De Ford a Vallarino

La opinión de la Ex Diputada de la República…..

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MIREYA LASSO

Nos hemos regocijado al alcanzar el país el ansiado “grado de inversión” y, aunque todavía falta la bendición de las otras dos calificadoras, hay optimismo en el ambiente. Se congratula al gobierno, se hace un leve y general reconocimiento a “anteriores gobiernos” pero es justo identificar las personas de carne y hueso que en su oportunidad colocaron los peldaños de la escalera que hoy vemos terminada.

Comencemos con Guillermo Endara. Encontró las finanzas públicas ahogadas en un verdadero caos porque el gobierno, sin plata y con la economía estancada, les debía a empleados públicos, al comercio local, a bancos locales y extranjeros, a otros gobiernos, a entidades financieras internacionales y quien sabe a quienes más.   En otras palabras, “la tormenta perfecta” como se describe la coincidencia de todas las condiciones adversas posibles.

El primer paso de Guillermo Ford en la dirección correcta fue negociar con el llamado Club de París, que agrupaba a gobiernos extranjeros a quienes la República les debía plata y cuyas deudas debían zanjarse antes de intentar negociar con otros acreedores.

Hacia el final de aquel gobierno el segundo paso no se llegó a concretar porque las instituciones internacionales de crédito (IFIs) exigieron privatizar el INTEL y el IRHE para aliviar el presupuesto nacional y también eliminar la Oficina de Regulación de Precios para estimular la inversión privada, medidas que Endara rehusó tomar.

El presidente Pérez Balladares, con su ministro Guillermo Chapman, terminó de negociar con las IFIs, con la banca privada y con el mercado internacional logrando extender plazos de pago, al tiempo que promovió el ingreso de Panamá a la Organización Mundial del Comercio con la consiguiente inserción al mercado mundial en la era de la globalización.

Para darle solidez a las finanzas públicas se aprobó una reforma tributaria que eliminaba y uniformaba incentivos fiscales y, para aligerar la carga al presupuesto del Estado, se iniciaron las privatizaciones y las concesiones administrativas. Quedaron todavía tareas por hacer.

La presidenta Mireya Moscoso, con su ministro Víctor Juliao, no concretó medidas efectivas en relación a la deuda pública; su reforma “sacaplata” no produjo los suficientes recursos para compensar gastos que repercutieron en un déficit presupuestario excesivo.

El ministro Ricaurte Vásquez del gobierno Torrijos, convencido de las impostergables tareas pendientes, lideró las reformas tributarias y a la seguridad social y, aunque muchas veces adversé algunas medidas desde mi curul legislativa, debo reconocer que fue la tenacidad del ministro Vásquez el motor que impulsó los cambios propuestos.

Su tarea fue seguida con rigor profesional por el ministro Alexander quien promovió la sana legislación que limita el nivel de endeudamiento del país. Con firmeza Vásquez y Alexander demostraron el liderazgo necesario que prevaleció frente a presiones antagónicas.

El ministro Vallarino ahora ha culminado el esfuerzo iniciado hace veinte años, con medidas fiscales y económicas que parecen demostrar que el gobierno podrá financiar su programa de trabajo sin exceder el límite de endeudamiento aceptable internacionalmente.

Ford, Chapman, Vásquez, Alexander y Vallarino merecen reconocimiento por haber persistido en una meta común lograda paso a paso.

Es importante ahora lograr que las dos calificadoras, que guardan silencio, nos den igual beneplácito y proceder siempre juiciosamente para no perder lo logrado por un manejo imprudente de nuestras finanzas y deuda públicas. Mirémonos en el espejo de Grecia y Portugal.


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Este artículo se publicó el 7 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Cuidado con el fondo fiduciario

La opinión del Primer subsecretario de Relaciones Internacionales del P.R.D. y ex presidente del Parlacen

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JULIO PALACIOS SAMBRANO

He leído con mucha preocupación la noticia que indicaba que el fondo fiduciario estaba generando perdidas por el orden de los $5 millones, solo entre septiembre del 2009 a la fecha, según el audito de la empresa consultora internacional KPMG.

Según la noticia, la cartera de inversión de dicho fondo está en manos de las empresas internacionales Goldman Sachs Asset Management, BackRock Financial Management Inc. y Morgan Stanley Dean Witter Investment Management Inc.

Creo que esta información deberá de ser objeto de atención inmediata por parte de las autoridades competentes y del pueblo en general, porque estamos hablando del fondo de ahorro de todos los panameños.

Es importante recordar que a lo largo de nuestra historia, ya han ocurrido serios atentados a los fondos de ahorros del pueblo, los cuales nacen con la República, cuando en 1904 el gobierno de EE.UU. le dio al gobierno de Panamá, en calidad de compensación por la firma de los tratados a perpetuidad del canal en 1903, la suma de $10 millones. ¿Qué hizo el gobierno de la época?, depositó seis millones, de los diez millones que originalmente había, y los puso a jugar en la bolsa de valores de Nueva York, con la buena intención de que diera más beneficios para el pueblo. Ese fondo se conoció como el “ Fondo constitucional de los Millones de la Posteridad ”.

Lo que no se pudo prever en ese entonces fue que el mundo tendría la primera guerra mundial, luego vendría la crisis de 1929 y por último la segunda guerra mundial.   Fueron varios los gobiernos que trataron de rescatar los ahorros del pueblo panameño en las décadas del 30 y 40, hasta que finalmente se logró en el segundo periodo presidencial del Dr. Arnulfo Arias, a través de la Ley 14, de febrero de 1950, mas solo pudo recuperarse el 25% de la suma original, y solo Dios sabe dónde terminó el resto o cómo se extravió.

