Cuando aprender es un verdadero milagro

La opinión del Jurista, Ex Director de la Fuerza Pública y actual Presidente de los diarios La Estrella de Panamá y el Diario El Siglo….

EBRAHIM ASVAT

Hace muchos años atrás se hizo una película de la vida de Helen Keller, titulada ‘Ana de los Milagros’. Helen Keller fue una mujer excepcional a pesar de que perdió a temprana edad la vista y la capacidad de oír. Como sorda y ciega tuvo a temprana edad la oportunidad de contar con una excepcional maestra, ‘Anne Sullivan’, quien la ayudó a expresar sus emociones, a leer y escribir.

 

La película está basada en esos primeros años de la vida de Keller: incapaz de comunicarse y con un mal genio. La maestra trató de separarla de sus protectores y ayudarla a mantener una disciplina.

 

Es durante esos primeros años que, a través del tacto, la maestra Anne le enseña la relación entre las cosas y las palabras. En la película, hay un momento, luego de una dura discusión familiar, en que Helen al sentir en sus manos el líquido vital menciona la palabra ‘agua’, oportunidad que la maestra aprovecha para que ella entienda la relación causal entre las cosas y las palabras que por el tacto le comunica. Es el momento cumbre en el que Helen empieza a entender y a relacionar palabras y objetos creando así un lenguaje que le permite comunicarse con los demás y explorar el mundo exterior que no puede ver.

 

Yo creo que es el momento más relevante del ser un humano, aquél que le abre la puerta de un universo de entendimiento. Hay ocasiones que a los neófitos en la política les pasa algo parecido. Como no entienden la realidad en la que participan se comportan, como la niña Helen, con muy mal genio y rebeldía. Es el tiempo el que les permite entender las relaciones causales que los ayuda a comprender que hay un universo por explorar y conocer denominado: la sociedad civil.

 

Lamentablemente, hay gobernantes que no han tenido el privilegio de contar con una maestra como la milagrosa Anne Sullivan.  La película de 1962 logró dos Oscar de la Academia para las actrices Anne Bancroft y Patty Duke, quienes hicieron los papeles de Sullivan y Keller, respectivamente.

 

Un gobierno sordo e invidente necesita otra metodología para entender el complejo mundo de la política y el arte de gobernar. Los traspiés y la hostilidad son en ocasiones consecuencias de la incapacidad de relacionar gobernabilidad con mandato, poder con vocación de servicio, libertad de prensa y expresión con democracia, transparencia con gestión pública o la administración pública con rendición de cuentas.

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<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 15  de octubre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el credito que les corresponde.
Más del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/asvat-ebrahim/

Pirotécnica Ricardito

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La opinión de…

Jorge Gamboa Arosemena

Para los humanos, los espectáculos pirotécnicos son atracción festiva que no dejan que nadie pierda la atención apenas detona el primer fuego de artificio. Para las fiestas es bueno, pero un gobierno que usa esto como táctica de distracción, se convierte en acción nefasta para el pueblo al que debe servir.  Algunos de estos fuegos estallan cuando se califica a la sociedad civil de querer cogobernar y, para desvirtuarla, se dice que reunió a ciudadanos a los que autodenominó “sociedad civil”.

Otros fuegos son: el caso de la comisión para evaluar a los aspirantes a magistrados que terminó siendo embaucadora;   los ex adversarios, a quienes llamaban burros o “huesos viejos” y que hoy están con ellos, incluso, a uno de esos burros lo proponen por encima de consultas y procedimientos; el caso del primo acusado de narcolavador en el que se anuncia que el Presidente lo iría a detener, cuando esa no es su función constitucional, mientras que la Unidad de Análisis Financiero no ha investigado dónde se lavaba; el anuncio de que pondría en cintura los corredores, pero con fondos de la oportunidad de inversión social, con jugosa ganancia para lo que no debe ser; la promesa de bajar la electricidad, la canasta básica, ordenar el transporte, ir al mundial de fútbol y cuanto cohete usted recuerde. Este ha sido el espectáculo pirotécnico de los 15 meses de gobierno. El alcalde ha sido, no sin razón, el mejor fuego de artificio, con la particularidad de ser un fuego “reusable”.

