El nuevo Procurador General de la Nación

La opinión del  Empresario…


Guillermo Roca Rivas

El Ministerio Público ha venido sufriendo en los últimos años quebrantos de conducta en los diferentes despachos que ha mermado la confianza y la credibilidad en ese importante estamento que debe velar por la justicia en Panamá.
Tales escándalos han motivado renuncias y separaciones de sus cargos hasta aclararse la situación. La titular del Ministerio Público, Ana Matilde Gómez, fue separada del cargo por acusaciones que aún se encuentran en los despachos judiciales en la espera de establecer la verdad o la nulidad de los cargos.
Al seguir el proceso de encontrar un nuevo Procurador interino hasta vencer el período de la titular surgió el nombre de Giuseppe Bonissi, figura desconocida en el ambiente político y en posiciones; relevantes sin embargo su nombramiento, fue ratificado sin ninguno de los diferentes sectores políticos y sociales del país.   De un momento a otro surgió la renuncia del Procurador interino a raíz de algunas denuncias públicas que lastimaban el prestigio y la filosofía del Ministerio Público.

Dicho funcionario no me inspiró ni confianza ni desconfianza en el cargo debido a ser una figura desconocida en los diferentes ambientes de la vida pública.   Después de todos esos incidentes políticos sociales y administrativos, surge el nombre de José Ayú Prado para ocupar el cargo de Procurador General de la Nación a fin de terminar el período constitucional, cargo que fue aprobado por un grupo de ministros de Estado con el visto bueno del Presidente de la República, el cual será ratificado por la Asamblea de Diputados posteriormente.

Los funcionarios del Estado en base a sus acciones crean la confianza, la credibilidad de la sociedad y de los gobiernos y de la patria. El nombramiento del nuevo Procurador General de la Nación se debe, según los entendidos, al mensaje y las determinaciones patrióticas y valientes que ha demostrado frente a los cargos que ha desempeñado en el Ministerio Público, de llamar en busca de la verdad sin intenciones de venganzas políticas personales a los grandes nombres y apellidos, poderes sociales y económicos, en busca de la verdad para el bien de la sociedad, de la patria y la justicia. Ello ha traído como consecuencia el apoyo y la anuencia de todos los sectores de la sociedad a nivel nacional.

Ahora le corresponde al nuevo Procurador General de la Nación hacerle honor a la confianza depositada en él, de manejar el Ministerio Público con carácter patriótico, personal en bien de la justicia, los derechos humanos y la democracia; tiene por delante una dura tarea de regresarle al país la confianza de que la justicia es para todos, llevando en cuenta que en Panamá existen dos carteles, uno el cartel de las drogas y el lavado de dinero donde sus castigadores son los sicarios y el cartel de los políticos influyentes, poseídos, egoístas, ambiciosos igual que algunos civiles que en contubernio con los militares hicieron fortunas a costa del Estado, escudriñar todas esas cosas es la tarea patriótica que le corresponde al nuevo Procurador General de la Nación para reivindicar la justicia en Panamá, los malos políticos han quebrantado la bonita filosofía de la política para el bien de sus intereses.

<>Artículo publicado el  23  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Un nuevo Procurador

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La opinión del Periodista y analista político…

Gil Moreno 

Lo menos que podemos decir de los grupos cívicos, que en días pasados se reunieron con el Presidente de la República, para tratar el asunto del nombramiento del nuevo Procurador, es que actuaron con mucha ingenuidad, lo que da la impresión de que no se atrevieron a cuestionar al mandatario por el hecho de querer imponer nuevamente a un Procurador de su preferencia ; que lo que aquí cabía era que el escogimiento de este funcionario se hiciera con base en una cuidadosa selección en el Órgano Judicial, a fin de enmendar el error que ya había cometido el señor Presidente, al nombrar a una persona que no gozaba de ninguna confianza ante la opinión pública; que no reunía las cualidades necesarias para desempeñar dignamente el cargo.

Ahora el Sr. Bonissi ha renunciado o lo han hecho renunciar en medio de un gran escándalo, que ha estremecido los cimientos del Ministerio Público, que no podemos negar que es la primera gran crisis de este gobierno, y todo porque el Sr. Presidente no quizo escuchar las voces sensatas que le advirtieron que dicha designación no era la más acertada.

Mi opinión muy personal es que el método que se ha estado empleando para escoger al Procurador (a través de un Consejo de Gabinete, controlado por el Ejecutivo), no es democrático.