Son pocos los panameños que saben que una vez tuvimos la oportunidad de tener un fondo de ahorro nacional y que lo desperdiciamos por tratar de sacarle mayor provecho, como dice el viejo refrán “ fuimos por lana y salimos trasquilados ”.

Pero lo más triste es que si no le pelamos bien el ojo, estamos a punto de que nos ocurra lo mismo, porque nuestro actual fondo fiduciario está en manos de empresas financieras internacionales y no creo que el pueblo sepa con claridad cómo están funcionando, lo que sí sabemos es que a la fecha hemos tenido pérdidas.

Debo recordar que el actual fondo fiduciario es el producto del proceso de privatizaciones que inició el gobierno del presidente Endara, que sin ningún reparo privatizo el 100% de algunas de las empresas estatales, y que fue el gobierno del Dr. Ernesto Pérez Balladares el que mejoró el programa, salvando la mitad de las acciones del resto de las empresas privatizadas a favor del Estado panameño.

Nuestro fondo fiduciario para el desarrollo, no es más que el fondo de ahorro del pueblo panameño y bajo ninguna circunstancia debemos cometer los mismos errores del pasado.


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Este artículo se publicó  el  29 de marzo de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá,a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Reducir gastos: Una alternativa

La opinión de la Ex Diputada de la República…..

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MIREYA LASSO

Cuando un gobierno, sobre todo un nuevo gobierno, se encuentra con que los ingresos normales no son suficientes para financiar todos los gastos e inversiones que tiene su cartera de planes, recurre a imponer una reforma tributaria que le produzca suficientes recursos adicionales.   Se embarcan en aumentar impuestos, que es algo odioso de por sí en cualquier país del mundo.  Pero pocos gobiernos se preocupan por el otro lado de la ecuación: la reducción de gastos.

En los últimos años hemos tenido la experiencia de una reforma que no se preocupó por reducir gastos, sino que gravó los servicios. La oposición de entonces la calificó como “ reforma sacaplata ”, pero esa misma oposición, cuando logró el poder, implantó lo que presentó como una reforma de responsabilidad fiscal, cuyo objetivo primordial era el aumento de impuestos.

Sin embargo, para justificar los nuevos gravámenes, la Ley de Responsabilidad Fiscal dispuso medidas tendientes a enviar señales de austeridad en los gastos públicos, dando a entender que el gobierno, al sacrificarse de esa forma, tenía la autoridad suficiente para solicitar nuevas contribuciones del sector privado. De esa manera, entre las medidas decretadas por Ley, se dispuso que la planilla estatal, tanto en términos de número de empleados como del total de salarios, se revertiera a las cantidades vigentes cinco años atrás; se limitó el número de funcionarios que podrían viajar en clase de negocios; y se impuso también un límite al uso de teléfonos celulares y alquiler de automóviles para servicio público.

Al discutir esa propuesta de ley y luego el Presupuesto General de la Nación para la vigencia 2005, tuvimos oportunidad de sugerir otras medidas de austeridad y de ahorros en los gastos públicos, tales como disminuir el salario de altos funcionarios públicos -ministros, viceministros y directores generales-, así como las prerrogativas de los miembros de la Asamblea y magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

Propusimos igualmente que hubiese una rendición de cuentas de los viáticos adelantados a todos los funcionarios que viajaran al exterior, para asegurar que no se produjera un exceso en el pago de esos viáticos.

Lamentablemente, esas propuestas y otras similares cayeron en oídos sordos. Esta vez propongo una medida de carácter general que podría resultar en ahorros concretos de fondos públicos. Con la capacidad gerencial de los miembros del gabinete ministerial y de los directores de entidades autónomas, sería factible exigir a cada uno de ellos que realice un profundo estudio del presupuesto de su dependencia para lograr una reducción mínima equivalente al 10% del total de gastos e inversiones, sin sacrificar la eficiencia de su desempeño. De esa manera, cada gerente será el responsable de evaluar cada una de las funciones que cumple su organización y de juzgar cuáles son los gastos superfluos e innecesarios, para luego rendir su informe al presidente.

Un ajuste general de esa naturaleza reduciría el monto de recursos adicionales requeridos y evitaría agregar un peso innecesario a la carga tributaria de los contribuyentes.

Cierto es que el aumento de impuestos sería medianamente soportable, cuando el contribuyente puede ver los resultados concretos de las inversiones estatales que su contribución hace posible, pero también es deseable enviar la señal adecuada de que el gobierno es austero y, sin excederse, exige solo lo justo y necesario.

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Artículo publicado el 10 de Marzo de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

¿Quién pensaría….

La opinión de la Periodista…..

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Adelita Coriat

Quién se hubiera imaginado que un ex ministro de estado, director de la CSS y candidato a la presidencia no tuviera idea para que sirven los viajes. Esta semana, quien criticó ácidamente a mandatarios de turno, tragó de su propio veneno.

Decir a la ciudadanía; “no sabía que en los viajes se trabajaba tanto” es insultar el intelecto de los panameños y traicionar la palabra empeñada a la ciudadanía que confió en el prometido “verdadero cambio”.

Lo álgido es que esa no parece ser la única decepción que se vislumbra en el ambiente. Después de calificar a los noticieros de “pacotilla”, el gobierno se retractó de sus palabras cuando evidenció un descontento con los dueños de medios y el gremio periodístico, quienes recibieron estas palabras como una ofensa a su trabajo.

