La ampliación y la “rosca canalera”

La opinión del Abogado y Miembro del Molirena…

GUILLERMO  RIOS  VALDES
mitto16@hotmail.com

Estupefactos por decir lo menos, ante la revelación que a través de Wikileaks los EE.UU. “filtra” sobre las aprehensiones de los gobernantes panameños, Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela sobre la suerte de las “licitaciones” y demás “negocios” marginales de la obra de ampliación canalera.

En efecto, las preocupaciones que ambos en su momento hicieron partícipe a la embajadora norteamericana Bárbara Stephenson estaban dirigidas a poner al descubierto que la adjudicación había sido concedida a un consorcio español sin experiencia, manejo, ni capacidad alguna para llevar a cabo tan trascendental proyecto si no fuera, por los intereses ocultos que ya desde la administración Torrijos se habían cocido en conjunto con el “administrador” Alemán Zubieta.

De lo que se trata sufridos panameños es que estamos ante un entramado más de la colisión de intereses y corrupción que desde las altas esferas gubernamentales se venían gestando para la obtención de millonarias ganancias sin importar que está en juego la obra monumental y principal fuente de riquezas del Estado panameño.

No otra es la conclusión que dejan al desnudo las impactantes revelaciones y las no menos descorazonadoras expresiones atribuidas al Vicepresidente Varela y al Primer mandatario.   Se trata de una empresa española sin capital subsidiada por el aval del Estado Español, el mismo que ha estado junto con Grecia, Portugal y otros países de Europa en la mira de las principales y más robustas economías del mundo como uno de los países que pronto podría estar pidiendo “agua por señas” para levantar su moribunda arca fiscal.

Lógico es comprender el interés norteamericano por el incierto destino de las obras de ampliación. Se trata del Canal de Panamá punto importante en el contexto de la geopolítica mundial, obra construida por ellos y que no puede estar en manos de simples mercachifles y salteadores de camino como los que abundan por esta América indo hispana.

¿Qué poderosos intereses se coaligaron para impulsar hasta la adjudicación una empresa que no respira por si misma?   ¿Quiénes maquillaron este “zombie” desfinanciado para ponerlo al frente de tan importante negocio?   El silencio no es el mejor consejero y tanto el Presidente Martinelli como el Canciller Varela deben una explicación sin tapujos ni cortapisas al pueblo panameño.

Por otro lado, el supuesto informe revela las preocupaciones del Presidente Martinelli por el papel del “administrador canalero” y los intereses de la empresa CUSA en el asunto. El tema exige también una respuesta sin ambages por parte del señor Alemán Zubieta y el resto de los miembros de esa “corona real” versión tropical.

Como miembro del Partido Molirena en su momento adversamos y pedimos al pueblo panameño que rechazará en las urnas la posibilidad de la ampliación del Canal. Intuíamos que era demasiado apresurado embarcar al país y al gobierno en semejante aventura económica por parte de la Administración Torrijos.

El pueblo panameño cauto y receloso, sobre todo cuando le pintan preciosos el oro y el morro, se abstuvo en un 60% en acudir a las urnas para avalar el Proyecto, ese fue su verdadero mandato.

Nos opusimos al proyecto preocupados por la danza de préstamos millonarios o en su defecto por la utilización de los fondos del Canal para invertirlos en esa actividad, conocedores que la probidad y transparencia no es la principal virtud que nos adorna.

No basta la tibia reacción de los pro cónsules de la ACP, se trata de los dineros de la principal fuente de riqueza del país jalonada con la sangre de generaciones de panameños y que no se puede contentar con explicaciones baladíes del nuevo “Gold Roll” enquistado en el edificio de la Administración del Canal. Queremos explicaciones.

Por delicado, el asunto exige pronunciamientos inmediatos de todas las fuerzas políticas y sociales panameñas, el tema del Canal de Panamá concita con mucho fervor a los nacidos en esta tierra al estar en juego es el futuro de la Nación y del Estado, respuestas a múltiples interrogantes es lo indicado.