Ahora le ha tocado al licenciado José Ayú Prado asumir el cargo, bajo estos mismos valores, mañana, en un gobierno diferente, le corresponderá a otro asumir la misma posición, con las mismas ataduras, pero sabemos que no podrá actuar con imparcialidad ni cumplir con las funciones impuestas por la Constitución, ni llamar a juicio, por faltas o delitos, a altos funcionarios gubernamentales, por aquello que llamamos gratitud.

Gratitud es el sentimiento por el cual nos consideramos obligados a agradecer un favor, o dar las gracias. ¿Y cómo se dan las gracias sino es con reciprocidad, complaciendo a la persona que nos favoreció ? No se puede negar que este es un sentimiento humano y altruista.

Nadie puede reprocharle a una persona que pague un favor con otro favor. Y eso es casi imposible en una persona que se considera digna, a menos que sea un malagradecido. Por eso es por lo que insisto que el método que se está empleando no es democrático .

Lo sucedido en la Procuradoría era de esperarse, el procurador Bonissi nunca despertó la confianza de las personas serias y con buen olfato, que percibieron, o mejor dicho olieron que tarde o temprano se destaparía el tamal.

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<>Artículo publicado el  8  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

El narco escándalo del Procurador

La opinión del Abogado…

LUIS FUENTES MONTENEGRO
luisfuentesmontenegro@gmail.com

Lo que está ocurriendo en la Procuraduría y en el Ministerio Público no es grave, es gravísimo, repugnante, además de fatal para Panamá, sus ciudadanos, el gobierno y para el propio Presidente Martinelli.

Se trata de corrupción, asociación ilícita para delinquir, blanqueo de capitales en su modalidad de encubrimiento, injerencia del narcotráfico, tráfico de influencia relativa a la delincuencia organizada en la que están involucrados los más altos directivos de la entidad encargada de investigar los crímenes y los delitos.

Ante toda esa asquerosidad lo mejor sería que el señor Bonissi deje de ser Procurador, pero eso no resuelve el problema, incluso puede servir para taparlo, pues no se trata de una sola persona ni de una sola acción delictiva, sino de una banda de cuello y corbata que ha hecho uso de sus cargos para enriquecerse de la mano de la narcodelincuencia.

Hace meses presenté una carta al señor Bonissi, pidiendo que se investigara las arbitrariedades, abusos, e irregularidades que se han cometido y cometen en la Fiscalía Auxiliar y no hizo nada, resulta que ahora es ese fiscal el que está asignado para investigar el narco escándalo que estremece el meollo de la Procuraduría y del Ministerio Público.

Desde ya puedo decir que ese fiscal tapará todo, inventará cosas, trastocará, protegerá a los culpables, para finalmente declararlos impunes. Investiguen quién es, y saldrá a la luz pública que nada tiene de ética, y menos de moral.  Todo parece un juega vivo de maleantes.

La Procuraduría y el Ministerio Público necesita con urgencia de una reestructuración, de una reforma que dé estabilidad y garantice reconocimientos a sus buenos funcionarios, que los tiene, pero que casi siempre quedan esquinados, subutilizados; esa reforma tiene que aplicar medidas sancionatorias para fiscales, personeros y todo agente de instrucción sumarial, cuando sean abusivos, arbitrarios y no actúen conforme a la ley y sin respeto de los derechos humanos. Que se ponga un nuevo procurador ayudará bastante, y podrá ser un buen inicio.

El narco escándalo se tiene que investigar, pero propongo que mediante una comisión del más alto nivel, creada legalmente para tales efectos, que sea independiente, integrada por juristas imparciales y respetados, para que se den los castigos ejemplares y de una vez por toda sea saneada la Procuraduría y el Ministerio Público. Los propios compinches e involucrados no son garantía para investigar nada.

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<> Artículo publicado el 30  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

 

Señor Procurador

La opinión del Abogado y Docente Universitario en la materia….


CARLOS AUGUSTO HERRERA – –
cherrera255@hotmail.com

Cuando se habla sobre cómo escoger Al Procurador General de La Nación y también se platica de la casi imposición de grupos externos para cogobernar, se buscan fórmulas disque para lograr la transparencia en las actuaciones.

Se dice que los procuradores se nombran por diez años para no coincidir con los cinco años de gobierno como si fuera la mejor salida.   Aquí en la llamada democracia, todos los anteriores habían sido nombrados por los contrarios a los que gobiernan, en ese fenómeno de la alternabilidad.   Si aplicamos el estudio cualitativo de la ley, entonces podemos asegurar que esto no ha funcionado.  Tres de los cuatro últimos Procuradores que han sido nombrados por el P. R. D.