Cuando en campaña se mencionó que las becas escolares serían financiadas a través de los fondos del canal sin necesidad de subir los impuestos, la realidad se estrella ante las finanzas públicas y se pretende impulsar un alza del 5 al 7% del ITBMS, hecho que resentirá la clase menos favorecida del país.

Las tensiones en la alianza, a pesar de la negativa de la clase política afectada, son más obvias.   La preocupación de algunos panameñistas radica en la forma de gobernar que califican de espontánea, antojadiza y excluyente. La percepción de que el partido panameñista participa y avala dicha mecánica gubernamental tiene a muchos al borde de la ruptura. Situación que se observa con mayor énfasis en la Asamblea Nacional, ente político por excelencia y característico por las alianzas históricas a conveniencia.

A estas decepciones se suman los procesos judiciales que dan la impresión de ser escogidos con pinzas, en forma selectiva, viendo la paja en el ojo ajeno y no en el propio. Hechos muy arriesgados para nuestra insipiente democracia.

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Publicado el 1 de marzo de 2010 en el diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Destruyendo esperanzas

La opinión de…..

Iván E. Espino G.

Todos esperábamos un descenso en el costo de la vida. ¡No!, es lo que tácitamente está diciendo nuestro gobierno. ¿En dónde han quedado todas las promesas hechas en campaña? ¿Adónde fueron a parar todos esos discursos que nos endulzaban el odio.

El aumento del ITBMS o impuesto de transferencia de bienes muebles es un intento nefasto de llenar las arcas del Estado, supuestamente para ayudar al pueblo panameño. Este es un impuesto que siempre termina pagando el usuario final, que viene siendo el consumidor panameño.

¿Por qué el Estado no empieza por casa? Ahorro es quizás la palabra que deban usar los dirigentes de ministerios, instituciones, autoridades, etc. para comenzar a canalizar todo el dinero posible y orientarlo hacia verdaderos proyectos de interés social.

Me llama la atención ver los lujosos autos que son estrictamente para el uso de algún director, ministro o alta autoridad del gobierno. Vehículos de doble tracción de verdadero caché que sólo los más acaudalados de la República pueden darse el lujo de obtener. ¿Es que acaso no ven que este es un país pobre?

Un simple ejercicio, como los que se hacen en las familias, de ingresos menos gastos, es lo que debe hacer el gobierno. Recomiendo que se utilice un tope para los automóviles que serán exclusivamente utilizados por los directores o ministros de Estado.

Quizás una cifra: 20 mil dólares. No más de eso. ¿Cuál es la necesidad de tener un automóvil valorado en 60 mil dólares? Como este, otros muchos ejemplos fiestas, viajes, viandas, etc. se me vienen a la mente para el ahorro de los fondos del Estado.

Un país llamado así por su abundancia de flores y mariposas, pequeño país este que se supera día a día por llegar al desarrollo. Lo cierto es que estamos varios años lejos de serlo en cuanto a muchos aspectos de la sociedad. “Una gran aldea” es quizás el adjetivo que utilizaría para describirlo.

Los servicios primerísimos como el agua y la disposición de aguas grises o residuales no están bien organizados en las ciudades principales. Parece que este pedazo de tierra está viajando un largo tramo hacia la quimera del desarrollo y sin aterrizar en el deseado nivel del primer mundo. La atención de los servicios públicos y no sólo del Gobierno, también de la empresa privada, que prácticamente se paralizan en el mes de diciembre, es una vergüenza para el país.

Diciembre el mes más especial del año, donde abunda la paz y las muestras del cariño de todos. Es cierto que es hermoso sentir los vientos alisios en tu rostro, pero lo que no es tan agradable son las filas, en todos lados, ahora también en los centros comerciales. Preparación y estrategia son las palabras que deberían practicarse para ese tiempo.

Sinceramente, nos hace falta mucho en el tema del servicio y la atención al cliente. No entiendo por qué se dice que este es un país de servicios, pareciera lo contrario.

¿Acaso existirá un mundo perfecto? Pues, es una de las preguntas que hace siglos tratan de resolver filósofos muy reconocidos y de mayor capacidad mental que cualquier hombre promedio y creo que no lo han logrado. Sin embargo, personalmente cada uno de nosotros busca esa perfección. No podemos llegar a ella pero, por lo menos, tratamos de alcanzarla.

Cómo frustra el hecho de que siendo seres pensantes no podamos llegar a este estado. Solo Dios puede. Resignación sería la palabra, pero también tenacidad y perseverancia aparecen en mi mente después de escribir estas líneas.

La madurez de cada persona es sin duda una búsqueda de la perfección o por lo menos el camino a esta, esa búsqueda del equilibrio al cual todos queremos llegar. No te des por vencido, jamás…

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Publicado el 27 de febrero de 2010 en el Diario La Prensa,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

La reforma tributaria

La opinión del Ingeniero y Analista Político…….

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JOSÉ I. BLANDÓN C.

El gobierno del presidente Ricardo Martinelli ha presentado ante la opinión pública la segunda fase de su reforma tributaria y de inmediato se inició un debate sobre los efectos positivos o negativos de las mismas.

Al hablar de tributación, se hace referencia a los impuestos que las personas, empresas u organizaciones deben pagar al Estado por diferentes aspectos. Por ejemplo: tener una propiedad, utilizar un servicio o comprar un producto, llevar a cabo una actividad, entre otros. Estos pagos constituyen la mayoría de los ingresos del Estado y con estos, éste realiza las inversiones sociales y de infraestructura, paga sus gastos administrativos y el servicio de la deuda pública.

