El desconocido patriota y la Mona Characa

La opinión del Artista Veraguense …

ARISTIDES UREÑA RAMOS
aristides_urena@hotmail.com

Retornando de la victoriosa batalla del Sitio de Aguadulce, el joven cadete cumplía una misión bajo las órdenes del general Benjamín Herrera, llegando muy entrada la noche, casi de madrugada, a Santiago, rumbo a la finca ‘los naranjales’, situada en Canto del Llano, donde se decía estaban reunidos algunos patriotas. El joven parecía muy fatigado, fue por eso que le aconsejaron que reposase y continuara el viaje al día siguiente, debido a que no era prudente atravesar los llanos de noche.

Pero el joven cadete se preocupa por seguir su misión, que era clandestina, debido a que la consigna que se le había encomendado, era de vital importancia y tenía que cumplirla lo más rápido posible.

Para ese entonces, de extremo a extremo del llano, se encontraban tres posadas, una en Santiago, que hacía de solar, y otra al borde de Canto del Llano y en el centro una posada que llamaban Alto Alfaro, debido a que cada una de esas posadas tenía un faro que iluminaba y que servía de reparo a los andantes nocturnos.

En realidad no eran verdaderamente faros, se trataba de linternas de petróleo muy en uso para ese entonces… uno todavía puede ver —bueno, lo que queda de ellas— que estuvieron colocadas hasta fines del año 1800, en un solar al lado del actual mercado de Santiago, dicha reliquia se encuentran en el parque Central e inclusive hay quienes sostienen que fue allí donde encadenaron al indio Urracá.

Viendo que el joven militar insistía en continuar su misión, le cambiaron el caballo y lo mandaron en compañía de un peón con la recomendación de llegar a Alto Alfaro y que allí esperara la primeras luces del día para continuar.

El testarudo joven no estaba convencido y eso lo notaron los presentes y fue allí que lo intimidaron diciéndole, que de noche y en la madrugada, en los llanos, estaban sucediendo cosas extrañas y que había una bestia, que llamaban La Mona Characa, que agredía a los pasantes y no se salvaba nadie de su agresión… el joven militar se alzó de hombros desenvainó su sable y, traqueando sus botas contra el suelo, al estilo militar dijo:

¡Déjense de supersticiones señores!; mi misión es de Patria o Muerte!.. ¡Y no contempla algún retraso, muchas gracias por todo vuestro apoyo!.. y salió de Santiago por los lados del oscuro solar irradiado por los faros.

El cadete a caballo, acompañado del peón, llegó a Alto Alfaro, que era a mitad del camino… el peón, viendo que ya era de madrugada, le pide al militar poder reposar allí, porque tenía miedo, el militar se acerca al peón y aceptó su pedido… se cubrió con su manto, volteó el caballo hacia el llano y se perdió en la oscuridad, puntando con su caballo hacia el faro de Canto del Llano.

La madrugada era oscura y silenciosa, pero se lograba distinguir bien las cosas cercanas, como también el camino… no había pasado mucho tiempo cuando de repente el caballo se puso agitado y no quiso proseguir, el joven militar saca el sable al aire y trata de calmar al caballo, pero, desde la oscuridad, ve con mucha claridad que frente a él hay algo… y era una enorme figura, que estaba en medio del camino… da duros golpes de espuelas al caballo y, con el sable al ataque, arremete contra la bestia, tratando de superarla de un golpe. Lo que acababa de ver era una bestia en forma casi humana, —parecida a una mujer— tenía largos cabellos crespos, todo el cuerpo cubierto de pelos, con brazos largos, las manos peludas con grandes uñas… y los ojos rojos como un tizón encendido, era la Mona Characa.

Al superar a la bestia, ésta, de improviso, esquiva el golpe y subió de un brinco detrás del joven, sobre el caballo galopante… Y al sentir el contacto del cuerpo peludo, el joven cadete tira con los codos y con el sable da violentos golpes, tratando de tumbar a la bestia, que gruñía y bramaba, arañando por la espalda e hiriéndolo con las afiladas uñas, mordiéndolo afanosamente por todas partes del cuerpo… de repente con una fuerza inhumana el joven logra tumbar a la bestia, pero logra aferrarse de la cola del caballo, jinete y caballo continuaban la salvaje lucha, el caballo que pateaba del susto y el herido joven que trata de quedar libre y allí no se sabe cómo el caballo se para y se alza en sus dos patas, una y otra, y otra vez más… hasta soltarse de la presa mortal y también de su jinete… fue tan violenta la caída, que la bestia cayó sobre el cuerpo del joven cadete, que, al verse encima a la Mona Characa, inicia una agresiva lucha contra la muerte… el chillido endemoniado de la bestia aumentaba la ruda agresión… cuando el joven cadete sintió que le había llegado la hora final, sintiendo la muerte en persona, perdiendo todas sus fuerzas… desde la lejanía se oye el cantar de un gallo y el deslumbrar de la vespertina mañanita…

La bestia, como hipnotizada, en un silencio lúgubre, mira al horizonte, allá en la lejanía, quién sabe qué cosa o respuesta buscaba… y desde lejos se comenzó a escuchar una jauría de perros y los gritos de llamados.

