Agenda del Presidente en Washington – Martinelli lanza estrategia para atraer más inversión a Panamá

La nota informativa de la activista política…

JENNIE   GONZALEZ

El presidente de la República, Ricardo Martinelli encabezó –el pasado jueves 16 de diciembre- el acto de lanzamiento de una campaña publicitaria en Washington que busca poner a Panamá en los ojos de inversionistas no solo estadounidenses sino del mundo entero.

El objetivo de esta campaña es coordinar los esfuerzos de todo el Gobierno Nacional para hacer más eficiente la labor de atracción de la inversión extranjera y generar más empleo y seguir impulsando el desarrollo económico del país.

En su primera fase, la campaña tiene contemplada la publicación de anuncios a página completa en periódicos y revistas especializados de gran circulación como Wall Street Journal, Político y Roll Call. Esta campaña también será difundida en medios electrónicos como The New York Times, Bloomberg, CNBC, Google, entre otros.

“Nuestra economía dolarizada, la infraestructura disponible, el sistema tributario simple y, por supuesto, nuestra posición geográfica nos convierten en un lugar atractivo para nuevas inversiones y desarrollo económico global”, dijo Martinelli.

Bajo esa misma línea, el Presidente presentó en Washington, la página web www.meetpanama.com.pa en la que se podrá encontrar información relevante de Panamá para la toma de decisiones de un inversionista potencial.  Adicionalmente, la página tendrá los vínculos de las instituciones públicas panameñas más relevantes y podrá solicitar información a PROINVEX, vía electrónica y a través del número 1-800 que estará disponible.

Esta campaña será la plataforma para evaluar nuestra estrategia agresiva para “vender” las ventajas que nuestro país ofrece por sobre nuestros competidores y, según Martinelli, se enfocará directamente en los inversionistas estadounidenses preocupados por la inestabilidad de otros mercados emergentes con información relacionada a las oportunidades que existen en nuestra economía pujante.

Luego de esta exitosa visita de un día a Washington, el Presidente Martinelli tiene previsto regresar a Panamá esta noche.

GOBIERNO NACIONAL

¡JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ!

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Reportaje publicado el 17 de diciembre de 2010 a las 13:40 en nuestro muro en  Facebook por Jennie Gonzalez,  a quien damos todo el crédito que le corresponde.
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¿Patriotas o patrioteros?

La opinión del Médico, Político y Ex Precandidato Presidencial

JORGE GAMBOA AROSEMENA
jgamboarosemena@hotmail.com

Año tras año, las celebraciones de las llamadas Fiestas Patrias, se convierten en un evento patriotero, donde gobernantes y gobernados se someten a situaciones masoquistas, que empieza con la romería a la tumba del primer presidente, donde la cara de muchos asistentes, evidencian el poco fervor por esa Patria que dicen homenajear.

Luego siguen los desfiles de 3, 4, 5, 10 y 28, presenciados por el presidente y su camarilla que, por larguísimas horas, soportan ver pasar delegaciones que, en supuesto amor patrio, tratan de lucirse dentro de la ingenuidad estudiantil, a los que se les ha hecho creer que en esa forma se le rinde honor a la Patria. Pero, la gran mayoría de esos estudiantes, confunden independencia con separación o no saben qué fecha fue una u otra, o que el día de la bandera es porque ese día se bautizó el emblema tricolor. Menos conocen, estudiantes o público asistente, la razón de ser de cada gesta, cómo se dieron y menos quiénes las ejecutaron? Igual me atrevo asegurar que, en los palcos oficiales, padecen la misma ignorancia, lo que hace que no entiendan nuestra esencia nacional.

Si, como dice la Biblia que por sus obras los conoceréis, analizamos a esos gobernantes que se sacrifican viendo desfiles, para que los vean, pero obsesivamente andan vendiendo la Patria por el mundo, podremos concluir que de patriotas tienen poco. Así quieren que vengan o se queden indefinidamente, coreanos, canadienses, brasileños, españoles, mejicanos, italianos, israelíes, colombianos, gringos, ingleses, franceses, chinos para que inviertan en minas, obras públicas, el metro, metro bus, en corredores, helicópteros y radares, asesoría en seguridad, banca, cervecerías, hidroeléctricas, comunicaciones, en el bendito Canal, es decir, para que con sus inversiones controlen nuestros recursos y se lleven los dividendos.

¿Esto es amor patrio? ¿ O buscar inversionistas que repartan con los gobernantes de turno? Recordemos a Jumet, condenado en EUA o la confesión de Norberto Odebrecht cuando Color de Melo.

