Ante el cambio curricular ( I)

La opinión del Licenciado en Filosofía, Etica y Valores…

Marcos A. Pareja 

Actualmente el Ministerio de Educación bajo la égida de la presente administración, realiza cambios profundos en el sistema educativo bajo la conocida propuesta del “cambio curricular” la cual ha suscitado todo tipo de reacciones tanto a favor como en contra. Tratando de ser lo más objetivo e imparcial posible sobre el tema, daremos nuestra opinión.

Existen puntos positivos en esta propuesta como lo son: el incremento en las horas de inglés, la reducción de los bachilleratos y la actualización en las metodologías o en los modelos formativos (constructivista). No obstante creemos que un punto álgido a discusión sería el enfoque de dicha propuesta para la selección de materias. Pues a todas luces vemos cierta preponderancia a algunas asignaturas con el menoscabo de otras eliminando algunas, reduciendo las horas en aquellas y combinando en un solo paquete otras. Lo importante es tener claro si esta propuesta cuenta con una adecuada fundamentación filosófica, epistemológica, pedagógica y antropológica. Dicho en panameño si tiene bien trazado el rumbo a cual quiere dirigirse el modelo de país y de educando-graduando que desea formar.

Notamos cierta especie de pragmatismo neoliberal en la visión que parece sustentar esta propuesta adscrita de forma autómata en la cual las materias del área humanística se ven seriamente afectadas Filosofía, Lógica, Historia, Cívica, etc. Y qué decir del “Melange” de Ciencias Sociales o del caso de Educación Física y de Música.  Además la joven muy bella que fracasó en un certamen de belleza fue en una pregunta del área Humanística-cultura general específicamente Filosofía Oriental (China) y no en ciencias o idiomas. Creemos que más importante es subir las horas y los días de clases. En Costa Rica las clases inician en la última semana de febrero.

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Este artículo se publicó el  20  de agosto de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Elitismo y Universidad

La opinión del Docente Universitario…..

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RAÚL AMORES

Estimado colega profesor Justo Medrano, mi eterno candidato a la rectoría.   Antes que nada para preguntarle si el hostigamientodel que soy objeto desde el semestre pasado y ya incluso en este por el profesor de química Juan Jaén proviene de su oficina? o sencillamente esta persona es un gatillo flojo que quiere manejar los bienes de la universidad a su antojo. La universidad popular se fundo y la norma lo indica bajo el principio de la solidaridad y el humanismo.

La continua humillación y maltrato a que son sometidas mis estudiantes mujeres son insoportabes. Los días del estudiante- huevo y el profesor-piedra están contados así como el elitismo del profesor semidios. La pedagogía contemporánea se esta encargando de ello.

Este señor y muchos otros aprendieron bajo la a pedagogía tradicional del texto, presentación magistral memorismo y profesor semidios. La pedagogía de la actual sociedad del conocimiento del siglo XXI, nos dice que en el aula donde ocurre el proceso de enseñanza aprendizaje el estudiante es el eje principal.

El estudiante es el objeto y el sujeto de la educación, no el profesor que es un facilitador en la construcción del conocimiento (constructivismo). Señor rector nos estamos quedando sin estudiantes por culpa de papanatas como este.

Pregúntele al taxista o a la peluquera porque se rompe el alma para mantener sus hijos en una universidad privada.   Porque aquí no solo los irrespetan y humillan sino que como deporte los fracasan con preguntas” que nadie podrá contestar” (palabras propias de un colega) además existen materias filtro lo cual es intolerable a la luz de la nueva pedagogía.

Filtros que matan sueños e ilusiones de los hijos del pueblo para alimentar un egos de mediocres que terminaran por dejarnos solos con una institución obsoleta.

Demasiados profesores universtarios formados en la pedagogía tradicional tienen que desaprender para aprender a Ser.   Ser mas justos, solidarios y humanos.

