La bichera del Domingo de Carnaval

La opinión del Artista Veraguense residente en Florencia,  Italia…


ARISTIDES UREÑA RAMOS – –
aristides_urena@hotmail.com

La misa fue interrumpida por los gritos que se intercambiaban Jacinto y Tobías, que venían corriendo por pleno llano, acercándose a la Capilla.. entrando en el templo Santo y arrodillándose frente al Cristo en Cruz, con los ojos espantados, temblando del terror, repetían a voz alta:   ‘!El más feo eres tú!.. ¡el más feo eres tú!’, acusándose entre ellos.

El cura y los fieles que esa mañanita, en muy tempranas horas, celebraban la misa de Domingo de Carnaval, en la Capilla de Martín Grande, un caserío que se encuentra a orillas del camino a Montijo, quedan sorprendidos…   El cura toma a Jacinto y Tobías por las orejas, se los lleva atrás del altar y con voz autoritaria comienza a regañarlos, porque nada en este mundo, ni ninguno, se puede permitir interrumpir la Santa Misa… pero nota, con gran asombro, que los malaventurados muchachos temblaban de pavor, tanto, que el cura comienza a preocuparse por comprender el porqué de tanta agitación.

Tobías, que lloraba, comenzó a hablar y a tratar de contar lo sucedido, interrumpido por Jacinto, que, con voz trémula y ojos espantados, entre sollozos, pide al cura que le deje decirle lo ocurrido, con la condición de que al terminar le dijera con mucha franqueza:  ¿cuál de los dos era el más feo?.. El cura se agachó, abrazando a ambos, improvisando un confesonario, comenzó a escuchar lo siguiente:

Dice que el día anterior —que era sábado— Jacinto y Tobías llegaron a Santiago a celebrar las fiestas del Carnaval y, como siempre, dejaron amarrados sus caballos en el cementerio, porque era el lugar donde nadie osaba robar nada… y así dejaron sus caballos en las afueras del muro empedrado que hace muralla al campo santo.   Y como era de tardecita, y habían llegado temprano, se fueron al jardín a tomarse sus cervecitas… preparándose para la llegada del baile nocturno. Y poco a poco llegó la noche… y de la cerveza se había pasado al aguardiente.

Mientras, allá en el Chichemito —un barrio de Santiago— había una gallada de muchachos jovencitos, que acostumbraba a hacer ‘BICHERAS’, y solo esperaban que vinieran estas fiestas de carnavales, para arrasar con todas las frutas de los patios del vecindario… dos de ellos, de los más adultos, habían notado que en el cementerio había un palo de marañón, colmado de frutos que, debido al sitio donde se encontraba, ninguno osaba a recoger, porque la tierra donde crecían era tierra de muertos y de sepulturas, por eso ninguno tocaba los suculentos frutos del cementerio.

Fue así que planearon que, apenas llegara la madrugada y a escondidas de ojos indiscretos, cuando la gente estaba empeñada en el baile y en la chupadera, ellos irían a recoger todos esos maravillosos frutos… poniendo atención a que ninguno se diera cuenta, pues, habían pensado llevarlos a vender en los bancos del mercado municipal de Santiago.

Y así fue que, en plena madrugada, entraron al cementerio, saltando el muro, a cumplir con su planificada ‘bichera’… el árbol de marañón estaba adentro del cementerio, pero cerca del muro, donde casualmente… del lado de afuera, Jacinto y Tobías habían amarrado sus caballos.

Apenas dentro del cementerio, los suculentos frutos del palo de marañón fueron tumbados uno a uno, operación que tomó mucho tiempo, debido a la oscuridad de la noche, por lo que los muchachos lograban a duras penas distinguir los marañones… apenas terminada esta operación, iniciaron a dividirse el botín, poniendo mucha atención en la repartición, que tenía que ser en partes iguales, en número y con atención a la calidad del marañón.

