FRENADESO, con la mirada en el 2014

La opinión del Director de la Revista Expresiones…

 

ABDIEL AUGUSTO PATIÑO
augusto@expresiones7.net

Cuando FRENADESO resolvió rechazar el sistema electoral vigente e insistir a la convocatoria a una Asamblea Constituyente Originaria, causó que otros grupos de izquierda que apostaban por la conformación de un partido político, se replegaran. Así surgieron los proyectos de PAP y PTP, de los cuales solo el primero avanza a pasos muy lentos, pues el segundo murió en su cuna. Estos movimientos partidistas apostaron a que su doctrina atraería a muchos miembros de FRENADESO, pero esto no ocurrió.

Hoy, la dirigencia del frente entendió que el llamado a una Constituyente Originaria no es sencillo, el pueblo no responde, por ende, no la siente necesaria a pesar de todo lo que le acontece; es decir, no se puede seguir perdiendo el tiempo. Esa misma dirigencia ha notado el vacío del accionar de la oposición política formal, que en teoría corresponde a los partidos tradicionales PRD y PP, quienes no logran articularse para hacer frente a la gestión de la Alianza por el Cambio.   En este sentido, lo que queda es tomar ese espacio, idea que se viene pensando desde hace mucho y que tomó mayor fuerza luego del triunfo abismal de Ricardo Martinelli. La forma masiva como el electorado salió a votar dejó claro que la idea de la Constituyente estaba bien lejos de la mentalidad del votante.

La dirigencia de FRENADESO ha tomado la decisión de armar una estructura política que pueda competir por la administración del Estado, pero como el frente es un grupo de organizaciones, no es éste el que debe armar un partido, poniendo en riesgo a la agrupación pluralista. Lo mejor es que figuras fuertes del frente inicien el movimiento, sin perder su sitial dentro de la agrupación, llamando a que todos los identificados con sus objetivos, se sumen a la fila.

Los dirigentes de SUNTRACS, ASOPROF y AEVE, son las voces contra todo lo negativo de la gestión de Ricardo Martinelli. La acción de choque directo, para venderse como la real oposición al gobierno, está en marcha y puede lograr resultados en la medida en que el PRD y el PP sigan atorados en sus respectivos procesos de organización y ‘renacimiento’.

El grupo que más fuerza de choque y de organización demuestre ante la gestión de Martinelli, será el que ocupará el sitial de oposición política frente al electorado. Claro que esto no garantiza el triunfo en una contienda electoral, pero si establece un nivel de posicionamiento y fortalecimiento de respeto y atención. Y si se logra armar el partido político a la velocidad que se espera, pues con más razón. FRENADESO tiene toda la capacidad de armar un partido político en un año o dos, incluso uniendo a toda la izquierda, y participar en los comicios de 2014 con la figura de Genaro López u otra que pueda surgir en el camino, como bien podría ser Juan Jované.

Si todo sigue tal cual, y otros aspectos pendientes de discusión, como la estabilidad de la alianza de gobierno, no varían; podemos tener visos de que la campaña presidencial del 2014 será aún más cruenta que la anterior, con todo y los cambios que pretende el Tribunal Electoral. El poder está llamando a muchos, al mismo tiempo.

 

<> Este artículo se publicó el 8  de enero de 2011  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

¿Dónde está la oposición?

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La opinión de…

Rafael Gerardo Pérez 

Mientras que el pasar de los meses deja entrever que se avecinan días negros para la nación a manos de la dictadura Martinelli…

 

Mientras familias enteras son desalojadas en Soná a orden del excelentísimo presidente, en un acto autoritario y extralimitado…

Mientras que la línea entre los poderes del estado desaparece poco a poco, y el Ejecutivo asume una faceta totalitaria que no le corresponde…

Mientras se reprime al pueblo ya cansado de todo, con mano de hierro y perdigones, dejando una estela de mártires atrás…

Mientras se da asilo a delincuentes extranjeros, rompiendo todos los protocolos diplomáticos que les sea posible…

Mientras la dictadura Martinelli se apodera del control total del estado, la pregunta es clara ¿Dónde está el PRD?

Pero que se puede esperar de un partido político que cuando estuvo en el poder, fue casi tan malo como el gobierno actual, un partido que sufre de la mayor falta de estabilidad en su historia, en donde sus diputados, alcaldes, y representantes son tentados “por el lado oscuro”, saltando a donde más les convenga.