Acaso el principio de cortesía y respeto hacia el estudiante ha muerto en esta universidad?. Me resisto a creerlo. Si no hay estudiantes no habrá universidad entonces ud. yo y muchos tendremos que irnos a casa a cuidar nuestros nietos. Algo que es increíblemente placentero, y no desmerita pero reduce la zona de poder.

La universidad ya no es el único centro de comnocimientos.   Existen cursos y diplomas por internet incluyendo talleres y laboratorios virtuales y para variar estamos en una comunidad de educación superior con cuarenta universidades donde el respeto hacia el estudiante es prioritario. Jefe Ricardo Parker, corrija esta situación a tiempo.

El semestre pasado mis estudiantes , el líder estudiantil ante el CGU Y mi persona le enviamos una carta al respecto.

Parece que esta engavetada? Resuelva Prof Parker. S olo es asunto de humanismo y cortesía. Y que en la universidad sigamos solucionando nuestras diferencias a la manera universitaeria como indica _Xavier Gorostiaga, dialogando. La crisis financiera global esta causando cambios en las universidades.

El rendimiento de cuentas (transparencia) y la transformación de la autonomía en heteronomía son algunos.

Dedicado a Juan Demóstenes Arosemena, un visionario que construyo los cimientos de la futura Universidad Pedagógica.


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Este artículo se publicó el 24 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Una revolución de la educación

La opinión de…..

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Richard Morales

El Gobierno ha propuesto reformas superficiales al sistema educativo, aplazando las profundas transformaciones urgentemente requeridas. Peor aun, las reformas buscan relegar la educación a la formación profesional, despojándola de su espíritu humanista. Es indudable que la educación es el cimiento sobre el cual se forja el temperamento de la juventud y, por ello, no hay tarea que exija mayor atención que su refundación.   El fin debe ser el de formar ciudadanos y para lograrlo debemos abocarnos a una revolución de la educación en Panamá.

El problema fundamental radica en la pedagogía de enseñanza, lo cual incluye la metodología de instrucción y la relación estudiante–maestro. El salón de clases es un reflejo a pequeña escala de la sociedad, representando el comportamiento que ejemplificará el joven al salir de la escuela. ¿Qué tipo de seres humanos formamos en nuestros salones?

Nuestros salones de clases son dogmáticos y autoritarios. Las lecciones le son impuestas dogmáticamente al estudiante, quien no es inducido a analizar, simplemente recibe instrucciones, las memoriza, y después repite como autómata en un examen. Se representa una sola perspectiva de todo tema, siendo el estudiante forzado a aceptarla como verdad universal. El estudiante no está expuesto a una visión dialéctica de la realidad, sino a una imposición monolítica.

El estudiante no posee derechos democráticos, debiendo comportarse como súbdito sin voz o criterio. La relación maestro–estudiante es autoritaria, con el maestro imponiendo su verdad autocráticamente a los estudiantes.

Los individuos formados en este sistema son proclives a ser dóciles ante la autoridad, sin pensamientos críticos y carentes de cultura democrática.

¿Qué diferencia pueden hacer las reformas superficiales propuestas, como reducir el número de materias o bachilleres, cuando el problema medular continuará latente? Pero lo más perverso de la reforma es su intención de orientar la educación meramente hacia la provisión de las herramientas técnicas requeridas por empleadores, convirtiendo las escuelas en fábricas de mano de obra barata. La educación es más que capacitación laboral, es la elevación del ser humano mediante el desarrollo del pensamiento, conocimiento y espíritu.

La urgente realidad que padece nuestra Nación hace necesaria una profunda revolución educativa.

Revolucionar la educación, creando un aprendizaje que no esté basado en la memorización sino en el pensamiento crítico y creativo, donde los estudiantes analizan desde distintas perspectivas un problema y se forman un criterio propio al respecto, el que después es expuesto en un diálogo con el resto del salón, donde las diferentes perspectivas de los estudiantes se encuentran, contrastan y nutren, logrando ensayar una dinámica democrática; donde lejos de solo repetir información mecánicamente, expandamos y creamos conocimiento como individuos y colectivo.

