El ahorro como herramienta de crecimiento

La opinión del Jurista…

 

Fernando Sucre Miguez

Cuando acepté ocupar un puesto en la junta directiva de Mi Banco, S.A. BMF, nunca creí que tal experiencia sería tan enriquecedora como los es. Ver llegar a cientos de panameños con un sueño de negocio y ayudarlos a construirlo me ha llenado de mucha satisfacción en estos últimos cinco años.

Para una mayoría de ciudadanos escapa de su óptica que de los tres y medio millones de panameños –por cierto mal contados– que viven en nuestro Panamá, una gran cantidad son micro o pequeños empresarios o, por lo menos, aspiran a serlo.

Mucho se habla a todos los niveles gubernamentales y bancarios de iniciativas encaminadas a otorgar créditos a estos emprendedores, pero poco se hace, pues aunque parezca increíble no se trata de un tema simple, porque en la mayoría de los casos son personas sin recursos o bienes tangibles que puedan poner como garantía de sus obligaciones. Se trata más bien de entablar una relación de confianza, credibilidad y apoyo a quien aspira mejorar su situación económica.

Mi Banco, S.A. BMF desde su fundación ha coadyuvado al desarrollo del país. Con una misión clara y, en muchas ocasiones silenciosa, ha sacado de la pobreza a cientos de panameños. Sin embargo, este no es un proceso sencillo, requiere de educación a quienes se presentan con planes muy concretos, pero que no saben cómo desarrollarlos con éxito.

Uno de los puntos en los que los emprendedores han manifestado mayor deficiencia es el ahorro. El ahorro se define como parte de la renta o ingreso de una persona o empresa, no utilizado, y que se guarda para futuras inversiones o imprevistos.

Las personas no tienen claro el potencial que conlleva el ahorrar. No me refiero al ahorro con propósitos de adquirir bienes, sino al ahorro para realizar inversiones que producirán mayores riquezas. ¿Pero, para qué me serviría ahorrar? Pues, para invertirlo en mi negocio, para ponerlo como garantía de algún crédito o para imprevistos de la vida como enfermedades, accidentes, educación y hasta para los tiempos de las vacas flacas, que siempre llegan.

El ahorro erróneamente se proyecta como un mecanismo para adquirir un carro nuevo, un televisor plasma o el último celular de moda, todos ellos objetos perecederos que no generan riqueza y que se devalúan desde el instante que salen del establecimiento comercial. Inclusive, aquellas personas que ahorran los excedentes de sus ingresos, depositando los mismos en los bancos, ayudan indirectamente a otros, pues con esos fondos el banco otorga créditos a personas y/o empresas que los requieren y ello construye mayor riqueza a través de la creación de nuevos negocios.

Si usted considera que su nivel de ingreso se mantendrá inalterable el resto de la vida de su negocio, lo más seguro es que no creerá en la necesidad del ahorro. Pero si usted estudia los acontecimientos económicos mundiales de los años recientes, se percatará de que hasta las mayores empresas del mundo se las vieron mal por falta de previsiones como el ahorro.

Por bajo que sea su ingreso, el ahorro debe formar parte del presupuesto mensual de cada quien. Inclusive, en otros países existen comunidades en las que se organizan por grupos para ahorrar de forma colectiva, basándose en el ingreso de cada uno de sus miembros, quienes se fijan una meta en común y trabajan en conjunto para llegar a la misma. Tal vez esa figura sea muy sofisticada para los panameños, pero pensemos en crear metas comunes en familia, donde cada uno aporte su grano de arena para el beneficio común de todos.

Por ello, si usted tiene la aspiración de crecer como persona, en su negocio y mejorar su estilo de vida, piense en empezar a ahorrar hoy mismo, pues el tiempo es lo más importante que se nos ha dado y una vez transcurrido no regresa.

*

<> Este artículo se publicó el 18 de diciembre  de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

El centro bancario y sus beneficios

La opinión de…

 

Issamary Sánchez Ortega

Como buenos panameños sabemos y conocemos cuáles son los pilares de nuestra economía: El Canal de Panamá, la Zona Libre de Colón, el sector inmobiliario, el comercio y nuestro centro bancario.

