Cuando se acaban tus fuerzas

La opinión del Periodista..


AQUILINO ORTEGA LUNA
aquilinoortega2@hotmail.com

Hay temporadas difíciles cuando todo sale mal, todo sale al revés, todo sale diferente a como lo planeaste… y entonces comienzas a agotar todas tus fuerzas, hasta comienzas a negociar tus propias convicciones… la decepción, la frustración, el dolor es tan grande que prefieres olvidar, regresar el tiempo… o que pase rápido…. Nadie sabe la batalla y los tiempos de desgaste interior que tú has peleado, has luchado… y todavía sigues luchando… Y en este escenario eres un guerrero solitario, tus fuerzas se van consumiendo y tal vez las fuerzas se te han terminado… y todavía tienes un buen tramo del camino por recorrer…

Prepárate, porque Dios va a levantar tu vida a un nuevo nivel de fuerzas sobrenaturales. Todos pasamos por circunstancias y momentos en la vida de presión extrema, de peso, de situaciones donde vamos a ser expuestos a niveles altos de presión, donde seremos probados… y tal vez se acaben tus defensas emocionales y se acabe tu resistencia. Detente… todo lo puedes en Cristo que te fortalece… aprende a depender de Dios, el es tu fortaleza, tu auxilio y tu oportuno socorro. Cuando todo pase, la noche caiga, el telón se baje, la tormenta pase… lo único que te va a quedar es el Señor, todo lo demás, pasará, serán accesorios, adornos que se perderán y serán obsoletos… Todos los hombres de la Biblia pasaron por situaciones de presión fuertes, donde se hicieron muchas interrogantes igual que lo haces tú. Juan el Bautista – estuvo en la cárcel, Job lo perdió todo, Noé se emborrachó, Moisés no entró a la Tierra Prometida, Abraham la promesa no se cumplía por años, José pasó años en la cárcel, Pablo en el naufragio, perdió la esperanza de vivir, perdió la confianza… Dios tiene siete posibilidades para sacarte en victoria, para llevarte al Propósito… todo va a salir bien… todo irá mejor con Dios!

Cuando estás bajo tanta presión, problemas… estás tan aturdido que lo último que quieres hacer es atender a personas, relacionarte con tus seres queridos, quieres alejarte de todos y de todo, huir… El dolor y la situación que estás pasando hacen que tú seas la persona más importante para ti misma…

No te digo que eso sea bueno o malo, o que tienes derecho a tu dolor… sino que ¡DIOS tiene un plan para sacarte de allí… y poner tus pies sobre el Propósito otra vez! al final es Dios el que te levanta. En la vida pasarás por situaciones de mucha presión; emocional, espiritual, social y financiera, por inviernos fuertes… pero si tienes fe alcanzarás la victoria. Prepárate, porque tú calificas para ser usado por Dios, para ser el objeto de un milagro, Dios te ha incluido en su Plan… vienen mejores tiempos para tu vida.

Dios va a romper tu rutina, el ciclo de tus días, y algo va a pasar en tu vida, en los próximos días. Dios va a hacer que te cruces con alguien. Algo va a ocurrir en tu mundo en los próximos días, Dios ha decidido levantarte… Visualiza tus sueños perdidos, eres tú la persona que Dios anda buscando… prepárate, porque hoy comienza tu tiempo de nueva vida, nuevas fuerzas… Dios va a usar tus errores… El tiene un poder extraordinario para usar tus errores, para darte una impresionante levantada en tu vida… Dios se especializa en utilizar gente a la que todo el mundo ha rechazado. Cuando eres un hombre o una mujer con un corazón correcto, una persona que ama a Dios… todas las cosas suman, todas las cosas te ayudan a bien. El tiempo de las lágrimas ha terminado. Él llenará tu boca de risa y tu lengua de alabanza. Dios canceló tu invierno e inauguró tus nuevas fuerzas. Dios determinó en este día devolverte todas tus mañanas perdidas. Empieza hoy a vivir una primavera eterna de la mano del que todo lo puede.

