de sus altos funcionarios, empezando con el presidente de la República, una buena distribución de la riqueza, reducción al mínimo de las desigualdades sociales (hospitales para pobres y hospitales para ricos, la pobreza), eliminar el clientelismo político y el nepotismo institucional con los recursos del Estado y la práctica gubernamental de la transparencia en todos sus actos con su respectiva rendición de cuentas periódicamente.

Existen muchas evidencias o hechos que corroboran esta realidad, entre las cuales tenemos: El caso de Cuba con una excelente educación que ha quedado demostrada en todas las mediciones internacionales donde el resto de los países de América Latina y el Caribe quedan lejos de los altas notas de excelencia de sus estudiantes cubanos. Pero ¿qué pasa con el desarrollo de Cuba?, ha quedado rezagada en comparación a los otros países del continente americano, producto de la decisión política de Estados Unidos de aplicarle el bloqueo (apoyado por otros países latinoamericanos) por más de 50 años porque no practicaba el capitalismo y sí el socialismo. En este caso la excelencia educativa no le sirvió a Cuba para lograr el desarrollo, sobre todo el económico que deseaba, aún con la ayuda de la URSS en la guerra fría.

Otro caso contradictorio es Panamá, con un gran desarrollo económico, apoyada por Estados Unidos sin bloqueo y que a pesar de este boom económico de las últimas décadas del siglo XXI la educación de la población en general no es de las mejores, por el contrario está en los últimos lugares del ranking internacional. Por esto es que muchas empresas transnacionales que vienen a ubicarse en Panamá se quejan de que no hay personal calificado a niveles óptimos requeridos en sus industrias.

Este bajo nivel educativo no ha afectado el crecimiento económico de Panamá, porque para hacer negocios en el capitalismo no es imprescindible que la clase obrera tenga niveles educativos altos como doctorados, maestrías o licenciaturas.

<> Este artículo se publicó también en el Diario La Prensa el 14 de junio de 2014.
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Red vial y planeamiento urbano

La opinión de la Economista y Docente  Universitaria…

LIZABETA  S.  DE  RODRÍGUEZ
diostesalvepanama@yahoo.com

El sostenido crecimiento de la economía trajo consigo un aumento en la demanda de servicios públicos, tal es el caso del transporte y la red vial. Esta situación puede observarse con claridad en la urbe metropolitana. A medida que se expande la ciudad, producto del surgimiento de nuevas barriadas y centros comerciales, se ve incrementado el volumen de transporte público y con ello la necesidad de nuevas vías y el ensanchamiento de las existentes.

Estadísticas revelan que en el país existe un parque vehicular estimado en 650,000 vehículos, de los cuales un alto porcentaje se concentra en la ciudad capital y áreas periféricas, lo que sumado a un sistema vial obsoleto, que no cuenta con la capacidad requerida para absorber el volumen actual de automóviles dificulta la circulación, causando congestionamientos que evidencian las deficiencias del sistema. Si al escenario planteado le sumamos 40,000 automóviles, que se venden, aproximadamente por año, no cabe duda que se debe actuar con rapidez, en materia de planeamiento urbano, primordialmente en lo que a obras de red vial, transporte público y tránsito se refiere.

En este orden de acontecimientos el Gobierno informó, a través de los medios periodísticos, que a partir del 14 de febrero la vía Justo Arosemena, sería cerrada a la altura de la Policlínica Pediátrica, para dar inicio a la construcción del Metro. Nuevo sistema de transporte, que conjuntamente con el Metrobús (ya en funcionamiento), espera dar solución a la demanda de un mejor servicio de transporte público a la comunidad.

También, se dio a conocer que la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) apoyará el reordenamiento vial previsto para facilitar los trabajos a efectuar.

Esperemos que el reordenamiento anunciado cumpla el cometido esperado, eliminar complicaciones para el adecuado desarrollo de los trabajos previstos y evitar congestionamientos en sitios neurálgicos.

