Amigos

La opinión del sacerdote jesuita…

 

Rosendo Torres 

 

¡Extraño! Con facilidad llamamos “amigo” a cualquiera para llamarle la atención para decirle o avisarle algo.   Pero eso no quiere decir que sea amigo. Ser amigo es algo sumamente serio. De esto nos damos cuenta con los años.
De jóvenes sin compromisos serios, hacíamos amigos en cualquier sitio y con cualquier motivo. Recuerdo a alguien decir en tiempo de los militares:  “el es amigo mío, chupamos juntos”, aunque después el militar ni siquiera lo recordaba.
Los golpes y situaciones de la vida como que van centrifugando las amistades. Conocidos muchos, amigos pocos.   Afirma todo esto ya que se acerca el Día de la Amistad, fecha fruto del convencionalismo consumista contemporáneo, la amistad que por supuesto tiene muchas interpretaciones subjetivas. “De amicitia” de la amistad escribió un ensayo Marco Tulio Cicerón y llega a decir de los amigos “aut invenit aut facit aequales “O los encuentra o los hace iguales. O como reza el dicho popular “Dios los crea y ellos se juntan”.

Grande y sublime debe ser la amistad cuando en el contexto religioso del Nuevo testamento, Nuestro Señor Jesucristo les dice a los Apóstoles: “Ya no los llamaré siervos, los llamaré amigos”.

Una transformación en el trato ordinario a una posición privilegiada y da la explicacion: “porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho” en el Evangelio de San Juan en al contexto del sermón de la Cena, (capítulo 15,v15). Es un tránsito a la intimidad al hacerlos partícipes de sus secretos.

Cuando una persona que dice ser tu amigo, y anda ocultando de ti sus cosas “secretas” eso no es amistad.   Se te confía sus secretos, cosas buenas y cosas adversas, sus filias y fobias, se puede pensar que estamos en amistad, si hay reciprocidad, aunque esto no significa que pensemos igual. Por otro lado se respeta la privacidad, “No abras tu corazón a cualquiera”, aconseja el Kempis.

La Sagrada Escritura en el libro del Eclesiástico (Qohelet) nos dice en el capítulo 6,v.14:  “El amigo es una defensa fuerte y quien lo halló, halló un tesoro”.    Un empresario con gran imaginación y audacia entró en un proyecto factible y todo funcionó bien hasta que por los factores y riesgos inesperados todo se le viene abajo y queda al borde de la quiebra cuando casi despechado recibe la visita de un antiguo compañero de escuela que le ofrece todo su apoyo no solo moral sino efectivo y logra salvarlo de esa situación y lo saca adelante y este exclama: “fulano sí ha sido un amigo”.    Se pregunta uno, ¿habrá todavía amigos así”.   La misma sabiduría bíblica nos dice en la Vulgata “ubt amicus fidelis quis inveniatur” ¿Dónde encontraremos un amigo fiel? El regalo más precioso es el de la verdadera amistad. La que no perjudica ni es interesada. El mejor amigo Cristo, el amigo que nunca falla.

<>Artículo publicado el  6 de febrero  de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

El ‘pele police’: vigilancia ciudadana

La opinión de….

Mauro Zúñiga Araúz

No me quiero convertir en promotor de un Estado paranoico, pero las evidencias abundan y los ciudadanos tienen el derecho de saber la verdad que se esconde detrás de ese “inofensivo” sistema de detectar a los que tienen cuentas pendientes con la justicia.

El pele police es un sistema de vigilancia de tecnología avanzada. La ingenuidad de algunos de que se actualicen los datos desvirtúa el significado de este moderno sistema de espionaje.    Es la primera etapa de la vigilancia. Ninguno de nosotros sabe lo que de nosotros está en el sistema, el que se está alimentando permanentemente.   Es una hoja de vida resumida en la que se van a incluir, si es que ya no se ha hecho, todas nuestras actividades públicas y privadas. El actual gobierno le está dando la connotación de miedo, como parte del nuevo arte.