 

<> Este artículo se publicó el 16  de enero de 2011  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Para ti, buen maestro

La opinión de…

Jacqueline West de Cochez

El secreto mejor guardado de un buen maestro es una clase bien organizada, estimulante intelectualmente, rica en vocabulario y conceptos, cálida en su expresión y comunicación, con algo de risa, porque el maestro necesita transmitir información con cariño y con respeto, no solo con firmeza y disciplina, sino con claridad y de forma organizada.

No se debe subestimar la capacidad intelectual del alumno, vale la pena enriquecer la clase con un buen vocabulario, con ricos conceptos y con toda clase de anécdotas, conectando todos los conceptos entre sí, para lograr que haga sentido. El autoritarismo y la simpleza hay que tirarlas por la ventana. Y no tener miedo de no poder responder a todas las preguntas, sencillamente decir no tengo esto claro, pero para la próxima clase lo averiguaré. La información que se maneja es vasta y trataré siempre de contestar todas sus preguntas, tarde o temprano.

También es importante ser un facilitador. El alumno debe involucrarse directamente en su aprendizaje, ese debe ser un descubrimiento del conocimiento con la actuación directa e involucrada en su aprendizaje. Se trata prácticamente de un fórmula dialéctica de viajar desde lo que se conoce hacia lo que no se conoce, mediante preguntas, respuestas; cuánto sabe él, cuánto sé yo como maestro. Análisis, síntesis y, finalmente, formulación de la propuesta o concepto, que los antiguos llamaban la verdad, y que nosotros hoy en día llamamos el conocimiento o el objetivo.

Siempre es preciso reconocer con humildad que a veces el alumno puede saber algo que uno no sabe, celebrarlo y reírse, felicitándolo. ¿Quién ha dicho que uno es omnisciente?

Esto en el colegio Isaac Rabin se llama el método constructivista, que tanto disfruté utilizar y en el cual me moví creativamente y con todo entusiasmo igual que mis alumnos.

Para ti maestro, empiezo esta serie de artículos para que tu próximo año esté lleno de más logros, serenidad, alegría, éxito y cariño compartido con tus alumnos; esos que tanto necesitan de ti. No los subestimes en esto tampoco. ¡Pecamos tanto de subestimar a nuestros alumnos!

El primer escalón para el aprendizaje es, curiosamente, el que parece menos importante, pero en efecto es el más importante: lograr la atención de forma positiva.

No se produce el aprendizaje sin la atención de todos al mismo tiempo; cosa nada fácil en un salón de 20, 30 y a veces 40 alumnos. Más fácil es vestir a un camello en el desierto.

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Este artículo se publicó el 13  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Así como piensa es

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Un mensaje al corazón.  La opinión de…

Rómulo Emiliani, cmf. 

Muchos sabemos del poder que tiene la autosugestión y para eso solo observe una sesión de autohipnosis, donde el experto hace que la persona hipnotizada se sienta cansada y la duerme o le haga sentir que no puede mover sus brazos por “estar muy pesados” o en caso extremo, la hace levantarse, horizontalmente medio metro del suelo, como levitando. Esto último lo ha hecho el famoso padre Quevedo quien tiene una escuela de Parapsicología en Brasil.

Con eso y otros experimentos él prueba que el Vudú, por ejemplo, no tiene poderes espirituales, sino que usa de manera intensa los poderes mentales, a base música, danza, sacrificios de animales, etc.

Se sabe de un sonado caso de un accidente de automóvil, donde una señora madre de un niño apresado por la carrocería, levantó el carro lo suficiente para que la otra hija sacara a la criatura y lo salvara de una muerte segura.

Pues quiero decirle que “usted es lo que piensa”. Si sus pensamientos son intensos y le hacen creer que está sano, eso influirá en su salud por el gran poder mental que tiene.

