Minería ‘salvaje’… la madre de todos los expolios

La opinión del Médico y miembro de la Asociación Conciencia Ciudadana…

ALESSANDRO GANCI
concienciaciudadana09@gmail.com

Expolio se define como ‘despojar con violencia o con injusticia’, sus sinónimos… desposeer, quitar, desvalijar, pillar, saquear…

La minería responsable debe fundamentarse en siete pilares básicos. Desarrollo sostenible, equidad, toma de decisiones participativas, responsabilidad, transparencia, previsión y eficiencia.

El desarrollo sostenible debe satisfacer las necesidades del presente, sin comprometer la habilidad de futuras generaciones de satisfacer las propias.

En equidad, tanto los beneficios como riesgos deben distribuirse de manera ‘justa’. Las decisiones deben consensuarse de una manera libre e informada. Las comunidades tienen el derecho de decidir de manera independiente si aceptan o no la práctica minera en sus territorios, también de conocer, si existen otras alternativas menos lucrativas, pero más rentables, en términos de conservación y generación de empleos, como la silvicultura o el turismo.

Responsabilidad y transparencia, implican que las compañías deberían apoyar el monitoreo y supervisión independiente de los proyectos, la divulgación sobre los impactos de sus operaciones en un lenguaje sencillo, para que toda la comunidad pueda entender.

Previsión, donde haya amenazas de daño serio o irreversible, el gobierno debe decidirse en contra de la promoción del desarrollo minero. Son las llamadas ‘zonas intangibles’. Aquellas que por su diversidad biológica, fragilidad de los ecosistemas o riqueza acuífera deben preservarse.

No se pueden descuidar los problemas comunitarios de fondo, como la pobreza por la inflación de precios, desnutrición, baja escolaridad, alcoholismo, violencia doméstica y abuso infantil. El contaminador debe pagar por la limpieza y remediación ambiental.

Eficiencia, significa optimización del uso de recursos naturales y la reducción de los desechos en el uso de la energía y el agua.

Ahora… ¿es nuestra minería realmente responsable y limpia?..

Primero, la minería limpia NO EXISTE. Siempre habrá contaminación. Al eliminar el manto vegetal, contaminar el aire con el polvo de las voladuras y el desplazamiento de camiones, contaminación acústica con las explosiones y afectación de las fuentes de agua.

Minería responsable es factible, pero… ¿se aplica en Panamá?

No hay un plan maestro de desarrollo sostenible para las áreas, que implique un objetivo de ‘Pobreza extrema cero’ en 20 años. Para eso, según el BID, se necesitarían 500 Millones por año que, podrían obtenerse si la distribución de las acciones fuera en equidad y se les diera a los originarios al menos un 20 % del capital. Tampoco se han definido las ‘zonas intangibles’ dentro de las concesiones, una de las cuales aspira a tener 842 kilómetros cuadrados, el equivalente a más de cuatro veces el tamaño total de la ciudad de Panamá. El estudio ambiental es desconocido por los no técnicos y no existen estudios de impacto de género, social o de conflicto.

Tampoco hay equidad en cómo se distribuirá la riqueza. El contrato dado a Petaquilla, es propio de una ‘Banana Republic’. Tiene dos prórrogas de 20 años, por lo que puede durar 60 años. Cuando terminen, pueden llevarse libremente todas las instalaciones, mejoras o anexos que hayan hecho. Están exonerados del impuesto de importación, del impuesto sobre la renta por remesas, asesoramiento profesional o administrativo fuera del territorio.

Podrán deducirse como ‘gasto de operación’, los cánones superficiales, Regalías, impuestos y el cargo por depreciación. Los gastos por servicios y abastos, así como los demás gastos que se realicen en relación con las investigaciones geológicas preliminares y todas las exploraciones mineras con o sin éxito.

Los gastos en relación con la educación y adiestramiento de ciudadanos panameños incluidos las escuelas y materiales docentes.

Los pagos a los municipios no acreditados en el impuesto sobre la renta, se pueden deducir como ‘gastos generales’, también cualquier pago de impuestos municipales por encima de los 100 000 dólares, es deducible como un ‘crédito fiscal’.