La idea no es nueva ni nace en Panamá. Como hemos señalado, el sistema vigente crea un problema, para darle luego la solución que conviene a sus intereses. Hubo una época en la cual el secuestro de niños en Estados Unidos se hizo notable.   La solución que se ofrecía era que a cada niño se le colocara un microchip para así poder detectar su ubicación y rescatarlos.    ¿Quién se iba a negar? Por allí se empieza. De igual manera, la instalación de microchip a las mascotas es una práctica usual.

Uno de los objetivos centrales del nuevo orden mundial es el manejo de una sociedad sin dinero en efectivo.    Todas las transacciones han de hacerse a través de tarjetas, denominadas “inteligentes”, ya que en las mismas están registrados todos sus datos, incluyendo nuestros hábitos íntimos.   Las corporaciones transnacionales ya están utilizando estas tarjetas para espiar las actividades de sus empleados, por “razones de seguridad”.    Ya nos estamos acostumbrando a ese término. Cada vez que llamamos a la oficina de una multinacional se nos dice que esta conversación puede ser grabada “por razones de seguridad” y ninguno protesta.

En esa misma línea de la seguridad, cuando proliferen los secuestros se nos hará ver la imperiosa necesidad de que nos coloquemos un microchip por debajo de la piel.   En 1991 se lanzó la primera ofensiva publicitaria para la implantación de los VeriChip. Se ofrecía un descuento del 50% a las primeras 100 mil personas que se registraban.    Por pura curiosidad, la IBM, la compañía que está detrás de los VeriChip, también se encargó del sistema de catalogación utilizado por los nazis para almacenar información sobre los judíos en la Alemania de Hitler.

Los grupos de hombres fabricadores de ideas con técnicas de control mental, que en Estados Unidos está en el Instituto de Investigación Stanford y en Inglaterra en el Instituto Tavistock, han desarrollado lo que se denomina penetración de largo alcance, que consiste en la organización de bandas criminales cuyos delitos inundan los medios de comunicación con crónica roja, y atemorizan a la ciudadanía.    Se siembra en los hogares la idea de que la sociedad no está segura. ¿Cuál es la solución?, preguntará la gente a gritos. Colocarse un microchip, será la respuesta dada y aceptada con gusto y seguridad.    ¿Qué hay en ese pequeño aparato que puede pasar inadvertido? Todos tus datos, absolutamente todos.

Las crisis económicas que se están dando nos llevarán a la sociedad sin dinero en efectivo y al establecimiento de este nuevo orden mundial muy vigilado y controlado. Ellos suponen que toda información sobre tu vida es propiedad del gobierno.

La obligatoriedad de que cada auto tenga un GPS, política que está por implementarse a nivel mundial, y la existencia de satélites que vigilan a la gente las 24 horas al día forman, junto al pele police, del sistema de vigilar las actividades de los ciudadanos para detectar a aquellos que se desvían de los marcos de este nuevo orden, vale decir, los rebeldes e inconformes.    Esos que de una u otra forma no acepten ser los borregos de este nuevo orden serán excluidos y tratados como enemigos públicos. Los medios de comunicación a su servicio se encargarán de la tarea.

¿Quiénes creen ustedes que han estado como asesores de estos sistemas? El Departamento de Seguridad de EU contrató al antiguo jefe de la KGB, general Yevgueni Primakof, y a Markus Wolf, el hombre que con eficacia construyó el aparato de inteligencia estatal en la Alemania Oriental.

¿Se da cuenta, estimado lector, que ellos son blancos y se entienden y nosotros vivimos con miedo esperando que sean ellos los que nos den la solución?   El pele police es el primer paso… y todos contentos.

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<> Este artículo se publicó el 3  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/zuniga-arauz-mauro-j/

Respeto a la privacidad y a la dignidad humana

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La opinión de…

Claude Vergés

Hablar de valores está de moda frente a la violencia de las relaciones en la vida cotidiana. En el ámbito de los servicios de salud, la Ley 68 de 2003 y los cursos actuales sobre humanización nos recuerdan que el derecho a la privacidad de los datos médicos es un derecho fundamental de los pacientes, sobre el cual basan su confianza. Sin embargo, vemos que esta regla es constantemente violada por los medios de comunicación social, particularmente por las televisoras, cuando ubican a sus periodistas fuera de los cuartos de urgencia de los hospitales públicos.

