“Halloween”, Cristianismo y Fiestas Patrias

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La opinión del Periodista…

Modesto Rangel Miranda

Hablar de un verdadero cristianismo es fortalecer sus raíces demostrando que se desea profundizar en los conocimientos profundos y esquemáticos de la palabra de Dios. Sin embargo, hablamos de las cosas negativas que tienen las celebraciones paganas del “Halloween” y sus derivaciones cuando dentro de las iglesias cristianas mantienen cierto estilo esquemático al enseñar los conocimientos de la palabra debido al poco conocimiento formalizado de sus líderes religiosos quienes se autodenominan seguidores de los pastores dentro de las iglesias evangélicas.
Es evidente que a través de la historia estas fiestas solamente inducían a profundizar en el descubrimiento de la hechicería, brujería y santería donde tomaron fortaleza en los países del bloque escandinavo como lo son Noruega, Finlandia y las regiones frías donde vivieron los antiguos vikingos. Esas ideas fueron plasmadas por seguidores desde hace miles de años. Posteriormente fueron traídas al Nuevo Mundo por grupos que ocultaban sus formas de predicación y al afianzarse en América, sus leyendas crecieron y se expandieron desde Canadá hasta el sur de La Patagonia.
Muchos consideran que esta fiesta es de los Estados Unidos pero evidentemente en forma cronológica e histórica se puede analizar que sus extractos culturales proceden de la región céltica.
En Efesios 5:11-13 nos dice: “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas, porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto. Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo”.
Pero lo cuestionable es que las iglesias en su mayoría, (católica y evangélica) mantiene una aptitud estática cuando se refiere a su celebración ya que sus comentarios solamente son para desvirtuar la verdadera visión contenida en la Palabra y no dan un verdadero ejemplo de lo que es esta fiesta pagana.
Lo lamentable es ver como se venden artículos de estas fiestas paganas en los almacenes y se olvidan del sentido patriótico de nuestro país y también se olvidan que a quien debemos darle verdadero agradecimiento es a Dios.
Es evidente que dentro de cada evento festivo existe ciertas interpretaciones pero lo esencial es cuestionar esas acciones y no se ve las acciones de la iglesia. Hablamos de Patria, Cristianismo, si bien es cierto que el buen soldado de Cristo pelea por su libertad desechando la injusticia, entonces es hora de que se formalice dentro de las iglesias una actitud patriótica, justa como lo hacían los israelitas en defensa de nación contra las injusticia que le hacían pueblos enemigos.
Demostremos que somos verdaderos hijos de Dios luchando por nuestra libertad que nos ha dado diariamente.
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<>Artículo publicado el 31  de octubre de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/rangel-miranda-modesto/
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La iglesia, la paz y familia

La opinión de la Ingenieria y Ex Candidata a la Presidencia de la República…

BALBINA HERRERA ARAÚZ
balbinaherreraarauz@hotmail.com

El 23 de octubre, en la Arena Roberto Durán, se realizó el Encuentro Arquidiocesano entre hombres, mujeres, jóvenes, niños, laicos y religiosos, quienes elevaron una oración por el país, la paz y por todas las familias de Panamá.

Monseñor José Domingo Ulloa reflexionó sobre la violencia, que es un hecho real -que no podemos ignorar- que se manifiesta en distintas formas, afectando y lastimando la vida de todos. Puso en evidencia que la administración de la justicia no anda bien, pero que ésta es responsabilidad de todos y que debemos ser más críticos y darle seguimiento a este órgano del Estado.

Afirmó que la familia panameña sigue a la espera de una justicia pronta, transparente y segura; añadió que ‘la reconciliación no puede darse sin verdad y sin reparación.’

Dijo, además, que ‘la paz es posible.’ Y pidió no desfallecer en la fe. Agregó que la familia sigue siendo el verdadero fundamento de la sociedad y es el núcleo fundamental y natural, y que no olvidemos la estrecha relación entre la familia y la paz. Que la familia como comunidad educadora es la llamada a ser el vehículo de transmisión de los valores éticos, religiosos, sociales y culturales que ayudan a las personas a adquirir su propia identidad fundamentada en el amor y en el don de la vida.

Apuntó, tiene el derecho a todo el apoyo de la sociedad y del Estado, que es necesario su vivienda, educación, trabajo, salud, y el reconocimiento a la actividad doméstica de los padres. Indicó, ‘Familia, tú tienes una misión importante en la paz; la paz no se consigue de una vez y para siempre, por eso nunca debes cansarte de buscarla; familia, exige la paz, reza por la paz y trabaja por ella.’

