Amigos

La opinión del sacerdote jesuita…

 

Rosendo Torres 

 

¡Extraño! Con facilidad llamamos “amigo” a cualquiera para llamarle la atención para decirle o avisarle algo.   Pero eso no quiere decir que sea amigo. Ser amigo es algo sumamente serio. De esto nos damos cuenta con los años.
De jóvenes sin compromisos serios, hacíamos amigos en cualquier sitio y con cualquier motivo. Recuerdo a alguien decir en tiempo de los militares:  “el es amigo mío, chupamos juntos”, aunque después el militar ni siquiera lo recordaba.
Los golpes y situaciones de la vida como que van centrifugando las amistades. Conocidos muchos, amigos pocos.   Afirma todo esto ya que se acerca el Día de la Amistad, fecha fruto del convencionalismo consumista contemporáneo, la amistad que por supuesto tiene muchas interpretaciones subjetivas. “De amicitia” de la amistad escribió un ensayo Marco Tulio Cicerón y llega a decir de los amigos “aut invenit aut facit aequales “O los encuentra o los hace iguales. O como reza el dicho popular “Dios los crea y ellos se juntan”.

Grande y sublime debe ser la amistad cuando en el contexto religioso del Nuevo testamento, Nuestro Señor Jesucristo les dice a los Apóstoles: “Ya no los llamaré siervos, los llamaré amigos”.

Una transformación en el trato ordinario a una posición privilegiada y da la explicacion: “porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho” en el Evangelio de San Juan en al contexto del sermón de la Cena, (capítulo 15,v15). Es un tránsito a la intimidad al hacerlos partícipes de sus secretos.

Cuando una persona que dice ser tu amigo, y anda ocultando de ti sus cosas “secretas” eso no es amistad.   Se te confía sus secretos, cosas buenas y cosas adversas, sus filias y fobias, se puede pensar que estamos en amistad, si hay reciprocidad, aunque esto no significa que pensemos igual. Por otro lado se respeta la privacidad, “No abras tu corazón a cualquiera”, aconseja el Kempis.

La Sagrada Escritura en el libro del Eclesiástico (Qohelet) nos dice en el capítulo 6,v.14:  “El amigo es una defensa fuerte y quien lo halló, halló un tesoro”.    Un empresario con gran imaginación y audacia entró en un proyecto factible y todo funcionó bien hasta que por los factores y riesgos inesperados todo se le viene abajo y queda al borde de la quiebra cuando casi despechado recibe la visita de un antiguo compañero de escuela que le ofrece todo su apoyo no solo moral sino efectivo y logra salvarlo de esa situación y lo saca adelante y este exclama: “fulano sí ha sido un amigo”.    Se pregunta uno, ¿habrá todavía amigos así”.   La misma sabiduría bíblica nos dice en la Vulgata “ubt amicus fidelis quis inveniatur” ¿Dónde encontraremos un amigo fiel? El regalo más precioso es el de la verdadera amistad. La que no perjudica ni es interesada. El mejor amigo Cristo, el amigo que nunca falla.

<>Artículo publicado el  6 de febrero  de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Está cerca (Mateo 4,17)

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La opinión del Sacerdote jesuita…


Rosendo Torres 

Aludimos al tono de las Escrituras Sagradas durante este tiempo litúrgico ordinario cuando en el Evangelio de San Mateo, se nos dice: “Conviértanse, porque ya está cerca el reino de los cielos”. Lo hemos oido “iterum iterumque” una y otra vez desde hace tiempo y nos quedamos como si nada, como si no fuera con nosotros.
Pero es la palabra de Dios que va dirigida a cada uno de nosotros. La necesidad de convertirnos.
Con toda la gama de problemas y quejas causados por nuestra idiosincrasia llena de malas costumbres que en último término es una de las causas de muchos de nuestros males que los tenemos que aceptar fatalmente diciendo: esto no lo arregla ni el médico chino”, o también: “de todo modos, la calavera es ñata” o “la cabra siempre tira para el monte” y otros más decires que reflejan un conformismo con nuestra condición étnica latina costeña, hispano-indígeno-negroide panameña que ha crecido durante tantos años junto a la cultura norteamericana, beneficiándonos sin mayores esfuerzos de muchos servicios básicos, que nos lleva a ejercer el derecho de quejarnos de todo, de lo bueno, de lo malo, de lo feo.    Contradictorios por un lado inconformes y por otro conformes dejando las cosas como están.

Ante esa irrefragable realidad, la Palabra nos pide que nos volvamos a Dios, que nos convirtamos, que hagamos un esfuerzo para después de una introspección, un escrutinio personal aceptar que no somos arcángeles, ni santos y que tenemos que convertirnos que no podemos seguir con más de lo mismo. Porque el reino de los cielos está cerca.

 

La palabra Reino no se refiere a ningún territorio concreto. Más exactamente deberíamos decir “Reinado de Dios”.    Pues a lo que Jesús se refiere es al poderío de la acción divina en este mundo, que va transformando lo viejo, en nuevo, lo injusto en justo, lo enfermo en sano, el juega vivo inevitable en solidaridad,  en respecto a la persona y que seguirá actuando así hasta que llegue a cumplirse su voluntad en todas las cosas.