Tenemos que ensayar con experiencias vívidas de personas que se transforman detrás de un cargo. Se endiosan y en ese estadio, metafóricamente se distorsionan con vana creencia del eterno nombramiento, hasta que un día aterrizan en los mismo que eran. Claro que les cuesta acostumbrarse a las lisonjas de los aduladores; a las maniobras de los que lo cuidan que por cierto inventan peligros para mantener su vigencia y especialmente los amigos del cargo.

La función de este altísimo cargo de Procurador es vertical, puesto que actúa por delegación de acuerdo al artículo 219 de nuestra Constitución.   El Procurador puede delegar las funciones que ejerce en un personero, fiscal de circuito o fiscal superior, lo que significa que debe responder por omisión impropia como garante que es lo que define la doctrina, como un elemento de constitución de la figura. Lo importante es que tenemos mucho que evolucionar para lograr un equipo de funcionario que respondan a su formación y honestidad para lograr los fines apropiados en las investigaciones penales.

Alguien se le ocurrió en las reformas del año 2004, que los suplentes serían escogidos dentro de los subalternos de la entidad. Otro disparate porque visto desde otro enfoque, un subalterno JAMÁS el va a dar la razón a quien pelea con su jefe, porque entonce está en juego su propio puesto.

Lo peor es que tantos abogados Constitucionalistas, no pudieron meter las narices para regular lo dispuesto en el artículo 200 numeral 2 sobre la facultad del Consejo de Gabinete sobre el nombramiento, del Procurador General de la Nación, del Procurador de la Administración, y de sus respectivos suplentes y el artículo 2004, también de la misma excerta legal , permite al Procurador cubrir sus faltas temporales con un Procurador Encargado que cumpla con los requisitos, pero para que actúe temporalmente como Procurador General.

Aquí vamos con el artículo 2 de nuestra Constitución que se refiere a los tres pilares que conforman el poder público emanado del pueblo y ejercido por el Estado, por medio de los Órganos Legislativo, Ejecutivo y Judicial, que funcionan separados, pero en armónica colaboración.

Nosotros escogemos a los que nos gobiernan y ellos escogen a los funcionarios para que nos representen y administren. Lo que pasa es que se falla y cuando pasa, hay que buscar la manera de lograr un cambio, pero todo esto dentro del tira y hala político entre los que gobiernan y los que critican. Teníamos una Procuradora que debió acabar su designación de 10 años, la que nada más cubrió la mitad. Unos dicen que debió quedarse otros que se tuvo que ir. Pero aparece de la sorpresa su reemplazo, que nunca fue designado en propiedad.

Los Procuradores Generales tiene su gente de confianza en estos puestos tan sensibles y la prueba está, en algunos que se fueron de inmediato, junto con la defenestrada del cargo y llegaron otros designados a ocupar los puestos estratégicos en esta lucha desigual entre los delincuentes y la gente de bien.

Aquí entramos los litigantes a valorar las actuaciones, en una gran mayoría con reclamo y en particular por la ineficiencia en llevar adelante esa complicada tarea de defender y acusar a las mismas personas, como es el deber de esta singular actividad en Panamá.   Por supuesto que traemos un arrastre inquisitivo que se centra en el uno, dos tres. Tenemos un crimen, hay un acusado o sospechoso y tiene por tanto debe ser condenado.

El señor JOSÉ AYÚ PRADO es el nuevo Procurador General, con mérito por la experiencia en los manejos del Ministerio Público. Empezó desde abajo y en el trascurso se ha destacado en su madurez profesional. Seguro que las cosas marcharán mejor porque los subalternos no pueden echarle tierra a los ojos.   Seguro que el cambio será notable y es poco probable que le tuerzan el brazo. Tenemos una diferencia en un proceso y sobre un cliente que representamos, pero esto no es óbice para reconocer su alta catadura profesional y su demostrada honradez.

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<> Este artículo se publicó el  2 de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Gabinete nombra a José Ayú Prado Canals como nuevo Procurador General de la Nación

Informe de Gabinete – Reproducimos la nota informativa de la educadora y colaboradora de este medio…


JENNIE  GONZALEZ


El Consejo de Gabinete nombró en la tarde de hoy, lunes 27 de diciembre de 2010, a José Eduardo Ayú Prado Canals como nuevo Procurador General de la Nación por el resto del período que ocupaba Ana Matilde Gómez.

