Feria de las Flores y del Café

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La opinión del Periodista…

Modesto Rangel Miranda

Uno de los aspectos fundamentales que se puede determinar en una nación es valorar sus reservas climáticas, lo que contribuye a engrandecer la verdadera sustancia ecológica que alimenta la efervescencia de la naturaleza.
Es imprescindible señalar que la ciudad de Boquete cuenta con un clima templado húmedo de altura y el clima tropical húmedo. Durante todo el año la temperatura no es superior a los 18º C.    Sus fértiles suelos permiten la elaboración de mejores productos gracias a la formación de sedimentos de origen volcánico cuya raíces datan desde los tiempos de la época colonial hasta la actualidad donde surten los mejores productos agrícolas como plantaciones de café, flores, hortalizas y legumbres.
Su enorme cadena montañosa proyecta el canto de una vistosidad de la madre naturaleza proyectando el inmenso arco iris y su llovizna conocida como bajareque encanta la alegría de cientos de turistas que visitan Boquete durante todo el año. 

Cien años de vida para los boqueteños han sido de mayor trascendencia en el devenir de la historia nacional porque sus transformaciones sociales motivaron cambios positivos en la vida nacional.

Fueron muchos los cambios políticos e históricos que han incidido en la vida de los cien años de formación de Boquete. Su propia historia narra los primeros pioneros quienes eran inmigrantes de los Estados Unidos , Alemania, Inglaterra y Suramérica, quienes forjaron un nuevo estilo de vida y contribuyeron progresivamente en la fundación y desenvolvimiento económico del Distrito de Boquete. 

Durante estos cien años Boquete cambió sus estructuras esquemáticas ha sufrido profundas transformaciones en las que han intervenido múltiples factores humanos y biofísicos. De esta compleja mezcolanza surge una dinámica funcional que refleja en el terreno la singular realidad boqueteña. El paisaje cultural ha cambiado su arquitectura; mientras se reconfigura la tenencia de la tierra, lujosas viviendas aparecen por todas partes y en sitios donde antes solo había montañas, se observan carreteras e imponentes cabañas.

En medio de esta situación económica diferente y variable, generada por la globalización y la crisis energética, el boqueteño tradicional y conservador trata de adaptarse a una situación cambiante y esquemática, en la que aceleradamente va perdiendo protagonismo y espacio ante los nuevos factores que modifican el esquema funcional del distrito.

Ciertamente que el espíritu del boqueteño asimilará finalmente los paradójicos cambios de un mundo interactivo, transformista, consumidor y diversificado, pero antes deberá afrontar las duras realidades de la transición y evolucionar a través de sucesivas etapas de complejidad humana computacional y tecnológica que diariamente bombardea la capacidad humana.
Es necesario conservar parámetros que estipulan los verdaderos avances y lo fundamental es preservar la esencia histórica que enaltecerá por generaciones a Boquete. 

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<>Artículo publicado el  17  de enero de 2011   en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Las Ferias de Libro un proyecto esencial

Casi todas las ciudades importantes tienen su propia feria del libro, algunas con mejores resultados que otras; algunas se fueron cayendo, poco a poco, por falta de quien las dirija, con la idea de convertirla en una vitrina cultural, no en un mercado de ofertas de libros.   Especial  PARA DIA D Interés.  La opinión de la Abogada y Escritora…

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Priscilla  Delgado

La población joven es una de las máximas beneficiarias de este tipo de iniciativas. Creo que el primer recuerdo que nos queda cuando por primera vez visitamos una feria del libro, es el olor a papel, el olor a nuevo y eso me sucedió cuando, por primera vez, visite una feria en 1993 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Tengo que admitir que este olor me conmovió y es difícil olvidarlo y eso es lo primero que siento cuando piso la entrada de una feria del libro. Creo haber participado en unas 19 ferias del libro, en distintas ciudades, todas diferentes, cada una con el condimento de la ciudad que las acoge.