La nueva perla pirotécnica es que “es un hecho” que se eliminará el subsidio electoral para aportar ese fondo al aumento de los pensionados, porque es un “clamor popular”.   El entrecomillas lo pone La Prensa el 1 de octubre, diciéndonos que son palabras textuales. Lo cierto es que ese subsidio causa repugnancia a la mayoría de los panameños, porque ha sido manejado de forma contraria a la corrección, sobre todo, por “politicastros” cuestionados por sus corruptelas.

El concepto es correcto; el manejo, cuestionable. Si la pensión alimenticia para los menores se usa indebidamente, ¿se debe eliminar o se debe legislar para que no ocurran distorsiones? El objetivo del subsidio electoral es correcto, busca evitar dueños de partidos, o partidos y sus elegidos controlados por dineros mal habidos. En lugar de eliminarlo hay que controlarlo. Tiene que mejorarse poniendo topes a las donaciones, que deben ser las mínimas posibles, como igual deben ser los topes de los gastos de campaña para cualquier cargo.

En este pueblo, analfabeto político, que cualquier aventurero puede engañar, esa medida es aceptada por ciudadanos poco reflexivos, víctimas de la demagogia populista.   Y eso es lo que busca nuestro efímero gobernante, confrontar pueblo contra pueblo; unos pocos lúcidos defendiendo el concepto y la gran mayoría creyendo que es una reivindicación social.

Hay que analizar que si se utiliza para los aumentos, ese subsidio es pan para hoy y hambre para mañana, porque tiene un monto de poco más de 6 millones de dólares por año, mientras que para el aumento a los pensionados se requieren cerca de 100 millones por año,  producto de los 50 dólares mensuales para 160 mil pensionados. Ya se aprestan los diputados veletas a promover este nuevo fuego artificial. Y como el circo debe seguir entreteniendo, se informa que el búnker de Ancón no será ya para refugio del Gobierno sino para las instalaciones del Hospital Oncológico; otro cohete, que los médicos especialistas no deben ganar igual que los generales.

Así expresado se trata de otra improvisación, porque en lo del búnker si hace una semana había supuestos argumentos para rehabilitarlo como refugio, ¿de dónde se sacaron los argumentos para pasarlo al Oncológico? Y en lo de los salarios, si el especialista entra en tercera categoría ganando más de 300 dólares sobre el general, que inicia en cuarta categoría, llegando el especialista a primera categoría en seis años, mientras el general lo hace en 10 años ¿Dónde está la igualdad? Oportuno es solicitarle al Presidente y colaboradores que corrijan y dejen de meter la pata, aunque supuestamente no metan la mano. Los gobernantes no son para “pendular” entre metepatas y metemanos, están ahí para dirigir coherentemente un gobierno que dé el máximo de bienestar común.

<> Este artículo se publicó el 7 de octubre  de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

‘De todo un poco, como los locos’

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado…

MARIELA SAGEL

El rescate a la labor del ex contralor Kuzniecky la semana pasada me trajo toda una lluvia de comentarios muy favorables, no solo hacia la persona a quien me referí —coincidiendo con las fiestas judías—, sino también el reclamo de otros ex funcionarios de la Patria Nueva que, con justificada razón, se sintieron excluidos como que no ‘habían podido’.

Resalto especialmente a la que fue directora general de Ingresos, que entiendo ordenó la casa de manera ejemplar, y el callado y poco protagonista ministro Héctor Alexander, que sin nada de bulla puso a caminar el Ministerio de Economía con paso firme. El propio Benjamín Colamarco también reclamó su decidida labor al frente del MOP y para muestra, la Cinta Costera. Para todos, mi reconocimiento, pero ninguno se ha tomado la molestia que tuvo Dani, de enviarme el sustento de su labor.

Como los temas económicos son los que más nos preocupan, además de la inseguridad y la urgencia a mejorar la educación de todos los panameños, asistí esta semana a una conferencia de prensa que dirigió Javier Martínez Acha, donde presentó muestras fehacientes del costo actual de la canasta básica, que asciende a $350 dólares en un mercado tan popular como el Súper Extra de la 24 de Diciembre.