Otro aspecto importante a considerar es que para inicios de marzo, se estarán celebrando los carnavales, movilizando a miles de panameños hacia el interior del país. Fenómeno que, a pesar de contar todos los años con operativos implementados por la ATTT, dejan una secuela de accidentes, con heridos y algunas veces con saldos de víctimas fatales, por diversos motivos, entre ellos el exceso de velocidad y el consumo de alcohol. Esta realidad no es nueva, lastimosamente la circulación vehicular es el área donde se hace visible con más frecuencia la actitud agresiva o desenfrenada de muchos ciudadanos.

Un alto porcentaje de conductores hace caso omiso a las señalizaciones y reglamentaciones de tránsito, pone en riesgo la vida de pasajeros, peatones y la propia, al no conducir con sensatez y prevención.

Es apremiante crear conciencia sobre la cortesía en el manejo y transformar la actitud de conductores, transeúntes, autoridades de tránsito y comunidad, mediante la ejecución de programas de educación vial que contribuyan a edificar una cultura de respeto a las leyes, normas y reglamentos para prevenir e impedir accidentes.

 

Este artículo se publicó el 16 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

El desarrollo económico del país

 

La opinión del Abogado…

SAÚL MALOUL ZEBEDE  
malcoj2@hotmail.com

Se ha abierto un debate sobre el papel de los tributos en la economía y en la vida social de la República. Nadie duda de que una adecuada tributación permite al Estado hacerse de los recursos que necesita para que todos seamos solidarios con los más necesitados, al tiempo que es demostración del grado de responsabilidad social de las empresas.

Pero, si estiramos demasiado esta teoría y pretendemos resolverlo todo con nuevos impuestos y tributos, lo único que conseguiremos es un efecto que en vez de incentivar, desmotive a los inversionistas, provoque la caída en los niveles de empleo y por lo tanto, genere un aumento en nuestros problemas sociales.

Un buen gobierno, tanto a nivel estatal o federal, como a nivel municipal, no sólamente tiene que justificar lo que hace o pretende hacer con los impuestos de los ciudadanos, sino que debe entender que su función es servir a esos ciudadanos, y no pensar todos los días cómo se crean nuevas cargas tributarias que desestimulan el desarrollo económico del país.

Y un mejor gobierno, piensa como disminuye la carga tributaria sobre empresas y ciudadanos para incentivar la inversión.

Hablando de inversión, una de las fortalezas de la Economía panameña es su diversificación. En otras palabras, que el auge en el crecimiento económico que hemos experimentado durante los últimos años se lo debemos al turismo, el Canal, las telecomunicaciones, la Zona Libre de Colón, la Banca, al sector inmobiliario, a las agro exportaciones y demás, y no como ocurría a finales de la década de los sesenta del siglo pasado, a un sólo factor económico.

Gracias a Dios tenemos una de las economías más sólidas y mejor estructuradas de América Latina, porque no sólamente hemos hecho parte de la agenda de Estado el manejo responsable de los aspectos financieros de la misma, sino también porque el desarrollo de algunos rubros trascendentales de esa Economía, son motivo también de políticas de Estado, como lo es el caso del turismo.

Dentro de ese contexto, el debate entorno a la minería, no es un debate entorno a esta actividad económica como nueva en nuestro país, pues ya desde hace mucho tiempo, la explotación minera se da en nuestro territorio. Las preguntas que debemos formularnos, se refieren exclusivamente a determinada clase de minería, y es una pregunta sobre el costo –beneficio para el país–, que representa la incorporación a su ya diversificación económica, de este tipo de actividad en el país.

A pesar de los aumentos en las regalías que cobraría el Estado, que hay que reconocer a un mejor manejo y criterio del Ministerio de Comercio e Industrias, ¿podemos darnos el lujo de poner en peligro nuestros recursos hídricos, permitiendo el desarrollo de este tipo de minería? ¿No compite acaso la misma, con la necesidad de preservar el eco sistema de la cuenca del Canal de Panamá, el desarrollo de este tipo de minería?