No se puede hablar de ferias buenas o malas, simplemente, son diferentes. La de Cuba es una feria muy linda que dura más o menos 23 días y recorre varias ciudades. La de Santo Domingo fue una apuesta del Presidente Leonel Fernández, quien del presupuesto del Estado, destina un fondo considerable con el fin de que la feria sea gratuita para los visitantes, pudiendo así, invertir en una delegación cultural de gran respeto que asiste cada año.   Esta feria ha ido tomando una enorme fuerza en el Caribe, y es tal vez, la más importante del área, también lo fue la de Puerto Rico, pero por falta de dirigencia se fue muriendo poco a poco.

La de Guadalajara es considerada la más importante de todas las ferias del libro, la realiza la Universidad de Guadalajara y no la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, que sólo contrata los espacios para la venta de libros. Tanto el contenido del programa cultural como las invitaciones las lleva a cabo un comité permanente, nombrado por la Universidad de Guadalajara, presidido por Raúl Padilla y que tienen una planilla de, más o menos, 350 personas trabajando todo el año, buscando nuevos clientes, nuevos países para invitar y nuevos autores para presentar. Esta feria se distingue porque, además de ser muy profesional, hace énfasis en la invitación de bibliotecarios de todo el mundo como invitados especiales y los compradores profesionales que van de todas partes, haciendo de la misma una gran reunión de negocios, pero a la vez están los mariachis tocando y siempre hay un brindis de tequila en cada “stand”, sea la hora que sea, dentro de los tres días de programa profesional.

Simultáneamente, se lleva a cabo un congreso de escritores, hasta la muestra gastronómica del país invitado que es el que hace lucir la feria y es la que por tres semanas se apodera de la ciudad, en donde sólo se habla de la feria del libro, haciendo de esta actividad, tal vez, la fiesta cultural más importante que se realice en Guadalajara.

Sigue, en orden de importancia, la feria del libro de Bogotá, que ha crecido en un 42% en los últimos diez años, aumentando las novedades cada vez y con el ingrediente de las bolsas para compradores, lo que hace apetecible ir a la feria del libro y darse un recorrido por esa bella ciudad del sur.

Otra feria que llama mucho la atención es la feria del libro de Santiago de Chile y es, tal vez, la más interesante debido a que, no obstante, el libro en Chile tiene un impuesto muy alto, se sigue visitando y la misma crece cada año y lo han logrado debido a la riqueza del contenido del programa profesional en donde se invita a participar con bolsas de viajes a todos los compradores más importantes del cono sur con una atención personalizada y con ello han logrado hacerse sentir consiguiendo que una empresa de luz les otorgue, año tras año, más de 100 mil dólares como auspicio, lo que les permite replicar distintas ferias en distintas ciudades de Chile, de allí que el país está más que comprometido con el libro y se le distingue por ser un país lector, aunque estoy convencida que el libro es un vehículo cultural, porque el libro en sí, no hace culto a nadie.

Siguen siendo las primeras ferias, El Líber, en España, una feria exclusivamente para compradores y la feria de Frankfurt, feria para vender derechos y sostienen los entendidos que quien no conoce esta feria no sabe nada de libros, yo la conocí y entendí por qué se dice esto y es que si uno se retrasa 5 minutos en una cita, la pierde sin que haya una segunda oportunidad. Allí reina el orden, no hay programas especiales, sin adornos, simplemente es la feria en donde se deciden los derechos de edición de grandes obras que luego vemos en nuestras pequeñas ferias del libro.

En estos momentos, casi todas las ciudades importantes tienen su propia feria del libro, algunas con mejores resultados que otras, algunas se fueron cayendo poco a poco por falta de quien dirija este proyecto, con la idea de convertirlo en una vitrina cultural, no en un mercado de ofertas de libros.

Otras fueron en picada porque dejaron de ser una vitrina interesante para el expositor extranjero que es la “vida” de una feria del libro. Y lo es porque, de lo contrario, no las necesitamos, para eso están las librerías, y es que en las ferias se consiguen no sólo ofertas sino novedades, se pueden conocer autores, se escuchan conferencias, se participa en un programa profesional por muy poco dinero, lo que hace que las personas asistan.

