¿Mas de lo mismo?

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministro de Estado….

MARIELA   SAGEL
marielasagel@gmail.com

La crisis (o podredumbre) que se había destapado durante los últimos diez días en el Ministerio Público (MP) pareciera que tuvo su final cuando el día 24 de diciembre el procurador encargado puso a disposición su cargo al Presidente.

Estando lejos me tengo que basar mucho en lo que publican los medios electrónicos y también lo que me escriben o me dicen algunos amigos por el teléfono o los chats, y no puedo darme el lujo de irme a constatar algunas fuentes.

El chiste durante todo el día fue que el Procurador había puesto su cargo a disposición pero que no se esperaba que el Presidente aceptara su renuncia.   Después supe que la aceptó y convocó a representantes de las asociaciones que se dicen representar a la sociedad civil (esas mismas con que el presidente advirtió que no iba a co-gobernar y que han sido burladas en varias ocasiones).

Tal parece, como es su estilo y ya para nadie debe ser un secreto, que el mandatario les dijo que convocaría a sesiones extraordinarias, pero adelantó que ya tenía su candidata y que ésta gozaba de toda su confianza.   Si otra vez, como ha sido la tónica, se va a imponer su voluntad, no sé qué hacen estas asociaciones dándole audiencia al mandamás de turno.

Más dignos y ejemplares ha sido el comportamiento de los gremios periodísticos que, aun cuando en cierta forma son vulnerables a chantajes del ejecutivo y también de los otros órganos, porque dependen económicamente de las pautas que les den para llevar adelante su actividad comercial, se negaron a tiempo a participar en la validación de un acto donde se pretendía otorgar una concesión. La Alianza Ciudadana Pro Justicia, la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana y la de Transparencia Internacional tiraron su par de pataletitas cuando no se les tomó en cuenta en el nombramiento de los magistrados Almengor y Moncada –que de paso fue una burla para todos— y no pierden pie de estar a la palestra de donde haya una cámara o un periodista o debate para emitir cualquier sandez pero nunca cuestionaron lo mal que estuvo siendo manejado el Ministerio Público todo este tiempo.

Si mal no recuerdo, el slogan MAS DE LO MISMO fue uno de los slogans de campaña del Presidente Martinelli contra sus opositores.   Esto no será también ¿MAS DE LO MISMO?

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<> Artículo publicado el 27  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

 

Perspectiva de la minería

La opinión del Ingeniero y Analista Político….

JOSÉ  I.  BLANDÓN  C.
blandonc@cwpanama.net

El desarrollo económico de Panamá está basado en la exportación de servicios y en los últimos años se han desarrollado nuevas actividades que lo consolidan. El Canal de Panamá, el desarrollo portuario, las telecomunicaciones, el turismo, la banca, el sector inmobiliario y el energético, son la base de la economía del país. El 80% del Producto Interno Bruto del país se genera en estos sectores.

Frente a la crisis económica mundial de los últimos dos años, Panamá tuvo la capacidad de enfrentarla con éxito por la diversidad que añadió a su modelo económico. En estos momentos el gobierno de Ricardo Martinelli apuesta al desarrollo de un nuevo sector que aproveche los recursos naturales del país: el sector de la minería.

Este enfoque ha generado optimismo en las comunidades en donde se desarrollarán estos proyectos, pero al mismo tiempo los sectores ambientalistas y parte de la sociedad civil, ven con preocupación los efectos negativos que podrían tener los proyectos de minería, sobre todo, si no tienen un desarrollo con estrictas medidas de protección al ambiente. El debate ya se inició y por ello es importante que analicemos el tema con objetividad, de manera que tomemos las decisiones que mejor convengan a la sociedad panameña en general.

Comencemos por decir que actualmente, la minería solo contribuye con el 1% al Producto Interno Bruto de Panamá, lo que representa un valor de 158 millones de dólares. El aumento del 16% que tuvo este sector el año pasado, se debió fundamentalmente a un incremento en la producción de cemento (minería no metálica) para el sector de la construcción de bienes inmuebles y el Canal de Panamá. Actualmente, el sector minero de Panamá está enfocado en la explotación de los minerales no metálicos como la arena, grava, cemento, arcilla, agregado y sal. Por el momento, no existe una producción de minerales metálicos, a pesar de que el país cuenta con grandes reservas de los mismos.