En nuestro país, los ingresos que recibe el gobierno se dividen en dos: los tributarios y los no tributarios. El 42% de los ingresos que actualmente recibe el Estado panameño provienen de los no tributarios, es decir, vienen de las aportaciones que da el Canal de Panamá, los dividendos de las empresas en las que el Estado tiene acciones, la venta de concesiones, entre otros. El 58% de los ingresos del Estado vienen de los impuestos y esto es lo que reforma la actual ley que se discute.

Cuando se hace una reforma tributaria, hay que tener en cuenta ciertos aspectos que permitan que ésta se lleve a cabo satisfactoriamente y que se produzcan resultados positivos para la sociedad. Por lo tanto, ésta reforma, para que sea positiva, debe promover una distribución más equitativa de la carga tributaria, mejorar la eficiencia del sistema tributario y generar un adecuado estímulo en la inversión productiva.

El actual sistema tributario panameño tiene distorsiones estructurales y es por ello que actualmente los asalariados pagan proporcionalmente más que las personas jurídicas.   Un asalariado que reciba una remuneración mensual de 3500 dólares paga una tasa de impuestos efectiva del 28%, mientras que la actual legislación permite que la actividad bancaria tenga una tasa efectiva del 8%.   Esta realidad es única en nuestro continente.

La reforma propuesta por el gobierno aborda correctamente esta distorsión histórica del sistema tributario panameño. Con la actual propuesta los asalariados tendrán una disminución sustancial de sus impuestos. Si usted gana 50,000 dólares anuales, equivalente a 3200 dólares mensuales, su tasa impositiva será del 15% de acuerdo a la reforma. Esto significa un ingreso muy significativo para la clase media panameña.

Por otro lado, al ampliar la base impositiva en las personas jurídicas y elevar la tasa impositiva a los sectores bancarios, aerolíneas, entre otros, se logra nivelar la relación entre el pago que hacen los asalariados y el que hacen las personas jurídicas. Es decir, la reforma logra una mejor equidad en la distorsión estructural del actual sistema tributario panameño.

Otro factor importante de esta nueva reforma es que filosóficamente está concebida para grabar el consumo y no el trabajo.   El ITBMS se sube del 5% al 7%, siguiendo la tendencia mundial que indica la efectividad de incrementar los impuestos al consumo sobre los impuestos al salario.

Las empresas que actualmente pagan el 30% tendrán una disminución del 5% en sus impuestos y de igual manera las pequeñas y medianas empresas no tendrán que pagar más el CAIR.

En términos tributarios el sistema tiende a simplificarse y hacerse más eficiente al eliminar una gran cantidad de impuestos improductivos. La simplificación del sistema tributario actual que se logra reduciendo el número de impuestos y eliminando los impuestos de baja recaudación, permitirá incrementar los ingresos del gobierno.

Conceptualmente el proyecto está concebido en la dirección correcta para lograr equidad, eficiencia y coherencia. No hay la menor duda de que, con el debate que se abre, los diferentes sectores de la sociedad tendremos la oportunidad de mejorar la propuesta de gobierno y lograr un avance sustancial en esta materia.

Es importante que el gobierno logre crear un clima político más adecuado, que implica menos confrontaciones y más diálogo, de manera que se permita una discusión equilibrada y objetiva sobre estas reformas.

La utilización de los ingresos que generen estos nuevos impuestos debe ser explicado con mucho detalle por las autoridades panameñas. Además, se requiere del anuncio de medidas que permitan el control del gasto público y de un firme propósito para eliminar gastos superfluos. El Estado tiene que proponer claras medidas de austeridad.

Con este debate el país tiene la oportunidad de volver a enfocarse sobre los temas que realmente nos importan. Dejar a un lado las discrepancias políticas e ir a la búsqueda de las soluciones para los problemas de seguridad, pobreza, marginación, salud y educación.

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Artículo publicado el 12 de febrero de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

¿Dónde está el Cambio?

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La opinión del dirigente sindical y Secretario General del SUNTRACS…..

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GENARO  LÓPEZ

El ministro del Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, en medios de comunicación social señaló que el incremento de los impuestos a la población es para financiar el Metro y otras obras, en la medida en que el Estado no cuenta con los ingresos necesarios, sin embargo llama la atención el ejercicio del gasto público, en compras que no se justifican, tal es el caso del avión presidencial.

En medio de tantas necesidades, cabe preguntarse si es prioritario destinar la “ cooperación ” internacional a la compra de un avión, cuyo monto supera los 22 millones de dólares. ¿Qué tan urgente puede ser esta compra, que el Consejo Económico Nacional (CENA) autorizó un préstamo con el Banco Nacional, para financiar por adelantado la supuesta donación?

Por otro lado, el CENA también autorizó transferir a la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (ETESA) más de 32 millones de dólares, como subsidio ante el anunciado aumento (6% y 9%) del precio del servicio eléctrico.  Otros 60 millones de dólares serán entregados como subsidio al gas licuado de 25 libras.

En campaña electoral Martinelli prometió resolver este problema, señalando que el costo de la canasta básica familiar era alto, debido a que pagábamos la electricidad más cara de América Latina.

Sin embargo, una vez en el gobierno continúa la política de subsidios a las empresas so pretexto de mitigar el impacto que tiene el aumento del precio del búnker sobre el precio de la electricidad, lo que se constituye en una transferencia de ingresos de manos sociales a manos privadas, lo que es un contrasentido en materia fiscal, pues el precio del servicio eléctrico sigue aumentando.