Para esta parte del mundo también hay ferias, toda Centroamérica tiene la suya, excepto Honduras y Nicaragua, que llevaron a cabo Filcen (Feria Centroamericana del Libro) y no volvieron a repetir la experiencia,  pero sin lugar a dudas, todas tienen la feliz coincidencia de crecer cada año porque la gente las espera, tal como sucede con la de Feria del Libro de Panamá, que se ha convertido en una cita esperada de los panameños, ya no siendo parte del circuito de ferias de Filcen, sino con autonomía propia, con su propia identidad, ahora con Uruguay como país invitado que, seguramente, dejará un importante legado tal como sucedió con las anteriores que dejaron una estela de recuerdos en cada persona que asistió.

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Publicado el El Domingo, 22 de agosto de 2010 a las 11:18 en Facebook por la autora, a quien damos todo el crédito,  el mérito y  la responsabilidad que le corresponde.

Las evoluciones del Libro

La opinión del Comunicador Social….

ERNESTO A. HOLDER

A partir del próximo miércoles 25 de agosto y hasta el domingo 29, se celebrará en la Ciudad de Panamá, en el Centro de Convenciones ATLAPA, la VI Feria Internacional del Libro Panamá 2010. El país invitado este año es la República Oriental del Uruguay. Celebro que ya es la sexta versión de este evento en los últimos diez años. Sin embargo, y muy a pesar de que algunos señalan que en nuestro país es un mito la aseveración de que no se lee, la feria en sus primeras cuatro versiones solo reporta 220000 asistentes; relativamente poco si consideramos que tan solo nuestra matricular escolar de un año está por el millón de estudiantes. La página de Facebook para la versión de este año, señalaba que ‘2288 personas ‘likes’ Feria Internacional del libro en Panamá’.

En todo caso, exalto el hecho de que en nuestro país se vienen cimentando la celebración de este tipo de eventos con todas las conferencias y presentaciones que encierran las actividades para los visitantes. Hay un fenómeno que se viene dando y que merece la atención, gradual, de los propulsores del libro y, ante todo, de la lectura. El libro tal como lo conocemos hoy y, ante todo, su contenido que es lo primordial y su razón de ser, está experimentando cambios en su forma de presentación, lo que merece ser tratado como tema de discusión en el marco de los objetivos generales de divulgación y masificación del conocimiento.

Desde que Johannes Gutenberg creó los tipos de plomo para masificar la impresión de textos en 1448, al día de hoy —la era de los satélites y la Internet— el mundo cambio por completo. El mismo Gutenberg no tenía idea de que —literalmente— cambiaría el mundo de la manera en que lo ha hecho. Las infinitas posibilidades de que, como medio masivo de comunicación, sirva de vehículo para condicionar y jugar un papel principal de constantemente reordenar la conducta del homo sapiens a la hora de la configuración y reconfiguración de su realidad social y humana. No en vano la prestigiosa revista LIFE (magazine), en las postrimerías del milenio que acaba de terminar, consideró la creación de los tipos de plomo de Gutenberg como el número uno de los 100 inventos más significativos del los últimos mil años.

Si nos detenemos por un momento a pensar en todo lo que estimuló este invento, no acabaríamos nunca de asombrarnos. Permitió la propagación masiva ante todo, del conocimiento; de los grandes descubrimientos que aún estaban por darse a conocer; del pensamiento y las enseñanzas de los grandes filósofos de la Humanidad; de los textos religiosos e históricos; de las culturas y costumbres de otros pueblos y otras regiones. Y de las grandiosas obras literarias de grandes escritores alrededor del mundo.

Abrió la posibilidad de que cualquier persona en el mundo pudiera tener a su alcance la llave que lo sacaría —sin lugar a dudas— de la oscuridad de la ignorancia. El invento llevó el discurso filosófico e intelectual a otro contexto, el de la documentación de las ideas y los planteamientos científicos y filosóficos que han enriquecido el acervo intelectual de la Humanidad. Y ha puesto esta documentación al alcance de todos.