No sé a quién corresponde el velar por la información y actualización permanente de estas cifras, si al MEF o la ACODECO, pero algo tiene que hacerse para que no siga ascendiendo. Ya no hay ferias Compita y las alternativas de abastecimiento se cierran de forma inexorable.

Igual pasa con el desempleo, que sigue en aumento, a pesar del cacareado crecimiento de la economía nacional. O estamos hablando paja sobre la bonanza que vivimos (o viven otros) o se están empleando a muchos indocumentados en detrimento de los nacionales que buscan el sustento diario.

La basura o su recolección siguen en recreo y apenas hace unos días se aprobó la creación de la autoridad que velará por ella, lo que le quita facultades al alcalde, pero todos queremos que este ilustre funcionario acabe su período, porque quien aspire al cargo, así sea Pelúa, ganará, después del desastre que ha sido el Plan B.   Urge definirle algunas funciones para que no trate, otra vez en estas navidades, de romper un record Guinness con adefesios en la Cinta Costera.

Señaló el señor Martínez Acha que la situación del IDAAN es crítica y el suministro del agua potable aún más. Yo soy muy pro privatización y esa tarea está pendiente hace más de diez años en un servicio que da pena y desperdicia el recurso más valioso del país.   Lo peor del IDAAN, entiendo, es el cobro del servicio, algo que con este auge de ‘tercerización’ bien podría hacerse.

De metiche quise saber más sobre los megaproyectos que con bombas y platillos anuncia el gobierno. Los mismos son su enfoque principal, sin que las necesidades más urgentes de los panameños sean siquiera consideradas para ser medianamente satisfechas.   La Tuza de la Avenida Balboa es el colmo del empecinamiento y capricho de los que ‘entran millonarios’. El diálogo establecido ante la demanda de derogación de la tenebrosa Ley Chorizo ha sido una burla a los participantes y nunca ha habido la intención de siquiera revisar los puntos álgidos que llegaron a hacer crisis en julio pasado. Esto ha iniciado una lucha de clases y la oportunidad de una radicalización de las posturas tanto de sindicatos como de otros actores de la despreciada —por el Ejecutivo— sociedad civil.

Hacer estos megaproyectos ‘llave en mano’, tal como teme mi admirado amigo Fernando Aramburú, si bien agiliza la ejecución, es un riesgo muy grande para el país, porque no controla costos y al culminarlos, puede que tengamos hasta que emitir deuda para poder pagarlos, lo que afectaría negativamente la relación con el Producto Interno Bruto del país.

Finalmente, la recompra de los corredores es el peor negocio que se pueda considerar. Con ese dinero se pueden hacer tres nuevas autopistas, no se crearían nuevos puestos de trabajo y, lo peor, se perderían los actuales. ¿Queremos este escenario para facilitarle al presidente que Wallmart adquiera sus supermercados?

<> Artículo publicado el 26 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que a la autora,   todo el crédito que les corresponde.

Bienvenida, embajadora Powers

La opinión del Periodista y  Docente Universitario…

DEMETRIO OLACIREGUI Q.  

La expectativa generada en el país por la llegada de la nueva embajadora de Estados Unidos, Phyllis M. Powers, ha sido sorprendente. La diplomática ha vestido de negro en los primeros actos público, quizá por ser su color favorito o sumándose al duelo por la justicia panameña. Pero su mensaje ha sido claro: Viene a trabajar con las autoridades, el sector privado, la sociedad civil y los medios de comunicación.

En contrapartida, las acciones del oficialismo, en la primera semana de presencia de Powers en Panamá, resumieron la tragedia nacional.

La Corte Suprema de Justicia (CSJ) no encontró delito contra David Murcia, extraditado desde Colombia a Nueva York por lavado de dinero del narcotráfico.   En Colombia fue condenado a 30 años. Pero en Panamá, un proceso judicial iniciado por José Almengor, cuando era fiscal de Drogas, lo absolvió.

La Sala Penal de la CSJ, que integran Almengor y los magistrados Aníbal Salas y Jerónimo Mejía, concluyó que Gustavo Pérez, director de la Policía Nacional (PN), no participó en un plan para secuestrar estadounidenses durante la invasión de 1989.   Un informe del proceso disciplinario contra Pérez por su vinculación con esos hechos desapareció de los archivos de la PN.

