CADI Bilingual Academy: Las Tablas

La opinión del Abogado….

LUIS  FUENTES  MONTENEGRO
luisfuentesmontenegro@gmail.com

Entre la dilatada y profunda crisis del sistema educativo, existen educadores abnegados y colegios valiosos. Lo mejor del proceso de enseñanza-aprendizaje para la niñez y juventud, en los últimos años ha estado en el desenvolvimiento de las escuelas privadas, salvo casos muy excepcionales de escuelas públicas; sin embargo no todos los colegios privados son dignos de proporcionar una educación de excelencia. Existen colegios privados cuya esencia es el simple lucro, donde el afianzamiento de valores es cosmético o de apariencia, donde se trastoca la personalidad del estudiante haciéndolo creer que es un ser aislado de su entorno social y en donde la enseñanza a la verdad es deficiente a pesar de todo el dinero que se les paga.

En la ciudad de Las Tablas el CADI Bilingual Academy llena un vacío, se ha convertido en mucho más que un colegio privado, en una institución educativa que compenetra a sus estudiantes con la sociedad, su cultura y sus valores, haciéndolos consciente de lo que son como seres humanos integrantes de un pueblo y que deben sentir orgullo de sus costumbres y no en superficiales educados con equívocas ínfulas de seudo-superioridades sociales. La verdadera y excelente educación no distancia a los estudiantes de sus tradiciones, sino que los acerca; en ese sentido el CADI Bilingual Academy desarrolla actividades culturales que no son superfluas, la Gala Típica Mosaico Santeño 2010, sin dudas es un ejemplo que sorprende, en ella cada estudiante entre 5 y 12 años de edad hizo destreza de conocimiento y amor, hacia expresiones culturales trascendentales y que son autóctonas de la región azurense.

Contar con un colegio que tenga tales proyecciones es un privilegio. Las Tablas siendo un sitio de descomunales atractivos, es una digna localidad del interior del país con rasgos que tienden a fortalecer la identidad propia de lo panameño. Todo ello da la oportunidad de que puedan forjarse niños, jóvenes y ciudadanos ejemplares con una educación de excelencia y valores éticos, culturales y socio-humanos que dignifiquen al pueblo tableño y al país en general, ya que se garantiza un futuro de nuevas generaciones que puedan privilegiarse con dicho bagaje educativo encomiable. La sociedad tableña y santeña en general es afortunada al poder contar con una institución educativa que puede consolidar en el niño y el joven, una personalidad con liderazgo y emprendimiento, sin desligarse de sus tradiciones. ¡Excelente!

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<> Artículo publicado el 16  de noviembre de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/fuentes-montenegro-luis/

Desfile de las “Mil Polleras” en Las Tablas. Presidente Martinelli participa en este homenaje a la Patria

Las Tablas rinde homenaje a la patria con Desfile de las Mil Polleras -Presidente Martinelli participó de la actividad-  La nota informativa que nos presenta la Educadora y activista política…

Jennie  Gonzalez

La pareja presidencial, Ricardo Martinelli y Marta Linares de Martinelli, presidieron el Desfile de las Mil Polleras que se realizó en Las Tablas donde niños, jóvenes y adultos lucieron las más hermosas creaciones de nuestro vestido típico.

Durante este desfile, que por primera vez se realiza en el interior del país, el presidente Martinelli dijo sentirse complacido con esta expresión de cultura y que realizar este desfile en Las Tablas era muy importante ya que es la cuna de nuestras tradiciones típicas.


Martinelli también expresó que esta clase de eventos seguirán desarrollándose en nuestro país para rescatar y honrar nuestra cultura, sobre todo en este mes de noviembre donde celebramos nuestras fiestas patrias.


El Desfile de las Mil Polleras fue organizado por la Autoridad de Turismo de Panamá que planeo trasladar este evento hacia el interior del país para recuperar el trabajo de los artesanos que trabajan a mano cada detalle de las labores de la pollera.


Una gran cantidad de empolleradas recorrieron toda la Avenida Bolívar, para culminar el desfile en el parque municipal Belisario Porras donde mostraron con alegres tonadas y carros alegóricos todos los colores y diseños de nuestro traje típico nacional.