Es cierto que la masificación de libros se realiza por otros métodos y con la intervención de otras tecnologías. También es cierto, que con la tecnología de esta era, el Internet ante todo, se puede acceder a casi toda la información deseada para alimentar las necesidades de conocimiento que poseemos. La aparición de las tabletas electrónicas (IPads el más conocido) propone un cambio completo dentro de algunas décadas en la forma en que accederemos a las informaciones que generalmente encontramos en los libros.

En EE.UU., durante el segundo trimestre de este año, se vendieron $88.7 millones en libros digitales según el ‘Forum internacional de publicaciones digitales y la Asociación Americana de Editores’. Esta cifra sugiere un incipiente cambio en la manera en que los interesados obtienen sus libros, motivados por ahorros sustanciales en el producto digital, ahorro en tiempo y razones más sociales que tiene que ver con preservar los árboles y movimientos de esa naturaleza.

El cambio tecnológico preocupa y debe ser discutido. Las tecnologías que irán reemplazando el libro no están ni estarán al alcance de los marginados y necesitados de conocimiento. La lectura debe ayudar a elevar el nivel cultural de nuestra población, atacada y amenazada por influencias negativas presentes. En el camino de enfocar a una gran mayoría sobre las riquezas de la lectura, se debe incluir en es esfuerzo de masificación el uso apropiado de las tecnologías que pueden estar presentes cuando llega el momento.

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Este artículo fue publicado el  23 de agosto de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Entre páginas

La opinión del Periodista y Docente Universitario….

MODESTO A. TUÑÓN F.

La ciudad de Panamá será escenario de la Sexta Feria Internacional del Libro, que mostrará al público las novedades de esta industria cultural. Es una festividad que congrega a todos los interesados en apreciar nuevos títulos, participar en las actividades de presentación de obras, discusión de temas específicos, mesas redondas y conferencias de los intelectuales visitantes y locales.

La realidad de la industria editorial es crucial en estos momentos, cuando se cuestiona el futuro del libro, frente a las versiones virtuales, —el e—book— que revolucionan los puestos de venta por Internet y cuyo auge ha generado temores de que las publicaciones tradicionales en páginas, puedan desaparecer. Uno de los factores que se aduce, es el peligro para los árboles que generan la materia prima.

De igual manera, se ha analizado la pérdida de lectores de los textos impresos por causa de la fascinación que despiertan otros medios de comunicación audiovisuales y la tendencia de bajar a las pantallas de equipos tan sencillos como los celulares y sus variantes, las reproducciones de cualquier título que haya sido editado, sin necesidad de adquirir copias en papel.

En esta perspectiva, estas ferias permiten a la comunidad acercarse a los pabellones y entrar en contacto directo con el material fresco para la lectura; mirar lo que ha surgido en los últimos tiempos para imaginar posibles escenarios, realidades alternas, construir sueños y hasta la opción utilitaria de ofrecer un regalo a otras personas con las que se tiene algún vínculo.

En esta ocasión, la feria de agosto —cuya fecha será del 25 al 29— contará con la presencia de Uruguay, como país invitado. Una de las naciones más pequeñas del continente, pero con una dimensión literaria que ha ofrecido nombres como los de Eduardo Galeano o también Ángel Rama, Juan Carlos Onetti, Antonio Amorín, Jorge Majfud y al galardonado Mario Benedetti. Tan solo dos de ellos tienen ya una dimensión universal Galeano y Benedetti. El primero con obras tan vastas como Las venas abiertas de América Latina, impresionante revisión histórica del maltratado subdesarrollo de este continente. O tan específicas como aquellas dedicadas al fútbol: Su majestad el fútbol, o El fútbol a sol y sombra.