La Mona Characa, con los ojos ensangrentados, se trepa sobre el inerte cuerpo ensangrentado y chilla un salvaje grito de victoria… con un impetuoso y rudo salto… brinca y brinca desapareciendo entre los matorrales.

El grupo de clandestinos patriotas separatistas, muy de mañanita, habían venido a toparse a mitad de camino —interrogados con la llegada del espantado caballo— encontrando al cadete herido de muerte en el suelo… y fue así que en los brazos de un patriota, el desconocido mensajero, antes de perecer, cumpliendo con su misión, con voz de hilo logra decirle: –‘Dice el general que hay que prepararse a luchar, que no dejemos de soñar y que no debemos temer a los momentos oscuros… porque la nueva Patria, Panamá, no tendrán jamás nuevos tiranos’. —1983.

<>Este artículo se publicó el 5 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

El periquito ‘rofión’

Un relato  de…


ARISTIDES UREÑA RAMOS
aristides_urena@hotmail.com

Caminando por la calle que lleva para las Delicias, entre las últimas casas de las afueras de Santiago y el campo de aterrizaje, mi hermano Avelino y yo nos encontramos con una curiosa tumba que tenía una cruz de madera y un cartón donde habían colocado la foto de un Periquito vestido de aviador, con un escrito que decía: ‘Nació en un potrero de Atalaya en 1967 y aquí murió en 1969’, y con letras en grande habían escrito un epitafio que decía:  ‘!ESO TE PASÓ POR BOCÓN!’.

Avelino y yo comenzamos a reírnos de la curiosa sepultura, pero fuimos interrumpidos por la presencia de un señor vestido de caqui y quepis, que se acercó diciéndonos:

– ‘Esto fue un gran evento y todos los animales quedaron mudos de tanto revulú’-… el señor se agachó y comenzó a arreglar la tumba… y continuó diciendo: -‘¿Quieren saber la historia del Periquito rofión?-

Mi hermano y yo estábamos sorprendidos, pues, este señor que apareció de improviso, quién sabe de cuál lugar, vestido como un viejo piloto de avión, se dirigía a nosotros con una fuerte voz, pero gentil y amable, y nosotros no sabíamos qué responderle. Entonces fui yo que, retrocediendo un paso, le dije: -‘Sí, por favor, señor, cuéntenos qué fue lo que le sucedió así tan grave a ese periquito’.-

Respondí así por la gran curiosidad que me había causado este señor… y porque pensaba que era un piloto, porque estábamos a la orilla del llano del aeropuerto de Santiago… donde hoy día está el CRUV.

-‘Pues, siéntese allí, que ahorita le narro el cuento’. –Así nos dijo el viejo aviador y nosotros obedeciéndole nos sentamos en la tierra, frente a la tumba del periquito… y él comenzó a echarnos el cuento de esta manera:

‘Eran las fiestas de Santiago Apóstol y en este mismo lugar donde nos encontramos sentados se habían reunido todos los animales de Santiago y los venidos desde los caseríos cercanos… las fiestas patronales estaban en todo su apogeo, fue así que, como a las tres de la tarde, los animales se agruparon en forma de círculo, como si fuera una barrera, debido a que se iba a realizar la gran competencia entre los animales con plumas más fuertes de la región…

En el centro de la barrera se colocó una pajita de faragua… el desafío consistía en subir lo más alto posible en el cielo y tirarse a recoger la pajita sin tocar el suelo.

Y fue así que llamaron a Gallo Galo como primer participante… todo el mundo aplaudía al Gallo, que dio la vuelta para hacer ver sus bellas alas… pero en ese momento entró el Periquito y comenzó a gritar a los jueces y al público: ‘Déjense de pendejadas… el más berraco aquí soy yo, el mejor competidor que existe en todo Veraguas… y qué va compa… a estos gallos me los jarto uno cada mañanita’.- No había ni siquiera terminado de hablar cuando el público, molesto por tanta arrogancia, le comenzó a gritar groserías y bastó eso para que el juez Gallote agarrara al Periquito por las patas y lo alejara del centro de atención… y así el Gallo Galo comenzó su exhibición, subiendo en el aire… 1 metro, 2 metros, 3 metros… y se lanzó rozando el suelo y cogiendo la pajita… y la gente en delirio aplaudiendo al gran héroe.

