Sistema de compras por subasta

La opinión de….

 

JUAN  RAMÓN  MORALES –    –
juramor777@hotmail.com

En artículo anterior cité muy rápidamente el sistema de compras por subasta, que propuse cuando discutíamos la reglamentación del título IV de la ley 1 de Medicamentos y que después de haberse aprobado en primera instancia en nuestra comisión, al pasar a la Comisión de ‘Alto Nivel’ fue decapitada.

Así concebí dicho proyecto: Primero debo acotar que para entrar de lleno en las pujas y repujas, todas las empresas participantes debían estar acreditadas para dicha participación, algo así como el control previo, requisitos de calidad, en cuyo caso se requeriría este proceso para participar en las pujas y repujas, del precio base hacia abajo.

Dicho lo anterior, agrego, que concebí el sistema en tres vueltas, en cada vuelta los oferentes tendrían dos oportunidades de ofertar precios que debían ser voceados y llevados —ahora digo— a un plasma que recogería las ofertas de cada oferente. Terminada la primera vuelta, venía una especie de receso cuyo tiempo podía ser de una, dos o tres horas según el listado de medicamentos. Durante este receso, cada representante de la empresa participante se pondría en comunicación con los superiores para ver hasta donde podían bajar precios, en razón de los precios ofertados por sus competidores, a su vez, los funcionarios de las empresas se pondrían en comunicación con las empresas madres del exterior, cuando fuera el caso y pedir información para llegada la tercera vuelta, saber hasta donde se podría bajar las ofertas.

Llegada la segunda vuelta, todo transcurre como en la primera, los representantes hacen sus nuevas ofertas hasta llegar el final de esta segunda vuelta.

Llegado el momento de la tercera ronda, el panorama está más o menos despejado, puesto que habrá empresas que se retiran ante los precios ofertados al no poder mejorarlos.

Dentro de esta tercera vuelta, en donde se procederá a las pujas y repujas finales, como es a dos ofertas, se irán saliendo otras por no poder competir hasta que así llegado el final con la participación de dos o máximo tres empresas, cada una hará su oferta final, determinando diafanamente quienes serán los ganadores.

Cabe observar que las empresas en retiro, puede ser en algún rubro determinado pero siguiendo en la competencia de otros rubros.

Al final de la contienda, habremos obtenido varios beneficios, el primer beneficio es que no habrá las demandas acostumbradas, solo para entorpecer el proceso de compras, el segundo beneficio es que se otorgará el triunfo de inmediato al o los ganadores y tercero, que en breve tiempo se podrá obtener las entregas inmediatas o parciales programadas de los medicamentos a comprar, cuarto mejores precios.

Terminada la contienda, todos los participantes, ganadores y perdedores deberán firmar las actas que se levanten. Tanto la Caja de Seguro Social como el Ministerio de Salud, deberán tener sus instalaciones apropiadas para eventos de este tipo, sin embargo las compras bien podrían ser hechas en común, bajo el precepto económico de que a mayor volumen, mejor precio. Así son las cosas.

 

 

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<> Este artículo se publicó el  10  de enero de 2011    en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Estoy en contra del Control Previo por convicción

La opinión del Empresario…

JUAN  RAMÓN  MORALES
juramor777@hotmail.com

Cuando ejercí un cargo público, me percaté de que el Control Previo, es letra muerta y también arma de doble filo.   Al encargarme, lo primero que hice fue auscultar actos públicos realizados.   No presento más que dos ejemplos, el espacio no me lo permite.

Encontré un expediente en donde se compró una cantidad de varios miles, a un precio escandaloso. Se trataba de la compra de depresores, que al detal se compraban a dos por cinco centavos en las farmacias. El acto público se celebró y quien ganó vendió a 0.47 centavos cada depresor. Sin embargo, el Control Previo estaba dentro de los parámetros legales, ‘qué bien’; sin embargo, el Estado fue estafado. ¿Para qué sirvió el Control Previo?, para nada, solo para alcahuetear lo segundo.

Durante mi gestión, ocurrió un acto semejante, se trataba de una compra de medicamentos para desparasitar a niños escolares del campo. El pliego de cargos especificaba que este debía venir agrupado en dos tabletas (la trampa). Hubo un proveedor cuyo precio difería del cielo a la Tierra en varios miles, este presentaba tiras de diez tabletas, las que bastaban cuatro tijeretazos para que quedaran en los pares.   Mi propósito fue el de otorgar el triunfo al de menos precio, pero surgieron los aspectos legales y técnicos, válgame Dios (llámese Control Previo y llámese disposiciones técnicas y llámese pliego de cargos), pero el Estado compró a un precio cinco veces mayor del valor real.