Si usted piensa y cree que es bueno, porque Dios lo creó así, actuará de acuerdo a las normas de bondad y generosidad.

Si cree usted que no es inteligente sino tonto y torpe y permanece convencido de eso, actuará de acuerdo a su mala creencia.

Si sus pensamientos giran normalmente en torno a la salud, a la esperanza y el optimismo, generarán comportamientos afines y viceversa.

Los pensamientos tienen gran poder. Se sabe que el poder de la autosugestión, por ejemplo, estar convencido de que se está enfermo sin padecer nada, provoca enfermedades, ya que condiciona al cuerpo, que al final obedece los impulsos más poderosos del pensamiento.

El lenguaje condiciona su pensar y viceversa. Las palabras generales que restringen la realidad como “nunca se podrá, siempre es así, nada se conseguirá, todo el mundo es así, nadie puede, yo no puedo, es imposible”, deben ser eliminadas de su vocabulario y razonamientos, salvo casos muy extremos.

No limite la bondad, el amor, la generosidad, lo heroico, con una visión pesimista y cínica de la humanidad. ¿O acaso no sabe que Dios lo creó todo y bien hecho?. No se reduzca usted a un ser impotente, indolente, raquítico humanamente y “muy poca cosa”.

 

De acuerdo a su autoimagen usted actuará. Revise lo datos con que lo han “programado” desde niño y observe que hay un montón de “telarañas mentales”, barreras imaginarias que lo imposibilitan a actuar.
Además, la cultura predominante influye en todo esto. Los países del tercer mundo nos “creemos menos que los ricos” y actuamos así como “gente de segunda”. Nuestros pensamientos personales influyen en nuestro comportamiento y también los sociales.
Un gran error que se comete en muchas familias es estar continuamente reprochándose los fallos, acusándose unos a otros de mentirosos, torpes, perezosos, irresponsables y vagos. Eso genera la idea colectiva de que son una familia de “tarados”.
Los pensamientos generan un lenguaje y éste provoca pensamientos afines. No permita que los pensamientos negativos dominen su mente y tampoco use un lenguaje negativo. Sepa además que una gran barrera para el desarrollo integral viene como consecuencia del pensamiento negativo: la inercia. Esta consiste en no hacer nada porque “ no se puede”. Implica no ofrecer resistencia al mal que se está haciendo a uno mismo y declararse “vencido” por cualquier obstáculo.
Por eso yo le propongo: limpie su mente de lo negativo, crea que usted es una persona maravillosa porque Dios así lo hizo y tenga una profunda fe en El, porque con el Señor usted es invencible.

 

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<>Artículo publicado en dos partes el 8  de enero de 2011 y el 15 de enero    en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Therapeia del 2 de enero de 2011

La opinión de la Estudiante  graduanda de la Crossroad  Christian Academy…
SHARON  TORRIJOS

Resolución de este año nuevo: Abrirle los ojos a la gente con respecto a las resoluciones de año nuevo.

No quiero ser malinterpretada, me agradan mucho las metas y la ambición saludable, pero en lo que son las resoluciones de año nuevo me parecen una mala táctica para un cambio de vida. Pues, ¿no es ese el propósito de las resoluciones, un cambio de vida? Ya sea bajar de peso, aumentar el capital personal o encontrar el amor, todas ellas representan un cambio fundamental en la vida de una persona.

Las personas dicen, para este año que viene dejaré de comer tanto dulce y mientras tanto comen todo lo que pueden antes que llegue el año nuevo como si al finalizar el conteo todo el mundo cambiara. 3, 2, 1 weeee y puff, ahora todos los que desean rebajar no tendrán tanta gula y querrán hacer ejercicio todo el tiempo, las cuentas de banco se elevarán gracias al repentino cambio de opinión del jefe y aquella media naranja se verá mágicamente guiada para cruzarse en el camino de uno. Año nuevo no indica nada más que el fin del calendario y de la agenda.