El maestro no imprimiría coercitivamente su verdad al estudiante, sino que lo orientaría a racionalizar sobre los temas, con el fin de inducirlo a pensar libremente. El maestro ayuda a crear un ambiente donde los estudiantes aprenden a dialogar entre sí y a alcanzar entendimientos en comunión con sus condiscípulos.

Esta revolución debe extenderse a universalizar la educación, con estudiantes de todos los estratos sociales y áreas geográficas, teniendo igual enseñanza.

Con estas bases fundamos una educación que provee a los jóvenes de la capacidad para desenvolverse en la vida pública como ciudadanos íntegros; a estar plenamente estimulados intelectualmente para continuar sus estudios superiores en el campo de su elección, a desempeñarse como trabajadores sobresalientes en cualquier rama o a emprender una iniciativa empresarial innovadora y socialmente responsable.

La esperanza del progreso de Panamá radica en una revolución educativa que libere el potencial transformador de nuestras juventudes, abriendo las puertas a nuevos rumbos de justicia, dignidad y bienestar social.

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Este artículo se publicó el  23  de abril de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Educación y humanismo

La opinión de…..

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Francisco Díaz Montilla


La palabra “humanismo” designa la doctrina basada en una concepción integradora de los valores humanos.   Se trata de una concepción en la cual se destaca la admiración, exaltación y elogio de la figura humana y el hombre, entendido éste como género humano, en que florecen la cultura, el deporte, el arte y todo el quehacer humano se vuelve trascendente.

Esta valoración de lo humano es inherente a la Ilustración griega y tendrá –varios siglos después– una manifestación extraordinaria durante el Renacimiento europeo hacia el siglo XV.

Pronto esa finalidad desbordó la preocupación de intelectuales y académicos, incidiendo en otras esferas. En la educación tuvo un impacto insospechado, pues mediante ella el hombre se humaniza: “Tan solo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él”, escribió Kant.

Pero, paradójicamente, hemos llegado a un punto donde ni siquiera tenemos claro qué significa educar; quienes decimos desempeñar esa tarea, hemos devenido –no por propia decisión– en “profesionales” de la educación, más que en educadores, y la práctica de la docencia ha pasado de arte a mero oficio al servicio de intereses no siempre dignificantes.

El país ha iniciado el presente año lectivo con una propuesta curricular que plantea más interrogantes que respuestas, propuesta en la cual la voz de los docentes ha sido desatendida y despreciada. Tristemente, en la nueva propuesta se pierde de vista el elemento articulador de la educación: el ser panameño. Pese a que la Ley 47 de 1946 señala que “el ser humano es el sujeto y el objeto de la educación…” y uno de los fines de la educación nacional es “contribuir al desarrollo integral del individuo con énfasis en la capacidad crítica, reflexiva y creadora, para tomar decisiones con una clara concepción filosófica y científica y de la sociedad…” han primado las necesidades del mercado, los cambios tecnológicos y la globalización a través de un enfoque de competencias en las cuales las competencias sociales, cívicas o ciudadanas se descuidan considerablemente. Un enfoque de competencias para competir, no para ser más solidarios, más críticos, más justos o mejores personas.

Al parecer no requerimos de ciudadanos: los trabajadores son suficientes. Eso sí, trabajadores ignorantes de sus derechos. Por ello es necesario que nuestros estudiantes aprendan las nociones del derecho comercial en el bachillerato en Comercio; pero que aprendan el derecho laboral y las protecciones que les daría la ley como potenciales trabajadores es innecesario. La verdad no sé qué palabra utilizar para caracterizar a un proyecto educativo que te “prepara” para el mundo del trabajo, pero que no te ofrece la formación mínima para enfrentar las prácticas abusivas de no pocos empleadores en nuestro medio.

Komensky en su propuesta educativa hablaba de una educación para “todos, todo y totalmente”. Con “todos” se comprendían a todos los alumnos sin distinción; con “todo”, lo que el alumno requería para su vida de infante; y con “totalmente”, al hombre íntegro considerando su vida intelectual, espiritual y física.