¿Patriotismo o patrioterismo? Más bien patrioterismo, ese que ejercen los que usan las efemérides para promover el clientelismo politiquero. Así, el pasado lunes, rebajando la jerarquía de la investidura de ministros de Estado, Papadimitriu y Ferrufino en una acción calificable de lumpen, se suman al reality-show del concurso de Bandas Independientes, que son producto de la inmadurez de sectores del pueblo inconsistente con su nivel etáreo, que permanecen como adolescentes sociales a pesar de ser padres y hasta abuelos.

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<> Artículo publicado el 5 de noviembre de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/gamboa-arosemena-jorge/

Por un hoy y un mañana mejores

La opinión del Médico y Ex Ministro de Estado…


GUILLERMO ROLLA PIMENTEL

El progreso es producto del perfeccionamiento social. La educación integral de su población. Esto promueve salud, producción, inversiones domésticas o importadas. Además, en una superación generacional. Los padres harán el futuro. Estudios de hoy éxito para mañana.

La administración pública y privada exige Eficacia y Transparencia. Es capacidad y Honestidad. La familia y la escuela son los generadores de ese componente psicosocial que crea las actitudes y conductas de los individuos. El desarrollo económico es valedero y los controles de seguridad también, pero más estable y elevado es crear la conciencia de autorespeto, dignidad y solidaridad.

Esta es la real fórmula para erradicar distorsiones heredadas de procedimientos mafiosos, malos hábitos, violencias y juegavivo del pasado y aún actual.

Toda esta desviación es consecuencia de un sistema materialista, mercantilista. A un Individualismo, egoísta y competitivo, donde generalmente sobrevive el más poderoso en lo técnico, monetario y de mercadeo. Quebrando los más pequeños.

La globalización del neoliberalismo ha sido la ampliación de los mercados para los grandes exportadores y el endeudamiento para los países subdesarrollados y su gran población trabajadora de todos los niveles.   Agréguese la complicidad de la publicidad engañosa, tanto en política internacional con guerras pre programadas, por monopolizar el petróleo y otras materias primas, las fraudulentas propagandas de productos para supuesto uso médico que curan todo y los programas sin sustento de oportunistas electoreros.

Por otra parte, los medios de comunicación y los publicistas que tienen una efectiva penetración en los hogares deberían cumplir más efectivamente su función cultural y educadora para con sus usuarios; si actuaran apoyados en una social regulación, con simbólica participación estatal,   No para censurar, sino para orientar hacia el beneficio social de valores, educación, salud y civismo, lo que mejoraría la imagen de los medios y también aumentaría su audiencia.

En los últimos años se ha incrementado la apertura a las inversiones extranjeras. Eso es excelente. También lo sería que en las concesiones y contratos, dejaran parte importante de sus ganancias invertida aquí mismo, así como instalaciones estables con tecnologías asimilada a nuestros trabajadores; sobre todo ahora con la ampliación del Canal. Es justo reconocer el esfuerzo hecho por el MEF en crear estabilidad y orden.

Y en esto también hay que dar créditos al Tribunal Electoral. En las elecciones el problema no es quién pone el dinero (los donantes o el Estado). Sino que las campañas electorales no pueden ser una competencia de dinero.   Hay que limitar el tiempo de campaña y un tope en todas las acciones proselitistas. Es decir, fijar un máximo de horas de TV, Radio, número de mítines, giras o reuniones en cada pueblo barrio. Esto debería significar un tope de los gastos. Y todos los candidatos y partidos o por igual. Pero en acciones no en costos (varía mucho). Algún aporte del Tribunal sería para estructurar y garantizar esta equidad y austeridad. Esto exigiría un compromiso patriótico con una regulación acordada por todos los participantes. Sé que es difícil y antagonizado por muchos que viven o dependen de esos rebusques. Los donantes no se verían presionados a riesgosos aportes y no dependerían de futuros favores. El asunto es sacar el dinero de las campañas, que es el padrastro de la corrupción.

El poderío partidario puede ser efímero con una clientela tránsfuga transitoria, carentes de lealtad, mística e ideología; solo personalismo o intereses inmediatos. Se hacen promesas que a veces no se pueden cumplir, aunque se tuviera la buena intención.

Porque cambian las condiciones, las ponderaciones. A veces se crean ilusiones que paralizan a estados catatónicos y dependencias ante factores de carácter o personalidad.

