El décimo estudiantil

La opinión del Educador ….

Albis Riquelme 

De todos los proyectos que en las agendas sociales de diversos gobiernos, por lo menos en los últimos 20 años, se recordarán algunos con un impacto bueno pero limitado.

Por ejemplo, los bonos de navidad a los jubilados, los aumentos a diversos sectores del funcionariado público. La creación de redes de oportunidades, con áreas de impacto en los sectores marginados, al igual que el bono alimenticio.  Son algunos que podemos citar.

Recientemente uno de los proyectos con mayor impacto social, ha sido el programa 100 para los 70. Este ha sido evaluado como uno de lo más solidarios que se conocen, ya que lleva implícito un reconocimiento al esfuerzo y la dedicación como deuda social ante la labor realizada.

La reciente inicial entrega de la beca universal, efectuada en Bocas del Toro, da inicio a un nuevo tipo de apoyo que rompe los límites que otros programas siempre llevaron.  Becas para todos los que estudian, sin mediar diferencias o excepciones. Lo que hace mucho, se inició con las agendas sociales, hoy ve el cumplimiento de los principios que sirvieron de piso a estas nuevas estrategias de gobierno.  Poder cubrir a todos los sectores por igual, que el apoyo sea general, es una meta que se veía difícil por la escasez de recursos; pero el nuevo replanteamiento de las finanzas públicas bien llevadas, donde no existen las exoneraciones antojadizas que se daban, solo con el pretextos de crear fortunas individuales en perjuicio de las grandes mayorías, ha sido la fórmula para lograr estos aportes extraordinarios.

Por otro lado y estos es alentador, se ha hecho saber por parte del departamento de Ingresos del Estado que cerca de 500 millones de dólares que deben entrar al fisco, son evadidos a través del no uso de cajas registradoras en muchos comercios que funcionan con un cajón alterno y una sumadora; estos serán tratados de recobrar usando la tecnología. Si así se procede, dará más oportunidad de cumplir metas en agendas sociales tan necesaria. El próximo paso para nuestros gobernantes será crear un fondo solidario que debe darse a los desempleados a los cuales nadie ayuda. Este país es de todos y como hermanos debemos compartir, así lo ha entendido la actual administración.  Cuando esté en su plenitud la beca universal se pagará en tres partidas, igual que se hace con el décimo tercer mes en todo el país.

<>Artículo publicado el 1  de septiembre de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor,   todo el crédito  que les corresponde.

Quo Vadis

La opinión del Médico y Ex Ministro de Estado….

GUILLERMO ROLLA PIMENTEL

Cuando vivimos las tragedias y contradicciones del mundo actual, cobra vigencia el pensamiento panameñista del rol de un pequeño país en medio de los intereses globalizados. Interiorizarnos en nuestros propios valores, enriquecer nuestras capacidades. superar nuestra gente, defendernos frente a las vorágines de soberbia y codicia internacional, que atentan contra nuestra libertad, independencia y progreso.

Hoy, el planeta se debate entre grandes fuerzas económicas y militares que pretenden monopolizar los poderes para el beneficio egoísta de sus potencias. Los G-8, G-20, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, OTAN, Nuevo Orden Mundial Sionismo. Fundamentalista Islámicos, Francmasonería, Militarismo, Terrorismo, Grandes consorcios empresariales y bancarios, OMC, OCDE, Foro Social Mundial. Y como comparsas utilizadas, los grupos económicos de los países emergentes y el coro de países en vías de desarrollo.

Las guerras frías, las guerras limitadas, los conflictos regionales, las luchas monetarias económicas, son las evidencias de la lucha por los mercados, las materias primas, la energía, la verdad, las creencias. El negocio criminal del narcotráfico y del tráfico de armas, la destrucción del ambiente es la otra patética versión de la codicia y la soberbia. Con sus secuelas de muerte, vicios y deterioro de la seguridad y calidad de vida de los pueblos.

