Informe de Gabinete del 19 de enero de 2010

Ejecutivo recibe a familias afectadas por el dietileneglicol // Informe de Gabinete

El reportaje de la educadora y activista política…

JENNIE  GONZALEZ

Ejecutivo recibe a familias afectadas por el dietileneglicol

Representantes del Gobierno Nacional recibieron a miembros del Comité de Familiares de Víctimas por el Derecho a la Salud y a la Vida, afectados por el consumo de dietilenglicol, quienes realizaron una serie de peticiones, entre las que destacan proveerles de medicamentos y de ayuda social.

La reunión, con un grupo de 16 personas, liderados por el presidente del comité, Gabriel Pascual, se realizó este martes 18 de enero en el Palacio de Las Garzas, donde expusieron sus necesidades al secretario de Asuntos Públicos del Ministerio de la Presidencia, Juan Carlos Illueca, y al secretario general del Ministerio de Salud, Felix Bonilla.

Durante el encuentro, se acordó que la Comisión de Alto Nivel -designada para buscar solución a las necesidades de los miembros de este comité- se reunirá la próxima semana para analizar el listado de peticiones de los afectados.

Esta comisión está integrada por el Ministerio de Salud, que la preside; la Caja de Seguro Social, las comisiones legislativas de Derechos Humanos y de Salud, el Ministerio de Economía y Finanzas y el Ministerio de Desarrollo Social, además de los integrantes del Comité de Familiares de Víctimas por el Derecho a la Salud y a la Vida.

Los afectados solicitaron ayuda social, que incluye, alimentación, transporte y facilidades para beneficiarse de los programas sociales del Gobierno, y ayuda hospitalaria, que abarca medicamentos, exámenes, y atención inmediata y de calidad.

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Informe de Gabinete

Asociaciones, fundaciones y sindicados tendrán que divulgar uso de recursos públicos

El Consejo de Gabinete aprobó reformas a la Ley 6 de 2002 conocida como la Ley de Transparencia entre las que se encuentran que las fundaciones, asociaciones y sindicados tendrán que hacer público el uso de los recursos públicos que reciben.

La propuesta, presentada por la ministra de Gobierno, Roxana Méndez, somete al principio de transparencia y obliga a las asociaciones de interés público, organizaciones no gubernamentales, fundaciones, sindicatos que reciban fondos públicos, recursos o donaciones de entidades estatales o municipales.

Méndez dijo que la medida tiene la finalidad de que esa  información sea de carácter pública y de acceso a las personas interesadas al ser publicada, trimestralmente, en el sitio de internet de esos grupos y en el de la Defensoría del Pueblo de la República de Panamá.

El Gobierno Nacional, dijo la Ministra, es un convencido de la necesidad de fortalecer nuestro derecho interno con el objeto de lograr la mayor transparencia posible y rendición de cuentas en las transacciones que, por razón de donaciones, subsidios y otras contribuciones, deban recibir distintas instituciones de la sociedad civil, dirigidas a atender diferentes necesidades sociales a través de fondos o bienes públicos nacionales o internacionales.

Gabinete aprueba reformas que reduce a la mitad el subsidio otorgado a partidos

El Consejo de Gabinete aprobó un proyecto que reforma el Código Electoral en el que reduce a la mitad (0.5%) el subsidio que el Estado designa a los partidos políticos debidamente constituidos.

 

La iniciativa, que fue sustentada por la ministra de Gobierno Roxana Méndez, propone la creación de un Instituto de Capacitación de Formación Política que estará adscrito al Tribunal Electoral.

 

Con la reforma, el 75% del nuevo monto del subsidio electoral será entregado para atender los gastos que demanden las oficinas partidarias en las provincias y/o comarcas y el 25% restante se le asignará al nuevo Instituto de Capacitación de Formación Política.

“No pretendemos eliminar el subsidio electoral, pero sí reducirlo y efectuar correctivos en cuanto a su distribución y manejo”, dijo la ministra Méndez.

 

Adoptan medidas para estabilizar el precio del diesel

El Consejo de Gabinete aprobó un decreto en el que se adoptan medidas destinadas a la estabilización del precio del diesel utilizado por el transporte público en la provincia de Panamá y en la ciudad de Colón con un aporte de 3 millones de balboas.

 

Panamá se incorpora a lista de países que aprueban convenio sobre la Ley Aplicable al Trust

Panamá se convertirá en el próximo país que aprueba el Convenio sobre la Ley Aplicable al Trust y a su Reconocimiento, luego que el Consejo de Gabinete aprobó en la tarde de hoy martes  un proyecto que impulsa este convenio firmado en La Haya en julio de 1985.

De igual forma, el Gabinete aprobó una resolución en la que autoriza al Ministro de Relaciones Exteriores a presentar ante la Asamblea Nacional de Diputados el referido proyecto de ley.

GOBIERNO NACIONAL

¡JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ!

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Reproducción de reportaje publicado el 19 de enero de 2011 a las 6:25 en Facebook y etiquetado en nuestro muro por la autora a quien damos todo el crédito que le corresponde.