En los últimos años se ha incrementado la inversión en actividades de exploración y desarrollo de proyectos de oro y cobre. La primera mina de oro, en Molejón, inició su producción en el año 2009. Petaquilla Mineral Ltd. inició las labores de desarrollo en el 2006 con una mina a cielo abierto. La planta tendrá una capacidad de 2,200 toneladas por día, produciendo unas 120,000 onzas de oro por año.

Los proyectos más importantes que están bajo estudios son los de Cerro Colorado y Cobre Panamá. El desarrollo de estos proyectos requiere de la modernización del Código Minero para asegurarse que los estudios ambientales y medidas de mitigación se correspondan con el desarrollo tecnológico alcanzado por la minería en la actualidad.

El proyecto Mina de Cobre Panamá será desarrollado por la compañía Minera Panamá y tiene el objetivo de extraer minerales metálicos. Las principales instalaciones de este proyecto están ubicadas en los corregimientos de Coclé del Norte y San José del General, en el distrito de Donoso, provincia de Colón. El proyecto contará con una línea de transmisión eléctrica que beneficiará a muchos corregimientos de Coclé y Colón. La concesión está a 120 kilómetros al oeste de la ciudad de Panamá y a 20 kilómetros de la costa del Mar Caribe. Abarca 13,000 hectáreas en el distrito de Donoso y durante su vida útil intervendrá 5,900 hectáreas.

En la mina habrá tres tajos abiertos, se instalarán presas de relaves, habrá un almacén par el mineral y se instalarán las trituradoras giratorias con sus respectivas cintas trituradoras. Se construirá una planta de molienda y planta de flotación para separar la roca y generar el concentrado.

En el área se construirán muelles para buques, muelles para guardia costera, los tanques de filtración y retorno, generadores eléctricos y helipuertos. El proyecto ha planteado medidas claves para proteger el bosque con sus respectivas medidas de mitigaciones. Las reservas de cobre Panamá tiene una vida útil de más de 30 años y planea producir 255,000 toneladas de cobre por año. La inversión será cerca de 5,000 millones de dólares.

El proyecto de Cerro Colorado tiene uno de los depósitos de cobre sin desarrollar más grande del mundo. Es propiedad del gobierno panameño que lo administra a través de la Corporación de Mineros Cerro Colorado. El depósito tiene un alto potencial de 1,600 millones de toneladas con una ley de 0.63% de cobre en mineralización primaria y 149 millones de toneladas con una ley de 0.68% de cobre en mineralización secundaria, con un total de 11.2 millones de cobre contenido.

El desarrollo de la minería en Panamá será un tema de debate nacional y en el mismo deben prevalecer la cordura, el manejo correcto de la información científica y, sobre todo, debe privar el interés nacional sobre cualquier tipo de pasión.

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<> Este artículo se publicó el 12 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Yo voté por el cambio, pero…

La opinión del Escritor…

Enrique Jaramillo Levi

Yo voté por el cambio. Ante la única otra opción, la de una mujer políticamente desprestigiada que, a mi juicio, hubiera sido nefasta al frente del país, opté por lo que en ese momento sentí como la esperanza.

La mía y la de miles de panameños. Y es que uno siempre se acoraza en la esperanza, para no padecer eternamente los embates del descreimiento, la frustración y los malos augurios que se cocinan en la mente cuando el pasado siembra temores y ensombrece las entretelas del futuro.

Enfrentar la corrupción y castigarla, poner orden en la cosa pública, emprender proyectos ambiciosos que beneficien a las grandes mayorías, enrumbar las bases mismas de nuestra incipiente democracia, son ideales que la gente sensata necesariamente comparte.

Pero qué desagradable es irse decepcionando, lentamente o a pasos agigantados, cuando empiezan a agrietarse las más elementales normas que rigen los cimientos de la sensatez y los logros trabajosamente conquistados en materia de libertad de expresión, equilibrio medioambiental, equidad económica para todos los sectores, seguridad ciudadana y otros derechos humanos fundamentales, tras haber enfrentado durante tantos años el oprobio de la vieja dictadura.

Qué sensación de engaño ante la prepotencia galopante que en todos los ámbitos sentimos abiertamente o de forma solapada. Qué decepción cuando a cada rato surgen contradicciones entre lo dicho y lo que en realidad se hace o se deja de hacer; entre lo prometido en campaña y los vicios que vemos repetirse, solo que desproporcionadamente aumentados como si los estuviéramos mirando bajo el prisma ilusorio de una lupa.