En lo referente al arma de doble filo, se entorpecieron actos públicos por días, semanas y hasta meses, por situaciones tan infantiles, como, ‘falta una nota’, ‘una (,) coma no debe ir allí’ y otras tan pueriles como estas.    Me hervía la sangre, porque cuando urgen medicamentos, es porque lo están necesitando con suma urgencia y no debíamos perder tiempo.

Desafortunadamente, al mes salí de ese Departamento, entre otros motivos, porque quise implementar algo que creo beneficioso para el Estado. Los precios bases, deben ser conocidos, para que de allí, oferten hacia abajo las empresas, esta medida no convenía a quienes tras bastidores hacen negocios por debajo de la mesa.    Con mi propuesta, el Estado hubiese comprado a mejores precios poniendo fin a las coimas, tan frecuentes en nuestro mundo.

Como jefe nacional de Compras, me correspondió participar en la discusión y redacción del Título IV de la Ley 1 de Medicamentos.   Hice numerosos aportes, pero el que me agradaba era el de implementar el procedimiento de compras por medio de subastas a tres vueltas el mismo día, del precio base hacia abajo.   En la comisión fue aprobada, pasó a la comisión de ‘alto nivel’, se desestimó y perdió el MINSA otra oportunidad para bajar costos.

Con un mes de estar en el cargo, hubo cambio de ministro, de quien recibí una carta de despido.    Dejo a la imaginación de mis lectores el porqué se me despidió, aún cuando hubo una reconsideración, pero para otra posición.   Así son las cosas.

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<> Este artículo se publicó 6 de diciembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Dar tiempo al tiempo

La opinión de….

BERNA  CALVIT
bdcalvit@cwpanama.net

Fue triste ver el desalojo, de su hogar, de una mujer mayor discapacitada por envenenamiento con dietilene glycol, uno de los tantos rostros de una tragedia nacional cuyo final no se vislumbra. Esta desgracia no empezó en 2003 con la licitación de 9 mil kilos de glicerina; no empezó en España, ni en China.

Fue aquí, en Panamá, donde viejos males (codicia, negligencia, falta de controles, indiferencia gubernamental), la hicieron posible.   Un señor de escasos recursos económicos, “representante” de la compañía con el sonoro nombre, Grupo Comercial Medicom, se adjudicó la licitación; Medicom pidió el producto a Rasfer Internacional, empresa española comerciante en químicos y farmacéuticos; Rasfer la pidió a un proveedor quien, a su vez, la compró al fabricante chino; en este pasar de manos hubo acuerdos para inflar el precio.

La Audiencia Nacional (España) asegura que Rasfer, “en clara connivencia con el proveedor y el fabricante chino, obtuvo un producto a un precio muy inferior al del mercado; …falseando la realidad de la factura de compraventa con el único fin de obtener un mayor beneficio, sin importarle la calidad del producto a exportar…”. Como información extra, que un ex ministro chino acusado de corrupción fue ejecutado en 2005 por recibir sobornos de empresas farmacéuticas y por incumplimiento de su deber.

La injusticia y la impunidad indignan. ¿Estaba atrasada aquella mujer, en el pago del alquiler, la hipoteca?  ¿Vivía con algún familiar por razón de su enfermedad?   No sé, la noticia no daba detalles. ¿Es su deuda más grave que la que tienen con las víctimas y la justicia los responsables del mayor envenenamiento con dietilene glycol registrado en el mundo?  Esa mujer representa lo que están viviendo cientos, tal vez miles, que buscando salud ahora enfrentan desempleo, desamparo gubernamental, dolencias graves y, al final, la certeza de una muerte inmerecida.  La Fiscalía Especial confirmó que parte del lote 03071601 comenzó a usarse en 2004, por lo que el número de afectados podría ser mayor;   la cifra real nunca se sabrá, ya que muchos no asociaron sus síntomas con envenenamiento.