Es común ver a los dirigentes pronunciarse contra del gobierno, en la televisión o en discursos de campaña anticipados, pero el PRD seguirá siendo una fuerza de oposición casi nula hasta el día en que los miles de miembros de este colectivo se den cuenta que ellos son la verdadera fórmula de oposición.

Los panameños que pertenecen al PRD y también los independientes tienen una misión clara: observar, fiscalizar y denunciar los actos de corrupción que los gobernantes actuales cometen flagrantemente, este grupo de panameños representan una fuerza incontenible de oposición, que no puede ni debe estar en silencio.

Ni el CEN, ni los dirigentes, ni los dinosaurios del PRD, representan una oposición digna de hacerle frente al actual gobierno, la verdadera oposición está en manos de las masas PRD, que al parecer están latentes y sumidas en el desconcierto y la conformidad.

Estamos ante un gobierno que no respeta las leyes ni la constitución, que destituye y remplaza funcionarios como le plazca, en donde se liberan narcotraficantes, y no se respeta la libertad de expresión, pero lo peor es el deseo de perpetuarse en el poder, y ante una nula oposición la dictadura Martinelli lograra todos sus objetivos.

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<>Artículo publicado el 2  de enero de 2011    en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Un gabinete disfuncional y muchos imperdonables

Bitácora del presidente  – La opinión del Abogado,  Empresario y actual presidente de los diarios La Estrella de Panamá y el Diario el Siglo…

EBRAHIM  ASVAT
easvat@elsiglo.com


‘El Gobierno está en marcha’, fue la frase repetitiva del discurso del presidente de la República en la Asamblea de Diputados.   La pregunta es si nos mantendremos en marcha por los restantes tres años y medio, sin llegar a nuestro destino.

Todos los proyectos que se anuncian exitosamente están en marcha o mejor diríamos a medias.   Por lo menos, el propio Gobierno los ha catalogado como los imperdonables y al final de su mandato habrá oportunidad de evaluar los resultados frente a las promesas escritas.   Lo desafiante de esta afirmación es que su gran proyecto lo quiere realizar con un gabinete disfuncional, donde entre ellos se cuidan y con sus subalternos no se pueden ver.

Estoy seguro de que el Gobierno de Ricardo Martinelli servirá de caso de estudio en la Escuela de Gobierno de la Universidad de Harvard o en la Escuela de negocios de Wharton. No creo que en Arkansas le interese mucho analizar gobiernos.

Para los que no lo saben Arkansas es un estado de los Estados Unidos que se caracteriza por su producción avícola y la producción de sorgo, soya, ganado, algodón y arroz.   Es también la sede central de Walmart, la cadena de supermercados más grande del mundo y de Tyson Foods, una de las empresas alimenticias procesadoras de productos cárnicos más grande del mundo. Es natural que sea el Estado que más asimile a un empresario dueño de supermercados y productor de carne, azúcar, harinas, arroz y granos.

Lo de gabinete disfuncional proviene de esa incapacidad que existe para trabajar en equipo. Y tanto, Harvard como Wharton les interesaría conocer como cumplir los imperdonables y ser exitosos en gobierno con un gabinete disfuncional.

Esto, en definitiva sería lo singular y novedoso. Recientemente la ministra de trabajo, en una entrevista a un diario local, señaló que no se entendía con su viceministro. Tampoco tenía afinidad alguna con el ministro de Relaciones Exteriores. Le faltó decir que en el seno cercano del presidente, ella casi lleva el apellido Martinelli.

Uno de los viceministros de Economía y Finanzas le estaba cercenando las potestades al ministerio, sin el conocimiento del ministro de turno. En el Ministerio de Seguridad Pública, el vice y el principal viven mundos paralelos, con responsabilidades separadas, según me lo cuenta un asesor, sin habérselo preguntado. Desde el Ministerio de la Presidencia, nombran embajadores como fue la reciente designación del embajador de Panamá en los Estados Unidos.   El ministro de la Presidencia y el Ministro de Economía y Finanzas, ni se tragan ni compaginan.

Busquen primero la unidad en el Gobierno y luego hagan puentes con la sociedad civil, la oposición y los medios de comunicación.

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<> Artículo publicado el 7  de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Llamado a la oposición, la Sociedad Civil y los medios

Bitácora del presidente  – La opinión del Abogado,  Empresario y actual presidente de los diarios La Estrella de Panamá y el Diario el Siglo…

EBRAHIM  ASVAT
easvat@elsiglo.com

El presidente de la República, en su informe a la Nación, le ha solicitado a la oposición, a la sociedad civil y a los medios de comunicación que lo ayuden a lograr un mejor país, ya sea criticando objetivamente o participando activamente. Este planteamiento es totalmente opuesto a lo que ha venido señalando y ejecutando en 18 meses de gobierno.

