Volando con turbulencias

La opinión del Ingeniero y Analista Político….

MARIO  ROGNONI
marognoni@cwpanama.net

El inicio del 2011 se ha presentado con una serie de problemas que confronta el gobierno del presidente Ricardo Martinelli. Después de una larga luna de miel con su pueblo, factores fuera de su control sumado a imprudencias e incapacidades de algunos de sus colaboradores, han dado con el final de los tiempos de paños y manteles. Después de haber sido electo con mas del 60% de los votos y encontrando unas finanzas solidas en el estado, poco mas de dieciocho meses han pasado y el país es otro.

La Caja de Seguro Social enfrenta una posible crisis y trata de evitar hacerle frente a un aumento a los jubilados, aumento prometido en campaña pero que ahora el ejecutivo solo puede aportar el 60% del mismo mientras los directivos del Seguro aseguran que ellos no pueden hacerse cargo del resto. La Alcaldía del distrito capital ha sido castrada y se le quito la recolección de la basura, ahora en manos del ejecutivo a través de una nueva entidad donde los electores no entienden por que si se les dio fondos a la autoridad nueva pero el gobierno no pagaba su deuda a la antigua DIMAUD, limitando su posibilidad de actuar.

El presidente habla de su alianza y compromiso con los panameñistas pero 7 diputados de su partido proponen la reelección inmediata alertando a sus aliados a la posible traición en el 2014 y sembrando las primeras semillas de conflicto con los panameñistas. Mientras tanto, le renuncian el embajador en USA, su secretario de prensa y el Zar anticorrupción mientras se traslada al antiguo director de la ANAM.   Ninguna de las renuncias es explicada y todas caen en el mundo de la especulación generando múltiples rumores. Mientras tanto, el Ministerio Público busca reorganizarse bajo la figura de Ayu Prado tras el fracaso de Giuseppe Bonissi.

Los problemas del gobierno y su manejo pudieran pasarle por encima a los electores, pero lamentablemente las condiciones y calidad de vida en el último mes empeoraron al máximo, la crisis del IDAAN dejo sin agua a la capital y pocas esperanzas de resolverse a corto plazo, la violencia se apoderó del país iniciando el año con el primer fin de semana 5 asesinatos y otras dos muertes violentas, el costo de vida se disparó por el aumento del combustible, el Metrobus no llenó las aspiraciones del panameño que rechaza el cambio para ir de pie por más dinero sólo porque el bus tiene aire acondicionado.

A los problemas que empiezan a deteriorar la proyección del gobierno se suma una Asamblea Legislativa que como medida frente a los problemas nacionales solo se le ocurre proponer una ley para arrestar de 2 a 4 años a quien insulte a un funcionario electo.   No citan al pleno ni al director del IDAAN, ni al jefe de la policía, ni al Ministro encargado del costo de la gasolina, simplemente arremeten contra los que denuncien el descontento y critiquen a los gobernantes. La turbulencia actual sigue bajo el peligro de nuevas revelaciones de los Wikileaks, ahora llamados por los panameños desde Rickyleaks hasta locoleaks en su humor.

El gobierno parece encantado, como si lo hubiesen hipnotizado y no parece estar en sintonía con el pueblo y sus necesidades e inquietudes. Con insistir que vamos bien, creen que vamos bien. Mientras tanto la deuda externa sigue subiendo, las compras directas ahora incluyen hasta la portabilidad numérica, un contrato de decenas de millones de dólares que fueron incapaces de adjudicar en dos licitaciones. Mientras el pueblo exige agua, seguridad, mejor transporte, baja en el costo de vida, el gobierno sigue empeñando en macro proyectos desde la compra por más de un billón de dólares de dos corredores que con el tiempo de hecho serán nuestros, la construcción de una torre financiera, constantes viajes al exterior e innumerables compras directas.   Mostrando el gobierno de cuerpo entero, el cónsul del país en Miami hace el ridículo y deja en ridículo a todos los panameños, para solo ser amonestado por tener el cabello largo.