Mario Orlando Hardi Hamlet Breno Benedetti Farrugia, mejor conocido como Mario Benedetti, es un escritor planetario. Dejó una extensa producción literaria, que hizo trascender sus letras poéticas, sus novelas, cuentos, películas, dramas y hasta discos; con su voz, grabó versos, en compañía de Daniel Viglietti. Su novela La tregua, fue llevada al cine y varios cantaron sus poemas, entre otros, Joan Manuel Serrat. La feria del libro también tiene la posibilidad de intercambiar con los autores sobre su trabajo, ideas y motivos que han impulsado su literatura. En este aspecto, cada una de las versiones anteriores, ha brindado la oportunidad de que el público intercambie con los invitados y surja un diálogo sincero, ameno y enriquecedor.

Quizás este es uno de los atractivos de la feria. El público se siente atraído por la presencia de los escritores y la coyuntura de que firmen sus obras, además del diálogo con la audiencia y ese intercambio que siempre es necesario.

En esta oportunidad también habrá un amplio programa cultural que incluirá la lectura de diferentes géneros literarios, presentaciones musicales y manifestaciones, que permitirán a los visitantes integrarse a este clima creativo promovido por el trabajo intelectual.

A través de los textos cada individuo puede hacerse una idea del mundo tanto en la dimensión real, como en la faceta espiritual y en la construcción de una sensibilidad propia. De igual manera, la visión de los escritores a menudo contribuye con la formación de la personalidad y el criterio; las ideas contenidas en esas páginas no son estáticas, constituyen ‘palabras andantes’, como diría Galeano. De igual manera a veces, los libros tienen la virtud de ser como una bitácora de sus autores. En este sentido está Benedetti y Onetti, por ejemplo, que tuvieron una vida tan ajetreada por sus ideas políticas. El último, escribió El pozo, Vida breve, y El juntacadáveres, y dejó plasmada una existencia muy intensa, reflejada en una compleja herencia literaria.

Benedetti, no obstante, pudo crear universos poéticos paralelos y enfoques a través de parábolas para hablar de su país y la experiencia de la dictadura. Su obra de teatro Pedro y el capitán es uno de los mejores ejemplos de creación literaria. Hay que vincularse con este universo a través de un acercamiento a la feria del libro, aventura que tendrá múltiples sensaciones positivas y fascinación para el público.

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Este artículo fue publicado el  4 de agosto de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Asamblea Nacional patrocinador de la Feria Internacional del Libro

Por primera vez la Asamblea Nacional será patrocinador de la FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO PANAMA.   Reproducimos la nota a los miembros del grupo en Facebook de “Amigos del Gobierno Martinelli-Varela 2009-2014… Ahora le toca al Pueblo!”   por el Escritor y Analista Político…

Rafael Montes Gómez

Este patrocinio es una realidad gracias a la gestión del HD. Luis Eduardo Quirós B., quien es uno de los padrinos de la feria este año y ha participado junto a ellos en versiones anteriores. Ahora su enlace entre el Órgano Legislativo presidido por el HD. José Muñoz Molina y la Cámara Panameña del Libro posibilitó este importante aporte cultural.

El pasado miércoles 28 de julio se firmó el contrato como patrocinador por parte del 2° Vicepresidente HD. Manuel Cohen y la presidenta de la Cámara Panameña del Libro Briceida Bloise. Presentes se encontraban el presidente de la Comisión de Educación, Cultura y Deporte, HD. Juan Miguel Ríos y el HD. Luis Eduardo Quirós B.

La Feria Internacional del Libro se realizará en la ciudad de Panamá del 25 al 29 de agosto de 2010, en el Centro de Convenciones ATLAPA.

País Invitado: República Oriental del Uruguay.

Durante cinco días el LIBRO se convierte en el protagonista principal de esta fiesta que celebran para poner a disposición del público la más extensa y actual oferta editorial; recibir a autores nacionales e internacionales que acuden a esta cita para interactuar con los lectores panameños, acompañados de un completo y variado programa cultural.

En esta sexta versión y por primera vez se llevará a cabo una condecoración dentro de la agenda ferial, se trata de la Orden Manuel Amador Guerrero en grado de Comendador para la Prof. Noris Correa de Sanjur, por su dedicada labor en los textos escolares estudiados y conocidos por varias generaciones. Dicha distinción fue solicitada por la Cámara Panameña del Libro y concedida por el Gobierno Nacional, que la impondrá el jueves 26 de agosto en el Teatro La Huaca.

