Traición

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La opinión del Abogado, Administrador de Empresas y Docente Universitario…

Miguel A. Boloboski Ferreira

Traición es un acto que se origina en un emisor (que lo lleva a cabo); que se convierte en sentimiento cuando alcanza al receptor (el afectado); que cual Bumerang de órbita elíptica deja un halo de luz difusa que afecta de variadas e insospechadas formas a los involucrados.

Que lance la primera piedra aquél quien nunca traicionó; o que no haya sido traicionado. Inspirados por una traición, artistas y compositores de ambos sexos y todas las nacionalidades e idiomas le han escrito o le han cantado a ritmo de boleros, baladas, tangos y hasta de rock and roll.

Existen traiciones de amor, de religión, de amigos, de palacio, de socios, de esposos, de militares, de izquierdas y de derechas, traición a la patria, y en fin, todo ámbito en donde se quebrante la fidelidad o lealtad que se debe guardar. Incluso entre ladrones y socios accidentales en un específico interés.

Técnicamente consiste en renegar con dichos o acciones, voluntarias o involuntarias, compromisos de lealtad hacia una filosofía, doctrina, asociación, o grupo de pertenencia. Defraudar haciendo lo contrario a lo que los otros esperan, es erróneamente visto como una forma de traición, cuando no lo es. A menudo se acusa de traidor cuando la persona no se identifica con el grupo del cual es miembro, o está en desacuerdo con los líderes del grupo.

En términos legales, es cuando un individuo o grupo de personas cometen un acto desleal contra la patria (discutible; verbigracia, los contrarios a Noriega fueron tipificados como traidores).

Políticamente hablando el término es usado como epíteto entre disidentes de un mismo partido, o entre opositores de distintos partidos y/o disidentes políticos. También se recurre a declarar traidor a funcionarios en el poder por supuestamente faltar a sus deberes de Estado (ejemplo: acuerdo de información fiscal con los EE.UU.).

En la obra de Dante La Divina Comedia, la traición es el máximo pecado que se pueda cometer y amerita la peor de las condenas: “ser devorado por el mismo Demonio”.

Pero ¿Quién no es un traidor? Desde el Génesis de la historia, los humanos nos hemos confabulado para inclusive traicionar al Dios Yahvé. Cada persona en esta tierra ha tenido la experiencia de traicionar y ser traicionado. La historia nos habla de la traición de Adán y Eva con el Señor; Caín con Abel; Judas con Jesús; Noriega con Paredes; etc.

“Un traidor es un hombre que dejó su partido para inscribirse en otro. Un convertido es un traidor que abandonó su partido para inscribirse en el nuestro. (Georges Benjamin Clemenceau)”. “Cuando la traición te abraza, es porque el traidor camino contigo (Roev)”.

Así la traición va de la mano con la historia del ser humano.

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<>Artículo publicado el 5  de enero de 2011    en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Partidos acartonados

La opinión de…

 

Belisario Herrera A.

Nuestro país sufre de una crisis política. Estamos lejos de contar con verdadero líder en la oposición o en el gobierno, porque los partidos en ambos sectores carecen de contenido ideológico; ello es así porque sus dirigentes han hecho de la política una inversión en la que sus respectivas cúpulas buscan, cuando se encaraman al gobierno, sacar todo lo que han invertido desde las griterías de la oposición, convirtiéndose en elementos mafiosos en los cargos oficialistas de importancia.

Claro que un corifeo de elementos reaccionarios, lleno de prejuicios, siempre tira piedras contra los sectores de izquierda y ofrece piropos halagadores a los partidos de corte tradicional, que no dejan de ser partidos acartonados.

Para mencionarlos con nombre propio, en la actualidad el Partido Revolucionario Democrático (PRD) que en su momento estuvo blindado –gracias al prestigio que le impuso su creador, el general Torrijos– hoy carente de un verdadero mando ha devenido en una anarquía en la que el mal ejemplo de la indisciplina y poca lealtad a sus principios, lo ponen de manifiesto sus más destacados dirigentes.

Algunos han saltado a otras toldas y entre ellos se han traicionado, como ocurrió a la vista en la pasada contienda electoral, con claras transgresiones a la Constitución y al Código Electoral; fue notorio que el presidente de la República de entonces, Martín Torrijos, hacía caso omiso para apoyar a ciertas candidaturas políticas.