Para Jacinto y Tobías habían llegado las altas horas de la madrugada, decidiendo regresar al cementerio para recoger sus caballos y regresar a Martín Grande, pero cuando caminaban se dieron cuenta de que estaba muy jumados… y, tambaleándose de esquina a esquina por las calles de Santiago, llegaron a donde habían amarrado sus caballos… y allí decidieron tomar un reposito, darse una dormidita, para que se les pasara la juma… porque reposándose… en las primeras horas de la mañana regresarían a su casa.

Y así se echaron al costado del muro de piedra del cementerio entre los caballos, el muro y las ramas del palo de marañón que daban afuera del cementerio. Y se dispusieron a dormir.

De repente, Tobías se despierta, pues, oía una discusión y un murmurar proveniente del interior del cementerio… y antes de despertar a Jacinto, se pone a escuchar y oye lo siguiente: —’Uno pa’ ti, uno pa’ mí… uno pa’ ti, uno pa’ mí’ —eran los muchachos del Chichemito, que se repartían en partes iguales los marañones—, pero asustado, Tobías despierta a su compañero Jacinto: ‘oye, oye… escucha… ¿qué está pasando en el cementerio?’, y Jacinto, medio borracho, le responde:  ‘!Ay Dios mío!.. son San Pedro y Lucifer que se están repartiendo las almas del purgatorio, hoy Domingo de Carnaval’… y los dos abrazados de terror, siguen escuchando lo que sucedía dentro del campo santo… y parece que los muchachos no estaban de acuerdo, porque a uno le habían tocado los marañones más feos y es así que uno de ellos dice: ‘¡No seas tramposo!, ¿por qué me has dado los más feos a mí y tú tomas los más bonitos para ti?’— y la discusión cogía fuego, hasta que uno de ellos dice: ‘Bueno, tú pareces hijo del mismo demonio, vamos a cerrar esta discusión de una vez. Hoy, como es Domingo de Carnaval… de esos dos que cayeron afuera del muro, junto a los caballo amarrados, déjame el más bonito para mí y el más feos te lo llevas tú para el mismo infierno’… no habían terminado de decir esto cuando Jacinto y Tobías salieron huyendo, corriendo como locos, hacia Martín Grande, y como de loco eran los gritos y acusaciones que se daban entre ellos.

 

Este artículo se publicó el 12 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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La Concepción y su tradicional fiesta de La Candelaria (La Canducha)

 

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La opinión del Ingeniero…

Omar Enrique Espinoza 

En La Concepción, cabecera del distrito de Bugaba, en la Provincia de Chiriquí a 450 km. aproximadamente de la capital de la República de Panamá, se celebra una de las fiestas más tradicionales conocida como La Candelaria.

Esta ciudad recibe miles de visitantes desde finales de enero y primeros días del mes de febrero con el propósito de celebrar tan popular evento.

El nombre de “Candelaria” tiene su origen en la antigua y solemne celebración de la iglesia católica en referencia al cuadragésimo día del nacimiento de Jesús.

Al declararse el 25 de diciembre, fecha de su nacimiento, el 2 de febrero llega a ser la fecha de purificación y cierre del festejo navideño. De acuerdo con este ritual judío es indicativo la purificación de la madre y presentación del hijo en el templo, quedando así verificado su nacimiento.

Según la costumbre mestiza, al descubrir el niño en la rosca del 6 de enero, los fieles estaban obligados a presentarlo en la iglesia el día de La Candelaria, donde sería bendecido.

Al concluir la misa, era costumbre celebrar con una merienda que ofrecían tamales. Los tamales fueron el alimento escogido en esta fecha porque coincide con una tradición indígena.

Es importante señalar que la palabra tamal proviene de un vocablo náhuatl “tamalli”, que significa “envuelto cuidadoso” o “niño envuelto”.