Panamá es un país noble, resiste los peores gobiernos, la economía sigue creciendo y el pueblo se resigna a sus gobernantes. Quizás algún día logremos los panameños entender que hay que pensar antes de votar, elijamos entonces los que deben estar en la Asamblea, los que deben ser nuestros alcaldes y nuestro presidente, para poder superar nuestra mediocridad, empañado el esfuerzo de hecho por los deseos de enriquecimiento de los que llegan al poder.

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<> Este artículo se publicó el 11 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

¿Es el momento apropiado para aumentar más impuestos?

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La opinión del Economista…

Rubén Lachman Varela

Las políticas públicas se pueden agregar en un conjunto de disciplinas, donde quizás las más conocidas sean tales como la economía, el derecho, la sociología y hasta la psicología. Lo medular de las políticas públicas se reduce a una pregunta simple: ¿qué acciones toman quienes nos gobiernan para lograr resultados y por qué medios? Las principales áreas de las políticas públicas, en un sentido muy amplio, atañen al desarrollo social dentro del cual los aspectos económicos son un elemento consustancial.

En un Estado de Derecho, las políticas públicas deben expresar, mediante leyes, cada materia producto de un objetivo. Uno de los tópicos a los que más prestan atención las Instituciones Internacionales (digamos el Banco Interamericano de Desarrollo) no es el contenido de las políticas públicas sino la manera en que cada país las formula y ejecuta. Y tanto la formulación como la ejecución de las políticas públicas deben mantener una visión de Estado, y no necesariamente responder al gobierno de turno o a alguna necesidad considerada urgente. Esto último está correlacionado con la credibilidad de una nación en el aspecto económico, que es el tema central de lo que ahora expongo.

En lenguaje popular, lo que pretendo anunciar es que si no hay reglas claras del juego, una minúscula pero dinámica economía en el entorno internacional (pensemos en el Canal, comercio, logística, etc.) como la panameña, puede verse afectada por la percepción de los inversionistas, especialmente los internacionales. Panamá ha recibido el grado de inversión, reflejado por una mejora sostenida en las finanzas públicas, deuda baja con respecto al Producto Interno Bruto y las reformas tributarias y fiscal, con un continuo compromiso de disciplina fiscal. En un ejemplo banal y más simple, en el caso de las fórmulas y ejecución de políticas públicas, si se va a construir un metro, es necesario conocer de antemano de dónde provendrán los fondos para dicha obra.   Si se van a subir pensiones de jubilados, es necesario conocer con anticipación de dónde se obtendrán los recursos. ¿Cómo sería percibida una nueva reforma tributaria de algún tipo para cumplir con algún nuevo objetivo cuyos recursos no están a la vista? Por lógica formal, se deduciría que se está quebrantando el estrecho vínculo entre los resultados y los medios para alcanzar objetivos o la manera como se formula y se ejecuta la política pública. Es decir, no mantendríamos la disciplina fiscal por la cual nos han premiado las agencias calificadoras de riesgo.

Panamá es una economía sui generis en materia de políticas públicas económicas. Lo usual es que las políticas de estabilización (en función de objetivos, que la economía opere de acuerdo a la visión del Estado) son monetarias y fiscales. En nuestro país no existe política monetaria como tal porque no hay banca central que pueda controlar la oferta monetaria ni la tasa de interés, que es el precio del dinero. Los panameños sólo podemos controlar la política fiscal.

La política fiscal consiste en cambios hechos a propósito para cambiar los niveles de los gastos gubernamentales, los impuestos y el endeudamiento. En Panamá los niveles del gasto gubernamental deben ser financiados, porque no controlamos la oferta monetaria. La única manera de aumentar los gastos del gobierno sería por medio del aumento de impuestos. El aumento de la deuda estaría descartado si queremos mantenernos en la situación elogiada por las agencias calificadoras y, por supuesto, por nuestra propia salud financiera.