Lamentablemente, todo parece indicar que la percepción no es ilusoria. Y, además, la gente siente que empieza a reptar tras bambalinas un amedrentamiento que, gestado en diversas instancias del poder, provoca un temor real en quienes no se pliegan ni transigen; sobre todo, en los que se atreven a disentir, a criticar, incluso a debatir públicamente sobre temas que en un momento dado se perciben como delicados o inconvenientes, ya sea porque las decisiones que se toman o se van a tomar riñen con la Constitución, o porque sin hacerlo amenazan el progreso de muchos a favor de unos pocos, a menudo desquiciando de paso las bases mismas de la institucionalidad.

La compra directa y la omisión del control previo recientemente decretados con excusas baladíes, además de los obvios favoritismos políticos y económicos, son buenos ejemplos. Aparte del desastre nacional que fue la reciente represión en Bocas del Toro, con sus secuelas trágicas en distintos niveles, por la terquedad de aprobar una ley obtusa e intransigente que de todos modos ha sido necesario cambiar.

Ahora los medios de información, y no pocos periodistas individuales, de diversas maneras y con pretextos disímiles empiezan a ser amedrentados. El informe de la comisión panameña ante la Sociedad Interamericana de Prensa, reunida hace unos días en Mérida, México, es clarísimo en su contundente muestreo y denuncia de peligrosos desaciertos del Gobierno en su progresivo asedio sutil o abierto a dichos medios.

Si a esto sumamos el desafío a los grupos ambientalistas, a los pobladores locales y a la salud del país mismo en materia de minería a cielo abierto y otras formas de violentar la indispensable protección ambiental en aras de un supuesto beneficio económico superlativo, además de diversas modalidades de enfrentamiento o desavenencia permanente con otros grupos de la sociedad civil, lo que tenemos es un cuadro nacional en extremo deprimente. Y, por supuesto, muy, muy preocupante.

Ante este panorama, en una sociedad democrática no queda más que organizarse. Pero al margen de los partidos políticos, de los que todos estamos hartos por esa eterna actitud convenenciera que de una manera u otra suele uniformar a los oportunistas, que son muchos de sus dirigentes. Decididamente, empezar a hacer sentir a nuestros gobernantes sólidos criterios divergentes cuando los haya, acaso más sensatos; y tal vez incluso, poco a poco, mayoritarios. Porque si la unión hace la fuerza, la fuerza de los razonamientos individuales al multiplicarse puede perfectamente convertirse en mayoría. La historia, siempre sabia, ha dado múltiples ejemplos del fenómeno.

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<> Este artículo se publicó el 4 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Obama y Panamá

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

 

DEMETRIO  OLACIREGUI  Q.
d_olaciregui@hotmail.com

Una cosa es que el presidente de Estados Unidos Barack Obama busque conciliar posiciones con los líderes del Partido Republicano, y otra que gobiernos latinoamericanos, como el de Ricardo Martinelli, coqueteen abiertamente con los adversarios políticos de la Casa Blanca.

Martinelli se ha jactado de su cercanía con los nuevos líderes estadounidenses de la Cámara de Representantes, como John Boehner, porque en algún momento fue jefe del actual ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu. Boehner se reunió con Martinelli en diciembre pasado. En el círculo de amigos republicanos del gobierno de Panamá están las figuras más recalcitrantes de la ultraderecha estadounidense, cuyas simpatías, según el gobierno panameño, podrían traducirse en la pronta ratificación del Tratado de Promoción Comercial (TPC) suscrito en junio del 2007.

Pero las cosas no serán tan fáciles. Junto con el malestar creciente que los vínculos republicanos de Martinelli generan en Washington, nada disimulados por diplomáticos estadounidenses, debe tenerse en cuenta que la política de la Casa Blanca hacia América Latina podría mantenerse invariable en aspectos vitales para la región como inmigración y libre comercio. Las prioridades, según los expertos, se centrarán en los temas económicos internos y en la campaña presidencial del 2012.

Cynthia Arnson, directora del programa latinoamericano del Centro Wilson, dijo que los desacuerdos entre demócratas y republicanos sobre el manejo de la economía ‘serán más fuertes y ese desgaste dificultará mucho que América Latina se convierta en una prioridad’ en el debate legislativo.

Sobre las posibilidades de que el Congreso, con un mayor número de legisladores republicanos, ratifique el TPC con Panamá, el director del programa de las Américas del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos, Peter DeShazo, advirtió que algunos republicanos elegidos serán más proteccionistas que sus antecesores, pues se han pronunciado abiertamente en contra de aprobar tratados de libre comercio. Existen, además, presiones de la Casa Blanca para que Martinelli resuelva asuntos laborales y bancarios antes de pensar en enviar el acuerdo al Congreso.