La clase obrera y la democracia

La opinión de….

JOSÉ  I.  BLANDÓN  C.
blandonc@cwpanama.net
A  lo largo de nuestra historia, la clase obrera ha jugado un papel fundamental en la consolidación del Estado nacional y en el perfeccionamiento permanente de nuestra sociedad. Las jornadas inquilinarias, las luchas bananeras, la creación de sindicatos y centrales, la permanente militancia para impulsar las conquistas básicas de los trabajadores, son algunas de las contribuciones del movimiento obrero panameño a la historia nacional.

La tarea de establecer, mantener y perfeccionar nuestra democracia, ha recibido y puede recibir sustancial ayuda de la clase obrera organizada panameña. Los sindicatos pueden proporcionar una base significativa para apoyar la estructura de la democracia, un baluarte esencial para la defensa de la democracia entre sus enemigos, y en medio de todo esto para perfeccionar la calidad de vida en las sociedades democráticas. En las democracias incipientes como la nuestra, o en cualquier lugar donde se vea amenazada la democracia, el movimiento obrero puede desempeñar un papel importante en auxiliar a sus contrapartes sindicales y ayudar de esa manera a establecer y defender el sistema democrático mundial.

La propia naturaleza y estructura de los movimientos obreros, proveen a éstos de la capacidad para ser elementos importantes en la formación de organizaciones políticas nacionales y para influir en el curso de la historia. En esta coyuntura política que vive Panamá, el movimiento obrero tiene una importante oportunidad para crecer y poder ofrecer una organización política diferente al país, que permita la dinamización y modernización de nuestra democracia. ¿De dónde surge la capacidad del movimiento obrero para lograr esta meta?

Esta capacidad surge de su experiencia organizativa y de su acceso a decenas de miles de personas a nivel nacional y a millones a nivel internacional. La propia naturaleza de un sindicato es la de una organización estructurada jerárquicamente, con procedimientos diseñados para llevar a cabo objetivos específicos. Los sindicatos y centrales obreras panameñas cuentan con personal, presupuestos y símbolos que utilizan estos procedimientos para realizar sus objetivos. Tienen experiencia en las negociaciones, en el manejo de complejas situaciones políticas y particularmente, una capacidad para hacer alianzas tácticas que muchos partidos políticos desearían tener.

Además de organización, personal y recursos, las organizaciones de los trabajadores emplean símbolos sociales, en este caso los símbolos son los derechos de los trabajadores, la democracia en el trabajo, mejores salarios y condiciones laborales. Estos son símbolos eficaces, sobre todo en una época en donde todos afirmamos ser demócratas y estar interesados en el bienestar de los demás. Un factor importante a favor de los trabajadores es que se encuentran situados en sectores estratégicos de la economía: construcción, producción industrial y agrícola, comunicaciones, energía y gobierno.

A pesar de todas estas ventajas que tiene el movimiento obrero para fortalecer la democracia, en nuestro país, hasta ahora, la dirigencia obrera no ha tenido la capacidad ni la visión de establecer una organización política que permita su participación organizada y unitaria en la construcción de la democracia panameña. El sindicato, la central obrera, no es un partido político. Confundir el sindicato con un partido es un error histórico que han cometido muchos líderes sindicales, además, subordinar los intereses de las reivindicaciones sindicales, a los intereses de un partido político, es otro error que comúnmente se comete en nuestro país. La consecuencia de estos errores ha sido la burocratización de la dirigencia obrera panameña y su pérdida de contacto con las bases sindicales.

Hoy se abre una nueva posibilidad para que el movimiento obrero en su conjunto, o una parte importante del mismo, pueda ofrecer una alternativa política interesante al país. Algunos se asustan con la idea de que los dirigentes obreros formen su partido, no obstante, la democracia panameña se fortalecería enormemente con la participación de los trabajadores en la lucha por el poder político bajo las reglas de la democracia y de su estructura jurídica.

La mayoría de los partidos existentes en nuestro país tiene una amplia participación de los sectores empresariales y profesionales del país, pero ninguno tiene una representación mayoritaria de obreros. La construcción de esta alternativa política requerirá que la dirección obrera pueda entender con claridad lo que el pueblo panameño desea. Tendrá que ser un movimiento auténticamente nacional y con un discurso político que permita la inclusión y la convivencia pacífica entre los panameños.

Los obreros de ciertas centrales aspiran a presentar una propuesta política para los próximos meses y espero que los panameños sepamos apreciar este esfuerzo. Panamá necesita dinamizar y modernizar el sistema de partidos y en una democracia todas las ideas tienen cabida, siempre que las mismas tengan como propósito el fortalecimiento de la misma. ¡Bienvenidos al ruedo político!

 

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<> Este artículo se publicó el 19 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/blandon-c-jose-i/

La Francia sabia

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La opinión de…

Virgilio  Correa 

El miércoles 27 de octubre fuimos a la estafeta de correos del boulevard de belgas en Aix-en-Provence, para enviarle una caja de puros hondureños a un amigo de Grasse.