Es preocupante que los médicos y las autoridades hospitalarias permitan la entrada de los representantes de los medios en los salones de operaciones y de cuidados intensivos, entregando las imágenes de pacientes que no le aportan nada al público general. Todos estamos orgullosos del éxito quirúrgico de los colegas cuando el objetivo es mejorar la calidad de vida de los pacientes, más aun cuando los pacientes se enfrentan a una patología rara y severa no vista antes en Panamá. Pero ese éxito, con sus dificultades y retos, debe discutirse en sesiones científicas para mejorar el conocimiento médico.

Otra cosa es transformar una cirugía en reality show que cultiva el morbo. El derecho a la información de los pacientes y de sus familiares no es el mismo para el público general, y este último debe entender que no debe hipotecar el derecho a la privacidad de las niñas y niños, para evitar que vivan toda la vida como “curiosidad” de la naturaleza.

La promoción de los médicos y de las instituciones debe darse en un marco de respeto a los pacientes. Recordando otro principio fundamental de la profesión médica que es la beneficencia/no malevolencia, debemos situarnos en el contexto social y cultural actual, en el cual las personas en situación de pobreza no ven otra salida que vender el dolor de sus hijos a los medios, para intentar salir de esta situación; o que viven su momento de gloria al estar en las noticias.

Debemos explicarle a los familiares lo que esto implica para el futuro de los niños, y ayudarlos a buscar soluciones en el marco de las redes existentes para que pasen de objetos a sujetos de su vida.

<> Este artículo se publicó el 5 de octubre  de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que a la autor,  todo el crédito que les corresponde.

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Los “pinchazos” a la conciencia

La opinión de la periodista ….

Judy Meana  

Estamos en la era de la privacidad compartida. Está de moda tener facebook, para comunicarnos con amigos y seres queridos; Twitter, para saber qué están haciendo otras personas; LinkedIn, con los perfiles u hojas de vida de profesionales; o YouTube, para los que son o quieren ser famosos. Las redes sociales que el Internet facilita, nos permiten acceder a información sobre personajes públicos y políticos criollos.

Este tema despierta pasiones y en mí, mucha curiosidad; porque recientemente fui víctima de alguien que se hizo pasar por mí en Facebook. Me enteré porque mis amigas me comentaron que habían aceptado mi invitación. Tuve que abrir una cuenta para denunciar que habían suplantado mi identidad y al cabo de tres semanas, el perfil falso desapareció; pero el “ladrón o ladrona” de personalidad, dejó su huella en varias páginas que han sido creadas para hablar de política.

Esto es tan sólo un espinita del inmenso rosal; pues si pone en Google el nombre de algún famoso del patio, encontrará chismes e información con fines difamatorios. No importan los sentimientos y mucho menos la vida privada. No existe eso del honor y la reputación.

Para colmo de males, me vienen ahora con la historia de que supuestamente están pinchando los teléfonos. Me llama la atención que quienes lo denuncian, expresan lo que piensan y lo que no piensan, a través de los medios de comunicación. Conozco a uno que puso en su contestadora: -“Hola este celular está interceptado, cuidado con lo que dice”. – ¿Tener cuidado con lo que se dice? A mi me parece que estos rumores de supuestas escuchas telefónicas, han generado un pinchazo a la conciencia. No soy maleante y no tengo miedo de aceptar que dije lo que dije; mi teléfono no está pinchado.

<>Artículo publicado el 21 de septiembre de 2010 en el diario El Panamá America, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

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Clandestinidad compartida

La opinión de la Periodista…

Adelita Coriat 

En este país parece reinar la anarquía. Son constantes las denuncias sobre pinchazos telefónicos, pero aún así continúan los abusos a la privacidad en completa impunidad.  El escándalo más reciente donde presuntamente el procurador Ceville ordena un seguimiento de las conversaciones de su personal dentro de la institución es solo una muestra de esta desfachatez.

Ábrego, el denunciante, afirma que los pinchazos los hizo desde los edificios de la institución. No solo eso, aparentemente el ex seguridad, tuvo acceso a los discos duros de las computadoras que Ceville estaba a punto de cesar en sus labores, todo esto por instrucción del mismo procurador.   ¿Cuántas otras instituciones efectúan la misma operación sin consentimiento de la Corte Suprema y que desconocemos los comunes?