El punto de partida es el laboratorio que elaboraba los medicamentos de la Caja de Seguro Social (CSS); los encargados habían advertido a sus superiores sobre sus deficiencias;  aun así no hubo mejoras.   Uno de los comerciantes implicados afirma que el producto “pasó por la aprobación” del laboratorio químico aduanero.   ¿Sería mirando por fuera los 46 bidones mortales?   Según las investigaciones Medicom alteró la fecha de caducidad, no el contenido; es importante anotar que el tiempo no transforma la glicerina en dietilene glycol.

La CSS asegura que analizó la calidad y la pureza de la glicerina; y aunque no lo crea, no analizó por posibles sustancias tóxicas.   Para la producción de medicamentos la CSS solo contaba con el permiso anual.    ¿Por qué la Dirección de Farmacia y Drogas del Minsa eximía a la CSS del registro sanitario? Para mayor claridad sobre estas situaciones, recomiendo la lectura del artículo   “Un punto de vista”,   del doctor Mauro Zúñiga   (La Prensa 10/11/2006) y de la entrevista al doctor Gustavo Arosemena, director del Instituto Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá (IEA)  (La Estrella de Panamá 15/7/2010).  Me parece recordar que cuando empezaron las investigaciones, un funcionario del laboratorio de la CSS dijo que no enviaba las muestras de los productos al IEA “por falta de mensajero”.

Resumiendo: no analizar correctamente el producto en Panamá, antes de utilizarlo, causó esta tragedia. ¿Negligencia, falta de presupuesto, disputas territoriales? Faltó el control previo (atención, contralora de Bianchini) que en finanzas puede resultar en peculados, sobornos, quiebra, etc.  En salud, como en este caso, en muerte y discapacidad.    La cifra de muertos y de intoxicados sigue creciendo; las investigaciones continúan.

Por ser profana en asuntos del derecho, me permito preguntar si cuando muera el último de los envenenados, los responsables de las muertes podrían invocar la figura legal “sustracción de materia” que consiste, básicamente, en “la desaparición de los supuestos, hechos o normas que sustentan una acción; cuando esto sucede, la autoridad administrativa o legal no podrá decidir o pronunciarse sobre algo …”.

Al cerrar este escrito la última noticia es que la Fiscalía Especial formula cargos, por el envenenamiento, a los miembros de la junta directiva-2006 de la CSS. En este caso en especial, “dar tiempo al tiempo” para evadir responsabilidades es una infamia sin nombre.   “Una cualidad de la justicia es hacerla pronto y sin dilaciones; hacerla esperar es injusticia”, Jean de la Bruyere, escritor francés.

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<> Este artículo se publicó el 22  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos de la autora  en: https://panaletras.wordpress.com/category/calvit-berna/

Defensa de la Presidencia, la salud y la vulva

La opinión del Médico y Ex Ministro de Estado….

GUILLERMO ROLLA PIMENTEL
grollap@cableonda.net

Cada día se publican más criticas a la forma en que se está gobernando. Por su metodología, sus sospechas de corrupción y su autoritarismo. Pareciera que los asesores o no se atreven a asesorar, o vienen de estilos de gobierno ya rechazados, o son infiltrados para desviar al presidente con una estrategia maquiavélica, o son PRD que ya fracasaron, o definitivamente no son los mejores.

Chocar con los obreros, con los grupos ciudadanos, con los ambientalistas y con los aliados que les aportaron los votos; y hacer nuevas alianzas con oportunistas no confiables para supuestamente aparentar un partido gordo y desleal, es un error político de trágicas consecuencias, ya experimentadas por el PRD.

Los macroproyectos crean ganancias a los empresarios y talvez creen empleo. Pero hay que hacer un buen gobierno para las masas, para los trabajadores, para bajar los precios especialmente de los alimentos, apoyando a los productores del campo, crear empleos, modernizar la educación, dar pruebas evidentes de transparencia, que, más que un dueño de súper, sea un presidente de todos los panameños, y que el presidente esté con el pueblo y no con los explotadores.   Las promesas presidencialistas serán ilusiones, porque las elecciones se ganan o se pierden según la eficacia de los gobiernos. La impunidad, la incapacidad del aparato judicial, el MP, los organismos anticorrupción y la falta de carácter, independencia y personalidad del Órgano Legislativo, y hasta de algunos ministerios, deterioran la imagen del gobierno. Dando la impresión de ineficiencia, docilidad y pasividad. Es lo que perciben sus amigos de la alianza que hicieron este gobierno.