Todo el mundo espera las tradicionales y concurridas cabalgatas del 2 de febrero. Al atardecer del día, el abanderado y sus acompañantes se pasean por las diferentes calles de la ciudad obsequiando bebidas y refrescos al compás de las famosas murgas.

Además la tradición de los toldos nos remonta a uno de los más renombrados, el prestigioso Jorón Bugabeño, lugar donde el cantor de la patria Dagoberto “Yin” Carrizo amenizaba en conjunto con “Catita” la Grande.

Y ni olvidar el toldo Maestro de Maestro donde Dorindo Cárdenas, el “Poste de Macano negro”, y el ya fallecido Victorio Vergara, hacían galas de su música para deleite de los bailadores con sus famosos mano a mano. Un auténtico bugabeño no olvida sus raíces, ni a su gente, ni a los grandes personajes que le dieron tanto realce a estas fiestas. Personajes como el vendedor de raspados “chano calzón”, a Ficho, Miguel Sapo, y como olvidar los populares toreros improvisados que hacen galas de sus maestrías para enfrentar al toro. Para todos los bugabeños es de gran satisfacción recibir a tantos visitantes durante estas fiestas populares, las cuales están llenas de nuestra tradición, orgullo y cultura de una tierra ubérrima de gente que ama el trabajo y lucha por su pueblo.

Los ciudadanos de La Concepción te reciben con los brazos abiertos para celebrar La Canducha, Meto”.

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<>Artículo publicado el  30  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Festival internacional

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La opinión del Educador…


Pastor E. Durán Espino 

Desde hace muchos años y en diferentes épocas surge y resurge a intervalos regulares de tiempo entre guarareños y guarareñas, la idea de realizar un festival internacional de folklore.    Recordamos una entrevista que le hicimos al respecto -a principios de los años ’90- a la Dra. Dora Pérez de Zárate (q.e.p.d.), toda una institución en lo que a folklore se refiere. En aquella ocasión la Dra. de Zárate nos contó que el Prof. Nellys Borrero estuvo muy interesado en realizar un festival latinoamericano de canto de décimas. Como guarareño, el Prof. Borrero deseaba que este festival se llevara a cabo en Guararé, y no durante la celebración del Festival de La Mejorana que se realiza a fines de septiembre en honor a la Virgen de Las Mercedes, sino durante los días del mes de enero, cuando Guararé celebra su fundación como distrito (21 de enero de 1864).

Según la entrevista que guardamos en nuestros archivos, por aquellos años se realizaron algunas reuniones con tal finalidad. Incluso, la Dra. de Zárate formuló la organización de este festival en la cual el Prof. Borrero tuvo una destacada participación.    Sin embargo, desconocemos en qué paró todo este entusiasmo.

Ya en 1973 con ocasión de las Bodas de Plata del Festival de Guararé, se realizó el Primer Congreso Internacional de Folklorología, evento al cual la Profesora de Zárate invitó a cantantes decimistas cubanos, puertorriqueños, uruguayos, mexicanos, peruanos, colombianos y argentinos, que son los que más se dedican al canto de décimas, pero como el asunto era muy costoso y no había recursos, solamente trajo a las autoridades en materia de foklore.

A los únicos que la Dra. de Zárate podía traer con los pocos recursos disponibles, era a los decimistas colombianos del famoso folklorólogo Manuel Zapata Olivella.

Un día antes de venir para Panamá, Zapata Olivella comunicó desde Bogotá que los decimistas colombianos no podían viajar. Desconocemos el motivo. Así fue como la idea quedó en sólo un sueño aún por realizar.

Es cierto que ya en Guararé se presentaron en el 2001 decimistas mexicanos y se han presentado decimistas cubanos también, pero fuera estupendo realizar un festival folklórico internacional para ver y escuchar cómo toca, canta y baila América Latina.