De lo que se trata en la actualidad es de que hay un desprestigio en todos los partidos políticos debidamente constituidos, y que la llamada alianza política de gobierno, que encabeza el actual presidente de la República, Ricardo Martinelli, se maneja arbitrariamente desde los cargos gubernamentales, lo que demuestra que reina a su libre antojo. Llama la atención que hay una danza de millones, aparentemente, sin el debido control.

Observamos, por otra parte, que el llamado Partido Cambio Democrático está echando mano, con todo arrebato, para que se sumen a sus filas elementos de partidos de oposición, como es el caso de algunos legisladores y representantes del PRD. Esto con la idea fija de ser mayoría, para controlar el país, porque ya tiene bajo su control a otras instituciones del Estado y cuenta con una mayoría notoria en la Corte Suprema de Justicia.

En las bases del llamado Partido Panameñista, que preside Juan Carlos Varela, hay descontento, pero Varela no da un paso por quebrantar la alianza y, de mantenerla, será para su propia sepultura política.

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<> Este artículo se publicó el 22 de diciembre  de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El tribunal de la desvergüenza

La opinión del Periodista……
JAMES APARICIO
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El tribunal de la desvergüenza

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El Barón francés de origen alemán Paul Henri Dietrich de Holbach, uno de los filósofos más destacados del siglo XVIII en Europa, afirmó en uno de sus tantos aciertos que “la traición supone una cobardía y una depravación detestable”; y Pedro Calderón de la Barca, el dramaturgo español del siglo XVII, aseguró que “el traidor es el vencido y leal es el que vence”.

La traición en la historia de la humanidad no es nueva y en los partidos políticos es tan común como cepillarse los dientes.

Hago referencia a estos dos personajes y sus definiciones para referirme al Tribunal de Honor y Disciplina del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD) y a sus tres decisiones de ordenar el archivo de un expediente, donde se propuso iniciar un proceso disciplinario de expulsión por traición a la ministra de la Pequeña Empresa, Giselle Burillo de Calcagno.

Calcagno, desde el año pasado renunció a respaldar a la ex candidata presidencial del PRD, Balbina Herrera, por abiertas diferencias personales entre ambas y optó por participar a tiempo completo en la campaña del ahora presidente Ricardo Martinelli y como premio recibió un ministerio, creado especialmente para ella, cuando la Autoridad de la Pequeña y Mediana Empresa recibió el rango de ministerio.

Otros perredés optaron por votar en blanco o simplemente no apoyar a Herrera, por considerar que no les representaba o porque no estaba de acuerdo con su estilo; pero no apoyaron al contrario de forma pública y abierta.

Calcagno enfrenta un proceso por traición.

No hay dudas de que con sus actuaciones, al apoyar al adversario y combatir a los candidatos de su partido, renegó de su pertenencia al PRD y contribuyó de forma destacada a la derrota de la organización política, de la cual ahora se jacta de ser fundadora y una especie de “ mujer maravilla “ que desde la filas del gobierno de Martinelli irá a rescatar al partido de los torrijistas, para convertirlo en un especie de “ Frankenstein “ con un pie en la oposición y otro en el bando del gobierno.

La conspiración es clara y va tomando forma.

Calcagno resiste los embates del PRD, se burla de sus dirigentes y se aparece en reuniones, funerales, fiestas y actos públicos propios de los perredistas con una “ cara dura “, posiblemente para demostrar que con su soberbia pretende humillar a los que no saltaron del barco ni se cambiaron de barco.

En este escenario, el Tribunal de Honor y Disciplina del PRD también está en el ojo de la tormenta, por sus extraña e inexplicables decisiones alrededor del caso Calcagno.

En un partido político la disciplina pasa por respetar las reglas internas, las decisiones de las mayorías y los estatutos partidarios y ser honesto en todas las actuaciones como miembro de un partido político.

El oportunismo y el “ juegavivo ” son contrarios a la honestidad, pero en el caso de Calcagno la mayoría de los 21 miembros del Tribunal de Honor y Disciplina del PRD no se han enterado o fueron secuestrados por sus ambiciones personales o compromisos vinculados a la planilla estatal.

Hay muchos rumores alrededor de las decisiones de este tribunal, que no es más que un panel de jueces que debe tomar decisiones para proteger la integridad del partido y sus miembros.

