El 14 de septiembre de 1977 (1)

La opinión del Embajador de Panamá en Nicaragua…

Olimpo A. Sáez M.

Este 14 de septiembre se cumplen 33 años de la reunión que los estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá logramos realizar con el General Omar Torrijos Herrera, luego de la imposición de los Tratados del Canal de 1977; del anuncio oficial por parte del General Torrijos el 1 de septiembre de que ya teníamos los tratados, del 7 de septiembre cuando Torrijos sorpresivamente se marcha a la OEA en Washington a firmar los Tratados, sin que los panameños conociéramos el contenido de los mismos y declarara que el Istmo de Panamá y su Canal estaban bajo el Paraguas del Pentágono y luego a su regreso de los Estados Unidos de América el 9 de septiembre, reunidos en la Plaza 5 de Mayo, ordenara que el Plebiscito Canalero se efectuara el 23 de octubre de ese año;  lo que se convirtió en 45 días, para que los panameños estudiáramos, reflexionáramos sobre un complicado texto en inglés, traducido a la carrera en Panamá. Días de angustias para un Plazo Criminal como se le llamó a aquella fecha.

¿Cómo se logró esta entrevista, entre el General Torrijos y el estudiantado opositor a su gobierno, que liderizaba sin lugar a dudas, la Facultad de Derecho y sus variados grupos, que constantemente vivíamos en un corto circuito ideológico, político y estratégico?

Recordar esos días, no nos hará daño, luego de estos 33 años de su realización y como datos para una historia no escrita sobre La Batalla de los Tratados de 1977.

El 7 de septiembre de 1977, los estudiantes de Derecho, nos lanzamos a las calles para protestar por la firma de los Tratados del Canal que en ese momento, en la sede de la OEA, firmaban Jimmy Carter, Presidente de los EE.UU. y el General Torrijos como líder máximo de Panamá.

La protesta, fue disuelta por la Guardia Nacional quien nos atacó de frente y por la espalda muy cerca de la Iglesia del Carmen, con la detención de más de 50 estudiantes.

Los amigos Miguel Vanegas, Jorge Flores y el que escribe, fuimos a reunirnos con el Rector Eligio Salas, ese mismo día, para abogar por la libertad de los detenidos y de paso le planteamos la necesidad que el debate canalero tuviera amplias garantías de libertades públicas y de respeto a la oposición.

Le prevenimos que el General Torrijos y su Gobierno se corrían el chance, de ensangrentar el país con la represión a la oposición estudiantil. El Licenciado Salas ex dirigente estudiantil de la UEU nos escuchó atentamente, sabía lo que le estábamos planteando.

Yo le propuse entonces organizar una reunión con General Torrijos y nos pidió que fueran todos los grupos opositores a los tratados. No le dimos garantía de ello, el Circulo Camilo Torres, garantizaba su asistencia con grupos independientes. Se comprometió a provocar la reunión.

Ni yo había iniciado la ronda de exploración sobre esta reunión con los grupos estudiantiles en especial el Guaykucho y el FER-29, habida cuenta del “sectarismo reinante” y el “vanguardismo revolucionario” que no salía del discurso incendiario, ni el Rector Salas daba noticias de la reunión.

En la madrugada del 14 de septiembre de 1977 suena el teléfono a eso de las 5 de la mañana y el Rector Salas me informaba que el General Torrijos nos recibiría a las 9 de la mañana en el Hotel Holiday Inn y que por favor fuéramos puntuales. Le informé que no podía garantizar la presencia de todos los grupos ni la llegada puntual.

Como diría un campesino nuestro, quedé “turulato” con la llamada. ¿Qué hacer en estas circunstancias? Llamé a Guillermo Ríos, Ernesto Muñoz, Rolando Marcos Hermoso, Daniel Arias, Jorge Flores, Miguel Vanegas y otros que la memoria se niega a recordar, para que nos reuniéramos inmediatamente en la Facultad de Derecho y organizáramos una estrategia para convencer a los distintos grupos estudiantiles de aprovechar la oportunidad de plantearle al General Omar Torrijos la necesidad de un debate amplio y democrático.