A 47 años del martirologio de la juventud y pueblo de Panamá, aquel 9 de enero de 1964. ¿Tendrá algún significado para los mandamases del Gobierno y de la ACP?

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Artículo publicado el  26  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Crónica de una reelección anunciada

La opinión del Médico y Político…


JORGE  GAMBOA  AROSEMENA
jgamboarosemena@hotmail.com
Parafraseando la obra de García Márquez, ‘Crónica de una muerte anunciada’ en este ‘bestiario’ político que es Panamá, afloró lo que era un secreto a voces; solo había unos cuantos ilusos que no lo veían: el clan íntimo del presiente del Partido Panameñista.

 

En medio de una serie de acontecimientos que abruman la mente de los panameños, dos diputados, de esos que solo han demostrado ser fieles servidores de los que en el momento les beneficie, propusieron que era ya el momento de impulsar la reelección del hoy erigido en beneficiario del presidencialismo exacerbado que nos dejó de herencia la dictadura militar.

Luego de este anuncio, el beneficiario del presidencialismo, como buen esgrimista de la demagogia, negó que ese anuncio le interesara. Pero ya antes había negado que continuaría apoyando como candidato de la llamada ‘Alianza del Cambio’ al que una, irrespetuosamente, vez llamó ‘burro’. El proyecto ha sumado varios diputados y hasta una ministra, que no lo harían, si no tuvieran el santo y seña del que manda en Cambio Democrático.

El poder embriaga y más si se llega a él sin una sólida formación política. Cuando Martinelli proclamó a Varela la concentración de poder no estaba tan enraizada como ahora, dominando más al Legislativo, al Judicial, al Ministerio Público como también al Tribunal Electoral que ya se había cuadrado cuando se hicieron de la vista gorda con el candidato a la Alcaldía, o ahora que el panameñismo está congelado por la falta de visión de su dirigencia, y teniendo al PRD como leal oposición.

Así las cosas, con encuestas que si son verdad, en este país hay poco que hacer, los reeleccionistas creen que llegó el momento de proponer el cambio constitucional, no como cuando Pérez B. que lo hicieron, el presidente incluido, a un año de la finalización del período, lo que valió para que el pueblo tuviera conocimiento de lo que sería darle cinco años más a la misma garrulilla. Ese error de oportunidad no piensan repetirlo y están arrancando temprano.

El panameñismo y el Molirena tienen que reaccionar, no con sus dirigencias adocenadas u oportunistas, sino con los dirigentes de base que tienen que empinarse sobre tradicionalismos y rescatar los partidos para que esta alianza, que no es de partidos, sino una alianza económica, por el bien de los pobres y la clase media, no se perpetúe en el poder.

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<> Artículo publicado el 17 de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Lamentable decisión de Sergio González Ruiz en contra del MOLIRENA

La opinión del Abogado y Miembro del Partido Molirena…

Guillermo Ríos Valdés

Transcurridas horas y días después del acto del domingo tres de octubre de 2010 cuando el Partido MOLIRENA le dijo al país que no renunciará jamás a su condición de colectivo político ganada por derecho propio y que reuniera a más de trescientas personas confundidas entre militantes, convencionales, simpatizantes y miembros del Partido, quienes a coro expresaron su firme oposición a fusionar el Partido ni con Cambio Democrático ni con ningún otro Partido, el señor Sergio Gonzalez Ruiz, conocida su repulsa a la inteligencia y aprovechando la condición, desdichada por cierto, de poseer la representación legal del Partido, relevó de su posición de Representante del Partido ante la Comisión Nacional de Reformas electorales, al licdo. Jorge Rubén Rosas, fundador, ex ministro de Estado, Diputado desde los años 60 y miembro distinguido del MOLIRENA. La exclusión del Licdo. Rosas de la Comisión, además de un duro revés para sus miembros y para el país, retrata de cuerpo entero al “Presidente” MOLIRENA, cuya característica peculiar es la de retar todas las advertencias del sentido común. Su acción vulgar retrata la soledad que lo consume, la pobreza de espíritu y su típica inmoralidad. Atormentado por la actividad entusiasta, democrática, amplia y festiva de los Molirenas de todo el país, que se dieron cita en el evento, y desconcertado por el golpe político que le obligó a salir de la catacumba y que muy pronto también le aplicará una terapia de espejo, de choque con la realidad que lo terminará liquidando. 

