Sí a la Tolerancia !

La opinión el Jurista…

Abel Vergara Lopez

Indígenas cerraron la Vía Interamericana en Pacora, provincia de Panamá y no permitían el paso hacia la Cárcel La Joya, para llevarles alimentos a los detenidos.    En San Félix, provincia de Chiriquí, fue retenido y golpeado el representante del Ejecutivo, el viceministro Luis Ernesto Carles, quien les prometió podrían manifestarse sin ser reprimidos por la policía. Un comunicado de la Presidencia no ha sido suficiente para calmar a los manifestantes de la comarca gnöbe, quienes exigen igual que los habitantes de la cuenca del Bayano en la capital, la derogación de la recién aprobada ley minera.

 

Los grupos indígenas quienes hoy se han manifestado cerrando vías, detuvieron en Pacora, a un miembro de su propia etnia pues no estaban seguros de su posición ante la nueva ley.   La intolerancia que hoy se vive, nos está llevando a pasar de ser un pueblo alegre y folklórico, que antes parecía sólo pensaba en fiestas como el carnaval, a convertirnos  en un pueblo violento, que no ha sido tradicionalmente nuestra naturaleza.

 

El cierre de la vía Interamericana afectó a miles de personas en Pacora por más de seis horas. Crear el caos para llamar la atención, no sólo afecta al funcionario que intentó llegar a un acuerdo en San Félix, que le costó por suerte sólo un gran susto, sino a toda la población que requiera trasladarse hacia o desde cualquier lugar. En la vía Transístmica por su parte, los jubilados que aún esperan su aumento, amenazan con cierres diarios y contínuos, hasta que se les cumpla.   En pocos días está por iniciar un nuevo año escolar y los educadores parecen más preparados a realizar protestas, que a la enseñanza en las aulas;   y con el inicio de la construcción de los trabajos del Metro en la capital, lo que se vaticina es un verdadero pandemonium.

 

Qué podemos esperar en los días previos a la fiesta que paraliza el país y en los días posteriores a la misma. La realidad es que sin tolerancia, nada se puede lograr. Somos un pueblo pacífico y como tal, esperamos que nos visiten en pocos días miles de turistas, que si ven lo que está ocurriendo, de seguro que lo pensarán antes de viajar.

 

Demostremos que podemos comportarnos como el país civilizado que aspiramos ser. Sí a la Tolerancia !

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Reproducción de nota publicada el  15 de febrero de 2011 a las 22:59 en Facebook y etiquetada en nuestro muro por el autor, a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Código Minero, Cerro Colorado y las moneditas de oro

La opinión del Periodista…

CARLOS CAMARENA MEDINA
ccamarena2004@gmail.com

Los mineros se tomaron la sala donde se realizó el denominado periodo de consultas del proyecto de ley que reforma el Código Minero, incluyendo gran cantidad de indígenas que sorprendentemente apoyan la explotación del proyecto de cobre en Cerro Colorado, ubicado en el distrito de Nole Duima, comarca Ngäbe Buglé.

El ambiente en el Salón Azul, donde por tres días desfilaron representantes de organizaciones ambientalistas, indígenas, empresas mineras, y la Cámara Minera de Panamá, era totalmente pro mina, tanto que caía mal la posición asumida por el presidente de la Comisión de Comercio, Aris de Icaza, con sus arengas demagógicas, similares a las que utiliza en el ‘Tome Nota’ de La Exitosa.

Me llamó la atención que, hasta uno de los escoltas del ministro del Comercio e Industria se convirtió en un activo militante pro minería, que apoyaba las posiciones a favor de las reformas al Código Minero y que calificó de demagogo y politiquero al ex diputado del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Pedro Miguel González.

La gran monedita de oro para vender el proyecto, utilizada por altos funcionarios del MICI, es que los pagos de regalías de las empresas minera al Estado subirían de 2% a 4%, mientras de manera reiterativa proyectaban imágenes de un clausurado proyecto minero en Canadá, caracterizado por ser un área rodeada de árboles y un lago.

Un argumento que altos personeros del gobierno le robaron a la empresa Minera Panamá (que explota el yacimiento de cobre en Petaquilla), para utilizarlo como caballito de batalla que justifique las modificaciones al Código Minero, y cuyo trasfondo es el interés del gobierno del presidente Ricardo Martinelli de impulsar la explotación cuprífera de Cerro Colorado.

Un punto de vista que no comparte la directora ejecutiva de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), Alida Spadafora, quien de manera enfática dijo que no pueden compararse los ecosistemas canadienses donde la biodiversidad es baja, con los ecosistemas tropicales de Panamá. ‘La biodiversidad, que es una de las grandes riquezas de Panamá, se verá afectada de forma irreversible, siendo que la zona contiene una gran biodiversidad, en donde se están descubriendo nuevas especies o especies no reportadas en el país. Además, la zona alberga especies que están amenazadas’, destacó.

Altas precipitaciones, inestabilidad de los suelos y riqueza hídrica, propia de las áreas donde se desarrollarán estos proyectos no son comparables con lo existente en el territorio canadiense y, por ello, Spadafora considera que la operación de explotación a cielo abierto del tamaño que planea realizar Minera Panamá, (y eventualmente la de Cerro Colorado) representa un alto riesgo para el país.