La misma Sala Penal de la CSJ fue la que autorizó al procurador general suplente, Giuseppe Bonissi, el espionaje telefónico contra opositores y sindicalistas. Informes de prensa revelaron que Estados Unidos retiró el equipo de escucha telefónico suministrado al Consejo de Seguridad durante la pasada administración, porque Martinelli lo usaba con fines políticos. El gobierno adquirió nuevo equipo. ¿Está instalado en la Dirección de Investigación Judicial?

Ana Matilde Gómez, ex procuradora general, cree que primero intervinieron los teléfonos y luego pidieron autorización. Es una farsa que Martinelli se enteró de las escuchas por los periódicos.   Queda, por el contrario, la certeza de que fue el gobierno quien pagó la multa de $4000 impuesta contra Gómez por la CSJ.

Con el espionaje telefónico el régimen reforzó su historieta de que la explosión social de Changuinola fue una conspiración del Suntracs y el PRD. Pero también colocó al país al borde de la desobediencia civil, como advirtió el PRD, porque la sociedad está en total indefensión por el irrespeto de Martinelli a los derechos ciudadanos y las instituciones judiciales.

Martinelli dijo la semana pasada que no le importa que se rompa el diálogo, pues el país seguirá adelante.   Repitió, además, sus ataques contra los periodistas, al calificarlos de ‘bochinchosos’, por revelar lo que el gobierno oculta.

Primero fue la donación de $750000 de la operadora de casinos Club Flush Entertainment —denunciada penalmente por la Junta de Control de Juegos—, repartida entre 15 ONG’s.    Luego la noticia de que en 2011 Martinelli destinará $3.5 millones para su seguridad personal con la compra de un robot antiexplosivos, la construcción de un túnel en la Presidencia y rehabilitar un búnker en Quarry Heights.   ‘Se está preparando para una guerra contra su propio pueblo’, anticipó el general Rubén Paredes.   Mientras que Jaime Abad aseguró que el búnker será usado por Martinelli para reuniones secretas sin ser espiado por las agencias estadounidenses.

Roberto Eisenmann denunció que Martinelli ha frustrado a la ciudadanía y generado un creciente rechazo por ‘su maleantería, amenaza y compra de opositores, inscripciones a cambio de puestos y ausencia total programática’. No descartó que al final de su gobierno, Martinelli tenga una ‘predecible huida escapista hacia el exterior’.

Powers ha sido testigo de todos esos hechos durante su primera semana en Panamá. Su tarea será delicada. Martinelli tenía en la ex embajadora Barbara Stephenson una especie de hada madrina. Bajo la premisa de que cualquier alternativa era mejor que el PRD, Stephenson promovió en Washington la figura de Martinelli como conveniente a los intereses estadounidenses y participó en la arquitectura de la alianza opositora.

Pero tras el triunfo, vino la decepción y la alarma. Su traslado anticipado a Londres, abrió un nuevo escenario para reenfocar la estrategia del Departamento de Estado.

Más allá de quién esté en la Casa Blanca y de los servicios que preste el mandatario al Pentágono (Martinelli apuesta al triunfo de la ultraderecha republicana en las elecciones presidenciales del 2012, calculando tener menos presiones en el último tramo de su régimen), es de esperarse que Powers le recuerde el cuadernillo: Vigencia del Estado de Derecho, valores democráticos, contrapesos de las instituciones, respeto a la sociedad civil y a la libertad de expresión. Estados Unidos todavía promueve que en toda democracia haya demócratas que gobiernen democráticamente, lo contrario es monarquía o totalitarismo.

<> Artículo publicado el 23 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

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La tercera transición

La opinión de…

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César A. Ruiloba 

Con meridiana claridad, Dieter Nohlen (La Democracia, Instituciones, Concepto y Contexto), ha puntualizado que si bien en América Latina se han generado reformas institucionales, estas se han visto reducidas en dos áreas: la transición política y la transición económica. De la primera se puede decir que ha sido concluida. La segunda, la transformación neoliberal, ha avanzado de forma heterogénea, de ahí que la evaluación de sus resultados es controvertida. Según Nohlen, la tercera transición, la reforma del Estado (administración y justicia) y la transformación de la relación Estado–sociedad, objeto de nuestro análisis, está aún en pañales.