En los estertores finales de su penoso periodo, el “presidente molirena” intenta arrebatarle al país y a la inteligencia uno de sus más valiosos exponentes, vano intento, no ha podido comprender todavía que el Partido, el verdadero Molirena se cansó de estar escondido debajo de la alfombra, de ser plato de segunda y tercera mesa, el señor González Ruiz, volvió a activar el descontento y la rebeldía típica de los Molirenas demostrada ya con creces a lo largo y ancho del país. Al “presidente” Molirena se le agota el tiempo, sus miedos a enfrentar la realidad política del Partido en que no creyó y que hoy le está demostrando que no podrá seguir el experto simulador que es, lo llevarán mas temprano que tarde a entender por las condiciones que sean, que no puede seguir al frente de la representación política del Partido y que no podrá seguir engañando a más personas…. Y al Presidente Martinelli.

Sergio González Ruiz se arroga funciones que no tiene, ha nombrado una espuria “comisión” para adelantar “conversaciones” sobre la “fusión”, ha destituido y nombrado sin tomar en cuenta las funciones y obligaciones de la junta directiva y el CEN, entes que deben actuar orgánica y colectivamente, todas sus actuaciones son arbitrarias e ilegales,

A don Jorge Rubén Rosas, la solidaridad inconmensurable de los MOLIRENAS y de toda la clase pensante del país.   Estaría demás hablar de su extraordinaria trayectoria política a favor del país.

La lucha por el rescate del Partido frente a los despropósitos de quien simula representarnos es la tarea inmediata y la cumpliremos con rapidez y eficacia, no habrá mejor desagravio frente al capricho y la terquedad.    Este Partido ha sido la conjunción de esfuerzos liberales y democráticos, no resiste ni acepta un comisario más.   Por ello reitero el llamado a todos los miembros del MOLIRENA a redoblar esfuerzos, a continuar comunicándonos, a multiplicar las tareas que pronto harán realidad contar con el Partido rebelde, pero firme, generoso y leal como siempre hemos sido.

Por ello reiteramos desde esta columna el compromiso de todos los MOLIRENAS por rescatar la presidencia de nuestro Partido de quien indignamente lo intenta seguir presidiendo en base al chantaje, la intimidación  y el engaño.

Llegó el momento de poner los puntos sobre las íes, el Partido ya habló y demostró su pujanza para poner punto final a tanta ignominia, los miembros de la Comisión Política, el Directorio Nacional y los Convencionales Molirenas el llamado sincero y entusiasta para alcanzar con firmeza y arrojo las metas planteadas.

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<> Este artículo se publicó el 21  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.
Mas artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/rios-valdes-guillermo/

¿Tropas de choque?

La opinión del Abogado y miembro del Partido Molirena….

Guillermo Ríos Valdés

Bocas del Toro en noviembre de 1960 y Puerto Armuelles en 1962 y 1964, fueron escenarios de jornadas protestatarias de los trabajadores bananeros durante la Administración del Presidente Roberto Francisco Chiari; eran también los tiempos de la Patria boba y pecadora, sin embargo, el mandatario, rodeado de un gabinete político experimentado en las lides de la lucha social, supo conjurar con buen manejo los conflictos que grupos trabajadores, estudiantiles e indígenas de la época, abanderaban como propósitos legítimos de su naturaleza y accionar diario.
Todos los brotes de violencia social y política que vulneraron no solo derechos, sino también vidas humanas, merecieron la más enérgica censura de las sociedades panameñas de la época.
Los escarnios públicos que a sus adversarios políticos, propinaban los “Pie de Guerra” liberales, “Los Leones del Sótano” de los remonistas y demás grupos seudos y paramilitares de los años 50 y 60, reflejaban la brutal intolerancia e impunidad que caracterizaba, sobre todo en períodos electorales, a estos grupos reclutados dentro del elemento lumpen y al servicio del pandillerismo político.
El período que se inaugura con el golpe militar de 1968, hizo revivir, con el “GRAPO” que ataca las instalaciones del diario La Prensa, el F-8, vinculado al secuestro del Dr. Mauro Zuñiga y secuestro y asesinato del Dr. Hugo Spadafora; a los Codepadi y Batallones de la Dignidad de la narcodictadura militar y en los estertores de tan indigna página de la historia panameña, a los mismos soldados y policías de las extintas FFDD, utilizados para el atropello colectivo de vidas, honra y bienes de la población en general; desmanes que liquidaron la frágil democracia republicana del siglo pasado y el lamentable ciclo militar, cancelado con la invasión norteamericana.