Acompañaron al Presidente en la tarima principal el vicepresidente y Canciller, Juan Carlos Varela, demás ministros de Estado, directores de instituciones y autoridades locales.

¡¡ VAMOS BIEN, HACIENDO PATRIA !!

GOBIERNO NACIONAL

¡ JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ !

<> Nota informativa publicada el  Domingo, 07 de noviembre de 2010 a las 21:43 en Facebook por la autora a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Guerra es guerra

La opinión de…

Juan Courville Platañiotys 

Cuando miramos las viejas ciudades observamos que todas las calles tienen grandes aceras, no los trillos o caminitos de arrieras que construimos aquí. También se preocupan de mantener los nombres de las calles y además las mantienen limpias y pintadas. Hay grandes y pequeñas plazas, árboles y bancas para que sus ciudadanos y visitantes puedan caminar y recrearse en un ambiente amigable.

Aquí en nuestro país, en la ciudad capital, Colón, David y pueblos como Guararé, Las Tablas etc., no se le ocurra salir a caminar en pareja o llevar en una silla de rueda a una persona mayor o a un hijo o nieto en coche; no lo haga porque puede ser atropellado o caer en una grieta de la cual no saldrá jamás.

No ha habido ningún alcalde con la suficiente inteligencia para crear un programa tan fácil como es el ordenamiento de aceras y colocación de nombres a las calles. Hay decretos municipales que nadie cumple, incluyendo el de las rampas para impedidos.

La semana pasada me encontré con que en Las Tablas hay aceras que tienen escalinatas, otras que son portales de casas. ¿Hasta cuándo, señores? Cualquier alcalde que se quiera reelegir debería empezar con las aceras y las áreas verdes, porque es algo que el pueblo puede palpar y de lo cual se acordaría en la siguiente elección.

Al pasar por Pedasí, en la provincia de Los Santos, después de años de no visitarla, observé algo muy positivo que hicieron las autoridades y la comunidad: descubrí que todas las calles tienen nombre.   No sé si es por la presión del turismo o qué, pero me pareció que todos los pueblos deberían de imitarlos.

Todos los alcaldes de los demás distritos de la República deberían montarse en un autobús que los lleve a Pedasí, tomar fotos y empezar a hacer los cambios y mejoras en sus pueblos. Posiblemente sean reelegidos, de lo contrario no creo que vuelvan a sentarse en sus puestos. Si queremos que llegue el turista, local y extranjero, hagamos las cosas bien, mejoremos lo que tenemos.

Estos pequeños cambios mejoran las economías de los pueblos, dan empleo a sus ciudadanos, evitan la migración de la juventud a las grandes ciudades y contribuyen a disminuir los índices de criminalidad en la juventud.

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Este artículo se publicó el 9 de agosto de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Cutarras y un chileno, Braulio

La opinión de…..

ANA PÉREZ

Una vez cuando tenía 11 años, mi abuela me llevó a Peña Blanca (un pueblito cerca del pueblo donde crecí) a la casa de unos compadres de ella para que me hicieran mi primer par de cutarras. Recuerdo al compadre de ella midiendo mi pie encima de un pedazo de cuero y también recuerdo que el olor me resultaba ser muy peculiar, superfuerte, nunca lo olvidé.

Después de pasar mi verano gringo en Las Tablas con mis cutarras puestas para las fiestas de Santa Librada en julio, regresé muy orgullosa a Tampa, Florida, con mis sandalias únicas. Nada más pude usarlas como por un mes antes de que el frío me forzara a guardarlas en mi closet y cuando las recuperé para mi próximo verano en Panamá, el crecimiento se había encargado de que no me quedaran mis sandalias tableñas.

Nunca más volví a hacerme un par de cutarras, eso hasta ahora. Para carnavales conocí a un chileno llamado Claudio ‘Braulio’. La primera vez que lo vi fue frente al Portal, el sitio donde yo celebro mis carnavales desde hace un par de años.

Justo estaba conversando con Elías Castillo cuando me presentaron a este joven adulto que impregnaba con su risa tan específica y contagiosa. Recuerdo que en ese momento se rió y el diputado Castillo y yo nos sorprendimos de su risa tan hermosa.