Difícilmente se puede hablar de vida intelectual, espiritual y física en la propuesta de transformación a la que ahora nos abocamos. Así las cosas, el gran perdedor será el país; aunque las autoridades del Meduca y los empresarios digan lo contrario.

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Este artículo se publicó el 3 de abril de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Rumbos históricos

La opinión de……

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GUILLERMO  ROLLA  P.

La historia toma rutas tortuosas, porque la hacen los hombres, con múltiples factores y variables en el tiempo que la influyen. Pero al final, la dirección tiene un derrotero que lleva a los pueblos a definir sus rumbos y metas. Chile eligió el camino del socialismo democráticamente por vía electoral por los años 70.   La oligarquía y las corporaciones internacionales se asustaron y la CIA creó a Pinochet. Fue un ERROR estratégico, porque intentó torcer la historia natural de una nación.

Luego de una atroz dictadura, el pueblo recuperó su camino. El tiempo pasó y otra vez Chile electoral y democráticamente volvió a los socialistas, y el país siguió progresando en democracia. Y es más, ahora alternó el poder.   Otras muchas dictaduras se dieron en el continente por el mismo ERROR, y esos países han vuelto a tomar el camino civilizado del humanismo. La justicia, aunque débil y lenta, ha definido que no habrá más dictaduras en América. La impunidad sería propiciarlas. En todos los países se ha condenado a los dictadores, se ha indemnizado a las víctimas y aún se sigue juzgando y condenado a malos militares.

Aquí tuvimos una dictadura, que inventó unos tratados que traicionaron al 9 de Enero del 64;   intentan adulterar la historia con un Torrijos espía del Pentágono como negociador entreguista y aún persiste la impunidad. El objetivo es la soberanía total para el progreso económico y social del país.  Esa es la historia lógica. Pasamos por gobiernos oligárquicos, por dictaduras, por tratados entreguistas, por la desorientación de una parte de la izquierda cobarde y oportunista, por intervenciones militares extranjeras en 1968 y 1989, por demagogias y frustraciones; pero el pueblo seguirá su inexorable destino de desarrollo social y nacionalismo.

La historia, aparte de ser veraz, en su análisis debe considerarse la geopolítica con sus distorsiones por presiones económicas y militares internacionales. Señalar los ERRORES para que los nuevos que vengan no los repitan. La justicia no puede permitir la impunidad, correríamos el riesgo de volver a repetirla. La unidad se logrará juzgando a los violadores de los Derechos Humanos e indemnizando a sus víctimas y corrigendo los tratados del Canal (con paraguas a perpetuidad). El ERROR cometido aquí por la ingenua y antinacional izquierda, los llevó a ser cómplices de la corrupción, el asesinato y el narcotráfico. Nuestra posición geográfica tiene que ser para beneficiar a todos los que aquí vivimos y no seguir siendo “ pro mundi ”, con peajes puestos por el comercio mundial y riesgos de intervención militar.

El Darién, nuestra rica y bella selva, la quieren convertir en el anzuelo para conducirnos a conflictos bélicos (intervenciones) y ecológicos ajenos a las comunidades indígenas. Ojo con los errores. No se debe tocar ese paraíso, no solo por el ambiente y sus riquezas biodiversificadas; sino por la vida de nuestros hermanos aborígenes.

La inseguridad armada, las drogas, pero sobre todo las enfermedades, acabarían con nuestras etnias. Primero hay que implementarles un sistema sanitario integral con inmunización general. Nuestros hermanos del Darién carecen de inmunidad para muchas enfermedades.

Darles medios de vida adecuados a su cultura, uso moderno de la tierra, llevarles tecnologías adaptadas a su entorno y seguridad.

Aquí aparece otra contradicción. Queremos inversiones, pero cuando llegan nos pretenden acusar de paraíso fiscal o de lavado de dinero. La OCDE lo que debe hacer es justificar los altos impuestos en sus países, que los utilizan para hacer guerras, mejorar sus controles fiscales y eliminar su consumo de drogas.

