Solidaridad periodística

-Por solidaridad con el amigo en Facebook, Paco Gomez Nadal cuyos artículos han sido reproducidos en este blog, lo mismo que en solidaridad con los periodistas, los defensores de los derechos humanos y de  la libertad de expresión, reproducimos el siguiente artículo que nos enviara nuestro también amigo en Facebook y de este sitio, el sociólogo y político Olmedo Beluche-.  El editor


La opinión de…

PACO GOMEZ NADAL

El mar, 1/3/11, Jennifer Delgado <jdelgadou@gmail.com> escribió:

Fecha: martes, 1 de marzo, 2011 09:13

En el blog del Colegio Nacional de Periodistas se ha publicado el siguiente comunicado:

MENSAJE DE PACO GOMEZ NADAL A SU LLEGADA A MADRID   NOS DICE SU VERSION

Acabamos de llegar a Madrid custodiados por dos agentes del SANM.    Les envío este comunicado que redactamos en la escala de San José. Les pido que lo reboten a los compañeros de los medios.
Desde San José de Costa Rica, camino a Madrid (España)
He sido expulsado de Panamá en el día de hoy por el Gobierno de Ricardo Martinelli. La fórmula legal se denomina retorno voluntario pero ni es voluntario ni es retorno. Explico las circunstancias: 

1. El sábado 26 de febrero fui detenido ilegalmente cuando, claramente identificado como miembro de la organización de Derechos Humanos Human Rights Everywhere (HREV), documentaba el desalojo de los indigenas ngäbe que cortaban la Plaza 5 de mayo. La detención se produjo con violencia y sin ningún tipo de contemplación. En el operativo también fue detenida de forma arbitraria e ilegal mi compañera, Pilar Chato, que estaba en el andén de la esquina entre 5 de mayo y Calle L esperando el final de los acontecimientos.

2. En las siguientes 20 horas fuimos recluidos en tres instituciones diferentes y en ningún momento se nos indicó de qué se nos acusaba, no se nos permitió comunicación con nuestros abogados ni recibir asistencia consular de la EMbajada de España, país del que somos ciudadanos. Los propios funcionarios de la DIJ de Ancón nos manifestaron que no había expediente ni documentación que justificara nuestra detención en esas instalaciones (donde tuvimos que dormir en el suelo sobre periódicos)

3. Que en la tarde del día 27 de febrero, 23 horas de spués de la detención, fuimos víctimas de un juicio express en la corregiduría de Balboa con acusaciones falsas de la Policia Nacional (como que no estaba identificado al momento de la detendicón o que se nos leyeron nuestros derechos o que fuimos informados de las razones del acto) y en base a un video sin audio que, a todas luces, no es probatorio de ningún acto delictivo o contrario a las leyes panameñas.

4. Que Aproximadamente a las 4:30 p.m. fuimos trasladados a las oficinas del Servicio Nacional de Migración donde ni siquiera sabían por qué recibirnos hasta, tal y como nos indicaron, “recibir una llamada de Presidencia”. Una vez que nos recibieron en calidad de “retenidos”, los funcionarios del SNM aseguraron al consul de España, a nuestra abogada y a representantes de la Defensoría dl Pueblo que ningún trámite sería realizado hasta la mañana del día 28 de febrero y que por esa razón debiamos permanecer en las celdas de Migración, a pesar del compromiso de los funcionarios nacionales e internacionales de servir como garantes de nuestra comparecencia al día siguiente.

5. Que después de irse el equipo de acompañamiento, la directora del SNM junto a sus abogados dictaron un decreto ilegal y arbitrario en que sin pruebas nos condenan a detención por haber alterado el orden público e “instigar” protestas”. Fuimos despertados pasada la media noche, intimidados e irrespetados y obligados a firmar un documento en que se afirmaba que el SNM había escuchado nuestra defensa y respetado nuestros Derechos Humanos, cuando esto no se había producido.

6. Que ante las arbitrariedades cometidas, la agresividad de los comunicados públicos del Gobierno desde el mismo sábado 27 y los antecedentes del intento de expulsión del 4 de julio de 2010 y ante la TOTAL FALTA DE GARANTÍAS jurídicas para un proceso justo o para nuestra seguridad física ni jurídica, decidimos aceptar la deportación voluntaria.