Ahora todos pensarán, ¡pero si ésta muchacha es el Grinch del año nuevo! Pues no, no lo soy, tal vez si de San Valentín, pero esa es otra historia. Hoy les vengo a explicar la hipocresía de las resoluciones de año nuevo.

Hace poco fui a ver una comedia romántica al cine y quedé fascinada cuando escuche al protagonista contarle a la mujer la historia de cómo se originó la masilla ‘play doh’. Resulta ser que comenzó siendo un limpiador de papel mural hasta que fue evidente que a los pequeños les gustaba jugar con la masa y lo convirtieron en lo que hoy es un producto de 50 años de existencia y ventas altísimas.

Ustedes se preguntarán que tiene que ver la historia de la masilla con las resoluciones de año nuevo.  Mi punto es el siguiente: No tenemos que esperar hasta año nuevo para cambiar nuestras vidas. No tenemos que esperar hasta el inicio de la semana o el comienzo del día. Podemos cambiar nuestra vida a cada instante, si estamos decididos a hacerlo.  Paulo Cohelo dijo: ‘Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia’.    Dejemos atrás la pereza y atrevámonos a hacer resoluciones diarias.

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<> Artículo publicado el 2 de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que a la  autora, todo el crédito que les corresponde.

Saber elegir es vivir responsablemente

La opinión de…

José María Estrada Solórzano

Todas las cosas que hacemos y pensamos están guiadas por la profunda necesidad de satisfacer necesidades percibidas como imprescindibles o para curar dolores insoportables. Si bien es cierto que en la mayoría de los casos la lógica convence,  es la emoción y la pasión la que nos motiva a actuar.

En el proceso de actuar solo unos pocos prefieren la verdadera libertad de pensamiento y acción; la mayoría no busca más que amos.   A tal efecto la persona está dispuesta a entregar su libertad a cambio de que el amo perdone sus pecados por intermedio de unos cuantos ayunos, unos cuantos padres nuestros y ave marías, unos cuantos ritos diarios o anuales y la nunca olvidada limosna o dádiva, contante y sonante o en especies, vía el representante local o vía teletón.

Es cierto que se hace necesario aceptar la imperfección de los sentimientos para poder arriesgarse a sentirlos y vivir con ellos, aunque sea por el tiempo necesario para lograr cambiarlos.

Pero por otro lado las personas no se arriesgan a sentir porque temen ser heridos emocionalmente. Necesitamos aceptar y encontrar los valores que nos importan aun en las imperfecciones de los demás, por la sencilla razón de que este es el estado natural de los seres que nos rodean. Y que demás está decir, tenemos que convivir con ellos so pena de quedar aislados emocionalmente en el tiempo, en el espacio, en el conocimiento y en el sentimiento.

La necesidad de saber elegir es un imperativo irrevocable e irrenunciable.  Un ser humano ignorante y hambriento es fácilmente manipulable.   Es un hecho comprobado que el ser humano desde su primera crisis existencial necesita del componente espiritual para tratar de entender lo que no puede explicar racionalmente.

El tupido velo de la ignorancia académica, la incapacidad de ejercer libremente el pensamiento crítico, la conveniencia de transferir sus pecados a un ser supremo que todo lo perdona y promete la vida eterna a cambio de la esclavitud emocional que no cuesta nada al pecador, atizada convenientemente por la religión, es el caldo de cultivo de la irresponsabilidad y la falta de respeto del ser humano para con el prójimo. La venta y compra de indulgencias tiene hoy en día muchas máscaras.

La búsqueda del Dios de cada uno es un desafío individual. Cada persona es responsable de su propia búsqueda, pues si bien es cierto que un hombre con sabiduría puede compartir sus experiencias, jamás podrá compartir sus resultados.

