La seriedad de la cara no es suficiente

La opinión del Economista,  Educador,  Humanista…


VICTORIANO RODRÍGUEZ S.
diostesalvepanama@yahoo.com

Comentarios y oposiciones a la eliminación del Control Previo, por los ex–contralores José Chen Barria, Carlos Vallarino, Rubén (Chinchorro) Carles y la propia comunidad; inclusive, Alvin Weeden emplazó a la Ministra de Educación Lucy Molinar, para que le permitiera realizar una auditoria en ese ministerio y demostrarle encontraría deficiencias.

Otros comentaristas hacen referencia al tema y tomando un párrafo de la Estrella de Panamá, la escritora expresa: ‘Todo parece indicar que la decisión de la contralora Gioconda Torres de Bianchini, es eliminar el Control Previo. Tal decisión se evidencia mediante la recién emitida Resolución 898-DFG, de 25 de octubre de 2010, Gaceta Oficial número 26652-A, donde exceptúa a los Ministerios de Salud y Obras Públicas’

Definitivamente, compartimos con el Presidente Martinelli al expresar: ‘…si se tienen funcionarios que son corruptos van a robar antes o después’, como respaldo a la medida asumida para eliminar el Control Previo, él lo considera ‘irrelevante’. Definitivamente, si se nombran personas con patrones de conducta torcida, aprovechadores, dilapidadores, sin conciencia y fáciles de corromper, igual robaran sin embargo, se les hace mucho más difícil cuando existe Control Previo, ¡Alguien externo mira y pudiera estar pendiente de entuertos o chanchullos!

Gubernamentalmente existe una cultura de encubrimiento. La corrupción se apodera de diferentes órganos del Estado producto de la partidocracia, nepotismo, compadrazgo y otras figuras de nombramiento, a fin de enquistar en la administración públicas nominaciones accidentales, por lo cual tienen que ‘rebuscarse’ pronto. La seriedad de la cara no es suficiente, tampoco las presuntas buenas intenciones.

El domingo 16, leía en otro diario, que la contralora había expresado que ‘…en cada reunión que sostiene con directores de instituciones, ministros y en el CENA, les reitera realizar la menor cantidad posible de contrataciones directas…’; palabras que parecieran estar a 180 grados inversos a su posición al eliminar el Control Previo y perseguir a posibles adversarios.   Ahora: las contrataciones directas son o no parte de la liberación del Control Previo.

Cuando la justicia sea igual para todos; los ministros, contralores, procuradores, magistrados y similares, pasen por el escrutinio del pueblo, se permita a la ciudadanía revocarles el mandato, se les sancione con su pecunia personal a quien lesione, usufructúe o malverse fondos públicos, no será necesario el Control Previo. Dios te salve Panamá.

 

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<> Artículo publicado el 20  de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Una contraloría que no controla, no fiscaliza y no frena los actos irregulares

Bitácora del presidente  – La opinión del Abogado,  Empresario y actual presidente de los diarios La Estrella de Panamá y el Diario el Siglo…

EBRAHIM  ASVAT
easvat@elsiglo.com

Dentro del juego de los pesos y contrapesos que rigen en un gobierno de tipo presidencialista, la función de la Contraloría General de la República es un pilar importante para frenar la ilicitud y la corrupción.

 

La Constitución Nacional de la República inclusive le ha dejado a la Asamblea Nacional de Diputados la responsabilidad de escoger quien debe dirigir dicha institución del Estado. Las razones son entendibles.

 

Una contraloría debe ser independiente de los designios y arbitrios del Órgano Ejecutivo, especialmente del Presidente de la República. De esa manera se puede fiscalizar y frenar la corrupción y las irregularidades propias de funcionarios que no reconocen o pretenden obviar el principio de que en derecho público solo pueden hacer aquello que le permite la ley. Cualquier extralimitación o omisión es objeto de sanciones administrativas y penales.

 

Pero en este tema el actual gobierno ha roto todo los parámetros. Quien ocupa dicho cargo público fue empleada del Presidente en sus actividades privadas. Ejercía funciones en una de sus empresas con subordinación jurídica y dependencia económica. Lo ejerció por muchos años. Frente a esa realidad su nombramiento en tan importante posición, donde en ocasiones debe enfrentarse o diferir de las opiniones del Presidente y sus allegados, resulta una ilusión infantil.   Además lo ha demostrado. Todo cambia para no cambiar. No ha objetado las contrataciones directas, tampoco ha producido resultados cónsonos con las denuncias de irregularidades y corrupción.

 

El escandaloso caso del FIS duerme el sueño de los justos.   Y si investigara en lo que ahora se denomina PAN estoy seguro que encontrará bellezas.

 

Me comentaba un legislador oficialista, hace poco, que la Asamblea mantienen un noviazgo interesado con el Ejecutivo porque lo que le ha proveído este gobierno a los diputados es superior a lo que el gobierno de Mireya y Torrijos ofrecieron en conjunto.

 

Así las cosas nada parece incomodar a la Asamblea de Diputados, y es más explica el marcado interés de los diputados de la oposición por cambiar de bando. Pero hay cosas peores. La designada en la Contraloría General de la República tiene a un hijo nombrado en el Consulado de Panamá en Buenos Aires, Argentina. No hay nada que explicar aquí pues quien vigila y fiscaliza tienen intereses comunes con el ente que ejecuta el presupuesto nacional.

 

Todo esto indica que para creer en milagros es condición necesaria ser religioso, muy distinto es el caso de los políticos. Creer en ellos debe estar condicionado a la fidelidad, a la ley y la voluntad política de cumplir.

 

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<> Artículo publicado el 15  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.