El ‘crédito fiscal’, además permite deducir el 100 por ciento de la inversión directa y en infraestructura, incluyendo las carreteras, plantas de energía eléctrica, puertos, potabilizadoras, viviendas, alojamientos para los trabajadores, hospitales, estaciones de primeros auxilios, estructuras para uso social y recreacional de la comunidad, calles, aceras y ornamentación.

En resumen, la inmensa mayoría de los miles de millones que se dice, invertirán en los proyectos, será pagado al final por todos los panameños. Una especie de ‘Desarrollo deducible’, cuya decisión no será potestad de la comunidad, sino que dependerá de los criterios de la empresa. Tampoco, al menos en los primeros años, contribuirá a fortalecer el presupuesto, pues, prácticamente no recibiremos dinero útil hasta que se ‘recupere’ la inversión.

Ante tan ‘tiranosáurica’ concesión, lo lógico hubiera sido una moratoria para iniciar un diálogo cuadripartita (gobierno, comunidad, empresas, sociedad civil), que permitirá una revisión completa y no una modificación de la ley minera, bajo los criterios de una minería verdaderamente responsable.

Es fundamental contar con un plan de desarrollo integral y estratégico, que evite las llamadas economías de ‘auge y caída’, donde la comunidad depende de una sola actividad (minería), descuidándose la agricultura y los métodos tradicionales de subsistencia. Así como la formación de empresas mixtas, Estado—comunidad—empresarios, que permitirá un desarrollo integral y justo para la nación entera.

 

Este artículo se publicó el  18  de febrero   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Desarrollo sostenible

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

 

MODESTO A. TUÑÓN F.
modestun@yahoo.es

La comunidad de Las Canoas en las montañas de la provincia de Herrera, vive la transformación en sus tareas productivas, en la forma de ser de sus pobladores y hasta en la idea que cada uno de ellos se hace de la vida rural cotidiana.   El agricultor Santiago Gómez, de ese poblado, ha cambiado los patrones de conducta de esta vecindad. Desde hace algunos años, inició el proceso de reciclar toda la basura orgánica de las casas, separa el material biodegradable, que mezcla con tierra en unas tinas y allí deja estos componentes que se convierten en materia prima de abono.

Los hombres en este lugar, irrigan el suelo para enriquecerlo y extraer sus legumbres, granos y frutas.   Desde hace algunos años, en este pueblito no arden los herbazales, ni se utilizan agroquímicos y los resultados son satisfactorios para todos por la calidad que presentan, sobre todo por el ejercicio productivo que aquí se promueve.

Las laderas del espinazo montañoso que rodea a Las Canoas, presenta un panorama de gran vistosidad porque en ese preciso lugar, no se encuentra un empobrecimiento y existe la garantía de que la superficie de estos terrenos generará los alimentos para las generaciones futuras al no verse empobrecida por esas prácticas tradicionales ni la saturación con abonos.

Esta podría ser la síntesis del desarrollo sostenible, que implica generar una actividad económica, que tenga en cuenta una relación con el ambiente y el patrimonio natural para cosechar en cantidades que posibiliten que con posterioridad, los nuevos pobladores –descendientes de los actuales cuenten con una perspectiva similar y sin el empobrecimiento de las condiciones del ecosistema.

Este panorama, fue el que llevó a las Naciones Unidas a dar pasos para consolidar un programa planetario que fomenta este enfoque en las comunidades, a través de proyectos e iniciativas que den respuesta a muchas necesidades que ahora obligan a presionar a la naturaleza y tienden a reducir y extinguir a la larga, esos productos que brinda el entorno.

Las playas donde antes la vida marina hacía ricos el suelo, las aguas y humedales, ahora dan un panorama desolado de conchas, esqueletos de peces, y todo tipo de señales sobre la pobreza del entorno y también de las poblaciones que se establecen cercanas a estas áreas y que con sus actividades agotan la vida de las especies que otrora formaban parte de este escenario para morar, migrar o reproducirse.