Y así llegó un Palomo blanco que, abriendo las alas, trataba de embrujar la platea, que lo admiraba con mucha reverencia… pero de repente entró el Periquito y se puso al lado del Palomo y comenzó a gritar: ‘Déjense de pendejadas, el más berraco aquí soy yo, el mejor competidor que existe en todo Veraguas… y qué va compa… estos palomos me los como dos cada mañanita y uno en la tardecita y si no me creen se los demuestro de una vez!’. Y… una vez más, el público molesto comenzó a gritarle y a tirarle cosas y llegó el juez Gallote… lo agarró por el pezcuezo y se lo llevó… El Palomo comenzó a volar… subiendo 3 metros, 4 metros y los presentes aplaudían, a 7 metros y se lanzó con toda la fuerza que tenía, bajando con un acrobático vuelo, agarrando la paja de faragua, rozando el suelo y subió en vuelo… los animales en delirio aplaudían la hazaña del Palomo…

Y fue así que al centro del escenario apareció un Gavilán Pío Pío de color amarillo… y las gallinas culecas, las palomas estremecían sus alas y las titibúas comenzaron a cotorrear entre ellas. El Gavilán era un bellísimo ejemplar y comenzó a tirar besos a la platea… pero… cuando menos se lo esperaban… llegó el Periquito corriendo y se puso a gritar: ‘¡Noooooo, qué va compa!.. de estos gavilanes me como tres cada mañanita y uno en la tardecita y si no me creen se los demuestro de una vez… y es ya!’… los asistentes bravos comenzaron a protestar y a gritarle groserías al Periquito… y… llegó el juez Gallote agarró al Periquito por el pesquezo… pero, cuando se lo iba a llevar, el Gavilán Pío Pío alzó la mano y pidió al público que lo escuchara… ‘Si Tío Perico dice que es más berraco que todo el mundo, que lo demuestre ya… démosle una oportunidad’. Bueno, todos escucharon en silencio sin aprobar para nada lo dicho por el Gavilán… entonces, el juez Gallinazo se acercó al centro de la escena y dijo, mirando a los ojos al Periquito… ‘Si tú eres el mejor, demuéstralo’… y liberó al Periquito, que comenzó a repetir: ‘Déjense de pendejadas, el más berraco aquí soy yo’.- Y el Gallote le gritó: ‘¡Cállate y demuéstralo!’…

El Periquito, con sus alitas pequeñas, comenzó a subir 50 centímetros… y los animales comenzaron a reír. El Periquito subió de una vez a 5 metros, pero se veía que estaba en dificultades y los animales que se morían de la risa y el Periquito comienza a pujar y sube, sube… sube hasta 20 metros y los animales se quedaron asombrados… y comenzaron a gritarle: ‘¡Ya está bien, deja, deja y tírate!’, pero el Periquito, a pesar del gran esfuerzo y viendo que los observadores estaban sorprendidos de su gran hazaña, sacó coraje y siguió subiendo y subiendo, hasta que se desapareció en el cielo… no se veía más… Y los animales estaban sorprendidos, porque el Periquito había desaparecido en el cielo… de repente alguien gritó… ‘¡Allí viene, allí viene!’… y se ve un puntito en el firmamento, y poco a poco se comienza a distinguir al Periquito que venía cayendo a gran velocidad, sin controlar el cuerpo, girando en torno a sí mismo y gritando desesperadamente: ‘¡Echen paja, echen paja, echen pajaaaa!’.

<> Este artículo se publicó el 22  de enero de 2011  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Veraguas: área ideal para un aeropuerto internacional

La opinión del Periodista y Presidente de la Asociación de Becarios Fulbright de Panamá….

OCTAVIO  COGLEY
ocogley@gmail.com

Para la construcción de un nuevo aeropuerto internacional, se deben evaluar las ventajas comparativas y competitivas que reúne cada lugar del interior de nuestro país. Debe contemplarse una debida planificación, no para las condiciones que registra la región hoy día, más bien debe mirarse el futuro, pensando que el auge turístico con instalaciones modernas de hoteles, muelles para cruceros y nuevos resorts, llegarán a estas regiones del país. Igualmente, no hay que olvidar que un aeropuerto no solo mueve personas, también mueve carga y podrán ser muchas las compañías que se interesen por la exportación e importación de productos vía aérea y por la parte de encomiendas. Observando esas ventajas, Santiago de Veraguas reúne todas las condiciones y presenta el mejor perfil para la construcción de un nuevo aeropuerto.

Esta ciudad, que el presidente de la República, Juan Demóstenes Arosemena, quiso que fuera la capital de Panamá, crece rápidamente y de forma ordenada. Varios Centros Comerciales, un área bancaria con los más importantes bancos locales y extranjeros, la más extensa red de supermercados del interior, variadas actividades de entretenimiento y más de una docena de universidades, aparte de una excelente oferta de escuelas oficiales y privadas. Una vez más, como fue escogida para ser la sede de la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, Veraguas está llamada a ser la elegida para esta importante obra.

No se trata de los viajeros cotidianos que hay en cada una de las provincias, se trata de vuelos internacionales con miles de turistas que llegarían de forma expedita al centro del país y que así evitarán los tranques que se producen en la capital.

Santiago es el punto más equidistante de todos los sugeridos, a menos de tres horas de Panamá, a poco más de una hora de las principales rutas turísticas de la Península de Azuero, que es compartida por las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas. También está a una hora y menos, de los principales sitios de atracción de la provincia de Coclé y es la más cercana a los atractivos de las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro. T iene un organizado sistema de transporte que facilita al turista llegar a cualquier punto del área central. Cada media hora sale de la terminal de Santiago un autobús para la ciudad capital. Igualmente hay rutas hacia Chitré, Divisa, Ocú, Penonomé, Natá, Aguadulce, Las Tablas, San Félix, David y el resto de los distritos de la provincia. Santiago es una especie de ‘Hub del interior’ y en unos cuantos años, este transporte puede modernizarse y brindar un mejor servicio a los usuarios.

A esto hay que agregar que Veraguas es una joya en potencia, tiene la isla más grande de Pacífico americano, Coiba, además de otras vírgenes y atractivas islas, que están en pleno desarrollo de proyectos, como Leones, Cébaco, Gobernadora, Coibita y otras de menor tamaño, pero que de seguro se convertirán en un atractivo turístico.

Veraguas tiene a la gran Bahía Onda, que pronto será uno de los lugares que más turistas atraerá y que está cerca de Coiba. Ahí pernoctó el presidente de los Estados Unidos Teodoro Roosevelt y han llegado otras grandes figuras actuales que han adquirido propiedades en la zona. En esa misma área está uno de los lugares más visitados por turistas que practican el deporte de la pesca, Banco Aníbal, y quienes pagan miles de dólares para estar ahí. También a pocas millas náuticas está Santa Catalina, paradisíaca playa, calificada en el séptimo lugar del Circuito Internacional de Surfing y que recientemente fue sede de uno de estos torneos mundiales. Ahí en esa misma ruta hay magníficas playas, como Caleta Caimán en la isla de Cébaco, el Banco e Icaco. Si se toma hacia el Sur, por el lado veragüense de la Península de Azuero el visitante se encontrará con más de media docena de playas, como La Reina, Malena, Torio y otras, sin olvidar los humedales de Montijo, los más importantes de la región.

Pero eso no es todo, al Norte también hay un gran potencial, San Francisco, Santa Fe y Calobre ofrecen sitios de inigualable belleza con áreas que sobrepasan los mil doscientos metros sobre el nivel del mar, con excelente clima. Ahí en esa área se encuentra la iglesia colonial de San Francisco de la Montaña, los pozos termales de Calobre, la costa que en 1502 visitó Cristóbal Colón y que tiene playas similares a las que hay en la Costa Abajo de Colón o en Bocas del Toro.

Además, esta provincia cuenta con excelente capacidad hotelera y se están construyendo nuevos y modernos sitios de hospedaje; sin olvidar la posibilidad de que pronto se pueda contar con un circuito de arte, que de ser apoyado por las autoridades locales y nacionales, podría constituirse fácilmente, porque las obras están ahí, la basílica menor de Atalaya, que cuenta con magníficas pinturas religiosas en su nave central, el aula magna de la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, que tiene en sus paredes obras de inigualable valor, pintadas por Roberto Lewis, quien también es el autor de las pinturas que vemos en el Teatro Nacional y en la Presidencia de la República. Los recientes cuadros de la Universidad de las Américas, UDELAS, pintados por el reconocido pintor veragüense Aristides Ureña Ramos, la profesora Zulayka de Morales y otros reconocidos pintores. Este circuito de arte, puede finalizar con una visita a la iglesia Colonial de San Francisco de la Montaña, con su estilo Barroco Rococó, utilizado en la talla de las figuras religiosas.

Hay muchas más razones para que Veraguas sea la sede de este importante aeropuerto internacional; queda que unamos fuerzas, para que sea considerado, y de seguro, como en otros proyectos, compartiremos los beneficios con los habitantes de las hermanas provincias vecinas, que también verán impactados sus índices de desarrollo humano.

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<> Este artículo se publicó el 27  de dicembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Santiago se merece celebrar su cumpleaños

La opinión del Ingeniero Agrónomo…

 

EDWIN  SILVERA
easilvera24@gmail.com

 

 

Así como los seres humanos, las ciudades igualmente nacen, crecen, se desarrollan y sufren tanto, que hasta mueren. Nuestros pueblos, incluyendo, por su puesto, a la capital del país, tienen su historia, su fecha de nacimiento, es decir, su día de fundación.

Con la llegada de Cristóbal Colón a nuestras tierras, se inicia el proceso de fundación de asentamientos estratégicos para facilitar la administración del territorio conquistado.

Considero, que aparte de Santiago de Veraguas, todas las otras ciudades y pueblos del país tienen su fecha de fundación oficializada y, por lo tanto, celebran cada año un aniversario más de su natalicio.

No es que no haya información al respecto, se ha investigado y se tienen dos posibles fechas de fundación de Santiago de Veragua. El cronista Juan Diez de la Calle, en su obra ‘Colección de Documentos de la Historia Eclesiástica y Civil de América’, precisa que la ciudad de Santiago de Veragua fue fundada el 23 de octubre de 1621.

Otros testimonios acerca de la existencia de la ciudad de Santiago la vieja, como se le llamó en documentos coetáneos dan informes sobre su traslado en 1637.

Quiero emplazar a dos historiadores santiagueños con gran trayectoria, así como a la municipalidad, a que de una vez por todas definan esta penosa situación, que después de cuatro siglos mantiene a los santiagueños en un abismo histórico.

Me refiero a la historiadora Esilda Botello y al también historiador Guillermo Estrada. ¿Quién más que estos dos ilustres santiagueños, para presentar el proyecto ante la municipalidad, a través del cual se propone de acuerdo a las investigaciones, ensayos, tesis y escritos referentes al tema, la fecha oficial de fundación?

Por otro lado, la municipalidad (alcalde y representantes de corregimiento) no debe desaprovechar esta oportunidad de entrar a la historia como las autoridades que aprobaron por unanimidad esta moción o proyecto de gran trascendencia para la comunidad santiagueña.

La incertidumbre es grande y sería un gran regalo para todas las generaciones que, a través del tiempo, desde los inicios de Santiago como comuna en el siglo 17, han dejado su legado a la hoy presente generación de habitantes de la ‘Diosa del Interior’, Santiago de Veraguas.

Vale la pena señalar que no se debe confundir el 25 de julio de cada año, día en que los santiagueños celebramos las patronales a nombre de nuestro santo, Santiago Apóstol.

Una cosa es la fiesta patronal y la otra es celebrar el día en que se fundó el poblado de Santiago de Veraguas.

Se conocen los aportes de los doctores Osorio y Molina, pero lo medular del asunto es que si nadie toma la decisión de oficializar una fecha para poder celebrar el cumpleaños de nuestra cuidad, seguiremos inmersos en este laberinto y la incertidumbre seguirá reinando por los siglos de los siglos, amén.

Debe ser un reto, no solo para los emplazados como historiadores y las autoridades del distrito, sino que debe haber un marcado interés de la sociedad en general. El historiador Guillermo Estrada y la profesora Esilda Botello, están meramente capacitados para tomar esta decisión y la municipalidad, como instancia indicada, no debe titubear para ponerle el sello de oficial.

De no ser así, soy de la opinión de que jamás sabremos el día del nacimiento de nuestra pequeña madre patria. Con esta petición me lavo las manos y dejo mi conciencia tranquila hasta el día en que parta de este mundo, que sea a otros a los que juzguen, pero no a mí persona.

<> Este artículo se publicó el 21 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

El regalo de tío Alexis

Un relato del artista veraguense residente en Florencia, Italia…

ARISTIDES UREÑA RAMOS
aristides_urena@hotmail.com

Tío Alexis manejaba ambulancia como piojo pegado a molleja de gallo. Él había abandonado el duro trabajo de corte y tala de árboles, allá en las tupidas selvas del Darién y de las cordilleras de Veraguas, para aprender un trabajo que fuera digno de un cristiano. Por eso había bajado de la montaña, para trabajar en el Hospital de Santiago en la misión de transportar gente herida, gente viva, como también muertos por todos los puntos cardinales del distrito de Santiago.

Cada vez que me encontraba con tío Alexis, en las noches oscuras de lluviosos inviernos, cuando andaba distraido por mis travesuras de adolescente estudiantil, me gritaba con voz autoritaria y paternal:

—‘¡Ey!, ¿qué estás haciendo por aquí… a estas horas de la noche?’—, y yo le respondía que nada, que estaba caminando, regresando para la casa, él se acercaba y con la cara ‘amarrada’ me decía: —‘Anda para tu casa de una vez, si no quieres que te agarre a rebencazos’—.

En la casa grande de la central, allá por calle tercera, donde vivían mis abuelos, no pasaba fiesta ni ocasión para reunir a toda la familia y celebrar con música y comida, con sodas y galletas, con guitarras y marimbas, piano eléctrico y violines la alegría de dichas fiestas… En la casa grande de mis abuelos, en ocasión de fiestas, nunca hubo tocadiscos, traganíquel ni radios a todo volumen, porque lo que nunca ha faltado en mi familia son los músicos, instrumentos musicales y cantantes que alegren nuestros encuentros… Así que esas ocasiones se transformaban en verdaderas veladas, donde se bautizaban los nuevos talentos que surgían en el seno de la familia, momento propicio para el debut de los más pequeños, que se destacaban en el canto y en el toque de instrumentos musicales.

‘Mírala cómo baila, pegadita de los hombres’, esta fue la única canción que oí cantar a mi tío Alexis y la cantaba desentonada y fuera de ritmo, nunca lo escuché cantar ni lo vi tocar algún instrumento, él nunca aprendió o no le enseñaron… en cambio mis otros tíos hasta violines y mandolinas aprendieron a tocar.

—‘Si ninguno lo saca, lo saco yo de ahijado’—. Así tronó la voz de tío Alexis, que con el dedo índice señalaba el piso, como queriendo poner límite a los cuchicheos familiares.

—‘Lo saco yo… y eso es ya, de una vez’—… y fue así que a los 13 años yo pude contar con un padrino verdadero, aunque era de CONFIRMACIÓN, porque a mis padrinos de bautismo nunca los conocí, pese a los esfuerzos de mi madre, que me decía y repetía que eran un italiano, del que nunca más se supo de su paradero; y una tía montijana, que se fue para México y no regresó.

Y llegué a los 18 años… y tío Alexis, que se encontraba en ese entonces de vacaciones en la capital de la República, me mandó a buscar, diciendo que quería celebrar mis 18 años con un gran regalo y que era muy importante..:

—‘Báñate bien, ponte la mejor ropa, la más bonita que tengas y los zapatos que usaste para la graduación de bachiller en el Urracá’—… y yo obedecí de una vez, visto que en juego estaba mi misterioso regalo de cumpleaños.

Tío Alexis me llevó en carro con aire acondicionado y me dio cervecita bien fría, paseándome por toda la ciudad capital, pero el maldito frío que me producían el aire acondicionado y las heladas cervezas no me dejaba ni hablar… hasta que llegamos al lugar donde mi tío me iba a dar el regalo:

—‘¿Sabes dónde estamos?’—. Yo vi que era un restaurante con brillantes luces de neón, azules y rojas, pero no le respondí, entonces me pregunta rápidamente: —‘¿Conoces este lugar?’—, y para no quedarme atrás le respondí con entusiasmo que sí sabía, que estábamos por entrar a un restaurante a comer. Y él comienza a reírse y me grita:

—‘¡¿Un restaurante?.. restaurante donde se come mucha micha de pelo!’—, mientras seguía riéndose… acabábamos de llegar a la famosa La Gruta Azul, mi regalo de 18 años.

—‘Venga acá, déjese de agüevazones, no sea pendejo y demuéstrele a esta señorita, lo que sabe hacer un verdadero santiagueño’—. ¡Ábrete, Tierra!, delante de mí había una mujerona de cierta edad, que hablaba con acento extranjero, caderona, trigueña, una que del bello menester era experta, una profesional en tal materia.

Tío Alexis se había dado cita con sus compañeros de parranda y la gallada, con tanta bulla que hacía, demostraba el inmenso entusiasmo por la gran hazaña que yo tenía que cumplir.

—‘Anda, entra con ella al cuarto, que está todo pagado’—, empujándome junto a la mujer dentro del oscuro cuarto.

Y me encontré dentro de la habitación sin saber por qué, delante de la señora extranjera, que sonreía con malicia, quien, tomándome de la mano, me acerca a un lavamanos viejo, sin espejo, donde había un jabón verde claro y me invitó a sacar mi pene… y eso hice.

—‘¿Es la primera vez?’—, me preguntó la señora, mientras me lavaba rápidamente el pene, con la espuma de jabón… y yo no sabía qué contestar, pues, el frío del aire acondicionado, de las cervezas heladas, de las manos de la señora y la embarazosa situación me quitaban toda la fuerza necesaria para una erección, y sé que ella eso percibía… y no pude contestar su pregunta, solo me limité a darle una tímida sonrisa.

—‘No se preocupe paisa, que ahora me encargo yo’—, me dijo.

La puerta del cuarto era más chica que el marco de la misma, por eso quedaba una especie de ventanilla abierta en la parte superior, por donde veía la cabeza de mi tío Alexis, quien se acercaba para escuchar lo que estaba sucediendo dentro del cuarto y en una de esas me gritó:

—‘¡Ahija’o!, hazle sentir lo arrechos que somos los Ramos, para que ella recuerde este momento toda su vida’—. Y la señora se dirigió al lado de la cama y comenzó a desnudarse… y, poco a poco, comencé a ver el físico no muy joven, cosa que no me ayudaba mucho en mi fantasía erótica… Entonces, cogí coraje, la invité a sentarse y le propuse un pacto… más bien, le rogué que me ayudara a salir de la bochornosa situación, que fingiera hacer el amor conmigo, cada vez que mi tío Alexis y la gallada se acercaban a la puerta, y ella aceptó… pero la recompensé con el poco dinero que tenía, tres balboas con cincuenta centavos… todo mi capital.

Se oía a mi tío Alexis que se acercaba a la puerta y gritaba:

—‘¡Ey, potrillo santiagueño, dale, dale más duro, que la estás matando de gusto’—, y la señora y yo gemíamos con falsos gritos de placer cada vez que los veíamos acercarse… hasta que la experta mujer me avisó que podría bastar ya, que podíamos terminar la farsa y salir del cuarto.