Los carnavales vinieron y se fueron, es allí cuando realmente conocí a Claudio. Resulta ser que nos fuimos a la playa juntos para descansar después de los carnavales y allí fue donde este profesor me voló la cabecita por su interés en mis tradiciones tableñas.

La verdad fue un placer verlo en el proceso de aprendizaje, ¡se tiró de cabeza como un mismo macho e monte! Empezó con una ida de cacería con los pescadores del ciruelo, cazó un mapache y otras cosas que no las podría comentar en este artículo por respeto a mis amigos que protegen nuestros animales salvajes, pero él me aseguró que ¡se los comieron todos!

El chileno hasta fue a Chiriquí por el día, donde conoció a Yaritza Espinosa, una de las activistas ambientales más revolucionarias de esa área. Ella lo llevó a los ríos y le presentó a los indígenas que son los afectados por el supuesto progreso en nuestro país, donde él escuchó sobre sus luchas.

Y finalmente entre todo lo que estaba aprendiendo Claudio de mi cultura, decidió instruirse en el arte de confeccionar las cutarras. Su primer par fue las que hizo en el procedimiento del aprendizaje, donde su maestro abrió los huecos con un machete, qué miedo… ¡Ah y con unos tragos de seco para acompañar!

Yo fui la privilegiada modelo de su segundo par de cutarras, empezó mojando el cuero para aflojarlo, estaba dispuesta a prestar atención esta vez, ya que cuando tenía 11 años ni me percaté de lo que estaba pasando. Mojó la plancha de cuero, que sería la plantilla, y también mojó las tiras, la plantilla se quedó como por 30 minutos.

Después me llamó para que pusiera mi pie para la medición, con un exacto cortó el cuero mientras yo allí estaba un tanto nerviosa que se llevara un dedito. ¡Ah! Primero el derecho y después el izquierdo, he aquí el primer y único error de Claudio, midió el mismo pie dos veces, nunca llegó el izquierdo, pero bueno, todos cometemos errores y especialmente cuando estamos aprendiendo a hacer cutarras ¡hello!

La parte de abrir los huecos para las tiras fue lo más dificultoso, y tratando de meter las tiras realmente le sacó gotas de sudor a mi bello amigo, cuando miré sus dedos me di cuenta de las llagas y la sangre que tenía en los dedos, sentí maripositas en el estómago, me quedé sin aliento, se veía realmente doloroso, y cuando levanté la mirada él estaba ¡riéndose a carcajadas!

La cosa es que finalmente quedé con mis cutarras, me cortó la punta para que tuvieran un diseño más moderno, su iniciativa fue una movida muy de ‘fashionista’, porque quedaron espectacular. Jajaja.

La verdad, la pasé increíble en el portal de mi abuela esa tarde, entre la música de Michael Buble, las pizzas de Arcelio, y Smirnoff Black Ice la pasamos superior creando memorias para el mañana.

¡Estoy segura de que mi abuela Zenaida, mi abuelo Elías y Tito Pérez estaban allí cada instante gozando conmigo, con Braulio y sus cutarras!

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Este artículo se publicó el 2 de junio de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que a la autora; todo el crédito que les corresponde.

Un dólar al día

La opinión de…..

AVELINO BULTRÓN ACEVEDO

Unas semanas atrás fui a la ciudad de Las Tablas en compañía de mi esposa y mis padres, específicamente a un regimiento llamado Quebrada Grande que pertenece al Corregimiento de Bajo Corral de dicho Distrito.   Mi padre es oriundo de dicho regimiento y decidimos ir a ver a un tío llamado Reynaldo, mejor conocido como tío Gin que vive en dicha región.

En las conversaciones de todo tipo, que se sostienen luego de haber cierto tiempo de no verse (yo tenía casi dos años), Salieron las anécdotas referente a lo duro que era ganarse la vida en aquellos días en medio de tantas necesidades; contaban que en aquellos días el pago por tirar colin (machete) al igual que hacha era de un dólar diario. Escuchaba con detenimiento lo expuesto que estaban mi padre, su hermano Tito y el tío Gin a picaduras de culebras, mojarse con la lluvia a mitad de trabajo.