Bajo la forma evolutiva de diferentes formas de materialismo, pragmatismo capitalismo distorsionado o estatal o salvaje, racismo, autoritarismo que amenazan la existencia humana, la civilización, las culturas e inclusive la sobrevivencia del planeta.

Como marionetas nos mueven en la historia confundiéndonos, nos desvían del rumbo natural, nos injertan el militarismo, nos desvían contra enemigos artificiales, nos imponen dictadores, nos enseñan a consumistas, a sus vicios, a sus corrupciones, compran funcionarios y políticos, y publicistas; entrenan a nuestros uniformados en las guerras sucias, las torturas, las perfidias, el cinismo, las traiciones. Envenenan a nuestra juventud con una subcultura cine-televisiva superficial, intrascendente alienante que les aleje de otros elevados objetivos. Que les deterioran su autoestima conduciéndolos a dependencias que los orientan a adicciones tontas, pero que les arruinan sus vidas.

¿Pero a dónde vamos? Nos seguimos guiando por la OCDE, e l Pentágono, el fracasado libertinaje económico globalizado salvaje, hoy en vías de ser regulado y domesticado, la explotación antieconómica del ambiente natural, el paternalismo ingenuo de distraer a las masas, a la confrontación social infecunda, al autoritarismo como fórmula de imponer criterios, al juegavivo corruptor, a la adulación como instrumento político, a la compra de conciencias ‘o cambiamos’ al desarrollo económico con función social, a una inmediata y científica reforma educativa y universitaria, a promocionar prioritariamente los valores humanos sobre solo la tecnología, a un revolucionario y transparente estilo de justicia que recupere la credibilidad, a permitir las orientadoras críticas constructiva, a una acción real ejecutiva superando la solo teoría programática y la publicidad mediática, a un entendimiento solidario e inteligente sin explotación a ningún sector entre las empresarios y trabajadores, a una consulta real y efectiva con la ciudadanía y sindicatos, a lograr a una armónica distribución con justicia social de la riquezas nacionales producidas por todos.

Aquí es donde el panameñismo tiene que hacer valer sus principios sociales y nacionalistas.

Para generar nuestra propia estrategia y fórmulas de desarrollo, obteniendo lo bueno que pueda aportar la inversión privada local y extranjera para elevar la calidad de vida de la ciudadanía.   No solo en lo físico sino también en lo cultural, cívico y aún político.

En la historia ha habido dirigentes que salieron de la clases rica, pero siempre actuaron como ciudadanos comprometidos con los intereses de los más humildes, que son los que realmente lo necesitan.

Estos deben ser gobiernos que se orienten no a beneficiar a su clase, sino a que el capital ahora regulado cumpla con su función social real y práctica, concretadas en el empleo y la producción a precios locales accesibles.

Que la inversión internacional beneficie al país sin deteriorar su ambiente. Que se respeten los derechos democráticos ciudadanos y sus opiniones. Que no se repita el autoritarismo ni los vicios de la dictadura. Que se elimine el tratado de neutralidad que condiciona a perpetuidad nuestra soberanía.

Como corolario. ‘Hay que ayudar a los pobres porque los ricos se cuidan solos’, Dr. Arnulfo Arias Madrid, solo así podremos lograr un Panamá Mejor.

<>

Este artículo fue publicado el  31 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Empresas socialmente responsables

La opinión de la Relacionista Pública…

Karol Vásquez 

Es una decisión voluntaria hacer negocios responsables, pero es cada vez más un requisito de mercado.

El próximo mes de agosto se cumple un año de la fusión de las organizaciones promotoras de la Responsabilidad Social Responsable (RSE) en Panamá: IntegraRSE y la Red Pacto Global, dando pasó a SumaRSE.

Para la consultora internacional, Dacil Acevedo, con 14 años de experiencia en la materia, la RSE “es una forma de hacer negocios responsables, tomando en cuenta los impactos que su accionar tiene en el entorno, interno y externo, así como en los grupos implicados en su labor”.