Desde el punto de vista de la teoría keynesiana convencional, el incremento de los impuestos, al aumentar el gasto gubernamental ampliaría el Producto Interno Bruto debido al efecto multiplicador (dinero pasando de mano en mano), lo que aumentaría el gasto total en la economía. Pero debido al bajo multiplicador de la economía (caímos de un crecimiento de 10.7% en 2008 a 2.4% en 2009 y la deuda de los panameños oscila en alrededor del 140% del Producto Interno Bruto), dudo mucho que se de un efecto positivo, sino más bien negativo. Lo que sucederá es que el ingreso disponible para el gasto de los panameños se reduzca ante nuevos impuestos, con un multiplicador del impuesto negativo. En pocas palabras se reducirá el gasto en la economía, bajará el Producto Interno Bruto y aumentará el desempleo.

Ahora, desde otro punto de vista de la teoría convencional, se insiste en que existe una tasa óptima de impuestos que hace que los ingresos del gobierno, y consecuentemente sus gastos se maximicen. Si se cobran menos impuestos que ese óptimo, toda la sociedad pierde. Si se cobra de más, los inversionistas se desalientan y el ingreso disponible de los ciudadanos se reduce, lo que en conjunto provoca una reducción en las recaudaciones. Otra forma de ver esto mismo es que los impuestos encarecen el costo de transacción en las economías cuando se cobran impuestos de más; sobre todo si las economías no están estabilizadas y aprovechan al máximo sus recursos. Lo que se logra es debilitarlas aún más. Esto es especialmente válido cuando se reduce la actividad económica en sectores claves (por aumento de costos) que sí tienen enorme efecto multiplicador en el gasto nacional, por los estrechos vínculos que mantienen con importantes actividades del total de la economía.

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<>Artículo publicado el  7 de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Cerco financiero

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La opinión del Periodista…

Aquilino Ortega Luna

“El dinero es la tarjeta de crédito de los pobres”, decía el pensador y escritor Herbert Marshall McLuhan y tiene razón… Ahora que el gobierno a través del Ministerio de Comercio e Industria pretende, en forma inconsulta, modificar las reglas de las financieras en el país, ya que estas suplen las necesidades de esa población que no tiene acceso a las tarjetas de créditos en la banca tradicional. 

Fundamento teórico de los microcréditos se han basado en que el otorgamiento de crédito a personas necesitadas para fines empresariales ayuda a mejorar el crecimiento económico de un país. Diversas teorías financieras han relacionado el impacto de la movilización del ahorro y el crédito de los intermediarios financieros con la tasa de crecimiento económico, al parecer el gobierno no se percata o no le interesa este factor importante en la economía.

En las últimas décadas hemos sido testigo de la revolución en las microfinanzas, como un posible camino para aliviar los estragos que ocasionaron los ajustes macroeconómicos y cambios estructurales necesarios para el cambio del paradigma económico, como es la pobreza que azota a vastos sectores del país.

Y prueba de ello es que en Panamá operan bajo leyes y reglas definidas, contribuyendo al fisco y generando plazas de trabajo, unas 156 financieras.

Los argumentos de las autoridades para entrar a modificar las reglas del juego que han trabajado perfectamente durante años, son que se unificará en un solo porcentaje el cobro de los gastos necesarios para otorgar un préstamo.

En el caso de las cancelaciones anticipadas, el cliente deberá pagar basado en el monto adeudado y no por la cantidad financiada. Para el pago de la deuda, a las financieras se les establecerá un precio tope que podría ser del 3% y 1.5% para jubilados.

Las financieras deberán entregar a sus clientes los estados de cuenta detallados, en tiempo establecido y con los montos a valor presente.

Todo esto puede ser, pero en común acuerdo con las partes interesadas.