El oficial del Correos, que confundió nuestro apellido con los correos, muy gentilmente nos confesó, que enviarían los paquetes hasta más tarde que las 7 de la noche, porque al día siguiente tendrían una huelga.

Cuando terminamos de pagar el envío, la computadora aceptó el encargo y este entró al sistema, con la ayuda del pdt. En el sistema de ¨tracking¨ de los correos, todo parecía estancado, pero no fue así. Un golpe bajo a la huelga.

El viernes 29 pasado, nuestro amigo nos llamó a las 9:45 de la mañana para darnos las gracias por tan magnifico regalo.

Moraleja: La mayoría de los funcionarios franceses ya no creen en los sindicatos y las organizaciones se las ingenian para darle la vuelta a las huelgas. Los sindicatos están obsoletos. No tienen propuestas válidas.

El editorial de hoy del diario de izquierda, Ouest-France, que se intitula: ¨Democracia social¨, es el reflejo de que los sindicatos están pasando por un periodo de decadencia.   Según ese diario populista, los sindicatos son necesarios para escuchar la voz de los más necesitados, no obstante el problema, es que, el sistema moderno democrático, considera que los sindicatos obstruyen el progreso social real.

Es mejor trabajar más y ganar más para educar mejor a sus hijos, que trabajar menos y ganar menos para después vacacionar sin dinero!

Las vacaciones, la educación, el trabajo, etc. pasan por el dinero, incluso el sindicalismo y los sindicatos viven de el.   En Panamá hubieron 10 muertos por eso, en Francia, pronto, habrán más muertos que en Panamá, si los sindicatos no deponen sus actos nefastos en el hexágono.

La izquierda francesa está pérdida, buscando un rumbo, entre dos ex maridos, que no se entienden.   Con rencillas del pasado. ¿Cómo podrán gobernar una Francia angustiada? O desgastada por los movimientos sociales, orquestados por el ¨establisment¨ populista, heredero de la Comuna de París.

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<>Artículo publicado el  2  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/correa-virgilio/

Ricardo – el talón de Aquiles…

La opinión del Ingeniero…

Alfredo Arias

Lo que el Señor Presidente ha evidenciado tanto en su decisión de dividir en varias leyes, la denominada ley chorizo, como la de reducir el excesivo subsidio electoral, es su capacidad para lidiar con los problemas álgidos y encontrar algunas soluciones que no lo alejen de su meta. 

Considerar otras opiniones es necesario en democracia, el problema está en que el avivato panameño puede llegar a creer que el Presidente es como una piñata, que hay que darle palazos para que salgan pastillas.

Existe el problema inmediato de que los educadores y sindicalistas, no vean el gesto presidencial como una acción positiva y democrática, sino que piensen haber descubierto el talón de Aquiles, y puedan incitar a huelgas en un futuro para nuevamente doblegar la voluntad presidencial.

Ellos pensarán: “Ya lo tenemos medido”.

 

<> Artículo publicado el 13  de octubre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

¡Solidaridad con más de un millón de trabajadores cubanos despedidos!

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La opinión del Activista de los Derechos Humanos…

Manuel Castro Rodríguez

Después de aumentar en cinco años la edad de jubilación y haber comenzado a eliminar las prestaciones sociales,   el régimen militar despedirá a más de medio millón de trabajadores en los próximos seis meses, en la primera etapa de un plan que contempla la cesantía de más de un millón. El anuncio fue hecho mediante un pronunciamiento de la oficialista Central de Trabajadores de Cuba -el único sindicato permitido-, publicado en el Granma, órgano oficial del castrismo.

A los despedidos se les pagará un mes de salario: unos veinte dólares. Si no consiguen empleo, recibirán una compensación que en su escala máxima llegará a sesenta por ciento del salario durante “cinco meses para los trabajadores que acrediten más de treinta años de servicio”.   Como el salario promedio es de unos veinte dólares, los cubanos que han sido obligados a trabajar para Fidel Castro durante más de treinta años ¡recibirán una liquidación total de unos ciento veinte dólares!

Fidel fue el único empleador durante varias décadas.   Hace cuarenta y dos años, el 13/3/1968, los cubanos pasamos a ser empleados públicos cuando Fidel dispuso “eliminar toda manifestación de comercio privado”   (Ver Panamá América, 23/8/2010).   Las medidas anunciadas el 13/3/1968 convirtieron en delito punible cualquier actividad laboral privada. La ‘ley contra la vagancia’ estableció disposiciones para sancionar a los hombres en edad laboral que no trabajaran para Fidel.

La marxista Mercedes Petit reconoce que “Cuba es el único país del mundo donde se trabaja casi gratis. Trabajadores especializados, médicos, maestros o enfermeras reciben sueldos que oscilan entre los 10 ó 15 dólares (la mayoría) y los 35 ó 40 (los más altos puestos de dirección en hospitales o escuelas)”.

