La madre de los textos escolares

La opinión de la Gobernadora de la Provincia de Panamá…

Mayín Correa

Ella quiere incluir en su discurso de agradecimiento un mensaje a sus padres muertos, pero cree que no podrá contener las lágrimas… Yo le aconsejé que no lo diga al final del discurso, porque queremos que termine el acto contenta, feliz por tan singular reconocimiento.

Es que la Cámara Panameña del Libro solicitó al Gobierno la imposición de la Orden Manuel Amador Guerrero, en el grado de “Comendador”, a la profesora Noris Correa de Sanjur, durante la celebración de la Feria del Libro, esta semana en Atlapa.   La profesora Noris es la hermana–madre de Rodrigo, Gonzalo, Carmen y mía.   Y… abuela, tía y bisabuela de más de una docena de nietos, sobrinos, biznietos.

Todo este familión sin haber concebido a ninguno, pero haciendo lo que hace una verdadera madre por sus hijos. Mantenerlos, educarlos, guiarlos, disfrutar de sus logros y sufrir con sus dolores.    La profesora quiere decirle algo a su madre Lala, quien agonizando en el parto de nuestra hermana menor Carmen, le pidió que velara por sus cinco hijos que dejaba huérfanos y pequeños.

“Quiero decirle a mamá: míralos aquí con sus familias, ciudadanos decentes y ejemplares como tú querías. También, le diré que disfruté cuidando de ellos, igual que escribiendo docenas de libros de textos escolares que ayudaron a formar a los hijos de la patria”.

La profesora estudió en la Escuela Juan Demóstenes Arosemena donde se graduó de maestra.   Se ganó una beca para estudiar en la Universidad de Panamá, graduándose de profesora de Estudios Sociales.

Comenzó a producir libros de trabajo y de ayuda escolar impresos en mimeógrafos.   Recuerdo la casa llena de libros y de muchos papeles llenos de tinta negra. Hubo momentos en que sentíamos vivir en una mina de carbón junto a una fábrica de papel barato.   Así era la fábrica inicial de libros hechos a mano e impresos en mimeógrafos alemanes Geistener.

Todo indica que la ONU se enteró de esta forma particular de producir libros escolares y le ofreció una beca en New York.   La producción ahora se hacía en imprentas modernas hasta lograr los más hermosos libros de textos escolares, ganadores, año tras año, de los concursos establecidos por el Ministerio de Educación para textos oficiales en los que casi todos los panameños de las últimas generaciones, estudiamos geografía, historia, cívica y estudios sociales.

Este trabajo de escribir textos escolares lo deben hacer quienes tienen vocación y además, un gran corazón… porque los autores terminan sus vidas muy pobres pero llenas de cariño y reconocimiento ciudadano. Mi octogenaria hermana–madre continúa trabajando, más que todo para ayudar a otros, especialmente a su familia.

Siempre he creído que los reconocimientos se hagan en vida, “para que los disfruten y lo saboreen a plenitud. Por eso, agradecemos a la Cámara Panameña del Libro, en especial a Rodrigo Burgos, uno de sus dirigentes, que este jueves lograran que una macaraqueña noble y digna derrame muchas lágrimas de felicidad. Igual gratitud sentimos con el Gobierno que accedió a la solicitud.

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Artículo publicado el 26 de agosto de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Metodología del Inglés

La opinión de….

PEDRO LINERO TERÁN

Es indudable que un exitoso futuro profesional está vinculado cada día más al dominio del Inglés como segunda lengua. Ante esta necesidad ha surgido una gran cantidad de escuelas y colegios de enseñanza bilingüe, así como de institutos privados para enseñar este idioma.

La realidad muestra que en la mayoría de los países de habla hispana, los estudiantes terminan sus estudios de secundaria y aún universitarios sin haber logrado un buen manejo del idioma, mostrando muchas veces notables deficiencias; cuando la norma debería ser que al final de un año lectivo los estudiantes hablaran el Inglés con mayor fluidez y tuvieran un conocimiento aceptable de su escritura.

En muchas escuelas bilingües la dificultad que enfrentan los estudiantes obliga a los padres a contratar un tutor privado para poder cumplir con las exigencias del programa.

Si analizamos el material de estudio bilingüe podremos comprobar que muchas veces el estudiante no es capaz de comprender el material (por ejemplo de ciencias) y se ve forzado simplemente a memorizar los textos.

Se puede alcanzar un dominio del Inglés en poco tiempo siguiendo cuidadosamente una metodología para enseñarlo como segunda lengua:

En primer lugar hay que tener cuidado con los textos a usar. Los libros utilizados en las escuelas primarias o de secundaria de EE.UU. no son adecuados para enseñar el Inglés, porque, por muy sencillo que estos parezcan, han sido diseñados para estudiantes nativos del Inglés (los estudiantes de habla inglesa).  El material adecuado para el proceso de enseñanza-aprendizaje es el del Inglés como segunda lengua. (English as a Second Language).