Lo cierto, el proyecto privatizador del IRHE se ha constituido en una pesada carga para el pueblo panameño, en la medida en que pagamos sumas exorbitantes por el servicio de energía eléctrica para garantizar las ganancias extraordinarias de las empresas multinacionales, a las cuales adicionalmente entregamos millones de dólares en supuestos “ subsidios ”, que al fin y al cabo pagamos los asalariados a través de nuestros impuestos.

En este sentido, también cargamos con la especulación que desarrollan las empresas locales a las que se les otorga concesiones para la construcción de hidroeléctricas y con la estructura oligopólica de las grandes transnacionales petroleras y sus socios locales que manipulan la cadena distributiva e imponen precios.

Igualmente, a partir de enero entró en vigencia la aplicación del impuesto del 5% a servicios bancarios y financieros, de acuerdo con lo que establece la última reforma tributaria.  Se gravarán las comisiones que cobran los bancos por sus servicios o por transferencias, así como la utilización de cajeros que no correspondan al banco emisor de la tarjeta de débito. Además, ya el gobierno anunció el aumento del ITBMS, aumentos en impuestos municipales, entre otros.

Aunque las autoridades insisten en que ello no afectará a los sectores populares, lo cierto es que diversas organizaciones gremiales de la patronal (SIP; Cámara. CONEP), han anunciado que trasladarán los aumentos a los consumidores.

En materia fiscal, la deuda pública sigue aumentando. Las cifras a octubre de 2009 reflejan un incremento de un 6.7% con respecto al cierre anual de 2008. En el 2009 la deuda pública ascendió a 11 mil 142 millones de dólares.

Las políticas neoliberales desnacionalizaron nuestra economía y nos despojaron de riquezas nacionales (electricidad, telefonía, puertos), debilitaron el poder del Estado para dar respuesta a las demandas sociales y dieron libertad sin restricciones al capital internacional. Esa subordinación no condujo a ningún desarrollo para nuestro pueblo.

Todo lo contrario, la pobreza sigue incrementándose y la renacionalización de las empresas de electrificación. ¿Dónde está el cambio?

Frente a ello, desde Frenadeso hemos insistido en la urgencia de establecer una política económica que rompa con el neoliberalismo.

Proponemos:

1. Una política de rebaja y congelamiento de los precios de los productos y servicios de primera necesidad y de la canasta básica familiar.

2. Una nueva política energética nacional que, controle y nos libere de la voracidad de las grandes transnacionales petroleras y sus socios locales. La renacionalización de las empresas de electrificación.

3. Una política fiscal, que geste un proceso progresivo en la carga impositiva, donde quienes más ingreso tienen aporten más al Estado, así como una política que atienda el gasto público, en función de eliminar todo gasto suntuario de la gestión gubernamental y que priorice las necesidades sociales de la población (inversión social) y no el pago de la deuda.

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Publicado el  10  de enero de 2010   en el Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Aumento del ITBMS contraviene la política de crecimiento

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La opinión de…..

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Ezequiel Dawson V.

Una medida de orden fiscal, como la propuesta de aumentar el Impuesto de Transferencia de Bienes Muebles y Servicios (ITBMS), resulta en estos momentos contraproducente, ya que el efecto resultante afectará a diversos sectores económicos y sociales, en consecuencia de su impacto en los costos operativos y el costo de la vida.    Si lo que se pretende es aumentar el caudal del ingreso que permita engrosar los fondos del tesoro para ser canalizados en proyectos para beneficio de la sociedad, no resulta precisamente la mejor medida.

Cualquier aumento tributario siempre desencadenará dos fuerzas en contrario: a los que beneficia y a los que perjudica. Medir correctamente los perjuicios como los beneficios constituye el primer deber de los promotores de esta medida, ya que lo que ordena el razonamiento es evitar profundizar el encarecimiento del costo de la vida, que de por sí ha venido mermando notablemente en los últimos años el poder adquisitivo del trabajador, y aumentar el ITBMS, por su parte, estimula la corriente inflacionaria.

Antes de instrumentar un aumento como el que se pretende deberían ser satisfechas las siguientes interrogantes: ¿Quiénes pagan más ITBMS en nuestro país, los nacionales o los extranjeros? ¿En qué clase social (pobre, media, alta) se concentra en términos relativos el mayor pago de este impuesto? A nivel internacional, ¿un aumento del ITBMS haría más competitivo al país o por el contrario le haría perder competitividad?   ¿Qué garantías se tienen de que un aumento de este impuesto les será compensado, y cómo, a los estratos de ingresos bajos que tendrán que asumirlo?  El ITBM, en su momento, luego el ITBMS, constituyen hoy por hoy un renglón significativo de los ingresos tributarios del país.

Encarecerlo obviamente se puede pensar que incrementará este caudal impositivo (aunque a una tasa menor), pero queda por delante la siguiente inquietud: ¿A qué precio? Un aumento de este impuesto, dado el actual costo de la vida, resulta ser altamente impopular. Los grupos sociales de reducidos ingresos como medianos se verían automáticamente afectados. El sector comercial y turístico se vería impactado negativamente con esta medida. Y así sigue toda una cadena de efectos adversos a nuestra economía.

¿Qué si el ITBMS de Panamá es uno de los más bajos de la región y que por esa razón, se está perdiendo una oportunidad de mayor recaudación? La respuesta a mi juicio es que esta oportunidad esconde un desacierto. El costo de oportunidad de un ITBMS más alto a la postre redundaría en una serie de efectos adversos que al final cuando se hacen las sumas y las restas el resultado es menor de cero (negativo).