En la ciudad mexicana de Tlacotalpan situada en la región costera del Estado mexicano de Veracruz, se lleva a cabo todos los años, para las patronales de La Virgen de La Candelaria (2 de febrero), actividades folklóricas de cantos, música y danzas, especialmente, de canto de décimas, pero nunca se nos ha ocurrido enviar una delegación de mejoraneros. Así es que está pendiente la realización de un festival internacional de folklore en Guararé.

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<>Artículo publicado el 21  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Poetas en Monagrillo

La opinión del Abogado….

 
LUIS QUINTERO POVEDA
attorneyspanama@hotmail.com

La Anapode, Asociación de Poetas de la Décima, capítulo de Herrera, tuvo a bien invitar a sus directivos y amigos a reunirnos en Monagrillo, en casa del profesor Enrique González y su esposa la doctora médica Marta Estela, visperando su cumpleaños.

El reunirnos con motivos multiplicados celebrando poemas, anécdotas y también atendiendo las visitas de Yusniel Piloto, artista cubano, y de Ernesto De Silva, trovador venezolano, llamado el ciclón de Margarita. Ambos visitantes son reconocidos continentalmente como dos de los máximos exponentes de la improvisación de poesías en la métrica folclórica llamada décimas. Los acompañaba, como anfitrión panameño, el joven maestro mejoranero José Augusto Broce.

Con el fino toque de un dirigente natural, Liborio Peña, en su calidad de presidente de Anapode, dio sus palabras de bienvenida a todos. Seguidamente el poeta de los llanos de La Arena de Chitré, Edy Omar Ruiz Quintero, comenzó a soltar versos tan hermosos como un collar de antiguas perlas, encendiendo la velada cuando apenas anochecía, en tanto desde las bocas del río Parita, un fresco céfiro del Norte, ya nos anunciaba la llegada de las Navidades.

Seguidamente, Edwin Samuel Corro Calderón, declamó varios temas al trasluz de refrescos, vinos, cervezas, tamales, ceviches y ensaladas de sonrosados camarones de mar, coronados de suaves rueditas de cebollitas blancas.

Así bardos, poetas, vates, músicos, artistas, damas elegantes, doctores, abogados, ingenieros… todos gozamos de lo lindo en Monagrillo.

Tomando apuntes mentales, yo escuchaba acerca de los talleres de Cuba, de las escuelas literarias de Venezuela, se disertó del Centro Iberoamericano de la Décima, de los programas Palmas y Cañas en Cubavisión, todos los domingos.

Ambos visitantes, aunque jóvenes, trajeron tremendas experiencias en formación de nuevos compositores, cantadores, tañedores de instrumentos y amantes de la poesía cantada y del Festival del Cucanlambé. Piloto dijo, ‘en Cuba no se desperdicia nada. Qué lástima que yo no pude traerles en mis hombros el malecón’.

Yo me inspiré y hablé aclarando que no soy músico, poeta ni folclorista y, rogando a Dios no meter la pata, hice una breve relación histórica de la lírica árabe castellana, del zejel, de la mohaxaja, de las guitarritas vihuelas, cedrelas, del rumbo, del cuatro, del cavaquiño brasileiro, de los estudios de Menéndez Pelayo y Pidal, de los toques de Diego de Nicuesa en el Darién, y de Ortíz el músico en Méjico en tiempos de Hernán Cortéz, hablamos de Narciso Garay Díaz y su aporte Cantares y Tradiciones de Panamá, de polleras, socabones y cultura de nuestros pueblos del interior.

Así las cosas, entre-más-de-noche, más claros seguían surgiendo los versos por voces de este grupo de poetas, entre los tejados circundantes del pueblo aquel atardecer.

 

 

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<> Este artículo se publicó el31 de diciembre de 2010   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Proceso dialéctico en el folklor

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La opinión del Educador…

Pastor E. Durán Espino 

La palabra “proceso” tiene en Panamá un dejo despectivo como consecuencia del desorden y la corrupción que significó el llamado “Proceso Revolucionario” (“robolucionario” diría yo), nombre con el cual se conoce también al período histórico-politico de la dictadura militar instaurada en octubre de 1968.