7. Manfestamos la absoluta falta de garantías para el trabajo como Defensores de Derechos Humanos en Panamá y alertamos a NAciones Unidas y a la Comisión Interamerciana de DDHH sobre el grave riesgo al que están sometidos otros defensores en Panamá y cualquier líder social.

8. Agotaremos todos los recursos legales disponibles en Panamá y en el sistema Interamericano de JUsticia para revertir esta situación y exigiremos la compensación por los daños morales, económicos y personales a los que hemos sido sometidos al abandonar nuestro hogar, nuestros amigos, nuestra misión como defensores de Derechos Humanos y nuestro desarrollo profesional.

9. HREV y mi persona sólo hemos tratado de promocionar y defender los derechos humanos de los colectivos más desfavorecidos de Panamá, tal y como es nuestro mandato. Nuestros informes sobre violación de derechos humanos en Changuinola o en el Centro de Cumplimiento de Tocumen o nuestro seguimiento a todo el proceso de defensa territorial de los pueblos Naso, Ngäbe y Buglé han molestado a las autoridades que han desconodio las recomendaciones de las organizaciones internacionales respecto a los Derechos HUmanos de estas poblaciones. A esta situacion se suma mi labor como periodista y columnista en el diario La Prensa con trabajos críticos que incomodan al Gobierno tal y como lo han manifestado en diversas ocasiones.

10. El trato de los funcionarios de rango bajo de la DIJ y de Migración fue en todo momento correcto y ellos mismos nos mostraron su perplejidad ante este proceso.
11. Los pueblos originarios de Panamá no necesitan de instigadores. Son autónomos y dignos y cuando protestan suelen ser provocados por medidas del Gobierno que, además del abandono secular, aprueba medidas que afectan contra la autonomía territorial, cultural y política de los pueblos originarios.

12. Reconocemos y agradecemos profundamente la valentía, el ánimo y la solidaridad que numerosas organizaciones, ciudadanos y, en especial, los representantes de los pueblos originarios de Panamá nos han mostrado en las últimas horas.

No nos echa Panamá. Nos echa su gobierno.

La lucha por los Derechos Humanos es irrenunciable y los delitos de lesa humanidad imprescriptibles.

Paco Gómez Nadal
Pilar Chato Carral
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El puñal colonial y el alma de Caín

La opinión del Abogado…

LUIS QUINTERO POVEDA
attorneyspanama@hotmail.com

La Autoridad del Canal de Panamá, a través de su revista El Faro, edición Mes de la Patria, nos presentó noticias del hallazgo de una daga, espada o puñal colonial. Tal encuentro ha sido desenterrado por los trabajos de ampliación y se reporta, que hace meses se ha consultado a técnicos en arqueología, tales como a Suart W Pyhrr del Museo Metropolitano de Nueva York, a Tobías Capwell de la Colección Wallace de Inglaterra y a John Clement de Georgia, Estados Unidos. Y sobre ese mismo fierro viejo, ya pentacentenario han trabajado restauradores panameños, quitándole los óxidos cuidadosamente con productos químicos especiales. Aún así, a esa arma ahora totalmente inofensiva, todavía se le ve como algo misterioso.

Como si el puñal de marras, ahora nos hablara, los estudiosos suponen que fue usado en un duelo.

Hecho quizás remoto, aunque de veras sí es muy posible que dos espadachines castellanos dirimieran sus porfías a punta de filo limpio entre ellos, de 1590 a 1610 a orillas del Camino de Cruces. Aunque los perínclitos peritos, precisan que era una daga ropera; es decir, que el portador la traía oculta entre sus ropas y que en efecto era auxiliar de espadas, ayudando a otra arma, en defensas o ataques. !Um, dois, trés, ficta-fondo!, así se gritan los esgrimistas.

La historia de toda arma es atacar o defender, así lo estructuraron Mao Tsedung, Charles De Gaulle y otros autores ya clásicos. Arma también resultó ser la piedra que un mono arrojó sobre la gente de Pedrarias, quedando aquel, víctima sin dientes de por vida, según lo relatan varios cronistas de la época como Pedro Mártir de Anglería y el Inca Garcilaso.