Llamó la atención lo reiterativo del discurso que enfatizaba los programas que ejecutan las empresas que explotan los proyectos de oro y cobre en Petaquilla, lugares que el Estado ha mantenido abandonados, mientras que estos consorcios invierten en obras sociales, como reparación de escuelas, construcción de centros de salud, habilitación de carreteras, comedores y la entrega de becas.

Sin ambages, el alcalde del distrito de Nole Duima, Celestino Montezuma, dijo que la intención de esta propuesta es explotar Cerro Colorado (a pesar de que el diputado de Icaza le espetó que nunca ha dicho que sea así).

‘La mina significa la industria de la muerte’, sentenció Montezuma, luego de exponer sobre el impacto que tendrá la explotación minera de Cerro Colorado, ubicada en Nole Duima, comarca Ngäbe Buglé.

Para el profesor universitario Azael Barrera las decisiones sobre los proyectos mineros, que se impulsarán a través de las reformas al Código Minero, se están tomando en Seúl y Singapur, donde operan empresas que requieren materia prima para desarrollar sus industrias; a lo que el viceministro de Comercio, Ricardo Quijano, ripostó que esta norma no se está cambiando para favorecer a nadie en especial.

Fueron tres días maratónicos, durante los cuales desfilaron por el Salón Azul de la Asamblea Nacional los más diversos sectores del país, en un período de ‘consultas’, liderado por un diputado como Aris de Icaza, quien en todo momento dejó plasmada su posición a favor del proyecto, de una forma demagógica y electorera. Un escenario similar al que marcó la imposición de la Ley 30 (Ley Chorizo), por lo que entre ambientalistas, indígenas y políticos de oposición, primó la certeza de que estas consultas son un mero trámite, pues la decisión ya está tomada.

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Este artículo se publicó el  4  de febrero   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Tumba o pedestal

La opinión de…

Jorge Gamboa Arosemena

Hace pocas semanas, le advertía a la ministra Méndez que para ella el asesinato de los menores infractores podía ser una tumba o un pedestal, dependiendo de cómo enfrentara sus responsabilidades en este caso específico y en su accionar en general.   Todo parece indicar que la ministra no entendió mi señalamiento, sino el alcance del infausto suceso y de sus acciones, lo que se está convirtiendo en tumba política y moral para ella y para sus colegas del gabinete.

Ya Mulino tiene su tumba, bien ganada por la barbarie de Bocas del Toro, por su responsabilidad como cabeza del Ministerio de Seguridad en el caso del Centro de Cumplimiento de Menores y por el rosario de acciones anticivilistas, que han sido su fe de erratas a sus acciones en los años 1987, 1988, 1989.

El ser humano puede rectificar y los políticos que actúan contrario al mandato popular tienen esa oportunidad, aunque no creemos que siquiera intenten comprender sus desvaríos.   Por una u otra razón, el gobierno del “cambio” ha levantado adversarios en sectores ciudadanos no partidistas, como trabajadores, empresarios, estudiantes, educadores, jubilados, médicos, pescadores, iglesias, transportistas y hasta turistas que se han manifestado enérgicamente contra sus políticas erradas.

El colapso de la potabilizadora de Chilibre, junto a la mediatización de la libertad de expresión, y la acción del jefe de la Policía, encubriendo las corruptelas de sus administradores, advierten los alcances de incapacidad y de autocracia de este gobierno.   Algunos dirán que exagero sobre lo de la libertad de expresión y pondrán como ejemplo que emito, con cierta frecuencia, mis críticas en prensa, radio y televisión.   Igual hice, durante la dictadura, hasta que cerraron todos los espacios.

Todavía recuerdo cómo el 1 de marzo de 1988 nos sacaron violentamente de Radio Mundial, junto al Dr. Carlos Iván Zúñiga y su esposa, como también a la Dra. Doris de Mata y más de 30 dirigentes del otrora combativo Papo, cuando no habían pasado ni 20 minutos de un programa especial que hacíamos, conmemorando la puesta en vigencia de la Constitución de 1946.   En esos tiempos nos tomábamos ciertas libertades hasta que los milicos reprimían.   Hoy han mutado las formas, pero la esencia es la misma. Si siguen como van, llegaremos a mayores amenazas contra la libertad de expresión. ¿O ya se nos olvidó el proyecto del señor de la diputada Vallarino?

¿Qué ministro no está cavando su tumba política y moral?   Los de mi partido, actuando contrario a la doctrina panameñista, permitiendo que Panamá se venda a intereses foráneos o implantando impuestos o permitiendo explotaciones mineras que durante la dictadura censurábamos.   Hasta apoyando a golpistas como Micheletti, olvidando que el presidente Arias fue tres veces víctima de golpes de Estado.   Ahora resulta que los ministros panameñistas están actuando contra los principios (ya lo dijo el diputado Blandón de Vallarino).

Esto se da entre los panameñistas, porque no hay vida partidaria, no hay debate, no hay análisis y ahora, los que controlan el partido cavan más su tumba con el intento de reformas al estatuto, para seguir controlando, eliminando cuerpos dirigentes y con menos integrantes esos cuerpos. Como practican el inmoral clientelismo, con menos clientes les saldrán más económicas las campañas. Por eso quieren eliminar la Comisión Política, reducir a 29 integrantes el Directorio Nacional, cuando ahora son 170 integrantes.