Es por ello que a través de este espacio aprovecho para resaltar algunos de los beneficios de nuestro centro bancario:

1. Economía dolarizada: La moneda de curso legal en nuestro país es el balboa, el cual es equivalente al dólar estadounidense y circula legalmente desde 1904. Esta situación permite que Panamá no se vea afectada por las fluctuaciones de moneda y evita que nos veamos inmersos en una crisis económica mundial.

La economía panameña es calificada como totalmente dolarizada y sin banca central.

2. Posición geográfica privilegiada: Panamá se encuentra ubicado al sureste de América Central, limita al norte con el mar Caribe, al sur con el océano Pacífico, al este con la República de Colombia y al oeste con la República de Costa Rica.

Debido a su condición de país de tránsito, Panamá se ha convertido desde las primeras épocas en un punto de encuentro de diversas culturas. Es por ello que grandes inversiones de capitales extranjeros procedentes de empresas de gran envergadura, incluyendo entidades bancarias, se han establecido en nuestro país.

3. Estabilidad política: El Gobierno panameño es democrático, con un Estado independiente y soberano, distribuido en tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

A pesar de que los porcentajes de criminalidad han aumentado, se mantienen niveles aceptables en comparación con otros países.

Hoy en día se están negociando varios tratados de libre comercio y acuerdos con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico que buscan que Panamá salga de las listas negras que nos enmarcan como paraíso fiscal.

4. Personal capacitado: En la actualidad contamos con universidades que gradúan licenciados en banca y finanzas, lo cual representa una especialización en la materia. Sin embargo, en temas de actualización como maestrías, cursos y diplomados a nivel local son muy escasas las opciones, por lo que muchas veces recurrimos a estudios en el extranjero.

5. Normativa actualizada: Basados en los principios para una supervisión bancaria efectiva (Basilea II), Panamá cuenta con una normativa bancaria moderna, considerando que nuestra última actualización versa del año 2008, acompañada de acuerdos bancarios vigentes a la fecha.

A través de normas eficaces que regulen y supervisen la actividad bancaria, nuestros clientes se sienten más seguros de invertir y poner sus dineros en la banca panameña.

6. Tecnología de punta: Actualmente contamos con dispositivos, sistemas, redes e instalaciones óptimos para brindar los mejores servicios de telecomunicaciones. Esto hace que Panamá se distinga por su avanzada tecnología en telecomunicaciones en Latinoamérica, siendo una potente industria en el país.

Por lo antes expuesto, es importante que conozcamos nuestras ventajas, con la finalidad de sacar el mejor provecho y mejorar cada día nuestro sistema bancario.

En la medida en que cumplamos con las exigencias que se nos impongan como centro bancario internacional a través de Basilea II, Grupo de Acción Financiera, Gafic, entre otros, nos mantendremos a la vanguardia como centro bancario de altura y ejemplo internacional.

*

<> Este artículo se publicó el 17 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Combatiendo el delito financiero

La opinión del Periodista….

EUCLIDES M. CORRO R.
emacor@cwpanama.net

Durante cinco años tuve una especial relación con el tema bancario, lo cual me permitió conocer de cerca el importante esfuerzo que realiza el sistema bancario panameño en la lucha contra el delito financiero proveniente del narcotráfico y otros delitos financieros. Como centro bancario internacional, nuestro país no solo es blanco de esta clase de crimen, sino que a la par es observado con extrema rigurosidad por los organismos encargados de supervisar y controlar que los países cuenten con los mecanismos adecuados para no dejarse penetrar ‘por el dinero sucio’.

La lucha es intensa y ya sea por separado o de manera colectiva, las instituciones financieras particularmente los bancos, sin diferenciar el tipo de servicio que brindan, aplican controles manuales o automatizados en contra del delito organizado y con las características descritas. No hace mucho tuve la oportunidad de conversar con el licenciado Pablo Ruidiaz, panameño que es uno de los pocos especialistas en riesgos y prevención de blanqueo de capitales.