Agenda de La 6ta Feria Internacional del Libro:

Inauguración: miércoles 25 a las 6:00 p. m. Teatro La Huaca.

Horario de la Feria: 9:00 a. m. a 9:00 p. m.

Precios de entrada: Adultos B/. 3:00
Jubilados B/. 1.50
Niños y Estudiantes B/. 1.50

Clausura: Domingo 29 de agosto a las 5:00 p. m. Teatro La Huaca.

Los invitamos a cambiar la historia del país, los invitamos a ser actores y no observadores de este proyecto, que con gran esfuerzo lleva a cabo LA CAMARA PANAMEÑA DEL LIBRO – con el objetivo de mejorar el país en su proyección cultural y educativa.

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Nota publicada el 1 de agosto de 2010 a las 22:32 en Facebook por el autor a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.

Los autores nacionales y la ferias del libro

La opinión de…..

Priscilla Delgado –

En el año 2001 un minúsculo grupo de personas decidimos apostar por la primera feria internacional del libro que se efectuaría en Panamá.  Hay que destacar el trabajo desinteresado de personas como la Dra. Rosa María Britton, María Magela Brenes, Emma Gómez y de mi persona, como presidenta de la Cámara Panameña del Libro, gremio que tiene como propósito reunir en un solo colectivo a los distribuidores, libreros, placistas y editores, y que es además miembro del Grupo Iberoamericano de Editores.

Esa gestión se inició con grandes dificultades y ponerla en ejecución fue una aventura, toda vez que no existían patrocinadores y porque pensábamos que el público no mostraría mucho interés en este nuevo proyecto cultural, pues se decía que este era el país de los “no lectores”.

Después de superados los inconvenientes, inauguramos la Primera Feria Internacional del Libro, con Costa Rica como país invitado; fue así como se puso en marcha este histórico proyecto que pone en el escenario propicio a los nuevos autores para que den a conocer su obra.

Tan solo en las dos primeras versiones de la feria, la Cámara Panameña del Libro otorgó, sin costo alguno, varios espacios a más de 120 autores para que promovieran sus obras. Esto, desde el punto de vista de reconocimiento al autor nacional, fue un éxito sin duda alguna.

Los autores nacionales hicieron gala de sus mejores obras escritas, las presentaron con la presencia de un gran público que los reconoció y les aplaudió, compartiendo espacios con grandes autores ya reconocidos en el ámbito internacional, quienes nos han visitado en todas las versiones y sumaron más de 200 en las cuatro ferias que me tocó dirigir.

Hay que reconocer, sin la menor duda, que el éxito de estas ferias produjo un efecto positivo en las letras panameñas y que muchos noveles autores se motivaron a escribir nuevos libros, para ser presentados en las ferias; que salieron a la luz nuevas letras que nos conmovieron y nos llenaron de orgullo y que se respetó a las ya conocidas, pero sobre todo que se ubicó a Panamá en el mapa de ferias del libro exitosas.

Fue por ello que, después de la primera feria, países invitados como Colombia, Chile y España nos honran con su presencia, tarea difícil en tanto que se trata de países que tienen compromisos ya adquiridos para ser huéspedes de honor, hasta con cuatro años de antelación.   Sin embargo, aceptan nuestra propuesta debido al conocido éxito de nuestra feria que trasciende las fronteras del país y que ha sido noticia en todos los foros internacionales en donde Panamá participaba como miembro del Grupo Interamericano de Editores.

Solo haciendo espacio internacional se logra lo que aquí se obtuvo, que inaugurara la feria del libro un presidente amigo, el Sr. Ricardo Lagos, ex presidente de Chile y, en el caso de España, doña Trinidad Jiménez, secretaria de Estado para Iberoamérica, además de la participación de muchas figuras de letras, galardonadas con distintos premios internacionales.

