En Francia no existe el matrimonio gay

La opinión del Escritor y Analista Político…

Rafael Montes Gómez 

Es un hecho que el tema del mes es el matrimonio gay y, sobre todo, el supuesto “matrimonio” de Agustín y Carlos. Si lo que buscaban era notoriedad, sí que lo han logrado. Nadie se mete en las relaciones de los gais, en este caso, ellos mismos se aseguraron de que saliera publicado en todos los diarios del país. Tampoco han callado que “se aman” y tienen 3 años de “relación”.

Asimismo, ya salió el señor Beteta a hablar sobre la inconveniencia de publicitar esa unión, porque nosotros los que nos oponemos al proyecto de ley No. 50, vamos a decir que eso del matrimonio gay es precisamente lo que buscaban. Tarde, ya lo sabíamos y lo denunciamos desde el primer momento que eso es lo que buscan. Hemos dicho desde el día uno de nuestra campaña que “el reconocimiento tácito de la orientación sexual por género que implica la aprobación del proyecto de ley No. 50, es el paso previo al matrimonio homosexual”.

En Francia no existe el matrimonio gay. Los países que han aprobado el matrimonio gay son Holanda, Bélgica, España, Noruega y Suecia; en ese orden. La gente habla de Europa y de ponerse a tono con esas corrientes modernas, no obstante si bien al igual que en Panamá, existe mucha indulgencia en lo sexual y tolerancia hacia el tema homosexual, en la mayoría de los países europeos no existe el matrimonio gay.

El PACS (1999) o Pacte Civil de Solidarité o Pacto Civil de Solidaridad, como lo concibe la ley francesa no es matrimonio. El gobierno francés decretó como ley civil el PACS y están disponibles tanto para las parejas heterosexuales como las homosexuales y otorgan muchos de los derechos asociados con el matrimonio, aunque no todos los derechos.

Un alcalde de una ciudad de Francia ofició una ceremonia pública para una pareja homosexual, amparándose en el PACS y llamándole “matrimonio”. Lo que ocurrió es que el acto civil fue demandado y fue revocado de inmediato, debido a esa falta de la autoridad de catalogarlo de matrimonio o casamiento.

Las personas que acceden al PACS pueden beneficiarse de la seguridad social de su pareja y comparten las deudas.   En el parlamento francés tratan de introducir alguna legislación que permita el matrimonio gay o elevar el PACS a matrimonio.

Mientras en Panamá, Augusto y César pueden seguir profundizando en su relación que han declarado tan abiertamente al mundo, no hay impedimentos legales, solo los de Dios.

<> Artículo publicado el 9 de octubre de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.
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Celebrando los bicentenarios

La opinión de la Arquitecta y Ministra de Estado….

MARIELA SAGEL

Durante el año 2010 se está celebrando, en diversos países latinoamericanos, el bicentenario de la independencia de España.  El proceso de emancipación de las entonces colonias españolas se inició dos años antes, en 1808, debido a las luchas intestinas que se tejían en los entresijos de la monarquía española. Su dominio había permanecido casi intacto desde el siglo XVI, pero los frentes que había abierto España, tanto con Francia como con Inglaterra (Trafalgar) y las derrotas que le infringieron, facilitaron que se gestaran liderazgos en las olvidadas colonias allende los mares.

No hay que olvidar también que los ejemplos de Estados Unidos y Francia, con sus ideas ilustradas y actos revolucionarios, contribuyeron a inspirar a los aguerridos líderes independentistas, aunado al interés mercantilista de los mismos Estados Unidos e Inglaterra en tener su peso específico en ese conglomerado que eran las colonias americanas. La primera en constituir una Junta de Gobierno fue Venezuela, el 19 de Abril de 1810. En Buenos Aires, el 25 de mayo de 1810, el general Belgrano se hace de una junta que desplaza al virrey, y lo mismo ocurre en Colombia (el 20 de julio) y Ecuador (el 10 de agosto). En México, el cura Hidalgo es recordado por su ‘Grito de Dolores’, el 16 de septiembre de 1810 y así sucesivamente se van dando otras proclamas, como en Chile (18 de septiembre), y Uruguay, Paraguay, que obtienen su ansiada independencia al año siguiente. En el caso peruano el virreinato de ese país se jugó un riesgo que ha de recordarse en los últimos años de la colonia. Se convirtió en un núcleo hispánico llamado a ahogar cualquier intento revolucionario y se puede decir que desempeñó el triste papel de policía colonial a favor a España, hasta que, un par de años posterior a la proclama regional, se une a los países vecinos en su libertad de la España colonialista.