En segundo lugar hay que descartar el estudiar asignaturas en el idioma Inglés cuando el estudiante todavía no está en la capacidad de expresarse y mucho menos entender un Inglés básico.   Es decir, llevar a cabo una conversación sencilla sobre hechos cotidianos. Por está razón se deben descartar por lo menos en los primeros años la enseñanzas de esas asignaturas en Inglés (ciencias sociales, Inglés para estudiantes nativos, matemáticas) y dedicar ese tiempo a intensificar las horas para aprender Inglés. Un programa adecuado debería ser de 90 minutos diarios de lunes a viernes.

La clase de Inglés debe impartirse en Inglés sin recurrir constantemente a la traducción de frases y expresiones que, aunque pareciera lo más indicado, a la larga resulta contraproducente, porque el estudiante no aprenderá a pensar en Inglés y tendrá una dependencia demasiado grande en el Español, que impactará negativamente la fluidez y la confianza para expresarse en el Inglés.   Aunque pueda parecer difícil, se pueden realizar ejercicios orales con los estudiantes enteramente en Inglés, apoyándose en ayudas audiovisuales.   Los lenguajes son dinámicos y vivos. Por esta razón la sala de clase debe estar repleta de material audiovisual en un solo idioma. Si un poster muestra las partes del cuerpo en Inglés es completamente innecesario poner el equivalente en Español.

La clase debe convertirse en un mundo en donde los estudiantes se sientan inmersos en el idioma. El profesor debe usar todo lo que esté a su alcance para practicar con sus estudiantes: El vocabulario relacionado con los útiles escolares (libros, cuadernos, lápices). Los verbos con las actividades propia de la clase (sentarse, ponerse de pie, hablar, cerrar, abrir, tomar, etc.).   Esto no significa que se les enseñará todos estos verbos de una forma compleja, sino que se aprovechará cualquier oportunidad para que los estudiantes lo entiendan y usen de forma sencilla.

De igual manera, al no poder usarse el Español para explicar el uso gramatical, se deben adoptar estructuras simples que se usarán de manera constate hasta que el estudiante las domine de forma fácil. Un ejemplo es el verbo TO BE, que debe enseñarse inicialmente en el tiempo presente acompañado de adjetivos, preposiciones, sustantivos, artículos, etc.   Enseñar este verbo puede tomar varios meses.

El énfasis está en ir de lo más sencillo a lo más complejo. Enseñar estructuras complejas a un principiante hará más difícil la comprensión, además de ser frustrante. Se deben introducir frases de uso cotidiano como “ préstame el sacapuntas ” o “ está lloviendo ”, sin la complicación de explicar cómo están formadas, simplemente que las aprendan.

Un laboratorio, aunque sea elemental, es necesario para que los estudiantes se acostumbren a escuchar y a entender hablantes nativos del idioma, especialmente de los Estados Unidos.

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Artículo publicado el 27 de marzo de 2010 en el  Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Los textos escolares y el Meduca

La opinión de……

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José A. Amador Velarde

Con bombos y platillos, el Presidente prometió, en campaña, “obsequiarle a los estudiantes textos y mochilas”.

Según Meduca no existen “textos escolares sino “libros complementarios” ¿De qué textos estamos hablando, si nunca se ha publicado una “lista” de los textos aprobados por el Departamento de Currículum?

La mayoría de los llamados “textos escolares”, que para Meduca son “libros complementarios, están violando las disposiciones legales que exigen la presentación en ellos de la “resolución del ministerio” certificando su aprobación y adicional que de acuerdo con otra ley, cada cinco años deben ser revisados y nuevamente aprobados. ¿Se cumple?

De ésto me enteré que en Meduca no existían “listas” de textos oficiales, ahora para una materia de igual nivel educativo existen “libros complementarios” de diferentes autores y surtidas editoriales nacionales e internacionales, hasta con errores históricos y sensitivos al país.

No obstante, como el mercadeo se sigue haciendo de manera individual por las editoriales con las escuelas y colegios donde los directores, maestros y profesores deciden qué libro se utilizará en el plantel nos encontramos ante una gama de “textos” de diferentes autores con diferentes criterios educativos siendo usados en la educación nacional, sin control de Meduca.

Ahora, se les regalarán a los estudiantes estos llamados “textos”, llamándose a una licitación pública y la editorial que ofrezca el mejor precio se la ganará, sin importar si los niveles de aprendizaje mengüen así como el erario público.

La falta de un listado oficial de textos es un factor negativo para los padres de familia, quienes desconocen cuáles son realmente los autorizados por Meduca.