Las insensateces de los cuatro gobiernos pos invasión están siendo superadas con creces por el ejercicio de este gobierno. Habiendo tenido la gran oportunidad de pasar a la historia como un gobierno de un real cambio, pasarán como el peor gobierno de la mal llamada era democrática.

Ahora, este gobierno, a través de los medios que controla, está usando la contrainformación para desprestigiar a sus propios funcionarios.   Solo hay que observar cómo el Panamá América, bajo el control de allegados al gobierno, está revelando corruptelas, las que evidentemente son filtradas desde adentro, preservando al Presidente. Utilizan tácticas de los regímenes autocráticos para crear desasosiego en la sociedad, buscando, si es necesario, quemar chivos expiatorios con la intención de convocar unas reformas constitucionales o constituyente, que le den más poder (estrategias similares han sido usadas por Chávez en Venezuela).

Lo que pudo ser pedestal para muchos de este gobierno, enhorabuena será tumba política y moral.   No hay mal que por bien no venga; son las etapas que deben pasar los pueblos para madurar.

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Este artículo se publicó el 10 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La maldición del rey Midas

 

La opinión de…

 

Oscar Sogandares Guerra 

Ahora es el momento de cambiar el término de moratoria a cese inmediato de proyectos mineros, ya que se ha comprobado a través del tiempo que la minería es una actividad incompatible con el medio ambiente.   Por más que tratemos de adornar el término de “minería responsable” no existe tal cosa,   ni mucho menos a cielo abierto. Tal modalidad por sus características destructivas ha sido prohibida por ley en países cercanos como Costa Rica.

No estamos de acuerdo con el término moratoria, porque puede entrever que los ambientalistas sí podemos estar de acuerdo con la minería, cosa que es completamente inaceptable.

Si el Gobierno habla de una moratoria, sería asunto de ellos, pero no vamos a rogarle favores, porque es un derecho ciudadano y constitucional el vivir en un ambiente sano y libre de contaminación, como lo es un derecho universal. Solo exigimos un derecho que nos corresponde por ley y por la Constitución.

¿No sería el mismo caso del boxeador al que le propinan una golpiza, y solamente solicite al contrincante que lo golpee más lentamente (moratoria) o que cese inmediatamente de golpearlo?

Panamá ha alcanzado niveles de desarrollo económico sorprendentes sin minería, no vemos la necesidad de introducirla ahora. Es falso que tal actividad genere más empleos que otras actividades menos perjudiciales, como la agricultura tradicional u orgánica, la ganadería y cría de animales en forma ambientalmente compatible, el ecoturismo, el agroturismo, las granjas autosostenibles o el cultivo orgánico, como por ejemplo, el exitoso cultivo de café gourmet 100% orgánico de la comarca Ngäbe Buglé, actividad que pondría a cualquier caficultor verde de envidia, y otras infinidades de actividades que no sacarían nuestras riquezas y ganancias fuera del país.

El aumento de entre 2% y 4% de regalías es simplemente una migaja, y no es suficiente justificación para degradar permanentemente nuestras riquezas naturales, ni siquiera el 100% lo sería, pues ¿qué sucedería si degradamos nuestras montañas, nuestros ríos, nuestros suelos y el escaso 2% de agua potable disponible para el consumo humano por actividades tan nefastas como la minería, que utilizaría la misma cantidad de agua en una hora, que una familia utilizaría en 25 años?

¿Qué sucedería si extraemos toda la riqueza mineral de nuestro país, pero nos quedamos sin aire, sin alimentos, sin agua? ¿De qué nos serviría todo el dinero del mundo, si vivimos en medio de un paisaje desolador?

Sería como la fábula griega del rey Midas que todo lo que tocaba se convertía en oro. Si deseaba comer, hasta la comida se le convertía en oro.

¡Qué miseria la del rey Midas!

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Este artículo se publicó el 7 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Minería a infierno abierto

La opinión de…

RAUL  LEIS  R.
raulleisr@hotmail.com

Creo que la expresión minería a cielo abierto no es correcta.   Claro, que en sentido literal se refiere a las explotaciones mineras que se desarrollan en la superficie de un terreno, a diferencia de las subterráneas, que se producen bajo ella.   Pero en su sentido profundo las palabras engañan, pues evocan una relación de la extracción minera con lo celestial que no corresponde con la realidad.   Por ello, mejor sería ser más apegado a la verdad bautizarlas como lo que son,   minas a infierno abierto.

¿Por qué? Un cúmulo de estudios y experiencias alrededor del mundo han determinado que esta minería impacta negativamente el ambiente produciendo desechos tóxicos, devastación de bosques, desertificación, afectación a cuencas hidrográficas, aguas subterráneas y el aniquilamiento de la biodiversidad. También ha significado el colapso de las economías agrícolas locales, produciendo impactos sociales negativos.

Existe un amplio consenso que reafirma que ninguna actividad industrial es tan agresiva ambiental, social y culturalmente como esta forma de minería.