¿Qué propósitos se albergan tras los lamentables incidentes ocurridos el pasado jueves 19 de agosto en las inmediaciones de la Defensoría del Pueblo?

¿Quién dentro del Gobierno del Cambio, incitó a utilizar a humildes panameños a hacer el triste papel de “Tropas de Choque” en una redición burda del pandillerismo político que hemos censurado?

¿Quién le pretende hacer creer al país y al Presidente que utilizando al humilde ciudadano Valentín Palacio se van a borrar las tristes escenas de muertos, heridos y detenidos ocurridos en Bocas?

¿Cómo es posible que nadie dentro de los Partidos Políticos de la Alianza por el Cambio advierta al Presidente y al Ejecutivo que lo realizado peca en todo el sentido de la palabra de torpeza política?

Ya el Presidente Martinelli asumió la responsabilidad y pidió perdón al país por los luctuosos acontecimientos ocurridos en Bocas del Toro en el mes de julio pasado.

Es lamentable que se de semejante traspié luego de lo mal parado que salió el gobierno con el pésimo manejo que se le dio a lo sucedido en Bocas del Toro. Urge rectificar los pasos dados en esta dirección, el país tiene suficientes ejemplos de matonería política en el pasado y precisamente por no haber incurrido en esos errores que tanto detestamos, la sociedad panameña confío en la alianza política que hoy es Gobierno para dirigir los destinos de la República.

Precisamente el pasado mes de agosto felicitábamos a los hombres y mujeres del MOLIRENA al recordar 28 años de existencia labrados en una acendrada conducta democrática y respetuosa de las libertades ciudadanas, esa conducta rectilínea debe seguir siendo la guía de todas nuestras actuaciones dentro y fuera de la gestión gubernamental, solo así se hace y se construye democracia. Urge que los Órganos de Consulta y Decisión del Partido reunidos por derecho propio, hagan las evaluaciones correspondientes a falta de una Presidencia ahogada en su propia insignificancia y solo dispuesta a canjear la primogenitura del Partido por un plato de lentejas.

Tanto el Partido MOLIRENA, como el resto de los Partidos que integran la Alianza de Gobierno no pueden bajo ningún concepto permitirse cometer los errores que tanto criticamos al Partido PRD en su reciente pasado.   Solo las armas de la civilidad nos hacen fuertes.

MOLIRENAS………jugando a tropa de choque? Ese no puede ser nuestro destino.

mitto16@hotmail.com

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Artículo publicado el 2  de septiembre de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor,   todo el crédito  que les corresponde.

De los 28 años, 21 de militancia MOLIRENA

La opinión del Embajador de Panamá en Nicaragua y Ex Secretario del MOLIRENA…

Olimpo A. Sáez M.

Este 12 de agosto el Partido MOLIRENA celebra sus 28 años de fundado. El PNP que fundamos, saltando la cerca universitaria, se inscribió con 35 mil adherentes un año antes, en 1981. Molirena y el PNP, con distintos candidatos, participamos en la campaña electoral de 1984.

En las elecciones generales de 1989 al PNP se le ofreció, por medio de Mario Galindo, la postulación a legislador por el Circuito 8-9 en la ciudad capital. El PNP aceptó la oferta. Era una oportunidad de seguir existiendo, de expresar nuestras ideas desde la Asamblea, de hacer realidad algunos proyectos y sueños políticos.