Esta anómala situación ofrece aspectos importantes: Los libros solo pueden ser usados un año, porque la mayoría después de una lección traen un cuestionario que el alumno debe llenar y por lo general lo hacen con pluma, lo que significa que el próximo hijo no puede usarlo y hay que comprar otro, lo cual obligará al ministerio todos los años a comprar nuevos libros y los “libros impresos en el extranjero no son aprobados por Meduca.

Si la Comisión de Currículum encargada de la aprobación recomienda algún cambio, no lo hacen porque ya están impresos y los venden como “Aprobados por Meduca”, sin cumplir con los requisitos legales. Es indispensable la publicación de la lista de los libros aprobados para la educación en Panamá, se están vendiendo y usando libros sin que los padres de familia sepan cuáles son los aprobados oficialmente. ¿Quién le pone el cascabel al gato?

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Publicado el 2 de febrero de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

De taxis y textos

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La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado…..

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MARIELA SAGEL

Es alentador que el gobierno no haya dado una extensión adicional al ya pospuesto compromiso que adquirieron los conductores de taxi de manera que todos uniformen sus vehículos al color amarillo.

Varias prórrogas se habían concedido y no debía extenderse ni una más, especialmente por el pésimo servicio que brindan. Sin embargo, me cuentan mis amistades que los utilizan que tanto las piqueras organizadas como los independientes han festinado el hecho que no pueden circular aquellos que no estén pintados para incrementar el precio de los traslados.

Encima del abuso, las condiciones de la mayoría de ellos no son las mayores y a veces es un riesgo el subirse a uno por lo malogrados que están estos vehículos, muchas veces causados por el manejo desordenado y la forma arbitraria que detienen el tráfico y que causa la mayoría de las veces accidentes y abolladuras que nunca reparan. Y encima no cuentan con un medidor para cobrar por lo justo de los desplazamientos.

Leía recientemente, en la biografía de Gabriel García Márquez escrita por Gerald Martin, “ Una vida ”, que para el escritor colombiano los conductores de taxis son una fuente de conocimientos inconmensurable. Eso es definitivo y mucho más valedero en ciudades como Bogotá o México (por no decir Buenos Aires, donde hasta a abogados les toca, en épocas malas, conducir taxis) donde además de conocer la historia de la ciudad, saben quiénes la han hecho —próceres, artistas plásticos, escritores, por decir lo menos—.

Sin demeritar a los nuestros, es cierto que son un recurso valioso para saber qué candidato tiene posibilidades de llegar a un puesto de elección, o qué político tiene la antipatía de la masa, pero no llegan a tener mucha cultura, porque nuestra educación no permea ni siquiera desde la casa, mucho menos en la escuela.

La gran mayoría tiene un gran conocimiento de los bochinches de la farándula o de los deportistas, pero desconoce principios fundamentales de nuestra historia patria y ni remotamente por qué se erigió tal o cual monumento o quiénes son los ilustres intelectuales que han dado lustre a Panamá.

Yo personalmente trato de conversar con los conductores de taxi cuando me toca utilizar sus servicios y es cierto que poseen una gran sabiduría, pero es muy popular y, aunque de ella también se aprende, desearía que además de conocer cuál ha sido el mejor timbalero de la salsa, supiera quién es Rogelio Sinán, el autor de la Isla Mágica y escritor emblemático de nuestra literatura.

Todo este rodeo para volver a recalcar la poca educación que tiene nuestra población. Y la misma se verá acrecentada ante la inminente concesión de una cuantiosa licitación de textos escolares hechos fuera del país y que difícilmente van a ser adaptados a nuestra realidad, lo que seguramente desmotivará a los ya poco motivados maestros y aumentará mucho más el desconocimiento generalizado de los estudiantes por nuestro bagaje cultural.

Si ya de por sí la mayoría viene con una carga deficiente en temas básicos por lo que ve en casa, qué podemos esperar con libros de textos que no hacen ni referencia a los fundamentos de nuestra identidad.

Según he podido conocer, los parámetros de la licitación eran imposibles de alcanzar por las empresas locales, especialmente los financieros, porque se les pedían referencias bancarias de siete cifras.  El resultado ha ido en grave detrimento para las editoriales nuestras y un alto costo para el erario panameño sin justificación alguna.

Sugiero que así como el Ministerio de la Presidencia ha sido enfático en no otorgar prórroga a los conductores de taxi para que pinten y unifiquen sus vehículos de un solo color, así también el Ministerio de Educación dé cuenta absoluta y transparente de cómo se ha manejado la licitación de los textos escolares. Que el cambio se refleje en todas las acciones públicas.

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Publicado el  10  de enero de 2010   en el Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.