El Reino de Dios es la propuesta de Jesús. El cristiano no sólo sigue a la persona de Jesús sino también asume su proyecto. Ni seguimos solo su proyecto sin adherirnos a Jesús, ni nos adherimos a Jesús sin seguir su proyecto. Uno sería como un proyecto de Justicia sin transcendencia y lo otro sería como fe sin obras.

Jesús quiso con aquellos que creen, formar un pueblo nuevo conformado por personas que llevando a Dios en su corazón se alejan de la mentalidad de ese mundo que es lo que nos tiene como nos sentimos ahora. “Desconocer la palabra de Dios es desconocer a Jesucristo”.

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<>Artículo publicado el  23  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Una fiesta con nombre y apellido

La opinión de…

Benito Ladrón De Guevara Ureña

Hace algunos años se descubrieron en las costas de Palestina documentos antiquísimos, suscritos nada menos que por Pontius Pilatus, en los cuales habla sobre Jesús o Cristo. Esto me llamó la atención, pues, hasta donde sé, dicho personaje no fue cristiano y al escribir sobre Cristo manifiesta una prueba clara de la existencia histórica del carpintero de Nazareth.

Pero resulta que, también, escribieron sobre Cristo, Plinio el joven, el historiador romano Suetonio, el judío Flavio Josefo y Tácito, célebre historiador romano, quien, además de definir al cristianismo como “detestable superstición”, dice “este nombre les viene de Cristo a quien, bajo el principado de Tiberio, Poncio Pilato entregó al suplicio…”. Obviamente, la misma animadversión demostrada por Tácito hacia Cristo y al cristianismo, sirve de prueba fidedigna a la existencia de Jesús.

Haber mantenido una doctrina idéntica por más de 2 mil años por parte del cristianismo es, también, prueba de que esta doctrina tuvo como punto de partida la existencia real y concreta de su fundador. La gran cantidad de escritos no bíblicos, en los que se exponen las líneas generales de esta religión, siempre basados en la vida de Jesús descrita en los evangelios, sin contradicciones importantes, indican una fuente concreta e histórica.

Aunque no se sepa exactamente el día y la hora en que nació Jesús, hay un hecho cierto: nació, y ha sido tan grande su influencia, que hay una fecha estimada de su nacimiento para celebrarlo de manera especial. Para muchos no cristianos, este hombre de Nazareth, no es Dios, pero sí es un modelo de lealtad a sus convicciones, un ejemplo de hombre, fue capaz de defender sus ideales hasta las últimas consecuencias. Bien pudo haberse salvado de la cruz, pudo negociar con Pilato, enviar su legión de ángeles, pero no… decidió continuar con su dolorosa misión. Se pone al lado de los grandes hombres y mujeres que mueren por sus ideas. Menos claudicar.

Para los que sí creemos en Cristo, como hombre y como Dios, su nacimiento fue el inicio de la redención prometida por el Padre desde los inicios de la humanidad. En este sentido qué difícil es entender el amor. Por ejemplo, el amor de una madre que se atreve a sufrir lo indecible con tal de parir a su hijo, o el amor de un padre que trabaja de sol a sol para gastar su dinero en su familia, el amor de una misionera que se va a predicar su religión a lugares inhóspitos…, pues más grande que estos amores, probados en el sacrificio, fue el amor de Jesús. En vez de venir como un titán poderoso y vencer a cuanto ejército se le enfrentara, se hizo niño, indefenso, hijo de José y María, nacido en una cueva, visitado por humildes pastores, para después ser ultrajado y asesinado en una cruz. No envió un ángel, ni a un profeta, ¡cuánto amó Dios al mundo que mandó a su propio hijo!

Muchas más cosas se podrían escribir sobre Jesús, con más autoridad y de mejor manera, pero basta con estas humildes líneas para concluir que la Navidad es una fiesta, pero no una fiesta cualquiera, el cumpleaños de quien nos liberó, no el de quien nos invita a comprar y vender; es la fiesta del amor, no la del negocio.

Por eso, los creyentes adornan sus casas con nacimientos, enalteciendo la figura del niño Dios, no otras figuras; por eso decimos: ¡Feliz Navidad! y no simplemente felices fiestas. En fin, no dejamos usurpar el sentido de la Navidad, para que haya gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres y a las mujeres de buena voluntad.

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<> Este artículo se publicó el1  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Mensaje de Navidad y Año Nuevo

Y la opinión del Diputado de la República….

 

MIGUEL FANOVICH T.
omega3015@hotmail.com

 

‘Apareció la Bondad de Dios, Salvador nuestro y su Amor por nosotros. No se fijó en obras que pudiéramos haber hecho, sino que tuvo misericordia y nos Salvó’, (Tit. 3, 4-5).