La problemática actual pasa por entender y hasta tolerar que los actores de nuestra sociedad civil ejerzan un cierto control sobre los procesos políticos, con el fin de colaborar en la consolidación de una sociedad más democrática. Este aporte bajo ningún contexto debe pretender, directa o indirectamente, construir una especie de sociedad que se pueda autorregular, fenómeno contrario a los valores de nuestra democracia representativa.

El estado actual de la situación, que de seguro influye en el divorcio permanente que existe entre la sociedad civil, partidos políticos y los estamentos de poder, devienen como consecuencia directa en el discurso permanente con el que estos dos últimos actores políticos han logrado hilvanar y, de cierta manera, modelar la opinión pública para facilitar la tacha y descalificación a priori de los voceros y representantes de la sociedad civil.

Sin duda alguna, esta circunstancia per se resulta peligrosa, antidemocrática y perversa, ya que no tiene sentido discriminar a estos actores sociales, por el sólo hecho de que sus líderes o la cantidad de su membresía no sean del afecto de los grupos de poder, puesto que es una idea casi universal que la base de legitimación de estas organizaciones civiles, por naturaleza, es limitada y particular.

El verdadero debate trasciende el concepto y debe llegar a la acción, es decir, tenemos que ponderar en su justa dimensión cuáles son los objetivos y fines reales de estos grupos dentro del escenario político y, aún más importante, si sus acciones constituyen una colaboración real y eficaz dentro del escenario democrático, en cuanto a su calidad de intérpretes e interlocutores directos entre las necesidades de la sociedad y las esferas del poder, habida cuenta de que los partidos políticos han caído en un marasmo de agendas eminentemente electoreras y clientelistas.

En esencia, ni los partidos políticos ni los grupos organizados de la sociedad civil, en su participación dentro de los procesos políticos, deben olvidar que su garantía de legitimidad y validez no se concentra sólo en la cantidad de sus miembros o en la empatía que puedan causar sus líderes en la sociedad o frente a los medios de comunicación, sino en el blindaje ético que ofrece la moralidad política, como discurso permanente en la retórica y acción política de estos grupos.

<> Artículo publicado el 16 de septiembre de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Hastío, intolerancia e irrespetos en nuestro Panamá

La opinión del Abogado…

Alberto E. Fadul

Está o no trabajando el Gobierno para cumplir con sus promesas de campaña; le queda tiempo aún para lograr algo, positivo, en esa dirección.?
Apreciados lectores, si escuchamos y leemos los medios de comunicación, éste Presidente y su equipo, son el verdadero desastre. Qué si el hombre habla a destiempo, dice cosas y después se arrepiente, promueve leyes que encrespan a las organizaciones sindicales y su estilo no agrada a muchos  ¿Qué?

Yo recuerdo cuando el “Toro” violó la seguridad jurídica, en torno al contrato de la Refinería, distendió el arbitraje y le correspondió a Mireya concluir con el cierre de la misma.   Se perdieron entre empleos permanentes y temporales, mediante contratación externa, más de 1200 empleos, con un 70% de mano de obra colonense.

¿Salieron los medios, las organizaciones sindicales o la sociedad civil con algún nivel de insistencia, a reclamar que ocurría? ¡No! Claro, una empresa eficiente, productiva y moderna que pagaba los mejores salarios del país y que no coimeaba, generó molestias, a muchos, en uno de los orificios más importante de la anatomía humana.

El Martín, rodeado de su “0 corrupción”, levantó esperanzas de negociar la posibilidad de montar una refinería en el país.  El hoy VP/Canciller habla de lo mismo. ¿Chávez el potencial salvador?

Hoy, las organizaciones sindicales, algunas “prendas” de la sociedad civil, otras instituciones y el PRD/PP se prestan a lo que sea, con tal de hundir la alianza de gobierno.