Por el bien del presente y futuro de la Alianza, sus partidos componentes deben mantenerse todos fuertes, activar sus liderazgos, solidificar sus estructuras, unificar sus bases, cumplir con la ciudadanía, merecerse la confianza, reconocer la participación respetuosa y coordinada de todos, capacitar y depurar sus equipos, para que sean vigilantes de todas las lacras, viejas y nuevas, e ir perfeccionando la administración.

El aval del electoral lo dio el pueblo, por la credibilidad, programación y trayectoria ideológica de los partidos de la Alianza que adoptaron el objetivo de un Panamá Mejor.

<> Artículo publicado el 9 de octubre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Sobre el Casco Antiguo

La opinión de…

Giampiero Riccio

Soy un ítalo-venezolano recién llegado a Panamá.   Aunque llevo casi tres años entrando, saliendo y paseando por todo este bello país, aún me considero como tal, quizás porque no alcanzo, aún, a comprender muchas cosas de él.

Vine con la intención de invertir una parte sustancial de mis ahorros en proyectos de restauración en el Casco Antiguo de Panamá. Y como todo inversionista, espero obtener un retorno razonable de mi capital, que tenga relación con los riesgos que he asumido.  Pero aparte de mi interés como inversionista, me movió hacia acá el deseo de ocuparme en algo retador y entretenido y, a la vez, contribuir de alguna forma con el rescate de esta bellísima parte de la ciudad. Tomé esa decisión y no me arrepiento.

Desde que llegué, he tenido oportunidad de conocer gente extraordinariamente comprometida con el desarrollo del Casco Antiguo.   Se trata de personas que a diario aportan esfuerzos concretos en la búsqueda de una mejoría de las condiciones sociales y ambientales de esta pequeña comunidad.

Pero, en contraste con ello, me ha sorprendido la aparente desidia y desinterés por fomentar y desarrollar el Casco Antiguo por parte de autoridades, instituciones y gobiernos locales.   Hay una asimetría de esfuerzos entre algunos miembros del sector privado y las instituciones que deberían estar acopladas con los primeros, regulando, priorizando y evitando distorsiones y excesos.

Será por mi condición de recién llegado, pero no entiendo por qué a muchos panameños les cuesta tanto entender el valor extraordinario que tiene el Casco Antiguo.   Me refiero no solo al valor cultural, histórico y ambiental, sino al valor económico, mesurable en términos de generación de servicios, empleos, ingresos turísticos, etc.

Acabo de regresar de un viaje familiar a través de varias ciudades de Europa y no pude evitar las comparaciones que se atropellaban en mi mente al pasear por los cascos históricos de Delft, Praga, Bratislava, Budapest, Salzburgo y Estrasburgo.   En todos estos sitios me impactó la “vida” que tienen estas ciudades, de noche y de día, y todos los días de la semana.

Se trata de una “vida” que se alimenta por una parte de la mezcla armoniosa de espacios físicos cuidados y mantenidos, tales como plazas, jardines, calles y edificaciones y, por otra parte, de la preservación de monumentos históricos como iglesias, sinagogas, conventos, fortificaciones, etc. que se entremezclan con residencias, comercios, restaurantes y cafés, todo lo cual atrae a millares de personas a estas pequeñas ciudades generando la demanda y a la vez la oferta de eventos culturales, conciertos y exposiciones que retroalimentan la actividad económica.

En el Casco Antiguo de Panamá pareciera que estamos aún lejos de allí.   Como “recién llegado” no comprendo por qué cuesta tanto establecer unos mecanismos fiscales que estimulen la revitalización de los inmuebles abandonados y castiguen la práctica improductiva (para la sociedad, no para sus dueños) de engordar fincas en espera de algún incauto que pague precios exorbitantes por ellas.

Tampoco comprendo cómo pueden ser ciertos los rumores que circulan sobre un proyecto que contemplaría rodear el Casco Antiguo con una extensión de la cinta costera. ¿Es posible creer que en Panamá no se entienda, a nivel de gobierno, que ese proyecto es una barbaridad que distorsiona su carácter, destruye su identidad histórica y afecta irremediablemente su futuro?

El Casco Antiguo es uno de los activos más conspicuos que tiene Panamá. Pero muy pocos lo ven así, porque es una joya escondida. Qué bueno sería que un gobierno hiciera del Casco una de sus prioridades y buscara dejar un legado a la posteridad como aquél que finalmente descubrió ese diamante en bruto y decidió pulirlo y mostrarlo.