Primeramente cité al Presidente del CED, amigo Alberto Almanza y a Rafael Zúniga, luego a sus aliados del CED, la Liga Socialista Revolucionaria, Quico Jaramillo y Nelita Fernández todos aceptaron la propuesta. Almanza me planteó la necesidad de una Asamblea Estudiantil con los diurnos de la Facultad para que nos dieran la autorización. No me opuse, pero sabía lo que significaría esta asamblea húngara. Luego recurrí a los dirigentes del FER-29 y al Guaykucho, les hablé de la reunión con Torrijos. Todos en el fondo con una gran reserva, creyendo que era una trampa, consultarían con su grupo. En un pedazo de papel escribí las peticiones de llegar a darse la reunión.

(Segunda entrega y final continúa mañana).

*El autor fue fundador del Círculo Camilo Torres (CCT) y expresidente del Centro de Estudiantes de Derecho (CED) de la Universidad de Panamá.

<> Artículo publicado el 14 de septiembre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Anuncios

El silencio de Martín Torrijos

La opinión de la Ex Legisladora de la República…

MIREYA LASSO

Por la jerarquía de la posición que ocupó, la voz de todo ex presidente debe tener un peso específico en la opinión pública nacional; sin embargo durante el primer año del presente gobierno, el ex presidente Martín Torrijos se ha mantenido aparentemente alejado de los problemas nacionales.  En cambio, nos hemos enterado que prefiere concurrir a actividades lejos de Panamá: en Argentina, Guatemala, República Dominicana y otros destinos.

Da la impresión de haber olvidado las vicisitudes de su patria y de su gente, cuando en otra ocasión pareció amarlos entrañablemente al recorrer la espinosa senda que lo llevaría a la posición cimera para otorgarle la posibilidad de resolver las dificultades de la población más necesitada, sobre todo de los menesterosos. En su exitosa campaña presidencial se presentó como el líder político que, habiendo supuestamente heredado una vocación especial, embelesó a la juventud con el ‘Sí se puede’.

Pero ese ausente paladín, que otrora pareció preocuparse por el bienestar de su pueblo, inexplicablemente hoy parece indiferente.    Su silencio llama a la reflexión, porque aparentó poseer dotes de líder político, con capacidad para alcanzar la candidatura de su partido a la máxima magistratura en dos oportunidades. Con mensajes de esperanza, recorrió el país de arriba a abajo en busca del apoyo popular, para obtener en 1999 el 38% de los votos y luego mejorar su caudal electoral en el 2004 con el 48% del sufragio popular. En ambas ocasiones también consiguió concitar el respaldo de otros grupos políticos que confiaron en su liderazgo, con quienes logró formar sendas alianzas electorales.

A esa aparente habilidad política demostrada en 1999 y en el 2004 también habría que sumar su privilegiada experiencia de cinco años como primer mandatario de la nación. Son pocos los ex presidentes que todavía se hallan entre nosotros y que comparten esa experiencia singular; solo podemos imaginar el conocimiento que se adquiere sobre los intríngulis, las presiones y las tensiones que se concentran en ese puesto, sobre todo en un régimen presidencialista como el nuestro. Imagino que allí deben confluir intenciones altruistas de quienes desean el buen gobierno y aspiran a lograr lo mejor para el país; pero seguramente también se ponen de manifiesto las debilidades egoístas de quienes, por ambiciones políticas o apetencias personales, buscan el favor especial y el oído amigable de quienes detentan el poder, sin importarles las consecuencias negativas para el país.

Esa característica de la cual disfruta un ex presidente y líder político, que verdaderamente está en sintonía con su gente, la entendió a cabalidad Guillermo Endara. Él comprendió que ese doble papel le imponía una responsabilidad patriótica de ejercer, desde la oposición política, una férrea fiscalización de las acciones del gobierno, para evitar las arbitrariedades e injusticias que un gobernante, sus asesores y sus acompañantes pueden cometer, voluntaria o involuntariamente, a sabiendas o sin saberlo. Consecuente con su filosofía política —y sobre todo sin cola de paja— fustigó sin tregua a los gobiernos PRD de 1994-1999 y del 2004-2009, y al gobierno de su propio partido de 1999-2004; pero también supo responder afirmativamente a invitaciones para brindar asesoramiento con sus ideas todas las veces que entendió que el bien nacional estaba de por medio.