Las grandes corporaciones, que controlan los G 7 – 8, etc., lo que deben hacer es invertir sus millones en mejorar los niveles de vida y el poder adquisitivo de los pobres del mundo, con justas inversiones para crear empleos y convertirlos en clientes. El mismo criterio vale a nivel local, aumentar la producción tecnificada para bajar los costos con el mercado de escala y así reducir los precios, reinvertir en crear empleo e investigación científica. El despilfarro, la corrupción, la ineficiencia, el juegavivo, la indolencia y los errores estratégicos son vicios que nos distancian de la unidad y la ruta hacia un Panamá Mejor.

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Este artículo  fue publicado el 13 de marzo de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde

Mérito, investigación y progreso

La opinión del médico…..

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Guillermo Rolla Pimentel

El progreso del mundo se ha concretado por la creatividad de los seres humanos.   Su inteligencia, sus experiencias y su trabajo.  Evolucionamos muy lento, con cada invento y descubrimiento avanzamos cada vez más rápido. Por ensayo y error se aprendió de los fracasos. El método científico llevó a la experimentación y el análisis. La tecnología y la cibernética nos está proyectando al universo, a lo molecular, la neuropsiquiatría, al nano mundo. La filosofía madre del conocimiento guía a las investigaciones para que la sociedad, la justicia y la ética la conduzcan al bienestar de todos. Pero en ese desarrollo histórico, factores individualistas distorsionan sus efectos, polarizando los beneficios solo en sectores, culturas y países.

A veces ha sido el poder de la fuerza, lo que ha controlado las genialidades, en épocas modernas lo militar, y por sobre ellas el poder de sistemas económicos, de imperios, feudos, macrocorporaciones, hasta cumbres internacionales y diferentes G..

El hombre productivo orientado por las ciencias y las artes ha utilizado esos inventos y procedimientos para servir a otros humanos. Es el humanismo solidario, origen de muchas doctrinas e ideologías sociológicas que se aplican en pensamientos políticos, sistemas operativos económicos, corrientes artísticas o espirituales y escuelas filosóficas. Son los profesionales servidores los que socializan lo que los creativos producen. Los trabajadores de todos los niveles tienen enormes méritos que tienen que ser reconocidos. Pero son los investigadores la élite del progreso, son los operarios del motor de la modernidad.

Todos participan de una inmensa, interrelacionada, compleja y elevada estructura histórica mundial. La Ciencia, el Arte, millones de artículos y trabajos de investigación y de aplicación práctica de diferentes disciplinas, se difunden mensualmente en miles de revistas científicas, artísticas y sociológicas y por las redes de Internet.

Es cierto que existen incentivos, premios, donaciones, menciones honoríficas de niveles mundiales, continentales y nacionales. No es menos cierto que en general esas distinciones están subvalorizadas, ante otros éxitos materiales, deportivos, físicos o publicitarios. Recibir un premio regional o nacional en alguna área apenas se menciona una vez y casi pasa desapercibido.

Recientemente, un joven estudiante ganó un Premio Latinoamericano de Física. Otros profesionales han traído para Panamá importantes premios de sociedades científicas continentales. Pero la sociedad y la prensa no lo registran ni lo promueven. El incentivo del Premio y su divulgación no es realmente importante para los individuos que lo merecieron, pues habitualmente se investiga para saber, profundizar o satisfacer inquietudes u objetivos científicos, y con recursos propios, lejos de la motivación de una recompensa material o un homenaje, si no como un estímulo a otros nuevos investigadores, especialmente a despertar entre los jóvenes, la vocación y la pasión por saber algo más de Panamá y la naturaleza.

Nuestro país es pequeño, pero esa no es razón para que no se den grandes conquistas en el área del saber. Se han publicado informaciones nada favorables sobre estos aspectos. Solo tenemos 0.23 investigadores por mil de población, y en capacidad y creatividad estamos en el puesto 104 entre las naciones.