Al iniciar este tiempo de preparación espiritual para la celebración de Navidad y Año Nuevo, que es la Fiesta del Alma que nos reconcilia con la Paz; bien común más útil entre los hombres de buena voluntad; con el amor, como el himno más hermoso de la vida; y la solidaridad, como el gesto que más nos acerca a un segundo corazón, deseo que en estas fiestas navideñas María, la madre amorosa que acogió y protegió al Niño Jesús, nos inspire gestos de profunda caridad.

Que estos nos animen a proteger a cada nueva vida y así celebrar en familia el nacimiento del Hijo de Dios. Que en cada hogar los niños sean nuestros guías y protagonistas de esta fiesta de Navidad con Jesús en nuestros corazones.

Exhorto particularmente, en esta fecha tan especial, a todos los que como yo hemos asumido funciones públicas para que, partiendo de los derechos que tiene cada niño y niña a la alimentación, educación, salud y a una vida digna, legislemos concretamente para que se les proteja adecuadamente y se asegure así el futuro de nuestra Patria.

Recordarle además, a cada panameño que lo importante no son los obsequios, las compras y los preparativos para la celebración de la Nochebuena y Año Nuevo, que lo más importante es mantener en el corazón y en el seno de nuestras familias a Jesucristo, dándole el lugar que se merece.

Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo, son mis más sinceros deseos…

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<> Este artículo se publicó el 21  de dicembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

¿Celebrar Navidad?

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La opinión del Abogado…

ORIEL A.  DOMINGUEZ  C. 
orieldom@hotmail.com
Cuando conmemoramos y celebramos por ejemplo la independencia de Panamá de España a nadie se le ocurre llamarlo el día de Iberoamérica o el día de la superación de los pueblos hermanos, utilizamos la expresión correcta que describe el suceso, el día de la independencia de Panamá de España.
Sin embargo esto no ocurre con la Celebración del Nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.   Hoy en día se utilizan una serie de expresiones tales como Felices Fiestas,   Fiestas de fin año, el espíritu de la navidad, las celebraciones, etc., las cuales no sólo están muy mal empleadas, sino que en sí mismas pretender sacar a Jesús del centro de la celebración.
Hoy en día deambulan una serie de animales, personas o cosas, ficticias o reales que pretenden distraer el verdadero sentido de la celebración de la Navidad que es Cristo.
Si le preguntamos a un niño hoy que es la Navidad lo más seguro nos diga son los juguetes. Si le preguntamos a un adulto tal vez diga la comida, la fiesta. Otro pudiera decir: son los familiares, los amigos, Otro más sensible pudiera decir son los buenos sentimientos, el amor, la paz, pero eso no es la Navidad.
Si usted me pregunta le diría: “La Navidad es celebrar a Cristo”.   Dios no sólo se conformó con crearnos a nosotros y a este hermoso mundo, sino que se ha hecho hombre en Jesús, mostrando su loco amor por nosotros.
El todopoderoso, el eterno, el invencible se hace débil y frágil en un niño recién nacido.   Siendo rico se hace pobre para enriquecernos con su pobreza dirá San Pablo. En una fría noche nuestro Dios encarnado en el seno virginal de María después de no encontrar posada, nace al mundo en un pesebre calentado por la respiración de unos animales.
Celebramos ese loco amor de Dios por la humanidad, celebramos el nacimiento del que al morir en la cruz nos traería la liberación del pecado y de la muerte, del que nos abrió las puertas del cielo nuevamente, del que nos trae la verdadera paz y alegría.

Celebrar Navidad es celebrar a Cristo que no sabe otra cosa que amarnos todos los días hasta el extremo, amémosle también nosotros con nuestra mediocridad, celebrando por lo menos dignamente su fiesta con el corazón abierto para que cuando él llegué lo pueda poseer todo completo, el no está esperando un palacio ni un corazón perfecto, el nació en un pobre pesebre y quiere nacer de nuevo en nuestro pobre y disoluto corazón, eso es lo que celebramos, su loco amor por nosotros, pecadores. Feliz Navidad.

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<>Artículo publicado el  16  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

¡Oh Dios mío!

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Un mensaje al corazón.  La opinión del Arzobispo Auxiliar de San Pedro Sula,  Monseñor …

Rómulo Emiliani, cmf. 

Oh Dios mío, Santísima Trinidad, eres tú un solo Dios, la fuente divina de donde mana todo lo viviente, la tierra divina en la que todo nace y crece, el espacio divino en el que todo se mueve, es y existe, el origen divino del que todo viene, el centro divino de la creación en el que todo gravita y la meta divina hacia donde vamos todos.

Tu eres el Uno, el Eterno, el Infinito, el trascendente e inmanente divino, la realidad, la verdad, la relación y el fundamento primero y último de todo lo que es. Todo existe en ti y depende de ti. Tú lo abarcas todo y lo superas todo. Tú eres el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

OH Dios mío y Señor mío. Me rindo ante ti. Soy todo tuyo. Yo estoy en ti y tú estás en mí. Tú y yo somos uno, sin dejar de ser yo criatura. Gracias a tu misericordia y amor yo soy tú sin dejar de ser yo. Sin ti sería nada. Por ti soy hijo tuyo en Cristo Jesús.   OH Dios y mi todo. Maranathá, ven Señor Jesús.