En Panamá, los embajadores de Argentina y Colombia han tirado la casa por la ventana en las fechas que celebraban el Bicentenario, y es así como el ilustre embajador Jorge Arguindegui organizó el pasado 25 de mayo una tremenda conmemoración, de gala y por todo lo alto, donde no faltó la carme más exquisita que jamás yo haya probado, incluyendo el cordero patagónico, variedad de vinos y la presentación de la cantante María Marta Serra Lima y de unos campeones de tango.

Cuando se estaba llevando a cabo el Mundial de Fútbol le escribí al embajador para darle ánimos y sugerirle que si ganaban el mundial, lo exhortaba a repetir la fiesta que hizo para el Bicentenario. Jocosamente me contestó, sin anticiparse al desenlace futbolístico, que una réplica de esa fiesta le dejaría hacerla a su sucesor cuando Argentina celebrara sus 300 años.

Más recientemente, la distinguida representante del gobierno de Colombia, Ginna Benedetti, que en virtud de los dos períodos del presidente Uribe tiene el mismo tiempo de estar al frente de la misión de ese país en Panamá, ofreció una magnífica fiesta de Bicentenario donde no faltó tanto la bebida típica de la región de Los Llanos, la comida exquisita y hasta los sombreros llaneros.

Doña Ginna, muy conocida por el dinamismo que le ha impreso a una gestión que tiene tantas aristas, porque involucra desde temas migratorios, de seguridad, de turismo, moda y aspectos culinarios, como de belleza y hasta de compras, tuvo la noche de la celebración a dos misses, que eran tan altas que una superaba en altura al mismísimo canciller y vicepresidente, y una representación artístico—folklórica de mucho lujo y variedad.

Nuestra cantante Yomira John interpretó el himno nacional de una manera que nunca lo había escuchado y que arrancó aplausos a los presentes por el sentimiento que Yomira le puso.

Y aunque esto pareciera una crónica social, no lo es. El día de la celebración de Colombia se anunció el rompimiento de relaciones diplomáticas entre Venezuela y ese país, de parte del impulsivo presidente que tiene la patria de Bolívar. Ojalá que ambos países logren un acuerdo pronto para que en medio de todas estas conmemoraciones no se ahonde en un conflicto que nos afectaría a todos los que queremos vivir en un mundo de paz y respeto.

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Este artículo fue publicado el  25 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Noriega en París: epílogo

La opinión de…


Betty Brannan Jaén 

PANAMÁ, R.P. – Antes de escribir más sobre el juicio a Manuel Antonio Noriega en París, estuve esperando que sus abogados anunciaran si iban a apelar la condena, porque pensé que a la vez se conocería exactamente cuánto tiempo adicional de prisión el ex dictador tendrá que servir.

Él fue sentenciado a siete años y le darán crédito por los 34 meses que lleva preso desde que acabó con la condena estadounidense, pero entiendo que en el sistema francés (como en el norteamericano) ningún reo cumple el tiempo completo.

El día que dictaron el veredicto, en los pasillos del Palacio de Justicia en París hubo quien comentara que una sentencia de seis años sería equivalente a libertad inmediata; pero desde entonces, nadie ha dicho cuál es el efecto exacto de una sentencia de siete años. Solo podemos suponer que es poca cosa, dado que los abogados defensores han decidido que no vale la pena interponer una apelación.

Que esta información no esté disponible ilustra lo primitivo del sistema procesal penal en Francia, que tiene un sorprendente retraso tecnológico.   En Estados Unidos, la fecha en que Noriega terminaría su sentencia estuvo disponible por internet y en los últimos años, también estaban disponibles por internet los documentos principales del caso. Aun durante el juicio en Miami, hace casi 20 años, era relativamente fácil ver el expediente y copiar de allí los documentos que uno quisiera. Los documentos presentados como prueba en el tribunal llegaban con fotocopia para todos los abogados y para los periodistas también. Además, los micrófonos y el aire acondicionado funcionaban maravillosamente, los traductores trabajaban cómodamente, y los servicios sanitarios para el público no eran unisex.