Ante estos señalamientos, nos queda dar nuestro aporte en cada uno de nuestros espacios para fortalecer la familia panameña, a fin de devolverle su autoridad, para que asumamos con responsabilidad la educación de nuestros hijos y así ayudarles a que sean libres, capaces de amar, de ofrecer perdón, de comprometerse con el bien común, para que sepan cuál es su proyecto de vida, respetando la diversidad de opinión y participen en el desarrollo del país.

La iglesia orientando a la familia en la fe, contribuye en la búsqueda de una paz duradera, tan anhelada por todos los panameños.

‘Hay que seguir trabajando para que nadie robe nuestros sueños’.

<> Artículo publicado el 31 de octubre de 2010  en el diario El Siglo,  a quien damos,  lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

 

 

Carta abierta a Beteta

La opinión de…

ALEXIS SOTO

Siempre lucharé contra cualquier forma de discriminación y el trato irrespetuoso que se dé contra cualquier ser humano a causa de su raza, credo, ideología, género, etc..

No obstante, al escuchar al vocero de la Asociación de Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá acusar a las iglesias católica y evangélica de ser intolerantes, considero que el citado vocero confunde intolerancia con el derecho legítimo de toda sociedad a defender su forma de vida o de convivencia. En ese orden de ideas, de defensa de nuestro sistema de vida y valores, quiero enmarcar los siguientes comentarios:

1. Actualmente la Constitución y Leyes panameñas obligan al Estado a velar por la honra de todos los panameños, esto incluye a los que simpatizan con las preferencias de su Asociación y a los que no simpatizan con sus costumbres. No hace falta una ley nueva que regule algo que ya está regulado en la Constitución, en el Código penal y Civil.

2. Es cierto que en nuestro país hace falta desarrollar más valores que promuevan el respeto en el marco de una cultura de paz. Pero en lugar de acusar a las iglesias de ‘intolerantes’ o ‘retrógradas’, le sugiero que nos entendamos mutuamente en un lenguaje de respeto que promueva la paz y no la confrontación innecesaria.

3. En Panamá hay democracia y libertad, pero hay que aprender a disfrutar de estos beneficios. La Asociación que Ud. preside fue aprobada como una muestra de la libertad y la tolerancia que hay en el país, según el artículo 39 de la Constitución y los artículos 64 y 69 del Código Civil lo único que se les exige es el ‘respeto a la moral y a las leyes’

4. El Diccionario de la Lengua Española define ‘moral’ como ‘Facultades y valores de una persona o colectividad que se consideran éticamente aceptables’. Evidentemente esta definición lleva la moral a ese conjunto de valores aceptados que entendemos como tradición y cultura.

5. Entonces, independientemente del legítimo derecho que tienen a disentir de los valores que rigen nuestra sociedad, en Panamá aceptamos la moral cristiana como parte de nuestra costumbre, así lo entienden los musulmanes, judíos, ateos y otras religiones y grupos humanos que han aprendido a convivir manteniendo muy legítimamente sus costumbres, pero respetando los valores de convivencia de la mayoría. Entre estos valores está el matrimonio, la unión de una pareja heterosexual, hombre y mujer como institución básica de la sociedad.

6. Lamentablemente, legislaciones traídas de otros contextos culturales sin su debido estudio y contextualización han ido debilitando la institución del matrimonio, trayendo como consecuencia una generación sin conocimiento de los valores como disciplina, autoridad, respeto a la vida, etc. Me refiero específicamente a la reforma al Código de la familia en 1998 que a mi juicio trajo mayor desintegración familiar.

7. Actualmente el matrimonio gay es legal en 11 países y 3 estados de Estados Unidos (Países Bajos, Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina, México), en todos ellos sin excepción, la cantidad de matrimonios por año ha disminuido en los últimos años.

Concluyo, entonces, que la implantación del matrimonio gay no solo contraviene nuestra moral y costumbres, sino que además en la experiencia histórica donde se ha implementado ha tendido a debilitar la institución del matrimonio formal y éste, al ser el núcleo básico de nuestra sociedad, debe ser defendido de manera firme.

Cuando Ud. quiera, señor Beteta, acepto debatir públicamente estas y otras razones por las que este país no solo debe rechazar el proyecto de Ley que Ud. promueve sino las intenciones ulteriores de traer a Panamá esas legislaciones extrañas a nuestra cultura, entre ellas el matrimonio homosexual.