Oh Dios mío, tú estás en todo y lo trasciendes todo.   Tú eres Amor Infinito, Compasión Infinita, Sabiduría Infinita, Paz y Calma infinita, Belleza infinita y Poder Infinito.

Oh Dios mío, Padre, Hijo y Espíritu Santo, gracias por la vida, por tu amor, por el perdón, porque nos salvas, nos resucitas y nos divinizas.   Gracias porque nos haces uno contigo.   Gracias porque soy hijo tuyo Oh Padre, hermano tuyo Oh Jesucristo, templo tuyo Oh Espíritu Santo, miembro del Cuerpo de Cristo en la historia. Gracias porque nos has redimido por la preciosa sangre de Jesucristo.   Gracias porque me haces uno contigo y con todo lo que existe.   Gracias por ayudarme a ser constructor de un mundo nuevo, del Reino de Dios en la tierra.

Gloria a ti Padre Dios creador, Existencia eterna y absoluta. Gloria a ti, Cristo Dios revelador, Conciencia eterna y absoluta. Gloria a ti, Espíritu Santo, Dios consolador, Gozo eterno y absoluto. Existencia eterna, Consciente y Gozosa, gloria a ti. ¡Gloria a Ti!, Dios que te manifiestas a toda la humanidad con diferentes nombres y en diferentes culturas, siendo el mismo ahora y siempre. Fuente Divina, Luz Divina, Origen, Centro y Meta Divina, Gloria a Ti. Amor Infinito, Compasión Infinita, Sabiduría Infinita, Paz y Calma infinita, Belleza y Poder infinito, ¡Gloria a ti!

Tú el Uno y Trino, El Eterno, El Infinito, El Trascendente, El Absoluto, El Misericordioso y Amoroso, ¡Gloria a Ti!  La Realidad Absoluta, la Verdad Absoluta, El Fundamento último y Absoluto, ¡Gloria a ti! El Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, Santísima Trinidad, OH mi Dios, Absoluto Gozo Supremo, ¡Gloria a ti!  Gloria a ti Señor que te me manifiestas en todo y lo trasciendes todo.  Gloria a ti “mi Dios y mi todo”, que sigues expandiendo el universo como un reflejo pálido de tu grandeza infinita. Es ese universo de los soles y galaxias, de las constelaciones y agujeros negros, de la danza cósmica de estrellas que en millones de años luz de distancia se mandan mensajes de luces tan variadas y que se escapan a toda imaginación humana. 

Eres el Dios que se contempla en la dulce mirada de una niña pobre de ojos grandes y negros que juega con una muñeca regalada de otra niña que todo lo tiene.   Eres el Dios Padre que se goza contemplando la inocente belleza de esa niña que en su corazón tierno juega a mamá peinando la muñeca, añorando para la abuelita con quien vive después de ser abandonada por su madre, una casita donde no haya goteras y no tenga paredes de cartón y de débil adobe y una camita con colchón de verdad, porque la estera en que duerme le hace doler la espalda,   porque el piso está duro y casi siempre húmedo.

Gloria a ti Señor porque aunque ella no se dé cuenta del abrazo infinito de Padre que le das, tu corazón sufre al ver que los hombres ingratos y perversos, edifican estructuras malignas de marginación y miseria, que hacen que muchas niñas y niños no tengan ni papá, comida, escuela y libros, ni un futuro digno de hijos tan excelsos de Dios tan Soberano.

Gloria a ti, porque aunque la maldad continúe y esa niña llegue a mujer maltratada y olvidada y no tenga justicia en la tierra, tu amor infinito de Padre la recibirá en el cielo para siempre donde gozará plenamente de tu gozo eterno.   Y esto no sirva de fatuo consuelo para no labrar en la tierra el Reino de los Cielos, sino que nos calme el dolor en el alma al ver tanta tragedia y nos anime a seguir trabajando por un nuevo mundo, donde la justicia y el amor triunfarán, porque contigo somos invencibles, amén.

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<>Artículo publicado en dos partes,  el  27  de noviembre  y el 4 de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/emiliani-romulo/

Visita histórica

La opinión del Sacerdote Jesuita …

Rosendo Torres

Saliendo de los intringulis nacionales, sobresalen en las noticias internacionales la gran nueva sobre la visita del Jefe de la Iglesia al Reino Unido de Gran Bretaña. Admiramos la valentía del Sumo Pontífice al aceptar la invitación reiterada que le hicieran a visitar la famosa isla donde viven 5 millones de católicos, en un marco de 59 millones de habitantes, con toda una historia de antagonismo religioso del pasado. Valentía a sabiendas de que algunos medios se habían dado a la tarea de externar sus prejuicios anti católicos, especialmente criticando las posiciones ideológicas de la Iglesia. EI Papa ha tratado de responder a las habituales preguntas con respuestas serenas.Primero afirma que no estaba preocupado por la manera cómo iba a ser acogido, ya que había tenido la experiencia de Francia y la República Checa, “países anticlericales” pero que tienen también siempre una fuerte presencia de fe. En ambos países fue acogido calurosamente por la comunidad católica como acaba de ocurrir en Inglaterra donde las multitudes calculadas fueron superadas por la realidad.

