El arte de todo lo posible

La opinión de…

LUIS FUENTES MONTENEGRO
luisfuentesmontenegro@gmail.com

La política en las sociedades folclóricas es el arte de todo lo posible. En una sociedad folclórica lo importante es el juega vivo, es decir el mecanismo de hacer lo que sea para obtener lo que se quiere; en el juega vivo no interesan valores, sino fundamentalmente el dinero, la venganza, formar parte de una rosca o estar en la papa, pues la ética o la dignidad no se comen, por tanto constituyen pendejadas.

La política y las sociedades folclóricas están repletas del juega vivo más cochino, ello explica que la mediocridad no represente impedimento para que en esas esferas triunfe. Que un mediocre sea exitoso en la política y sobre todo en una sociedad folclórica es normal.

En la historia se encuentran presidentes, ministros, dirigentes políticos, artistas, la llamada gente de farándula, que son reflejo completo de un mediocre perfecto, gente que ante las cámaras de televisión, medios de comunicación o en público, hacen y dicen cosas de las que en privado se burlan y no creen.

En los últimos años se viene consolidando la idea de que no hace falta estudiar mucho para triunfar, no importa si sea analfabeta, tampoco si se es un malandrín, lo que importa es ganar muchísimo dinero a como dé lugar, y eso en una sociedad folclórica es el éxito. Por ello ser futbolista, grandes ligas del beisbol, reguesero bien pegado en el ‘top ten’ musical, o político, se han convertido en íconos, modelos a imitar masivamente. Es cierto que estudiar mucho no garantiza necesariamente un éxito profesional, pero el punto esencial es que mientras en una sociedad menos se estudie, más fácil se convierte en un pueblo de imbéciles, de personas que creen que saben pensar, pero que son presas de quién o quienes dominan el cómo se forman las ideas y el cómo se influye para que se piense de una manera, haciendo a la gente creer que se está pensando y tomando decisiones por sí mismo, cuando sólo son peones, autómatas, verdaderos robots, aunque no lo sepan ni lo acepten.

Un pueblo de imbéciles toma decisiones imbéciles, las aplaude, las defiende y se regocija por las estupideces que hace. A los pueblos de imbéciles se les dice que tienen memoria corta, que olvidan con facilidad. Es la realidad triste de una sociedad folclórica. ¿Usted qué piensa sobre Panamá?

 

*

<> Artículo publicado el 21  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: