Educación: El gran reto panameño

La opinión del Auditor y Escritor….

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Julio A. Stoute

La reciente incorporación de cambios curriculares al sistema educativo panameño era una conclusión esperada. Todo apuntaba a que debían hacerse urgentes modificaciones a nuestro sistema educativo. Las cifras estadísticas gritaban a los cuatro vientos que el nuestro, era un sistema enfermo, obsoleto y que carecía de visión futurista.

No hace falta decir los grandes traspiés que daba la educación. Todo se traducía en fracasos escolares, deserciones, falta de preparación adecuada y bien orientada. Numerosos estudios dan cuenta de ello. Comisiones, diagnósticos y foros lo ponían en evidencia.

Ahora bien, no faltan quienes apunten con el dedo acusador a una u otra parte señalando culpas y esgrimiendo razones. Muchas de peso y otras totalmente descabelladas. Pero mientras nos quedamos en las meras especulaciones, el año escolar ha comenzado, el futuro de la patria está en las aulas y espera relevar nuestra generación con algo más que un conocimiento mediocre. No compartir la preocupación sensata de educar bien para progresar como nación es tener vendas en los ojos. Más, cómo compartir, si los que directamente intervienen para forjar el futuro de la patria se encuentran divididos y algunos entienden la necesidad del diálogo y otros condicionan ésta necesidad del país. Si se toman medidas y no se les toma en cuenta es ser autoritario. Y si se les llama al diálogo es demagogia.

Muchos se preguntan ¿qué quieren? ¿Aumentos salariales, medir fuerzas o simplemente un protagonismo? El gran reto es la educación, porque la violencia descomedida que se vive y muchos males sociales, se desprenden de la falta de ésta.

Pensar de manera correcta y equilibrada, analizar tus ideas, tus palabras, ser creativos, intuitivos y demás, denota una buena educación. Lo que conlleva a cometer menos errores y salir adelante. Progresar. Pero sembrando la desconfianza, la duda, la incertidumbre frente al cambio, solo lograremos caer en el abismo de la ignorancia.

Analicemos bien nuestras acciones para no caer en posiciones de negación. La huelga y otras medidas populares son válidas, pero utilizadas en el momento oportuno y para cosas que valgan la pena. Abusar de éste recurso, solo causara el desgaste de quien llama a utilizarlo indiscriminadamente. En las aulas está nuestro futuro.

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Este artículo  fue publicado el 17 de marzo de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Consultas populares

La opinión de…..

Jimmy Papadimitriu

Es una lástima que la oposición irresponsable ataque al Gobierno, aún a sabiendas de que están perjudicando a todo un pueblo. Esto sucede con los fanáticos de la oposición por oposición, cuando les duele que el Gobierno esté resolviendo los problemas del pueblo, que por decenas de años no han sido resueltos; porque les duele que este Gobierno esté cambiando a Panamá para bien de su pueblo.

Sí, este Gobierno sí está cambiando a Panamá: con la reforma tributaria, cambiamos que antes una bicicleta sí pagaba impuestos, pero los yates y los aviones no pagaban impuestos y ahora sí pagarán, y no importa que el Presidente tenga un yate o un avión.

Hoy estamos haciendo una reforma curricular para adecuar la educación a las necesidades del país, para que los estudiantes salgan mejor preparados y tengan mejores posibilidades de conseguir empleos y puedan enfrentar mejor la vida.

Hoy estamos cambiando el viejo, peligroso y oneroso sistema del transporte público de pasajeros, de los diablos rojos a un sistema de transporte moderno, cómodo y seguro, como se merece nuestro pueblo.

Hoy estamos ayudando a los adultos mayores de 70 años con B/. 100 mensuales para que vivan mejor.

Hoy ayudamos al bolsillo de los padres, el primer día de clases, para que sus hijos tengan libros, uniformes, mochilas y útiles escolares para que puedan estudiar mejor.

Hoy vamos a ayudar a los estudiantes todo el año escolar con la beca universal de B/. 180, para que los padres puedan mejorar la educación de sus hijos durante todo el año escolar.

Hoy vamos a declararle la guerra a la inseguridad con la creación del Ministerio de Seguridad Pública, y la atacaremos desde su raíz en todos los frentes: con la generación de empleos, con educación, ayuda familiar, mejoras en los barrios, orientación religiosa a los pandilleros para que elijan una vida mejor.

Con la construcción de Curundú, cambiaremos la vida a sus habitantes; con el bono de B/. 5,000 para las viviendas populares y con bajos intereses, para que el pueblo pueda tener un hogar decente; con los Minsa Capsi (centro de atención primaria de salud integral), para ayudar y mejorar la atención a la salud; con la construcción de importantes carreteras, aeropuertos; con el mayor impulso al turismo, con la realización de los Juegos Centroamericanos… Así estamos cambiando a Panamá para bien de todos.

También el cambio está en marcha con la última propuesta de realizar consultas ciudadanas, todos los años, para que el pueblo se exprese “libre y directamente” sobre temas de su interés y en temas de interés nacional; le estamos abriendo más puertas a la democracia, a la libre expresión, queremos que Panamá sea más democrática, más libre.

Sin embargo, los únicos que han sido dictadores y que realizaron la única consulta popular para quedarse en el poder, para sorpresa de la gran mayoría de los panameños, utilizan la “teoría de la conspiración” para intentar debilitar o destruir la propuesta presidencial de la consulta popular, diciendo que el Presidente solamente lo quiere hacer para quedarse en el poder. ¡Mentira!, el Presidente ya lo ha reiterado que cuando acabe su mandato se va a casa, que está en contra de la continuidad en el poder, que está en contra de la reelección inmediata.

La única verdad es lo que quieren hacer y hacen los falsos líderes del PRD, porque les duele. Les duele, a sus intereses personales y políticos, que el Gobierno del cambio esté en conjunto con el pueblo haciendo un mejor Panamá.

Sí estamos cambiando a Panamá, sí estamos caminando en los zapatos del pueblo, sí estamos poniendo los intereses del pueblo primero, y si eso les duele en el alma a los opositores fanáticos, por eso nos atacan, sin medir las consecuencias perjudiciales para el pueblo, pues continúan solamente pensando en sus intereses personales y políticos.

Sí, el cambio está en marcha, sí: “juntos haciendo un mejor Panamá”.

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Artículo publicado el 17 de marzo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.