Contrasta entonces el silencio casi sepulcral del ex presidente Torrijos ante algunas acciones del presente gobierno, sobre todo en lo que tiene relación con medidas que resultan ser una repetición de aquellas que fueron acremente criticadas por los actuales gobernantes cuando estaban en oposición.

Los actuales gobernantes le presentan muchas oportunidades en bandeja de plata para levantar su voz acusadora y para explicar su propia gestión, pero parece preferir un enigmático silencio.   Causa extrañeza que si antes nos quiso hacer creer que era un auténtico dirigente político nacional, hoy se esconda en un inexplicable mutismo —que ensordece— para proclamar la hipocresía de su ‘Sí se puede’,  que parece confesar la falsedad de su aureola pasada.

<>

Artículo publicado el 16 de junio de 2010  en el  Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

¿Quién nombró a la procuradora?

La opinión del Abogado y Docente Universitario…..
.
ROLANDO VILLALAZ G.
.

¿Quién nombró a la procuradora?

.

Cuando al ex presidente Martín Torrijos le tocó la oportunidad de designar a la procuradora general de la Nación, no desperdició la oportunidad para demostrar, como a la fecha ha ocurrido, que al PRD nadie le iba a tocar a sus altos personeros por un lado y por el otro se garantizaba una alianza con un poderoso grupo económico dueño del Banco donde laboraba en ese entonces la hoy jefa del Ministerio Público.

Ni siquiera los casos que venían del Gobierno anterior a Torrijos fueron llevados con acuciosidad y detenimiento, con los resultados que saltan a la vista. Por ello, hoy Mitchel Doens o Pedro M. González junto a Balbina Herrera, salen a rasgarse vestiduras por una institucionalidad sui géneris, que ellos mismos amoldaron en su momento a las circunstancias de los vaivenes políticos.

Si usted conoce de algún poderoso banquero atrapado en las redes de Rayo Montaño o de la Operación Divino Niño, me lo saluda con un plato de langostinos apanados y si se trata de las Leyes Patrióticas 1, 2 y 3, pues los resultados del extraordinario trabajo del Ministerio Público saltan a la vista con personas detenidas por más de tres años y con pruebas amañadas o ilegalmente fabricadas, quedan como saldo de esa gigantesca operación que iba a acabar con los herederos del Cartel de los Sapos, de Medellín y de Sinaloa juntos, según nos anunciaron en su momento.

¿Cuántos millones de balboas está desembolsando el Estado gracias a los despidos ilegales hechos por la actual procuradora de funcionarios en distintos niveles? ¿Fue pase de factura o el deseo de mejorar algo que lleva cinco años que no arranca?

Ni hablar del caso de los medicamentos contaminados y el “ show ” hecho para llenar el ego de unos cuantos, deteniendo contrario a la Ley, a los ex directores y al director de la CSS en ese momento, no profundizando la investigación por los caminos correctos para esclarecer y deslindar responsabilidades.   Tuvo el Pleno de la Corte en dos ocasiones, una a través de los Habeas Corpus interpuestos y la otra a través de la Sala Penal, a la hora de ordenar una ampliación de las sumarias evidenciando una desastrosa instrucción de las sumarias.

Nadie quiere un procurador o procuradora que meta presas a personas por encima de la Ley, pero tampoco queremos personas que usen pruebas ilícitas para llevar adelante una investigación o que abusen de las detenciones preventivas y otras medidas cautelares, dejando en el limbo a personas sin demostrar ninguna responsabilidad penal de las mismas, mientras los delincuentes de cuello blanco y otros que se regodean en una riqueza económica que solo ha permeado a unos cuantos, siguen en su lujo y veleidades, sin siquiera pisar una sola oficina del Ministerio Público, aunque fuera accidentalmente.

A mi juicio, Torrijos dio en el blanco, puso a quien mejor ha hecho ese trabajo al frente del Ministerio Público y su partido no puede menos que enorgullecerse de que ha pasado inmaculado en su gestión de gobierno, sin importar la diversidad de denuncias que han convertido el eslogan “ cero (0) corrupción ”, en una enorme montaña de desatinos y desaciertos que alguien tendrá que investigar en algún momento.