<>Artículo publicado el 16 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes  damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Nuevos cristianos Gay

La opinión del Escritor, Radiocomentarista y Analista Político

Rafael Montes Gómez 

En el día 14 de septiembre de 2010, nuevamente el Señor Beteta arremetió en TVN contra la Iglesia de manera irrespetuosa, esta vez en compañía de una persona vestida de hábitos clericales y que dijo ser pastor o religioso de La Fraternidad Universal de Iglesias de la Comunidad Metropolitana (FUICM).

Me llamo mucho la atención y recordé haber visto en California y Florida comunidades cristianas gays a nombre de esta iglesia de la Fraternidad Metropolitana.

De todo hay en la viña del Señor, pero de allí a promover, patrocinar y alentar como pastores del rebaño de Dios la relación y el matrimonio gay es algo que no tiene nombre.

Hace poco la Fraternidad Universal de Iglesias de la Comunidad Metropolitana hizo una inversión con el fin de adquirir y administrar los edificios ubicados en el Boulevard Santa Mónica números 8704 y 8714, en West Hollywood, California.

Los inmuebles son administrados por el Comité de Políticas de Propiedad Mancomunada, lo cual dice mucho de su nivel de organización y sobre todo de su capacidad económica.

La FUICM ya tiene “misioneros” en nuestros países, están en México y en Nicaragua, de donde proviene el nexo con Panamá.

En un informe financiero de La Fraternidad Universal de Iglesias de la Comunidad Metropolitana (FUICM) indica que es una iglesia Cristiana fundada en las comunidades lésbico-gay, mismas a quienes atiende, entre otras y que la FUICM comprende y proclama la salvación y la liberación Cristianas, la inclusividad y la comunidad cristiana, y la acción y justicia social cristiana atendiendo a quienes buscan y celebran la integración de su espiritualidad con su sexualidad.

El trabajo de la Fraternidad Metropolitana en Panamá está empezando, no me extrañaría que organizaciones como esta y otras ONGs internacionales pro gay, estén financiando el lobby para aprobar el proyecto de ley No. 50, mismo proyecto que da por sentado la aceptación legal de la “Orientación Sexual por identidad de género”, entendiendo como género incluidos Gay, Lesbiana, Bisexuales y Transexuales (GLBT).

Es obvio que La Fraternidad Universal de Iglesias de la Comunidad Metropolitana (FUICM) y la Asociación de Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá, su gran interés y próximo paso una vez sea aprobada el proyecto de Ley No. 50, es el matrimonio gay. De allí los lazos de hermandad que los unen.

Advertí de manera firme y decidida a nuestros diputados, desde nuestro programa de radio que, de aprobarse el proyecto de Ley No. 50, todas las iglesias cristianas vamos a tener que aceptar que los “nuevos cristianos gays” estudien en nuestros seminarios y ejerzan como pastores, religiosos y misioneros, pues tal legislación lo haría obligante so pretexto que negarle el acceso es discriminación y un asunto de derechos humanos, cuando la única condición es el cambio de vida que la Biblia condiciona.

No permitamos que el nombre de Dios sea utilizado de esa forma y no dejemos avanzar un centímetro más la conspiración gay contra los cimientos mismos de la sociedad: nuestra familia.

Si tiene alguna duda, en su sitio web usted puede ver claramente como sus ministros “cristianos” gays promueven, defienden y alaban el matrimonio gay (same sex marriage).

SAME SEX MARRIAGE
http://www.facebook.com/l/f8c97u1Q5vcvhD2206xeD-ctBbw;marriage.mccchurch.org/

<>  Artículo  publicado  el 15 de septiembre de 2010 a las  7:05am en Facebook por el autor,  a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.

Iglesia y Fútbol

La opinión del Seminarista de la Diócesis de Santiago de Veraguas….

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Lorenzo Concepción B.

Se acerca el mundial de fútbol que tendrá lugar en Sudáfrica a partir del 11 de junio del presente  y en nuestro país no nos quedamos lejos, y ahora con toda la era digital, “navegamos” por todos estos lugares haciéndonos partícipes virtualmente de este gran evento. Tampoco la Iglesia se queda al margen del acontecer diario, ella quiere contribuir para que realmente estos eventos sean un espacio para crear paz,  fraternidad y convivencia.  Se busca que el deporte cada vez tenga el sentido profundo de aquel eslogan: “mens sana in  corpore sano”, aduciendo a ese equilibrio que debe prevalecer en el ser humano.  En ese sentido, en cirilus.net., se  ha invitado a participar de un curso virtual sobre fútbol y vida cristiana.