En mi opinión, ese gobierno sería mucho más recordado por eso que por construir cintas costeras, torres extremas, centros de convenciones u obras puntuales de infraestructura. Los panameños de las generaciones futuras y el resto del mundo se lo agradeceríamos.

<> Este artículo se publicó el 20 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Quo Vadis

La opinión del Médico y Ex Ministro de Estado….

GUILLERMO ROLLA PIMENTEL

Cuando vivimos las tragedias y contradicciones del mundo actual, cobra vigencia el pensamiento panameñista del rol de un pequeño país en medio de los intereses globalizados. Interiorizarnos en nuestros propios valores, enriquecer nuestras capacidades. superar nuestra gente, defendernos frente a las vorágines de soberbia y codicia internacional, que atentan contra nuestra libertad, independencia y progreso.

Hoy, el planeta se debate entre grandes fuerzas económicas y militares que pretenden monopolizar los poderes para el beneficio egoísta de sus potencias. Los G-8, G-20, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, OTAN, Nuevo Orden Mundial Sionismo. Fundamentalista Islámicos, Francmasonería, Militarismo, Terrorismo, Grandes consorcios empresariales y bancarios, OMC, OCDE, Foro Social Mundial. Y como comparsas utilizadas, los grupos económicos de los países emergentes y el coro de países en vías de desarrollo.

Las guerras frías, las guerras limitadas, los conflictos regionales, las luchas monetarias económicas, son las evidencias de la lucha por los mercados, las materias primas, la energía, la verdad, las creencias. El negocio criminal del narcotráfico y del tráfico de armas, la destrucción del ambiente es la otra patética versión de la codicia y la soberbia. Con sus secuelas de muerte, vicios y deterioro de la seguridad y calidad de vida de los pueblos.

Bajo la forma evolutiva de diferentes formas de materialismo, pragmatismo capitalismo distorsionado o estatal o salvaje, racismo, autoritarismo que amenazan la existencia humana, la civilización, las culturas e inclusive la sobrevivencia del planeta.

Como marionetas nos mueven en la historia confundiéndonos, nos desvían del rumbo natural, nos injertan el militarismo, nos desvían contra enemigos artificiales, nos imponen dictadores, nos enseñan a consumistas, a sus vicios, a sus corrupciones, compran funcionarios y políticos, y publicistas; entrenan a nuestros uniformados en las guerras sucias, las torturas, las perfidias, el cinismo, las traiciones. Envenenan a nuestra juventud con una subcultura cine-televisiva superficial, intrascendente alienante que les aleje de otros elevados objetivos. Que les deterioran su autoestima conduciéndolos a dependencias que los orientan a adicciones tontas, pero que les arruinan sus vidas.

¿Pero a dónde vamos? Nos seguimos guiando por la OCDE, e l Pentágono, el fracasado libertinaje económico globalizado salvaje, hoy en vías de ser regulado y domesticado, la explotación antieconómica del ambiente natural, el paternalismo ingenuo de distraer a las masas, a la confrontación social infecunda, al autoritarismo como fórmula de imponer criterios, al juegavivo corruptor, a la adulación como instrumento político, a la compra de conciencias ‘o cambiamos’ al desarrollo económico con función social, a una inmediata y científica reforma educativa y universitaria, a promocionar prioritariamente los valores humanos sobre solo la tecnología, a un revolucionario y transparente estilo de justicia que recupere la credibilidad, a permitir las orientadoras críticas constructiva, a una acción real ejecutiva superando la solo teoría programática y la publicidad mediática, a un entendimiento solidario e inteligente sin explotación a ningún sector entre las empresarios y trabajadores, a una consulta real y efectiva con la ciudadanía y sindicatos, a lograr a una armónica distribución con justicia social de la riquezas nacionales producidas por todos.

Aquí es donde el panameñismo tiene que hacer valer sus principios sociales y nacionalistas.

Para generar nuestra propia estrategia y fórmulas de desarrollo, obteniendo lo bueno que pueda aportar la inversión privada local y extranjera para elevar la calidad de vida de la ciudadanía.   No solo en lo físico sino también en lo cultural, cívico y aún político.

En la historia ha habido dirigentes que salieron de la clases rica, pero siempre actuaron como ciudadanos comprometidos con los intereses de los más humildes, que son los que realmente lo necesitan.

Estos deben ser gobiernos que se orienten no a beneficiar a su clase, sino a que el capital ahora regulado cumpla con su función social real y práctica, concretadas en el empleo y la producción a precios locales accesibles.