En París, por contraste, los micrófonos en el tribunal no funcionaban el día que Noriega dio sus declaraciones. Se perdió tiempo tratando de arreglar el problema y por fin obligaron que Noriega hablara sin micrófono; afortunadamente pudo hacerlo en voz alta y clara, y de pie, aunque a las finales pidió permiso para sentarse.  No era de sorprenderse que él estuviera agotado al final de la faena porque su traductora parecía estar al borde del colapso. En Estados Unidos, los traductores usualmente trabajan sentados y se rotan cada cuantas horas, pero a la de París la tuvieron parada y sin relevo por sesiones de hasta seis horas. En una sala sin aire acondicionado o abanicos.

Por razones que no comprendo, los tribunales franceses detestan la fotocopiadora. Un día, mientras esperábamos que retomaran el caso Noriega, el tribunal dictó sentencia a unos 16 miembros de un complot. Pero la presidenta del tribunal anunció que no daría copia del veredicto y sentencia a cada uno de los acusados; solo habría una copia para cada dos. Esa misma magistrada se pasó un tarde interminable leyendo del dossier Noriega en vez de repartir copia a todos los interesados; cuando en el dossier habían gráficas mostrando el movimiento de los fondos, ella tuvo que describirlas verbalmente en lugar de tener una pantalla o cartulina en grande para mostrarlas. Al final del juicio, un abogado defensor me mencionó un alegato escrito que ellos habían presentado con argumentos adicionales; pedí copia del alegato pero se me negó por considerarse confidencial. En Estados Unidos, los alegatos no son confidenciales y son fácilmente obtenibles por internet en los tribunales federales.

Otro aspecto confidencial es cómo se pagó la defensa de Noriega en París. En Miami se sabía que el Gobierno norteamericano le estaba pagando la defensa a Noriega, por considerarlo indigente. En París, Olivier Metzner, el abogado principal, es uno de los juristas más prominentes de Francia; las cámaras de televisión lo persiguen como si fuera un rock star y figura casi a diario en los titulares sobre juicios de alto perfil. Su defensa de Noriega, aunque infructuosa, debe haber costado caro y sería interesante saber quién le pagó.

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Este artículo se publicó el 25 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

“Toni” Noriega: Agente 777

La opinión del político…

Virgilio Correa  

A las 14h07 PM, anteayer miércoles 7 de julio, Noriega fue condenado a siete años de cárcel en La Santé. Para un hombre creyente de la cabala, vudú, palería, santería, el haber recibido su condena, un día siete, de un mes siete por siete años, debe ser una gran decepción y sobre todo un accesorio, a su creencia ignorante-populista sobre la magia negra.

El 7 de julio del 2017 (otra vez el siete), Noriega tendrá 83 y 5 meses. Estos siete años en la Santé lo harán envejecer mucho más de lo que envejeció en la Florida, pues la Santé es una de las cárceles más horrible de toda la tierra. Esto fue escrito en un excelente libro, que escribiera hace muchos años, un ex jefe de los servicios médicos de esa horrenda cárcel francesa.

Para aquellos que están interesados es saber más sobre el castillo de la fatalidad de París, La Santé, les recomendamos leer el libro escrito por la doctora en medicina, Veronique Vasseur, vale la pena. Consideramos ese libro interesante para entender, donde permanecerá Noriega en los próximos siete años.

Mme Vasseur, a quien conocimos en sus aventuras políticas con el UMP del 2006 al 2008, cuenta en su libro, que tenía bajo su vigilancia médica, cerca de 1,800 presos. Que la Santé está llena de ratones, murciélagos, cucarachas de todo tipo, allí conviven muchos presos en proveniencia de África, Asia y Latinoamérica.    Noriega será el primer panameño en vivir allí, que vergüenza, el jefe de tantos panameños celebres en La Santé!

El libro cuenta de una población cercana al 20% de bisexuales, homosexuales, heterosexuales y de aberraciones no imaginables por personas normales y correctas.

Pensamos que Noriega pagará aún más en Francia, en siete años, todos sus crímenes que lo que pagó en Estados Unidos por veinte años.

Al final queda la posibilidad que sea regresado a los Estados Unidos cuando cumpla su condena en Francia, pues según algunos especialistas, el MAN está solamente prestado en Francia.

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Este artículo se publicó el  9  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Un juicio al estilo francés

La opinión de….

Betty Brannan Jaén 

PARÍS, Francia –Si este espacio fuera el triple de grande, aun no alcanzaría para todo lo que quisiera contarles del juicio penal que los franceses le hicieron a Manuel Antonio Noriega esta semana, que fue todo un show.   Si no vieron los despachos del martes, miércoles y jueves, es esencial que los busquen.

Más allá de que el proceso se desarrolló de manera muy singular comparado a los procedimientos penales de Panamá o Estados Unidos, y del escándalo de las toneladas en efectivo en las cuentas francesas de Noriega, no puedo dejar que pase desapercibido que Noriega y sus abogados dijeron unas barbaridades que los medios internacionales no reportaron y que quedaron sin refutar ante el Tribunal.   Las declaraciones más escandalosas están en mis despachos durante la semana; hoy agrego y comento otras que por falta de espacio omití de mis artículos anteriores.

Lo más trascendental fue esto: Sin admitir que él fue un dictador que repartía golpizas, encarcelamientos y asesinatos para mantenerse en el poder, Noriega osó decir que en 1988–89,  él estaba buscando “llevar al país a la democracia”. Hizo ver que él había gobernado legítimamente de acuerdo al sistema constitucional en Panamá a la época, donde, según él, se tenía un presidente “con papel administrativo” quien se coordinaba “debidamente” con el jefe militar.    Este era “un sistema de gobierno agradable”, afirmó.

Noriega se autodescribió como “un soldado profesional… que por lealtad, arrojo y valor” ascendió el escalafón militar hasta llegar a comandante de un aparato militar digno (no lo describió como uno que golpeaba a civiles indefensos).    “Puse toda mi capacidad mental, material, económica e hice de las Fuerzas Armadas un ejército que pudiera cumplir con los tratados”, dijo. Declaró que en el plano internacional, se había codeado con “los grandes dirigentes” del mundo pero cometió el error de comenzar a listarlos, y se quedó sin nombres después de Tito de Yugoslavia, Mao de China y Gadafi de Libia. Su abogado tuvo que recordarle que mencionara también a Francois Mitterand de Francia, quien (vergonzosamente) lo condecoró con la Legión de Honor.

“Geopolítica” fue algo que Noriega mencionó mucho en el juicio, aunque sin explicar cómo fue que su supuesta agudeza en “geopolítica” no le advirtió que la hora de abandonar el poder había llegado.    Quedó claro que él sigue orgulloso de sus relaciones con la CIA (Agencia Central de Inteligencia) y sus abogados se quejaron con vehemencia de que a Noriega le fue “prohibido” hablar de la CIA o del “contexto político” durante su juicio en Miami.

Nuevamente explicaré que esto es falso (aunque nadie en el Tribunal parisino lo refutó). Es cierto que el juez Hoeveler dictaminó que lo de la CIA era irrelevante a la culpabilidad o inocencia del acusado en cuanto a los delitos que se le imputaban; es decir, aunque fuera cierto todo lo de la relación con la CIA, aquello no tenía valor probatorio sobre el tema específico de si Noriega era o no narcotraficante.    En el sistema estadounidense, “relevancia” es un requisito crucial para la admisión de pruebas.

Pero aquello no impedía que el mismo Noriega tomara el estrado de los testigos y negara uno por uno todos los cargos y testimonios en su contra, diciendo, si quería, que todo era un “montaje” orquestado por George Bush padre o por la CIA o por el Hombre Araña.

¿Por qué no lo hizo? Porque no se atrevió a enfrentarse al interrogatorio de los fiscales gringos. Solo habló en Miami cuando no arriesgaba encarar preguntas difíciles. Ya nadie se acuerda que habló por tres horas ininterrumpidas el día que le dictaron sentencia.

Pero aquí en París, los franceses sí le dieron libertad para decir todo lo que quisiera. Entonces, ¿qué dijo? Nada nuevo, aparte de unas barbaridades que lo retratan de cuerpo entero. Y no pudo contestar las preguntas difíciles.

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Este artículo se publico el 4 de julio de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Noriega en París, al fin

La opinión de…..

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Betty Brannan Jaén

WASHINGTON, D.C. –En los últimos dos años y medio, muchas veces me pregunté por qué Manuel Antonio Noriega luchaba tan desesperadamente para bloquear su extradición a Francia. Por un lado era obvio, claro, que Noriega había albergado largamente la esperanza de que al ser liberado por los norteamericanos en septiembre de 2007, el gobierno PRD de ese momento buscaría la manera de protegerlo cuando regresara al istmo.

Si, como creo, Noriega se pasó sus 20 años de prisión en Miami confiado en que sería devuelto a Panamá al concluir su condena, aquello de que Francia repentinamente pidiera su extradición le fue una sorpresa muy desagradable, así como le fue una traición muy hiriente que el gobierno de Martín Torrijos le volteara la espalda.

Sin embargo, desde el principio escribí que yo no veía posibilidad alguna de que los abogados norteamericanos de Noriega tendrían éxito con sus apelaciones de la extradición a Francia, mientras que esas apelaciones inútiles le estaban costando tiempo adicional de prisión en Miami al reo. Como cosa de estrategia legal, pensé que él y sus abogados estadounidenses estaban cometiendo un error. Ahora que Noriega está en París, ese error podrá resultar inconsecuente si los tribunales franceses le reconocen los dos años y medio adicionales de prisión en Miami, pero no es seguro que eso ocurra.

Es relevante ahora una entrevista que hice en septiembre de 2007 con el abogado francés de Noriega, Olivier Metzner. (Las informaciones provenientes de París señalan que Metzner y otros dos abogados de su bufete son los que han comparecido ahora ante los tribunales franceses en representación del ex dictador). Aquí repito algunos de los puntos más relevantes de la entrevista:

1. Cuando le pregunté quién le está pagando por defender a Noriega, Metzner respondió: “Eso está cubierto por el secreto profesional”.

2. Cuando observé que a un reo extraditado normalmente no se le concede libertad bajo fianza mientras espera su juicio, Metzner aceptó que hay “no mucha” posibilidad de que se le otorgue libertad provisional a su defendido.

3. Metzner afirmó que sus argumentos –tal como han salido a relucir ahora– serían que los cargos contra Noriega han prescrito y que todo el embrollo es “cosa juzgada” por tratarse de dineros provenientes del mismo narcotráfico por el que Noriega ya purgó su pena.

Metzner no me mencionó nada sobre inmunidad como “jefe de Estado”, por lo que subrayo que el mismo Noriega fue quien alzó la voz para aducir eso cuando lo llevaron ante un juez francés a su llegada a Francia. O sea que en la cabeza de Noriega todavía prima el delirio de haber sido mandatario, aunque ilegítimo, al punto que él piensa que eso lo debe escudar de sus crímenes.

En Miami se le rechazó la inmunidad como “jefe de Estado” por la sencilla razón de que jamás lo fue oficialmente; siempre se escondió tras sus presidentes títere. En París, según leo, ese juez del primer día rechazó la inmunidad diciendo que lo que se acusa son delitos ordinarios que nada tenían que ver con sus funciones como gobernante. Creo que esa postura se mantendrá en los tribunales franceses.

4. Metzner subrayó que Noriega no tuvo defensor cuando fue condenado en ausencia en Francia y mostró optimismo que Noriega sea absuelto después de un juicio nuevo. En todo caso, opinó Metzner, su condena no excedería dos años.

Para concluir, tampoco era nueva la disputa sobre el estatus de Noriega como prisionero de guerra en Francia. En 2007, el embajador francés en Panamá afirmó categóricamente que Noriega sería “un prisionero de derecho común” en París, afirmación que causó revuelo en los tribunales de Miami, aunque los fiscales estadounidenses adujeron que los franceses habían prometido reconocerle “las protecciones” del Convenio de Ginebra. El viernes, un juez parisino rectificó la negación inicial de estas protecciones a Noriega, reconociéndole su estatus como prisionero de guerra.