La lucha por el triunfo de Endara, Arias Calderón y Ford en las elecciones de mayo de 1989, nos llevaron a la cárcel. Mi amigo Miguel Vanegas y yo fuimos torturados por dos días seguidos guindados de los aros de la cancha de baloncesto del Cuartel Central. En agosto del mismo año volvimos a las celdas del G-2 por 48 horas y torturados psicológicamente, en esta ocasión con mis amigos y compañeros de lucha Guillermo Ríos Valdés y Alejandro (Duende) Garrido Arosemena

En marzo de 1990 asumimos el cargo de Legislador de la República. Luego formamos la Unión Patriótica Popular, acuerdo político con el Partido MOLIRENA. Más tarde ampliaríamos esta filial con la nueva organización Unión Popular Molirena.

En estos 21 años hemos participado como Convencional, como Director Nacional, Miembro de la Junta Política, del Consejo Ejecutivo Nacional y Secretario General del Partido MOLIRENA. El Partido Molirena nos ha ofrecido la oportunidad de haber sido elegido Legislador en su papeleta, Embajador en Brasil, Cónsul General en Vietnam y actualmente Embajador en Nicaragua. En todas estas posiciones políticas en el partido y en el gobierno hemos trabajado por prestigiar esas posiciones y cumplir con los deberes de buen administrador.

De los 28 años de fundado, parte de esa vida de los molirenas, mis amigos y yo, le hemos servido 21 años de permanente militancia. No siempre nos hemos sentido correspondidos por esos 21 años de sacrificios y de luchas, pero seguimos trabajando para engrandecer al partido de los gallos.

Nuevos retos asoman en el panorama interno y externo del Partido MOLIRENA. ¿Podrán los viejos y nuevos, sortear las tempestades que se avizoran en el horizonte de la política interna del Molirena y de la política nacional? La respuesta la tienen que dar sin lugar a dudas los convencionales regados por todo el territorio nacional.

Molirenas, en el recuerdo de los fundadores desaparecidos y sus 28 años de existencia, ¡Feliz Cumpleaños!

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Este artículo se publicó el  12  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Molirena vivirá (II)

La opinión del Abogado…

Plutarco Arrocha

La Alianza por el Cambio acortará la distancia que nos separa del primer mundo. Llegó la era de las transformaciones y el rompimiento de estructuras físicas y mentales entronizadas en la sociedad panameña antes y durante el régimen militar y cuyas secuelas aún se dejan sentir. Por supuesto que se encontrarán en el camino voces agoreras reacias al cambio por temores de todo tipo pero, más que nada, aferramiento al pasado por la fuerza de la costumbre.

Los gobiernos post-dictadura, con errores y aciertos, cumplieron el trabajo de ir cimentando, aunque con manos temblorosas, el futuro del país, y aquí lo tenemos erguido sobre bases bastante sólidas y confiables. Molirena apostó por el cambio y con mucho esfuerzo, trabajo, dinero, organización y entusiasmo fuimos a las urnas para ser garantía la realidad de la victoria electoral de la Alianza por el Cambio, y continuar así el rumbo ascendente de nuestro desarrollo económico y social.

Se han cometido errores y seguramente se cometerán más. Hay que aceptarlo. Algunos serán disparatados propios del miedo a no hacer nada cuando el tiempo apremia, y otros por inexperiencia política para el manejo de la cosa pública o la ignorancia de la novatada en la administración gubernamental. Pero también hay que aceptar que un porcentaje altísimo de responsabilidad radica en la permanencia de miles de funcionarios que dentro del mismo gobierno no tienen ningún interés- y no tienen por qué interesarse- dada su condición opositora torpemente protegida por la elite gobernante especialmente en los cargos no técnicos pero sensitivos por la toma de decisiones.

En este rejuego, la máxima dirigencia de Molirena ha hecho gala de total incapacidad a no ser la mínima demostrada para lograr distinguir a familiares, amigos íntimos y unos cuantos allegados oportunistas. Para el Presidente del Partido Molirena, su condición de tal no es más que un instrumento para servirse en bandeja de plata las mieles del poder. Tanto descaro y desprecio para con sus copartidarios sólo es comparable con la abyecta satrapía que se anida hasta en su propio retrato.