Ábrego acepta conscientemente y sin asco que este tipo de prácticas, los pinchazos, son parte de su profesión cotidiana, en cambio Ceville, no logra aclarar a la sociedad, ni por respeto a su investidura, qué movimientos se hicieron dentro de su despacho a conciencia de que se trataba de un delito y que le podría costar el puesto. Una duda me asalta;  ¿si Ábrego salió de malas del SPI porqué Ceville lo reclutó como jefe de seguridad?

Entre líneas cualquiera pudiera predecir que un hombre que reconoce abiertamente, sin un abogado presente, que delinque sistemáticamente debe estar respaldado por algún interés.    Especialmente en momentos en que se está a punto de desenredar el caso de la procuradora separada Ana Matilde Gómez, por causa similar.   Los hechos simplemente confirman que en este país parece reinar la ilegalidad. La justicia terrenal es selectiva,   pero por lo general, la vida se encarga de sacar a flote hechos que en un momento se pensaban ocultos en la eternidad.   Actos cobijados en mantos con sabor a eterno poder, a inobservancia.

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Este artículo se publicó el  9  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Medios, moral y poder

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La opinión de la Psicóloga y Especialista de la Conducta Humana…

GERALDINE  EMILIANI

Los medios de comunicación están presentes en todas partes y todo el tiempo, y los responsables de la comunicación deben mantener un equilibrio entre las exigencias del bien común y los derechos particulares. Igualmente, la noticia debe ser bien analizada, porque puede controlar las creencias y actitudes y, por ende, la conducta de lo que se piense de tal o cual persona.

La información es condenable en la medida que atente contra la intimidad y la libertad de la persona, porque al devaluar la intimidad que no es algo que deba exhibirse porque sí, ésta se convierte en basura que es un paso previo a la destrucción total de la persona.

Sin embargo, cuando se trata de un problema ético y moral en la vida de un funcionario público y de jerarquía la situación cambia, porque, su moral privada forma parte de su personalidad, de su imagen, conducta y de su responsabilidad como ciudadano de este país, porque se tiene una única forma de pensar, de vivir y de creer. Si esto es así, y se desea combatir la corrupción no es justificable callar.  Entonces, un medio está obligado a publicar lo malo con claridad y objetividad, y denunciar las irregularidades y a enfrentarse a los poderosos, quienes deciden y actúan y cuyas actividades e ideas se observan y analizan.

La vida privada e íntima de una persona que es funcionario público debe ser de interés para la ciudadanía. Y, más aún, si ocupa o va a ocupar un puesto importante en alguno de los tres poderes del Estado.

Ahora bien, es posible que haya cometido alguna falta en lo que respecta a la ética de su profesión o en contra de los principios morales y los haya superado. Pero, siempre quedará el resquemor de que su comportamiento estará encaminado hacia el delito.

En una sociedad como la nuestra el morbo juega un papel importante en la mente del panameño, que muchas veces parece disfrutar y se entretiene con las desgracias de los demás. Además, el panameño por ser emotivo e intuitivo observa y manifiesta su inconformidad con facilidad, no perdona, pasa la factura y le encanta criticar y etiquetar a las autoridades que no actúan como debe ser y convierte a la critica en una forma de oposición y rechazo.

Cuando alguien está relacionado con el Estado y asuntos parecidos y se mete en el fascinante mundo del poder, y cuando abusa de él, es porque padece de deseos repulsivos y de intriga. El hambre de poder es la peor enfermedad que padece el ser humano, y pareciera que los sistemas estatales, nuestra cultura y sociedad fomentan esa enfermedad.

En virtud del poder, se le impone a nuestra nación una visión distorsionada de sí misma, desde su interpretación de las más íntimas emociones personales hasta su visión más grandiosa de las posibilidades humanas.

Si se vive en un estado de inconsciencia y cuando acceden al poder los instintos inconscientes, y se tiene la oportunidad de satisfacerlos valiéndose de la mentira, de la conspiración y de la traición, ¡huye!, porque te destruye. Y, si te vas a enfrentar al villano, hazlo con astucia y serenidad.  De esta manera es que se ataca a quienes ostentan de mala gana el poder.