Aunque tenemos una fuga de cerebros, esta realidad lastima nuestro prestigio como país cuando actuamos ante las naciones y aspiramos al primer mundo. Está muy bien que tengamos campeones y missis de nivel mundial, un centro financiero y un canal de primer nivel. Pero nuestro presente y futuro tienen que basarse en una juventud estudiosa y en la investigación en muchas disciplinas.

La SENACYT, las universidades, el NAC, las sociedades científicas y artísticas, el Laboratorio Gorgas necesitan un mayor apoyo. La sociedad debe reconocer a nuestros distinguidos y laureados investigadores y a los futuros para llegar a alcanzar un Panamá Mejor.

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Artículo publicado el 12 de febrero de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

“Limpio” no “carilimpio”

La opinión del Docente Universitario……

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JORGE LUIS MACÍAS FONSECA

Como dijera Lorenzo Luzuriaga en su obra: La escuela de nuestros tiempos, “no todo lo de la escuela nueva es bueno y no todo lo de la escuela vieja es malo”. Esto significa —guardando las proporciones y ajustándolo a la realidad— que el presente no significa necesariamente lo correcto de manera absoluta. La experiencia de vida acumulada a lo largo de la existencia ha llevado a poner en la balanza el pretérito con el ahora, para finalmente balancear y concluir.

El resultado de ese examen concluirá en los términos de indicar que hay mayores y mejores logros que los que pueden percibirse hoy, principalmente en el aspecto ético-moral. Contradictoriamente el pasado con sus limitaciones no poseía como el presente las posibilidades de acceso a la tecnología y al conocimiento. Pero contradictoriamente también, mientras hoy se avanza en la ciencia y mientras se abren los campos del saber, pareciera que se retrocede en la parte humanística y de los valores.

Claro está, en las sociedades consumistas como la nuestra, en donde los paradigmas se mueven dentro del contexto de lo estrictamente material, es más importante esto, que cualquier otra cosa. Eso explica, entonces, que se entienda y que se observe como obligado la acumulación de bienes materiales. Precisamente eso es lo que da “ rango social “ y la ubicación en el selecto conjunto de los poseedores de riqueza y consecuencialmente con ello la adquisición de poder.

Así el político panameño observa la política como una inversión, y de la misma manera la oportunidad de recuperar, aprovechando las oportunidades sin reparar el gran daño que hacen a la sociedad. La tesis de que salir limpio de las posiciones ocupadas es un contrasentido con el “ verdadero hacer ”, cada vez más cobra vigencia en el hombre político nacional.

Justamente se afirma que: “ cuánto tienes cuánto vales ”, y no “ vales, si no tienes ”, ha llevado a la sociedad panameña a los supremos niveles de corrupción.

Esa ha sido la consigna de quienes de cualquier manera han acumulado riquezas en este país, y los que se resisten a dar las claras explicaciones cuando se les pide la rendición de cuentas. Son los que utilizan todos los subterfugios y los tecnicismos legales para evadir sus responsabilidades ante los señalamientos comprometedores.

Son los mismos que con la arrogancia que le da lo “ obtenido ”, sienten que pueden obnubilar los comportamientos atrofiados por la ambición. Son los mismos a quienes, procurando riquezas para los suyos, no les importa quitarles a los que no tienen. Son los mismos que sin repulsión presentan sus “ éxitos ”, a la comunidad y los mismos que se andan con pasos olímpicos como si el país le perteneciera. Son los mismos que exponen sus rostros en las pantallas televisivas con apariencia de inocentes, pero con la conciencia del dolo, tratando de aparentar lo que no se es. Son los mismos que usan el discurso de la amenaza, cuando se les han agotado las falacias. En suma, son los “ carilimpios “ que se resistieron a ser unos “ limpios ”.

No obstante,  la sapiencia de los hombres de experiencia, lograda muchas veces en sus largos años de vida, enseñó a los jóvenes de ayer, muchos de los cuales son los hombres de hoy, que era mejor vivir y morir “ limpio, pero no carilimpio ”.    Ese aleccionador mensaje se torció en el camino para darle paso al despropósito, a la ramplonería y al latrocinio.

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Publicado el 29 de enero en el diario  La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.