¿De verdad queremos de vuelta al PRD?   Me obligo a pensar que no; sin embargo, no deja de preocuparme el como acostumbra, la ciudadanía del país, a aplicarle “liquidito blanco” a los capítulos más corruptos de la historia de nuestro país, después del militarismo.

Asombra quienes han alcanzado la presidencia de la república, los cargos a diputados, magistrados de la corte suprema de justicia, el ministerio público, juzgados: “Fruto” del pecado protector por, inacción de la procuraduría general de la nación, etc.

También preocupa, presentemente, la demora en la investigación del procurador de la administración, quienes se sumaron a los que están en la corte, en el ministerio público, el alcalde brillante y varios otros cargos.   No dejemos que el hastío, la intolerancia, los irrespetos y la ausencia demostrada de solvencia moral, nos convierta en seres indolentes, incapaces de actuar en defensa de los mejores intereses de la patria istmeña.

CONATO, CONUSI, FRENADESO, SUNTRACS y demás criaturas producto del clientelismo político de un partido irresponsable y los otros cobardes, que no supieron frenarles a tiempo con una legislación apropiada que regulase el derecho de protesta.

Pensemos bien Panamá. ¿Queremos más de lo mismo? Lograrlo será muy fácil, sigámosle la corriente.

<>Artículo publicado el 12 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá América a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Cómo nace un presidente corrupto

La opinión de la Psicóloga Clínica Especialista de la conducta humana…

GERALDINE EMILIANI

Ricardo Soca, periodista uruguayo, en su sitio web La Página del Idioma Español en la sección La Palabra del Día, en relación a los vocablos presidir y presidente cita la palabra latina praesidere, formada por el prefijo prae ‘antes’ o ‘delante’ y el verbo sídere ‘sentarse’, cuyo significado es ‘estar sentado al frente para proteger a los demás’; y, señala que la palabra ‘proteger’ evolucionó hacia presidio, que se usó inicialmente para referirse a las guarniciones españolas en Marruecos. Como los condenados eran enviados a estas guarniciones, la palabra fue adquiriendo poco a poco el sentido de prisión.

Ricardo Soca, no termina allí y destaca: ‘Durante los últimos años, varios presidentes o ex presidentes de diversos países fueron a dar a un presidio bajo acusaciones de corrupción, y etimológicamente, presidente y presidio tienen el mismo origen’.   Esto me pareció tan interesante, que decidí escribir al respecto.

En los últimos 10 años, 30 presidentes latinoamericanos han sido involucrados en temas de corrupción. Algunos se encuentran exiliados, otros en procesos en los tribunales correspondientes y, una gran mayoría, en prisión.

De lo anterior se me ocurrió elaborar el perfil de un ex presidente latinoamericano ligado a la corrupción. Este ladrón de las esperanzas de un pueblo empieza como:

El aspirante: Primero nace una idea: La de convertirse en presidente. La idea puede ser propia o a petición de amigos o miembros de su colectivo. La trabaja y decide entrar al rejuego político de una campaña electoral. No importa su estado socioeconómico, y tampoco sus principios y valores humanos, y mucho menos si es empresario o fue funcionario público, si tiene o no una educación elemental o superior. Lo que sí parece importante es su sagacidad para proyectarse como el paladín de la justicia y el salvador de los desprotegidos. Ya convertido en candidato empieza su recorrido con una elevada disposición mental. Su meta: La silla presidencial.

El creyente: Hace lo imposible porque el electorado crea en él. Muestra su mejor cara, la imagen es limpia, la mejor. Su expresión verbal, aunque no del todo inteligible, la proyecta como el virtuoso. Aquí entran en juego la publicidad, las encuestas, los equipos de trabajo; se rodea de profesionales y personas honestas, y de otros que sondean la rebusca y reclaman su parte en el gobierno que ha de instalarse. Gana las elecciones.

El presidente: Empieza bien. Despega con algunas obras sociales que prometió en la campaña electoral. Esto lo ubica ante los incautos como el presidente perfecto. Se le van enquistando los serviles. Aquí empieza a rondar la visual de la corrupción.  Hay favores que ha de cumplir: El de los poderosos de su país que le ayudaron en su campaña electoral y, termina en:

El presidente corrupto: Empieza con el puja y repuja de los actos ilícitos con sus colaboradores cercanos hinchados de poder.  Le caen las oportunidades como arte de magia.  Se satisface su ego.   No para.    Siempre con la imbecilidad de que jamás se descubrirán sus maniobras censurables.

