No todo lo que brilla es oro

La opinión de…

Pituka Ortega Heilbron

En los últimos años los extranjeros que visitan este país, en específico nuestra ciudad capital, se quedan maravillados por la vibrante imagen con la que se encuentran. Los edificios, los restaurantes, la vida nocturna, el hub de las Américas, en fin, todos los aspectos que le dan a la capital panameña una semblanza de una metrópolis en potencia, que se dirige al anhelado grupo del primer mundo. Al grupo de los países civilizados.

Sin embargo, nada pudiera estar más lejos de la verdad. Panamá se mueve por su propia naturaleza, por su posición geográfica y porque todos los otros países desarrollados que ya le sacaron lo que podían a sus propias poblaciones, aprovechan la globalización del planeta. El mundo se hizo más pequeño y más accesible y Panamá, por todos sus atributos, ha contribuido a ello.

Panamá une, comunica y nosotros, sus ciudadanos, hemos sido astutos e ingeniosos para aprovechar las oportunidades que esta tierra nos da. Hay quienes son humildes y saben lo afortunados que son de vivir en Panamá, mientras otros están convencidos de que este país camina por ellos, cuando es todo lo contrario: ellos caminan gracias a Panamá. Y es esta arrogancia, esta superficialidad absoluta de nuestro pueblo la que nos mantiene y mantendrá clavados en el tercer mundo indeleblemente.

De esto no hay evidencia más clara que nuestra reacción a los jóvenes quemados en el Centro de Cumplimiento. Los medios de comunicación o lo cubren con morbosidad o con el esnobismo que aparenta abstenerse del amarillismo. Entre la población la reacción ha sido alarmantemente contenida. A sotto voce el mensaje de indiferencia expresa: eso les pasa por maleantes.   No fue hasta que algunas voces alarmadas, por las señales que este crimen expone de nuestra sociedad, nos despertaron y estamos entendiendo las implicaciones sociológicas de este crimen, de este abuso aberrante a los derechos humanos.

Los países civilizados no solo se desarrollan y crecen de adentro hacia fuera, con un sentido de visión y de misión para su pueblo. Los países civilizados no toleran los abusos contra los derechos humanos, ya sean sus ciudadanos o no.   No puedo evitar evocar los incidentes de Abu Ghraib, donde el Congreso de Estados Unidos expuso mundialmente la actuación abominable de sus fuerzas armadas y exhibió las torturas a los prisioneros de guerra iraquíes, luego de la caída de Sadam Hussein. También cabe mencionar los juicios de Nuremberg, en los que los asesinos de millones de personas tuvieron su día en las cortes de justicia.

En el primer mundo, si los derechos humanos se obvian, existen mecanismos para exponer estos fallos del sistema, como por ejemplo, la prensa escrita, que por su naturaleza ha sido el bastión de las denuncias de los ataques a la causa cívica, de manera digna, coherente y honesta.

Lo que ocurrió el 9 de enero en el centro de cumplimiento, me hizo pensar en los genocidios de África, a finales del siglo pasado y los que ocurren durante este siglo incipiente. Es cierto que estos jóvenes eran muchachos en problemas con la ley, que cumplían su tiempo y servían su período de corrección bajo condiciones que atentan contra la dignidad humana. No importa qué delitos hayan cometido o por qué camino estaban llevando su vida, estos muchachos eran el hijo, el hermano, el nieto, el amigo de alguien que hoy está de luto.

El impacto del dolor trasciende de tal manera, que no solo deberíamos estar compadecidos de ellos, sus familiares y amigos, sino que deberíamos preguntarnos cómo fuimos capaces de algo así. Y esto no solo implica castigar a los custodios del centro, ya que ellos son un reflejo de algo más. Ese desamor, esa frialdad a lo que ocurre con todos aquellos que “no tienen nada que ver conmigo y que además merecen todo lo que les viene” nos afectará a todos de una manera u otra. El que escoja no creer que a la raza humana nos une una inquebrantable fibra común, que trasciende los parámetros de lo natural, toma una decisión peligrosa.