“Proceso” es una palabra que proviene del latín “processus” y significa “marcha adelante”. Para comprenderlo nos preguntaremos: ¿Por qué el mango verde se pone maduro? Y responderemos: por lo que contiene a causa de los encadenamientos internos que impulsan al mango a madurar.

Cuando se examina la flor que será mango, después el mango verde que se pondrá maduro, se comprueba que existen fuerzas internas dentro del mango en evolución conocidas como “fuerzas dinámicas”, o –simplemente- “autodinamismo”, que significa “fuerza que procede del ser mismo”.

Si un trozo de madera se ha convertido en mejorana (la guitarrita panameña de cinco cuerdas), es porque allí ha intervenido la mano del ser humano, pues el trozo de madera por sí solo, no hubiera podido convertirse en mejorana. En este caso, no han operado las fuerzas internas, ni el autodinamismo, ni ha habido un proceso. Quien dice “dialéctica”, dice no sólo movimiento, sino también “autodinamismo”.

Tenemos que tener sumo cuidado al afirmar que un proceso es o no dialéctico, porque no todo movimiento o cambio es dialéctico. Si agarramos un huevo al que vamos a estudiar desde el punto de vista dialéctico, diremos que no siempre ha sido huevo y que no será siempre huevo. Si sigue su evolución natural, llegará a ser pollito, y el pollito se convertirá en gallina o gallo, pero si el huevo lo quebramos, se producirá en él un cambio, pero este cambio no será dialéctico, sino “mecánico”.

Un cambio será dialéctico, cuando es libremente consentido, cuando procede de un proceso natural. Cuando es impuesto desde afuera, ese proceso es mecánico.

Si aplicamos bien el método dialéctico al estudio de nuestro folklor o de nuestro ser nacional, como lo hicieron en su tiempo científicos de la talla de Justo Arosemena, Narciso Garay, Manuel F. Zárate o Reina Torres de Araúz, podremos determinar qué elementos hay dentro de nuestro ser o en nuestro folklor y de dónde proceden. También podremos determinar hacia dónde se encaminan, para así poder nosotros actuar de manera que podamos conducir un proceso que transforme nuestra realidad de acuerdo a los intereses de las grandes mayorías nacionales evitando la desnaturalización de lo nuestro, de nuestro ser panameño, pues una desorientación en este sentido, por ignorancia o por complicidad con el mal, nos puede llevar a la pérdida de nuestra identidad, y –por ende- de nuestras potencialidades.

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<>Artículo publicado el  5  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/duran-e-pastor-e/

La décima, para cantarle a la Patria

La opinión del Presidente de la Fundación para la Cultura y el Folclor….

OLMEDO CARRASQUILLA ALBEROLA
ocarras20@hotmail.com

El verso y la copla regional con fino arraigo hispánico, ha sido la vía de los poetas para cantarle a la patria, mancillada y enajenada desde que pertenecíamos a la madre patria, este estilo poético de composición fue traído por los españoles, cuyo propósito fue tomarla como metodología para evangelizar a la indiada de la época, por consiguiente se ha quedado y asimilada por el pueblo.

La décima popular en Panamá, pasa a su auditorio a través del canto que retumba en las montañas, valles y cañadas del ambiente natural en que se desenvuelve el campesino, principal exponente de este tipo de poesía, o en las cantaderas de mejorana de las fiestas de los pueblos y ciudades del istmo.

Hacen 418 años, que don Vicente Espinel estrenó el estilo poético de composición llamado décima, en la obra titulada ‘Diversas rimas’, se hizo tan popular hasta nuestros días, no solo en España, su tierra natal, sino en también en diversos países de Indoamérica, en su orden, los países que más practican este género son: Cuba, Puerto Rico, Dominicana, Islas Canarias, Venezuela, Colombia y Panamá.