Las empresas financieras desde hace 40 años, tuvieron la iniciativa de abrir el crédito a cientos de miles de panameños de todas las clases sociales, para que pudieran obtener bienes que satisfagan sus necesidades.

Hoy el MICI, en forma inconsulta, pretende transformar las reglas, afectando a personas de limitados recursos económicos, de la tercera edad, adultos mayores pensionados o jubilados.

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<>Artículo publicado el 27 de octubre de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/ortega-luna-aquilino/

El mundo en peligro

La opinión del Médico y Ex Ministro de Estado…

Guillermo Rolla Pimentel

grollap@cableonda.net

El mundo esta macro controlado por los grandes consorcios económicos, a través del FMI el Banco Mundial,  la OCDE, el eje Londres – Nueva York, los diferentes G, que imponen los precios   a los productos, monedas, tasas de interés y se constituyen en manipuladores del verdadero mercado. Globalizan, privatizan y flexibilizan leyes laborales, etc.

Ese sistema llamado Occidental y Democrático  no ha sido capaz de producir para crear empleo, saciar el hambre  y superar la pobreza, pagar lo justo por las materias primas, armonizar las balanza de pago y controlar el calentamiento global en el mundo.

Sin desconocer a los mazones  y sus misterios  Se  refieren a valores que se tranzan con dobles morales, se estimula lo sexy y se escandalizan con los embarazo precoces, se preconiza el alcohol y se combaten las drogas que le siguen, hay coimas y coimeadores, impunidades y cínicos discursos. Todo globalizado o y de todos los  niveles

Por otra parte  surgen los países árabes y los emergentes de Oriente  ha proteger sus riquezas y decisiones y creencias ancestrales generalmente Islámicos y con su propia metodología. en disputas por la tierra.

América Latina esta matriculada económica y culturalmente en Occidente, pero que en casi  todos los países tiene también alguna    población  postergada de raíces orientales (etnias indígenas)-         Sociológica e internamente tenemos el endeudamiento, la corrupción, la delincuencia, las pandillas,  el narcotráfico, la violencia, los  golpes de estado importados..

Los países periféricos somos víctimas de los graves desastres monetarios de las artificiales crisis bancarias de los países llamados desarrollados, de su publicidad consumista y alienante, y de sus presiones políticas por imponernos medidas arancelarias que en una competencia desigual  mantienen a nuestros pueblos luchado contra el subdesarrollo y la injusticia social.

 

Por ese rumbo insensiblemente ha caminado el país y América desde hace muchos años.   Y aquí, luego de los tratados de neutralidad, como un protectorado expuesto a otras invasiones militares; porque económicamente seguimos invadidos, ahora por la globalización salvaje.

 

Por otra parte esos países,  dizque ricos, tienen graves problemas financieros  deudas impagables, deterioro de sus niveles educativos y culturales, drogadicción, guerrerismo; es decir, una desvalorización social muy riesgosa.  Que no nos arrastren a su paraguas  Un sano e inteligente nacionalismo o regionalismo protector es preciso, hay que prevenir que nos hagan caer en sus propias trampas de  crisis, quiebras, guerras y terrorismo

Por eso el electorado aceptó el CAMBIO.   Para mantener el desarrollismo económico

Permitir Seguridad Alimenticia con la productividad local agrícola, pecuaria  industrial, energético y de servicios vitales,  pero dirigidos a bailar   con las gutarras del pueblo, es decir, que los intermediarios, los distribuidores, los comerciantes especuladoras fueran regulados y civilizados para lograr reducir el costo de la canasta básica, los precios al consumidor  Un cambio en la   educción y tener un estilo de vida digno, libre, sano y feliz para todos   La experiencia de los empresarios parecía un buen antecedente  El   antídoto de la violencia es crear empleos y escuelas.   La prevención de las pandillas y sus lacras  es la organización familiar y social.