A la oposición, la ha tildado de maleantes; a la sociedad civil, con intención de cogobernar y a los medios de comunicación, de pacotilla. Quizás la naturaleza del comerciante, es así. Nadie sabe a ciencia cierta cuando dice la verdad o cuando miente. Cuando su verdad está basada en un interés personal o su mentira es para ganar clientes. El comerciante, para vender o comprar, no tiene un código de conducta consecuente. Todo depende de la circunstancia, por ende, es el último personaje a quien se le puede confiar.

A los exitosos comerciantes de la plaza, uno no le puede creer ni los buenos días.   Solo conociéndolos a profundidad y sacándolos del contexto de su vida cotidiana, puede uno distinguir entre la verdad y la mentira.    Es decir, uno no debe ser ni sujeto de interés porque no le va a comprar nada o le va a vender algo. Sacarlo de contexto te permite analizar el peso de sus palabras.

El gobernante con vida de comerciante solo entenderá lo que es la oposición, cuando ésta cumpla su rol y no caiga en las redes de la componenda comercial.   Igual debe pasar con la sociedad civil y los medios de comunicación.   Es decir, hay que mantener las distinciones entre las funciones que cada una de estas realiza y el gobierno. El comerciante busca, en estas instituciones, lograr que entren en el juego mercantil.    Este llamado es un llamamiento en falso con el único propósito de cooptar a los componentes necesarios de la vida democrática. Una forma de comprar o incluirlos en el inventario de productos.

Algunos con la intención de sacarlos del mercado, otros con la intención de depreciarlos en el tiempo y quién sabe algunos para luego revenderlos.   Aquí nadie ha hablado de gobierno, de unidad nacional, ni el país se encuentra enfrascado en una crisis de proporciones catastróficas.

Es más, al día siguiente sus legisladores de bancada han presentado una propuesta de reelección inmediata del Presidente en las futuras reformas constitucionales, que por temas baladíes pretendían pasar por la Asamblea de Diputados y un referéndum nacional.

También la ciudad amaneció sin agua, el Presidente se fue a su Universidad de Arkansas en Estados Unidos. ¡Vamos Bien!

 

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<> Artículo publicado el 6 de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Gobierno y oposición: Huir hacia adelante

La opinión del Ingeniero  y  Director Ejecutivo de Fundación Instituto Panameño de Estudios Cívicos….


Guillermo Antonio Ruiz

Les pasa a todos. Todo gobernante de nuestro país que se respete cuando comete un error, un gran error, decide profundizar en el para justificarlo luego de, muy interiormente, reconocer la trastada.

Si, es humano. Pero pasa demasiado. Creo que el gran problema de nuestros gobiernos es el nivel de su equipo. El nivel académico, el nivel de educación y de cultura política, el nivel de integración al proyecto, etc.

Todos nuestros ex presidentes del año noventa a la fecha dominan el idioma ingles. Pero no puedo decir lo mismo de los equipos.   Ni hablar de los viceministerios y entidades autónomas dirigidos por miembros de partido cuya única razón para su nombramiento es la cuota política.

Ya que nos gusta tanto las costumbres estadounidenses, me gustaría presentar el modelo de construcción del famoso “imperio Yankee” para explicar la idea.

Para los años 80 del siglo diecinueve y luego de la guerra civil, habían tenido dos presidentes asesinados y cinco presidencias por lo menos mediocres. Así, el poder del ejecutivo se había diluido en el llamado “Big Money” encarnado en millonarios como J.P. Morgan, John D. Rockefeller y Andrew Carnegie.

Acusaciones de corrupción y escándalos de todo tipo eran la tónica de la época. Así las cosas, un representante de la plutocracia llamado William Mckinley asume como Presidente “empresarial y ejecutivo” pero muy dado a olvidar las reglas del juego. Se toma Cuba, Puerto Rico, Filipinas y las Islas de Guam. Lo importante es que su sucesor Theodore Roosevelt, preparado y con un excelente equipo de gobierno es quien, rompiendo con los esquemas partidarios, inicia una real expansión económica y consolidación de su país. Representó a la gente y no a su partido.