Que la inversión internacional beneficie al país sin deteriorar su ambiente. Que se respeten los derechos democráticos ciudadanos y sus opiniones. Que no se repita el autoritarismo ni los vicios de la dictadura. Que se elimine el tratado de neutralidad que condiciona a perpetuidad nuestra soberanía.

Como corolario. ‘Hay que ayudar a los pobres porque los ricos se cuidan solos’, Dr. Arnulfo Arias Madrid, solo así podremos lograr un Panamá Mejor.

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Este artículo fue publicado el  31 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Reformas laborales: El engaño inicial

La opinión del Abogado….

FERNANDO  MARTÍNEZ  G.

El presidente ha propuesto reformar el Código del Trabajo haciendo alegaciones engañosas. Dice que es obsoleto y obstaculiza la inversión privada extranjera en el país. La economía panameña ha crecido y crece de forma vigorosa, sin que ello se refleje en el mejoramiento de la calidad de vida de los sectores pobres y marginados, como país seguimos disputándonos los primeros lugares con peor distribución de la riqueza en el mundo, en consecuencia, si fuera necesario reformar el Código, los cambios deberían dirigirse a resolver el problema de la inequidad de un sistema que concentra cada vez más el poder económico y político en cada vez menos manos.

A pesar del Código, muchos empresarios se las ingenian para cometer injusticias contra sus trabajadores. Por ejemplo, el 25% de las empresa no paga el salario mínimo (ver nota PA del 14 de junio).    Para ello también cuentan con el poder y el dinero (‘Si no estás de acuerdo con las condiciones y la paga, no te contrato, si te contrato y reclamas, te despido’), abogados expertos en burlar las normas (como nuestra ministra de trabajo) y un complicado, ineficiente y con frecuencia corrupto sistema de justicia laboral.

En realidad, el presidente pertenece al pequeño grupo de empresarios que no cree en nada que regule la relación capital—trabajo, y proteja, como se consagra universalmente, a la parte más débil de esa relación, al trabajador. ¿Por qué tendría que pensar de otra forma, si su propio desempeño como empresario —según testimonios y demandas de las víctimas que deben reposar en los juzgados de trabajo— indica que ha mantenido una conducta patronal abusiva y nunca permitió la organización de sindicatos en su cadena de supermercados o en el ingenio azucarero La Victoria, por citar los ejemplos mas conocidos?

Se nos pretende engañar afirmando que para que el país pueda ingresar al primer mundo se deben sacrificar los derechos de los trabajadores, desmejorar sus condiciones de trabajo y de vida. Eliminar el pago de recargos (por horas extra o por el día descanso obligatorio), así como el derecho a convención colectiva o a sindical izarse, implica sacar dinero del bolsillo de trabajador y ponerlo en el del empresario. Es decir, el presidente que en campaña nos dijo ‘Ahora le toca al pueblo’, hoy sostiene que para hacer más rico al país hay que hacer más pobres a los pobres.

El absurdo de esta pretensión gubernamental contrasta con el hecho de que, justamente, el desarrollo alcanzado por los países del llamado primer mundo es el resultado del pacto social entre capital y trabajo y que este, a su vez, es la principal garantía de la convivencia y la paz social. El liderazgo político de esos países comprendió que sin ese pacto, y un Estado garante y regulador, la explotación salvaje de los trabajadores conduce irremediablemente a la confrontación social, a la lucha de clases.

Se nos trata de engañar cuando se omite que lo que vienen a buscar muchos de los empresarios de ese primer mundo a nuestros países es mano de obra barata y la posibilidad de explotarla violando derechos que en el mundo desarrollado son celosamente custodiados por un movimiento sindical poderoso y fuertemente institucionalizado. Es a esos empresarios sin compromiso social a los que el gobierno abre las puertas al promover cambios en las leyes laborales.

El derecho a la sindicalización, a huelga, estabilidad laboral, el recargo por horas extras hace tiempo que pasaron a convertirse en derechos humanos universales. La Humanidad avanzó con estas conquistas sociales. El presidente y su ministra de Trabajo, con una elaborada técnica de manipulación mediática, dicen exactamente lo contrario a lo que hacen: Afirman que hay que modernizar el Código y conducen al país a la ley de la selva (el más fuerte —rico— se come al más débil —pobre—), de regreso a una era de explotación y barbarie.

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Este artículo fue publicado el  17 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Ley 29 de 8 de junio de 2010: Aspectos laborales

La opinión del Abogado….

JAIME A. PADILLA G.