 

Ayú Prado, quien ejerce en la actualidad funciones como fiscal especializado contra la delincuencia organizada, recibió el respaldo de todos los Ministros de Estado con excepción de Alma Cortés, la titular de Trabajo, quien se abstuvo al momento de votar.

 

El nuevo Procurador General de la Nación ingresó a laborar al Ministerio Público como oficial mayor en mayo de 1984, y ha desempeñado diversas tareas, entre ellas Fiscal Especializado en Propiedad Intelectual, Fiscal de Drogas y Director de la entonces Policía Técnica Judicial, hoy Dirección de Investigación Judicial (DIJ).

 

Desde el 2008, José Eduardo Ayú Prado Canals ocupa la Fiscalía Especializada contra la Delincuencia Organizada.

 

Consejo de Gabinete autoriza crédito extraordinario a favor de Ana

 

 

El Consejo de Gabinete autorizó un crédito extraordinario a favor de la Autoridad Nacional de Aseo Urbano y Domiciliario (ANA) por un monto de 82.7 millones de balboas.

 

La petición fue formulada ante el Gabinete por el ministro de Economía y Finanzas, (Mef), Alberto Vallarino, quien explicó que la entidad hará frente a este crédito a través de sus propias fuentes de financiamiento. El crédito será incorporado al Presupuesto del año 2011.

 

Gabinete autoriza a la CSS a colocar títulos valores

 

El Consejo de Gabinete aprobó un decreto en el que autoriza a la Caja de Seguro Social (CSS) para invertir en títulos valores.

 

La propuesta fue presentada por el ministro de Salud, Franklin Vergara, quien explicó que la colocación de bonos en el mercado busca fortalecer el presupuesto de inversión de la CSS.

 

Vergara dijo, asimismo, que la iniciativa cuenta con la autorización del Consejo Económico Nacional (Cena) el 28 de octubre de 2010, y de la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social.

 

Aprueban adenda a convenio de asistencia con Usaid

El Consejo de Gabinete aprobó un decreto en el que autoriza a suscribir una enmienda al Convenio de Asistencia entre el Estado, representado por el Ministro de Economía y Finanzas (Mef) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).

 

La referida enmienda, presentada por el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, está encaminada a incrementar los fondos disponibles de la Usaid al Programa “Libertad Económica: Una Economía Abierta, Diversificada y en Expansión”, por el monto de hasta cinco millones 271 mil 934 dólares más el aporte de la contrapartida local por la suma de hasta un millón 757 mil 311 dólares con 33 centésimos.

GOBIERNO NACIONAL

¡JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ!

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<> Reproducido de la nota publicada el 27 de diciembre de 2010 a las 22:41  en nuestro muro en Facebook por la autora a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Los garfios de un partido político en acción

La opinión del Abogado…

Alberto E. Fadul

Nunca vista en Panamá, la defensa de una persona (Ana Matilde), inspirada no, en serias convicciones, sino con cantos de sirenas cansadas de coletear, dependientes de convicciones, ausentes de realidad.   ¿Pagando el precio de favor o favores al partido principal de la oposición?

Por otro lado, están quienes se oponen al gobierno de turno, al extremo de cacarear un potencial golpe de Estado. ¿Políticos frustrados?

Los intelectuales, a quienes les arrebata el estar en medio de alguna controversia para lucir, luminosamente, sus plumajes. ¿Será que no leen los comentarios de los lectores? Promedio: cuatro en contra, uno a favor.

Admito, con asombro, la defienden también personas honestas, respetuosas de los principios y valores éticos. Éstas; con grados de influencia, en algunos sectores determinados; igualmente, amistades circunstanciales, etc. ¿Quizá segadas por los relámpagos de la manipulación?

Siempre fui ávido lector del periódico que, con relativa frecuencia y gran valentía periodística, por años, resaltó casos escandalosos donde se indicaban pruebas de la posible vinculación de elevados funcionarios públicos. CEMIS, PEC y varios más. ¿Qué hizo la Procuraduría General de la Nación? ¿Nada; algo así como, que no existían pruebas?

Ha, pero la escucha telefónica que involucraba a un enemigo. ¿Alevosía y ventaja?   Se escapará el ex fiscal. Estas situaciones se dan y son propias en democracia.