EI Reino Unido es secularizado, con un fuerte ateísmo; sin embargo, se dan signos de fe religiosa, fe en Jesucristo. EI Papa fue claro cuando dijo que la Iglesia está al servicio del Otro, no está al propio servicio, no esta para ser un cuerpo fuerte, sino para hacer accesible el anuncio de Jesucristo, las grandes verdades, las grandes fuerzas de amor y de reconciliación.

EI Pontífice fue abordado como era de esperar con preguntas sobre la pedofilia clerical, y al responder que estaba “sorprendido de que una persona que se consagra a Dios llegue a esos extremos”, fue mal interpretado por la prensa respecto a la palabra “sorprendido” dándole otra interpretación desviada, lo cual era de esperar de la clerofobia.

EI Papa beatificará al Cardenal Henry Newman. Este cardenal, dice el Pontífice, es un hombre moderno, que vivió también el problema del agnosticismo, de la imposibilidad de conocer a Dios, de creer. Un hombre que durante toda su vida estuvo en camino, para dejarse transformar por la verdad en una búsqueda de gran sinceridad y de gran disponibilidad, para conocer, encontrar y aceptar el camino para la verdadera vida. (Continuará)

<> Este artículo se publicó el 19  de septiembre de 2010  en el diario El Panamá América, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que le corresponde.

Una nueva oportunidad

La opinión y un Mensaje al Corazón de Monseñor…

Rómulo Emiliani

El Evangelio nos presenta el gran mensaje de que hay una nueva oportunidad para todos y cada uno de nosotros.
En San Lucas aparece la figura de un centurión romano, un hombre que no tenía la fe de Israel.   Pero él creía en Cristo y su fe la tenía que vivir a escondidas,  porque como romano tenía que guardar el principio de obedecer y hasta adorar al César, como si fuera un Dios. Entonces, aceptar a Cristo como un profeta era peligroso para él, pero aceptarlo como el Salvador era mucho más arriesgado.
El centurión mandó a rogar a Jesús que sanara a su criado a quien quería mucho y se encontraba moribundo. Cristo, que vio que era un soldado romano y no era común que un hombre de estos se le acercara, le dijo que iría a su casa.   El soldado mandó a decir que no era necesario que fuera a su casa, porque una sola palabra suya bastaría para sanarlo ( LC 7,6-7 ). Cristo no fue a la casa del centurión,  pero hizo el milagro a la distancia.

Este centurión romano, más que los fariseos que se creían muy puros, se consideraba indigno de que Jesús entrara en su casa.   El fue más humilde y confió en que una sola palabra del Señor bastaría para que su criado sanara.   El creyó que Cristo tenía todo el poder. ¡Tremenda fe la de este hombre!   Jesús quedó maravillado, manifestando que ojalá en Israel hubiera gente con tanta fe como ese señor ( LC 7,9 ).

Los que son llamados y elegidos muchas veces pierden la fe, pero ese gentil, ese pagano tenía más fe que muchos israelitas.

Tremendo reproche que hace Jesús a lo largo de la historia de la Iglesia, porque en muchas ocasiones los que supuestamente somos elegidos o llamados, tenemos menos fe que otra gente. A partir del milagro de Cristo, nos imaginamos que este centurión cambió su forma de vivir.   El tuvo la tremenda y única oportunidad, que es la misma que tenemos todos y que solamente nos la ofrece Cristo.

¿Para qué? Pues, para cambiar y ser mejores.   El Señor, misericordioso y bueno, es quien tiene toda la fuerza y el poder.

Cristo siempre deja una puerta abierta para que nos encontremos con Él y solucionemos los problemas que más nos agobian. Cristo tiene la palabra salvadora.   El lo dice: “Vengan a Mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas y Yo los haré descansar” ( MT 11,28 ).
Cuando todo parece estar perdido, cuando pensamos que todo acabó, aparece el único que nos puede dar otra oportunidad. Pero la oportunidad que nos ofrece Cristo no es simplemente la de resolver nuestros problemas, sino de hacernos criaturas nuevas para ser felices. Ser feliz es estar con el Señor, porque si se busca primero el reino, lo demás se nos dará por añadidura. Eso es justamente lo que ayudará a resolver nuestros problemas.

No se preocupe, sino que esfuércese por alcanzar el reino, por acercarse a Jesús, por vivir una vida nueva en Cristo y en el Evangelio.   Lo demás, poco a poco, se irá solucionando. Primero, hay que aceptar a Jesucristo como nuestro Rey y Salvador; segundo, arrepentirnos de nuestros pecados y tercero, abandonarnos en Cristo. Al abandonarse en Cristo, vendrá una lucidez especial y usted comenzará a ver las cosas de una manera nueva.

Aquel problema que parecía no tener solución se comienza a ver de forma distinta y poco a poco aparecen diferentes posibilidades para resolverlo.   La respuesta no es ganar o vengarse, sino saltar el obstáculo sin perjudicar a nadie.   Cuando uno es de Cristo, perdona setenta veces siete.