Sí, siempre me ha preocupado el flamante paisaje urbano de esta ciudad, con sus ostentosos edificios de ventanales interminables y sus avenidas rellenas de vehículos de todo tamaño, color y marca bañados por los rayos de nuestro sol tropical. Es todo un espejismo, un cruel truco óptico, porque cuando del vidrio y del metal rebota la luz del sol, se aprecian destellos que por momentos nos dejan maravillados. Sin embargo, a la larga, los destellos ciegan, aturden y confunden y nos recuerdan del viejo refrán, que no todo lo que brilla es oro.

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Este artículo se publicó el 21  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.
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La información es poder

La opinión del Educador retirado…

AZAEL ÁLVAREZ A.
opinion@laestrella.com.pa

Un proverbio francés dice que la información es poder y un adagio anglosajón asegura que el hombre informado vale por dos. E stos refranes, adagios y proverbios se vienen repitiendo a lo largo de los años y tal vez en siglos y milenios; los mismos emanan de la sabiduría popular y son considerados por la gente como verdades que apoyan consejos, críticas, pues se adaptan al sentir de quienes los emiten y también de quienes los reciben.

Estas frases memorables (proverbios) han jugado un papel importante en la evolución y desarrollo del lenguaje universal y se transmiten en todos los idiomas importantes conocidos.

No hay duda que la información es poder, recordemos que la prensa es el cuarto poder del Estado. Los periódicos han librado numerosas batallas, a lo largo de la historia del periodismo han ocurrido casos que vale la pena no olvidar tal como lo fue la investigación publicada por el Washington Post, periódico norteamericano que acabó con la presidencia de Richard Nixon. Caso este más conocido con el nombre de ‘Wattergate’.

Otro caso sobre el poder de la información, muy sonado fue cuando Juan Montalvo, escritor célebre, dijo: ‘Mi pluma lo ha matado’, en ocasión del suicidio del dictador Moreno, que el combatía con sus escritos, por los abusos de este gobernante de facto del Ecuador.

Poder inmenso tiene la información en las campañas políticas tanto que se dice que lo que no se anuncia no se vende. Por eso, en este sentido, se gastan miles de millones en el mundo. La comunicación cuesta caro. Pongámonos a pensar cuanto se gasta con las herramientas y aparatos en las tecnologías, nuevas y hasta viejas para hacer y agilizar la comunicación. Como ejemplo de ello citamos una sola cosa, los celulares que existen funcionando en Panamá y en todo el mundo.

Antes de terminar este artículo que espero que lo acoja La Estrella, decana de la prensa panameña, y el tercer periódico más antiguo después del Mercurio de Chile y el Comercio de Lima, Perú. Periódico este que antaño fui colaborador, deseo abordar algo sobre la noble labor del periodista y la importancia de defender la libertad de expresión, derecho que se debe considerar como sagrado aquí en Panamá y todos los países democráticos del mundo.

También decir y recordar la importancia de los valores tales como la honradez, honestidad, objetividad y todos los principios básicos del periodismo en general, consignado en los libros de ética, en manuales de redacción que existen para que se cumplan. Recordar que el mandato de la ley de Dios nos dice: ‘No levantar falso testimonio, ni mentir’.

Recordemos también que por calumnia e injuria la historia del periodismo registra graves conflictos y sentencias. Eduardo Chivás, prominente político cubano, -antes de Castro-, se pegó un tiro por no poder probar sus aseveraciones y comentarios, lo mismo le pasó a Getulio Vargas, ex presidente de Brasil.

Aquí en Panamá, hace ya mucho tiempo Aquilino Boyd, gran político tuvo que acudir a las armas de fuego, para resolver un conflicto según él de injuria o de calumnia.

Siempre debemos tener presente las leyes y normas sociales. Estos deben contar con la aquiescencia del público y nunca olvidar los preceptos y principios constitucionales tal como el que dice: ‘el poder emana del pueblo y lo ejerce el gobierno a través de los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial; que trabajarán separadamente, pero en armónica colaboración.’

La prensa, -el cuarto poder-, está llamada a cumplir su rol con eficiencia y honestidad, siendo como lo es, agente vital del desarrollo del país.

Este artículo se publicó el 23 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Las ‘martineladas’ de Martinelli

La opinión de….

 
CARLOS  ALBERTO  DE  GRACIA
degraciacmp@hotmail.com

Valga la redundancia! Este gobierno de Ricardo Martinelli, es la máxima expresión de la consolidación de un sistema político de gobiernos plutocráticos que comenzó posterior a la nefasta invasión norteamericana en 1989; con el gobierno del extinto Guillermo Endara Galimani, y los ajustes antipopulares del plan Ford; el gobierno arrogante, ‘privatizador’ y anti-obrero de Ernesto Pérez Balladares; el desgobierno de doña Mireya Moscoso, que se caracterizó por unas formas bien ‘Rakatakas’ de saquear al Estado sin el más mínimo pudor; el gobierno de ‘mis amigos yeyés y yo’ de Martín Torrijos, que se destacó por su personalidad ‘insípida’, en donde se especializaron en marear al pueblo con los diálogos ‘por todo’, promoviendo el ‘gansterismo ‘empresarial contra los obreros; y el actual, que en año y medio de gobierno, este ‘sindicate’ de ‘empresaurios’ juega vivos, pretenden seguir privatizando servicios públicos, que por su naturaleza y finalidad, deben ser provistas por el Estado, ya que las necesidades vitales de una población, jamás pueden estar bajo la lógica de la ganancia;

Dónde se quiere imponer un capitalismo salvaje, como le llamó críticamente Juan Pablo II, se perfeccionan políticas represivas y de espionaje contra la libertad de prensa, movimientos obreros, criminalizando el derecho a protesta al mejor estilo del terrorismo de Estado, y un Presidente, que se la pase diciendo ‘martineladas’ fuera de lugar.

Que en política exterior, se siga metiendo la ‘pata’ inmiscuyéndonos en conflictos que no nos compete, como sus nefastas declaraciones en Israel, de que Jerusalén, es la eterna capital indivisible del Estado Hebreo, negando la existencia originaria, y derechos del pueblo palestino, a la autodeterminación, al darle asilo territorial a la ‘pincha teléfonos’ de Álvaro Uribe y declararle la guerra a las FARC- EP, solo para satisfacer los intereses geopolíticos de Washington en la región.

La masacre de Bocas del Toro por la ley chorizo, y llamarles ‘borrachos’, para después, cínicamente, hablar de mesa del diálogo, y que todo quede impune.

De que es un gobierno de derecha, nadie lo duda, pero de la más ‘rancia’, retrógrada, e improvisada, dirigida por los mismos sectores del poder económico, que históricamente se han caracterizado por ser poco ilustrada, ignorante, vende patria, incompetente para construir un Estado Nacional, y egoísta para compartir las riquezas con el país, vendiendo la ilusión de que el ‘Transitísmo’, es la solución, pero lo cierto es, que esta élite, se ha servido de nuestra posición geográfica, para hacerse más ricos, y millonarios, y las ‘martineladas’ de Martinelli, no son la excepción.

Recomiendo la lectura de la obra de Belisario Porras ‘La Venta del Istmo’, y notaremos su vigencia sorprendente. Solo las fuerzas progresistas y nacionalistas, debemos seguir organizándonos y ofrecer un proyecto político genuinamente nacional y dirigir el Estado, para por lo menos dejarle algo de país a nuestros hijos y nietos.

Martinelada: dícese de la persona con dificultad para conectar la lengua con el cerebro! ….

Se puede engañar a algunos todo el tiempo, y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos… todo el tiempo…. Abraham Lincoln.

 

 

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<> Este artículo se publicó el 16 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Desde la barrera…

La opinión de…

Xavier Sáez–Llorens

La postrimería noticiosa de 2010 fue entretenida.    Desde la barrera, el espectáculo siempre es mejor. No tener vinculaciones ni afinidades con los actores permite interpretaciones más objetivas por carecer de sesgos y conflictos de interés. Resulta difícil precisar si los protagonistas de las crónicas mienten o se defienden de manera veraz. Al tratarse de políticos, me inclino por lo primero.

Si algún provecho se le puede sacar a WikiLeaks es confirmar que los rumores son usualmente ciertos. Nada de lo filtrado hasta ahora, empero, genera sobresalto. Solo falta que nos revelen que Superman era Clark Kent. Espionajes y pinchazos telefónicos datan de tiempos atávicos.

Es probable que todos los gobiernos han utilizado estas tácticas para maniobras de seguridad, chantaje, debilitación opositora y perpetuación en el poder. De los más de 900 cables que se supone serán transparentados paulatinamente, alrededor de un 90% emanaría de administraciones anteriores.

Tan pronto el resto sea vomitado en las palanganas mediáticas, intuyo que el PRD será el partido con más experiencia en esos clandestinos menesteres. Saldrán detalles del contubernio entre Moscoso y Bush para liberar al terrorista Posada Carriles.   Y, aunque Endara fue el más honesto de los presidentes pretéritos, nos enteraremos de algunos ocultamientos.

Es harto conocido que EU se ha valido de estas prácticas de espionaje y siempre pensando en su propio interés. Me causa hilaridad que la izquierda del patio ha aprovechado la ocasión para arremeter contra gringos y capitalistas criollos. ¿Qué creen ustedes que sucedería si se colaran confidencias de embajadas y despachos en Rusia, Cuba, Venezuela, China, Corea del Norte o dictaduras árabes? ¿Y de computadoras o teléfonos de sindicalistas y comunistas alcanforados? La mugre también brotaría a borbotones. Hay maleantes y oportunistas en ambas esquinas del pensamiento político. Es más fácil conocer secretos de democracias, con periodismo investigativo y tecnología moderna de indagación, que de lugares donde la restricción y represión son actividades cotidianas. En estos últimos sitios, Assange ya habría sido aniquilado o desaparecido por cargos de fisgonear al servicio del imperio.

La sociedad se alarmó por toda la reseña negativa que fluyó de las instancias jurídicas. Yo no. ¿Ha habido alguna vez verdadera justicia en nuestro ultrajado istmo? Salta a la vista, no obstante, que nunca habían sido exhibidos en público, por imputaciones de corrupción, empresarios y políticos de alto perfil, como en la actualidad. Resulta difícil presagiar el desenlace final de los casos al tratarse de personas con apellidos rimbombantes.

Si la probidad imperara en las decisiones, se debería condenar a los que drenan las arcas estatales con “apego” a la ley, los que se hacen millonarios mediante triquiñuelas jurídicas y abogados mafiosos, los que se valen de información privilegiada para levantar negocios, los que exigen ser accionistas de sociedades anónimas a cambio de facilitar trámites de registro, los que construyen obras para ganar suculentas comisiones en compras licitadas o directas, los que trafican clientelismo y todos los sobornadores o sobornados.

Solo cuando esta quimera ocurra, estaremos orgullosos de vivir en un país decente. Concuerdo en que la institucionalidad democrática está en peligro por la injerencia del Ejecutivo en otros órganos del Estado. No perdamos de vista, sin embargo, que la culpa primaria de la situación que experimenta Panamá en estos momentos reside en las numerosas actuaciones ilícitas de los tres últimos gobiernos. Será interesante vigilar el comportamiento de Ayú Prado al frente de la Procuraduría. Tiene una gran oportunidad para depurar la deplorable imagen de esa importante institución, aparentemente ya a merced del narcotráfico.

Desde la barrera, también me divierte valorar la conducta informativa de los diarios nacionales. La Prensa es, sin duda, el periódico que ejerce el mayor contrapeso a los líderes de turno. Aunque se puede cuestionar la constante crítica negativa de su línea editorial, prefiero esta actitud al estilo dócil y adulador de otros rotativos.   Con la reciente adquisición de El Panamá América, una aparente movida del oficialismo para conservar popularidad, la posición independiente de esta corporación se me antoja fundamental. Voté por Martinelli pero presiono, desde esta columna, para que su mandato tenga un componente social sólido, se incline hacia el centro del péndulo ideológico y masifique la bonanza económica nacional.

La libre prensa es la munición más poderosa para derrotar al autoritarismo. De cualquier extremo…

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Este artículo se publicó el 9  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Cuándo existe Opinión Pública?

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La opinión del Pedagogo,  Escritor,  Diplomático…

Paulino Romero C. 

De momento, intentamos responder la pregunta que formulamos como título del presente artículo, de la siguiente manera: Hay opinión pública cuando existe libertad y la expresión de las ideas y el conocimiento de la verdad no se hallan coartados.   Y existe libertad (y la ciudadanía puede manifestar sus ideas sin ataduras y sin miedo), cuando hay prensa libre; cuando la prensa escrita y oral no está sometida ni censurada ni vive bajo la permanente amenaza de la represión, si publica y comenta lo que el gobierno no le interesa que se difunda o se juzgue con criterio diferente al suyo. ¡Fuera de estas condiciones, no hay opinión pública!

Los panameños no estamos hechos para el sometimiento y la Nación panameña no podrá cumplir su destino de otra manera que siendo la tierra donde el árbol de la democracia crezca lozano y pujante para cobijar bajo sus fuertes ramas a las familias de hombres viriles, que quieren vivir con las libertades que conquistaron sus mayores y que invocan su himno y simbolizan su bandera. La libertad -digámoslo bien alto y de una vez por todas- solo puede realizarse en la democracia. Podrá ser ésta imperfecta como sistema; es más, reconocemos que adolece de muchas, de incontables fallas; pero hay que destacar, como la secreta virtud de su fuerza, el hecho de que es perfectible, lo que equivale a señalar que ninguno de sus defectos es insubsanable, que ninguna de las desviaciones en que ocasionalmente caiga por culpa de los hombres, más que de sus instituciones, resulta irreparable.

Sin bajar en ningún instante la guardia frente a sus enemigos potenciales o declarados, habrá de triunfar mediante la educación para la libertad y sus frutos de vida; mediante el ejemplo de los logros concretos que alcancemos en el orden de la justicia distributiva, el derecho y la legalidad; mediante las realizaciones prácticas que aseguren a todos los ciudadanos iguales posibilidades y lleven los beneficios de la enseñanza, de la asistencia social y de una existencia decorosa y desahogada a los sectores menos favorecidos.

Lo que no debemos hacer es descuidarnos. Disponemos de recursos morales y materiales suficientes para librar la batalla por nuestra supervivencia, en libertad y democracia. Se trata solamente de que esos recursos se movilicen a tiempo, con una máxima eficacia y con una resolución que no sepa de claudicaciones ni de imperdonables y suicidas indiferencias. Todas las voluntades deben alistarse para esta gran empresa. Cada cual debe contribuir a ella con su parte de esfuerzo, de sacrificio y de vigilancia.

En la lucha para defender la libertad y la democracia no debe haber neutrales ni indiferentes: la neutralidad es una colaboración en la obra de las fuerzas del mal y la indiferencia un delito.

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<>Artículo publicado el 10  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Tecnología en la era del conocimiento

La opinión de…

 

Leonardo Alessandria

La globalización se ha basado en buena parte en lo que se denomina la “era del conocimiento”, caracterizada por la importancia que adquiere el conocimiento y la investigación como una alta proporción del valor de los bienes y servicios.   En un mundo tan versátil se hace imprescindible hacer uso de las tecnologías y de la información, lo que induce una mayor productividad y una reducción de los costos de producción. En tal sentido, el uso de las tecnologías es un elemento fundamental para lograr altos niveles de competitividad y agregar valor a la producción.

Uno de estos componentes es la llamada tecnología de la información y comunicación (TIC), que en Panamá juega un papel fundamental por la vocación abierta de la economía y el papel que tiene en ella la producción de servicios.

Sectores como el Canal, los puertos, la Zona Libre de Colón, la banca, los seguros, telecomunicaciones, el sector construcción y parcialmente el agropecuario, de hecho, usan tecnología de punta.

Precisamente, el Foro Económico Mundial en su último informe de competitividad tecnológica se enfocó en la importancia de las TIC. Este índice se mide a través de varios componentes y variables que incluyen el entorno del mercado, la infraestructura tecnológica, la intensidad en la utilización de las TIC, la habilidad y capacidad que tienen los usuarios y proveedores para el uso efectivo de las TIC y la prioridad que le confiere el gobierno al desarrollo de productos de avanzada tecnología.

Según el informe 2009–2010, Panamá avanzó ocho posiciones en tecnología con respecto al año anterior 2008–2009, pasando de la posición 66 a la posición 58, quedando así entre los tres primeros lugares en el ranking latinoamericano.

Las variables que mostraron mejoría incluían el desarrollo de clusters, libertad de prensa, la calidad científica de investigación de las instituciones, la sofisticación de los compradores, el gasto de las compañías en investigación y desarrollo, las conexiones telefónicas tanto de las empresas como las residencias, las suscripciones a telefonía móvil y la cantidad de suscripciones a internet.   Las variables que revelaron un retroceso incluían el tiempo requerido para el cumplimiento de contratos, la calidad del sistema educativo, la disponibilidad local para investigaciones y entrenamiento, la calidad de las escuelas de administración y el limitado acceso a internet de las escuelas.

Algunas entidades públicas han jugado un papel importante en este tema. Por ejemplo, la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental ha promovido el uso de las tecnologías como la red nacional de internet, que consiste en ofrecer acceso a internet WiFi gratuito, de frontera a frontera, cubriendo cerca del 80% de la población nacional. Otro proyecto es “Panamá sin papel” que busca renovar la forma en que el ciudadano tramita con el Estado para que todos los procedimientos se hagan de manera ágil y transparente.

La Secretaria Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, también ha estado enfocada en potenciar el desarrollo científico y tecnológico del país y cerrar la brecha de la desigualdad para fomentar un desarrollo equitativo que mejore la calidad de vida de los panameños.

Otras iniciativas realizadas entre 2008 y 2009 que contribuyeron al mejoramiento del índice de preparación tecnológica fueron Panamá Tramita, Panamá Emprende, Panamá Compra, la Gaceta Oficial Digital, por citar algunos casos.

Solo a través de la generación y aplicación de nuevas tecnologías, Panamá podrá imprimir a su crecimiento y desarrollo un carácter sostenible que le brinde una auténtica y sólida ventaja competitiva para mantener y mejorar su liderazgo económico y comercial a nivel mundial. La adopción y adaptación de tecnologías producidas en países más avanzados es el camino más provechoso para las empresas panameñas, ya que el país no cuenta con una capacidad instalada suficiente para producir tecnologías propias.

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<> Este artículo se publicó el  13  de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Periodismo, ética y derechos humanos

La opinión del Periodista y Docente Universitario…
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GARRITT GENETEAU

En la época del gobierno militar se entendía que había un control en el manejo de los medios, lógicamente porque se trataba de una administración dictatorial, pero en ‘Democracia’ es inaceptable que los gobiernos tomen parte en los temas exclusivos de los periodistas y ciudadanos, que es la libertad de expresión, libertad de prensa y el derecho a la información.   El acoso a los periodistas y a los medios los rechazamos categóricamente.

Independientemente que para mi opinión, la ética profesional es la base fundamental para los medios en lo que calificamos como responsabilidad social.

En torno a lo anterior quisiera hacer algunos apuntes relativos a los derechos humanos, uno, y a la cuestión ética, que no deben perderse de vista. Se trata, en primer lugar, de la diferencia que existe entre ‘libertad de expresión’ y ‘derecho a la información’. Dos temas íntimamente ligados entre sí y que tienen que ver con el asunto que hoy nos convoca, que se refiere a los derechos humanos, los derechos de los periodistas y los derechos de la sociedad.

Ahora bien, como el periodismo juega un papel muy importante en la conformación de lo social y, como la sociedad moderna y contemporánea está convencida de que la democracia es la mejor forma de gobierno y de convivencia, la democracia no exclusivamente electoral; sino también como organización, funcionamiento, estilo de gobierno y forma de vida se deduce que los medios de prensa en su organización y funcionamiento deben corresponder a estos anhelos y expectativas.

En la Declaración Universal de Derechos Humanos, proclamada por la ONU el 10 de diciembre de 1948, que constituye la formulación vigente de los contenidos de valor que implica el reconocimiento de la dignidad humana, encontramos destacado, en primer lugar, aquellos artículos que directa o indirectamente se refieren a la comunicación social, para confrontar con el deber ser de la realidad de lo que ocurre en los fenómenos cotidianos, susceptible de nuestro análisis y juicio ético.

En relación con la comunicación social, el artículo 18 de dicha declaración constituye el núcleo de los derechos humanos en la materia: ‘Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión: que derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión’.

<> Este artículo se reprodujo de la publicación del 20  de octubre de 2010 en el diario El Siglo,  a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el credito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/geneteau-garritt/