¿Desconocía también ella, el Capítulo -2- de nuestra Carta Magna referente al Ministerio Público -Artículo 220-Numeral -4- Perseguir los delitos y contravenciones de disposiciones constitucionales o legales?

¿Será posible que ésta situación, de corto proceso, facilitó la salida de quién ocuparía, por 5 años más el cargo, protegiendo el nido? ¿Sería, simplemente, una funcionaria incompetente? Sus preclaros defensores reconocen que posiblemente no trató, con suficiente energía, de hacer algo sobre los casos de altísimo perfil.

¿Qué demoró tanto a Martín el nombrarla? ¿Le tenía miedo a su carácter? ¿Qué garantías le proporcionaron?

Tratemos de entender la Corrupción/Impunidad y al partido con mayor experiencia en éstos, dañinos, menesteres.   Claro está, si triunfa el cambio, muy a pesar de la aparente controversia que le rodea   ¿Qué le pasaría al PRD?   En buen español: ¡”pues hombre”! Estaría fuera por mucho rato…

Muchos estiman que sin ella, la Institucionalidad estará mejor protegida; aún con sus maniobras personalísimas, que coinciden con las del partido que pretende desestabilizarla. ¿Casualidad?

Si Ceville es culpable, cárcel con él.  ¿Saldrían a defenderlo las mismas personas?

Presidente, formalice pronto la designación del procurador general de la Nación. Le propongo a un Dr. Cecilio Castillero o a un Enrique de Obarrio. Dignos también para Magistrados de la Corte Suprema, cuando le corresponda otra designación.   Como le decía, a Sancho Panza, el Quijote: “cuando los perros ladran”…

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Este artículo se publicó el  22  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La “suprema” sentencia

La opinión de…

Itzel Velásquez 

El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia marcará en la historia panameña el inicio de la era de la indignación en el país.   La más clara exponente de esta indignación nacional fue la propia Ana Matilde Gómez cuando dijo, durante una entrevista de televisión, “Estoy sentida con el sistema porque he podido ver la voluntad de un solo hombre convertirse en sentencia”.

La nación entera tiene claro el nombre de ese hombre. El mismo que convirtió en vasallos a los cinco magistrados que deberían velar únicamente por la magistratura de las leyes y la ética pública.   El incivilizado fallo de la CSJ que condena a seis meses de prisión a la ex Procuradora de la Nación, Ana Matilde Gómez, nos quitará a partir de ahora el sueño a los que no renunciaremos a oponernos a la “suprema” sentencia, pues sabemos que se actuó aprovechando las zonas grises de algunas leyes y por sometimiento al poder personal inoculado en todo el sistema. Sino obsérvese la diferencia en cómo se está tratando el caso Ceville. Y a nadie con rigor moral le sienta nada bien semejantes diferencias judiciales.

La indignación nacional es contra todo un sistema. Pues la actuación de los cinco magistrados, expresados en esta “suprema” sentencia condenatoria, es una condena también contra la democracia. Panamá vive una peligrosa regresión institucional a tiempos oscuros, en donde todo se transforma en una cuestión de poder, no de derecho.

El “yo acuso” implícito en la réplica postfallo de Ana Matilde es contra un sistema controlado por un solo hombre.   La esencia de la manifiesta frustración de Gómez radica en que se trata de una importante advertencia sobre los peligros de lo que se está viviendo Panamá: el poder absoluto concentrado en un cargo y un hombre.   Un poder que no se rige por la autoridad moral o intelectual, sino únicamente por la autoridad política.   Un poder basado en viejas retóricas y viciadas prácticas, todas superadas por la vigencia de una verdadera democracia basada en sus reales leyes. Por otro lado, tras décadas de dictaduras, creíamos que se habían resuelto en el país los totalitarismos. Especialmente luego de las luchas civilistas y del sangriento precio que supuso contra Panamá la cruel invasión norteamericana del 89. ¿Por qué ahora todos se preguntan si el caso Gómez es análogo a lo que en aquellos tiempos sucedía?

La conclusión es clara. Para no pocos la respuesta la hallan en San Felipe, donde se ha entronado un poder extremo que intenta mantenerse en pie conjurando silencios de la clase política y social que lo acompaña, de muchos intelectuales y de ciertos medios.

Pero el pueblo panameño aprecia su libertad cuando está amenazada. La conciencia nacional se subleva en estos días pues se resiste a ver morir su democracia sin hacer nada, ya que saben todos los panameños que es lo mejor que tenemos, aunque vaya mal.

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Este artículo se publicó el  15  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.