Para mi cielo abierto, en cambio, evoca a los mayas lacandones, cuando afirman que las estrellas son las raíces de los árboles que Hachacyum –creador de soles, mundos y humanos– produjo para recubrir su selva celeste. Así, cada vez que en el monte se tumba un árbol, muere una estrella y desaparece del cielo.

¿Cuántas estrellas se habrán borrado del firmamento producto de los graves atentados contra la naturaleza y el ambiente que padecemos? ¿Cuántos proyectos amenazan la sostenibilidad del desarrollo socioeconómico? Minería a infierno abierto, macro hidroeléctricas, potrerización, deforestación, desertificación, urbanismo depredador, degradación de calidad de vida, y otras más están presentes muchas veces en formas avasalladoras y aniquiladoras de la vida.

La Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza determinó que Panamá y la región centroamericana no cuentan con las condiciones mínimas requeridas para controlar y minimizar los efectos negativos e irreversibles de esta actividad minera. No olvidemos que América Latina es la porción del planeta con más presencia forestal, con mayor diversidad biológica y humedad. Pero es fácil encontrar el avance de las huellas visibles del deterioro ambiental, la desigualdad y la pobreza, pues en este subcontinente sufrimos una de las mayores tasas de deforestación del mundo, 6 millones de hectáreas anuales, 80 mil hectáreas en Panamá.

En esto deberíamos aprender de los vecinos ticos que en lugar de impulsar un código minero que propaga la macro minería, conoció del fallo del Tribunal Contencioso Administrativo costarricense, que anuló la concesión de la mina de oro a infierno abierto de Crucitas, condenándoles a indemnizar al país por los daños ambientales causados en la zona.

Pero no solo eso, también recomendó al Ministerio Público abrir una investigación y causa penal contra el ex presidente Oscar Arias, y varios altos funcionarios, entre ellos el ex ministro Roberto Dobles, quienes autorizaron explotar los yacimientos que produjeron una gran daño ambiental, al usar entre tres y cinco toneladas diarias de cianuro durante nueve años; provocando un impacto irreversible en los mantos acuíferos y en 300 hectáreas de especies forestales protegidas, hábitat de aves en peligro de extinción. Este fallo se dio en el marco de la reciente aprobación de la ley que prohíbe tajantemente esta forma de la minería en ese país.

En Panamá “la verde”, como la llamó Vicente Blasco Ibáñez vamos en sentido inverso. Por lo que cabe preguntarse con la mano en el corazón ¿A quién beneficia de verdad la actividad minera? ¿A las grandes empresas mineras nacionales y transnacionales, gobiernos extranjeros o al país o las comunidades involucradas? ¿Cómo se evitarán los daños socio ambientales y cómo se compensarán los graves perjuicios provocados? ¿La vida de las comunidades, la fauna y flora debe subordinarse a una insaciable sed de ganancias?

Cuando el ambiente es ignorado o agredido, nos responde como un cañón cargado que se vuelve y dispara contra nosotros mismos, contra nuestra salud, existencia y futuro. La defensa y promoción del ambiente no es una moda inofensiva y pasajera. Por el contrario, el tema del ambiente está ligado a toda acción humana responsable, y es un componente fundamental de cualquier proceso de desarrollo que se precie como tal. Por ello, emerge en este país una conciencia ambiental local y nacional dispuesta a detener toda depredación contra el derecho humano al ambiente.

No todo lo que brilla es oro o cobre, pues el oro verdadero si bien reluce en el verdor de nuestra naturaleza, cobra más esplendor cuando se manifiesta en la tenacidad de la conciencia emancipadora de hombre y mujeres libres.

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Este artículo se publicó el 10 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El arte de gobernar bien

La opinión de…

 

Darío Suárez

Aproximadamente, medio año antes de celebrarse las elecciones de 2009 un estimado amigo convidó a otro a ayudar al actual gobernante a ganarlas.   Al respecto este respondió que realmente ese aspirante no necesitaba más ayuda porque el rechazo contra el partido PRD y su aliado en su gestión de gobierno era tan extendido, en todas las capas sociales y tendencias políticas del país, que, independientemente del candidato que colocaran para tratar de ganarlas y continuar gobernando, él ganaría ampliamente como abanderado de los rechazantes.

Pero, añadió, donde sí necesitaría orientación y asistencia era en la tarea de gobernar, si es que lo quería hacer bien. Porque gobernar bien no es simplemente mandar, sino hacerlo para la mejoría o el bien y beneplácito de la más grande mayoría posible de los gobernados: tanto de los que lo eligieron, como de los que no. Para ello, tendría que realizar su gestión de acuerdo con un conjunto de preceptos y reglas para hacer las cosas bien, con habilidad, idoneidad y respeto para con los demás… lo que constituiría un arte.

Entre un plan de gobierno y los propósitos de un gobernante, está no solo el cumplir las promesas de campaña proselitista y, si puede, mucho más, sino el hacerlo con los preceptos y reglas vigentes de convivencia democrática, dentro de un estado de derecho basado en la separación y armoniosa colaboración autónoma de los tres poderes clásicos: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial.