Lo que son las cosas. Presidente y presidio etimológicamente tienen el mismo origen y están vinculadas en las figuras de los ex presidentes corruptos que tienen mucho en común: La corrupción floreció en sus gobiernos, por carecer de controles y por faltas en la aplicación del Estado de Derecho. Compartieron un estilo autoritario y mantuvieron relaciones muy tensas con los medios de comunicación, en el afán de callar las críticas o la exposición de la corrupción. Atacaron verbalmente a la prensa e intentaron socavar su labor periodística con acciones legislativas. Mantuvieron una constante confrontación con la cúpula empresarial y sociedad civil. Y, muy importante, por la situación económica que la misma corrupción provocó, generó el descontento popular.

El descontento popular dirige un mensaje a los servidores públicos de que la paciencia de la población llega a sus límites máximos y que se requiere el castigo para los corruptos, así como el reintegro del dinero malhabido. Todos estos hechos enseñan que solo a través de la presión y movilización ciudadana, junto con los medios de comunicación apartados de los intereses gubernamentales, puede lograrse que la corrupción sea expuesta y que los funcionarios involucrados respondan por ella.

Llegar a ser presidente de un país es un golpe de fortuna. Convertirse en un presidente corrupto es una estocada al corazón de un país.   Lo que no saben estos sujetos —una vez adorados por sus seguidores— es que la justicia tarde o temprano caerá sobre ellos.

<> Este artículo se publicó en 8 de septiembre de 2010 en el diario Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Sátrapas de la mentira

La opinión del Abogado y Comunicador Social…

VÍCTOR ECHEVERS CALOBRIDES


La segunda acepción de la Real Academia Española de la Lengua nos indica el significado de la palabra sátrapa en la siguiente forma: ‘Hombre sagaz que sabe gobernarse con astucia e inteligencia o que gobierna despóticamente’.

Recientemente en nuestro país se han desarrollado sucesos bochornosos producto de la irresponsabilidad de dos ciudadanos panameños, quienes han contribuido al desasosiego de nuestra población.

El primer acto irresponsable lo realizó la señora Magaly Castillo, autoproclamada representante de la sociedad civil, estableciendo de manera enfática y vehemente que el señor Valentín Palacios Palacios, era el primer decapitado de la dictadura civil del presidente de la República, Ricardo Martinelli, afortunadamente se descubrió toda la farsa montada con oscuros propósitos, los cuales crearon desconcierto en el noble pueblo panameño, pues Dios está presente en la protección del país y sale al rescate de hechos o denuncia tan negativas, desenmascarando a los farsantes que han lucrado indiscriminadamente de mentir de manera compulsiva.

Posteriormente han dado la trágica noticia que nuestra máxima gloria deportiva había sufrido un derrame cerebral, creando el desaliento en nuestra población la cual admira, aprecia y respeta a don Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán, pero para tranquilidad del país todo se esclareció de manera inmediata y el periodista de una manera sensata y estoica aceptó de manera ejemplar la reprimenda pública del ofendido, pero la señora Castillo no ha tenido la decencia con el pueblo panameño de pedirle una disculpa pública, lamentablemente a esta señora la identifica la arrogancia, la prepotencia y la falta de humildad que tanto ha perjudicado la identidad del pueblo panameño.

Es indispensable que las personas que tienen la oportunidad de comunicarse de manera masiva con el pueblo panameño entiendan claramente la responsabilidad que se tiene, pues mentir de manera descarada es una irresponsabilidad que identifica una profunda crisis humana o refleja una inextinguible mediocridad propia y característica de quien no está capacitado para el rol que desempeña.

Para fortunio del pueblo panameño, en este país, nos conocemos todos y nos comunicamos de manera constante, descubriendo primero las intenciones malévolas de desestabilizar el orden constitucional, y segundo comprender a tiempo lo que es una simple chambonada.