—La crónica carencia de medicinas en la CSS no lo es solo de esa institución, lo es también de las farmacias privadas.   Los causantes originales son las empresas distribuidoras de esos productos, que por ineficiencia incumplen sus compromisos con las farmacias y con las instituciones. Decimos ineficacia, para no afirmar que lo hacen para producir desabastecimientos y subir sus precios.   Varios intentos de legislaciones se han efectuado para reducir los precios de los medicamentos y resolver la falta de cumplimiento de los distribuidores.   Se quedan con la reducción de los impuestos y dan costos artificiales. También tienen seria responsabilidad las compañías productoras, sus exportadoras e intermediarias, que manipulan los precios según sus áreas de influencia y control de los mercados, distorsionando los precios en los diferentes países.   Mientras ese negocio se siga manejando con la codicia y sentido comercial, existirán desabastecimiento y productos caros.   Es preciso una regulación estricta de las importaciones institucionales, con la posible participación de organismos internacionales (OPS, OMS, UNICEF, PNUD).  La Salud es un Derecho Humano, que tiene que estar por sobre los interés mercantiles.

—Existen indicaciones bien precisas para los tratamientos de las patologías de la vagina, la vulva y el útero. Colpoceles, Prolapsos, Incontinencias de aplicación habitual por los ginecólogos. Sus causas: por la no atención preventiva en los puerperios, tienen soluciones y prevenciones.   Por otra parte, los organismos internacionales de Salud —OMS y ONU— prohiben toda intervención mutiladora sobre los órganos genitales externos de las mujeres.

En el mundo hay ocho millones de mujeres a las que se les han practicado mutilaciones de su vulva, amputaciones del clítoris, resección de los labios menores. Especialmente en países africanos, pero aun en ciudades como Nueva York.

El objetivo de esas prácticas es disminuir la capacidad de respuesta sexual de la mujer y se da por razones culturales o religiosas ancestrales. Las mujeres las aceptan desde niñas para poder conseguir maridos en la edad adulta, siendo una exigencia de los hombres.   La vulva, el clítoris, el introito, los pequeños labios y el tercio inferior de la vagina tienen una exquisita inervación que tiene una directa relación como receptora de los estímulos y la respuesta sexual.

De allí la importancia de mantener la integridad completa de esos órganos vulvares. La forma y características de la vulva son personales y no existe ningún patrón estético. Por otra parte, ellos están perfectamente adaptados a su entorno como algo natural, no tienen por qué estar sujetos a modas, ropa u otros factores comerciales. A los hombres no les molestan sus genitales, siendo mayores. De allí que toda intervención mutiladora que extirpe órganos o parte de ellos está contraindicada por la OMS.

Son aceptadas las intervenciones que no mutilen Quistes de Bartholino, sección dorsal del capuchón del clítoris, cuando esté indicado para mejorar la respuesta sexual, condilomas, chancros, neoplasias. La reconstrucción del himen siempre ha existido, pero últimamente se hace innecesaria, porque ya casi no es requisito social. La vulva es importante en la función sexual, pero el órgano más efectivo es el cerebro y el más grande es la piel. Los factores psicosociales, como el amor, la seducción, el erotismo y el placer, definitivamente son los más valiosos para la felicidad y armonía de las parejas en un Panamá Mejor.

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<> Este artículo se publicó el 30 de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/rolla-pimentel-guillermo/

Campaña contra la raza china

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La opinión de….

Diana NG

Una compañía en España compró dietilene glycol a China y se lo vendió al Seguro Social de Panamá (CSS). El deber del comprador es asegurarse de que lo pedido es lo que se recibió, que está en buenas condiciones, y usarlo antes de la fecha de vencimiento.

Después de que el dietilene glycol llegó a Panamá, se almacenó por años y la Caja de Seguro Social no hizo ningún reclamo.   Se hizo la mezcla en la CSS, sin analizarla.   No hay base legal contra China.

¿Qué raro que ningún médico notó nada hasta que los asegurados se quejaron? ¿Por qué no hicieron una campaña masiva para recoger los miles de frascos de medicina envenenada que fueron entregados en el interior del país?   Usaron este incidente para frenar la entrada de la mayoría de las medicinas chinas al país.

Cuando se hacen inspecciones en los restaurantes, llegan en grupos de 25 o más personas y se dispersan por todos lados.   Estas personas pueden hacer que desaparezca o aparezca cualquiera cosa. A veces llegan a inspeccionar cuando el o los restaurantes están cerrados.