Por estas realidades continentales dos iniciativas se están gestando como consecuencia de hechos recientes.        Uno originada en Centroamérica luego de las leyes anti inmigrantes en USA.     Así como USA no quiere a centroamericanos, estos no de deben querer artículos de USA.   Seria  un saboteo a la compra de productos” made in USA”

La otra propuesta proveniente de Colombia,  es la investigación de los archivos de la FARC requisados recientemente, para determinar las posibles vínculos del tráfico de armas de USA y otros fabricantes, con autoridades de países vecinos, especialmente con Ecuador y Panamá; y el ajusticiamiento de dos presidentes de esos países

Las acciones sobre las drogas han sido un fracaso por la complicidad de los altos niveles con     los  narcotraficantes en USA y América.   Cosa que ya ha sido denunciada

Talvez la solución tenga que   venir de la ciencia, de la química y la medicina.   Las  endorfinas  se producen naturalmente en los humanos en los momentos de satisfacción emocional.  También se liberan artificialmente con algunas drogas. Lo altamente negativo de estas,  es que   causan   adicción, dependencia y daño psico neurológico.   Es posible, que si llegaran a localizar los radicales y componentes causantes de esos efectos secundarios adversos, y se eliminarán, se podrían obtendrían productos farmacéuticos, que talvez pudieran  tener aplicaciones clínicas para problemas específicos.    Pareciera ciencia ficción, pero los avances  tecnológicos actuales pueden lograrlo.    Siempre que no lo frenen otros intereses  económicos.   Y otra vez llegamos a  los grandes consorcios o carteles que penetran negocios no siempre justos o legales, o francamente delictuales

CAMBIO real,  en lo económico y social. Que exista equidad y justicia. respetando la dignidad y  la libertad para  el mundo….. y para un Panamá Mejor

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<> Este artículo se publicó el 16  de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/rolla-pimentel-guillermo/

Rectifique señor Presidente

La opinión de…

Marcos A. Mora

Señor Presidente su elección al más alto cargo de nuestra República se escenificó de una manera inobjetable y arrolladora, sin embargo, hay que aclarar que ello no significa de manera alguna que el pueblo panameño le haya endosado un cheque en blanco para hacer y deshacer.

Ha transcurrido poco más de un año y atrás quedó el grito de guerra inicial de “se acabó el relajo” con el cual supuestamente, mazo en mano, pretendía perseguir a aquellos “empresarios” que estaban abusando de la cosa pública. Independientemente de la legalidad de tales acciones, las mismas calaron positivamente en la mayoría de los ciudadanos.

Agotado el primer año de gobierno, su energía y la de su equipo muestran signos de flaqueza y descoordinación, porque no hay resultados en los frentes abiertos y se empiezan a notar visos de nepotismo, amiguismo y contrataciones directas –tan criticados en campaña– que, en caso de no corregirse, provocarán olores a podredumbre en su administración, como el de la basura que hoy cubre las ciudades de Panamá y San Miguelito

Se han hecho una serie de nombramientos cuyos mayores méritos son la relación de familiaridad y amistad con los altos funcionarios. Los altos cargos públicos han sido reservados para miembros de su clase social –generalmente, inexperta en el manejo de la cosa pública–, quienes han dejado atrás altos salarios, honorarios y gastos de representación que, de igualarse en el sector público, drenarían las finanzas públicas.

No me explico quién que gané más de 20 mil dólares mensuales ocuparía un cargo público con un salario menor. Estos casos solo se reservarían para descendientes de la madre Teresa de Calcuta.

La Caja de Seguro Social, con los déficits que acarrea, se ha rodeado de una estructura gerencial de muy alto costo, cuando en el medio y dentro de la propia institución hay expertos en seguridad social y en el sector público que podrían realizar estas actividades por menores erogaciones y con más efectividad.

Me llama la atención que en su administración se han creado y están por crearse una serie de “autoridades” que no tienen otra justificación que reservar un alto salario para un gamonal o para pagar favores políticos a muy alto costo para un país –léase bien– ¡pobre!