La educación hace al individuo fácil de guiar, pero muy difícil de manipular; hace al individuo fácil de gobernar, pero muy difícil de convertirlo en esclavo. Y la educación, tanto la del hogar como la académica, son las cosas más importantes que los padres responsables pueden heredar a sus hijos. No olvidemos que lo más importante en la vida no es lo que se ha perdido en el camino, sino lo que se logra hacer con lo que nos queda. Es oportuno recordar la expresión del filósofo: “He sido un hombre afortunado; en la vida nada me ha sido fácil”.

Es bien conocido que el dinero puede comprar un libro, pero no el conocimiento dentro del mismo; el dinero puede comprar la mujer que nos parió, pero no la madre dedicada y responsable; el dinero puede comprar un reloj, pero no el tiempo que marca ni el perdido; el dinero puede comprar al hombre, pero no a un padre con ataduras inquebrantables; el dinero puede comprar una casa. pero no un hogar responsable; el dinero puede comprar el espejo, pero no la conciencia que nos mira; el dinero puede comprar una noche de pasión, pero no un día lleno de sacrificio y paciencia; el dinero puede comprar la tecnología, pero no más tiempo con la madre inolvidable.

Según Aristóteles: “Todos los seres humanos tienen naturalmente el deseo de saber”.   Y no hay religión alguna que pueda impedirlo. Según san Agustín: “He encontrado a muchos que querían engañar, pero ninguno que quisiera ser engañado”.   Los obispos, jeques y rabinos deberían tomar nota.    Según Einstein, “La ciencia sin religión está coja, la religión sin ciencia está ciega”. Yo añado. Los buenos ratos hay que fabricarlos porque los malos llegan solos.

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<> Este artículo se publicó el 25 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

A programarse para triunfar

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Un mensaje al Corazón.  El mensaje y la opinión del Obispo Auxiliar de San Pedro Sula,  Monseñor…

Rómulo Emiliani

Lo que le voy a decir puede resultar muy simple, pero qué efectivo es. Así como se programa una computadora, puede hacer igual con su mente, salvo que usted es más perfecto y complicado que cualquier invento tecnológico. Pero aún así, le digo que funciona.

 

Si simplemente al levantarse por la mañana, usted comienza a pensar en cosas buenas, a creer que será un día positivo, a repetirse frases como “El Señor es mi pastor, nada me falta. En verdes praderas me hace reposar, me conduce a fuentes tranquilas y recrea mis fuerzas”, Salmo 23,1-3, o “estoy en las manos de Dios”, o “con Dios soy invencible”, o cualquier otra frase positiva y pone música de fondo y hace un poco de ejercicio, no dando pie a escuchar tan temprano malas noticias de los medios de comunicación, usted tendrá un día mucho mejor que haciendo lo contrario.

 

En la lectura de los Salmos, en los que son alabanzas y acciones de gracias, tiene un arsenal de frases positivas que puede ir aprendiendo. Es tan importante comenzar bien la mañana, porque determina en parte el ritmo del día. El subconsciente es un depósito que al igual que una computadora depende de los datos que usted coloque.

 

Este misterioso espacio de nuestro yo interior no va a distinguir entre los datos buenos y malos, falsos y verdaderos, sino que obedecerá a la información que usted le dé. No coloque en sus “archivos” pensamientos de odio, pesimismo, fatalismo, morbosidad, dudas, porque al procesar la información le irá haciendo pensar durante el día en eso que recibió.

 

Si al acostarse la noche anterior, ya usted de manera inteligente, colocó pensamientos de fe, de amor, de esperanza y visualizó su vida entregada al Señor, como viéndolo en su imaginación que lo abraza a usted, que lo recibe y que le dice, “no te preocupes hijo mío, que estoy contigo”, y usted se siente de verdad “en manos de Dios” y al levantarse también dirige su mente a El y a repetir frases llenas de fe, le aseguro, que así como piensa, así se comportará y el día le saldrá mucho mejor. No digo con menos problemas, pero sí con una actitud de triunfador, con optimismo, con valentía, con paciencia y mucha paz.