Obama todavía tiene un poder inmenso y está decidido a emplearlo, tanto a nivel interno como externo. En lo que respecta a Latinoamérica el presidente estadounidense ha pasado de una estrategia agresiva a una calibrada.   Washington mantiene latente el auge militarista en la región, pero también una diplomacia moderadamente activa en el terreno de los valores como los derechos humanos, pluralismo político, libertad de expresión y la participación de la sociedad civil en las decisiones de los Estados.   Esa cartilla se la han leído a Martinelli las principales figuras de la Casa Blanca y el Departamento de Estado.

Tras su derrota en los comicios legislativos, el tono conciliador de Obama no puede confundirse con resignación. Si bien no goza de la confianza que tenía al inicio de su gobierno, un 45% del electorado respalda su gestión y un 50% considera sus esfuerzos, aunque no comparta sus propuestas.

Por otro lado, vale recordar que, tras sus respectivas y aplastantes derrotas en las elecciones de mitad de término, los presidentes Ronald Reagan y Bill Clinton adoptaron caminos diferentes para poder recuperar la iniciativa. Reagan profundizó su revolución conservadora y Clinton se movió hacia el centro conciliando posiciones con los republicanos. Ambos se reeligieron para un segundo mandato. Obama está siguiendo los pasos de Clinton y corrigiendo el rumbo de su mandato, con miras a mantenerse después del 2013 en la Casa Blanca.

Obama invitó a sus adversarios políticos a trabajar juntos, porque ‘no se puede pasar los próximos dos años peleando’.   ‘Si Obama quiere negociar con nosotros tendrá que dejar de lado su agenda y moverse en nuestra dirección. Pero como no podemos contar con eso, nuestra prioridad será trabajar para que no sea reelecto’, respondió Boehner, el amigo de Martinelli.

Ese espíritu no abona a las posibilidades de la ratificación del TPC con Panamá, menos para salir de la aguda crisis económica que azota a Estados Unidos. El nuevo Congreso también podría crear una incertidumbre paralizante para los inversores y las empresas, si se llegan a plantear conflictos sobre los impuestos, el déficit, el sistema de salud y la regulación financiera.

Precisamente esos republicanos en la nueva Cámara de Representantes le ofrecen un blanco excelente a Obama para volver a cautivar al electorado y lograr la reelección, un cálculo que parece descartar Martinelli, en maridaje con la ultraderecha republicana. Obama tiene a su favor la moderación contra una facción republicana tan radical que atenta contra la democracia estadounidense. Un atentado similar al que representa el efecto Martinelli para la democracia panameña.

 

<> Este artículo se publicó el 25 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/olaciregui-q-demetrio/

¡Están promoviendo la anarquía en Panamá!

La opinión del Empresario….

JAIME CORREA MORALES
jcorream@cwpanama.net

A raíz del informe de la comisión sobre los hechos de Bocas, ha surgido un sinnúmero de cuestionamientos y yo también tengo algunas dudas de su justificación y validez.

Si aceptamos que cuando los órganos del Estado: Ejecutivo y Legislativo, haciendo uso de sus facultades constitucionales, aprueban una ley, automáticamente ello le daría derecho a cualquier grupo disidente a iniciar desórdenes públicos que afecten la propiedad privada, la pública y aún la seguridad y los derechos individuales de todos los demás ciudadanos, lo que estaríamos fomentando es la verdadera ANARQUÍA.

Soy un fiel creyente de que ‘el poder emana del pueblo’,  pero ello solo puede ser si se siguen las prácticas democráticas modernas, pues si no las acatamos, vamos a retroceder a los tiempos prehistóricos en que el más fuerte era quien dominaba y mandaba a su antojo. Bien podríamos, entonces, prescindir de elecciones y que sea el más ‘vivo’ quien se apodere del país por la fuerza, como ya lo hicieron los militares en 1968, de triste recordación.

Las elecciones nos dan a todos los ciudadanos el derecho de escoger a quienes queremos que dirijan el país, pero si no respetamos tal elección vamos por muy mal camino. No quiero decir que no pueda haber protestas ni oposición a nuestras autoridades, nada de eso, las protestas populares deben ser y son parte importante de la democracia, pero tales protestas no pueden sobrepasar lo establecido por la Constitución y las leyes.

Es obvio que en Panamá hay muchos que quieren gobernar o cogobernar, pero sin someterse al escrutinio de unas elecciones populares y eso no se puede permitir, pues estaríamos retrocediendo a la prehistoria.