Yo, estaba leyendo estos reportajes sentado en un restaurante, en mi querido pueblo, Chitré, entre los vapores de una taza de café caliente; afuera, a la calle una llovizna pertinaz, se extendía por todo el día, y de pronto mis amigos españoles vieron las fotos de la daga y me dice don Tertulio Pico Loro  ‘hombre, pero si la misma espá nos quiere hablar, eso es de nosotros de la época de España, eso no tiene nada que ver con el Canal, que é despué, una coza é el tiempo de colonia y otro es la construcción del Canal’.

De pronto yo vi que en mi taza ya solo había fondo, porque me había bebido todo el café.   Y me puse a ver que es verdad que la misma daga nos quiere hablar, porque si ella tiene elementos de Quillón, debemos buscar aquella toponimia, o anagrama; es decir, ¿dónde queda Quillón..?

Si los técnicos dicen que fue confeccionada con ricasso, entonces pesquisemos qué es ricasso, y de dónde se origina, y si dicen que ella también contiene elementos de anneu y de stitichblatt, entonces debemos despejar cuándo comenzaron tales estilos y de dónde proceden.

Si fuese arma de repetición consultaríamos La Tercera Ola de Alvin Toffler, los estudios de Isaac Assimov, así como para entender el Canal de Panamá, en la Era Atómica;  es preciso revisar las brillantes explicaciones de nuestro Narciso Garay en su obra ‘La novísima compañía del Canal de Panamá’.

¡Oh, lectores Tertulianos!, no nos demos de parirotazos los unos a los otros, porque en realidad no hay que descifrar nada, toda vez que es la misma espada, el mismo puñal de la ampliación del Canal de Panamá, el que nos quiere hablar y ya nos habló por su propia alma, que es la misma alma de los nietos de Caín.

Este artículo se publicó el 12 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.  El resaltado es nuestro.

La ampliación y la “rosca canalera”

La opinión del Abogado y Miembro del Molirena…

GUILLERMO  RIOS  VALDES
mitto16@hotmail.com

Estupefactos por decir lo menos, ante la revelación que a través de Wikileaks los EE.UU. “filtra” sobre las aprehensiones de los gobernantes panameños, Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela sobre la suerte de las “licitaciones” y demás “negocios” marginales de la obra de ampliación canalera.

En efecto, las preocupaciones que ambos en su momento hicieron partícipe a la embajadora norteamericana Bárbara Stephenson estaban dirigidas a poner al descubierto que la adjudicación había sido concedida a un consorcio español sin experiencia, manejo, ni capacidad alguna para llevar a cabo tan trascendental proyecto si no fuera, por los intereses ocultos que ya desde la administración Torrijos se habían cocido en conjunto con el “administrador” Alemán Zubieta.

De lo que se trata sufridos panameños es que estamos ante un entramado más de la colisión de intereses y corrupción que desde las altas esferas gubernamentales se venían gestando para la obtención de millonarias ganancias sin importar que está en juego la obra monumental y principal fuente de riquezas del Estado panameño.

No otra es la conclusión que dejan al desnudo las impactantes revelaciones y las no menos descorazonadoras expresiones atribuidas al Vicepresidente Varela y al Primer mandatario.   Se trata de una empresa española sin capital subsidiada por el aval del Estado Español, el mismo que ha estado junto con Grecia, Portugal y otros países de Europa en la mira de las principales y más robustas economías del mundo como uno de los países que pronto podría estar pidiendo “agua por señas” para levantar su moribunda arca fiscal.

Lógico es comprender el interés norteamericano por el incierto destino de las obras de ampliación. Se trata del Canal de Panamá punto importante en el contexto de la geopolítica mundial, obra construida por ellos y que no puede estar en manos de simples mercachifles y salteadores de camino como los que abundan por esta América indo hispana.

¿Qué poderosos intereses se coaligaron para impulsar hasta la adjudicación una empresa que no respira por si misma?   ¿Quiénes maquillaron este “zombie” desfinanciado para ponerlo al frente de tan importante negocio?   El silencio no es el mejor consejero y tanto el Presidente Martinelli como el Canciller Varela deben una explicación sin tapujos ni cortapisas al pueblo panameño.

Por otro lado, el supuesto informe revela las preocupaciones del Presidente Martinelli por el papel del “administrador canalero” y los intereses de la empresa CUSA en el asunto. El tema exige también una respuesta sin ambages por parte del señor Alemán Zubieta y el resto de los miembros de esa “corona real” versión tropical.