Por lo pronto, yo les garantizo que de seguir en el cargo la procuradora general de la Nación todo seguirá igual y que siga la fiesta de despidos a lo interno, al fin y al cabo, ella de su pecunio personal no va a pagar los millones de balboas que los contribuyentes desembolsamos por sus errores e ilegalidades ya confirmados por los más altos tribunales de justicia.

.

<>
Publicado el 26 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Televisa y mi novela

El artículo de opinión escrito en julio de 2008 por la entonces Primera Dama de la República…..

Vivian Fernández de Torrijos

.
Televisa y mi novela

Al ser recibida por los más altos ejecutivos de Televisa en México la semana pasada,  experimenté nuevamente lo mucho que ha crecido nuestro país ante los ojos del mundo.  ¿Cuándo se nos habría ocurrido que una empresa que produce 8 mil horas diarias de televisiónconsideraría a nuestro país como una excelente locación para sus productos?   Panamá es conocido ya en todas las latitudes, y empresas dinámicas e importantes se interesan en su potencial.

En materia de producciones de entretenimiento, otro punto llamó mi atención.   Analizando los formatos de telenovelas mexicanas noté que para conseguir guiones de la más alta fantasía y creatividad no hay que ir lejos: Aquí mismo en Panamá, un diario que es considerado de importancia y que se dice el más serio del país se ha dado a la tarea de usar a nuestra familia como personajes para una telenovela sobre el antes y después de la Presidencia.   Hace solo dos meses, escribieron el primer capítulo cuando involucraron al Presidente en la saga de República Dominicana.   Con febril creatividad, de su pluma nació un contrato de asesoría que hizo rico a mi esposo antes de ser presidente.

El ardor del intento fue tal, que el fundador del diario llegó al extremo de tildarlo de botella dominicana.   Lo interesante de ese capítulo de periodismo–ficción fue la presentación al pueblo de un presidente al que le encanta el dinero fácil, que sabe usar sus contactos para enriquecerse y que cobró directamente por muchos meses hasta llegar a ser millonario, sin hacer nada.

El corte con la realidad fue tan radical, que en la narración de esa primera fantasía no se especificaron los resultados ni los logros de la consultoría realizada por la empresa, de la cual el Presidente era una parte minoritaria. La imaginación del periodista guionista fue cautivada por la bella casa del candidato dominicano a presidente y entonces ministro de Obras Públicas, Miguel Vargas, escenario ideal para que nosotros, su elenco, disfrutara múltiples despedidas de año.

Pese al esfuerzo por vender más ejemplares de su producto, ese primer capítulo no subió mucho el rating del medio, quizá porque el argumento no era jugoso ni popular, por lo que decidieron soñar cómo se vería el Presidente en un yate lujoso y decidieron que tenía que tener uno propio. No importa que el Presidente no lo tenga, lo importante es esparcir la idea, lo sabroso es que por ahí digan que lo tiene. Eso ya es “noticia”, y una muy buena para continuar la novela.

Luego, además del yate presidencial similar a los de otros gobernantes, no vaya a ser que se diferencie en algo, también hay que insinuar que su residencia de Playa Blanca la hizo con dineros del Estado.   ¡Qué escándalo más bueno!, pensaría el trasnochado guionista, a lo mejor con los ojos ya consumidos de mirar el espejismo que él mismo creó.   Quizás él esté en disposición de aceptar alguna recomendación, para que no le pase lo mismo que con el primer capitulillo, que no tuvo rating:   Bueno sería que evaluara por anticipado la calidad de su argumento y que se tomara la molestia de conocer detalles, como a quién pertenecen los bienes, fechas de adquisición y otros, antes de pasar del sueño al papel, pero es poco probable que lo haga, porque una tarea tan innovadora e inusual, como apegarse a los hechos, podría resultarle demasiado  extenuante.

Televisa y Panamá pueden llegar a hacer mucho en conjunto, en un futuro cercano, pero mientras tanto, todo parece indicar que nuestro pueblo seguirá siendo informado a través de retorcidas novelas cuyos argumentos solo buscan demeritar lo alcanzado en materia de transparencia y decencia por nuestro presidente.   Decir mentiras no cuesta nada, contar la verdad cuesta páginas de explicación y tiempo.
.