Por lo que cuando este equilibrio se disloca y uno de los poderes doblega o suplanta subrepticiamente a alguno de los otros se arruina la institucionalidad, se pierde la confianza en sus ejecutorias, se mancha la acción de gobierno, se descalifican los gobernantes, florece el autoritarismo con sus secuelas de corrupción, y se perjudica a los gobernados.

Por las premisas expuestas, un gobernante debe tener la habilidad o, al menos, la intuición de escoger los mejores consejeros, colaboradores y asistentes que lo orienten con carácter a ejecutar una acción de gobierno que preserve los valores cívicos, institucionales, vernáculos, culturales, morales y sociales, y promueva su desarrollo como motor de un crecimiento no sólo material sino espiritual. Ello resulta particularmente importante en un mundo en que parece prevalecer el bienestar del egoísta poderoso sobre la sobrevivencia digna del desvalido. Encontrar ese norte y los colaboradores que lo acompañen a seguirlo es el camino más difícil y sólo lo recorren quienes tienen vocación de estadistas o de prohombres.

Empero, la mayoría de los gobernantes no entienden tal encrucijada y, aunque alguna vez hayan tenido la intención de perseguir la grandeza, algunos se dejan dominar por la vanidad; la promoción del culto a su personalidad; y, por ambiciones de permanecer en el cargo más allá del período constitucional al que pretendían servir, utilizando para su cometido diferentes métodos según el momento psicológico y su grado de poder, y olvidando su obligación moral de mejorar material y espiritualmente a la mayoría de sus gobernados.

Tal vez el error más propagado es el de que si se promueve en un país un sobresaliente crecimiento económico a cualquier costo –como el del sacrificio de la transparencia; de la competencia, esquivando licitaciones; de congelación de costos de la canasta básica, aumentando el ITBM o el costo del combustible y energía; de evitar el despilfarro de construir un edificio–torre gubernamental estrafalario y provocante de caos vial y urbanístico; o, de conservación de áreas, cuencas hidrográficas y montañosas sin contaminaciones desertificantes que propicia la explotación minera en manos propias o privadas, o, aun peor, de gobiernos extranjeros que expondría a Panamá a potenciales litigios o hasta a adversos laudos internacionales– se obtendría un desarrollo humano mejor que si fuera a la inversa.

Los estudios de reputadas instituciones de crédito (Banco Mundial), como de economistas internacionales de reconocida solvencia, y hasta de nacionales incluso en trabajos de graduación, han demostrado que siempre es preferible poner más hincapié en el desarrollo humano primero que en el crecimiento económico, para llegar mas rápido a ese crecimiento económico o a uno mayor, que poner la carreta por delante de los bueyes y llenarse la boca con que por crecer económicamente desaforadamente el país ha alcanzado elevados puntajes en entidades calificadoras de inversión y un alto crecimiento coyuntural en el producto interno bruto, mientras a pesar de ello la pobreza crece en las clases bajas, sigue estancado el consumo de calorías y proteínas, y, por las políticas públicas heredadas, el sector agrícola continúa sin recobrar el nivel satisfactorio que antaño tenía y que abarataba el costo de la canasta básica.

Panamá ha sido bendecida con su posición geográfica; con su copioso régimen de lluvias y de aguas subterráneas, por su vegetación y configuración montañosa; y, con la calidad de su gente, entre la que, a veces, ha contado con personas visionarias, tanto pensantes como ejecutoras.   Por ello, pudiera conservar y mejorar la calidad de vida de sus habitantes si cuida lo que tiene (como lo es una buena agua potable, el oro del futuro) y si hasta logra producir energía no contaminante –o a un grado ínfimo– sin alterar ni dañar la naturaleza ni el ciclo del agua, como los dañaría la minería, perjudicial en cualquier balance costo-beneficio que se haga. Sólo le faltan gobernantes que quieran gobernar bien… como un arte.

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Este artículo se publicó el 4  de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El único mundo posible

La opinión de…

 

Juan Carlos Delgado

¿Alguna vez usted se pregunto cómo el 10% de la población se las ha arreglado para que sus estrechos intereses económicos dominen a los intereses económicos de la mayoría?   Al hacerlo, ponen en peligro el bienestar económico de nuestra Nación y llevan al sistema financiero mundial al borde del colapso.

No es una reflexión novedosa, pero sí lo suficientemente importante como para que la subrayemos, porque esa realidad se repite en otros países, y es impostergable darle una respuesta que apunte a una sociedad más equitativa. Escuchamos, de parte de nuestros políticos, frases gastadas como esta: “Todos sabemos que el crecimiento económico es bueno si llega a todos”.    Sin embargo, no hacen nada para que esto pase.

Uno de los problemas es una parte de la prensa, que fabrica realidades acordes a los intereses de los grupos dominantes.   Un inescrupuloso hombre de radio me dijo un día que una música mala, repetida tantas veces como se pueda, dentro de un tiempo hará bailar y cantar a todo el mundo.

Pero hay otra parte, Larry Beinhart un escritor estadounidense, del cual cito dos afirmación textuales dice: “Actualmente las universidades persiguen verdades que alguien esté dispuesto a financiar” y “La verdad del mañana es aquello por lo que hoy se paga”.