Cuando anuncian que hay posibilidades de que se esté sirviendo carne de perro en los restaurantes, dan a entender que el pueblo panameño es bruto, que no sabe distinguir lo que come.

Multan a los chinos por usar aceites viejos, pero hay panameños y extranjeros que hacen la misma cosa y lo usan por muchos más días, pero eso es ignorado. He visto a vendedores en la peatonal con los dedos sucios y hasta con hongos y en chancletas, vendiendo en medio de excrementos de palomas, desperdicios, aguas estancadas y limosas, etc.    Pero multan a los chinos por “sucios”, y no les parece que lo antes mencionado es suficientemente sucio para multar a los latinos. Siento que hay discriminación hacia la raza china ¿o será qué multan a los chinos porque pagan los altos precios de las multas y a los latinos no se las pueden cobrar?

Lo que se está fomentando en este país es un odio contra la raza china, sin pensar que las embajadas asiáticas donan miles de dólares y equipos para ayudar a resolver las necesidades que tiene el gobierno de Panamá.    Creo que sería mejor que esas donaciones se den a la comunidad china, para enseñarle a defenderse en español y para conseguir a representantes que los ayuden con las demandas que les hace el Gobierno.   Creo que las Naciones Unidas debe mandar a representantes a Panamá para investigar la causa de este racismo y discriminación contra los chinos, que siempre ha existido, pero que ahora está empeorando.

El panameño califica a los chinos de sucios, pero muchos panameños y demás latinos tiran basura por cualquier parte, la dejan en los elevadores y en la calle, tiran colchones y refrigeradoras en los ríos, latas y envases en las playas, tienen cucarachas en sus cocinas, etc.  La mayor parte de la población no coopera con la limpieza.

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<> Este artículo se publicó el 19  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

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El negocio de la salud

La opinión del Periodista – Analista Internacional….

Jairo Henri Pertuz Suarez

Uno de los hábitos más valiosos para el ser humano lo constituye la lectura. 

Desde pequeño sentí inclinación por la lectura, la música y el canto, la oratoria y el periodismo. Me animaba, desde esos días, entrevistar, escribir. Eran tiempos en que se respiraba cultura universal.   Hasta me atreví, a los 14 años, a ser reportero.

Se disfrutaban y compartían conocimientos, experiencias, ambiciones de superación como seres humanos y se analizaba no ser simplemente objetos de la tecnocracia, o valor agregado en la producción de bienes y servicios. Hoy en algunos países se impone convertir a los jóvenes en objetos, sin capacidad para pensar y sin posibilidades de espacios para la sana distracción y disfrute de la vida.

Desde esos días me inquietaba saber porque moría tanta gente si habían médicos y medicinas desde nuestros ancestros. Culturas aborígenes como los Mayas, los Aymaras y los Incas que hasta trataron de operar el cerebro humano.

En estos días recibí un ejemplar de la publicación de los Testigos de Jehová llamada “Despertad” de Octubre de 2010. Es una pequeña revista, no un broocksure, muy valiosa por la calidad de su material.

Su portada muestra la pregunta ¿En quién se puede confiar?   El artículo detalla algunas de las anomalías que dan, en parte, como resultado, el negocio multimillonario de que somos víctimas los seres humanos por parte de un grupo “personas” cuya voracidad de enriquecimiento no parece tener limites.

Denuncia la revista que “se sospecha que estudiantes alemanes han pagado miles de euros a profesores para obtener el título de Doctor”. “Un eminente anestesista, durante más de 10 años, había falsificado los resultados que había publicado en prestigiosas revistas”. La revista reproduce un artículo publicado por The New York Times, con autoría del doctor Jerome Kassirer- ex redactor de la famosa revista The New England Journal of Medicine, que explica: “Cuando los investigadores se sienten en deuda con las compañías (farmacéuticas) porque reciben de estas gran parte de sus ingresos, tienen una tendencia increíblemente alta a favorecerlas con los resultados de sus estudios”,

La codicia ha invadido a los seres humanos que acaban con sus semejantes con diferentes formas de explotación y engaños. Esto incluye la salud, los medicamentos y equipos.   Tal vez ya exista la prevención o cura del cáncer u otras enfermedades, pero, el negocio estaría en mantener enfermos. Si a esto le agregamos instituciones politizadas y Ministerios con funcionarios indolentes, ¿Cómo lograr soluciones para la salud y la vida? Al fin, para muchos mercaderes y funcionarios perversos, los seres humanos somos, solamente, un producto desechable.-

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<> Este artículo se publicó el 19  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/pertuz-s-jairo-henri/

¿Lucro o beneficio para la salud?

La opinión de…

Rubén D. Carrera D.

La industria farmacéutica tiene una indudable función social, ya que contribuye a mejorar la salud de las personas y, por lo tanto, coadyuva a mejorar su calidad de vida.

Durante los últimos 25 años, esta industria a nivel mundial ha enfrentado transformaciones aceleradas y profundas, entre ellas un número importante de fusiones y adquisiciones de empresas, multiplicación de alianzas estratégicas entre grandes laboratorios, crecimiento en el gasto dedicado a la investigación y desarrollo; concentración de su capacidad productora en pocos países; el impulso en la producción de medicamentos genéricos intercambiables; el desarrollo de la biotecnología y el inicio de la medicina genómica. La industria farmacéutica está integrada por diferentes divisiones: medicamentos para uso humano, principios activos (fármacos), medicamentos veterinarios, equipos médicos, etc.

El mercado farmacéutico mundial factura más de 700 mil millones de dólares al año. Es la rama más poderosa del sector empresarial después de la industria bélica y del petróleo. En 2002, por ejemplo, las ganancias de las 500 industrias más provechosas según la revista Fortune, reportaron que las 10 compañías farmacéuticas más importantes superaron las restantes 490 empresas. Estados Unidos es el principal mercado y en conjunto con la Comunidad Europea y Japón representan el 88% del total mundial. En Latinoamérica el mercado se concentra en cuatro países: México, Brasil, Argentina y Venezuela.

Esta industria integra redes de conocimiento científico como resultado de los estudios de investigación y desarrollo y posee una importante capacidad de manufactura especializada y vastos sistemas de comercialización y distribución; además, los laboratorios de la industria gastan en actividades de investigación más del 20% de sus ingresos, lo que equivale hoy a 30 mil millones de dólares anuales. Sin embargo, es muy poca la investigación de la industria dirigida a combatir las enfermedades tropicales –malaria, tuberculosis, chagas y leishmaniasis, entre otras–, no obstante ser las causantes del 90% de la mortalidad en el mundo.

La industria, en aras de mejorar sus utilidades, se ha asegurado de que el envejecimiento, la menopausia, la falta de memoria y la infelicidad cuenten con un medicamento a su servicio, según el periodista alemán Ray Moynihan y un colaborador, quienes publicaron un artículo en la revista British Medical Journal. Allí detallan lo que denominan “males inventados”, es decir, la transformación de procesos naturales en enfermedades que requieren medicamentos.

Otra forma de generar ventas es a través del desarrollo de medicamentos inútiles que se conocen con el nombre de “medicamentos yo también” (me too drugs). Son productos que se diseñan y comercializan para sustituir un medicamento anterior, cuya patente está a punto de expirar. Te hacen creer que aportan propiedades terapéuticas novedosas y, por ello, logran aprobarlos como nuevos, así mantienen el monopolio de comercialización por varios años. Este fue el caso de Vioxx®, un antiinflamatorio que, después de su aprobación en 1999, se retiró en 2004 porque producía ataques cardíacos y embolias.

Es pertinente decir que la industria gasta el 30% de su presupuesto total en actividades de publicidad, con el convencimiento de que a mayor publicidad mayor consumo; mejorando notablemente sus márgenes de utilidad.

El mercado farmacéutico en Panamá involucra un monto de transacción anual del orden de los 215 millones de balboas (2008); de ellos 100 millones se comercializan a través de una red de más de mil 500 farmacias distribuidas en todo el país. Los restantes 115 millones de balboas son adquiridos y provistos por el Estado, a través del Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social. Hay seis laboratorios de producción nacional que abastecen entre el 10% y 15% la demanda del mercado, el resto de los medicamentos son adquiridos a través de alrededor de 50 distribuidoras.

No hay, seguramente, otro tipo de producto de uso humano que merezca o exija un tratamiento ético mayor que los medicamentos. Sin embargo, hay algunos rubros de este mundo de los fármacos en que no siempre la ética es una condición o exigencia primordial. No son pocos quienes se rebelan, porque no conciben que la industria productora de medicamentos sea una de las actividades más lucrativas en el mundo.

<> Este artículo se publicó el 18 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

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