A don Vicente Espinel se le considera el autor de este estilo de composición, por lo que también se le conoce como Décima Espinela, ahora, otro de los méritos de Espinel es el haberle puesto música a la décima e implantarla en el Madrid de la época, porque Espinel no solo era poeta, sino también músico, novelista, soldado y sacerdote.

Escritores, periodistas, poetas, compositores, músicos, eruditos, artistas de diferentes géneros, le han cantado a la patria, unos como protesta, porque ha sido ultrajada, por pueblos poderosos; otros le han cantado para rendirle pleitesía, cariño y amor, sobre todo a las cosas bellas creadas por el poderoso en este pedazo de tierra.

Pablo Cevallos Amador, refiriéndose al convenio sobre bases para las Fuerzas Armadas de los EE.UU, rechazada por la Asamblea en 1947, en coplas lo dijo así: Si la guerra terminó / Por qué el gringo no ha salido / todavía tiene invadido / El terreno que ocupó / porque el gringo creyó / Que comprarlo era muy fácil / El Estado se complace / con tenernos oprimidos / Pero gritó el pueblo unido / El convenio no se hace. Esa fue una forma de protesta, por tener un territorio invadido.

Carlos Francisco Changmarín, le escribió a la franja canalera ocupada hasta 1999, por el imperio. Veamos algo de su inspiración: Un día será mi canal / tan mío, como el tamborito / para entonces más bonito / lucirá el cañaveral / madurará el arrozal / como pepitas de oro / la gente será feliz / llena de arroz y maíz / Aves, pájaros y toros.

Daniel González Ducreaux, de las tierras del Manito, veamos su inspiración: Patria chica en dimensión / patria grande en idealismo / por culpa de ser un istmo / te han partido el corazón / se escucha diario el pregón / y el eco de tus pesares / sentir que en remotos lares / palpita con rebeldía / libre serás patria mía / Oh patria de mis cantares.

Juvenal Rodríguez Brandao, de Llano de Piedras, Macaracas, veamos su inspiración: Vivirán en mis cantares / la gloria de mi bandera / y la frase mensajera / en el beso de dos mares / la gracia de mis palmares, / cual ave libre y audaz / un canto de amor veraz / por el orbe anunciará / que ya ofrece Panamá/ Un canal para la paz.

Es de justicia mencionar a todos los poetas y cantores que le han dedicado tiempo y espacio a nuestra patria, el espacio se ha tornado chico, pero recordamos a José Franco, Ángel Guerra, Sergio González Ruiz, Aníbal Quintero Villarreal, Pacífico Mojica, Bernardo Nardo Cigarruista, Chulia Medina, Min Domínguez, Severino Medina, Toñito Vargas, Agustín Rodríguez, Bolívar Barrios, Miguel Villarreal, Moyo Cisneros, Frank Gutiérrez, Tano Mojica, Miguelito Cano, Miguel Rivera, Juan Díaz, Prudencio Ramos, Avelino Montenegro, Artemio Bebito Vargas, Adelbar Toulier, Tavito Ochoa, Alex Díaz, Jesús Crespo, Zacarías Marín, Franklin Cevallos, Esteban Cholo Carrasco, Cholo Bernal y muchos otros.

 

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<> Este artículo se publicó el 5 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Reflexiones patrióticas

La opinión del Educador y Escritor….

RICARDO  A.  RÍOS  T.
rriost@hotmail.com

‘Una nación acumula en su memoria el polvo aluvional de su devenir existencial’, Richard Brooks.

Somos la nación más vieja de Tierra Firme (Siglo XVI), desde Alaska a la Patagonia, y una república institucionalmente joven (1903). Panamá en quinientos años de un devenir existencial fascinante desarrolla un activo proceso de interfecundación cultural.

La nación panameña existe como una comunidad de intereses desde el siglo XVI, es la hija natural de un parto difícil, doloroso y traumático.