Confirmó que, en efecto, Panamá realiza una lucha tenaz contra este delito, iniciando con el conocimiento del cliente y seminarios y conferencias que periódicamente se realizan para capacitar a ejecutivos bancarios y personal vinculado al tema, y evitar cualquier fragilidad que exista en el sistema. Nos dijo que nunca es demasiado lo que se haga en esa dirección, porque al final está en juego la fortaleza y la reputación de las instituciones financieras panameñas y del país.

Además, ‘a la luz de las nuevas tipologías utilizadas por los lavadores, permanentemente se revisan las regulaciones relativas al Blanqueo de Capitales. También, las, nuevas instituciones reguladas (Seguros y Cooperativas), comienzan a prepararse para combatir este flagelo que está causando grandes estragos en las sociedades’.

Y no es para menos. Lo importante es que sistemas como el nuestro estén conscientes de sus fortalezas, pero también de sus debilidades. Solo así la lucha contra el dinero oscuro podrá tener buenos resultados. No es cuestión de negar si los informes internacionales son justos o no, de lo que se trata es que el sistema bancario se prepare cada día creando las barreras necesarias para que el crimen financiero entienda que Panamá los tiene detectados.

Otro detalle del que nos habló Pablo Ruidiaz es que países como Colombia, Centroamérica, el Caribe y más dramáticamente, México, ‘han sido víctimas’, igual que Panamá, ‘de esta negativa tendencia global que causa daños permanentes en las instituciones, los gobiernos y la sociedad civil’. Agrega que ‘la rampante corrupción, producto del dinero sucio, influye negativamente en los miembros de la sociedad, por lo que es necesario capacitar a los funcionarios encargados de cumplir los mandatos de la ley’, para evitar una situación lamentable como la de México.

Debo resaltar que Pablo Ruidiaz ha dedicado parte de su experiencia financiera a educar a locales y extranjeros en mejorar los controles tanto manuales como automatizados en la Prevención del Blanqueo de Capitales. Precisamente es especialista certificados por ACAMS (sigla en inglés de la Asociación de Especialistas de Prevención en el Lavado de Dinero), como experto en la materia, sustentado en su experiencia en las Mejores Prácticas de Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo.

Su esfuerzo en esta lucha se ha extendido hasta otros países donde dicta seminarios a bancos, reguladores, empresas de seguros, cooperativas, y recientemente fue invitado por la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela a participar como expositor en conferencia dictada a cientos de funcionarios estatales, jueces, fiscales, ejecutivos. También fue expositor, hace poco, ante entidades financieras y reguladores.

Lo interesante es saber que nuestro país está realizando su parte en esta lucha. Y que se cuenta con especialistas como el licenciado Ruidiaz, que ha extendido su experiencia hasta el CEAS en Costa Rica y ante el BID y el Banco Centroamericano de Integración Económica.   De paso ha contribuido en capacitar contra el crimen financiero a las Superintendencias de Banca y Seguros en Panamá, El Salvador, Honduras y Costa Rica.

Pienso que en la medida que nuestros países se preparen para combatir cualquier fuente de financiamiento utilizada por el narcotráfico y el crimen financiero, se estará caminando en la dirección correcta para que a futuro dejemos de aparecer en las listas grises que elaboran organizaciones internacionales preocupadas por este tema.

*

<> Este artículo se publicó el 8 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/corro-r-euclides-m/

¿Incapacidad para solucionar?

La opinión del Periodista- Analista Internacional…

Jairo H. Pertuz

Como Director de una revista internacional, emití durante 9 años, apreciaciones y recomendaciones sobre hechos y necesidades que lograba identificar. Hoy, a través del prestigioso Panamá América, trato de continuar con esta misión que me es obligante para con nuestra sociedad.

Son tantos los temas que nos afectan como nación que los “pequeños” problemas roban los escasos espacios para abordarlos.   Empezaré por exponer mi preocupación por la forma tan superficial como se viene tratando el tema de los usuarios de los servicios bancarios. Algunos bancos, más que otros, abusan con los cargos que hacen a sus clientes e, igualmente, con el trato y manejo que reciben esos clientes, sobre todo de Tarjetas de Crédito.

Establecer una oficina para atender a los usuarios de servicios bancarios, es un paso positivo, pero sin los recursos económicos, humanos y legales adecuados, no podrán lograrse resultados positivos en defensa de estas sufridas e impotentes personas.