De aquí que las ferias sean el espacio natural para los autores nacionales, cualquiera sea su género literario, por esto, ellos deben tener un espacio prioritario y de respeto para que presenten sus obras y se hagan conocer, obteniendo el reconocimiento ciudadano, tal como acaba de ocurrir con autores panameños que presentaron su obra en la Feria de Buenos Aires, en Argentina.

Estas son las buenas noticias que suceden con nuestros autores y por las que tenemos suficientes razones para sentirnos orgullosos. Estos jóvenes literatos pusieron en alto el nombre de Panamá , por eso, aquellos que adquirieron sus obras, adquirieron parte de nuestra cultura, parte de nuestra identidad.

Es de rigor que nuevamente los autores panameños tengan el lugar que se merecen, el respeto que se merecen y el aplauso que se merecen con una nueva versión de la feria del libro, que llevaremos a cabo en agosto próximo, la que sin duda será otro éxito porque ya se sembró la semilla.

Hoy se considera este espacio cultural como la gran oportunidad que tenemos los panameños para rendir tributo a las letras panameñas, a las extranjeras, para rendir tributo a la palabra escrita, en verso, en poesía, en ensayo o en novela, entendiendo todo el esfuerzo que se hace para producir un libro.

Apoyemos al autor nacional, a esos personajes raros que dedican muchas horas del día a transformar las letras y las palabras en arte.

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Este artículo se publicó el 21 de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.

Un bautizo inusual

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministra de Estado

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MARIELA SAGEL

En el mes de agosto se va a celebrar la VI Feria Internacional del Libro de Panamá, que tendrá este año al Uruguay como país invitado.   La organización de la feria recae totalmente en la Cámara Panameña del Libro, que fue fundada originalmente en 1983 por un grupo de personas interesadas en promover la lectura en nuestro país.

Cinco han sido las versiones que hasta ahora se han realizado, desde el año 2001. Se estila, a nivel internacional, que se invite a un país y el mismo participa con sus manifestaciones culturales. Es así como se tuvo una extraordinaria feria en el año 2005 con Chile de invitado y en el 2009 con Perú.

Los agremiados en la Cámara Panameña del Libro han tenido, en forma repetida, la iniciativa de conformar un comité de feria o consultivo, que es el que mete el hombro para que el evento se lleve a cabo con mucho éxito, ya que la mayoría de sus miembros son también participantes en la feria. Este año, siendo el primero que se va a celebrar en forma anual (antes se hacía cada dos años) se ha invitado a un muy selecto grupo de personas que siempre han manifestado interés por las actividades del libro y se les ha nombrado padrinos y madrinas. Estos padrinazgos han reemplazado lo que el año pasado se denominó “Comité de Honor”.

En fecha reciente, se efectuó el bautizo de la criatura que es la VI Feria y fue muy grande el entusiasmo que se percibió entre los convocados. Los padrinos y madrinas de la feria van a velar porque su ahijado tenga una gran cobertura, llegue a muchas personas mediante la distribución de las entradas y ayudarán, durante los días que dure, a atender a los visitantes distinguidos, como pueden ser los escritores tanto uruguayos como de otros países.

Es muy importante que sea el Uruguay el país invitado.   Su recién estrenado presidente, José Mujica, es un ex guerrillero y llegó al puesto por el voto popular y el mismo partido que su antecesor, Tabaré Vásquez.

Contrario a lo que pensarían muchos, el señor Mujica es un hombre cultísimo –como casi todos los uruguayos- que pregonó que había que ganar las elecciones con la izquierda para después ir hacia el centro.   En un reciente encuentro que tuvo con intelectuales, hizo énfasis del compromiso que tendrá su gobierno con la educación y en contagiar a todos del placer por el conocimiento.

Destacó que “no le des un dato a un niño, enséñale a pensar” y más importante, que “una vez que la inteligencia adquiere cierto grado de concentración en una sociedad, se hace contagiosa”.   Vamos a ir buscando esa ansiada superación a través de los libros y contagiemos a todos en pos de la inteligencia.

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Artículo publicado el 22 de marzo de 2010 en el Diario El Siglo a quienes damos, lo mismo que a la distinguida autora, todo el crédito que les corresponde.