Por esa razón se ha reunido en la ciudad de Panamá, un grupo de representantes de 110 naciones (algunos de ellos ministros), convocados por la División de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para tratar el programa decenal sobre Consumo y Producción Sostenible y preparar un paquete de opciones en beneficio de una nueva realidad a las naciones más pobres a través de acciones concretas.

Un conjunto de crisis se ha vivido en los últimos años; algunas de ellas con repercusión planetaria y no se puede perder más tiempo sin un plan concreto que cambie la perspectiva de pobreza, afirmó László Borbély, ministro de Ambiente y Bosques de Rumania, quien presidió este encuentro y lo definió como un ‘catalizador para discutir los temas más importantes’ sobre dicho problema.

Las discusiones se centraron en diversas áreas que pueden ser prioridades de los países en desarrollo. Estos temas son energía, gestión de desechos, agua, ámbitos relacionados; todos ellos, a través de un esquema que incluye políticas, educación, planificación transversal y enfoques sectoriales.

La agenda de trabajo obligó a los participantes de esta reunión ‘inter-sesional’ y que permite crear una plataforma real de programas de colaboración, a aportar sus iniciativas y visiones desde cada uno de los territorios –en algunos casos tan distantes como Micronesia, Vanuatu, Fiji o Mauritania-, donde el hombre requiere un modelo de trabajo más esperanzador que el de arrasar, eliminar y depredar las especies existentes.

Los representantes de los países que asistieron a este encuentro en la capital panameña, pudieron construir una base para coordinar la cooperación desde los países desarrollados hacia el resto del mundo, en regiones donde la vulnerabilidad y la ausencia tecnológica generan mayor pobreza y reducen las posibilidades de prosperidad.

Las lecciones de la comunidad de Canoas en las montañas de provincias centrales, demuestran con una expresividad sencilla, el alcance del desarrollo sostenible, sobre todo cuando cambia la realidad de una región y transforma al hombre en su relación con su entorno. Ese es el modelo que requiere las Naciones Unidas para dar esperanzas a la vida de la humanidad en este siglo.

<>
Este artículo se publicó el 26 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,

Responsabilidad Social Ambiental

*

La opinión del Comunicador Social…

Luis   Rojo 

lrojo17@hotmail.com

A diario escuchamos diversos aspectos sobre la responsabilidad social dentro del marco competitivo con que evoluciona el mundo, sin embargo, en nuestro país no suele repetirse el tema de la responsabilidad social ambiental.

Max Neff, uno de los más grandes ambientalistas prestigiosos y con temas ecológicos, señala que en la contabilidad macroeconómica no se incluyen los servicios ambientales prestados por la naturaleza, es decir, la absorción gratuita de contaminantes, riegos y devastación.

Por ello, existe un proyecto de ley que promueve el diputado Manuel Cohen que obligará a los propietarios o tenedores de fincas pecuarias cuyas pendientes se encuentren entre el 20 y el 40% de tierras, repoblar con especies verdes y dejar que se regeneren los bosques y en el caso que existan edificaciones o se proyecten las mismas, deberá existir un plan de arborización de forma inmediata.

La iniciativa busca coadyuvar a la reproducción de áreas verdes y mantener el sostenimiento de nuestros recursos naturales que bajo la mirada cómplice de los gobiernos ha ido en franco deterioro.

En la misma se le dará potestad al Ministerio de Desarrollo Agropecuario y a la Autoridad Nacional de Ambiente velar por el cumplimiento efectivo de esta ley por lo que se deberá crear dentro de dichas instituciones una oficina que fiscalice el tema.

El desarrollo económico sostenible se concibe como la necesidad más apremiante de todas las naciones por el impacto negativo que hemos generado sobre los recursos que nos proporciona el medio ambiente ya que debe existir un equilibrio entre lo económico y lo que nos genera la tierra.