Decía mi tío Gin, que habían árboles tan altos y gruesos que a veces eran hasta cuatro hacheros a la vez, y que tenían que treparse en una talanquera (base de madera) para poder cortarle bien, todo esto a pesar del sol inclemente y calores sofocantes.

Al hablar de este y otros temas afines de la época, lo decían con cierta nostalgia, risas y uno que otro comentario que hacia reir a todos, pero en el fondo a pesar de lo difícil de aquellos trabajos o contratos no desmayaban, siempre mirando a alcanzar mejores cosas.

Mi padre y su hermano unos años después salieron de aquel poblado y se establecieron en el comercio al por menor en la capital, el tío Gin, poco a poco se quedó en la compra y venta de ganado con carnicería, y hoy tiene su propio negocio. No veo por dónde caben las personas que se quejan de lo difícil, de los obstáculos de la vida; en aquellos tiempos en verdad era duro ganarse un real a expensas de la salud e incluso de la vida misma, sin ayuda del gobierno ni bonos ni nada parecido.

Por eso comprendo la insistencia de mis padres al igual que la de muchos en que los hijos estudiaran, que fuesen gente de bien, y la frase que siempre recuerdo “La plata no se recoge en los palos, hay que trabajar”; ya que para ellos fue muy difícil el progresar y tener sus cosas.

Sé que hay muchas familias que tienen anécdotas de este tipo que pueden enriquecer nuestra experiencia, nuestra perspectiva de ver la vida y de lo que cosechamos gracias al esfuerzo y sacrificio de nuestros familiares cercanos; imagino incluso muchas familias que se levantaron a punta de trabajos como estos (hacha y machete), o tomando puestos de comida (fondas), vendiendo chances clandestinos, planchando ropa, vendiendo raspaos, hot dog, etc.

Actualmente, salir a la calle y meter hojas de vida para obtener un trabajo remunerado con prestaciones es sencillo, hay que tener persistencia y contar con buena actitud; mi padre, su hermano y tío no contaban con nada parecido, por eso comprendo cuando dicen: “Jooo. ustee. taa. suave elijo!! ”

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Este artículo se publicó el 10 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Las Tablas – Otra Semana Santa

La opinión de…..


Marisín Villalaz de Arias

Fueron días maravillosos de descanso en Las Tablas donde, como ya saben, los paso hace muchos años. La familia reunida, me concedió la satisfacción de estar con los tíos, primos y demás familiares alrededor de tanto cariño y de la Magdalena, santa que se arregla en nuestra casa y a quien todos damos un amor inmenso. El Viernes Santo estuvo tan hermosa como otros porque cada año lleva un arreglo diferente y su nuevo vestido y manto la llenaron de donaire y belleza.

Como Las Tablas es una región con gran influencia española, tiene arraigado el fervor religioso que da al pueblo aspecto de recogimiento. La iglesia, ocupada siempre por feligreses, ofrece diferentes actividades: el Monumento bellamente adornado el jueves santo, el lavado de los pies, el paseo de Papa Chú (como le decimos al Jesús que sale el domingo de ramos), paseando sobre alfombras de flores en las calles por donde pasa para llegar a Israel por el Puerto de Tierra, especialmente las caracuchas y todas las que se encuentren; lo importante es que Él pase sobre esa alfombra. Esa procesión estremece porque, sabiendo lo que le espera, recorre el trayecto sin lágrimas en sus ojos.

Cada pueblo tiene sus tradiciones y éstas vienen desde antes de que yo fuera niña. En otros lugares, ellas son más recientes, pero se transforman en tradiciones igualmente con el pasar del tiempo y el repetitivo uso. Cada costumbre hace de la Semana Santa, el atractivo acto en donde se pone su imaginación y logran lo inconcebible. Pesé nos presenta ahora la pasión en vivo, novedad atractiva y que ya se ha constituido en tradición visitada por personas de otros lugares del país. Y así vemos crecer la fe ante la pasión de nuestro Señor. Actualmente, las comunidades alrededor de Las Tablas tienen sus iglesias y sus propias actividades sin necesidad de ir al poblado a participar en ellas. Esto ha hecho que disminuya la concurrencia, pero las andas de La Cruz, San Juan, la Magdalena, la Dolorosa y el Santo Sepulcro recorren las calles bellamente arreglados por manos que ponen lo mejor de sí y se lucen con gusto para embellecer la procesión. Vemos pues, cómo se conservan las tradiciones, se aumentan otras, pero se conserva la fe y el respeto por ellas y por lo que significan para nosotros los católicos. Ha pasado otro año y nos preparamos para regresar al poblado, si Dios lo permite, a recordar la infancia.