N o me interesa dar respuestas, sino tratar de enmarcar las preguntas del debate. Es válido decir que Canadá, Chile, Perú y Bolivia, por ejemplo, son países que experimentan importantes desarrollos mineros. Lo que no es válido es desatender las especiales calificaciones que necesita un eco sistema que gasta cientos de miles de galones de agua diarios, para que transiten los buques y barcos por el Canal de Panamá.

Ninguno de los otros países ha generado su desarrollo económico sobre la importancia estratégica de su posición geográfica, y sobre la función económica que desarrolla un Canal que atraviesa el Istmo.

Cualquiera apreciación que menosprecie la importancia del mantenimiento de la Cuenca del Canal de Panamá, del mantenimiento de sus recursos hídricos, del agua que necesita para su subsistencia el más de un millón de habitantes que vivimos alrededor de la misma, y la consecuencia impredecible que cierto tipo de minería pudiera tener en relación son esa función, no está valorando aquello que precisamente ha hecho exitoso nuestro desarrollo económico.

Para mí, estas son las preguntas que tenemos que hacernos. Los panameños nos merecemos que nos den algunas respuestas.

 

<>Este artículo se publicó el1 de febrero   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

La realidad de los Impuestos Municipales

La opinión del Presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panama…

Fernando Arango Morrice

Si una lección nos dejó 2008 y 2009 es que nunca antes, el mundo había experimentado tan de cerca la interdependencia de la globalización, donde todos sufrimos las consecuencias de las acciones de otros. 

Esto mismo aplica a la economía nacional donde todos somos actores, Gobierno Central, Gobiernos Locales, Empresarios, Trabajadores y Consumidores, en el momento que uno de estos actores cree una distorsión en la hoja de ruta plasmada para el desarrollo económico todos sufriremos las acciones de ese único jugador. De ahí la premisa número uno de la importancia de consultar y tratar de consensuar lo más posible en beneficio de todos por igual.

Cuando el Municipio de Panamá decidió de manera unilateral, arbitraria e inconsulta, aprobar este cambio radical a los impuestos municipales, ciertamente no tomó en cuenta el impacto que esto tendría en los diferentes actores de la economía nacional, ni siquiera pareciera haber sopesado el peso que su Distrito tiene sobre las demás comunas del país.

Lo invito estimado lector a que hagamos este ejercicio y sea usted quien saque las conclusiones de si esto solo impactará a las empresas grandes. Dentro de las empresas que aportan al erario municipal, podemos mencionar una distribuidora grande que está sufriendo un aumento de 1,150%, si estas empresas tienen un aumento de tal magnitud en sus costos, lo más probable es que lo apliquen a sus productos para recuperar; aunque no descarten para palear semejante alza, ya sea mudar su empresa a otro municipio y/o hasta considerar reducción de personal.

Pero planteemos el escenario de que el distribuidor le aplique esto a los productos que hace llegar a los mini súper y supermercados, a los cuales los impuestos municipales les están incrementando en promedio 400% y 2,504%, respectivamente. Nuevamente, el mini súper y supermercado que ya pagó el producto con aumento, tendrá que recuperar el aumento de sus costos, tanto la aplicada al producto por el distribuidor como el alza del impuesto municipal a su actividad económica; es decir el producto llegará al consumidor final tanto grande como pequeño con doble alza de precio.

Por otra parte, analicemos el impacto en el Gobierno Central. Panamá, ha atraído inversiones en base en una política económica de reducción en materia impositiva y logramos sobrevivir la crisis económica internacional en números positivos, obtuvimos las calificaciones de grado de inversión y a diario llegan cientos de inversionistas a Panamá buscando establecer sus negocios y aportar puestos de trabajo, de acuerdo a las reglas de juego vigente.