Sin distingo de raza, partido político ni creencias religiosas deberemos hacerle frente e nuestras responsabilidades con los recursos que nos ofrece la madre tierra, ya era hora que se regulara la mala práctica que tenemos de sacarle provecho a los recursos naturales de manera inmisericorde y no darle el tratamiento que se merece.

Aunque en la ley no se señala sanciones económicas es prudente aplaudir esta legislación que es el inicio de la larga carrera por poner en orden la desmesurada actuación de dueños de fincas, productores y urbanistas.

*
<>Artículo publicado el 10  de enero de 2011    en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Recursos naturales versus desarrollo sostenible de la comunidad

La opinión de …


ELIO  PINEDA
eliopineda@gmail.com

El desarrollo integral de cada pueblo y comunidad debe enmarcarse dentro de políticas ambientales coherentes, y dentro de la realidad de cada nación. Viéndolo de este modo, deseo plantear que los recursos naturales que posee toda comunidad están dados por la Creación, para cubrir las necesidades básicas del hombre.

Usando inteligentemente estos recursos, a través del tiempo, el hombre ha podido desarrollar naciones y civilizaciones con cosas tan elementales como el maíz, el huevo, el barro, etc. Hoy, la realidad que se vive a nivel global, y muy específicamente en nuestra América Latina, es que estos recursos naturales (petróleo, minerales, bosques, aguas, etc.), han sido explotados para enriquecer a grandes transnacionales, sin importar el impacto negativo en la región en donde plantan sus banderas.

Luego de un par de años, después de explotar toda la riqueza natural, en la comunidad solo quedan los recuerdos de ‘la compañía en que trabajamos’. El enfoque del desarrollo sostenible no se está planteando de forma concreta y seria; y más grave aún, las entidades gubernamentales que tienen que ver específicamente con el tema, son comprados o influenciados por los grandes capitales o los intereses personales, éstos hacen mancuerna con el poder del gobierno de turno, infringiendo la ley por la que deben velar para que se ejecute.

Aquí deseo hacer un alto, porque creo que es la parte medular del asunto; existen en nuestros países latinoamericanos un sinfín de leyes que nos conceden, como ciudadanos, el poder para pronunciarnos contra las injusticias y la falsa moral de las autoridades que en determinado momento fueron elegidas para velar por el cumplimiento de las reglas y el cuidado de los recursos naturales que tiene cada país.

Pero ha ocurrido que a la hora de presentar las pruebas de los abusos ante los correspondientes despachos para que deslinden las responsabilidades del caso, estas denuncias y planteamientos sobre las problemáticas medioambientales, no son tomados con la seriedad y urgencia necesarias, y muchas veces son archivados y duermen el sueño eterno. De esta forma nuestros recursos son comprados para beneficio de unos cuantos y empobrecimiento de muchos.

¿Qué de esos planteamientos realizados en los famosos estudios de impacto ambiental, amañados con el engaño del desarrollo sostenible, en donde se plantea la construcción de escuelas, centro de salud, comedores comunitarios, corte y desarrollo de caminos? Todo en papel se ve muy bonito, pero nuestra realidad es otra; no existe un desarrollo sostenible para nuestras comunidades que vaya acorde con la explotación de las riquezas naturales que tienen nuestros bosques.

Los países desarrollados, grandes capitalistas, tienen en el ojo de las inversiones a nuestros países, porque en los suyos ya no hay recursos que explotar, y porque muchas de sus grandes empresas tienen una mala imagen corporativa a raíz de grandes escándalos medioambientales y malos manejos financieros; éstas vienen a nuestros países con un nuevo nombre y las promesas de siempre: ‘habrá muchos empleos, la economía se reactivará’.

Creo firmemente en que debemos evaluar nuestra situación nacional y no debemos cesar en nuestra lucha, por alcanzar aquellos ideales, que sabemos, proponen la planificación de un desarrollo adecuado y siguiendo a cabalidad las normas internacionales que nos permitan seguir creciendo integralmente como familia y nación, pero interactuando de manera armoniosa con la naturaleza, evitando la contaminación de nuestras aguas, explotación a cielo abierto de minerales, construcciones sin una previa planificación urbana acorde a nuestra regiones.