Creo que está en manos del próximo Presidente de nuestro país romper con el pasado y guiarnos para que nuestro país sea prospero y equitativo para todos.

Los instrumentos que un mandatario requiere para llevar adelante sus ideas, en este caso el recurso humano, no pueden ser de un bajo nivel de conocimiento del proyecto social, político y económico de la nación. Por eso este país no debe ser gobernado por buenos presidentes con malos equipos.

Se acaba el tiempo. Los próximos años son cruciales para el futuro del país en este siglo.

O los Partidos Políticos inician una recomposición interna nunca antes vista y se modernizan construyendo mecanismos de consulta ciudadana permanente y puliendo sus plataformas ideológicas a todos los niveles, o sencillamente los veremos huyendo hacia adelante y cometiendo los mismos errores del pasado que, como sucedió en 1968, ya nos costó la ruptura de la seguidilla presidencial que comenzó en 1956. A ver si finalmente entre todos nos regalamos la reconstrucción de nuestra historia futura.

 

<>Artículo publicado el  9  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Un mensaje a los perredistas

La opinión de…

 

Rafael Mezquita

Para entender el momento actual y medir las posibilidades de que el PRD vuelva a ser opción de poder en el año 2014, sugiero analizar el tema de la alternancia, las enormes diferencias entre las primarias de 1999 y 2003 con las de 2008, las formas de administrar el poder, así como las actitudes y decisiones tomadas por los gobiernos Moscoso y Martinelli hacia el PRD y los retos del partido para los próximos años.

Empiezo por plantear que el criterio de alternancia no es eterno ni inmutable. No por ser el partido más grande ni porque desde 1994 siempre gana la oposición, el PRD tiene garantizado el triunfo en 2014.   Menciono solo pocos factores que lo decidirán: el candidato y sus posibilidades de sumar votos fuera del partido, la alianza que se construya, la calidad del resto de la oferta electoral y los recursos que se dispongan.   Solo este año, los electores de Costa Rica, Colombia y Brasil nos demostraron que los candidatos oficiales pueden ganar elecciones si se hace bien la tarea.

Las primarias perredistas. En las primarias de 1998 y 2003, Martín Torrijos logró un cómodo triunfo sin divisiones internas posteriores. Después de la derrota de 1999 se hizo de la Secretaría General y, solo en la cancha, condujo al partido a una cómoda victoria en 2004. En 2008 la cosa fue bien diferente. Las fisuras dejadas por esa contienda interna, afectaron la derrota de 2009 y, transcurridos dos años de esas primarias, todavía no emerge un liderazgo que conduzca al partido al triunfo electoral de 2014.

A diferencia del gobierno actual, el gobierno arnulfista del período 1999–2004 no ejecutó una estrategia tan evidente para minimizar y/o destruir al PRD como acontece ahora. La administración Martinell inició su estrategia pública (no quiero imaginarme la privada) nombrando a una ministra inscrita en el PRD para dividirlo.

Luego vino la compra descarada de dirigentes electos del partido, los cambios a la ley electoral, las constantes acusaciones –sin pruebas– contra el PRD y sus dirigentes, la masiva botadera de empleados públicos perredistas, el intento de quebrar las organizaciones sindicales afines al PRD y el apoyo a la izquierda para restarle soporte en parte de su base social; constituyen solo algunos de los componentes de dicha estrategia de aniquilación.

Pero lo que viene pinta peor. El gobierno también se ha caracterizado por la utilización de todos los mecanismos coercitivos que le da la ley para amedrentar a quienes se le atraviesan en el camino: empresarios, periodistas, dirigentes sociales y políticos, fiscales y jueces han sido, entre otros, víctimas del acoso gubernamental. Al proyectar este manejo al escenario electoral de 2013–2014 con alta probabilidad nos encontraremos con una conducta electoral gubernamental típica de las décadas de 1950 y 1960.

No he registrado la más tenue señal de cambio en esta conducta. Ha quedado tan en evidencia la estrategia de liquidar al PRD que, pese a que dos comisiones (Defensoría del Pueblo y la nombrada por el propio Ejecutivo) presentaron pruebas fehacientes de la incapacidad política y represiva de las diversas instituciones públicas involucradas en el torpe manejo de la crisis de Changuinola, el Ejecutivo insiste en acusar al PRD como culpable de la misma. Ha sido tan evidente el afán de hacerle daño al partido que hasta la nueva embajadora de Estados Unidos intervino para demostrar su inconformidad con dicha conducta al visitar su sede.

