Cambio climático y los océanos

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La opinión de la Abogada Ambiental….

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Jessica Young

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Los océanos juegan un rol importante como fuente de alimento, recreación, regulador de temperatura, transporte (Panamá cobra mayor importancia por el Canal, exportación de productos pesqueros a EU y Europa (90% de nuestros recursos marinos son exportados),  actividad económica de comunidades pesqueras, desarrollo de actividades turísticas. Sin embargo, nos hemos encargado, paulatinamente, de impactar sobre su débil equilibrio por los procesos productivos y hábitos de consumo, ya que todas las actividades terrestres afectan las zonas marinas.

Lo que ponemos en la atmósfera también llega a los océanos. Un cuarto del dióxido de carbono generado por el uso de los combustibles fósiles (petróleo) ha sido absorbido por estos, un asfixiante peso que nuestros océanos y mares no pueden soportar. La consecuencia directa ha sido la acidificación que afecta al ecosistema marino causando la muerte de los corales que no soportan este hostil hábitat. A más temperatura global, más dificultad para absorber y regular los gases.

Los impactos del cambio climático sobre los océanos y mares provocan incremento de la temperatura, nivel del mar, acidificación y amenaza a la biodiversidad, reducción de las capas de hielo, migración y cambios en los patrones de distribución de las especies. Esto a su vez afecta la seguridad de la población, amenaza las fuentes de alimentos e impacta negativamente sobe las economías.

El cambio climático amenaza a 100 millones de personas que viven en los territorios insulares y en las zonas costeras bajas del mundo.   Alrededor de una décima parte de los seres humanos viven a menos de 10 km de las costas, según estimaciones de la ONU. Panamá no escapa a la alta concentración de asentamientos en zonas costeras de baja altitud como la propia ciudad capital y alrededores, en donde habita cerca del 50% de la población del país.

Es necesario tomar medidas urgentes de adaptación y de compensación para salvar no solo los recursos marinos y costeros, sino también las comunidades que viven en esas zonas. Por esto es tan relevante para nosotros, como MarViva, que se haya realizado en mayo de 2009 la “Primera Conferencia Internacional sobre los Océanos en Indonesia”, para tratar de sensibilizar al mundo sobre el impacto del cambio climático en los mares.

De la misma surge la Declaración de Manado (www.kbrikualalumpur.org/eng/download/manado-ocean-declaration.pdf), que aboga por incluir a los océanos en las negociaciones de la cumbre de Copenhague (segundo gran acuerdo internacional para la reducción de gases de efecto invernadero que sustituya al Protocolo de Kioto, cuyos compromisos empiezan a expirar en 2012).

Esta declaración no ha tenido carácter vinculante por la oposición de algunas naciones desarrolladas. Ya que se solicita intensificar la colaboración internacional en todos los ámbitos (especialmente el político y el científico), recomendando poner en marcha ayudas técnicas y económicas a los países menos desarrollados para permitir un progreso sostenible.

En las cinco páginas de la declaración, se recalca la importancia de implantar planes para reducir la contaminación marina (incluyendo las zonas de litoral) y desarrollar una estrategia de desarrollo sostenible, además de potenciar la investigación científica y el intercambio de esos datos. Entre los temas examinados en Manado figura la necesidad de adaptar la pesca al cambio climático que ya empezó a perturbar la repartición de las especies marinas.

Aunque el mundo ha demorado en actuar con respecto a los impactos del cambio climático en los océanos, MarViva y otras organizaciones conservacionistas han estado trabajando para reforzar la capacidad de recuperación de nuestros ecosistemas marinos.   Nuestro trabajo es asegurar que los temas de la biodiversidad marina se incorporen en todos los esfuerzos en favor de la mitigación del cambio climático y la adaptación a los impactos que ya no podremos evitar.

Esperamos que los políticos hagan lo correcto de la COP15 de cambio climático, que asuman los compromisos necesarios para reducir las emisiones y actuar de inmediato. Pero también esperamos que miren más allá de Copenhague y consideren nuestras prioridades para la próxima década. Lo que MarViva y todos podemos hacer para aportar nuestro granito de arena en la protección de los océanos frente al cambio climático, es un mejor trabajo en mantener los ecosistemas marinos saludables y que los mismos puedan recuperarse, esto implica promover y restaurar las poblaciones de especies de pesca a través de prácticas sostenibles; crear y gestionar adecuadamente áreas marinas protegidas como el Parque Nacional Coiba y el Parque Nacional Marino Golfo de Chiriquí; impulsar un desarrollo costero regulado y reducir la contaminación de basura y aguas negras.

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Publicado el  10 de diciembre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que le corresponde.

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