O sea, la trama del engaño comienza en la investigación guiada. Es decir, en la investigación orientada a confirmar aquello que beneficia los intereses de quienes la financian. Intereses que, naturalmente, son los de ese 10% que retiene más dinero que el 90% restante. Luego la prensa complaciente e influyente, dará adecuada difusión apoyándose en las confirmaciones emanadas de otros gurúes con iguales intereses.

Así se está tratando el tema minería en Panamá. Un 10% se beneficiará y un 90% sufriremos los embates de la contaminación. Todo está armado para que finalmente usted repita convencido que se trata del único mundo posible.

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Este artículo se publicó el 8 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Regresaron los piratas a Panamá

La opinión de…

 

Juan Ramón Sevillano Callejas 

Invitados por el actual gobierno, llegaron nuevamente los piratas a Panamá con el deseo codicioso de llevarse nuestro oro, cobre, petróleo y atún. Esta vez no ofrecen espejos y collares, dan escuelitas, centros de salud y otras cositas. Todavía estamos esperando que nos devuelvan el oro que se robaron durante la colonia y paguen la destrucción de Panamá la Vieja. Ya hay países con dignidad que están presentando estos reclamos.

Pero ahora es peor, no solo se quieren llevar los bienes mencionados, también se quieren llevar nuestros bosques y nuestro más preciado tesoro: nuestra agua.

Durante el tiempo que los políticos llaman “consultas” (que solo se convocan para guardar apariencias) del proyecto de modificación del Código de Recursos Minerales, algunos expositores informaron acerca de la gran cantidad de agua que se necesita para obtener oro, detallando que con esa cantidad se puede abastecer a miles de personas.

En contradicción, nuestros gobiernos han demostrado que nunca les ha importado, a pesar de que tenemos más de 500 ríos, que las ciudades y poblados del país tengan agua potable las 24 horas del día.

Este hecho demuestra que o hemos sido gobernados por incapaces o por personas que tienen otros intereses diferentes al beneficio popular. También ha quedado demostrado que estos incapaces no conocen otra fórmula que la inversión extranjera, para sacar al país de la pobreza en que vive la mayoría. ¿Será para mantener en la cacareada riqueza a la minoría?

La lacra social conocida como clase política, solo incentiva a los extranjeros de todas las formas que a estos serviles se les ocurre. Nada de incentivar a nuestros agricultores, ganaderos, avicultores, pescadores, a la agroindustria, etc., etc. A estos los tenemos abandonados, porque no se necesita mucho esfuerzo, ni inteligencia para traer los alimentos del extranjero. Eso sí, con ello ganamos más dinero y controlamos los precios.

La incapacidad de los gobiernos queda demostrada una vez más cuando es otro el que cumple sus funciones constitucionales y legales de construir carreteras, escuelas y centros de salud.

Tal y como está redactado el proyecto minero, a los gobiernos extranjeros se les permitirá ser financistas de empresas privadas, lo que violaría –en nuestra opinión–, la Constitución nacional, por ello interpondremos un recurso de inconstitucionalidad para que la Corte lo resuelva en 10 años.

Como ambientalista, estoy de acuerdo con la prohibición de las redes de palangre, pero si a los humildes pescadores se les impone esto, cómo se permite que los extranjeros pesquen atún con redes de cerco, debajo de Coiba, para llevar arrastradas a estas y otras especies (delfines, tortugas, etc.) hasta la distante Punta Burica, provocando la muerte de muchas. Todo para exportar, nada se quedará.

El ministro de Comercio, durante su exposición, mencionó que estas inversiones crearán un polo de desarrollo que eliminará la pobreza, poniendo como ejemplo a la Zona Libre de Colón. La verdad, no he encontrado estadísticas que me demuestren que los habitantes de la ciudad de Colón hayan salido de la pobreza.

También, dijo el señor ministro que los mineros de Perú ganan mil 250 dólares mensuales. Yo pregunto: ¿Será esta suma la que paga Petaquilla Gold o será la que pagará Minera Panamá a los trabajadores?

Se oyeron nuevamente cantos de sirena, a saber inversiones de miles de miles de millones y de la más alta tecnología. Lo mismo hicieron en Costa Rica, allá hay una mina que supuestamente contaba con la más alta tecnología, pero tuvo que suspender voluntariamente sus actividades antes de causar un desastre ambiental y afectar una población cercana.

Lo cierto es que no existe ningún poblado de un país en vías de desarrollo que por la actividad minera haya salido de la pobreza o al que no se le haya causado un gran daño ecológico. El tema de la minería en Panamá debe ser consultado a través de un referéndum

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Este artículo se publicó el 7 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Moratoria o cese inmediato de la minería

La opinión del Ambientalista…

Oscar Sogandares Guerra

Ahora es el momento de cambiar el término de moratoria a cese inmediato de proyectos mineros, ya que se ha comprobado a través del tiempo y alrededor del mundo que la minería es una actividad incompatible con el medio ambiente.   Por más que tratemos de adornar el término de “minería responsable” no existe tal cosa, ni mucho menos a cielo abierto. Tal modalidad por sus características destructivas y desfigurantes del paisaje han sido prohibidas por ley recientemente en países cercanos como Costa Rica. No estamos de acuerdo con el término moratoria porque puede entrever que los ambientalistas sí podemos estar de acuerdo con la minería, cosa que es completamente falsa e inaceptable. Ahora si el gobierno habla de una moratoria, sería asunto de ellos, pero que nosotros no vamos a mendigarle favores porque es un derecho ciudadano y constitucional de vivir en un ambiente sano y libre de contaminación como lo es un derecho universal. Solo estamos exigiendo un derecho que nos corresponde por ley y por la constitución. ¿No sería este el mismo caso del boxeador que le están propinando una golpiza, y que solamente le solicitara al contrincante que lo golpeara más lentamente (moratoria) o que cese inmediatamente de golpearlo?