En una economía como la  panameña, de la cual tres cuartas de su riqueza proviene de los servicios, toda medida asumida que tenga vicios de pérdida de competitividad contradice el modelo sobre el que se ha venido apoyando el crecimiento del país.

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Publicado  el   8  de  enero  de 2010  en   el  Diario  La  Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Qué tipo de gobierno tenemos?

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La opinión del Médico…..
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ALESSANDRO GANCI C.

La Constitución, en su artículo 2, señala: “El poder público solo emana del pueblo, lo ejerce el Estado conforme esta Constitución lo establece, por medio de los órganos Legislativo, Ejecutivo y Judicial, los cuales actúan limitada y separadamente, pero en armónica colaboración”.

Democracia es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo. La autocracia es una forma de gobierno en la cual el poder reside en una única persona, a quien deben obedecer las demás, sin rendir cuentas al parlamento ni al pueblo, se diferencia de la oligarquía porque el poder es ejercido por una sola persona, en vez de pocas.   El totalitarismo se deferencia porque existe una negación de la libertad y los derechos individuales, desconociendo además la dignidad de la persona humana, convirtiendo las clases sociales en masas.

La Partidocracia es un término que se utiliza para designar el sistema de gobierno en el cual, aunque teóricamente se vive en democracia, los actores principales y únicos del panorama político son los grandes partidos políticos. Una Plutocracia es un sistema de gobierno en el que el poder lo ostentan quienes poseen las fuentes de riqueza. Esta estructura suele aparecer en los sistemas de gobierno en que los que ostentan el poder político y legislativo ordenan el poder económico.

Cambio, desde la perspectiva sociológica, implica la sustitución de algo viejo por algo nuevo, también implica la incertidumbre de una situación desconocida. El cambio es imprevisible y cíclico, pueden tener lugar tanto lentamente, con modificaciones graduales en las mentalidades y creencias, o bruscamente, mediante revoluciones.

El Populismo es un término político usado para designar corrientes heterogéneas, pero caracterizadas por su aversión discursiva o real a las élites económicas e intelectuales, su rechazo de los partidos tradicionales (institucionales e ideológicos), su denuncia de la corrupción política por parte de las clases privilegiadas y su constante apelación al “ pueblo ” como fuente del poder.

El populismo, en sentido positivo, define un sistema en el que el poder recaiga más en el pueblo que en sí mismo, no en que los políticos profesionales gobiernen para la mayor comodidad del pueblo. Hay uso de “ medidas de gobierno populares ”, destinadas a ganar la simpatía de la población, particularmente si ésta posee derecho a voto, aún a costa de tomar medidas contrarias al Estado democrático. Su objetivo es el preservar el poder y la hegemonía política a través de la popularidad entre las masas. No es demagógico, porque, más que apelar al discurso, concretiza con hechos.

Analizando la gestión gubernamental, encontramos lo siguiente: Se adquiere el poder mediante una masiva campaña mediática. El Gabinete se compone de una mezcla de figuras mediáticas, empresarios amigos, parientes y empleados leales de sus negocios previos, todos de la clase burguesa. Minimizando la participación de indígenas, obreros, y personas de orígenes en la clase trabajadora.

Asume posturas populistas mediante la entrega de bonos a ancianos y aumento de salarios a policías, se atribuye la rebaja de la electricidad, mientras sataniza a las empresas de distribución eléctrica. Anuncia una baja de aranceles para reducir el costo de la canasta básica (que no bajó), con lo que recibe el respaldo necesario de la vasta mayoría del pueblo (85.5%); mientras toma, mazo en mano, tierras supuestamente usufructuadas por empresarios, enfilándose luego contra la Zona Libre de Colon.

Finalmente, se anuncia el más grande presupuesto en la historia del país por $10,574 millones, casi la mitad destinado a inversión social (49%), más de 5200 millones, para reducir la pobreza y la pobreza extrema. Cifra evidentemente exagerada, pues, los gastos de funcionamiento suman 63.4%, (12.3% pago de la deuda) y el total de inversiones 36.6%.

No se menciona que toda esta inversión social, basada en compromisos de campaña, descansará mayoritariamente sobre los hombros de la clase media. Para poder financiarlo deberemos recaudar 811 millones más que en 2009. Al momento posiblemente 262 millones en tributos directos por los ajustes fiscales y 496 millones en indirectos (ITBMS, etc.).

Supresión de los derechos ciudadanos. Con la eliminación de facto de los derechos adquiridos por los servidores públicos, con la eliminación de la Ley 9, se abre el compás del clientelismo político. Al momento, hay despedidos más de 5000, afectándose los préstamos de la banca privada, cuya cartera del sector público disminuyó en un 95.5%.

La exclusión de los representantes de la Sociedad Civil, del Consejo Nacional de Transparencia, la aprobación de leyes sin la consulta, como las de escuchas telefónicas, aumentos de penas, postergación de la entrada en vigencia del Sistema Penal Acusatorio y la Descentralización de los gobiernos locales, aunado al nepotismo, clientelismo político e inaplicabilidad de la Ley de Transparencia hacen inalcanzable la añoranza depositada en las urnas de un cambio hacia una Democracia participativa.

¿Qué tipo de gobierno tenemos?, para mí, uno.. Plutocrático, oligárquico, populista con fuerte tendencia a la partidocracia, sostenido teóricamente en una democracia representativa, alejada completamente de la democracia participativa.   No es autocrático, totalitario o demagogo. De que hubo un cambio, definitivamente que sí.. que juzgue el lector si fue el que le prometieron.