El pueblo cubano ni patalear puede: Fidel se apropió de todos los medios de comunicación y eliminó la libertad sindical.   El marxista Guillermo Almeyra reconoce que “casi toda la prensa cubana (…) niega a los ciudadanos la posibilidad de informarse, pensar y reflexionar(…) y paraliza las iniciativas sociales”.   Como denuncia la marxista Mercedes Petit: “en Cuba los trabajadores no tienen para defenderse el elemental derecho de huelga que existe en la mayor parte de los países capitalistas”.

Escribo el miércoles 29/9/2010, cuando FRENADESO y CONUSI efectuaron una protesta frente a la embajada española, en solidaridad con la huelga general realizada en España contra medidas del Gobierno, que son insignificantes si se las compara con las decretadas por el castrismo. ¿Por qué FRENADESO y CONUSI no se han solidarizado con los indefensos trabajadores cubanos que ni huelga pueden hacer?

¡Solicito la solidaridad con más de un millón de trabajadores cubanos que serán despedidos!   Este es el momento para que CONATO, FRENADESO, CONUSI, FENASEP, CGTP, etc. demuestren que se guían por principios, que no es letra muerta el internacionalismo proletario.

Deben realizar una protesta frente a la embajada de Fidel Castro en Panamá, en rechazo a las criminales medidas neoliberales decretadas por el régimen militar, principal enemigo de la clase obrera cubana.   ¡Proletarios de todos los países, uníos contra el castrismo!

 

<> Artículo publicado el 4 de octubre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

‘De todo un poco, como los locos’

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado…

MARIELA SAGEL

El rescate a la labor del ex contralor Kuzniecky la semana pasada me trajo toda una lluvia de comentarios muy favorables, no solo hacia la persona a quien me referí —coincidiendo con las fiestas judías—, sino también el reclamo de otros ex funcionarios de la Patria Nueva que, con justificada razón, se sintieron excluidos como que no ‘habían podido’.

Resalto especialmente a la que fue directora general de Ingresos, que entiendo ordenó la casa de manera ejemplar, y el callado y poco protagonista ministro Héctor Alexander, que sin nada de bulla puso a caminar el Ministerio de Economía con paso firme. El propio Benjamín Colamarco también reclamó su decidida labor al frente del MOP y para muestra, la Cinta Costera. Para todos, mi reconocimiento, pero ninguno se ha tomado la molestia que tuvo Dani, de enviarme el sustento de su labor.

Como los temas económicos son los que más nos preocupan, además de la inseguridad y la urgencia a mejorar la educación de todos los panameños, asistí esta semana a una conferencia de prensa que dirigió Javier Martínez Acha, donde presentó muestras fehacientes del costo actual de la canasta básica, que asciende a $350 dólares en un mercado tan popular como el Súper Extra de la 24 de Diciembre.

No sé a quién corresponde el velar por la información y actualización permanente de estas cifras, si al MEF o la ACODECO, pero algo tiene que hacerse para que no siga ascendiendo. Ya no hay ferias Compita y las alternativas de abastecimiento se cierran de forma inexorable.

Igual pasa con el desempleo, que sigue en aumento, a pesar del cacareado crecimiento de la economía nacional. O estamos hablando paja sobre la bonanza que vivimos (o viven otros) o se están empleando a muchos indocumentados en detrimento de los nacionales que buscan el sustento diario.

La basura o su recolección siguen en recreo y apenas hace unos días se aprobó la creación de la autoridad que velará por ella, lo que le quita facultades al alcalde, pero todos queremos que este ilustre funcionario acabe su período, porque quien aspire al cargo, así sea Pelúa, ganará, después del desastre que ha sido el Plan B.   Urge definirle algunas funciones para que no trate, otra vez en estas navidades, de romper un record Guinness con adefesios en la Cinta Costera.

Señaló el señor Martínez Acha que la situación del IDAAN es crítica y el suministro del agua potable aún más. Yo soy muy pro privatización y esa tarea está pendiente hace más de diez años en un servicio que da pena y desperdicia el recurso más valioso del país.   Lo peor del IDAAN, entiendo, es el cobro del servicio, algo que con este auge de ‘tercerización’ bien podría hacerse.

De metiche quise saber más sobre los megaproyectos que con bombas y platillos anuncia el gobierno. Los mismos son su enfoque principal, sin que las necesidades más urgentes de los panameños sean siquiera consideradas para ser medianamente satisfechas.   La Tuza de la Avenida Balboa es el colmo del empecinamiento y capricho de los que ‘entran millonarios’. El diálogo establecido ante la demanda de derogación de la tenebrosa Ley Chorizo ha sido una burla a los participantes y nunca ha habido la intención de siquiera revisar los puntos álgidos que llegaron a hacer crisis en julio pasado. Esto ha iniciado una lucha de clases y la oportunidad de una radicalización de las posturas tanto de sindicatos como de otros actores de la despreciada —por el Ejecutivo— sociedad civil.