Continuando con nuestros comentarios sobre la Ley No. 29 del 8 de junio de 2010, publicada en Gaceta Oficial No. 26552-B del 10 de junio de 2010: Que crea un régimen especial para el establecimiento y operación del Área Económica Especial Barú.   Expondremos ahora los beneficios que se le brinda a los Inversionistas en el área.

Beneficios personales de los inversionistas:  Esta legislación contempla que el inversionista deberá comprobar que ha invertido un capital de US$500,000.00 en base a lo que se desprende del Artículo 19 de la Ley, y por efecto de lo cual tendrá derecho a solicitar Visa de Residente en calidad de Inversionista del Área Económica Especial de Barú, ante el Servicio Nacional de Migración.

Este Artículo guarda relación con el Artículo 18, en el sentido de que las empresas que se establezcan en el área económica especial deberán contar y comprobar este capital mínimo antes referido, en una cuenta bancaria, preferiblemente en el Banco Nacional de Panamá. También tiene la ventaja de que el inversionista, pasados cinco (5) años desde que obtuvo su Visa, tendrá derecho a fijar su residencia permanente en Panamá y adicional a ello, se le ofrece el derecho de entrada y salida múltiple.   Al acogerse a una residencia permanente en Panamá, solicitando la Residencia definitiva, tendrá derecho a obtener cédula de identidad personal, para lo cual deberá cumplir con los reglamentos establecidos por el Órgano Ejecutivo.

Es importante destacar que si se llega a comprobar que el inversionista que se ha beneficiado con estas especialidades legislativas en materia migratoria retira, traspasa o en cualquier forma pierda su inversión, o que se le compruebe de cualquier manera que ha suministrado información o documentación falsa o fraudulenta, se le cancelarán automáticamente todos estos beneficios, sin perjuicio de las acciones penales y civiles que sus acciones conlleven.

Por otra parte, tenemos el Artículo 7 sobre las Convenciones Colectivas de trabajo, donde se establece que ninguna de las empresas que operen en el área económica del Barú estará obligada a celebrar este tipo de Convenciones, por los menos durante los primeros ocho (8) años de operación.   Con este artículo tenemos serias reservas, porque sentimos que esta Ley no puede ir por encima de los Convenios Internacionales que regulan los derechos de los trabajadores a celebrar sus Convenciones Colectivas y pensamos que debió plantearse de otra manera, en el sentido de que los trabajadores pudieran negociar un período de gracia antes de que se celebre una Convención Colectiva.

Por otra vía, dentro del Reglamento Interno se pudiesen lograr las conquistas y aspiraciones que el Contrato de Trabajo no contempla. Por ejemplo, es peligroso e inaceptable que el trabajador tenga que esperar ocho (8) años para sentarse con el patrono en una Convención Colectiva, para exigirle que le tenga un baño higiénico o un área de descanso o para reclamar implementos de trabajo, como botas, cascos, guantes, máscaras, etc., y lo más importante, que se le revise su situación económica.

Todo ello para ejercer sus funciones en un ambiente digno de respeto de derechos y garantías, que es lo que finalmente busca el Derecho Laboral, nivelar la marcada desproporción entre el poder del empleador y las necesidades del trabajador.

El Artículo 9 de la Ley establece los cuatro (4) únicos Impuestos que tendrían que pagar las empresas adscritas al área económica, frente a las 12 exoneraciones de que gozan.

Otro punto importante es el hecho de que en el término de un (1) año, estas empresas tienen que estar produciendo.  Aquí es interesante definir qué debemos entender con ‘estar produciendo’, porque parece que el término ‘producir’ significa que debe haber una materia prima trabajada o transformada en el producto deseado, pero lo cierto es que como vendrán empresas de diferentes características, no sabemos cómo se aplicará este término de ‘producción’ a las empresas; por ejemplo, para aquellas que presten servicios. Por lo que hubiera sido mejor usar los términos ‘productividad’ u ‘operabilidad’.

Finalmente consideramos que esta es una Ley que vale la pena estudiar, y con la que esperamos lleguen muchos inversionistas a Panamá. Exhortamos a las partes involucradas a que busquen los beneficios y ventajas de esta Ley, flexibilizando sus intereses. Por otra parte, el Derecho Laboral es una ciencia jurídica dinámica y puede adaptarse a las nuevas relaciones de trabajo que las condiciones socio—económicas mundiales nos imponen, sin desnaturalizar los principios básicos del Derecho Laboral, que se logra aplicando un principio de flexibilidad para ambas partes.

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Este artículo fue publicado el  16 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.