Para finales del 2010 se espera la aprobación de la ISO 26000, guía que contendrá los lineamientos en materia de responsabilidad social establecidas por la Organización Internacional para la Estandarización (ISO por sus siglas en inglés). Si bien la ISO 26000 no será certificable, es una guía para las instituciones publicas y privadas, de que implica ser socialmente responsable. El hecho que exista una norma ISO, “es toda una señal de la seriedad y posicionamiento del tema a nivel global”, sostiene Acevedo.

Pero ¿cuál es el estado de la RSE en Panamá? ¿Existen informes recientes o mediciones? ¿Existen programas sostenibles que vayan más allá de las donaciones o hechos filantrópicos?

Se estima que más de 100 empresas afiliadas consolida SumaRSE. De estas unas 25 corresponde a organizaciones no gubernamentales (ONG) y siete gremios. Destaca el hecho que Panamá fue el país piloto en América Latina para el Pacto Global con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Por su parte, IntegraRSE nace de una iniciativa de Kellogg Foundation.

Entre los avances de RSE en Panamá están: creación del índice RSE-Panamá (matriz 118), capacitación y certificación de más de 20 consultores. El pasado 13 de abril, SumaRSE presentó el resultado de cuatro empresas panameñas dentro del rango de pequeña y mediana empresa. (Hopsa S. A., Productos Kiener S. A., UP Cargo Inc (Panamá) y Compañía Sar S. A.). Encuentro que concluyó el proyecto centroamericano “Sistemas integrados de gestión”, financiado por la Agencia de Cooperación Alemana InWent.

Lideran las gestiones de RSE en la región las empresas multinacionales, cuya política es pieza clave dentro del régimen de gobierno corporativo. Hecho que beneficia a Panamá por ser una plaza creciente para el establecimiento de multinacionales.

Hay casos de éxito en Procter & Gamble que recién se instaló en Panamá y de otras que tienen más de una década aportando al desempeño económico nacional como ICA Panamá y Telefónica, por mencionar algunas. Entre las empresas panameñas, sobresalen Banco General y COPA Airlines. El reto es conformar programas de RSE sostenibles que vayan más allá de las buenas intenciones filantrópicas.

<>

Este artículo se publicó el  19  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Las reformas a la Ley 1 sobre medicamentos

La opinión de….

Dairo Herrera Cortina

Con miras a las próximas reformas a la Ley 1 de 10 de enero de 2001 sobre medicamentos, es importante recordar la obligación constitucional del Estado en profundizar en el tema y marcar directrices, con visión de futuro y conceptos universales, en procura de políticas que apunten al cumplimiento de la esencia intrínseca de los medicamentos: su función social.

Son evidentes los efectos positivos de la Ley 1 en la mejora de la calidad de los productos, pero emergen saldos lamentables por la falta de una política de control y defensa del dinero del Estado, frente a los onerosos costos de las medicinas, tanto en el sector público como privado.

Las reformas deben incluir el análisis de una investigación en los mercados de países como Colombia, Argentina, Chile, México y Brasil, que gozan de ejemplares legislaciones en la materia, además de analizar la experiencia en Panamá, como un país dependiente de la investigación y desarrollo de los países industrializados.

Para tal efecto, y con conocimiento de causa, menciono detalles que no deben faltar en el análisis que se haga. El primero, exigir certificación a todos los laboratorios con registros en Panamá, los que deben ordenar y cancelar, al momento de registrar sus productos, gastos de inspección a sus plantas de producción para certificar, con una comisión de expertos en producción, el cumplimiento de las BPM (buenas prácticas de manufactura). Esto limitaría el expendio desafortunado de medicinas que se importan de países con legislaciones laxas.