La criatura nueva está en plan positivo para construir, ayudar y dar la mano, aún al enemigo.  Por eso Cristo dice que los pacíficos serán llamados hijos de Dios (MT 5,9 ).   Pero la respuesta de Cristo no es siempre la que usted dispone, la que usted piensa que podría ser la mejor. Es la que El cree, en definitiva, que más le conviene. A la larga, nos damos cuenta que esa era justamente la solución al problema.

Lo cierto es que Jesús nos dice que si uno lo acepta a El como su Señor, comienza a ver todo nuevo. Y entonces uno como criatura nueva intenta hacer mejor aquello que ve que está mal. Intenta transformar un desierto en un jardín, su familia, profesión, ciudad, país. Hoy el Señor le brinda una nueva oportunidad, le abre las puertas del cielo para que renuncie a su pecado y vaya con El. El Señor le ofrece hoy una nueva oportunidad para ver las cosas de otra manera y ser criatura nueva.

Si quiere aceptar a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, búsquelo, renuncie a todo aquello que sea pecado y acepte este ofrecimiento que Cristo le hace para comenzar una nueva vida.

Cuando ve que anda por mal camino, haga un esfuerzo y levántese en Cristo, el Señor. Acepte el perdón que Cristo le ofrece y el principio de una nueva vida. Luche contra sus más grandes defectos y errores para comenzar de nuevo.

Hay una nueva oportunidad para cada uno de nosotros.   Si está dispuesto a emprender este camino, no dé marcha atrás y busque primero el reino y luego lo mejor para usted y los suyos.  Dios le dará la fuerza y el poder para lograrlo, porque ¡CON EL, USTED SERÁ INVENCIBLE!

<>Artículo publicado en tres partes, el 11 de septiembre,  el 18 de septiembre y el  25 de septiembre de 2010  en el diario El Panamá América a quienes damos,   lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Volver al estado de inocencia

La opinión, el consejo  y el ” Mensaje al Corazón”  que nos comparte  Monseñor …

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Rómulo Emiliani, cmf.

Lo que le voy a proponer parece iluso, algo ingenuo y pronto a fracasar, pero es lo que nos pide el Evangelio.

A Cristo lo hemos convertido en un Salvador sin incidencia en nuestro comportamiento y que solo merece devociones piadosas y ritos casi mágicos, o en un Dios avalador de guerras para rescatar lugares santos, quemar herejes en hogueras o fundamentar revoluciones marxistoides e ideologías clasistas, racistas o políticas.

Templos para negros y para blancos, escuelas para católicos o protestantes, un Dios para los ricos y otro para los pobres, o un Dios que avala a los cristianos cuando luchan contra musulmanes, o un Cristo que está solo con los pobres condenando a los que tienen dinero. Un Dios “hecho a nuestra medida”.

Pero Cristo Jesús vino a salvarnos del infierno eterno y también del de esta vida. Seguir su camino es volver a un estado de gracia, donde hay que ser como niños con la ingenuidad lúcida y alegre de ellos, no juzgar ni condenar a nadie, procurar sacar la “viga de nuestro ojo” para luego intentar sacar la paja del otro. “Poner la otra mejilla” o no devolver el golpe recibido, dar el manto si te quitan la túnica, perdonar setenta veces siete o no guardar rencor ni llevar el recuerdo de la ofensa.

“No resistirse al mal” que significa no acudir a la violencia personal para solucionar lo que es irremediable: que el “trigo y la cizaña” crecerán juntos y que solo al final se hará la separación de “los peces buenos y de los malos”, de los que “dieron de comer, de beber y de vestir” al necesitado y del egoísta, que solo pensó en sí mismo.

Seguir a Cristo significa tomar la cruz de la abnegación y vender todos los bienes y entregarlos a los pobres. En esto la renuncia total efectiva como han hecho en la historia cientos de miles de religiosos de órdenes y congregaciones o el despego afectivo, administrando con responsabilidad lo que se tiene “prestado” por Dios para que sirva a muchos, sin considerar nada como propio y compartiéndolo todo con los demás.

“Rico” en el Evangelio es el que se apega a lo que tiene como si fuera un dios y será más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que se salve aquél.   Y el apego puede ser a millones de dólares como a un pedacito de tierra.   El rico Epulón no se condenó por tener bienes, sino por no compartir su “mesa” con los pobres Lázaros.

Bendecir a los que nos maldicen, orar por los que nos persiguen, callar cuando nos atacan y aceptar ser “llevados como corderos al matadero” cuando haya que dar hasta la vida por el Reino.    Abrir los brazos en la cruz y dejarse clavar por las tinieblas y dar la vida por amor.

“Amar a los enemigos” como si fueran nuestros hermanos y ser fieles al Padre Dios y decir siempre la verdad. Tener la actitud del “Buen Samaritano”, disponible siempre al próximo que aparece por nuestro camino y dar lo que tengamos al momento para su recuperación y “ponerlo en nuestra cabalgadura” para ayudarlo a sanarse.