Debe hacer más énfasis en crear la “Autoridad del Ejemplo”. Usted, sus ministros y directores nacionales hablan de planes majestuosos y multimillonarios, pero sin un plan central integrado de Gobierno que enlace todos sus componentes.

Me asusta pensar en lo astronómico de la deuda externa e interna que se pudiese generar. Ahora resulta que todo es de urgencia notoria y debe ser por contratación directa.  Solamente ayer nos enteramos de la adquisición de seis helicópteros por 60 millones de dólares, suma que se hace más astronómica al agregar radares modernos. Nadie, por “seguridad nacional”, aclara el monto final de esta aventura.

Mientras, se destacan macroproyectos como el Metro, el Metro Bus, la extensión de la cinta costera, la autopista a Colón, la ampliación de la vía Divisa–Las Tablas, el “Internet para Todos”, el Plan Curundú, la Ciudad Hospitalaria y la Ciudad Carcelaria, casi todos a costos astronómicos. Mientras, las cámaras urbanas muestran a infinidad de campesinos que no pueden sacar sus productos a los mercados, a sus hijos que no pueden llegar con comodidad a las escuelas, por lo deteriorado de los caminos; así como a una cantidad de gente humilde que no recibe atención adecuada de salud, entre otros casos.

En otras palabras, señor Presidente, usted y su equipo parecen haber aterrizado en un país que no es Panamá, se comportan como si viviéramos en un país desarrollado, cuando no es así. Con los fondos públicos hay que actuar con mayor responsabilidad y prudencia que con los propios, porque le pertenecen a todos los panameños. Sugiero que la próxima e inmediata contratación directa sea para comprar las válvulas que requiere el Idaan, para solucionar la gravedad en materia de suministro, experimentada recientemente.

Esto sí es de “urgencia notoria y de seguridad nacional”, no las otras cositas que se le ocurren a los miembros de su equipo. Se debe investigar por qué estas válvulas presentan problemas, luego del amplio trabajo e inversión que se hizo en la planta potabilizadora Federico Guardia, y en la línea paralela. Tengo entendido que un componente importante de estos contratos era el reemplazo y suministro de válvulas importantes del sistema, así como el adecuado balance de presión.

Reitero a nuestros políticos, y a los ricos y poderosos, que hay que enderezar este país; en caso contrario serán otros, no tan bendecidos por Dios como ellos, los que dictarán en el futuro las pautas acerca de la distribución de las riquezas.

<> Artículo publicado el 14  de octubre de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Más artículos de este autor: https://panaletras.wordpress.com/category/mora-marcos-a/

La clase dorada

La opinión del Economista…

Juan  Jované 

Muchas veces se ha llamado la atención sobre el hecho de que la economía panameña opera como un modelo concentrante y excluyente, por lo que vale la pena aclarar lo que esto significa en base a los hechos duros que representan los datos estadísticos.
Este fenómeno se expresa, en primer lugar, en una notable concentración del ingreso, que en el año 2004 significó que el 20% más rico de la población concentró el 57.7% del ingreso nacional, mientras que al 40% más pobre apenas le correspondió el 9.2% del mismo.
Se trata de una característica estructural que, en sentido contrario a lo que propone la llamada tesis del rebalse, resulta prácticamente independiente del nivel de crecimiento del producto interno bruto. Es así que mientras que este indicador creció en términos reales a una tasa anual promedio del 9.2% entre el 2004 y el 2008, la participación en el ingreso nacional del quintil más rico de la población prácticamente no se modificó, al situarse en un 56.1%,  mientras que la de la de los dos primeros quintiles apenas se movió, colocándose en 10.2%.
El carácter estructural de la concentración queda más claro aún cuando se tiene en cuenta que la participación en el ingreso nacional del 10.0% más rico de la población fue de 39.9% en el 2004 y de 39.3% en el año 2008,  siendo esta reducida porción de la población el núcleo central de la clase dorada que controla al país.