Como miembro del Partido Molirena en su momento adversamos y pedimos al pueblo panameño que rechazará en las urnas la posibilidad de la ampliación del Canal. Intuíamos que era demasiado apresurado embarcar al país y al gobierno en semejante aventura económica por parte de la Administración Torrijos.

El pueblo panameño cauto y receloso, sobre todo cuando le pintan preciosos el oro y el morro, se abstuvo en un 60% en acudir a las urnas para avalar el Proyecto, ese fue su verdadero mandato.

Nos opusimos al proyecto preocupados por la danza de préstamos millonarios o en su defecto por la utilización de los fondos del Canal para invertirlos en esa actividad, conocedores que la probidad y transparencia no es la principal virtud que nos adorna.

No basta la tibia reacción de los pro cónsules de la ACP, se trata de los dineros de la principal fuente de riqueza del país jalonada con la sangre de generaciones de panameños y que no se puede contentar con explicaciones baladíes del nuevo “Gold Roll” enquistado en el edificio de la Administración del Canal. Queremos explicaciones.

Por delicado, el asunto exige pronunciamientos inmediatos de todas las fuerzas políticas y sociales panameñas, el tema del Canal de Panamá concita con mucho fervor a los nacidos en esta tierra al estar en juego es el futuro de la Nación y del Estado, respuestas a múltiples interrogantes es lo indicado.

A 47 años del martirologio de la juventud y pueblo de Panamá, aquel 9 de enero de 1964. ¿Tendrá algún significado para los mandamases del Gobierno y de la ACP?

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Artículo publicado el  26  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Homenaje a la vida

La opinión deL Embajador de Panamá ante la OEA…

Guillermo A. Cochez 

gcochez@covad.net

Es el gobierno del Reino de España el Observador Permanente de la Organización de Estados Americanos que más coopera con sus programas. Su vocación americanista se proyecta de diversas formas en proyectos que brindan al continente paz y tranquilidad, además de promover el respeto a los derechos humanos. Uno de esos proyectos ha sido la erradicación de las minas antipersonales que tanto daño han causado en algunos países centroamericanos, hito que se conmemoró el pasado mes de junio en Consejo Permanente Extraordinario de la OEA. Gracias a ese programa auspiciado por la organización, más de 200 mil minas han sido destruidas en tierra; más de un millón de esas minas reducidas en depósitos y más de mil doscientos sobrevivientes apoyados en su rehabilitación y esfuerzos de reintegración profesional.

Bajo el patrocinio de su dinámico Embajador ante la OEA, Don Javier Sancho, España presentó en el Museo de las Américas el 17 de noviembre la exposición “Vidas Minadas”, consistente en las fotografías del fotoperiodista español Gervasio Sánchez de personas que han sufrido estragos en sus cuerpos como consecuencia de una mina antipersonal tomadas hace diez años, repitiendo las fotos diez años después con las personas afectadas. Sánchez, contó que dos amigos periodistas suyos, por minas encontradas en Afganistán perdieron alguna extremidad. Una de las víctimas, Manuel Orellana, quien quedó sin piernas cuando tenía veinte años al terminar la cosecha de café en el Volcán San Salvador, también se hizo presente en el dramático evento. Se le salieron las lágrimas al decir que lo primero que pensó al ver la pérdida de sus piernas era que no jugaría más fútbol. Hoy el mayor de sus cuatro hijos esta en la Universidad gracias a su esfuerzo y sacrificio.

Este homenaje a la vida con que España se une a la celebración de Centroamérica como zona libre de minas antipersonales, como dijera el Embajador colombiano en la OEA, Luis Alfonso Hoyos, debe servir de inspiración para que todo el continente este libre de este terrible y cobarde instrumento de muerte y que promueven en su país grupos irregulares como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que poco le importa matar a inocentes ciudadanos ajenos al ilógico conflicto que impulsan. Me tocó recordar en ese Consejo Permanente la todavía presencia de artefactos bélicos y químicos que aún se encuentran en poblaciones cercanas a los sitios que durante tantos años ocuparon en Panamá las fuerzas militares norteamericanas y que cada cierto tiempo causan estragos a inocentes panameños que se topan con alguno de ellos.