Estar siempre “en camino de conversión” porque el Reino está cerca y hacer como Jesús, profetizar denunciando la hipocresía y la corrupción. No hacer alianzas con los poderes de este mundo convirtiéndose en un cómplice de la explotación y exclusión del pobre. Tener la suficiente fe como para “mover montañas” y buscar siempre vivir en “comunidad”. Estar “en camino”, itinerantes, sin estar apegados a lugares, personas ni cargos.

Amar la naturaleza, defenderla y confiar totalmente en la “providencia divina” que viste hermosamente a los lirios del campo y da de comer a los pájaros del cielo. Tener siempre la prioridad de construir el Reino de Dios en el mundo, que significa poner a Dios en primer lugar, promover la justicia y la solidaridad, la fraternidad y la igualdad de oportunidades, la participación en el bien común y la defensa de los oprimidos, sabiendo que lo demás viene por añadidura.

Seguir a Jesús significa tener siempre presente al Padre y orar comunicando nuestra aceptación de su voluntad, nuestro deseo de que venga el Reino de Dios, de tener el pan de cada día, o sea erradicar la ambición y perdonar para que nos perdone. Pedir la fuerza para resistir la tentación del maligno y saber que Dios es padre de todos.

Seguir a Jesús es algo más que rezar y tener estampitas de Él para que “nos proteja”, o pronunciar su nombre para pedir favores. Seguir a Jesús es darlo todo a Dios, sabiendo que con Él seremos felices e invencibles, amén.

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Este artículo se publicó en dos entregas así:  el  31  de julio de 2010 y  y el 7  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La comunión con Cristo.

La opinión de…


Lorenzo Concepción B.

La comunión con Cristo inmediatamente después de la muerte, la podemos enmarcar dentro de la evolución del pensamiento del pueblo israelita. En un inicio, encontramos la idea que se tenía  acerca de los que morían. Se dice que iban al Sheol, lugar en el cual no hay una salida, digámoslo así. Precisamente el salmo 6, 6 nos recuerda: “que después de morir nadie te recuerda, y en el Sheol, ¿quién te alabará?, es decir, no hay una justicia después de morir.

Esta manera de concebir el Sheol, poco a poco va evolucionando, y más tarde vamos a encontrar en el libro de Daniel 12,1-3: “en aquel tiempo surgirá Miguel, el gran príncipe que se ocupa de tu pueblo. Serán tiempos difíciles como no los habrá habido desde que existen las naciones hasta ese momento. Entonces se salvará tu pueblo, todos los inscritos en el  libro”.

De este modo la fe del pueblo de Israel, va tomando conciencia sobre la idea de retribución, y  resurrección, éstos, que en un primer momento están dormidos, que descansan, y que todos tenían el mismo destino, ahora serán juzgados.

En el libro 2 de los Macabeos 12, 45, nos ilustra sobre la concepción que se tiene sobre este “hombre” que muere: “más, si consideraba que una magnifica recompensa está reservada a los que duermen piadosamente, era un pensamiento santo y piadoso. Por eso mandó hacer este sacrificio expiatorio a favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado”. Se deja notar un interés sobre el futuro de los muertos, y la condición que tienen los vivos respectos a los muertos, hacer expiación para ser liberado de  sus pecados.

En el Nuevo Testamento, Jesús nos presenta esta temática de un modo definitivo. Él es la resurrección y la vida. Antes de seguir, dos aspectos  son importantes: primero, que en el desarrollo ulterior, se ha tenido presente la justicia, de aquellos que han muerto y por otra parte, la comunión definitiva.

En ese sentido cobra importancia- diríamos así- ese estado de purificación.  Aunque es diciente lo que nos presenta el N.T. acerca de la inmediatez de ese encuentro en algunos casos (Lc23, 44).

El Papa nos ayuda ha reflexionar de la siguiente manera: “esta visión del antiguo judaísmo de la condición intermedia incluye la idea de que las almas no se encuentran simplemente en una especie de recinto provisional, sino que padecen ya un castigo, como demuestra la parábola del rico epulón, o que por el contrario gozan ya de formas provisionales de bienaventuranza. Y en fin, tampoco falta la idea de que en este estado se puedan dar también purificaciones y curaciones, con las que el alma madura para la comunión con Dios”  (Spe Salvi. 45).

Jesús es nuestro salvador y juez, y él nos purificará. Este Juicio de Dios es esperanza. Dice el Papa: “el <<momento>> transformador de este encuentro está fuera del alcance del cronometraje terrenal. Es tiempo del <<paso>> a la comunión con Dios en el Cuerpo de Cristo”. Jesús ha resucitado. Seguidle.

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Publicado en panorama católico el día 23 de mayo de 2010. Sección opinión.  Este artículo fue enviado el 13 de junio de 2010 a Panaletras para su publicación por el autor a quien reconocemos todo el crédito que le corresponde.

Humanidad en crisis

La opinión de…

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Jairo Henri Pertuz Suárez


Los extremos a que ha venido siendo sometida, históricamente, la mayoría de la humanidad, con hechos criminales y engaños, así como los terremotos, enfermedades, explotación irresponsable de los recursos naturales, corrupción, vicios y la imposición hegemónica de un país o grupo de países y personas sobre los (as) demás, ya no admite discusión ni excusa. Se ve y se vive a diario al extremo la discriminación racial, laboral, presupuestos patéticamente maquillados y los abusos contra pueblos impotentes.