Es oportuno en ese dinamismo, que  las autoridades, protejan con leyes el mundo del deporte de manera especial en nuestro país. Que estos espacios no sean lugares propicios para la venta de licores y otros tipos de ventas que en nada ayudan a la convivencia  y desarrollo del  potencial deportivo que tienen los jugadores. Tenemos grandes personajes en el deporte que nos han dado momentos felices de ver coronados sus sueños y que de una u otra manera también es felicidad para todos los panameños.

La Iglesia busca concienciar a través del deporte de que es posible vivir los valores del evangelio. De que somos capaces de ir a los estadios y vivir momentos de recreación familiar.   De ahí que en este mundial, vamos todos a garantizar una convivencia fraterna, independiente de nuestro equipo favorito.   “En la cultura actual, surgen nuevos campos misioneros y pastorales que se abren. Uno de ellos es, sin duda, la pastoral del turismo y del entretenimiento, que tiene un amplio inmenso de realización en los clubes, en los deportes… que a diario llaman la atención y piden ser evangelizadas”.  Contribuyamos a que el deporte en nuestro país tenga calidad en el nivel de sus jugadores a través de la motivación y apoyo de todos sus seguidores, pero también, que generemos cultura deportiva.

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Nota: artículo publicado el día domingo, 13 de junio de 2010, en panorama católico.  También fue enviado en esa fecha a Panaletras para su publicación por el autor,  a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Humanidad en crisis

La opinión de…

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Jairo Henri Pertuz Suárez


Los extremos a que ha venido siendo sometida, históricamente, la mayoría de la humanidad, con hechos criminales y engaños, así como los terremotos, enfermedades, explotación irresponsable de los recursos naturales, corrupción, vicios y la imposición hegemónica de un país o grupo de países y personas sobre los (as) demás, ya no admite discusión ni excusa. Se ve y se vive a diario al extremo la discriminación racial, laboral, presupuestos patéticamente maquillados y los abusos contra pueblos impotentes.

La comunidad cristiana y las afines han abordado su obligación, no solo de “predicar la palabra” y vivir de eso, sino que están actuando en defensa del gran rebaño de pobres que cada día aumenta y es abusado en el mundo. Ha sido oportuna la participación de la Iglesia en los presentes hechos que se están dando en Panamá.

Cristo predicó y actuó, inclusive con ira, enfrentando a los mercaderes de aquel tiempo. No es posible que las iglesias continúen enclaustradas frente al cerco de hambre e injusticias que vienen padeciendo las mayorías en el mundo. El cambio por el cual trabajamos y votamos es una responsabilidad y compromiso inaplazable. El pueblo lo viene necesitando y esperando por décadas. La “ley chorizo” no obra en tal sentido.   ¿Asesoran mal al Presidente? Cercanos colaboradores están obnubilados, se marearon con los cargos o no tienen la capacidad. Llevar adelante proyectos sin estudios de impacto ambiental es sumamente preocupante.

La familia, como núcleo, está en serio peligro. ¿Cómo eliminar la violencia y el vicio si no hay lugares apropiados para el sano esparcimiento y la educación eliminó la instrucción cívica, la urbanidad, la historia y geografía universal, la física y la química?, que queremos formar?, ¿robotsitos para la producción y nada mas?, ¿dónde quedará el ser humano? Se está a tiempo de no continuar por este camino.

La Asamblea también debe jugar su papel, el que le encomendaron sus electores.

En el plano internacional, el euro está siendo arrastrado. Las crisis financiera y medioambiental son consecuencia de un sistema que, a la vez, acusa de terrorismo y ellos lo practican como Estado.   Cada día fabrican y mejoran armamentos y poseen arsenales nucleares, pero el demonio es Irán y Corea. ¡Hipócritas!

Ninguna disposición legal ni gobierno, debe violentar el núcleo familiar y sus derechos primarios a compartir, unidos, su pobre vida. Cuidado con las explosiones sociales, son dolorosas y recargan la conciencia.

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Artículo publicado el 20 de junio de 2010 en el Diario El Siglo, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Día del Padre

Carta,   con motivo del Día del Padre, del Arzobispo Metropolitano de Panamá….