Hacer estos megaproyectos ‘llave en mano’, tal como teme mi admirado amigo Fernando Aramburú, si bien agiliza la ejecución, es un riesgo muy grande para el país, porque no controla costos y al culminarlos, puede que tengamos hasta que emitir deuda para poder pagarlos, lo que afectaría negativamente la relación con el Producto Interno Bruto del país.

Finalmente, la recompra de los corredores es el peor negocio que se pueda considerar. Con ese dinero se pueden hacer tres nuevas autopistas, no se crearían nuevos puestos de trabajo y, lo peor, se perderían los actuales. ¿Queremos este escenario para facilitarle al presidente que Wallmart adquiera sus supermercados?

<> Artículo publicado el 26 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que a la autora,   todo el crédito que les corresponde.

Marca país

La opinión de…

Xavier Sáez–Llorens 

Se mencionó, hace unos días, que Panamá carecía de una marca país que nos visibilizara internacionalmente para atraer turistas e inversores. Tradicionalmente, la imagen seleccionada para publicidad es un producto, un lugar, un estilo de vida o un comportamiento que sea identificado espontáneamente como típico o exclusivo de una nación. Así, por ejemplo, Juan Valdés se vincula a Colombia, las islas Galápagos con Ecuador, los mariachis con México, el “pura vida” con los ticos, el tango con Argentina, el champán con Francia, los toros con España, la samba con Brasil, el vodka con Rusia, el sueño americano con EU o la productividad con Japón.   Al intentar descifrar la cualidad que nos podría distinguir rápidamente, tardé un segundo en pensar que el “juega vivo” sería el más representativo ícono nacional.   Esta nefasta conducta es practicada en todos los sectores de la sociedad.

La demostración más emblemática es la Asamblea Nacional. Salvo excepciones puntuales, sus integrantes han convertido este recinto en un antro de clientelismo y corrupción. Cualquier entidad gubernamental que necesite la aprobación del presupuesto o de un proyecto de ley debe doblegarse al tráfico de influencias de los “padres de la patria”.     Como diría Pichel, el istmo andaría mejor en la orfandad.   Todas las instituciones, aún las supuestamente autónomas, están politizadas por este órgano del Estado.    Para esquivar porquerías, los directores deben nombrar a amigos, familiares o copartidarios de los diputados.   Los individuos que aspiren a ocupar cargos importantes deben inscribirse en los colectivos oficialistas.   La reciente trifulca con la administración de la CSS obedece, ni más ni menos, a la negativa de su director a parapetarse de la mediocridad circundante. Fue un claro mensaje para la gente decente del país. “El Gobierno es para la clase política profesional, no para los honestos e independientes; nadie nos quitará un pedazo del suculento pastel estatal;    la CSS debió ser espacio “arnulfista” y el Presidente nos metió un intruso no afiliado”.

La Corte Suprema de Justicia no escapa al “juega vivo”. Los magistrados, casi todos nombrados a conveniencia del mandatario de turno, ejercen una justicia selectiva de acuerdo a su inclinación partidista o como pago por su designación. Además, en contubernio con la Asamblea, protegen las impunidades mutuamente.   La forma en que se sacó a la ex procuradora fue vergonzosa. Curiosamente, después de inhabilitarla, se ha producido un sinnúmero de indagatorias y arrestos de poderosos, algo nunca visto en el pasado. Uno se pregunta: “¿había antes una inercia jurídica por temores y presiones o estamos ahora ante un espectáculo mediático?”. La sociedad disfruta y agradece al ver corruptos tras las rejas pero es vital respetar los debidos procesos y juzgar también a peces gordos de todos los partidos. Varios dirigentes de la administración Moscoso, por ejemplo, incurrieron en actos sospechosos de fechoría y deben ser investigados minuciosamente.

Los jerarcas sindicales comparten también similar filosofía de vida. Acusan de corrupción a los demás pero la practican cotidianamente y cuando asumen poder la ejecutan a su máxima expresión. Desean cambiar el modelo económico pero no indican cómo lo harán y siempre terminan globalizando la pobreza.    Critican el mal uso de las arcas monetarias pero que a nadie se le ocurra investigar las cuentas y actividades financieras de sus organizaciones. Rechazan los regímenes dictatoriales de derecha pero sus principales vegetan en las cúpulas y al gobernar instauran tiranías comunistas. Aplauden los métodos democráticos pero sus cabecillas se eligen al calor de una manifestación, mediante sofisticadas técnicas modernas, como el conteo de manos alzadas de un minúsculo subgrupo de revoltosos.   Alaban la democracia participativa pero al ganar elecciones restringen derechos, sofocan a compatriotas hasta forzar su exilio y cierran medios de comunicación. Pretenden el diálogo pero jamás aceptan consensos que les sean antagónicos y abandonan reuniones cuando las ideas del resto se apartan de sus planes. Les fascina la libertad de expresión pero sus sicarios escritores denigran sin asco a cualquiera que los cuestione e inventan conspiraciones absurdas para provocar caos.

