Persiste la destrucción del río Pacora

La opinión de…

 

María Eugenia G. de Guardia

Las maquinarias, ilícitamente, no cesan de extraer material del maltrecho río Pacora y de sus orillas, provocando erosión y escasez de agua en el río y en el subsuelo, lo que provoca que se obtenga agua racionada del Idaan, como respuesta al aniquilamiento de ese río, ¡que se acaba!

Comprendemos la amistad del Presidente con Shahani y los nexos políticos con José Muñoz (CD), llamado desde hace mucho Arenita en su propio corregimiento, Tocumen. Quien en los corregimientos de Pacora y San Martín se las da de Santa Claus, regalando estufas, neveras, televisores, microondas, etc. ¿De dónde proviene esa economía? Imposible que sea del sudor de su frente. El dinero del trabajo honesto se cuida, porque cuesta.

Cantera Las Vegas (Alfred Bondurant) juega con el río Pacora, las bajadas ancestrales del equipo de Shahani al río Pacora siguen bien utilizadas. En la cuenca baja tenemos cantera y destrozos que obedecen a José Muñoz; en este mes quiere renovar su concesión Gethsa Internacional S.A., con gran poder político, dizque para extraer arena continental, luego de haber contaminado y secado en el verano dos fuentes de agua viva que iban al río Pacora.

Inocentes europeos, con Prevda, donan millones para ayudar a la cuenca del río Pacora, ofrecen charlas educativas al campesinado, regalan árboles para reforestar, etc., mientras me preguntan los campesinos  ¿por qué nos dicen que ayudemos al río, si el Gobierno, con maquinaria, permite su destrozo?

La Anam mira pero no ve y en Recursos Minerales preguntamos ¿recursos para quién? Este es el historial del gobierno que a usted le toca en los presente dirigir. ¿De qué sirve aumentar las multas en la reforma del Código Minero, si de inmediato, debido a las ilegalidades, no se clausuran las concesiones?

Concesión es privilegio: obedece a intereses políticos, no va a licitación ni a concurso de precios, está exenta del pago de impuesto de toda maquinaria y repuestos, ni siquiera está pagando impuestos municipales, ni estatales, como públicamente lo reconoció Ud., Sr. Presidente, en el salón Amarillo, con la sociedad civil organizada.

Estas personas destrozan la riqueza natural, con beneplácito de los presidentes de turno. Para colmo, con la reforma del Código Minero pueden venir extranjeros, o sea que si ya tenemos problemas con los nacionales, ¿tendremos que bajar cabeza con los extranjeros?

El narcotráfico es reconocido como negocio sustancioso, ilícito y perseguido; las concesiones son apoyadas y aprobadas por los gobiernos de turno, de allí que generan riquezas personales, saliendo inmunes, a pesar de los daños irreversibles generacionales que causan.

Nuestra historia señala a ilustres presidentes, por su alta moral, básica en el correcto juicio del poder y es que cuando se está en el poder es muy fácil corromperse, de allí el dicho: “El poder corrompe”.   A sabiendas de que corrupción es una forma de imponerse a algo no potable, esperamos de Ud. el mejor manejo del país, porque nos asustan las actuales reformas al Código Minero.

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Este artículo se publicó el 8 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Debate público con el profesor Jované (XIII)

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La opinión del Activista de los Derechos Humanos…

Manuel Castro Rodríguez 

Profesor Jované, las negligencias de AES Panamá y el IDAAN provocaron la crisis del agua.    Además, nuevamente se puso de manifiesto la demagogia que caracteriza al PRD y al resto de la ‘izquierda’ adocenada; ellos pretenden que la sociedad panameña los vea como defensores del derecho humano al agua potable, pero ocultan los hechos que no les convienen.

En ‘Privatización de las fuentes de oro azul’, publicado el 23/9/2007, expresé: “En 1998, el anterior gobierno PRD pretendió privatizar el IDAAN, pero el repudio popular lo impidió.   hora intentan algo mucho peor: dar en concesión las fuentes de agua hasta por treinta años prorrogables”.   Con relación a la potabilizadora de Chilibre –construida durante la dictadura militar-, César Temístocles Díaz Z. denuncia “que el diseño original de la planta permitía el manejo de altos niveles de turbiedad, pero (…) se rebajó la capacidad de la planta para procesar altos niveles de turbiedad”.   ¿Otro negociado?

La ‘izquierda’ adocenada encubre que conseguir agua es uno de los suplicios que padece el pueblo cubano, a pesar de que cuando Fidel Castro tomó el poder en 1959, La Habana tenía un excelente servicio de agua potable. El ingeniero cubano Francisco de Albear Lara diseñó y construyó el acueducto que lleva su nombre; su proyecto obtuvo medalla de oro en la Exposición de París (1878). El acueducto de Albear, inaugurado el 23/1/1893, ¡hace 118 años!, suministra actualmente “el 20% del agua que se consume en la capital de Cuba”.

Decenas de miles de residentes en La Habana nunca han visto salir agua del grifo de su residencia; lo normal para ellos es cargar agua diariamente. Desde hace unos cuarenta años tampoco sale agua del grifo de los baños de los cines, cafeterías y restaurantes a que acude el cubano de a pie;   solo cuando se realiza el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano es que hay agua en algunos cines. Además, los supermercados y centros comerciales no tienen baños. Jované, usted sabe que de los baños de la Facultad de Economía de la Universidad de la Habana emana un mal olor imposible de soportar.

Tampoco sale agua del grifo en numerosos hospitales y escuelas.   Mis hijos nacieron en 1976 y 1983 en el ‘Ramón González Coro’, el mejor hospital gineco-obstétrico de Cuba. En ambas ocasiones yo tuve que cargar agua para que mi esposa pudiese lavarse.

Jované, esto es consecuencia del castrismo. Alejandro Vilá Noya, directivo de Aguas de La Habana, reconoció que “los salideros más escandalosos están en las calles, porque son visibles y corren por el pavimento (…) más del 50 por ciento del agua que bombean se pierde por esas causas” (http://www.rebelion.org/noticias/2010/1/98526.pdf).   El sistema de acueductos “no ha recibido un mantenimiento integral en el último medio siglo” (http://cubaalamano.net/sitio/client/articulo_ips.php?id=55), o sea, desde que Fidel Castro tomó el poder.

Además, “en 2003, la cobertura de alcantarillado alcanzaba sólo a 63 por ciento de los 2,2 millones de habitantes de La Habana” (http://cubaalamano.net/sitio/client/report.php?id=369). También, dadas las numerosas roturas del alcantarillado, se pueden ver las aguas negras corriendo por algunas calles. Esto, unido a las numerosas roturas que tienen las tuberías del acueducto, provoca que en numerosas ocasiones ¡las aguas de consumo humano sean contaminadas por las aguas negras!

Panameño, ¡ni capitalismo salvaje ni castrismo! Continuará.

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<>Artículo publicado el 17  de enero de 2011    en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.