Dos agentes de la Policía de Fronteras, para esos mismos días (24 de junio), que patrullaban territorio panameño en el Darién se encontraron minas antipersonales que al estallar les afectaron sus extremidades. Estos valerosos policías, Alejandro Pérez y Arístides Guevara, han sido auxiliados por el Gobierno Nacional al enviarlos a Colombia para su rehabilitación, reflejan lo negativo y dañino de estos grupos irregulares en las batallas que libran en países como Colombia. Ojalá que el esfuerzo que a nivel mundial se lleva a cabo para erradicar las minas antipersonales y que con tanto éxito España ha estado apoyando, reflejado íntegramente en la exposición de Gervasio Sánchez, sirva para unamos esfuerzos en esta lucha que casi la quita la vida a dos inocentes agentes del orden panameños. Su erradicación total sería un permanente Homenaje a la Vida.

http://www.panamaoea.net

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<>Artículo publicado el  29  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/cochez-guillermo-a/

Sandra y la gelatina de plata

La opinión del Periodista y Docente Universitario…

MODESTO A. TUÑÓN F.

Al inicio de su carrera fotográfica, Sandra Eleta pudo ser testigo de una etapa de transición de ese arte de la imagen. La tecnología empezaba a dejar atrás viejos conceptos del tratamiento químico de las soluciones y el papel sensible, aparte del surgimiento de nuevos modelos de cámaras que recogían con mayor especificidad y realismo el mundo capturado por el lente.

Hace cuarenta años, ella empezó a recoger fragmentos instantáneos de la realidad con un sentido documental y con un aura artística inserta en sus ojos curiosos. La vida natural, la gente, la interacción de las poblaciones con sus entornos, fueron los temas que ella registró en sus enfoques, armada con su herramienta de comunicación gráfica.

El Caribe panameño —sobre todo Portobelo y Kuna Yala—, Darién, las provincias rurales, en ellos se acentúa el interés de ella, que ahora presenta una retrospectiva de su trabajo con las escenas tratadas con una especial alquimia que combina las sales de bromuro de plata para dar a la antinomia del blanco y negro, su expresividad dramática, que compensa la rigidez de la impresión de la realidad sobre el papel.

En el Museo de Arte Contemporáneo se encuentra esta amplia exposición que puebla todas sus paredes y donde la huésped no ha tenido limitaciones, pues el material, terminado en múltiples dimensiones nos hace recordar sorprendentes instantes durante varias décadas en las que ella se interesó en darle a su arte esta vitalidad concebida en el claroscuro del laboratorio.

En la muestra seleccionada hay unos 60 retratos en varios ensayos. Portobelo, Las campesinas, La servidumbre, Emberá, Hijos del río, Los abuelos, Cuando los santos bajan, Por los caminos de la piel, son los nombres de cada serie de obras que se presentan en blanco y negro, salvo la última, que es la más reciente (data de 2006), con representaciones dedicadas a las etnias del país —sobre todo, indígenas y negros—.

En Portobelo, que recoge mayor número de material —unas 18—, la artista encuentra a sus personajes que protagonizan un cuento gráfico donde entran hasta sus amores. Allí Putulungo, el pulpero que danza con una colección de estas especies marinas que adhieren sus tentáculos a la piel del pescador, pero que guarda sus cariños para Alma. Así, otros aparecen para dar magia a este entorno marino del Caribe.

La serie dedicada a Darién, toma a los emberás como motivo para relacionar a este grupo con las aguas fluviales que recorren los bosques y llanos e irrigan a una población, cuyos niños y adultos se dedican a hacer de sus recursos, ornamentos y material de labores, un accesorio para lucir. Aquí todo está relacionado con estas carreteras acuosas y el microcosmos es congelado a través de la cámara.

Hay un conjunto de fotos que fue realizado entre España y Panamá. Se trata de la serie La servidumbre, donde aparecen por lo general personas que se ocupan del oficio doméstico y limpian, en la mayoría de los casos, habitaciones, utensilios, artículos de plata para establecer un contrapunto entre sus pensamientos y la labor que completan en las casas de quienes las contratan.

Una familia campesina de una madre y sus dos hijas es la protagonista de un capítulo que explora el campo panameño y tareas como la lavandería en el río, los recorridos de vuelta a casa, el encuentro con animales y personas. El rostro campesino está ligado a la tierra y a múltiples sensaciones alrededor de la pobreza.