Sería interminable seguir enumerando anécdotas del “juega vivo” panameño. Por mi parte, yo seguiré escribiendo y soñando para que las generaciones venideras hagan de la decencia nuestra futura marca país. Presiento, sin embargo, que debido a la paupérrima educación pública que poseemos, cortesía de aberrantes gremialistas y ministros incapaces,  el cambio de actitud tomará décadas.   Por mejor índice de competitividad global que logremos, mientras no reformemos los programas escolares, despoliticemos las instituciones y erradiquemos la viveza ciudadana, nuestro subdesarrollo permanecerá inalterable. Actuemos, desde ayer.

<> Este artículo se publicó el 19 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Hoja de ruta o plan orquestado

La opinión de…

Albis Riquelme

Los últimos acontecimientos en el país reflejan el camino trazado por algunos sectores de la vida nacional que, no conformes con estar separados del poder, han creado una estrategia para poner fin al actual gobierno.

El clientelismo político, el mercadear con los recursos del Estado, el robo abierto y descarado, así como el desconocimiento de la situación social que vivía el país llevó a escoger una nueva administración de forma amplia.  El pueblo habló claro.   Pero en estos instantes los grupos que no apoyaron al Presidente y quienes se han visto golpeados por su actuar siguen una hoja de ruta cuyo punto final, al parecer, es el relevo de Gobierno y la vuelta a las viejas prácticas que los ciudadanos repudiamos.

El Gobierno también está dando pasos errados que contribuyen a esa hoja de ruta. El principal de los ejemplos es cómo ha cedido espacios a los intereses de quienes piden, a través de la presión o coacción, cuanta cosa se les ocurra. La epidermis de algunos miembros del gabinete es sensitiva. Cada vez que ciertos dirigentes protestan o piden algo, algunos ministros –para no bajar imagen– les otorgan lo que piden y hasta hacen ofrecimientos que traerán más problemas, el hecho es quedar bien. Los sindicatos se apoderan del país. Al Gobierno se le olvidó lo felices que estaban los ciudadanos al no verlos cerrar calles y crear caos cuando se les antojaba. Aunque la gente decente no proteste para apoyar al Gobierno, está claro que las acciones del Estado han traído orden, pero algunos funcionarios han entrado en pánico y prefiere ceder.

En relación a los hechos ocurridos en Bocas, no es entendible cómo se dice que el Estado es culpable, cuando no solo hubo una gran cantidad de policías heridos, sino que más una veintena de instituciones fueron quemadas y saqueadas, por lo menos 20 vehículos del Estado quemados, los servicios básicos afectados, y el comercio destruido, con pérdidas de más de 40 millones de dólares.

El de los billeteros es otro mal, ejemplo, porque absurdamente abusan de los clientes y, en vez de esconderse para que no les apliquen la ley, salen en más de cuatro marchas para que se les permita la corrupción. Por encima de todo, ante la presión, se les subió el margen de ganancias. Pregunto ¿quién está ganando con esto?

Por otro lado, tenemos las acusaciones que se hicieron en el caso de Valentín Palacio, donde una ONG desconocida, aupada por un extranjero, hizo ciertas aseveraciones, y hasta se llegó a hablar de un decapitado y desaparecido, dañando la imagen de Panamá y del Presidente, por su supuesta responsabilidad en este hecho. Con la sorpresa posterior de que aparece la “víctima”; si esta acción no se lleva a los tribunales y se hace justicia, será un precedente funesto.

Hace poco, cuando el periodista Carlos Salazar con su sicaria pluma atacaba al Presidente, la forma de frenarlo fue una demanda a través de abogados enviados a Costa Rica. En este caso el Estado actúo con firmeza y los resultados fueron exitosos.

La reciente persecución hecha por los sindicalistas contra miembros del partido de gobierno demuestra que hay una agenda recogida en un manual para tumbar al mandatario y, advierto, están tomando terreno. En la recién instalada mesa del diálogo solo le faltó a los sindicatos escoger el color del mantel que debía usarse, pedían que quiten la propaganda, que no investiguen, que nadie escriba artículos como este, que venga fulano, si esta fulano nos vamos, si este no llega no nos sentamos y si alguien sale a apoyar al Gobierno lo linchamos.

<>Artículo publicado el 4 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa,   a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les correspo

La posmodernidad, nuevos escenarios

La opinión del Médico….

Mauro Zúñiga Araúz


El paso de la modernidad a la posmodernidad es un proceso continuo, irreversible y asimétrico. Depende de múltiples factores, uno de los cuales es el estatus del país al inicio del cambio.   A la modernidad también se le conoce como sociedad industrial o sociedad del bienestar, en tanto que a la posmodernidad, como sociedad de la información.

Los puntos más relevantes de la primera son, a mi juicio, la existencia del Estado–nación, que tenía la capacidad de dirimir, con cierta independencia, los conflictos sociales que se daban dentro de su territorio. La clara división entre lo público y lo privado. La relación directa entre capital/trabajo.

