Se impone regulación de la tasa de interés por la SBP

La opinión del Magister en Administración de Negocios y Diputado de la República….
TITO RODRIGUEZ
.

Se impone regulación de la tasa de interés por la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP)


Al igual que los colegas diputados José Blandón y Alcibíades Vásquez, estoy convencido de que la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) debe jugar un papel preponderante dentro del sector Bancario y Financiero en Panamá, debe responder no solo a los intereses bancarios y financieros y debe ser garante de los intereses del cuentahabientes.

Por lo tanto, debe predominar su papel regulador con las tasas de interés que fijan los bancos y las financieras, solo así se podrá garantizar un uso racional y lógico al préstamo o crédito bancario.   Es inconcebible que, hoy, la SBP, de acuerdo al Artículo 52, al referirse a la tasa de interés, diga: “ Los Bancos podrán fijar libremente el monto de las tasa de interés activa y pasiva de sus operaciones, por lo que no les serán aplicables otras leyes o normas que establezcan tasas máximas de interés ”.

Hay que reconocer que la teoría económica, ante las graves anomalías que ha sufrido el sistema económico mundial, revaluó la concepción del libre mercado, gestionada y desarrollada por la Escuela Neoliberal; y le ha impuesto la regulación del mismo tal como siempre lo esgrimió John Maynard Keynes, al desarrollar la concepción de la regulación estatal.

Está de más argumentar tal concepción económica al explicar la crisis financiera mundial que hoy vivimos, cuando la confianza del consumidor cayó ante las quiebras bancarias y financieras que abusaron de los créditos y maximizaron la crisis económica en todo el planeta, dinamizando el desempleo, la pobreza y la marginalidad de los pueblos.

Por lo tanto, apoyando a los colegas diputados, no solo se deben regular los intereses de las tarjetas de crédito, sino también los intereses de los bancos, financieras y de los usureros/agiotista, que cumpliendo su función social, le cobran al ciudadano común altas tasas de interés para un monto de crédito o préstamo que oscila entre los B/20.00 a B/300.00.

Por lo tanto, se hace necesario modificar el artículo 52, para que quede así: “ Artículo 52. Tasas de Interés. Los Bancos fijarán el monto de las tasas de interés activas y pasivas de sus operaciones de acuerdo a la estimada por la SBP, por lo que no les serán aplicables otras leyes o normas que establezcan tasas máximas de interés ”.

Solo así, nuestra débil clase media y el gran sector de pobres de nuestra población (40%), podrán ser protegidos por la SBP, porque ella fijará las tasas de interés que usarán cotidianamente los bancos y las financieras, a la vez los usureros/agiotistas no podrán excederse del 50% designado por la SBP sobre la tasa de interés de los créditos o prestamos. Serán regulados por la SBP y penalizados si exceden los intereses por encima de lo pactado. Pagarán impuestos a la Nación y legalizarán sus funciones.

Definitivamente, nuestro ciudadano común y corriente, ese que va al prestamista para pedirle $20 para comprar su tanque de gas, que va por 40 para completar el arriendo, aquel que necesita pagar su pensión alimenticia para no ir a la cárcel, aquel que necesita comprar un mercadito para poner la olla del almuerzo, aquel que necesita comprar el panadol para su niño ahora tendrán apoyo de la SBP para que no se les explote con esas desmesuradas tasas de interés, que, ante la dificultad cotidiana, los llevan a pagar deudas interminables, a la extrema pobreza y al campo de la delincuencia.

De allí que junto a la regulación de las tasas de interés de las tarjetas de crédito, presentada por mis colegas diputados, anexo otro anteproyecto de ley titulado: Regulación de la Usura y el Agiotismo , que le permita al ciudadano común racionalizar sus préstamos ante tasas de interés regulada por la SBP, donde todos ganaremos y el país pueda superar la crisis financiera mundial, solidificando nuestra clase media y agilizando el camino, para que nuestra pobreza tenga mejores niveles de bienestar social. Así lo exige el país y así lo hacemos desde la Asamblea Nacional.

.

<>
Publicado el  2 de noviembre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.