En cuanto a recursos naturales, Panamá tiene mucho que ofrecer todavía. Tomemos como ejemplo, y abanderemos la práctica y desarrollo del turismo ecológico, que se ha convertido en pilar esencial del desarrollo de muchos países hermanos, y ha contribuido en gran manera al desarrollo económico, social y cultural de muchos pueblos. Además de enriquecer el pensamiento y la cultura, promueve un desarrollo sostenible ejemplar y saludable que permite a las personas crecer, ver nuevos horizontes dentro de las nuevas tendencias que cada día nos desafían en un mundo globalizado.

Tenemos el potencial y el deber, como ciudadanos, de enfrentar y detener el daño ecológico; buscar formas de convivir en armonía con la naturaleza y sus riquezas, que se nos han confiado para su administración.

*

<> Este artículo se publicó el 24 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

La preciada democracia y su evolución

La opinión de la Abogada….

CANDICE   HERRERA
candiceherrera@hotmail.com
0

¡Cuando la cultura política de nuestros gobernantes evoluciona, el país evoluciona! Existen principios básicos en el arte de gobernar, que en varios aspectos trascienden las ideologías y que vienen siendo exigidas crecientemente por la sociedad en general.  Es el caso de la Planificación de Políticas Públicas y del Gasto Público, la Medición de Resultados, la Transparencia, la Rendición de Cuentas y especialmente el estímulo a la Participación Ciudadana que permita garantizar la Gobernabilidad y propiciar el Desarrollo Sostenible.

El desconocimiento, la improvisación, las incongruencias, la desinformación y el sectarismo son algunos de los obstáculos que dificultan e incluso imposibilitan un crecimiento armónico en las sociedades y, por el contrario, tienden a entronizar formas autocráticas de control por parte de quienes gobiernan la nación por el establecido —e inamovible— quinquenio.

Con la masiva solicitud de ‘cambio’, que exigió la ciudadanía en las pasadas elecciones, se reclamó un nuevo pensamiento y un nuevo actuar político. Ello no significa que los panameños queremos retroceder ni desconocer logros alcanzados anteriormente, por ejemplo, la exigibilidad de la responsabilidad política, económica y social, a la que tienen que acogerse todos los actores que aspiran a ser parte decisoria de la gobernabilidad de un Estado.

Por el contrario, tal solicitud de ‘cambio’, es una exigencia para reflexionar acerca de las falencias de los mecanismos de planificación y ejecución de las políticas públicas, la ausencia de una medición veraz de resultados que —por coherencia— deben ser contrastados con los Planes de Gobierno propuestos y la práctica de mecanismos crecientes de transparencia, rendición de cuentas y de participación ciudadana.

Las tareas reclamadas por la ciudadanía, especialmente las de trabajos estables, salud, educación, respeto al medio ambiente y gobernabilidad, deben ser afianzados y perfeccionados, mediante discusiones amplias y participativas, cuyos resultados se expresen en las futuras reformas y en las regulaciones cónsonas con los acuerdos previos, de igual forma en el caso de la Reforma Electoral en curso.

Aspiramos a que se continúe estimulando la conciencia social, la conciencia del gasto, la efectividad y buen uso de los subsidios electorales, así como los acuerdos éticos electorales que preserven la democracia y propicien la participación ciudadana.

Estimular la confrontación entre sectores de la sociedad, contra los partidos políticos, demuestra la manipulación perjudicial hacia una sociedad que, para la conservación de su democracia y el impulso de un desarrollo sostenible óptimo, requiere de la participación de organizaciones como los partidos políticos, para los que el subsidio electoral que les otorga el Estado genera parámetros, condiciones y exigibilidad de sus responsabilidades y manejos, no solo a lo interno, sino en su accionar dentro de las estructuras de poder público y ante la sociedad en general.

Queda en cada uno de los ciudadanos panameños la oportunidad de promover una nueva cultura política y evaluar el cumplimiento, el respeto, el comportamiento, la capacidad, la honestidad, la sostenibilidad, la congruencia, la seriedad y la ética; de quienes emitan propuestas y planteamientos que ofenden la conciencia social, la capacidad de análisis y atentan contra la tan preciada democracia.

