Volando con turbulencias

La opinión del Ingeniero y Analista Político….

MARIO  ROGNONI
marognoni@cwpanama.net

El inicio del 2011 se ha presentado con una serie de problemas que confronta el gobierno del presidente Ricardo Martinelli. Después de una larga luna de miel con su pueblo, factores fuera de su control sumado a imprudencias e incapacidades de algunos de sus colaboradores, han dado con el final de los tiempos de paños y manteles. Después de haber sido electo con mas del 60% de los votos y encontrando unas finanzas solidas en el estado, poco mas de dieciocho meses han pasado y el país es otro.

La Caja de Seguro Social enfrenta una posible crisis y trata de evitar hacerle frente a un aumento a los jubilados, aumento prometido en campaña pero que ahora el ejecutivo solo puede aportar el 60% del mismo mientras los directivos del Seguro aseguran que ellos no pueden hacerse cargo del resto. La Alcaldía del distrito capital ha sido castrada y se le quito la recolección de la basura, ahora en manos del ejecutivo a través de una nueva entidad donde los electores no entienden por que si se les dio fondos a la autoridad nueva pero el gobierno no pagaba su deuda a la antigua DIMAUD, limitando su posibilidad de actuar.

El presidente habla de su alianza y compromiso con los panameñistas pero 7 diputados de su partido proponen la reelección inmediata alertando a sus aliados a la posible traición en el 2014 y sembrando las primeras semillas de conflicto con los panameñistas. Mientras tanto, le renuncian el embajador en USA, su secretario de prensa y el Zar anticorrupción mientras se traslada al antiguo director de la ANAM.   Ninguna de las renuncias es explicada y todas caen en el mundo de la especulación generando múltiples rumores. Mientras tanto, el Ministerio Público busca reorganizarse bajo la figura de Ayu Prado tras el fracaso de Giuseppe Bonissi.

Los problemas del gobierno y su manejo pudieran pasarle por encima a los electores, pero lamentablemente las condiciones y calidad de vida en el último mes empeoraron al máximo, la crisis del IDAAN dejo sin agua a la capital y pocas esperanzas de resolverse a corto plazo, la violencia se apoderó del país iniciando el año con el primer fin de semana 5 asesinatos y otras dos muertes violentas, el costo de vida se disparó por el aumento del combustible, el Metrobus no llenó las aspiraciones del panameño que rechaza el cambio para ir de pie por más dinero sólo porque el bus tiene aire acondicionado.

A los problemas que empiezan a deteriorar la proyección del gobierno se suma una Asamblea Legislativa que como medida frente a los problemas nacionales solo se le ocurre proponer una ley para arrestar de 2 a 4 años a quien insulte a un funcionario electo.   No citan al pleno ni al director del IDAAN, ni al jefe de la policía, ni al Ministro encargado del costo de la gasolina, simplemente arremeten contra los que denuncien el descontento y critiquen a los gobernantes. La turbulencia actual sigue bajo el peligro de nuevas revelaciones de los Wikileaks, ahora llamados por los panameños desde Rickyleaks hasta locoleaks en su humor.

El gobierno parece encantado, como si lo hubiesen hipnotizado y no parece estar en sintonía con el pueblo y sus necesidades e inquietudes. Con insistir que vamos bien, creen que vamos bien. Mientras tanto la deuda externa sigue subiendo, las compras directas ahora incluyen hasta la portabilidad numérica, un contrato de decenas de millones de dólares que fueron incapaces de adjudicar en dos licitaciones. Mientras el pueblo exige agua, seguridad, mejor transporte, baja en el costo de vida, el gobierno sigue empeñando en macro proyectos desde la compra por más de un billón de dólares de dos corredores que con el tiempo de hecho serán nuestros, la construcción de una torre financiera, constantes viajes al exterior e innumerables compras directas.   Mostrando el gobierno de cuerpo entero, el cónsul del país en Miami hace el ridículo y deja en ridículo a todos los panameños, para solo ser amonestado por tener el cabello largo.

Panamá es un país noble, resiste los peores gobiernos, la economía sigue creciendo y el pueblo se resigna a sus gobernantes. Quizás algún día logremos los panameños entender que hay que pensar antes de votar, elijamos entonces los que deben estar en la Asamblea, los que deben ser nuestros alcaldes y nuestro presidente, para poder superar nuestra mediocridad, empañado el esfuerzo de hecho por los deseos de enriquecimiento de los que llegan al poder.

*

<> Este artículo se publicó el 11 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: