Solidaridad periodística

-Por solidaridad con el amigo en Facebook, Paco Gomez Nadal cuyos artículos han sido reproducidos en este blog, lo mismo que en solidaridad con los periodistas, los defensores de los derechos humanos y de  la libertad de expresión, reproducimos el siguiente artículo que nos enviara nuestro también amigo en Facebook y de este sitio, el sociólogo y político Olmedo Beluche-.  El editor


La opinión de…

PACO GOMEZ NADAL

El mar, 1/3/11, Jennifer Delgado <jdelgadou@gmail.com> escribió:

Fecha: martes, 1 de marzo, 2011 09:13

En el blog del Colegio Nacional de Periodistas se ha publicado el siguiente comunicado:

MENSAJE DE PACO GOMEZ NADAL A SU LLEGADA A MADRID   NOS DICE SU VERSION

Acabamos de llegar a Madrid custodiados por dos agentes del SANM.    Les envío este comunicado que redactamos en la escala de San José. Les pido que lo reboten a los compañeros de los medios.
Desde San José de Costa Rica, camino a Madrid (España)
He sido expulsado de Panamá en el día de hoy por el Gobierno de Ricardo Martinelli. La fórmula legal se denomina retorno voluntario pero ni es voluntario ni es retorno. Explico las circunstancias: 

1. El sábado 26 de febrero fui detenido ilegalmente cuando, claramente identificado como miembro de la organización de Derechos Humanos Human Rights Everywhere (HREV), documentaba el desalojo de los indigenas ngäbe que cortaban la Plaza 5 de mayo. La detención se produjo con violencia y sin ningún tipo de contemplación. En el operativo también fue detenida de forma arbitraria e ilegal mi compañera, Pilar Chato, que estaba en el andén de la esquina entre 5 de mayo y Calle L esperando el final de los acontecimientos.

2. En las siguientes 20 horas fuimos recluidos en tres instituciones diferentes y en ningún momento se nos indicó de qué se nos acusaba, no se nos permitió comunicación con nuestros abogados ni recibir asistencia consular de la EMbajada de España, país del que somos ciudadanos. Los propios funcionarios de la DIJ de Ancón nos manifestaron que no había expediente ni documentación que justificara nuestra detención en esas instalaciones (donde tuvimos que dormir en el suelo sobre periódicos)

3. Que en la tarde del día 27 de febrero, 23 horas de spués de la detención, fuimos víctimas de un juicio express en la corregiduría de Balboa con acusaciones falsas de la Policia Nacional (como que no estaba identificado al momento de la detendicón o que se nos leyeron nuestros derechos o que fuimos informados de las razones del acto) y en base a un video sin audio que, a todas luces, no es probatorio de ningún acto delictivo o contrario a las leyes panameñas.

4. Que Aproximadamente a las 4:30 p.m. fuimos trasladados a las oficinas del Servicio Nacional de Migración donde ni siquiera sabían por qué recibirnos hasta, tal y como nos indicaron, “recibir una llamada de Presidencia”. Una vez que nos recibieron en calidad de “retenidos”, los funcionarios del SNM aseguraron al consul de España, a nuestra abogada y a representantes de la Defensoría dl Pueblo que ningún trámite sería realizado hasta la mañana del día 28 de febrero y que por esa razón debiamos permanecer en las celdas de Migración, a pesar del compromiso de los funcionarios nacionales e internacionales de servir como garantes de nuestra comparecencia al día siguiente.

5. Que después de irse el equipo de acompañamiento, la directora del SNM junto a sus abogados dictaron un decreto ilegal y arbitrario en que sin pruebas nos condenan a detención por haber alterado el orden público e “instigar” protestas”. Fuimos despertados pasada la media noche, intimidados e irrespetados y obligados a firmar un documento en que se afirmaba que el SNM había escuchado nuestra defensa y respetado nuestros Derechos Humanos, cuando esto no se había producido.

6. Que ante las arbitrariedades cometidas, la agresividad de los comunicados públicos del Gobierno desde el mismo sábado 27 y los antecedentes del intento de expulsión del 4 de julio de 2010 y ante la TOTAL FALTA DE GARANTÍAS jurídicas para un proceso justo o para nuestra seguridad física ni jurídica, decidimos aceptar la deportación voluntaria.

7. Manfestamos la absoluta falta de garantías para el trabajo como Defensores de Derechos Humanos en Panamá y alertamos a NAciones Unidas y a la Comisión Interamerciana de DDHH sobre el grave riesgo al que están sometidos otros defensores en Panamá y cualquier líder social.

8. Agotaremos todos los recursos legales disponibles en Panamá y en el sistema Interamericano de JUsticia para revertir esta situación y exigiremos la compensación por los daños morales, económicos y personales a los que hemos sido sometidos al abandonar nuestro hogar, nuestros amigos, nuestra misión como defensores de Derechos Humanos y nuestro desarrollo profesional.

9. HREV y mi persona sólo hemos tratado de promocionar y defender los derechos humanos de los colectivos más desfavorecidos de Panamá, tal y como es nuestro mandato. Nuestros informes sobre violación de derechos humanos en Changuinola o en el Centro de Cumplimiento de Tocumen o nuestro seguimiento a todo el proceso de defensa territorial de los pueblos Naso, Ngäbe y Buglé han molestado a las autoridades que han desconodio las recomendaciones de las organizaciones internacionales respecto a los Derechos HUmanos de estas poblaciones. A esta situacion se suma mi labor como periodista y columnista en el diario La Prensa con trabajos críticos que incomodan al Gobierno tal y como lo han manifestado en diversas ocasiones.

10. El trato de los funcionarios de rango bajo de la DIJ y de Migración fue en todo momento correcto y ellos mismos nos mostraron su perplejidad ante este proceso.
11. Los pueblos originarios de Panamá no necesitan de instigadores. Son autónomos y dignos y cuando protestan suelen ser provocados por medidas del Gobierno que, además del abandono secular, aprueba medidas que afectan contra la autonomía territorial, cultural y política de los pueblos originarios.

12. Reconocemos y agradecemos profundamente la valentía, el ánimo y la solidaridad que numerosas organizaciones, ciudadanos y, en especial, los representantes de los pueblos originarios de Panamá nos han mostrado en las últimas horas.

No nos echa Panamá. Nos echa su gobierno.

La lucha por los Derechos Humanos es irrenunciable y los delitos de lesa humanidad imprescriptibles.

Paco Gómez Nadal
Pilar Chato Carral

Lo lamento, Sr. Presidente

La opinión del Gerente General encargado de La Prensa…

César A. Tribaldos Giráldez

El pasado viernes 26 de noviembre tuve la oportunidad de participar con varios empresarios panameños en un desayuno privado con el Dr. Álvaro Uribe, ex presidente de la República de Colombia. El desayuno fue organizado para los patrocinadores del evento realizado por el Incae.

Al llegar se me advirtió que el señor Uribe estaba muy molesto con La Prensa, de la cual soy su gerente general encargado, por la entrevista que se le hizo el día anterior y que fue publicada íntegramente en el diario. Lamentablemente la llegada de señor Uribe coincidió con la reciente decisión del gobierno nacional de ofrecerle asilo político a una ex funcionaria suya, mientras que a nuestra ex procuradora general se le condenó en tiempo récord por supuestamente hacer lo mismo en la persecución de un delito. Eso lo puso en el ojo de la tormenta.

Se me advirtió que estuviese preparado. Pensé en irme y evitar un disgusto para ambos, pero decidí quedarme para estrecharle la mano a un ex presidente que admiro y respeto por sus principios, valores y coraje de enfrentarse a la guerrilla y los narcoterroristas. Uribe trajo prosperidad y un ambiente de paz y seguridad a su país, reduciendo casi al mínimo los secuestros, asesinatos e incertidumbre, bajo un régimen de libertades y en defensa del sistema democrático.

El Sr. Uribe también enfrentó con valentía los injustificados ataques y provocaciones de los presidentes Chávez de Venezuela, Correa de Ecuador, Morales de Bolivia y Ortega de Nicaragua.   Chávez, sobre todo, aprovechó las libertades y oportunidades que ofrece el sistema democrático para lograr el poder en Venezuela. Ahora, traicionando estos mismos principios, ha limitando la participación política y amedrentado a los que se le oponen para perpetuarse en el poder. Como consecuencia, un país tan rico como el suyo hoy es tan pobre como Cuba, demostrando que el sistema socialista sin la alternabilidad del poder empobrece social y económicamente a sus ciudadanos.

En el desayuno, el señor Uribe intercambió ideas con los asistentes sobre seguridad social, el apoyo a los microempresarios, la minería, la bonanza económica de ambos países y la importancia de defender a toda costa las libertades, principal pilar del sistema democrático.   Nos recalcó que es una obligación de los empresarios defender estas libertades y la institucionalidad del Estado, para garantizar la supervivencia del sistema.

Me alegré por haberme quedado, porque escuchaba música para mis oídos. Uribe coincidía con los ideales y principios por lo que luchamos y arriesgamos muchos panameños para recuperar nuestra democracia. Repentinamente hizo referencia de los ataques injustificados de la prensa en general.   Luego se dirigió más específicamente sobre su malestar por la forma que lo trató la periodista del diario La Prensa. Dijo que esperaba que no se le estuviese grabando y me sentí aludido por lo que tuvimos un breve, pero respetuoso intercambio de palabras. La oportuna intervención de uno de los participantes aclaró que La Prensa es un diario donde se practica una verdadera libertad de expresión, experimentada cuando en su momento participó como miembro del consejo editorial, nos permitió reducir las diferencias.

Muchas veces estamos de acuerdo con las opiniones de periodistas o colaboradores… y algunas veces no.    Hay opiniones con sesgos de derecha o izquierda, de un partido u otro, de empresarios y sindicalistas, de creyentes o ateos.   También las hay hasta de militares y políticos, que cuando estuvieron en el poder cerraron el periódico. A pesar de ello, pueden expresar libremente su opiniones en las páginas del diario. En donde hemos sido firmes y no cederemos es en nuestro compromiso de garantizar la libertad de expresión para fortalecer al sistema democrático. Al igual que el señor Uribe, hemos sido perseguidos por nuestras creencias, soportando amenazas y presiones por quienes desean destruir el sistema. Creemos que las libertades económicas, sociales y políticas son la mejor defensa del sistema democrático para lograr el desarrollo socio económico del país. Para mantenerlas, es imperativo el respeto a la libertad de expresión, aunque algunas veces no nos guste lo expresado.

Tal como le dije al final cuando nos despedimos, “lo lamento Sr. Presidente, prefiero mil veces que nos equivoquemos, pero que haya libertad de expresión, que eliminarla, para no equivocarnos”.    Su respuesta junto con un fuerte apretón de mano fue “¡…Usted no tiene que lamentarse de nada… !”. Es decir, al final de la historia, coincidimos.

<> Este artículo se publicó el 2 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

No somos como creemos

La opinión del Periodista…

Manuel E. Barberena R.

Qué somos?     Somos como nos ven.   Las imágenes son copiadas de las impresiones.   Atribuida a David Hume (filósofo, economista, británico, 1711-1776), esta idea es una figura que trasciende el campo de las artes visuales y el lenguaje y se interna en la conducta humana.
La vasta capacidad de semejanza y representación de la imagen llega a todos los ámbitos del mundo cultural y natural, a los negocios, a la política, con una grande y peligrosa dosis de engaño.
“Las sociedades en todo el mundo están siendo influidas por la tendencia de sustituir los valores auténticos por la imitación.   La imagen predomina sobre lo real, el pseudo-hecho brinda mayor satisfacción que lo espontáneo en el mundo actual de expectativas y ansiedades.
Esto lo decía Daniel J. Boorstin a principios del siglo pasado y sigue con validez. (La imagen, acontecimientos ficticios en América). Los atributos de la imagen constituyen un campo de discusión ilimitado.
En un medio de baja escolaridad, como el nuestro es, todo lo mediocre le cae bien al pueblo. Pero también en las sociedades llamadas cultas como la europea y la estadounidense las imágenes mentales son de uso corriente.“… bajo ciertas circunstancias –observa Walter Lipmann- los hombres responden con la misma fuerza a las ficciones y a la realidad, y en muchos casos contribuyen a crear aquellas ficciones a las cuales responden”.
Los panameños estamos pasando por una crisis de credibilidad generada por la insatisfacción de la gestión gubernamental y las promesas, a pesar de que se asegura que Panamá goza de la economía más floreciente de su historia. El slogan Juntos haciendo un mejor Panamá no embona con la percepción.   Cabe suprimir la palabra juntos y la palabra Panamá amerita una explicación.
A quienes conocemos algo de estas cosas nos asombra la desfachatez con que algunos constructores de imágenes las preparan sin una base sostenible de credibilidad. El gobierno CD parece no tener noción de las prioridades, pues en vez de atender las necesidades apremiantes, se empeña en prometer como si fuera un señuelo proyectos colosales.
Cuando en un país la prensa es ahogada, hostigada, desacreditada, hay claras señales de que un proceso dictatorial está en marcha.   Los medios han quedado limitados a un papel existencialista (Sartre), “lo que no es y que sólo existe”, por consiguiente, pasa, como el viento, como una nubecilla errante.
Señor Presidente, hágale caso a los medios. Los periodistas no son enemigos. Al contrario. Somos la brújula del gobierno y de la sociedad en los países civilizados.
Señor Presidente, no use más el mazo contra los muros. Uselo dentro del gobierno. Deshágase de los holgazanes, ineptos, rapaces. Su gobierno necesita racionalizar el gasto público. El profesor Rubén Darío Carles es un experto. Con el apoyo y afecto que el pueblo le demostró usted no necesita transitar por veredas oscuras.    Sea usted como el pueblo quiere que sea.    No somos como creemos que somos.   Somos como nos ven.

<> Artículo publicado el 6 de octubre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

El cuarto poder

La opinión de…

Delfo A. De Lora

El poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente. Esto no solamente aplica al gobierno, sino también a otros poderes como pueden ser el poder civil, el poder de los sindicatos y trabajadores, el poder de la empresa privada y, por supuesto, el llamado cuarto poder, que es la prensa escrita, radial, y televisiva.

Cuando el cuarto poder pierde su papel de fiscalizador, denunciador objetivo, profesional y responsable de lo que ocurre a su alrededor y siempre al servicio de la verdad (decir la verdad es decir lo bueno, lo malo y lo feo, no decir siempre lo malo y lo feo, reflejando un panorama desproporcionado de la realidad) y, por lo contrario, acusa subjetivamente, manipula la noticia a favor de intereses de grupo y hasta miente descaradamente a veces, entonces, se convierte en una especie de mafia intocable, en la que sus miembros tienen una especie de licencia para decir lo que quieren, sin importar honras, y se pierde la presunción de inocencia, puesto que las personas son acusadas y juzgadas a través de la prensa.

La famosa libertad de expresión, entonces, se convierte en una especie de libertinaje. Se les olvida que la libertad termina donde empieza la libertad de los demás. El cuarto poder y todos sus miembros deben actuar profesionalmente, y como todo profesional tiene derechos y también responsabilidades.

Si un médico, como profesional de muchos años de estudios, está propenso a ser demandado por un paciente porque no actuó profesionalmente, digamos en una operación, entonces ¿por qué un periodista no puede ser demandado? No importa cuan poco profesional haya actuado. ¿Acaso la profesión del periodista está por encima de las leyes y hasta de Dios? La mejor manera que tiene un periodista para cubrirse es actuar profesionalmente, no actuar como mercenario de la pluma, como actúan algunos, cosa que ellos mismos han denunciado públicamente (i.e. denuncia de Tapia en su programa Lo Mejor del Boxeo). Cosa que es un secreto a voces.

El periodista profesional debe sustentar la publicación de una noticia con pruebas o testigos en la mano, no publicar una noticia que puede afectar la vida y honra de terceros, sin ninguna prueba, utilizando su poder mediático (el cuarto poder) para calumniar y destruir). Y peor aún, esperando ser cubierto por sus fechorías por “la libertad de expresión”.

El cuarto poder se la pasa haciendo “encuestas” que ellos mismos dicen no son científicas, pero que publican como si lo fueran para afectar de alguna manera a quienes le conviene por sus intereses de grupo. Pero, nunca veo yo que se haga una encuesta independiente de lo que el público o el pueblo piensan acerca de las actuaciones manipuladoras del cuarto poder.

Siempre he defendido la democracia a través de mis escritos, y siempre he estado en contra de cualquier dictadura, ya sea de izquierda o de derecha.   Por eso, la mejor forma de defender la democracia que algunos dicen que está en peligro con este gobierno, y que tal vez se quedaron calladitos cuando aquí existía una verdadera dictadura, es ser ellos verdaderos profesionales intachables e incorruptibles que digan siempre la verdad (lo bueno, lo malo y lo feo) de manera objetiva.

<> Este artículo se publicó el 9 de octubre  de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

El fundador en su laberinto

La opinión de…..

Fernando Berguido

Con su despedida de los lectores –luego de 30 años como columnista semanal de este diario– I. Roberto Eisenmann Jr. esgrime como razón un tardío tributo al ocio y a la vagancia.

No hace mucho Ernesto Sábato había abordado el tema. “Ahora la humanidad carece de ocios, en buena parte porque nos hemos acostumbrado a medir el tiempo de modo utilitario, solo en términos de producción”, olvidando el pequeño lugar y el poco tiempo que vivimos, lugares auténticos y experiencias propias “que nada tienen que ver con esos paisajes maravillosos” que recrea la televisión.

Y aunque entre quienes sabemos que los hechos al final relevan a las palabras, por más bien escritas que estén, no me queda duda de que las circunstancias, antes que tarde, harán que Eisenmann vuelva a empuñar su pluma.

En este año que La Prensa celebra su XXX aniversario, me gustaría estirar en perspectiva un par de hechos que apenas esbozan el legado que el fundador de este diario ya nos ha traspasado.

A Roberto Eisenmann el golpe de Estado de 1968 lo sorprendió treintañero. Empezando los 40, funda La Prensa cuando regresaba del primero de sus dos exilios.

Ni su trayectoria pública, mucho menos sus columnas, pueden ser comentadas sin remarcar que fueron 10 años los vividos a la cabeza del medio que fue el enemigo más contundente, consistente y efectivo que tuvo la dictadura, seguidos por cinco años al frente del diario que al renacer la democracia pautó independencia editorial, ante el asombro e incomprensión de tantos que no entendieron entonces un escrutinio vehemente a la que era una democracia endeble y torpe, además ¡gobernada por amigos! Este hecho cambió el curso del periodismo escrito en Panamá, acostumbrado hasta entonces a los diarios progobiernistas, procaudillistas o propartidistas imperantes aquí y en la mayoría de los países de la región.

Nadie planifica una vida de lucha ni mucho menos somete conscientemente a su familia a los sacrificios que el acoso constante, menos aún el exilio, dejan cuando se enfrenta al totalitarismo. “En esa hora crucial en la que no se ve ni para adelante ni para atrás”, para él no hubo elección.

Culminó el exilio, fundó La Prensa, la recibió en el alumbramiento y le tomó la mano cuando se alzó para dar sus primeros pasos, la defendió, la mimó y la financió. Y un buen día, se alejó de ella cuando despuntaba la adolescencia.

En esos años de formación –más allá del atinado experimento que para el mundo del periodismo ha significado un medio de comunicación con un capital atomizado como garantía de que no exista aquel “único dueño” que vigila detrás de las salas de redacción– otro legado ha perdurado.

La empresa participativa que, aunque no fuese novedosa, sí logró convertirla en ejemplo exitoso, sustentable y creíble para Panamá.

Creo que su filosofía se refleja fielmente en ese discurso de 1960 con el que Dave Packard se dirigió a los ejecutivos de Hewlett Packard: “Mucha gente asume, equivocadamente, que una compañía existe simplemente para hacer dinero. Si bien es cierto que obtener ganancias es uno de los resultados fundamentales, también es cierto que debemos buscar más a fondo para encontrar las verdaderas razones de nuestra existencia… La gente se junta y existe ‘en compañía’, porque colectivamente pueden lograr algo que individualmente nunca alcanzarían. Y es de esa forma como se hace una contribución a la sociedad”.

Cada uno aportó en la medida que pudo durante la reconquista de la democracia. Muchos lo siguen haciendo ante las interminables imperfecciones que se encuentran en el utópico camino que conduce a una sociedad más justa, libre y tolerante.

Frutos ha habido muchos y los recolectamos todos los días. Creo que el de Bobby, al fundar La Prensa y transformarla en un medio de comunicación tan singular, tuvo un giro especial.

Por alguna razón, su lucha me recuerda uno de esos “Cantares” de Antonio Machado que dice: “De 10 cabezas, nueve embisten y una piensa”.

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Este artículo se publicó el 27   de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Un titular puede hacer la diferencia

La opinión del Periodista, Docente Universitario y Ex Secretario de Prensa de la Presidencia de la República…..

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RENÉ HERNÁNDEZ GONZÁLEZ

Quiero contribuir al debate sobre lo que significa el ejercicio de las libertades de pensamiento, expresión y prensa.  En esta oportunidad me referiré a la disputa que tiene el diario La Prensa con los organismos judiciales, en este caso, el Segundo Juzgado Civil, del Primer Circuito Judicial. El martes 30 de agosto de 2005 el citado periódico publica, con mucha prominencia: “Procuraduría a la caza de corruptos”.

La noticia lleva la firma de los colegas José Somarriba Hernández y José Otero. Al analizar el cuerpo de la información veo que la misma cumple con las normas éticas que rigen la profesión. El público pudo conocer las razones de las destituciones; le permitieron a la funcionaria señalada, Argentina Barrera, hacer sus descargos, pero el único pecado que vio la ayer procesada y hoy absuelta, es el hecho de que el titular fue más allá; ella sintió que, además del dolor por la destitución, tuvo que sufrir la interpretación que le dio La Prensa al señalar que se estaba cazando a los corruptos.

Este tema ya fue tratado en mis clases de Ética y los estudiantes consideran que muchas veces el anzuelo que se utiliza para vender periódicos no guarda relación con el cuerpo de la noticia. Pregunto ¿en alguna ocasión el comunicado del Ministerio Público señaló que destituía a Barrera por corrupta? La respuesta es no, pero el diario consideró que las supuestas faltas encontradas y que señalaban a Barrera eran sinónimos de corrupción.

Para establecer una relación de arrojo y temeridad de los medios, frente a ciertos casos, observemos lo que publicaron los otros periódicos, sobre el mismo tema: Mi Diario titulaba, “ Botan a otra fiscal. Argentina Barrera hará batalla legal ”. La Estrella de Panamá , “ Cayó otro fiscal y faltan unos más ”. El Siglo , “ Destituyen a fiscal Argentina Barrera ”. La Crítica , “ Fiscal: me botan por bochinche ”. Día a Día , “ Sigue barrería ” y El Panamá América , “ Suman siete los fiscales destituidos por procuradora ”.

Solo el diario La Prensa tuvo el coraje de relacionar el texto del comunicado con la corrupción. En pocas palabras, aquí puede caber un silogismo aristotélico a saber: Ministerio Público bota a fiscal Barrera por faltas a la Ética; La Prensa titula, “ Procuraduría a la caza de corruptos ”, ello nos lleva a una respuesta simple, que la fiscal Barrera es.. La conclusión se la dejo a los lectores.

En mis 26 años, como docente de la Universidad de Panamá, he recibido múltiples quejas de periodistas que van desde la no publicación de una gran verdad encontrada, como el sesgo que se le da a su trabajo mediante la aplicación de un titular que escandaliza, solo para vender periódicos, en algunos casos y para descargar iras y venganzas acumuladas, en otros. “ ¿Y qué podemos hacer frente a esos abusos, profesor? ”. Es la pregunta que me hacen año tras año. Les contesto que el comunicador debe tener fuentes financieras alternas que le permitan asumir una posición más vertical frente a sus jefes.

A ellos los invito a leer los sabios consejos del periodista polaco fallecido, Ryszard Kapuscinski. Él dijo que para ser periodista hay que ser buena persona ante todo. Si usted es de los que se alegran con las desventuras de los demás; si es de los que anda a la caza de corruptos para vender o para satisfacer egos personales, entonces lo refiero a los escritos de Kapuscinski.

¿Fue dura la jueza al sancionar al periódico?; no voy a entrar a ponderar eso; ¿se está atentando contra la Libertad de Prensa con esta decisión?; no lo veo de esa manera. En Democracia cada cual tiene sus deberes y derechos. ¿Afectó la reputación y la honra el titular del medio? La respuesta se la dejo a los lectores siempre y cuando ellos tengan todos los elementos referenciales.

Y sobre las opiniones de muchos dirigentes políticos, empresariales y gremiales, defendiendo a La Prensa , a ellos los invito a escudriñar más para que luego opinen con propiedad. Que los medios sigan ejerciendo el papel que les atañe, pero que sepan que hay consecuencias cuando se apartan de los principios éticos. Y que el gobierno no utilice su poder para acallar o presionar a quienes se atrevan a decir su verdad.

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Este artículo se publicó el 13   de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Un fallo incongruente

La opinión de…..

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Jaime A. Padilla González

La reciente sentencia emitida por la juez segunda de Circuito de lo Civil, en donde condena a Corporación La Prensa al pago de una indemnización a favor de la fiscal superior Argentina Barrera, requiere reflexiones de orden jurídico–docente, para aclarar conceptos que se encuentran errados en dicha sentencia.

El derecho civil patrio contempla la figura de la “responsabilidad extracontractual” por daños causados, compuesta por tres presupuestos: el sujeto causante del daño, la probanza del daño causado, y el nexo de causalidad entre el daño causado y los causantes del daño.

En esta sentencia solo encontramos como probado “el daño causado”.   Pero no se probó que La Prensa fuera la causante directa del daño, porque cuando se publicó la noticia la fiscal ya había sido destituida de su cargo y estaba en etapa de investigación dentro del Ministerio Público.   Tampoco se probó que, por efecto de dicha publicación, se le causó el daño alegado, es decir, que es el nexo de causalidad, medular en esta causa.

Otro yerro de la sentencia estriba en que se le adscribe responsabilidad subsidiaria a La Prensa en base al artículo 1645 del Código Civil, en el sentido de que como quiera que los periodistas son subordinados, La Prensa debe responder por sus actos.

La responsabilidad subsidiaria requiere que se cumplan dos presupuestos indispensables, que son la base medular de este tipo de procesos:

1. Dolo, culpa o negligencia: Se requería que los periodistas, al momento de redactar o publicar la noticia actuaran en forma dolosa, culposa o negligente. De la noticia se desprende que en ningún momento los periodistas hacen una imputación directa contra la fiscal en el sentido de que se le haya encontrado en actos de corrupción. Lo que hace el titular de la noticia es dar un pantallazo sobre lo que trata el cuerpo de la misma: en el sentido que se estaba depurando al Ministerio Público de actos de corrupción, sin especificar de quién se trataba. Prueba de ello es que se mencionaron a otros funcionarios que corrieron la misma suerte.

2. El animus: El fallo no analiza el animus, que es la intención que motivó a los periodistas a titular y publicar la noticia.   El animus de los periodistas, fue informar (animus informandi).   Para exigirle responsabilidad a La Prensa por efecto de la noticia, debió probarse que los periodistas estaban imbuidos del animus injuriandi, que es el deseo intencional de causar una lesión en el peculio moral de otro, a sabiendas que lo publicado era falso.

Por esto, debemos concluir que no se probó el nexo de causalidad requerido en nuestro Código Civil para adscribir responsabilidad extracontractual subsidiaria contra La Prensa.   Del acervo probatorio presentado por las partes, se desprende claramente que el daño moral (estrés pos traumático) no lo produce la publicación del diario La Prensa. Por el contrario, lo produce el proceso disciplinario desplegado por la Procuradora General de la Nación.

Finalmente, el fallo es preocupante al crear un nefasto precedente contra del derecho de la sociedad a ser informada en forma eficaz y veraz. Debe existir un equilibrio armónico y simbiótico entre el derecho a la honra y el derecho a la información.

Ambos se encuentran en igual rango constitucional y deben convivir en forma simultánea, a fin de preservar la convivencia pacífica y el desarrollo social, protegiendo así el supra principio de “unidad del texto constitucional”, como bien lo planteó la Corte Suprema de Justicia en fallo del pleno del 30 de abril de 1991.

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Este artículo se publicó el 14   de mayo de 2010 en el diario La Prensa, La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.