Se dedica un espacio a la ancianidad, a través del apartado Los abuelos, donde un grupo de personas narra con gestos y miradas, el pasado y nos dan el testimonio de su vida, ya serios, con leves sonrisas o como portadores de interrogantes sobre el destino y los contextos en que desenvuelven sus últimos años.

Quizás el material más impactante es la colección dedicada a la piel, única que se presenta con todo el impacto del color. Aquí, Eleta recorre la piel y la contrasta cromáticamente, tanto en la visión de Pajarito, el monarca congo con el cuerpo pintado como con las alas de las palomas blancas que sostiene entre sus manos, como el intento de danza sensual de Ologuaidi y Bursabi, que convierten su tez en molas.

La labor de arte de Sandra, no se inclina hacia el estereotipo; con una técnica tradicional de revelado en gelatina de plata, es una búsqueda y descubrimiento de los múltiples sentidos que adquiere el país en la relación con sus ciudadanos, en una mayor profundidad.

<>Artículo publicado el 15 de septiembre de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quienes  damos,   lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Celebrando los bicentenarios

La opinión de la Arquitecta y Ministra de Estado….

MARIELA SAGEL

Durante el año 2010 se está celebrando, en diversos países latinoamericanos, el bicentenario de la independencia de España.  El proceso de emancipación de las entonces colonias españolas se inició dos años antes, en 1808, debido a las luchas intestinas que se tejían en los entresijos de la monarquía española. Su dominio había permanecido casi intacto desde el siglo XVI, pero los frentes que había abierto España, tanto con Francia como con Inglaterra (Trafalgar) y las derrotas que le infringieron, facilitaron que se gestaran liderazgos en las olvidadas colonias allende los mares.

No hay que olvidar también que los ejemplos de Estados Unidos y Francia, con sus ideas ilustradas y actos revolucionarios, contribuyeron a inspirar a los aguerridos líderes independentistas, aunado al interés mercantilista de los mismos Estados Unidos e Inglaterra en tener su peso específico en ese conglomerado que eran las colonias americanas. La primera en constituir una Junta de Gobierno fue Venezuela, el 19 de Abril de 1810. En Buenos Aires, el 25 de mayo de 1810, el general Belgrano se hace de una junta que desplaza al virrey, y lo mismo ocurre en Colombia (el 20 de julio) y Ecuador (el 10 de agosto). En México, el cura Hidalgo es recordado por su ‘Grito de Dolores’, el 16 de septiembre de 1810 y así sucesivamente se van dando otras proclamas, como en Chile (18 de septiembre), y Uruguay, Paraguay, que obtienen su ansiada independencia al año siguiente. En el caso peruano el virreinato de ese país se jugó un riesgo que ha de recordarse en los últimos años de la colonia. Se convirtió en un núcleo hispánico llamado a ahogar cualquier intento revolucionario y se puede decir que desempeñó el triste papel de policía colonial a favor a España, hasta que, un par de años posterior a la proclama regional, se une a los países vecinos en su libertad de la España colonialista.

En Panamá, los embajadores de Argentina y Colombia han tirado la casa por la ventana en las fechas que celebraban el Bicentenario, y es así como el ilustre embajador Jorge Arguindegui organizó el pasado 25 de mayo una tremenda conmemoración, de gala y por todo lo alto, donde no faltó la carme más exquisita que jamás yo haya probado, incluyendo el cordero patagónico, variedad de vinos y la presentación de la cantante María Marta Serra Lima y de unos campeones de tango.

Cuando se estaba llevando a cabo el Mundial de Fútbol le escribí al embajador para darle ánimos y sugerirle que si ganaban el mundial, lo exhortaba a repetir la fiesta que hizo para el Bicentenario. Jocosamente me contestó, sin anticiparse al desenlace futbolístico, que una réplica de esa fiesta le dejaría hacerla a su sucesor cuando Argentina celebrara sus 300 años.

Más recientemente, la distinguida representante del gobierno de Colombia, Ginna Benedetti, que en virtud de los dos períodos del presidente Uribe tiene el mismo tiempo de estar al frente de la misión de ese país en Panamá, ofreció una magnífica fiesta de Bicentenario donde no faltó tanto la bebida típica de la región de Los Llanos, la comida exquisita y hasta los sombreros llaneros.