Tanto para Adam Smith como para David Ricardo, esta concentración del ingreso podría, desde el punto de vista favorable a la acumulación de capital de ambos, tener sentido histórico siempre y cuando esto generara un amplio nivel de ahorro e inversión.

Ni siquiera esto parece ser una de las características de la clase dorada panameña, ya que esta al controlar, como se dijo, el 56.1% del ingreso y generar el 53.0% del consumo no muestra ninguna especial propensión al ahorro.    Esto explica, entre otras cosas, la dependencia de la economía panameña del ahorro externo, que significó que entre 2004 y el 2008 el país haya visto crecer su endeudamiento, tanto público como privado, con el exterior en una magnitud equivalente al 8.3% de ingreso nacional.

El sostén político de la dominación de la clase dorada está cimentado en un sistema político –electoral que logra que la concentración del poder económico se exprese en un sistema que asegura la marginación de los sectores populares, así como de los sectores medios democráticos, de toda posibilidad de acceso a las palancas del poder público.

La administración de este último, que hasta hace poco ejercieron por delegación los políticos corruptos de los partidos tradicionales, ha pasado recientemente a ser ejercida por una fracción de la propia clase dorada.

Esto, si bien ha endurecido las condiciones de su dominación, la hace más evidente y clara para la mayoría de la población, lo que abre nuevas posibilidades para la toma de conciencia de su situación y para su accionar político.

<> Artículo publicado el 12  de octubre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

 

Sentenciado sin ser culpable

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La opinión del Periodista…

Aquilino Ortega Luna 

La idea de eliminar el subsidio electoral a los partidos políticos y usar estos fondos para el aumento a los más de 170 mil jubilados del país, es un pensamiento típico de un presidente que de política sabe lo que la mayoría de los panameños saben del espacio.

Estratégicamente la jugada presidencial inmoviliza al dirigente de los jubilados, Eladio Fernández, pero crea un descontento entre Molirenas y panameñistas, principales aliados de Ricardo Martinelli y sus consentidos de Cambio Democrático (CD).

Ningún panameño objetará la decisión de Martinelli de quitarle a los partidos políticos, fondos que hasta la fecha se han utilizado para mantener a las cúpulas políticas durante la época de las vacas flacas.

La iniciativa que según los politólogos busca destruir al PRD, es saludable para el “gobierno del cambio” por los próximos cuatro años, pero es un “harakiri político”, si se mira con luces largas. El PRD, tiene un doctorado con honores en supervivencia en los tiempos malos.

Los Molirenas y panameñistas sufren mucho en oposición. Las tamaladas y las rifas, no alcanzarán para mantener colectivos con grandes problemas de identidad y falta de organización, luego del 2014.

Eso de que en política no hay enemigos sino adversarios, es una falacia.   Si un partido distinto al CD, llega a la presidencia en el 2014,   Martinelli y sus colaboradores serán víctima de la persecución, del cierre de negocios y de la venganza de sus enemigos políticos.

Ningún partido víctima del autoritarismo y la persecución del gobierno de turno se conformará con dirigir la cosa pública.   Las bases exigirán el pase de factura.

El pueblo pedirá una investigación del uso de los dineros del Estado, del enriquecimiento sorpresivo de algunos ministros, de las obras de infraestructura de gran magnitud sin terminar y del endeudamiento del país.

Martinelli es consciente que sobre él impera una sentencia sin ser culpable. Por ello quiere garantizarse un futuro libre de cruces y espinas, de PRDs y otras burundangas.

Lo triste es que la mayoría de sus colaboradores aportan muy poco. Ideas como eliminar el subsidio electoral, comprarse autos lujosos y de cercenar la libertad de expresión, más que aportar medallas llenan de cruces y espinas el futuro de Martinelli.

<> Artículo publicado el 11  de octubre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.