El PRD tiene que prepararse para asumir los retos de renovar su histórica estrategia político–electoral y la primera condición es entender que solo no gana. El desgaste acumulado y el ataque mediático gubernamental a los políticos causa mella en cerca de la mitad del electorado que se inclina en estos momentos por un independiente para gobernarnos a partir del 2014.

El partido, quizá por primera vez en su historia, tendrá que abrirse de verdad a novedosas formas de alianzas políticas, para lo cual su dirección tendrá que conducir una verdadera reforma estructural, en medio de una actitud histórica de rechazo a tal apertura. Por ello, si hoy fueran las elecciones primarias del PRD, no me queda duda que el candidato ganador será aquel que reciba el apoyo mayoritario tanto a lo interno –para ganar las primarias– como a lo externo –para ganar las elecciones nacionales– O sea, apuesto a que la percepción externa –que no vota en primarias– incidirá en la interna que sí lo hace. Esa será la exigencia del electorado no perredista para que un perredista vuelva a gobernar el país.

Las circunstancias actuales son inéditas para el PRD. Las estrategias y conductas del pasado poco sirven para el presente y menos para el futuro. O enfrenta una verdadera reforma estructural en su forma de hacer política o estará condenado a repetir la historia del PRI mexicano.

<> Este artículo se publicó el 13 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La nueva amenaza ‘yeyé’

La opinión de…

Roberto Quintero

Ricardo Martinelli es el nuevo hombre fuerte de Panamá. Sin controles, él y los miembros de su gobierno ejercen el poder a sus anchas, como si ser presidente le diera licencia para moverse al margen de la ley. Ahora tampoco tienen que rendir cuentas para utilizar los fondos del Estado, que son nuestros, como mejor les parezca.   Mañana eliminará la Contraloría y dirá que nunca nos hizo falta.

El Órgano Legislativo ya no discute, analiza ni debate los proyectos que él propone. Los diputados aprueban en tiempo récord y antes de que nos demos cuenta del contenido de la ley.   Si no se ausentan, claro.   No hay voces ni mentes críticas. La Procuradoría General de la Nación y el Órgano Judicial parecen dependencias subordinadas al caprichoso ritmo del Ejecutivo que, por cierto, penalizó la protesta callejera y recrudeció la represión policial.

Tampoco hay oposición. Está aprovechando su poder para diezmar a la única fuerza política que podría oponérsele: el Partido Revolucionario Democrático. Sí, sé que los perredés tampoco se ayudan y hasta parece que ellos mismos se pusieron la soga al cuello. Pero además rechaza las candidaturas presidenciales independientes y amenazó con negarles todo futuro.

Y al mismo tiempo, otorgó asilo a una persona que está siendo acusada e investigada en Colombia, precisamente por utilizar un cuerpo de inteligencia estatal y sus recursos para perseguir a sus adversarios políticos, alegando que en Panamá ya hay tradición de servir como guarida de malhechores que hacen de las suyas y después huyen para no dar la cara. Sin ninguna vergüenza nos lanzó nuevamente al estanque del hazmerreír internacional. Como si los panameños realmente amparásemos el delito, cuando fue una arbitrariedad que decidió él.

¿Hacer patria no es poner el ejemplo, señor Presidente? Usted, que nos quiere hacer creer que los únicos patriotas son los que desfilan. Porque hace años que venimos tamborileando el 3 y 4 de noviembre, disfrazando a nuestros niños y adolescentes de militares de otro tiempo, sin saber muy bien por qué o cuál es el verdadero significado de esa forma de rendirle honor a Panamá.

No queda duda de que si antes se enorgullecía de estar loco, ahora está completamente fuera de control y aquí se hace lo que a él le da la gana. Solo le falta blandear el machete en alto, donde todos lo puedan ver, para reafirmar que es otro autoritario peligroso de los que ya tuvimos.

Como si nunca hubiésemos recuperado la democracia. La perdimos en un acto de travestismo político de antología. Porque crear un partido llamado Cambio Democrático y haberse hecho pasar por una suerte de paladín populachero de corte tropical –al ritmo del reguetón– para luego convertirse en nuestro primer dictador civil del siglo XXI en tan solo un año de gestión, merece ser recordado por siempre. Sino estaremos condenados a pasar por esto una y otra vez.

Panamá es el hogar de más de 3 millones de habitantes, no la finca de Ricardo Martinelli.

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<> Este artículo se publicó elel 1 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.