Doña Ginna, muy conocida por el dinamismo que le ha impreso a una gestión que tiene tantas aristas, porque involucra desde temas migratorios, de seguridad, de turismo, moda y aspectos culinarios, como de belleza y hasta de compras, tuvo la noche de la celebración a dos misses, que eran tan altas que una superaba en altura al mismísimo canciller y vicepresidente, y una representación artístico—folklórica de mucho lujo y variedad.

Nuestra cantante Yomira John interpretó el himno nacional de una manera que nunca lo había escuchado y que arrancó aplausos a los presentes por el sentimiento que Yomira le puso.

Y aunque esto pareciera una crónica social, no lo es. El día de la celebración de Colombia se anunció el rompimiento de relaciones diplomáticas entre Venezuela y ese país, de parte del impulsivo presidente que tiene la patria de Bolívar. Ojalá que ambos países logren un acuerdo pronto para que en medio de todas estas conmemoraciones no se ahonde en un conflicto que nos afectaría a todos los que queremos vivir en un mundo de paz y respeto.

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Este artículo fue publicado el  25 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor o autora, todo el crédito que les corresponde.

Un legado cultural y educativo

La opinión de…

Irina Nemtchenok de Ardila

Destellos luminosos de música y poesía nos está dejando, como un inigualable recuerdo, el equipo bajo la dirección del embajador del Reino de España, José Manuel López Barrón, durante su estadía en Panamá.

El embajador tuvo la fortuna de colaborar con funcionarios abnegados y comprometidos al 100% con la cultura y la educación, tales como Davinia Uriel Abad, Bárbara Fetis, Lourdes Barría y con un sobresaliente diplomático e intelectual ministro consejero y encargado de Asuntos Culturales, Miguel José Moro Aguilar.

Su infatigable labor no cesa hasta los últimos días de su permanencia en nuestro terruño. Es impresionante la calidad y la abundancia de los certámenes y eventos culturales organizados por su equipo de trabajo. Los artistas de trayectorias y reconocimientos internacionales tales como: el joven pianista mallorquín David Gómez, de 36 años, quien nos sorprendió con la innovadora interpretación de una sonata de Mozart, un rico tango de Piazzola, un elegante vals de Chopin y una emblemática suite de Ernesto Lecuona, entre otras. Su energía, velocidad, frescura y mucha agilidad en las manos cautivaron a muchos espectadores. Este ejecutante recreó una atmósfera musical única y pocas veces vista en pianistas de su categoría.

Los pequeños ruidos surgidos en el teatro no sacaron de su concentración al músico, por el contrario, el pianista dio muestra de un gran profesionalismo y dedicación.

Él que le siguió, pocos días después, fue el maestro de la guitarra Armando Orbón que interpretó el concierto De las dos orillas, compuesto de las obras de Manuel de Falla, Enrique Granados, José Rodrigo, Heitor Villa- Lobos, Leo Brower, Isaac Albéniz, Ariel Ramírez y cuya ejecución representó una prueba de talento y profesionalismo.

Eso no fue todo, al día siguiente presenciamos el espectáculo del actor catalán Joan Llaneras que nos obsequió un recital poético Destellos de Locura, en el cual nos deleitamos con los poemas de César Vallejo, Federico García Lorca, Gustavo Adolfo Bécquer, Octavio Paz y varios más.

De pie y con aplausos, fueron reconocidas las actuaciones de los tres artistas españoles. Todos los conciertos fueron auspiciados por la Embajada del Reino de España y el público panameño tuvo la gran oportunidad de absorber, de esas inagotables fuentes, sin tener que pagar un solo centésimo. Además de ofrecer conciertos en el Teatro Nacional, todos los artistas se comprometieron a impartir clases maestras a los que deseaban aprender de su arte y experiencia teatral y artística.

El infatigable Miguel José Moro Aguilar, no contento con todo lo que ha realizado antes de su retorno a España, ya está pensando en la colaboración con el próximo Concurso Nacional de Literatura Ricardo Miró, con el VII Festival Cervantino de la Universidad de Panamá, y así dejar las bases fundadas para que su sucesor pueda continuar con el desarrollo de estas iniciativas.

De este modo, el embajador del Reino de España, José Manuel López Barrón de Labra, y su equipo se están despidiendo de los amigos de Panamá.

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Este artículo se publico el 10 de julio de 2010  en el diario La Prensa,  y el 12 de julio en el diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que a la autora,  todo el crédito que les corresponde.