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Este artículo se publicó el  7  de abril de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Las dos caras del Carnaval

La opinión de….

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Priscilla Delgado

Transcurrido un mes del Carnaval, reflexiono sobre lo que ha sido y es hoy el Carnaval tableño y distingo dos caras antagónicas, por un lado está la cara de la tradición y el folclore, y por el otro, la de la falta de transparencia en su organización y en el manejo de los fondos que genera.

En Las Tablas, lo primero que aprenden las niñas es a mover las manos como reinas, porque todas aspiran a serlo, ya sea en Calle Arriba (La Bolívar) o Calle Abajo (Punta Fogón). Este Carnaval tuvo sus inicios con la tuna de Calle Arriba, hace 60 años.    En Las Tablas cada calle tiene su reina, modelo que ha sido copiado en el resto de los pueblos del interior que también han adoptado sus “Calle Arriba y Calle Abajo”, aunque estos registros no son muy claros.

Sin la menor duda, el Carnaval tableño ha sido la ruta más codiciada de diversión de los panameños y de muchos extranjeros, en donde el lujo, la estética y la belleza física de las reinas son los elementos que empujan a muchos a carnavalear en este pueblo.

Otro elemento que adorna los carnavales de Las Tablas son las murgas, además del tamborito.   Quién puede olvidar la famosa Murga de Consuegra, que alegró por muchos años el Carnaval de Calle Abajo, manteniendo vivo el folclore sin salirse de los ritmos típicos e impidiendo que ritmos nuevos, que nada tienen que ver con nosotros, se alojaran en las tonadas propias del Carnaval.

Hoy día las murgas son otras, pero vemos renovado este entusiasmo por la música en niños que ya las integran y que aprenden a tocar sin escuela de música, solo a base de prácticas que comienzan en noviembre y terminan una semana después de los carnavales, con los carnavalitos.

Todo parece perfecto a la luz del visitante, porque el jolgorio no permite mirar más allá de la mascarada de lo que es esta fiesta en Las Tablas, como en muchos pueblos del interior. En casi todo el país el Carnaval es un negocio, en donde una o dos personas se quedan con el dinero de todos. Esto queda en evidencia en Las Tablas, en donde diferentes empresas ponen su sello en el parque, a fin de promocionar sus marcas, que van desde compañías de seguros y licoreras hasta empresas de telefonía celular.

Nadie da cuentas del dinero que ingresa porque no hay supervisión de ninguna clase y cada tuna tiene sus representantes, que parecen ser los mismos de siempre, ellos son los que reciben y manejan los fondos.   Tan serio es esto que en la tuna de Calle Arriba no se pone de acuerdo y hay dos directivas que se disputan la organización.   Este fenómeno llama la atención porque se viene dando desde los inicios del Carnaval, sin que la sociedad exija rendición de cuentas.   No hay un patronato ni una fundación ni una organización que presente cuentas ni siquiera a la familia de las reinas, esto se repite en casi todos los festivales y ferias del interior, en donde casi no existe una organización que permita al ciudadano ver los resultados con claridad.

Al Estado debería fiscalizar una actividad como esta, porque al fin y al cabo el grueso del dinero que se recauda proviene de ciudadanos panameños y no se puede desconocer que el Carnaval, con todos sus elementos, es parte del nuestro patrimonio cultural. En otras palabras, el Gobierno debe involucrarse pero, siempre y cuando, se reconozca el Carnaval como actividad cultural. Solo de esta manera puede supervisar el buen uso de los fondos que provienen de la empresa privada.

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Artículo publicado el 13 de marzo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.