La Superintendencia Bancaria es, y ha sido, otra Asociación Bancaria, pagada por el pueblo y politizada.   Ineficiente, que hasta permitió la quiebra de 2 bancos y permite refugio a bancos abusadores, con “atención fantasma” (de Call Centers) establecidos en otros países, que son un verdadero caos para los clientes panameños.

Otro tema que desagrada a la población es la forma como la ministra Lucinda Molinar trata las obligaciones del despacho a su cargo. La forma displicente y hasta inhumana para con los educadores, especialmente con quienes ejercen este apostolado en zonas de difícil acceso es inaceptable. ¿Qué haría la señora Ministra Lucinda si le atrasaran el pago de su jugoso salario -que es 10 veces más alto que el de un maestro- por un año?

Tal vez su falta de experiencia y formación en una rama tan especializada, medular y compleja, sean parte de la causa de tantos desaciertos. En opinión de expertos, la ministra estaría bien en el cargo del señor Prieto o el que dejó Judy Meana.

Muchos sostienen que la ACP es un feudo que festina dineros del pueblo. 50 millones se pagarán si las “nuevas esclusas son entregadas 6 meses antes de lo previsto” crea suspicacias. ¿Lo previsto, no fue bien previsto? ¿Y la calidad del trabajo? Esos millones bien servirían para los ridículos 50 dólares para los jubilados. Ellos Sí tienen apuro y lo merecen.

<>
Este artículo se publicó el 27 de agosto de 2010 en el diario Panamá América a quienes damos igual que al autor todo el crédito  que les corresponde.

El presidente en su laberinto…qué hacer con la banca de desarrollo?

La opinión del Economista…

.

Francisco Bustamante

Hace 30 años asistí a un foro sobre banca de desarrollo en Santo Domingo, República Dominicana. Una de las ponencias que se presentó fue, como NO administrar un banco de desarrollo.  El ejemplo presentado, el Banco de Desarrollo Agropecuario, BDA, de Panamá. Silenciosamente, tratando de no llamar la atención, me salí de la sala, sufriendo pena ajena.

Años después asistía a un seminario de gerencia bancaria en el INCAE. Se presentó otro ejemplo de desorganización bancaria.   El ejemplo, el organigrama del Banco Nacional de Panamá en donde trabajaba en ese entonces.   Ahí no me pude escapar  y tuve que soportar las bromas de otros colegas latinoamericanos.

A qué viene esto.  Hoy día el BDA sigue inmerso en su embrollo.  Eliminado el uso de los subsidios del FECI para  financiar la administración del BDA  y sin capital, no alcanza a llenar las expectativas de los agricultores. Por otro lado, el agro sigue cayendo en su participación en el Producto Interno Bruto, PIB, y los salarios más bajos se pagan en el sector, consecuencia de la baja productividad y las deficiencias del mercadeo agropecuario.

El Banco Nacional continúa con una situación sui géneris.  No paga usualmente intereses a los depósitos públicos, excepción de los fondos del Seguro Social,  y usa parte importante de sus utilidades para abonar al sobregiro documentado de gobiernos anteriores.

Pero lo peor, no tiene un papel claro en el financiamiento de sectores estratégicos como se esperaría lo hiciera un banco de desarrollo.  Y se dedica a competir con la banca privada en sectores bien atendidos por ésta como lo son los créditos comerciales e hipotecarios.

Creo que parte del problema es la falta de una visión clara institucional. Siendo ejecutivo de planeamiento del BNP hice un ejercicio de introspección de la institución, con ejecutivos y mandos medios. Para mi sorpresa, hubo opiniones distorsionadas acerca de la visión del banco. He aquí algunas de esas opiniones:   Éste le pertenecía a los trabajadores. Sus utilidades debían entregarse a los funcionarios en lugar de fortalecer el mismo o financiar el desarrollo del país.