<>Artículo publicado el  5 de septiembre de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Confesiones incómodas

La opinión de…

Jorge Gamboa Arosemena

“No hay independencia entre los órganos del Estado”. El matiz de urgencia notoria de los proyectos de ley es “generalmente para el Ejecutivo, no para el pueblo”. Estos fueron señalamientos contundentes y preocupantes revelados, en la columna “Knockout” de La Prensa del pasado 29 de agosto, por el entrevistado José Blandón Figueroa, uno de los cuadros más experimentados de la bancada panameñista.

La falta de independencia entre órganos es de una gravedad que nadie en este país puede ignorar. Aunque no es novedad, porque muchos ya hemos señalado que Legislativo y Judicial están controlados por el Ejecutivo, que lo diga uno de los políticos de los círculos gubernamentales políticamente es plena prueba, aunque antes de esto, ha sido copartícipe –por acción u omisión– de un sinfín de exabruptos gubernamentales, como la retroactividad de la ciudadanía de un nacionalizado gringo o aprobar el 7% que Ardito Barletta y Noriega, en plena dictadura, no pudieron.

La inexistencia de la separación de los órganos del Estado y que las urgencias notorias son para el Ejecutivo indican que vivimos una autocracia. ¿Y qué dice el resto de los miembros de la bancada panameñista? ¿Y la dirigencia partidaria? Mantienen una complicidad antidemocrática y hasta suicida, porque son condiciones que los esclavizan y su futuro político dependerá de lo que la autocracia les permita.

Pero las confesiones no terminaron allí, y respecto a milicos allegados a Noriega que están en cargos de relevancia, como Gustavo Pérez, entre otros, Blandón dijo:   “sí, me molesta ver a tantos militares en el Gobierno”.    Ligado con las actitudes represivas de los norieguistas, en Bocas del Toro, dijo que sintió “indignación”, sentimiento que experimentamos incontables panameños y que lo manifestamos inmediatamente.    Se acercó a lo que la mayoría de la población sensata dice, al sentenciar que este gobierno se equivoca cuando ataca a la sociedad civil. El presidente y su dupla, el vicepresidente, no deben estar nada a gusto.

Enhorabuena. Pero la cosa no termina ahí, también dijo que “hay señales” de que los de Cambio Democrático “no están dispuestos a mantener la alianza”.

Soy de la idea de que, como esta alianza Panameñista–CD es antinatura, debemos romperla nosotros, pero el diputado revela que serían los CD (entiéndase la voluntad hegemónica en ese partido) los que se desharían de nosotros, situación indignante pero merecida porque dice un refrán castizo que “así paga el diablo a quién bien le sirve”.

Como complemento de estas declaraciones, reiteró lo que ya él había expresado anteriormente, que la bendita “ley chorizo” tiene que ser derogada totalmente. Tenemos que reconocer que está enmendando sus pasos mal andados.

Ojalá se motive a seguir denunciando, porque este gobierno antinacional y antipopular no dejará de “meter la pata” y las sospechas hoy de “meter las manos”, seguro se confirmarán.

Veamos otra arista relacionada que no es otra que, con estas confesiones, se debió generar, en un partido sano, o en los partidos de una alianza honesta y coherente, reuniones de análisis y la toma de decisiones para definir si lo dicho es cierto o falso. Pero el panameñismo congelado, igual que los molirenas y los unionistas, no analizan ni proponen nada y el país al garete.

Lamentable, pero no tanto como que vivimos un proceso de rápida pérdida de los pocos elementos democráticos que a duras penas subsisten. Que los partidos desaparezcan o se minimicen no es lo que importa, porque ellos no son fin, sino instrumentos. Lo importante, el fin, es el país, este donde el sistema político no produce el bien común, sino que unos pocos se siguen haciendo más ricos y demasiados siguen en pobreza y pobreza extrema, evidenciando un deterioro generalizado, porque cuando lo político anda mal, nada puede andar bien.

Estas confesiones incómodas, junto a las ya reiteradas llamadas de atención de diferentes personas y organizaciones, deben ser una oportunidad de propiciar la búsqueda de lo correcto en la vida política de la nación.

<>Artículo publicado el 6 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

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