*

<> Este artículo se publicó el 16 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos de la   autora  en: https://panaletras.wordpress.com/category/herrara-candice/

Instituciones sólidas, desarrollo sustentable

La opinión del Empresario….

RAFAEL   CARLES

Todo plan de desarrollo sustentable debe basarse en una profunda comprensión de las reacciones humanas ante los incentivos económicos que reciben. La conducta económica humana está íntimamente asociada a su percepción de los efectos de las políticas económicas vigentes.

Hace unos años participé en un debate de la Universidad de Northwestern en Chicago sobre los posibles efectos de un cambio en la cultura gerencial en General Electric. Jack Welch, el presidente saliente, creía firmemente en un liderazgo basado en decisiones consensuadas con el apoyo de numerosos comités y asesores, mientras que su reemplazante creía en líneas de mandos directas y en decisiones personales de sus ejecutivos. Suprimió los comités, despidió a la mayoría de los asesores y comunicó a los ejecutivos remanentes que en un año la mitad de ellos no estarían en sus puestos. Conforme con este mensaje ordenó su retransmisión a todos los empleados de la empresa. Todos los participantes del seminario expresamos indignación por esta última forma de liderazgo, aparentemente tan poco humana. Welch se retiró posteriormente aclamado como uno de los mejores ejecutivos en la historia de los Estados Unidos.

Estos ejemplos muestran lo complejo de tratar de encasillar las respuestas humanas ante los incentivos económicos que reciben. La falta de comprensión de este tema ha oscurecido tradicionalmente el debate económico en Panamá.

El interés en el análisis del comportamiento económico humano es muy antiguo y formó parte originalmente del estudio de la ética. El estudio de la economía como ciencia independiente es reciente. La teoría económica dominante plantea que el ser humano actúa en forma racional frente a los incentivos económicos, buscando maximizar sus niveles de bienestar y de ganancias, y que en la búsqueda de su propio interés individual —en condiciones de competencia perfecta— logra el bienestar colectivo.

A pesar de que la evidencia empírica ratifica en forma contundente este comportamiento económico por parte de la mayoría de los individuos, el ser humano rechaza con indignación que su comportamiento económico sea egoísta, frío, calculador y codicioso. Busca siempre postular sistemas económicos alternativos, aparentemente menos egoístas.

J. Schumpeter planteó, hace ya más de medio siglo, que los problemas del capitalismo no surgían de su ineficiencia, sino de su ‘falta de mística’. Sin embargo, comportamientos individuales racionales pueden no llevar al bienestar colectivo cuando rige la ‘ley de la selva’. W. Pareto postuló a principios del siglo XX que los seres humanos se dividían entre aquellos que dedicaban su tiempo a la producción y transformación de bienes y los que lo dedicaban a apropiarse de dichos bienes. Estos últimos compiten entre sí para expoliar a los más débiles y, en el equilibrio final, determinados grupos ‘protegen’ a sus víctimas de las agresiones de otros. Esta ‘protección’ tomó a través del tiempo muchos nombres: señores feudales, señores de la guerra, mafias, etcétera.

Las instituciones son los límites diseñados por el hombre para estructurar la interacción humana y reflejan la reacción de los pueblos para protegerse de la acción de estos grupos. Ese es el Estado de Derecho y las instituciones forman la estructura de incentivos de una sociedad al ser las determinantes subyacentes del desempeño económico. El funcionamiento eficiente de un sistema legal que proteja los derechos de los habitantes y la realización de acuerdos contractuales es un prerrequisito para el funcionamiento eficiente de los mercados y contribuye al logro del bienestar colectivo.