Hay que fijar controles que impidan la venta de productos sin registro sanitario y cerrar los laboratorios sin BPM. Hoy se venden productos homeopáticos, cosméticos y mejunjes o brebajes preparados por empíricos, a la vista de todos. Recordar la necesidad de profesionalizar la promoción de medicinas, gestión iniciada por muchos médicos, hace más de 50 años, y que exige la reforma al título V, de la Ley 1, sobre la información y publicidad. Esta labor debería ser respaldada por la Universidad de Panamá y la Facultad de Medicina, directo beneficiario de la información publicitaria que los laboratorios farmacéuticos deben entregar, con criterio ético y profesional.

<>

Este artículo se publico el 2 de julio de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

El interés social de los estudios de impacto ambiental

La opinión de….

Rafael Negret 

Ya en el año de 1860, el Gobierno de Estados Unidos de América consideró que el territorio usurpado a sangre y fuego a los indígenas Miwok –Yosemite, en la Sierra Nevada de California– debería declararse área protegida, considerando el “interés social” en función a sus bellezas escénicas.

Con el concepto de preservación se inició el proceso de incorporación de la variable ambiental en las políticas nacionales.  Continuó perfeccionando estrategias con las de conservación, desarrollo rural integrado, planes de manejo, ecodesarrollo y actualmente el desarrollo sostenible, como propuesta política de un nuevo paradigma para las relaciones sociedad–naturaleza, del cual los estudios de impacto ambiental son instrumentos de planificación.

A partir de la década de 1960, publicaciones como Primavera Silenciosa, Los Límites del Crecimiento, Civilización y Pecado, la teoría de Gaia, así como las propuestas de los ideólogos del Partido Verde francés, Daniel Cohn Bendit, Michel Bosquet, Jean Pierre Dupuy y muchos otros pensadores e investigadores, demostraron con creces que la polémica sobre ecología contra desarrollo no tiene asidero porque niega los valores económicos, políticos, ambientales y sociales del mundo natural en que nacemos, crecemos, nos alimentamos y vivimos.

Es que el simbolismo de la cigüeña trayendo el bebé en el pico es una bella metáfora que evoca nuestras aspiraciones celestiales, pero los elementos fundamentales de la vida, como el agua, el suelo y el aire, los aporta el “paraíso terrenal”…

Si algo positivo quedó entre las decepciones y fracasos de la conferencia sobre cambio climático en Copenhague–2009, es que el tema de los servicios ambientales como mecanismo de valorar económicamente los bienes naturales, incluyendo el negocio de los bonos de carbono, los pagos por el agua, la valoración de los bosques nativos y la biodiversidad son claves para el desarrollo y que la estrategia correcta consiste en incorporarlos en las políticas nacionales.

Los estudios de impacto ambiental hacen parte del proceso y tienen como objetivo esencial cumplir las obligaciones del Estado y proteger los derechos de la sociedad; derechos a respirar un aire puro, disfrutar de la belleza, misterios y milagros de la naturaleza; bañarse en playas sin contaminantes, alimentarse y beber agua saludable.

Por esto, los estudios de impacto ambiental tienen profundas implicaciones sociales al considerar los valores éticos, que son exclusivos de la razón humana y determinan preceptos que definen los límites entre el bien y el mal.

Los organismos internacionales que analizan el desarrollo de los países latinoamericanos han diagnosticado siempre que las causas del atraso y la insustentabilidad del proceso de América Latina se fundamenta en la pobreza, la ignorancia, la injusticia, la debilidad legal e institucional, la ausencia de políticas claras, la falta de planificación, ocasionando además la destrucción de los recursos naturales, que paradójicamente es la gran ventaja comparativa de nuestro continente.

Las crisis ambiental y financiera que azotan a nuestra civilización contemporánea son simplemente indicadores de la pérdida de valores éticos y morales;  de la destrucción del capital natural, ignorando con desidia que su fragilidad es nuestra.

<>

Este artículo se publico el 29 de junio de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.