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Publicado en 28 de diciembre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

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Empleo, salarios y seguridad social

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La opinión del Economista, Docente Universitario y Ex Director General de la Caja de Seguro Social…..

Juan Jované

Entre las cualidades que los ciudadanos y ciudadanas pueden esperar de sus gobernantes está su capacidad de comprender de manera científica, objetiva e imparcial los principales problemas nacionales, entendiendo que esto resulta indispensable para su diagnóstico y solución. Teniendo esto en cuenta no puede menos que extrañar que el más alto funcionario del ámbito de la economía y las finanzas del gobierno al referirse al problema de la CSS haya omitido tres importantes elementos del diagnóstico del mismo.

En primer lugar, cualquier persona medianamente informada sobre la teoría económica, así como de su aplicación al problema de la seguridad social debería conocer la demostración de Paul Samuelson (1958) de que la rentabilidad de los sistemas de seguridad social solidarios es equivalente a la tasa de crecimiento de la masa salarial.

Aplicando esto a Panamá el novel funcionario debió advertir que entre 1999 y el 2008 nuestra masa salarial creció en términos nominales en cerca del 5.7% promedio anual, mientras que el PIB nominal lo hizo en 7.8%, lo que significa que la concentración de los ingresos observados en el período afectó la rentabilidad del sistema.  El impacto de esta situación, desconocida en el discurso oficial, habría llevado a que en el 2008 la recaudación de la CSS resultara 20% inferior a lo que se hubiera dado en ausencia del efecto concentrante y excluyente del modelo de crecimiento vigente.

En segundo lugar, un análisis objetivo de la realidad deberá reconocer que la Ley 51 (de 27/12/ 2005), introducida a partir del acuerdo entre el gobierno anterior y los gremios empresariales, implantó un sistema mixto para las pensiones, que significó una reducción de las aportaciones de los que más ganan al fondo solidario. Resulta obvio, como se advirtió, que en estas circunstancias las nuevas pensiones, todas las cuales provienen del régimen solidario previo, no pueden menos que afectar de manera dura a la CSS.

En tercer lugar, existe una amplia evasión por parte de un número significativo de patrones de la cuota obrero – patronal, la cual puede llegar a afectar a más de 300 mil trabajadores, a lo que se agrega un subsidio implícito de más de 244 millones de balboas anuales al gobierno central en términos de servicios de salud.

Ello significa una merma adicional a la recaudación de la CSS, la cual también resulta omitida en las declaraciones oficiales. Esta merma junto a las otras permite establecer que los problemas de la institución provienen en gran medida del estilo de desarrollo neoliberal y de los abusos originados en la actitud irresponsable de algunos empresarios y del gobierno.

Las recientes apreciaciones de los altos funcionarios sobre la CSS parecen apuntar hacia nuevas reformas guiadas a recargar el costo de la crisis sobre los trabajadores.   Esto nos lleva a advertir sobre la necesidad de nuevas movilizaciones en defensa de la solidaridad.

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Publicado el  1 de diciembre de 2009 en el diario El Panamá América, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Del reparto del pastel a compartir el poder

La opinión del Alcalde del Distrito de  Colón…..
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DÁMASO GARCÍA
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Del reparto del pastel a compartir el poder

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“ El vocablo hacienda, o su equivalente, el galicismo finanzas, aplicados al sector público, designa al conjunto de bienes y rentas del Estado, así como la ciencia que estudia las rentas públicas y su administración”, Javier Henao Hidrón.

Con figura en forma de S acostada, el istmo de Panamá parece estar atravesado por dos vertientes no siempre benévolas, la primera, los grupos de intereses político-económicos nativos, con su reconocida estela de malabares y malversaciones y, por otra, los capitales regentados desde los más diversos ámbitos del orbe.

Lo expuesto, sin ser novedad implícitamente, sí nos facilita la comprensión del curso de nuestro devenir histórico, pero somos, para algunos incautos, un país creado a imagen y semejanza de bastardos y mezquinos propósitos.

En contrapelo como ciudadanos hemos reclamado desde siempre nuestro rol independiente y soberano, aunque lastimosamente en muy pocas ocasiones han sido oídas nuestras manifestaciones.

Un empresario hace diez años se dispuso a realizar el mayor esfuerzo de adecentamiento de la Cosa Pública que recojan nuestros anales e inició un periplo en zapatillas, pantalón de afanes y sudadera, visitando los rincones oscuros y olvidados de la geografía real panameña.  Su nombre, Ricardo Martinelli Berrocal, su meta, un Panamá mejor para todos, sus armas, la honestidad, experiencia y sentido común.

Quien pensó balurdamente hace una década que este novísimo Don Quijote Tropical, acabaría como su antecesor en la biblioteca de los recuerdos, una vez más se equivocó, pues dicho varón, se ha colado nada menos, pero nada más que en el corazón de su pueblo y de paso ocupa desde hace unos días el solio presidencial.

Qué tristes han de estar los empedernidos bribones, pues el negocio y la corruptela se les está acabando, qué angustiados se sienten cuando el presidente de Panamá irrumpe en el escenario nacional e inicia la jornada por el orden y la decencia.

Si bien esto apenas inicia, es un claro mensaje, ponernos como decimos usualmente “en las pilas” y comprender que en este quinquenio se pasará del simple y burdo reparto del pastel, al que nos acostumbraron, al sencillo y pulcro compartir el poder, que a su vez, se traduce innegable y ostensiblemente en un abrazo entre gobernantes y gobernados para relazamiento de la República.