Al día siguiente me encontré en las afueras de la capital, por la avenida Ancón, pidiendo bote para Santiago, pues, el dinero del pasaje se lo había dado a la señora de La Gruta Azul. Llegué después de 10 horas de camino, en un camión, arriba de una carga de sacos de cemento, cansado y estropeado, pero contento de haber cumplido con mi padrino Alexis, con toda su gallada y, sobre todo, por haber dejado en alto el HONOR DE MACHO de todos los santiagueños y de los hombres de mi familia.

<> Este artículo se publicó el 11 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

‘Identidad’ (¿?): un pueblo creado bajo los apodos o sobrenombres

La opinión de…

ARISTIDES UREÑA RAMOS
aristides_urena@hotmail.com
A Pedro Luis Prado S.— Somos muchos los que, con serio empeño, cuestionamos sobre altos conceptos de homologación las raíces y la identidad, un debate abierto en el tiempo… junto al amigo de pluma Manuelito Orestes Nieto, en fugases discusiones, abrimos ventanas en el tiempo. Te dedico este ELENCO empaquetado en cartucho, con sabor a concolón, un rebencazo para despertar la curiosidad, para que vivas un pueblo creativo que construye su identidad.

Santiago, 23 de noviembre de 2010.— Apenas usted llega a la Terminal de buses de Santiago, ve el continuo ir y venir de personas ocupadas en el trasporte de personas y cosas… este hormiguero de humanidades en movimiento parece un caótico CIRCO de un pueblo que se ha quedado chiquito para tanta gente. Mi mirada, en su curioso observar, es guiada por los indiscutibles olores, que penetran en la profundidad de mis entrañas, despertando aquellos recuerdos enterrados, únicos e irrepetibles de esta ciudad.

—‘¡Ey, Perico, Pata de palo, bájate esas vainas!’, grita un agitado trabajador uniformado de la compañía de trasporte, los gritos acompañan la acción de descarga de las maletas, que continúan así: —‘Boca de zuiche vente pa’cá’—. Y me doy cuenta de que sí es verdad… estoy en mi Santiago querido, pueblo creado bajo los apodos o sobrenombres.

Al alejarme de la Terminal de buses, comienzo a recordar un interminable ELENCO de apodos, con el cual cuenta mi ciudad, y en mi mente enumero a mi familia: el Líder, la Gallina culeca, para mis padres; Cuándo canta el birulí, Wuarifundango, Nazará cara cafá, Fra pincel (yo), Arroz dormido, Tutito, Come caliente, sor Tita, Cholo matapollo, Monina, Bolonchón, la Chata, Pildorita, Coconut’s para mis 13 hermanos y yo…

Los que evocan historias del pueblo: Abusión, Policarpios, Perico, Malanga, Califa, Muñiri, Chinclé, Matón de yegua, Cacique mée, Garrotillo, Ñeñe plaó, Matraca, Caliche…

Y para no quedarse atrás de los famosos políticos capitalinos como: el Toro, Bimbín, la Chola, el Perro, el Loco y Patacón; los políticos del patio usaron sus nombres en campaña electoral como: el Chavo, Chalo, Porky, Cachete, Bolita. A ellos les sigue el elenco de intelectuales veragüense como: Chico perico (C. F. Changmarín), Cabeza de huevo (A. Herrerabarría), Tuntuneco, Cachito, Tres metros, Gato solo, Soldadito de plomo, Tom Jones, Ojito de leche, Güeso de micha, Escopeta, Guarxel.

Un ELENCO de apodos con referencias sexuales como: Picha seca, Paja, Borrador, Sapo de micha, Culo pecho, Pelo de micha, Picha de corcho, Culo de pato, Tripa de culo, Pico de mula, Polvo loco Macló, Picha de oro… Con referencias a la Zoología: Mataperro, Mapache, Pichón de policía, Gallote, Grillo, Topo, Vaca loca, Pechuga de burro, Conejo, Caballo viejo, Perico, el Puma, la Gata, Mangote, José gallo, Zorro viejo, Ciro puerca, el Potrillo, Juan yegua, Coyote, Sapito chi, Culo de avispa, Mario víbora, Noneco, Iván puerca, Lagarto para’o, Sapo trucha.

Personajes de la radiofonía local como: ña Duba, ño Gerto, Mano Baristo… De las respetables familias ‘aristocráticas’ santiagueñas: niña Manango, niña Gata, niña Bicha, niña Susanita. Todos apodos cariñosos para identificarse entre los paisanos, como para la Normal, sor Yeye; para los más pudientes, como: Hitler, Ganancia, Cocoña… y la fantasía del ELENCO no tiene límites, siguiendo con: los Burros de la calle, los Mangueras, los Picha seca, los Puercas, los Corn flakes, los Ñopos, los Guarina, los Pingües, los Zorros…