Pensé que este gobierno de empresarios tendría una  visión más progresista de estas instituciones. Por ejemplo, gerencias contratadas con base a objetivos claros y definidos de performance. Juntas Directivas profesionales, técnicas, empresariales.   Personal evaluado y motivado hacia la consecución de logros específicos.  Pero sobre todo, una visión clara del papel de la banca de desarrollo.   Si no se tiene claro para qué se quieren estas instituciones, cómo justificar la existencia de las mismas?   O  tal vez, es éste el objetivo no declarado que se busca:   La eliminación de dichas instituciones por irrelevantes?

Igual como está ocurriendo con los recursos de la Caja del Seguro Social, CSS: se crea un excedente líquido de recursos pagando por anticipado documentos públicos en cartera de la CSS; y se propone el uso de los mismos para comprar unos corredores viales insuficientes para atender las necesidades de tránsito de la ciudad. Esto es comprar un problema no resuelto, con dineros de los jubilados. Poniendo en riesgo dichos dineros. Cuál es el propósito?

<>

Este artículo fue enviado el 26 de julio de 2010 a las  6:25 a este medio para su publicación  por el autor a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.

¡Maleantes de… !

La opinión del Educador…

Pastor E. Durán E.

Cuando los obreros de la construcción aglutinados en el SUNTRACS (Sindicato Único Nacional de los Trabajadores de la Construcción y Similares) protestaban el pasado 11 de marzo en la Ave. Balboa contra el aumento del impuesto del ITBMS, del 5 al 7%, el ministro de Gobierno y Justicia, José Raúl Mulino, llegó al lugar y les gritó: “¡Maleantes de… !”.   El nombre de esta avenida (Balboa) es en honor a un maleante de la época de la Conquista.

Recordamos que el 4 de abril de 2006, Samuel Lewis Galindo, Presidente de BANISTMO, se dirigió a los accionistas en su reunión anual, para anunciarles que había recibido ofertas “halagadoras” de inversionistas extranjeros para la compra del banco.   Se puso en marcha un plan para aprobar una ley que reduciría sustancialmente los impuestos por la venta de acciones. El encargado de la operación era Alberto Vallarino, yerno de Lewis Galindo, Presidente Ejecutivo de BANISTMO, hoy, Ministro de Economía y Finanzas y pariente de la esposa de Martinelli, Marta Linares.

El 14 de junio de 2006, se aprobó el Proyecto de Ley que redujo de 30% a 5% el impuesto para la venta de acciones.   El 20 de julio de 2006 se anunció que el HSBC compraría por B/ 1,770 millones las acciones del BANISTMO.  Gracias a la nueva Ley, el Estado panameño dejó de percibir en impuestos ¡más de 442 millones de dólares!   Y en septiembre de 2006 la Superintendencia de Bancos aprobó la venta, la mayor de este tipo que se realiza en Panamá.

El hoy Presidente, Ricardo Martinelli, en aquella ocasión criticó aquel negociado, y dijo que esa Ley se hizo “con miras a satisfacer intereses de un grupo privilegiado” (La Prensa, 6-12-2006).

En septiembre de 2006 FRENADESO interpuso una acción ciudadana contra esta estafa. El recurso fue recibido por el entonces Secretario General del Ministerio Público, Rigoberto González, en representación de la Procuradora, Ana Matilde Gómez. La denuncia fue archivada. Recientemente, ambos funcionarios fueron destituidos por Martinelli.

¿Cómo actúa el nuevo Procurador, Giuseppe Bonissi, ante la denuncia hecha en su momento por Martinelli, de que la Ley Banistmo se hizo “con miras a satisfacer intereses de un grupo privilegiado”?

Martinelli apoyó el alza del ITBMS al 7% propuesto por Vallarino. En el 2003 al impulsar su candidatura, Martinelli, al referirse a la ampliación del 5% a los servicios, indicó: “Literalmente, el gobierno arnulfista le está metiendo la mano en el bolsillo a los panameños…”

El 2 de noviembre de 2009, sancionó la Ley que aumentó las penas para los hurtos de poca monta, pero no así para delitos como la malversación de fondos o el enriquecimiento injustificado.

<>

Este artículo se publicó el  24  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Derechos al usar tarjetas de crédito

La opinión del Abogado…..

.

Jorge Costarangos

El presente artículo tiene como objetivo darle a conocer al público un resumen de sus derechos como usuarios de tarjetas de crédito, según fue establecido en la Ley 81 de 31 de diciembre de 2009 que reglamentó esta materia.