Tenemos una historia de vértigo, de fragua permanente. Son muchos nuestros padres, y, aunque hemos sido violados en distintas ocasiones en nuestra integridad territorial, conservamos la virginidad emocional de una auténtica razón de ser que se fundamenta en nuestra dignidad.

Las afinidades culturales y espirituales nos dan un real sentido de pertenencia. El Arte, el Folclore y la Literatura son la fuerza permanente de la identidad raizal del panameño. Una personalidad sumativa de múltiples herencias nos caracteriza, somos muchos panameños en uno, vivimos en armónica conjunción de actitudes y conductas casi siempre paradójicas. Somos una individualidad colectiva, en nosotros existen varios pueblos al mismo tiempo. En el Istmo conviven distintas patrias en una identidad compleja y heterogénea, somos la síntesis de diferentes etnias. La singularidad de Panamá es su pluralidad y mestizaje. Panamá es tierra de ambigüedades, de metáforas exóticas, somos hijos del conflicto y la contradicción. Conciliamos la diversidad en una acción de mutuo respeto y tolerancia. Somos una nación multicolor, multilingüe, pluricultural.

Los panameños tenemos el alma de una rosa y músculos de acero.

El aporte de lo divergente es lo sustancial de la Patria de José Domingo Espinar, Tomás Herrera, Justo Arosemena, Santiago De la Guardia, Victoriano Lorenzo, Belisario Porras y muchos otros.

La nación panameña es un laberinto de raíces compartidas. Somos una esponja que recibe las aguas bautismales de todas las latitudes, aquí se licúan y destilamos una entidad aluvional con personalidad propia. Nuestra argamasa es cósmica, por eso somos tan diferentes a cualquier otra nación. Lo que crece en nuestro suelo tiene huellas muy sensitivas. Somos muchos rostros en uno, muchas voces en una, muchas almas en una. ¡Somos Panamá!

Nuestro periplo se inicia desde hace quinientos años, mucho antes de que existiera Wall Street y la Nueva Granada. Distintas águilas imperiales han tratado de someternos, pero nuestra determinación por la libertad e independencia marcan el devenir histórico de la Patria de Quibián, Urracá y Bayano.

Los panameños de manera permanente cuestionamos la presencia de todos los imperios. En la Historia Nacional nada hay de qué avergonzarnos, nada que excluir. Nuestra historia es el aprendizaje del infortunio, nunca hemos permitido que nos venza el dolor ni el odio.   Panamá cicatriza sus heridas con nuevas esperanzas. Nuestro proceso creativo es constante.

En l903 coinciden los intereses de Francia por recuperar parte de su fracasada empresa, Colombia quiere hacer su negocio con la venta del Istmo, Estados Unidos ambiciona su canal y los panameños consolidar nuestra nación políticamente. Se da la encrucijada entre los piratas y un pueblo que lucha por su soberanía.

El Acto Separatista de 1903 lo legitima la masa popular liberal dirigida por el general Domingo Díaz, Guillermo Andreve, Carlos A. Mendoza y Eusebio Morales en alianza con Esteban Huertas. Surge el primer ejército nacional panameño dispuesto a vencer, una vez más, a las fuerzas invasoras colombianas, ya los habíamos derrotado en innumerables combates durante la Guerra de los Mil Días.

Aspiramos a un nacionalismo ético, reflexivo y cuestionador de nuestra dinámica existencial. El compromiso colectivo es hacer nuestro futuro, a través de un Acuerdo Nacional Histórico con gobiernos fundacionales que desarrollen políticas institucionales de cara al pueblo. Con decisiones gubernamentales solidarias con los intereses del país y respetando el derecho a disentir. Para los panameños es imperativo estar por encima de los egoísmos y mezquindades partidistas, actuar con decoro e integridad pensando en el bienestar común, ese es el reto ante el nuevo milenio.

<> Este artículo se publicó el  1 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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