<>Publicado el 4 de julio de 2008 en el Diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

PRD Un partido político

La opinión de la Doctora en Medicina….
.

Marisín Villalaz de Arias

.
PRD Un partido político

.

No es mi intención inmiscuirme en la vida de un partido político que no es el mío; sencillamente he sentido deseos de analizar ciertas situaciones que se han presentado en el PRD y que son del conocimiento de todo mundo porque han sido noticia en los medios de comunicación.  Desde la época de la dictadura me ha llamado la atención el fenómeno que resulta de cuando tuvieran que efectuar cambios en sus gobiernos ya que los llamados cambios profundos no eran más que movimientos de personas de una posición a otra dentro del engranaje gubernamental, siendo su causa la falta de figuras en las que ellos confiaban y consideraban dignas de ocupar posiciones.

Por el alto número de inscritos en el partido, siempre se han comportado como lo más grande que había en el país, poco dignos de que nadie los interrumpiera en sus andanzas ya que eran intocables.  Pero si los miramos fríamente, nos encontramos con un partido que nunca supo ser gobierno ni oposición, desde que vino la democracia.   Se comportaban como una organización elitista en la que se movían sólo un pequeño grupo de dirigentes que venían desgastándose paulatinamente y debilitando sus estamentos internos hasta llegar a la derrota más llamativa para quienes se consideraban invencibles ante unas elecciones algo desiguales.

Creíamos que tenían fuerza, pero han demostrado que, desde hace mucho no forman líderes de verdad, desgastando los pocos de siempre. Un partido tiene que renovarse, hacer reingeniería y evitar convertirse en una organización electorera. Para algunas personas la palabra líder no tiene un verdadero significado; por esto, cuando leí que Martín Torrijos era un líder, no podía creerlo.   Tener liderazgo encierra una serie de características y situaciones que no cualquiera las posee.

Sólo quiero decirles que, o se renuevan, no solamente con cambios internos profundos sino con figuras nuevas que están ahogadas por la permanencia de los viejos, o demorarán en volver al poder porque muchos inscritos son falsos y otros se van, no extrañando que formen otro partido.  De abajo empujan y los de arriba tienen que ceder espacio, modernizarse, hacerse nuevamente un partido fuerte para continuar en la cúpula política.  Calidad es tan importante como cantidad y muchos tienen ambiciones que los otros deben comprender.

Les envío este mensaje gratis para que lo analicen y lo hago para no ahogarme con mis pensamientos y porque creo saber algo de política.

.

<>
Publicado el 30 de septiembre de 2009 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Es momento de decir adiós

Es momento de decir adiósl

La opinión de….

Joaquín Perurena D.

.

El PRD paga hoy la miopía histórica de haber entregado el partido a un secretario general que desconocía su historia, su fundamento ideológico, su adhesión a la Internacional Socialista y la vocación socialdemócrata que fue la génesis de su fundación. La aventura nos ha salido cara. Martín Torrijos trabajó para la oligarquía que en su momento su padre desplazó por corrupta y le sirvió sin chistar.

En un solo período se alejó de todo grupo que significaba la plataforma del partido: el pobre, el estudiante, el campesino, el indígena, la clase media que paga impuestos exorbitantes, los obreros, el universitario y los intelectuales.  Aún así no se da por enterado, y no entiende, o no le importa, el futuro del partido.

Por supuesto que carece de la gallardía para enfrentar la derrota del 3 de mayo y asumir la responsabilidad por la misma. Si así lo hiciera, se detendría la fiesta de nuestros adversarios que ven en el inexacto actuar de nuestro secretario general la oportunidad para destruir al colectivo definitivamente.

Más de 500 mil panameños votamos por el PRD.  Gente que entendió que un matrimonio entre Cambio Democrático y los arnulfistas, fraguado en la embajada de EU, no podía ser bueno.   Gente que entendió que, los avances sociales del torrijismo, hoy opacados por las nubes de dudas que sobrevuelan a Martín, podrían peligrar.   Gente que entendió que, aún ante oídos sordos del secretario general, inaccesible en su condición de Presidente de la República, vimos el futuro con “luces largas” y apoyamos al partido.