Nuevamente, observamos cómo este Acuerdo Municipal rompe con la política económica de Estado, que nos ha logrado tantos beneficios para el desarrollo de nuestro país no sólo por el flujo de capitales, sino por la creación de puestos de trabajo, entre otras cosas.

Así pues querido lector, como observa estos impuestos municipales tendrá un efecto cascada en diferentes aspectos de la vida nacional. Entonces pregúntese usted si realmente esto afectará solo a las grandes empresas.

<>Artículo publicado el  31  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Pensamiento para la transformación

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La opinión del Economista, Político y Docente Universitario…

Juan Jované 

La necesidad de un profundo cambio social en nuestro país es, a la luz de los acontecimientos recientes, un requisito imperativo para salvaguardar los intereses de la población, la nación, la democracia y el medio ambiente.

 

Para esto hace falta construir un movimiento social amplio, capaz de superar los sectarismos atávicos, el cual articule los intereses de todos los sectores afectados por el modelo de desposesión que se viene implementando en el país. Para esto es útil contar con una visión que pueda sintetizar coherentemente un conjunto de perspectivas conceptuales.

 

Entre estas se encuentra, desde luego, la visión de la economía política con su capacidad de mostrar la falta de equidad que caracterizan actualmente al mundo del trabajo, donde asalariados, ocupados informales, desempleados, desocupados, pequeños y medianos productores del campo y la ciudad, son crecientemente marginados de los beneficios de la sociedad, llamando así la atención sobre los potenciales agentes del cambio.

 

La visión de la Teología de la Liberación, en su profundo humanismo, destaca que la finalidad última de la sociedad debe ser el desarrollo pleno de todas las personas que la componen.   No menos importante resulta la perspectiva de la Ecología, que nos advierte sobre los límites biofísicos que enfrenta la sociedad, la responsabilidad que tenemos con las futuras generaciones, y nos llama la atención sobre la importancia de elementos como la diversidad, el pluralismo, la autorregulación y la autosuficiencia.

 

A estas perspectivas se deben sumar los aportes del pensamiento feminista, el cual nos permite entender mejor, al introducir la dimensión de género, las relaciones de dominación existentes en nuestra sociedad que deben ser superadas.

 

También subraya la importancia de las relaciones no mercantiles y solidarias en el adecuado funcionamiento de la sociedad.

 

En este último aspecto coinciden con la visión que introducen quienes luchan desde la perspectiva de los pueblos originarios y por la eliminación de todas las formas de discriminación, esta enseña que no es posible liberarse oprimiendo a otros, así como la importancia que tienen las luchas por la identidad cultural.

 

Es una perspectiva que llama la atención hacia la necesidad de activarse para sostener los fundamentos de una nación multiétnica, multicultural, basada en la solidaridad y la justicia social.

 

No menos importante es, sobre todo en las condiciones panameñas, la perspectiva de la visión de la acción no violenta, tal como la practicaron Gandhi y Luther King. Esta no solo aclara que la no violencia no es un método pasivo, sino que significa un compromiso con la acción permanente, valiente y decidida por el cambio guiado hacia una sociedad justa.

 

Esta visión, además, da la fortaleza de saber que el testimonio inicial de pocos, si resulta desprendido, justo y sincero, termina por generar verdaderos fenómenos de masas capaces de producir importantes transformaciones sociales.

 

En la medida que se logre articular esta perspectiva con las anteriormente descritas, podremos contar con un pensamiento capaz de guiar nuestras acciones hacia una verdadera refundación de nuestro país.

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<>Artículo publicado el  25  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

América Latina y las reformas sociales

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La opinión del Diplomático de Carrera…

o

Juventino Caballero Aparicio 

Según recientes informes de los entes encargados de medir el rumbo de las economías mundiales, todo parece indicar que para el año 2011 y 2012, la economía mundial se desplaza de una fase de repunte posterior a la crisis, a una situación de crecimiento quizás más lento pero sólido y estable, donde los países en desarrollo o las llamadas economías emergentes aportan la mitad de ese crecimiento mundial.