Como nadie se atreve a presentar pruebas y cualquier afirmación en firme podría constituirse en un libelo, una mentira o una exageración, el propio PRD, a través de sus vocerías, tendrá que negar o confirmar si es cierto o falso que se han producido amenazadas para miembros del tribunal que trabajan en el gobierno o tienen familiares en la planilla estatal; que hay ofrecimientos económicos para inclinar votaciones y maletines que van de una esquina a la otra.

Como todas estas historias son por ahora chismes de camino, no constituyen pruebas de una deslealtad, pero crecen como bola de nieve en una pendiente y le están haciendo mucho daño a la honorabilidad de estos jueces políticos y sus decisiones.

El PRD tendrá que revisar el futuro de este tribunal, para inmunizarlo de los oportunismos y las tentaciones.

¿Fueron comprados los votos de la mayoría de los miembros del Tribunal de Honor y Disciplina del PRD?

Confirmar las sospechas y descartar rumores es una cuestión de tiempo.

Es evidente que la decisión de la mayoría del tribunal no está basada en los mejores intereses del PRD, ahora en la oposición.

Calcagno ha sometido, de la noche a la mañana, sin tener una historia de militancia destacada, sobrevive a la expulsión con la complicidad de un tribunal que se olvidó de que su responsabilidad es condenar el crimen de la deslealtad, la violación a la fidelidad y la traición al orden, respeto a las reglas, a las normas y a los estatutos partidarios.
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Publicado el 17 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Traición en la revolución

La opinión del educador….

Pastor E. Durán E.

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Traición en la revolución

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1. Según declaraciones del ex-guerrillero cubano Daniel Alarcón Ramírez, brindadas al diario italiano “Corriere della Sera”,  la muerte del “Ché” en la selva boliviana se habría debido “a una maquinación de la que son responsables Fidel Castro y la Unión Soviética”.

“Los soviéticos consideraban a Guevara una personalidad peligrosa para su estrategia imperialista y Fidel se plegó por razones de Estado, visto que la supervivencia de Cuba dependía de las ayudas de Moscú.  Y eliminó a un compañero de lucha molesta” (ver el diario Corriere della Sera, de 25 de enero de 2,009),  Alarcón Ramírez, cuyo seudónimo en la guerrilla del “Che” en Bolivia era “Benigno”, también dijo, entre otras cosas: “… yo estaba con Guevara en el Congo cuando Fidel hizo pública una carta en la que el ‘Che’ renunciaba a cualquier puesto y a la nacionalidad cubana.   El ‘Che’ comenzó a dar patadas a la radio mientras gritaba: ‘Mirad a dónde lleva el culto a la personalidad”.

2. Cuando en Panamá organizaciones de izquierdas se unieron en 1969 para luchar contra la dictadura contrainsurgente constituyendo el FRP (Frente de Resistencia Popular), enviaron a un compañero a México, único país que mantenía relaciones con Cuba, para pedir ayuda al Gobierno cubano.   El revolucionario panameño, actualmente educador universitario, llevaba un presente para los cubanos consistente en discos de música típica y folklórica panameña.   Los “compañeros” cubanos le pusieron tantos obstáculos, que nuestro compatriota tuvo que abandonar la Embajada.   Al hacerlo, el funcionario cubano que lo atendió le pidió el presente que llevaba.   Nuestro compatriota, en un gesto de dignidad, le respondió: “Si no pasa el rey, no pasa la corona”.   Y se regresó con los discos a Panamá.   Años después quedó claro que el gobierno cubano estaba asesorando a la dictadura contrainsurgente de Omar Torrijos.

Cuando Torrijos visitó Cuba, Fidel Castro pronunció un discurso donde dijo más o menos: “Nosotros asesoramos a la Guardia Nacional panameña desde los primeros momentos del golpe de Estado”.   Es decir, que mientras revolucionarios panameños eran torturados y/o asesinados en las cárceles, ciudades y montañas panameñas, los “compañeros” cubanos estaban asesorando a sus verdugos y asesinos.

3. En los años 80 el guerrillero ecuatoriano Arturo Jarrín, viajó a Panamá, luego de escaparse de una cárcel ecuatoriana.   En Panamá, trató de viajar a Cuba, pero los cubanos le negaron la entrada.   Corría el año de 1986 época de la dictadura de Manuel Antonio Noriega.

El 24 de octubre de ese año, Jarrín fue detenido por el G-2 panameño y entregado a agentes del gobierno ecuatoriano.   Su cadáver fue hallado en las calles de Quito, el 26 de octubre de 1986.

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Publicado el 9 de octubre de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.