En primer lugar, el contrato debe ser redactado en español, salvo que el usuario haya autorizado otro idioma. Las cláusulas que implican responsabilidad para el usuario deben estar resaltadas o subrayadas.

El contrato debe contener el límite de crédito aprobado y los cargos por excederse, cómo se calculan los montos mínimos, plazo para pagar incluyendo fecha de corte y de cierre, detalle de intereses, cargos y sobrecargos, tasa efectiva de interés. También cuáles son los importes sobre seguros de vida y otros seguros (deben ser autorizados expresamente con la firma del usuario), así como los cargos por pérdida de tarjetas, cargos por retiro de dinero y recargos por mora así como sus consecuencias, las causales de suspensión, anulación y resolución.

La tasa de interés debe ser indicada claramente y no podrá modificarse sin un aviso previo de 30 días calendarios que deberá aparecer en el estado de cuenta del ciclo anterior a la entrada en vigencia de la nueva tasa. La primera modificación que aumente la tasa no podrá tener lugar antes del primer año de vigencia del contrato.

Está prohibido a los establecimientos comerciales hacer distinción entre ventas pagadas con tarjeta y las pagadas en dinero en efectivo ni podrán adicionar suma alguna al consumidor por pagar con tarjeta. De la misma forma, el comercio afiliado no podrá exigirle al usuario un mínimo de compra o transacción para permitirle usar la tarjeta de crédito u otra tarjeta de financiamiento. De hacerlo, el establecimiento comercial será sancionado.

Los estados de cuenta deben indicar la tasa efectiva de interés. Si se trata de emisores que son establecimientos comerciales, el estado de cuenta puede ser objetado dentro de los siete días hábiles siguientes a su recepción, y si se trata de emisores bancarios dentro de los 30 días siguientes a su recepción.

Con el fin de evitar discusiones sobre cuándo fue la fecha efectiva de recepción, recomendamos a los usuarios mantenerse informados de sus saldos mediante los medios telefónicos o electrónicos requeridos a los emisores de tarjetas por ley, ya que el emisor de tarjetas tiene la obligación de mantener un canal de comunicación telefónica o electrónica con el usuario 24 horas al día que le permita al usuario verificar sus datos de saldo, los montos y fechas de pagos mínimos.

Dentro de la relación contractual entre emisores (bancos y establecimientos comerciales) y los usuarios, estos últimos tienen también derechos establecidos en la Ley 45 de 2007 sobre protección al consumidor (Acodeco), ya sea que se trate de tarjetas emitidas por bancos o que sean tarjetas emitidas por entidades comerciales.

Para los casos de tarjetas emitidas por bancos, a la relación entre el banco y el cliente también se le aplica la Ley Bancaria, Decreto Ley 9 de 26 de febrero de 1998, y normas que lo desarrollan, en lo que sea más favorable al consumidor.

El establecimiento que incumpla cualquiera de sus obligaciones en perjuicio del consumidor será sancionado por la autoridad competente. En caso de emisores bancarios esta es la Superintendencia de Bancos. En caso de emisores no bancarios esta es la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia.

Si el cliente tiene un reclamo contra una entidad bancaria, este debe interponerse, en primer lugar, ante el banco respectivo. El banco a su vez tendrá 30 días para contestar. Si el usuario no está de acuerdo con la contestación del banco, deberá entonces interponer el reclamo ante la Superintendencia Bancaria, la cual tiene la autoridad para resolver el reclamo. La Ley Bancaria le otorgó esta facultad, dentro de los parámetros establecidos en dicha Ley, hasta un monto de 20 mil balboas, para garantizar la equidad en la relación contractual entre bancos y clientes, con el fin de garantizar el equilibrio entre las partes.

El banco tiene la obligación de presentarse ante la Superintendencia Bancaria con el fin de que sea resuelto este reclamo del cliente. No habrá intervención simultánea o posterior de otra autoridad en estos procesos.

La decisión de la Superintendencia Bancaria da fin a la controversia y es obligatoria para ambas partes.

<>

Este artículo se publicó el  13  de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.