El fordismo y el taylorismo en los regímenes salariales y la organización del trabajo, respectivamente, que dio como resultado la estabilidad laboral, los altos ingresos, los incentivos laborales.

El sistema 40/40. Cuarenta horas de trabajo a la semana y 40 años de trabajo estable. La primacía de lo que en el lenguaje sociológico se conoce como “mano de obra productiva”. La política antimonopolio para mantener la competencia entre los capitalistas.

La guerra fría entre las dos superpotencias, Estados Unidos y la Unión Soviética, dio origen al llamado tercer mundo, que trató, en un momento, de unirse para mantenerse alejado de las garras de ambos polos, pero que al fin, sucumbió después del derrumbe de la Unión Soviética y la caída del muro de Berlín. No voy a ahondar sobre la naturaleza imperialista de ambas potencias.

En la posmodernidad, cuando el capital se globaliza, los Estados–nación empiezan a desmoronarse. Sus fronteras se vuelven porosas para el flujo del capital financiero.   Se termina con el fordismo. Los Estados–nación compiten para flexibilizar la mano de obra y atraer el capital foráneo. Reina la inestabilidad laboral.

Se privatizan los bienes y servicios públicos y se trastoca el concepto de “privado”, ya que el mismo ser humano es sometido a la vigilancia estatal.   Se abole la política antimonopólica.    El capital se hace invisible.  Los avances tecnológicos hacen que la denominada mano de obra productiva pierda importancia.

Se destruyen los sindicatos. Pero lo que antes se le denominaba “trabajo no productivo” o inmaterial (el conocimiento, la creatividad, el afecto) adquiere una enorme importancia, porque se entreteje el trabajo en redes, es decir, la comunicación.

Sectores de trabajadores que ayer menospreciaban las luchas obreras en reclamo de sus conquistas, se van dando cuenta de que su trabajo inmaterial también es comprado por el capital.   Es decir, que ya no sólo el trabajo productivo es el explotado, sino que sus conocimientos, su creatividad e ingenio también son explotados por los accionistas de las grandes empresas nacionales transnacionales, bancarias, etc.

Con ellos queremos plantear que toda persona asalariada es un trabajador explotado, porque si se le pagara un salario que equivalga a su trabajo real, los dueños de las acciones no tendrían utilidades.

Es un mito señalar que hay una pugna entre Estado y mercado. Caen en ese error tanto los comunistas como lo neoliberales. El mercado existe gracias a la política intervencionista del Estado. Me atrevo a aseverar que la única razón de ser de los micro Estados de los posmodernidad es el de garantizar la libertad del mercado.   En el comunismo el individuo pertenece al Estado, en el neoliberalismo, al mercado.

Así como en los regímenes totalitarios de izquierda y de derecha, el individuo se disuelve en la colectividad perdiendo su identidad; en la posmodernidad, la industria cultural que cala hasta los huesos es una máquina productora de nadies o de cualquieras.

La cultura de la pantalla obliga a la gente a cambiar de atención constantemente, lo que les impide la formación de las conexiones neuronales básicas para el aprendizaje.   Eso son los nadies. A los cualquiera se le impide la elaboración de criterios propios y actúan por imitación de los otros.

Pienso, tal vez dentro de mis sueños, que algún día podremos construir una sociedad pos liberal y pos socialista, en donde el hombre deje de ser el lobo del hombre y en que se reivindique el prostituido vocablo “democracia”, en sus connotaciones políticas, sociales, económicas y culturales.

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Artículo publicado el  1  de septiembre de 2010 en el diario La Prensa,   a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Necesidad de derogar la Ley 30

La opinión del Abogado…

JAIME PADILLA GONZÁLEZ

Percibo con honda preocupación que la nefasta Ley 30, bautizada como Ley Chorizo, su contenido, sigue causando más problemas que beneficios al país.

No ha sido suficiente la suspensión temporal de los artículos más neurálgicos de la Ley —entiéndase, 12, 13 y 14—, que guardan relación con el descuento obligatorio por parte de los patronos de la cuota obrero—patronal y la devolución de la misma a la Asamblea Nacional para la discusión de los mismos, solamente.

El martes 24 de los corrientes, durante el estreno del excelente programa de opinión Debate Abierto, la sociedad tuvo la oportunidad de escuchar y palpar en toda su dimensión gubernamental al ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, quien, con la sinceridad que lo caracteriza, aceptó el hecho de haber pasado la Ley Chorizo contra viento y marea y sin las consultas pertinentes a todos los niveles, había sido un craso error del gobierno, y todos los panameños debemos entender que lo integra básicamente el presidente y sus decisiones.

Pero, lo que es inaceptable, desde el punto de vista de la lógica política, es que ‘¿si ya las metiste, por qué no las sacas?’;  en otras palabras, si la Ley fue repudiada por los sectores más importantes de nuestra sociedad y produjo muertes, heridos y desasosiego, por muy buena que sea la misma, lo único que se debe hacer es empezar desde cero y hacer las cosas que no se hicieron bien en su momento.