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Publicado el 3  de enero de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Las llamadas de celulares y el internet ya no serán privadas

De las notas en Facebook de la Arquitecta….Gymara de Obaldía Brid

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Gymara De Obaldía Brid

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Las llamadas telefónicas de celulares, el uso correo electrónico y el acceso a Internet, ya no serán privadas
En un periódico de la localidad he leído que el Consejo de Gabinete, del presidente Ricardo Martinelli busca aprobar, para su posterior entrega a la Asamblea Nacional, el proyecto de ley que regula a las empresas operadoras de telecomunicaciones, para registrar y conservar los datos de los usuarios del servicio de telefonía móvil, fija y redes de comunicaciones de internet, lo que incluye a los usuarios de servicio de tarjeta prepago, lo que significa que las llamadas telefónicas de celulares, el uso correo electrónico y el acceso a Internet, ya no serán privados, ya que el Gobierno considera que estas actividades son de orden público y busca regularlos.

Me parece ridículo que en esta etapa de nuestra “Democracia”, todos los usuarios nos veamos ante la situación de que las empresas concesionarias, tengan una base de datos con el registro exacto del nombre de usuario, cédula de identidad personal o pasaporte, hora, fecha y duración de todas nuestras conversaciones de telefonía fija y de celular, y en el caso de las comunicaciones de Internet, éstas deban contar con la fecha, hora de la conexión, la descripción del servicio de acceso a Internet y hasta el momento en que el usuario se desconecte, absurdo desde todo punto de vista. El proyecto establece que estos archivos deberán mantenerse por un período de hasta 42 meses, según sea el caso.

En la actualidad existen en el Ministerio Público, procedimientos que permiten grabar, interceptar comunicaciones y pinchar teléfonos, “supuestamente” en el caso de sospecha de algún acto no acorde con el marco de la ley, ¿quién no ha visto y escuchado por televisión conversaciones que han sido interceptadas?   El último ejemplo lo vi en un programa del caso Murcia.
Una de las primeras acciones del gobierno anterior fue la derogación de las leyes MORDAZA, dimos un paso hacia delante, y ahora que?

Una de las razones con que se quiere justificar esta actuación, es la de prevenir o evitar atentados terroristas al Presidente de la República, nada más alejado de nuestra realidad, para ello fue creado El Consejo de Seguridad, que es el que debe dar inicio a estas investigaciones, y que tiene la posibilidad de filmar, grabar y entregar estas pruebas a las entidades correspondientes.   Si recordamos, parte de lo que se quiere hacer hoy, fué contemplado por el gobierno anterior dentro del paquete de los Decretos Leyes de Seguridad, los cuales prometió derogar el hoy presidente Martinelli dentro de sus promesas de campaña, adicional a esto al inicio del gobierno de Martín Torrijos, se lanzó la idea de crear una ley relacionada con el pincheo de teléfonos, y su gestor, un ciudadano de origen español, cuyo nombre no recuerdo en estos momentos, fue fuertemente criticado por las organizaciones involucradas con el tema de los derechos humanos y la libertad de expresión,   ¿Donde están hoy esas mismas organizaciones?

Si bien es cierto, el Estado tiene la obligación de adoptar las medidas pertinentes contra la delincuencia organizada y buscar los mecanismos que permitan la investigación, persecución y sanción de los delitos, y se que los datos registrados y conservados servirían para rastrear e identificar el origen de una comunicación, para detectar actividades ilícitas, como lavado de dinero, secuestros y la delincuencia en general, pero insisto que a todas luces, esta no es la manera, y no es posible que todo un país se vea involucrado en la violación de uno de los principios fundamentales de la libertad y privacidad.

Todos queremos un presidente enérgico, que haga cumplir la ley con justicia y equidad, pero sin resquebrajar el proceso democrático que estamos viviendo en Panamá.

Recordemos, hay que respetar la seguridad jurídica y la LIBERTAD….

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Publicado el miércoles, 05 de agosto de 2009 a las 8:57 en Facebook por la autora, a quien damos todo el crédito que le corresponde.