 

También quiero decirle que así como los pensamientos generan las palabras, éstas generan pensamientos y tienen mucho poder. Si nuestro lenguaje es pesimista y nos reunimos con personas que continuamente dicen que: “nada se puede hacer”, que “estamos de mal en peor”, “vamos hacia un desastre y nadie nos saca de esto” y ponemos ejemplos de cosas macabras, esto condicionará nuestra mente y nos lanzará hacia una actitud derrotista y a la larga hacia una depresión. Claro que hay que ser realista y no esconder los problemas sociales y analizarlos y ver qué podemos hacer para enfrentarnos a ellos. Pero si continuamente este es nuestro lenguaje, nos convertirá en cínicos pesimistas y críticos estériles.
Cuidado con nuestras conversaciones. Intentemos pronunciar frases positivas llenas de fe, infundir un estado de ánimo bueno y mantener una postura valiente de que “sí se puede” y “con Dios triunfaremos”.

 

Debo también insistirle que en esta cultura del “ruido”, donde todo entra por los ojos y los oídos, se nos está arrancando el gusto por el silencio, la soledad, y se nos tiene lanzados hacia fuera de nuestro ser, bebiendo de cualquier charco de aguas infectadas, desde los últimos desastres de las vidas privadas de actores y cantantes, pasando por canciones y películas indecentes, hasta el bombardeo de la publicidad en todos los medios de comunicación, que nos lanzan a un consumismo descontrolado.

 

Hay que hacer silencio, estar solos un rato diariamente, poner nuestra mente en orden, hacer oración, buscar al Señor en lo más profundo de nuestro ser, sabiendo que con El limpiaremos nuestra alma de lo negativo y seremos invencibles.

 

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<>Artículo publicado en dos entregas,  el  11  y el 18  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Los padres del fracaso

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La opinión de la Periodista…

Judy Meana

Falta poco para que termine el periodo escolar 2010 y los pronósticos en cuanto a fracaso estudiantil son alarmantes.   El Panamá América en su edición del domingo 7 de noviembre, reveló datos del ministerio de Educación que indican que el 30 por ciento de los estudiantes del sector oficial podría perder el año escolar.   La cifra puede variar, explicó el director general de Educación, Raymundo Lay.

Que 210 mil estudiantes estén al borde del fracaso, es realmente preocupante. Algunos dirigentes magisteriales que fueron consultados sobre el tema, dijeron que no es culpa de los docentes.

Los educadores proponen que para reducir el fracaso estudiantil, “se mejoren los planteles, pasen más tiempo en las aulas y que se saque la politiquería del sistema educativo.” También, atribuyen como causas del pobre rendimiento escolar: “el nivel académico de las familias, la pobreza y el poco incentivo de parte de los medios de comunicación”.

Hace falta motivación, falta un aliciente para los profesores y los alumnos. Que esas horas que pasan en la escuela, sean horas llenas de inspiración, valores morales, enseñanzas de vida y retos de superación personal. Hay miles de ejemplos e historias de personas que a pesar de la pobreza o las condiciones de su escuela, se graduaron y hoy son hombres o mujeres exitosos.

Programas como las becas universales pudieran servir para premiar a aquellos colegios que sobrepasen el 90 por ciento de aprobados. Que sea un verdadero reconocimiento al esfuerzo de los estudiantes. Que los docentes sientan una presión positiva y transmitan con entusiasmo a sus alumnos, el valor que le debemos dar al estudio. ¿Dónde están los padres del fracaso? – No tiene, es huérfano.

Jóvenes: los problemas van a existir hoy y siempre, pero si estudian, podrán enfrentarlos mucho mejor.   Lean.

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<>Artículo publicado el 9  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/meana-judy/