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Este artículo se publicó el 9 de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

‘Au revoir’, Noriega

La opinión de…..

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Betty Brannan Jaén

La insistencia con que Manuel Antonio Noriega ha peleado por regresar a Panamá en vez de irse a París, le parecerá enternecedora a quienes no recuerdan el noriegato.  A su abogado Frank Rubino, le gusta decir que el ex dictador solo quiere regresar a Panamá para “sentarse en su mecedora y gozar a sus nietos”, como si estuviera hablando del más benévolo de los abuelitos y no de un hombre de crueldad irrefutable. Ese cuento de la mecedora está bien para los extranjeros ingenuos, pero no para los que conocemos al sujeto.

¿Será que Noriega aspira un retorno al poder en Panamá?   Quién sabe. Tengo indicios muy fidedignos de que él no se arrepiente de nada y que se aferra a la idea de que Panamá estuvo mejor bajo su régimen de lo que está ahora.

Tengo razones para pensar que cuando sus allegados le dan noticias de Panamá, cada titular sobre inseguridad y corrupción es para él una prueba de que las cosas en el país están peor que antes.

Además, es lógico suponer que en estos 20 años de prisión, él ha estado pacientemente planeando su venganza contra todos sus adversarios; poner ese plan en marcha requiere estar en Panamá, no en París.

Increíblemente, él todavía tiene seguidores en Panamá, al juzgar por las calcomanías pro-Noriega que uno ve por la calle. Aun así, dudo sinceramente de que tenga suficiente arrastre político como para montar un ascenso al poder.

En todo caso, creo que no tenemos que preocuparnos mucho de eso, porque considero casi seguro que la orden de extraditarlo a Francia se mantendrá.   Como sabemos, su apelación fue rechazada el lunes por la Corte Suprema de Estados Unidos, aunque dos magistrados conservadores expresaron su desacuerdo con esa decisión. Al día siguiente, Jon May, el otro abogado de Noriega, me dijo que ellos planean peticionar para que la corte reconsidere.

Tendrán que actuar rápido, porque Rubino le dijo a Agence France Presse (AFP) que el derecho procesal estadounidense les da un plazo de solo 25 días para presentar esa petición. Varios expertos comentaron en AFP que es “altamente improbable” que la maniobra tenga éxito y eso concuerda exactamente con lo que me señaló Susan Bloch, profesora de derecho en la Universidad de Georgetown, que lo calificó de “muy, muy improbable”. Ella explicó que como los magistrados se circulan entre ellos los borradores de sus fallos y salvamentos de voto antes de emitirlos, es obvio que la posición de esos dos magistrados no encontró respaldo entre los otros siete.

Yo agregaría que aun si la Corte Suprema cambia de parecer y acepta el caso, no veo probable que el fallo final favorezca a Noriega, ya que definir las protecciones para “prisioneros de guerra” impactará el tratamiento para acusados de terrorismo y miembros de grupos como Al Qaeda. Me luce seguro que los magistrados conservadores en la corte adoptarán una línea dura en contra de ampliar las protecciones a estos acusados.

Para ilustrar, un caso hipotético: Supongamos que un terrorista nigeriano, miembro de Al Qaeda, llega a suelo estadounidense como “prisionero de guerra”, teniendo casos penales en Estados Unidos y Holanda. Estados Unidos lo enjuicia primero y es condenado. Al completar la sentencia, Holanda pide su extradición para enjuiciarlo allá también. ¿Creen ustedes que la Corte Suprema de Estados Unidos va a utilizar el caso Noriega para dictar una regla que, en casos así, requeriría repatriar al terrorista en vez de enviarlo a los demás países que le tienen casos pendientes? Creo que no.

Después de que la Corte Suprema haya terminado con el caso Noriega, de una manera u otra, a Hillary Clinton le corresponde, como secretaria de Estado, firmar la orden de extradición. Me luce imposible que ella intervenga para salvar a Noriega de la justicia francesa.

Por todo lo anterior, recomiendo que Noriega vaya aprendiendo un poco de francés.

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Publicado el 31 de enero de 2010  en el Diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.