Que Panamá ha alcanzado niveles de desarrollo económicos sorprendentes, no obstante la recesión económica mundial sin minería, no vemos la necesidad de introducirla ahora. Por todos los demás motivos ej. que entre todas las demás actividades, la minería emplea al menor número de personas de todas las actividades según la PNUD. Así que es falso que tal actividad genere más empleos que otras actividades menos perjudiciales al medio ambiente como la agricultura tradicional u orgánica, la ganadería y cría de animales en forma ambientalmente compatibles, el eco turismo, el agro turismo, las granjas auto-sostenibles, el cultivo orgánico ej. el exitoso cultivo de café de gourmet 100% orgánico de la Comarca Ngäbe Buglé, actividad que pondría a cualquier caficultor verde de envidia… y otras infinidades de actividades que no sacarían nuestras riquezas y ganancias fuera del país. Que apenas un aumento de 2% a 4% de regalías al estado es simplemente una migaja, y no es suficiente justificación para degradar permanentemente nuestras riquezas naturales, ni siquiera el 100% lo serían. ¿Pues qué sucedería si degradamos nuestras montañas, nuestros ríos, nuestros suelos y subsuelos, y el escaso 2% de agua potable disponible para el consumo humano por actividades tan nefastas como la minería, los cuales utilizarían la misma cantidad de agua en una hora, lo que una familia utilizaría en 25 años?

¿Qué sucedería si hayamos extraído toda la riqueza mineral de nuestro país, pero nos hayamos quedado sin nada de lo demás, sin aire, sin alimentos, sin agua? ¿De qué nos serviría todo el dinero en el mundo si vivimos en un paisaje desolador?

<>Artículo publicado el  3 de febrero  de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La vida

 

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La opinión del Sacerdote Jesuita…

Rosendo Torres 

Por más noticias de afuera que nos lleguen, en la conciencia popular del panameño cada día más crece la repulsa y resentimiento por el suceso del Centro de Cumplimiento.

He escuchado poesías, elegías en recuerdo triste de las víctimas juveniles calcinadas el 9 de enero del 2011. Si ya esta fecha del 9 de enero de 1964 era de recordación histórica en donde también fallecieron, en otro contexto, otros jóvenes pero por una causa superior, la cauda nacionalista; estos aunque estaban confinados purgando faltas murieron víctimas de la sevicia policial.   Jóvenes panameños muertos en la misma fecha.

Se percibe un consenso de rechazo por los detalles que rodean el incendio dentro de la celda. No los conocemos todos, pero lo inexcusable han sido las vista que nos ofreció el reportaje televisivo con el sonido de las palabras del agente que concomitantemente con el fuego les deseaba la muerte. “Muéranse”.

Existe el quinto mandamiento, “No matar”. Puesto en positivo, Respetemos la vida. La vida de todo ser humano, sea el que sea, rico o pobre, cristiano o no cristiano, blanco o negro, adulto o joven, nacional o extranjero, inocente o maleante, niño nacido o niño por nacer. Respetemos la vida. Me decía alguien, te has fijado que las dos profesiones opuestas son los médicos y los militares. Unos para producir vida, salvar vidas y los otros, con sus armas, para todo lo contrario.

Hay que reconocer que vivimos la cultura de la muerte. Se ha perdido el respeto a la vida. La violencia callejera , que crea la inseguridad que se vive es prueba de ello, las pandillas de las distintas barriadas cuyo requisito de ingreso es haber matado a alguien. Más aún algunos en el caso del Centro de Cumplimiento creen que algunos guardia son ex miembros de las pandillas que no respetan la vida.  ¿Quién sabe?

Uno de los aspectos entre otros en la discusión sobre la reforma de la Ley de Minería es precisamente la calidad de vida de los moradores indígenas.   No puede estar por encima del aprecio a la vida, el amor al dinero abundante que pueda derivarse de la explotación de las minas.

Todo lo ocurrido nos lleva a pensar en el valor de ese don precioso que nos ha dado el Señor, la vida… En resumidas cuentas, resolver el problema del agua y de la recolección de la basura tiene que hacerse motivados por el aprecio a la vida. Nuestro imperativo debe ser, defender la vida frente a todo lo que sea violencia venga de donde venga. Es compromiso de los discípulos del Reino de Cristo.

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<>Artículo publicado el 30  de enero de 2011    en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Ni lo uno, ni lo otro, sino todo lo contrario

La opinión del Abogado, Administrador de Empresa, profesor Universitario….