¿Por qué la tozudez de mantener una ley que nació en condiciones anómalas? Es decir, que se mezclaron temas tan disímiles e incompatibles, que no entiendo cómo las diferentes comisiones de la Asamblea Nacional pudieron discutir simultáneamente temas de aviación, medio ambiente, penales, procesales y laborales, todo ello en un tiempo récord, a la velocidad de la luz, sin ser siquiera estos temas de urgencia notoria de o de primera necesidad para los fines del Estado o nuestra sociedad.

De igual forma, estas interrogantes aquí planteadas fueron de alguna manera resueltas por Papadimitriu, diciendo que el Congreso de EE.UU. generalmente en una sola ley o Bill, incluye una multiplicidad de temas y situaciones totalmente distintas y hasta opuestas o contradictorias, y que ello es normal en ese sistema legislativo.

Pero lo que se le olvidó al insigne Delfín de Cambio Democrático es que EE.UU. tiene un sistema de gobierno legislativo y judicial, totalmente opuesto a nuestro sistema, que es eminentemente presidencialista, donde desafortunadamente los contrapesos de poder no funcionan o son utópicos e inoperantes, pues el mandatario controla los tres poderes del Estado.

En cambio, en EE.UU. tales contrapesos trabajan a la perfección como reloj suizo, con un Congreso integrado por cámaras altas y bajas, un Ejecutivo respetuoso y temeroso de los otros sistemas de poder, donde existe un sistema judicial verdaderamente independiente y ajeno al interés de presidente o del partido político en el poder.

Los panameños no sufrimos de amnesia, como muchos políticos presumen, y por ello, jamás olvidaremos las atrocidades de la dictadura y sus lacayos.   A este pueblo se le debe gobernar con cuentagotas, llevarlo muy despacio, aunque haya prisa, y esto de los ombus bills gringos nunca tendrá acogida en nuestro pueblo, pues a los panameños nos gusta alegar, discutir, cambiar impresiones, debatir, repudiamos la fuerza o la imposición.

Es por todo esto y por los vientos que soplan con los sindicatos y su repudio a esta Ley Chorizo, que le pido al señor presidente, de forma muy respetuosa, que por la paz y concordia de esta Patria de todos, sugiera la derogación total de ese Frankenstein legislativo, conocido como Ley 30, puesto que si el contenido mayoritario de esa ley es tan buen como lo pregonan sus defensores, por un lado, y teniendo la mayoría legislativa necesaria, no será ningún problema volverla a pasar, pienso yo.

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Artículo publicado el 31 de agosto de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

¿Quiénes serán los próximos demagogos, frente a los masoquistas de siempre?

La opinión del Empresario….

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Guillermo Roca Rivas 

En cada quinquenio gubernamental, después de los dos primeros años de gobierno salen a relucir las primeras fusiones de partidos políticos en alianza, los cambios de elementos a otros partidos como quién se cambia de ropa interior, comienzan las ofertas de cambio en base a puestos públicos sobre todo en los cargos de elección popular.

En ese episodio preelectoral los partidos tanto de oposición como del gobierno comienzan a mencionar y sondear nombres presidenciables sujetos a los intereses del partido y de sus figuras más representativas, es decir dichas postulaciones están comprometidas con los intereses sociales, políticos, económicos, personales y familiares de su alta cúpula del partido.

Dichas maniobras están avaladas por elementos sin dignidad personal y política solo con el propósito de lucrar del Estado y del patrimonio de la Nación mientras dure el período de gobierno. Pero es mucho más penoso observar la actitud de algunos masoquistas haciendo filas en cada torneo electoral como hatos de ganado para después oírlos quejándose del incumplimiento de sus promesas políticas y personales y de la indiferencia de sus líderes.

Los políticos demagogos en sus campañas electorales hacen promesas utópicas a fin de alcanzar los votos que los convierten en las figuras más importantes del país, para lucrar de los privilegios y canonjías de la nación mediante las leyes impopulares e impositivas.

Sin embargo, el pueblo después de haber cumplido su deber cívico del voto popular, hoy está en la espera de ver cumplida sus promesas como es el caso de bajar el costo de la canasta familiar, la inseguridad ciudadana, la delincuencia, el crimen por las drogas, la práctica del juega vivo, la proliferación sin control de celulares, al alto consumo de licor en las abundantes fiestas populares, los casinos y bingos nacionales; el cual está afectando la moral, la economía y la estabilidad de la familia panameña.

Un llamado a los sindicatos y gremios de profesionales a trabajar por el bien de la patria y no solo por sus intereses personales. También vale la pena hacer un llamado patriótico a los críticos de oposición de hacer críticas con base y moral.

El gobierno como ente principal de la nación debe poner orden en la sociedad con respeto a la justicia y los derechos de cada cual, siempre y cuando la sociedad respete los derechos, las leyes y la Constitución Nacional.

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Artículo publicado el 25 de agosto de 2010 en el diario El Panamá América Digital,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.