Somos conscientes de que lo prometido en campaña debe ser cumplido y esto en buen panameño significa que a cada uno de nosotros, los que detentamos el poder original, nos deben los administradores escogidos el pasado 3 de mayo nuestra cuota de riqueza nacional o, para precisar, nuestro pedazo de pastel.

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Publicado el 27 de octubre de 2009 en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

El 11 de octubre y el torrijismo

La opinión de ….

JAIME CORREA MORALES

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El 11 de octubre y el torrijismo

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En cualquier conflicto, la historia, la escriben los triunfadores y estos tienden a evitar que se conozcan algunas verdades inconvenientes a sus intereses. Por ello, considero nuestro deber de panameños que las generaciones que no vivieron esta tragedia, conozcan otras versiones.

Los dos gobiernos liberales inmediatamente anteriores al 11 de octubre de 1968, los de Roberto Nino Chiari (1960–1964)  y Marco Robles (1964–1968) presidieron el período de bonanza y crecimiento económico más sustantivo, prolongado  y democrático que este país haya visto en toda su historia, logrando que  la tasa de crecimiento del PIB se mantuviera en el 8% anual, sostenido durante 10 años consecutivos.

Finalizando el mandato de Robles, los partidos de oposición, con mayoría en la Asamblea Nacional, encabezados por la Democracia Cristiana, lograron llevar a Robles a  un juicio en el que ordenaron su destitución. Dada la proximidad de las elecciones de 1968 y la finalización del mandato de Robles, este golpe de Estado politiquero no tenía sentido, por lo que la Guardia Nacional no acató tal decisión y mantuvo a Robles en su puesto.

Esta mala decisión política reforzó la capacidad de intervención que ya traían los militares, la que utilizarían en breve plazo.   Llegadas las elecciones, en las que resultó triunfador el Dr. Arnulfo Arias y a pesar de haber sido candidato opositor, el 1 de octubre fue posesionado como nuevo presidente constitucional.

Eran conocidas las actitudes prepotentes de Arnulfo Arias y, efectivamente, lo primero que hizo fue empezar a desmembrar la oficialidad de la Guardia Nacional, lo cual, aunque legal, era políticamente no aconsejable, ya que su nuevo gobierno apenas empezaba a instalarse.

Uno de los tantos cambios que ordenó fue transferir al entonces coronel Omar Torrijos como agregado militar a El Salvador, lo que se constituyó en el  detonante del golpe de Estado sangriento liderado por él, conjuntamente con el también coronel Boris Martínez.

Una de las principales razones que esgrimían quienes apoyaban estos hechos, era que Arnulfo, violando la Constitución, había destituido a varios diputados y otros funcionarios  recién elegidos y había nombrado de a dedo a algunos simpatizantes.

Pero una vez instalados en el poder, los militares hicieron todo eso y mucho más. El primer dictador militar de Panamá decretó fuera de ley a los partidos políticos, suspendió las garantías constitucionales; impuso una férrea censura  de prensa; sustituyó a voluntad a los miembros de la Asamblea Nacional y la Corte Suprema de Justicia y persiguió a todo el que discrepara con su gobierno autocrático, incluyendo a su socio golpista: Boris Martínez, a quien sorpresivamente expatrió.

Se estima que en ese periodo torrijista fueron muertos y/o desaparecidos más de cien panameños que se opusieron al golpe. La única ley que imperaba, pues, era la voluntad incuestionable del egocéntrico dictador.

Pero hubo muchos otros perjuicios derivados de  este funesto hecho.  Al momento del fatídico golpe, a los 65 años de vida republicana,  la deuda pública se situaba por debajo de los 400 millones, pero al finalizar el período dictatorial, dicha deuda, con la complicidad obscena de las instituciones financieras internacionales que irresponsablemente –o maliciosamente– les suministraron préstamos ilimitados, que nos endeudaron a todos de forma impagable, incrementándose dicha deuda 175 veces, hasta llegar a nada menos que siete mil millones, o sea que nos endeudaron a razón de poco menos de un millón de dólares diarios durante los 7 mil 635 tristes días que duró la tragedia.

Lo anterior produjo que ahora un enorme porcentaje de nuestro presupuesto se destine al servicio o pago de la misma, en vez de a inversiones beneficiosas para el país.

Llegamos, entonces, a la conclusión inequívoca de que el golpe militar fue motivado solamente por egoístas intereses y ambiciones personales mediante el aprovechamiento delictivo de las armas y demás recursos que el Estado les había conferido solo para el mantenimiento del orden y la defensanacional.

Sus idólatras afirman que el dictador incorporó a las nuevas generaciones, pero 40 años después, siguen siendo las mismas figuras viejas del PRD quienes se mantienen disfrutando de estas posiciones y lo estamos comprobando hoy mismo, con el caso del CEN, en el que pretenden perpetuarse.

Eso, sin contar con los ya ancianos diputados (as) familiares del dictador, quienes quieren continuar reeligiéndose para conservar ese poder político que tanto beneficio económico les ha rendido; sin preocuparse en absoluto por las nuevas generaciones.

No dejará de haber quien diga que estoy atacando a quien por estar muerto no puede defenderse; y a ellos adelanto mi respuesta:  Es que mientras él vivió no nos dio oportunidad de defendernos, so riesgo de la propia vida.

Esto, juventud panameña, es el verdadero torrijismo. Aunque hay pero mucho más que contar.

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Publicado el 23 de octubre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.