Aceptemos que el procedimiento utilizado por el Ejecutivo y la Asamblea para la aprobación de la Ley 30 no fue el apropiado, pero para eso existe, precisamente, un tercer Órgano del Estado independiente de los dos anteriores: el Judicial, que es el que debe decidir una vez los disconformes presenten sus objeciones basándose en las leyes existentes. Ahora, si no queremos aceptar que sea la Corte la que decide, sino los grupos callejeros, entonces volvemos a lo que afirmo en el título de este escrito.

Desgraciadamente, los panameños nos hemos autootorgado un grado de intolerancia tal que todos queremos que las cosas se hagan solo según nuestro criterio e interés muy particular, por encima de la Constitución, las leyes y de las autoridades elegidas. Pruebas sobran y ello lo queremos imponer con violencia, cierre de calles y agresiones que perjudican la seguridad personal y la economía de todos los demás ciudadanos, lo cual no es permisible.

Asumamos que el gobierno no hubiera actuado firmemente para reprimir la insurrección en Bocas, que ya llevaba varios días, entonces hubieran salido las mismas voces agoreras a criticar que no se haya hecho nada para mantener el orden público y permitir que se continuara destruyendo la provincia, como ya estaban haciendo.

Pero lo que más me preocupa es que vemos que tanto algunos de la sociedad civil como también medios de comunicación que se precian de ser serios, aúpan estas actitudes anárquicas, que más tarde o más temprano los afectarán a ellos mismos.

Señores: ¡recurramos a la sensatez! Exhorto a las fuerzas vivas de Bocas del Toro, los más afectados, pues la economía del sector aún no se recupera, a que manifiesten su opinión al respecto.

¿Queremos institucionalidad con posibles deficiencias o queremos anarquía completamente incontrolable? Respóndase usted mismo.

Ciudadano panameño.

 

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<> Este artículo se publicó el  2  de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/correa-morales-jaime/

Cuando aprender es un verdadero milagro

La opinión del Jurista, Ex Director de la Fuerza Pública y actual Presidente de los diarios La Estrella de Panamá y el Diario El Siglo….

EBRAHIM ASVAT

Hace muchos años atrás se hizo una película de la vida de Helen Keller, titulada ‘Ana de los Milagros’. Helen Keller fue una mujer excepcional a pesar de que perdió a temprana edad la vista y la capacidad de oír. Como sorda y ciega tuvo a temprana edad la oportunidad de contar con una excepcional maestra, ‘Anne Sullivan’, quien la ayudó a expresar sus emociones, a leer y escribir.

 

La película está basada en esos primeros años de la vida de Keller: incapaz de comunicarse y con un mal genio. La maestra trató de separarla de sus protectores y ayudarla a mantener una disciplina.

 

Es durante esos primeros años que, a través del tacto, la maestra Anne le enseña la relación entre las cosas y las palabras. En la película, hay un momento, luego de una dura discusión familiar, en que Helen al sentir en sus manos el líquido vital menciona la palabra ‘agua’, oportunidad que la maestra aprovecha para que ella entienda la relación causal entre las cosas y las palabras que por el tacto le comunica. Es el momento cumbre en el que Helen empieza a entender y a relacionar palabras y objetos creando así un lenguaje que le permite comunicarse con los demás y explorar el mundo exterior que no puede ver.

 

Yo creo que es el momento más relevante del ser un humano, aquél que le abre la puerta de un universo de entendimiento. Hay ocasiones que a los neófitos en la política les pasa algo parecido. Como no entienden la realidad en la que participan se comportan, como la niña Helen, con muy mal genio y rebeldía. Es el tiempo el que les permite entender las relaciones causales que los ayuda a comprender que hay un universo por explorar y conocer denominado: la sociedad civil.

 

Lamentablemente, hay gobernantes que no han tenido el privilegio de contar con una maestra como la milagrosa Anne Sullivan.  La película de 1962 logró dos Oscar de la Academia para las actrices Anne Bancroft y Patty Duke, quienes hicieron los papeles de Sullivan y Keller, respectivamente.

 

Un gobierno sordo e invidente necesita otra metodología para entender el complejo mundo de la política y el arte de gobernar. Los traspiés y la hostilidad son en ocasiones consecuencias de la incapacidad de relacionar gobernabilidad con mandato, poder con vocación de servicio, libertad de prensa y expresión con democracia, transparencia con gestión pública o la administración pública con rendición de cuentas.

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<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 15  de octubre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el credito que les corresponde.
Más del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/asvat-ebrahim/