La comunidad cristiana y las afines han abordado su obligación, no solo de “predicar la palabra” y vivir de eso, sino que están actuando en defensa del gran rebaño de pobres que cada día aumenta y es abusado en el mundo. Ha sido oportuna la participación de la Iglesia en los presentes hechos que se están dando en Panamá.

Cristo predicó y actuó, inclusive con ira, enfrentando a los mercaderes de aquel tiempo. No es posible que las iglesias continúen enclaustradas frente al cerco de hambre e injusticias que vienen padeciendo las mayorías en el mundo. El cambio por el cual trabajamos y votamos es una responsabilidad y compromiso inaplazable. El pueblo lo viene necesitando y esperando por décadas. La “ley chorizo” no obra en tal sentido.   ¿Asesoran mal al Presidente? Cercanos colaboradores están obnubilados, se marearon con los cargos o no tienen la capacidad. Llevar adelante proyectos sin estudios de impacto ambiental es sumamente preocupante.

La familia, como núcleo, está en serio peligro. ¿Cómo eliminar la violencia y el vicio si no hay lugares apropiados para el sano esparcimiento y la educación eliminó la instrucción cívica, la urbanidad, la historia y geografía universal, la física y la química?, que queremos formar?, ¿robotsitos para la producción y nada mas?, ¿dónde quedará el ser humano? Se está a tiempo de no continuar por este camino.

La Asamblea también debe jugar su papel, el que le encomendaron sus electores.

En el plano internacional, el euro está siendo arrastrado. Las crisis financiera y medioambiental son consecuencia de un sistema que, a la vez, acusa de terrorismo y ellos lo practican como Estado.   Cada día fabrican y mejoran armamentos y poseen arsenales nucleares, pero el demonio es Irán y Corea. ¡Hipócritas!

Ninguna disposición legal ni gobierno, debe violentar el núcleo familiar y sus derechos primarios a compartir, unidos, su pobre vida. Cuidado con las explosiones sociales, son dolorosas y recargan la conciencia.

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Artículo publicado el 20 de junio de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Noriega no debe pagar sus delitos?

La opinión de…..

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RAFAEL MONTES GÓMEZ

Pocas llamadas que recibimos en nuestro programa de radio “Hablemos con Panamá”, se orientaron hacia la conversión de Noriega al cristianismo. De hecho, desde hace 20 años se le presenta como nacido de nuevo, cosa que no ponemos en duda.

No obstante, persiste la tendencia equivocada en algunos servidores de Cristo, y me incluyo, que por ser arrepentidos y perdonados por Dios, no vamos a pagar por los delitos co metidos en esta tierra. Ese es el mensaje más torcido del evangelio que podamos conocer.

El Dios que yo conozco, el Dios de la Biblia, no se complace en la injusticia ni legitima la impunidad.

Algunos como mi familia y yo que sufrimos los rigores de una dictadura militar, esperábamos mucho de su conversión, no la ponemos en duda. El “Arrepentimiento de Mateo” muestra lo que Jesús llama “frutos dignos de arrepentimiento”.

Por lo menos, que la vida de Cristo motive al general Noriega a revelar donde están esas fosas comunes, donde está el cuerpo del padre Gallego y el de Rita Wald, como asesinaron a Britton y a Camacho, y que revele la cadena de personas ligadas al dinero malhabido robados al Estado, etc.

En el momento en que Cristo murió por nuestros pecados, tú y yo no habíamos nacido, pero él murió por todos nuestros pecados. El evangelio es simple, sencillo y dinámico, no las perennes disquisiciones teológicas-filosóficas humanas.

Por ello, explique en el programa televisivo Expectativa del dilecto amigo Víctor Echevers Calobrides que Dios Padre no desliga su amor de la JUSTICIA.

El ladrón perdonado por Jesús murió corporalmente en la cruz, ambos ladrones pagaron con su muerte y muerte de cruz, el castigo por sus delitos terrenales.

No debe confundirse en todo caso delitos con pecados, aunque el segundo incluye al primero. Esa visión aberrante del evangelio es la que ha permitido la extensa cadena de niños abusados y escándalos en el seno de la Iglesia. Esos sacerdotes pedófilos y extraviados, al igual que Noriega, también tienen que pagar ante la justicia terrenal.

El evangelio es la predicación de la verdad de Cristo. Dios no engaña a nadie. El perdón de tu pecado y el mío jamás ha sido ausencia de pagar por los delitos cometidos, nunca se expresa la justicia de Dios en el sentido del juega vivo, pasar agachado.

El evangelio jamás legitima la impunidad. Ya sea en Francia o en la Conchinchina, Noriega tiene que pagar por sus delitos.

No somos quienes para juzgar a nadie que los juzgue Dios, pero esperábamos mucho de tan buena noticia de la conversión de Noriega, quizás sea mucho pedir.


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Este artículo se publicó el 1 de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.