La experiencia panameña a través de los años muestra cómo se han ido destruyendo, una a una, muchas de las instituciones y el Estado de Derecho, afectando en forma perversa el funcionamiento tanto del mercado como de la sociedad en su conjunto. Restaurarlas es condición necesaria, pero no suficiente para alcanzar el desarrollo sustentable. Modificar conductas, eliminar la ‘viveza criolla’, fortalecer la educación y aplicar políticas económicas adecuadas constituyen elementos esenciales de todo plan de desarrollo. Es necesario liberar las capacidades creativas del ser humano.

Por razones de especialización, los empresarios deberíamos dedicar nuestros esfuerzos a hacer lo que mejor hacemos: producir en la forma más eficiente posible, incrementando la competitividad, creando empleo, maximizando las ganancias y cumpliendo con nuestras obligaciones legales —sin engaños— en un marco competitivo. Y los gobernantes, a su vez, deberían cumplir con sus funciones, y enmarcarse a la letra y el espíritu de la Ley. Esto es lo que ha demostrado ser lo más justo y eficiente para resolver los problemas económicos y sociales que enfrenta un país.

*

<> Este artículo se publicó el 26 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/carles-rafael/

 

Juntos por el desarrollo sostenible

La opinión de…


.

 

Jorge G. Conte Burrell

En el reciente V Foro Nacional para la Competitividad llevado a cabo por el Concejo Nacional de Competitividad, con el patrocinio de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Gobierno, se instalaron 13 mesas entre las que se encontraban aquellas para definir las estrategias nacionales de competitividad en temas como el turismo, seguridad, modernización del Estado, justicia, recursos naturales y medioambiente, entre otras.

Luego de escuchar sendas presentaciones por parte de organismos internacionales, como el Foro Económico Global, al presidente ejecutivo la CAF, los ministros de Estado del Mici, MEF y Meduca, al presidente del Conep y al vicepresidente senior de mercados emergentes de la Corporación Microsoft, el Dr. Orlando Ayala, confío en que haya quedado claro entre los participantes el nivel de discusión y el objetivo que todos buscábamos: un desarrollo económico sostenible en el largo plazo, a través de la competitividad de los diversos sectores de la economía, aunque hicieron falta las mesas de gremios relevantes como el gremio agropecuario y el sector energía.

En la mesa en la que me tocó participar, la de Recursos Naturales y Medioambiente, junto a otras 30 personas, se presentaron los lineamientos estratégicos desde la Anam por parte de su administrador general, Javier Arias, y desde el sector privado por parte de Maritza Vallarino. Como primer paso se unificaron las agendas al constatarse las muchas similitudes entre las mismas, sin embargo, estas no representaban los intereses de otros grupos como el de los trabajadores, los representantes de organizaciones ambientales, sociales y otros intereses de minorías no consensuadas en ninguna de las agendas presentadas inicialmente.

Luego de horas de discusión se incluyeron temas de carácter social, ambiental, ecologista, de seguridad alimentaria, desarrollo de fuentes alternativas de energía, promoción del reciclaje a nivel nacional, manejo integral de desechos tóxicos y hospitalarios, protección de aéreas protegidas y la seguridad de los guarda parques, la apertura de estas áreas a la inversión privada para su protección integral, el desarrollo del ecoturismo, la investigación y la bioprospección, al igual que la necesidad de instalar las unidades ambientales en todas las entidades del Gobierno, para que apliquen la normativa ambiental al Estado, que representa el 50% de la economía nacional y es actualmente el mayor contaminante.

Estas iniciativas redondearon una propuesta que ve más allá del cortoplacismo propio de la empresa privada local y las políticas de gobiernos, creando de esta forma una propuesta de Estado en materia de manejo de los recursos naturales y el medioambiente para el Panamá del año 2015.

Esperemos que las iniciativas que de aquí salgan, en conjunto con las restantes 12 mesas, sirvan para promover un desarrollo sostenible que mejore nuestra eficiencia y productividad, que sea incluyente, equitativo y no solo la base para un crecimiento económico acelerado, miope y excluyente que nos lleva a un deterioro de nuestros recursos naturales, la fuga de cerebros, la pobreza y polarización de nuestra sociedad.

 

*
<> Este artículo se publicó el 23  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/conte-burell-jorge-g/