Aunque Latinoamérica, ha tenido en los últimos años un importante crecimiento sostenido, reflejados en una mejoría en los indicadores de pobreza e indigencia, aun sigue siendo una de las regiones más desiguales del mundo, la cual limita el acceso de las grandes mayorías a situaciones de bienestar social dignas y justas.

La región ha sabido sortear la situación de crisis que afectó a todo el planeta, hemos salido bien, en comparación con otras regiones, inclusive en comparación con muchos de lo países desarrollados. Las grandes economías motores que estimulan el gran intercambio comercial comienzan a recuperarse y en consecuencia a demandar la compra de muchos recursos y materia primas de la región, la cual acarreara a la afluencias de capitales frescos y al mejoramiento de las divisas en nuestros países.

Los problemas económicos que hoy nos afecta y que limitan nuestro crecimiento están claramente identificados urgen aplicaciones y reformar sociales en cuanto a una educación más eficiente y real, que haga a la región competitiva en todos los aspectos, una política fiscal de austeridad en los gobiernos y la estabilización impositiva, haciendo gobiernos más funcionales efectivos y reducidos y con mayor inversión en aspectos importantes como la seguridad alimentaria básica y más barata, con grandes apoyos al sector agro industrial, más estimulo a los campos para evitar los cinturones de pobreza y miseria entorno a las grandes ciudades.

El combate al crimen organizado, la cual amenaza la estabilidad democrática, sin dejar de mencionar el respeto institucional de nuestras autoridades a nuestras leyes con ejemplos claros y convincentes de cero tolerancia a la corrupción y al desfalco de las arcas estatales.

La oportunidad que se le presenta a la región es clara, la cual exige en estos momentos el fiel cumplimiento de los objetivos del milenio declarados por la Naciones Unidad como lo es la reducción de la pobreza, así como poner en marcha políticas sociales estables con estilos propios, sectoriales y a las vez con impacto masivo.

Hay que aprovechar el repunte de los precios de los productos básicos, las remesas a la región, la protección de la creciente industrial del turismo, y prestar mayor atención e interés en el sector terciario o sea mayor aprovechamiento de los servicios, como puntos estratégicos regionales, como lo mencionamos una mayor autoridad en nuestros gobiernos. En resumen los problemas están latentes, los síntomas identificados, las aplicaciones las más sencillas, nada complicado ni del otro mundo, Latinoamérica no espera.

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<>Artículo publicado el  22  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

De libre mercado, ni el nombre

La opinión de…

Alfonso Grimaldo Poschl

Recientemente, en páginas de este diario, miembros honorables del movimiento colectivista y estatista de nuestro país han plasmado su preocupación de que la presente administración tenga como propósito principal la proscripción del remanente de políticas paternalistas de nuestro Gobierno benefactor en la búsqueda ideológica del libre mercado. Cómo me he reído.

El que vende zapatos es zapatero, no importa cómo se quiera llamar. Las organizaciones políticas deben ser juzgadas, no por su retórica, sino por sus acciones concretas. Bajo ese estándar, espero convencer a los colectivistas y estatistas del país que poco tienen de qué preocuparse.

Los liberales y capitalistas tenemos una filosofía clara y consistente. Creemos en la libertad comercial y económica, defendemos la libertad individual y la propiedad privada, y pugnamos por una reducción del Gobierno a toda costa.

Nos oponemos a casi todo subsidio, prebenda, sinecura, privilegio, inmunidad, arancel, cargo, tributo, contribución, tasa, impuesto, intervención del Gobierno o estímulo financiero, excepto aquellos necesarios para financiar las funciones básicas del Gobierno.