La membresía ha perdido la confianza.  Y sin confianza no hay nada. Por eso este momento es tan importante. Dilatar las decisiones sólo nos llevan a un barranco de mayor profundidad. Martín Torrijos debe renunciar a la Secretaría General. Debe asumir la derrota, despojarse de toda inmunidad y enfrentar, desde una condición de ciudadano, no de secretario general, no de diputado del Parlacen, lo que le venga. Sólo así daría paso a la posibilidad del partido de concebir una nueva ruta, de airear el ambiente y de hacer una oposición de cara a la derecha fundamentalista que actualmente ocupa el Palacio de las Garzas.

Entiendo que esto es mucho pedir. Entiendo que otros ya se lo han dicho.  La historia pocas veces ofrece salir por la puerta ancha como en esta ocasión se le presenta a Torrijos Espino.  Se lo debe a su apellido, se lo debe al país y, sobre todo, se lo debe al PRD.

.

<>
Publicado el 5 de septiembre de  2009 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde

Funcionarios de carrera a la carrera

En la opinión de…
.

RAMIRO VÁSQUEZ CH.

.
Funcionarios de carrera a la carrera

.

Uno de los esfuerzos más importantes para modernizar la práctica de la Carrera Administrativa se dio en la gestión de Pérez Balladares. A través de la Ley reguladora de junio de 1994, el Gobierno fijó las normas científicas para la selección del personal con el interés de modernizar sus recursos humanos.

La idea del Estado de crear una “carrera” para el servidor público data de principios de la República dirigida a conservar y proteger al personal más apto y capacitado y permitir que la acumulación de su experiencia facilite la administración de la Cosa Pública.

.
La “carrera” como concepto no es otra cosa que permitir al funcionario público seleccionado hacer de su trabajo una profesión estable, permanente y elevar su dignidad, condicionada “por la competencia, lealtad y ética, evaluación de su rendimiento y eficiencia a través de la capacitación y el desarrollo”. No debemos equivocarnos con otras “carreras” públicas surgidas de las largas luchas de sus organizaciones que dieron paso a una necesaria estabilidad. Ese es el caso de quienes trabajan en el sector judicial, docente, diplomático, sanitario y policial.

.
Los posteriores gobiernos suspendieron esa práctica, en el caso de la Gestión Moscoso, o la sustituyeron, en el caso del presidente Torrijos, por una simplista carrera clientelar. Con ello afectaron seriamente la modernización del recurso humano del Estado, dando por resultado una administración ineficiente, tolerante y llena de impunidad.

.

El período de Torrijos está pleno de grandes iniciativas y de reconocidas realizaciones. La política benéfica de ese quinquenio es loable, pero la naturaleza clientelar de su gestión, producto de las presiones de los “caciques” del partido, entre otras cosas, deformaron el aparato del Estado, alteraron su capacidad ejecutoria y sustituyeron todo el contenido de la Carrera Administrativa, para darle paso a la política de agradecimiento por favores.

.
En el período del Congreso del PRD, luego en sus primarias y posteriormente en la campaña electoral, el Gobierno nombró cerca de 18 mil panameños. Un tema humano delicado de abordar. Se trata del sustento de miles de familias que angustiadamente esperan el resultado de una investigación sobre su calidad y productividad administrativa.

.
¿Cómo quisieron tapar esa deformación, nuestros queridos dirigentes? Modificando la Ley, reduciendo el período de observación de la gestión del funcionario, eliminando los exámenes de selección y mérito y pasando esos miles de funcionarios, producto de la lucha intestina en el aparato político de dirección, a la Carrera Administrativa.

.

El gremio, que ahora se escandaliza por esa situación y que fue complaciente ante tamaña irresponsabilidad, se ha quedado sin la autoridad moral para defender la estabilidad de esos funcionarios. No se trata de rectificar estos hechos eliminando al personal surgido de esta absurda decisión. Lo más sensato es restablecer y mejorar la legislación sobre el tema.

.

Que el personal que ingresó en los últimos 16 meses sea evaluado y determinar así su competencia y capacidad en el cargo que ocupa. Instruirlos, en la medida de lo posible, y reubicar sus funciones, para eliminar el “apiñamiento” y la doble y triple función del personal que encarece el gasto público.

Una más de la década perdida en el PRD.

<>

Publicado el 11 de agosto de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.