Continuando con una serie interminable de fantasiosos apodos, como: Bonito pa’ verga, Puyé ye papa, Mentirita fresca, Arma’o en chácara, Foto de jediondo, Tamal mal amarra’o, Cholo güebón, Pisa candela, Ñato, Balomba, Chicharón, Checherito, Flatia’o, Cholo Winetú, Culembo, Facio, Conclá, Mofle, el Siete, el Sheriff 4 plumas, Calimán, Ojo, Chiquitín, Bodega, Manito pingüé, Momia, Pan de pasa, Pan de dulce, Payaso chispa, Pecho de lata, Mondonguera, Nene chiquito, Nene grande y Nene a mitad, Pirichanga, Un cuarto para las doce, Punto y coma, Galope, Chingo, Patacón, Cabezón, Mocho, Pato de palo, Pellejo; a personajes populares, como Kan kan, Tiki, Salsa, la Turca, Mazinger, Chucha de hierro, la Macana, la Guaricha, Flecha, Río feliz, Media micha, Pedrito…

Y el elenco sigue con Chinclé, Vaquerito, Geñito raspadura, Bolongo, José Joe baby, Guacho de loro, Micho quema’o, Veneno, Satanás, Cholo, Guanrule, Mollín, Pulgar, Papaye, Centavo, Chola mía, Billy black, Rami, Cabeza de piano, Chichi, Zanja madre, Aguas negras, Ñopa mano ñeque, Fran mée, Cuchillo largo, Coche viejo, Toño peseta, Califa, Babimbo, Matón de yegua 1, Matón de yegua 2, Juan boliche, Ñeca, Chemero, Perro envenena’o, Tomorrow, Juan teléfono, Picuiro, Even Majay, Pinkay, Flaco mello, Flaco yegua, Cabeza de clavo, Panchita, Tito mojón, Sin pescuezo, Payiyo, Pescuezo de lata, Pescuezo de litro, Chalín, Eva leva… y el ELENCO continua enriqueciéndose de una cultura popular que evoca a través del APODO o SOBRENOMBRE el vivir de un pueblo —mi pueblo—, donde las voces vivas, pese a las adversidades, proyectan, a través de un simple ELENCO, su propia identidad.

<> Este artículo se publicó el 4 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Veraguas: sede del aeropuerto internacional

La opinión del Educador….

VICENTE A. CABALLERO DÍAZ
chente-3406@hotmail.com

La ciudad de Santiago es una urbe en movimiento, hospitalaria y progresista. Sin adentrar en su historia, que arranca por los años de 1502, con la llegada de Cristóbal Colón, quedó demostrado su valor estratégico como ruta internacional para Panamá y Centro América que se realizaba a lo largo y ancho de su geografía.

Pues, hoy día, la provincia de Veraguas se localiza en el ombligo central de la República de Panamá, con el privilegio mundial de ser la única provincia bañada por los dos océanos: el Atlántico y el Pacífico, para contar con 395.7 kilómetros de costas. Tiene la isla más grande del país y Centroamérica, que lo es Coiba, declarada por la UNESCO patrimonio de la Humanidad. En total, son 40 islas, donde puede proyectarse el turismo.

Los españoles con cierta precisión, supieron escoger el sitio que sirvió de enclave a esta progresista ciudad, visitada constantemente por comerciantes de las provincias de Coclé, Herrera, Los Santos y Chiriquí, unos con mayor intensidad. Se levantó la ciudad en una extensa planicie, equidistante a la cordillera y a las costas. Siguiendo el lema aristotélico: ni muy muy, ni tan tan. Esta condición sui géneris la ubica ventajosamente, dentro de las diferentes opciones, libre de otros elementos que afectan directamente, a la aviación nacional e internacional, factores que servirán de diagnóstico por los técnicos y expertos, quienes tendrán que tomar la decisión histórica sobre el sitio más congruente para levantar este megaproyecto en el interior del país.

Tiene un extraordinario puerto internacional en Bahía Honda, que, en un futuro próximo, rendirá sus frutos. Una provincia, además, rica por su gente, que es un mosaico del país y, particularmente, por la cultura originaria expresión de nuestra identidad nacional.

Ocupa la provincia el tercer lugar en la República, en cuanto a su superficie terrestre y población. Su ventajosa posición geográfica, punto de encuentro de las rutas del transporte nacional, de Centro América y América del Norte, han incidido en su inesperado crecimiento. La carretera Panamericana, que parte a la ciudad en dos mitades, ha contribuido en el crecimiento habitacional y, por ende, del comercio y la industria. En el aspecto político administrativo, en el rubro de la educación, con la creación de más de 12 universidades, apunta hacia un proceso de acrecentamiento cul tural, lo cual merece un tratamiento especial. Santiago es un Centro Bancario por excelencia, y este fenómeno, único en el interior del país, es indicativo de la pujanza del sector industrial y comercial, acoplado al rol que ocupa el Ministerio de Desarrollo Agropecuario en el interior y otras instituciones.

Sin ninguna pose chovinista, se hace necesario elevar los juicios de valores y ponderar en su justa medida los diferentes lugares pertinentes, para la ubicación de dicho aeropuerto, mirando el presente político y sin intereses personales y sórdidos, sino el futuro de país, inmerso en este perentorio cambio de la economía panameña.

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<> Este artículo se publicó el 3 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.