Por este motivo me sorprende ver cuando se le encuentra rebuscadamente una motivación liberal a las políticas de la presente administración.   Como dice la Biblia, “por sus frutos los conoceréis”. Por tanto, veamos los frutos de la presente administración y presentemos los hechos al juicio de un mundo imparcial.

Primero, la presente administración ha incrementado el ITBMS en un 2%, elevando el costo del comercio. Ni liberal ni de libre mercado.

Segundo, la presente administración busca la aprobación por la legislatura de un monstruoso presupuesto de alrededor de 13 mil millones de dólares, que equivaldría a alrededor de 52% de la economía nacional. Ni liberal ni de libre mercado.

Tercero, la presente administración ha reportado un incremento proyectado de 5.6% del saldo de la deuda pública al final de 2010, la cual aproxima los 11.5 mil millones de dólares. En otras palabras, la deuda pública equivale al 46% de nuestra economía nacional. Además, se ha buscado elevar el límite del déficit fiscal para proveer al Gobierno mayor flexibilidad crediticia.   Ni liberal ni de libre mercado.

Cuarto, la presente administración incrementó para 2010, en relación con 2009, el monto otorgado en subsidios y concesiones tributarias en un 43%, totalizando 820 millones de dólares (casi 10 veces el presupuesto del poder judicial para este año) a través de proyectos como “100 a los 70”, el subsidio eléctrico y la beca universal.   Ni liberal ni de libre mercado.

Quinto, el Consejo Económico Nacional ha aprobado un subsidio de 33.8 millones de dólares para la energía eléctrica durante el primer semestre de 2011. Ni liberal ni de libre mercado.

Sexto, la presente administración ha descartado la posibilidad de privatizar tanto el correo nacional como el Idaan. Ni liberal ni de libre mercado.

Séptimo, la presente administración ha iniciado proyectos masivos de infraestructura, como el Metro de Panamá, y públicamente ha anunciado planes para la construcción de una torre financiera que consumiría en su construcción un mayor presupuesto que aquel del poder judicial para este año. Además, ha anunciado la estatización del Corredor Sur.  Ni liberal ni de libre mercado.

Octavo, la presente administración ha regulado o tiene de forma directa o indirecta participación accionaria en los sectores de electricidad, transporte, agua, telecomunicaciones y minería. Ni liberal ni de libre mercado.

Noveno, la presente administración ha centralizado la función municipal de recolectar la basura y ha contemplado la creación de una Autoridad del Agua. Ni liberal ni de libre mercado.

Décimo, durante la presente administración no ha ocurrido ninguna reducción sustancial o importante de los aranceles y tributos que pagan productos necesarios al entrar al país, como el arroz (el precio doméstico del quintal es de 42 dólares y el internacional es de 24 dólares). Ni liberal ni de libre mercado.

Reconocemos que la presente administración ha implementado ciertas reformas del programa capitalista, pero de ahí, obviar todo lo anterior y saltar a la conclusión de que esta es una administración liberal que mira con beneplácito al libre mercado, es algo extremadamente imaginativo, inclusive para aquellos que pasan sus días soñando utopías colectivistas improbables.

Es más, invito a los honorables miembros de la izquierda política a que se relajen, se quiten sus boinas y prendan un puro. Han logrado implementar su agenda sin siquiera haber alcanzado el poder. El Gobierno Nacional controla más de la mitad de la economía nacional, tiene la mayor parte de las utilidades públicas bajo su mando y dirección y redistribuye la riqueza a diestra y siniestra. Esta situación resuena más con las ideas de izquierda de economías dirigidas, que con cualquier programa liberal existente.

Es necesario un debate profundo y extenso sobre qué papel debe jugar el Gobierno en la economía y en la sociedad, pero el primer paso hacia ese debate es llamar al pan, pan y al vino, vino. Llamar liberal o capitalista a la presente administración, resuena a confusión eucarística.

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Este artículo se publicó el 17  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.  El resaltado es del Editor.