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Mons. José Domingo Ulloa Mendieta o.s.a.

Queridos Padres:

Este domingo 20 de junio celebramos el Día del Padre. Hace tiempo estoy convencido de que ser obispo es ser padre. Y parece que muchos de ustedes también, porque muy seguido me llaman “Padre Obispo”. Y como Obispo y Padre quisiera compartir algunos sentimientos y convicciones con todos los papás.

Quisiera tener en mi corazón sus diversas situaciones, a aquellos padres que tienen casa y también a los que aún la sueñan, a los que trabajan y a los que esperan todavía por un empleo digno, a los papás sanos y a aquellos que están enfermos, a los que sonríen con frecuencia y a los que les cuesta un poquito más, a los que tienen a su compañera de la vida al lado y a los que la han visto partir, a los que viven con su mujer y a los que están separados, a los padres del campo y a los de las ciudades, a los que viven en los barrios más pudientes y a los que no tienen donde vivir, a los papás de hijos adictos al alcohol o las drogas, a los papás que tienen un hijo muerto y siguen remando la vida con esperanza, a los que tienen hijos lejanos y hace mucho que no ven, a los padres que no van nunca a la Iglesia y a los que participan activamente, a los que tienen una estampita vieja en su cartera, a los papás jóvenes y a otros que ya son abuelos, viendo la maravilla de la propia simiente dando fruto en otra vida pequeña, a los que han adoptado la vida ya iniciada para ser papás toda la vida, a aquellos que miran a su alrededor y ven a su familia, fruto del amor, y tantos más…

A ellos, a todos, quiero hablarles al corazón: por su intermedio Dios regala vida; y esa vida no se agota en esta tierra. Llega hasta el cielo. Ustedes y sus hijos tienen vida para siempre. En esa vida hay amor. Podemos andar por caminos diversos, unos y otros, pero vamos hacia el mismo gran amor de Dios Padre.

Se es “progenitor” en segundos, pero “ser padre” es cosa de toda la vida.   Gracias por “estar” allí.  Presentes como padres. Con cantidad y calidad de tiempo. Es el gran reclamo de los niños y adolescentes: que “estemos” para acompañar y que nos encuentren disponibles y dispuestos a escuchar, jugar, alentar, tomar unos minutos y conversar. Y también sabiendo compartir los silencios.

Los hijos necesitan del ejercicio de la autoridad para ayudarlos a crecer. Autoridad que pone límites pero no cierra horizontes: los abre. Y todos sabemos que sin límites no hay dirección en el crecimiento. Sin la guía junto al tallo joven no se crece erguido sino torcido, y no hay de dónde aferrarse frente a los vientos, hasta que las raíces sean fuertes para sostenerse por sí mismas. A veces se pasa de ser modelo, a ser cuestionado. Nadie aprende a ser papá de un día para otro, ni tampoco en los libros.

El día del padre es una fecha y una oportunidad para “dejarse querer”, dejarse amar. Experimentar lo que está en los sentimientos pero no se expresa cotidianamente por timidez, por respeto humano, o falta de sinceridad simplemente. Es bueno escucharlo o animarse a decir “ya sabes que te quiero”.   Y a los que se nos pasó la oportunidad porque partieron, hacerlo oración cuantas veces nos lo pidan los recuerdos.

Es un día también para valorar la “gratuidad del amor”, el servicio oculto, el amor desinteresado, el compartir familiar y el saber renunciar por amor al otro, sin reclamos.

También tomar conciencia de que somos o debemos ser, padres e hijos de la Patria, que necesita de un amor renovado y expresado: educándonos en el diálogo, la verdad, la sinceridad, la humildad, la solidaridad. Sabemos que hay cosas mucho más importantes que el dinero. Todas estas virtudes y valores los aprendemos y practicamos primero en casa como escuela de vida, Patria e Iglesia domésticas.

Seguramente deben de tener muchas ganas de darle cosas a sus hijos y familias. Y algunos todavía están esperando el momento de poder darles mayor bienestar. Pero estén felices de darles la fe para poder caminar en esta bendita tierra. Bendigan a sus hijos. Enséñenles a rezar y pidan a Dios por ellos.

Quiero que les llegue mi bendición. Rezo a la Virgen María y a San José por sus familias. Confío en que me enseñen todos los días a ser obispo y padre entre ustedes.

¡Feliz día para todos los papás de nuestra Panamá!

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Este artículo se publicó el  20  de junio de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.