Miguel A. Boloboski Ferreira

Luego de la construcción y posterior ampliación del Canal; la gran minería y su eventual desarrollo en el territorio nacional, constituye la decisión de mayor importancia en nuestra historia republicana con profundos efectos a futuro; incluso más allá de lo inimaginable. Las variables de sus connotaciones son tan amplias que simplemente no habrá sector o grupo que no sienta sus efectos; sean éstos positivos o negativos. Tamaña responsabilidad no puede ser asumida por unos pocos.

Gracias a lo dispuesto en el artículo 325 de nuestra Constitución Política, el 24 de abril de 2006, luego de años de estudios encargados por la Autoridad del Canal de Panamá (y su antecesora inclusive), el entonces Presidente de la República convocó a todos los panameños con mayoría de edad a participar de manera voluntaria en el Referéndum que definiría lo concerniente a la ampliación del Canal, el cual finalmente se llevó a efecto el 22 de octubre del mismo año.   Si bien el 76.83% de los panameños votó a favor de la ampliación, un significativo 21.76% se manifestó contrariamente. Recuerdo con agrado que durante la campaña previa (6 meses) circularon a nivel nacional y en sano ambiente, argumentos a favor y en contra; y a pesar de lo caluroso del debate no recuerdo un solo incidente desagradable. Hubo altura, y lo más importante, todos tuvimos la oportunidad de expresar libremente nuestra opinión.

Cada vez que los panameños utilizamos el método de consulta como medio alterno para la solución de nuestras diferencias hemos logrado establecer el rumbo a seguir; que luego las minorías en discrepancia han sabido reconocer con hidalguía sumándose a la construcción del objetivo común. En 1946 mediante Asamblea Nacional Constituyente se aprobó la que muchos todavía consideran la mejor de nuestras Cartas Políticas. En 1977 (en pleno régimen militar) los Tratados Torrijos-Carter (7 de septiembre) fueron sometidos a plebiscito nacional (23 de octubre) luego de un brevísimo período de discusión de cuarenta días.

Los actos legislativos 1 de 1993 y 2 de 1994 (léase los partidos políticos representados en la Asamblea Legislativa) reformaron la Constitución incorporando el Título XIV relativo al Canal de Panamá.

Convocar a un Plebiscito (no referéndum), o sea someter la propuesta a votación para que los ciudadanos se manifiesten a favor o en contra, resulta ser a todas luces la mejor de las alternativas de consulta ante un tema tan delicado.

En “El Señor de los Anillos” el filólogo y escritor británico Tolkien narra de manera especial sus temores y aprehensiones ante “la tentación del hombre” y los efectos de la revolución industrial en la Naturaleza, invocando del catolicismo una parte de su oración principal: “Padre; no nos dejes caer en la tentación y líbranos de todo mal”.

<>Artículo publicado el  27  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Preocupaciones ciudadanas al detalle

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La opinión del Abogado…

Ramiro Guerra Morales 

En Latinoamérica, nuestro país es uno de los pocos que no cuentan con una jurisdicción constitucional especializada en cuanto a tutela de la libertad y control de los actos de poder que impliquen abuso, cuando estamos frente a órdenes de hacer o no hacer.

Muy a pesar que la Constitución Nacional, señala de manera expresa que la Acción de Habeas Corpus, surte un procedimiento sumario y el Recurso de Amparo de las garantías que establece nuestra Carta Magna, debe tramitarse de manera sumarísima, la realidad da cuenta de todo lo contrario, es decir, los mismos no se resuelven con la urgencia propia de una jurisdicción que al decir del maestro, Héctor Fix Samudio, tiene como misión, tutelar la libertad y controlar los abusos hacia los ciudadanos cuando estamos ante arbitrariedades que desbordan la normativa garantista.

En consecuencia, una Sala en la Corte Suprema, para dirimir conflictos de la naturaleza mencionada, si bien no es lo deseable, constituye un paso importante en el perfeccionamiento de la tutela de los derechos fundamentales. La institucionalidad que concierne a la protección o tutela de los derechos fundamentales, debe traducirse en la creación de una Corte Constitucional.   Importante precisar, que la Sala de lo Constitucional, tal como lo diseña la ley que le dio vida, no conocerá de los Recursos de inconstitucionalidad; esta materia por mandato constitucional, está reservada al Pleno de la Corte Suprema de Justicia.

En el marco de mis preocupaciones ciudadanas, vuelve el tapete la explotación de Cerro Colorado. El Gobierno Nacional, tiene que tener cuidado y mucha cautela en este tipo de proyecto. La región de por si, es de alta sensibilidad social, muy volátil.

Como estudioso de la cuestión política y social, he venido señalando, que un manejo inadecuado e inconsulto de la cuestión minera, pudiera reeditar un nuevo escenario de confrontación, con saldos negativos, para la paz y tranquilidad del país.

En torno al tema del agua, como abogado me he preguntado, si la crisis que estamos viviendo, corre por cuenta exclusivamente de la naturaleza o si faltó mayor diligencia en el cuidado y mantenimiento de la planta potabilizadora, de tal suerte que se hubiera podido evitar los niveles de gravedad del fenómeno aludido y los perjuicios a la salud de miles de panameños. Somos partidario, que lo anterior ha debido ser objeto de una investigación por parte del Ministerio Público.

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<>Artículo publicado el  20  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.