Molirena tiene suficientes inteligencias dispuestas a colaborar con el cambio y en la dirección correcta que lidera el Presidente Ricardo Martinelli. Hoy más que nunca la Alianza debe fortalecerse y las acciones interpartidarias tienen que consolidarse. Juntos tenemos que caminar hacia el norte del Gobierno Nacional valorando en su justa dimensión la valía de los partidos que lo integran. Hacer desaparecer a uno de los partidos de la Alianza es atentar contra la fortaleza del Gobierno, es querer debilitarlo. Y peor que eso, es creer equivocadamente que los pilares grandes son los importantes, perdiendo de vista que pilares pequeños sostienen grandes estructuras. Por eso, las alianzas preservan y respetan la identidad de los aliados. Son partes del mismo proceso y los une el asocio común del objetivo propuesto.

El presidente de Molirena no concibe ni entiende cómo funcionan las alianzas estratégicas. A pesar de ello, la olvidada membresía sabrá levantarse de las cenizas y cual ave fénix remontaremos el cielo de la victoria. En esos momentos, en el canto del gallo colorado se escuchará: “Molirena vivirá”.

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Este artículo se publicó el  8  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Molirena vivirá (I)

La opinión de…..

Plutarco Arrocha

El muy inteligente y sesudo artículo del Licdo. Guillermo Ríos, titulado “Molirena, fusión o fusilados”, publicado en el Panamá América en su entrega del 25 de junio, me ha impulsado (y ojalá que a otros también) a pergeñar ideas sobre la base de quienes, como yo, fundamos el Partido Molirena, políticamente maduramos con el, aprendimos a quererlo, a defenderlo y a protegerlo.

El próximo 12 de agosto, Molirena cumple 28 años de fundado. Casi treinta años. Nació en los momentos más cruentos de la dictadura militar con una pléyade de hombres y mujeres sometidos a toda prueba en honestidad, trabajo y responsabilidad. Fuimos muchos los Molirenas de entonces y de hoy los que participamos activamente sin precio ni duda, dentro y fuera del país, por rescatar la institucionalidad democrática y la libertad perdida por más de 20 años.

Desde las elecciones generales de 1984 hemos tenido participación y presencia nacional con destacadas personalidades que con su abnegación y prestigio han servido a la nación en posiciones relevantes.

De allí que la refundación de la democracia tenga en Molirena un pilar histórico. Fervorosos amantes de la libertad, la justicia, el respeto por los valores transversales y humanos, nos hemos distinguido por alejarnos del escarnio público y fortalecer nuestra vocación de servicio con humildad y transparencia. El verdadero Molirena jamás se ha servido del partido.

Desafortunadamente, por esos avatares de la vida y el destino el Molirena cae en manos de una pseudo-dirigencia que con el aval del abolengo político de su apellido familiar engatusó a la membresía que luego descubre que es la discordancia en una familia, que a fuerza de honra y orgullo tiene en su haber un Ex vice Presidente y un Ex Presidente de la República, más la Presidencia Honoraria Vitalicia del partido en la enorme personalidad del Dr. Bernardino González Ruiz.

El muy escurridizo y oscuro presidente actual del Molirena ostenta la representación legal completamente ilegítima, por cuanto su actuar autoritario desconoce por olímpica ignorancia o ridícula jactancia los órganos de consulta y decisión debidamente instituidos y reconocidos en los más altos niveles de las instancias electorales. Por ello, el actual presidente de Molirena no tiene la legítima autoridad para encabezar ningún movimiento sin exponer a grave peligro de daño la iniciativa que se impulsa.

Respaldamos la gestión de Gobierno como parte de la Alianza por el Cambio sellada en las urnas y honraremos nuestro compromiso, pero no respaldamos la actual dirigencia del Molirena que sólo la acompaña la titulada desfachatez de una presidencia inútil y la desvergüenza rampante de un exacerbado fracaso.   Molirena vivirá.

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Este artículo se publicó el  1  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.