Expropiaciones, empleomanía y contaminación minera

La opinión del educador…

PASTOR E. DURÁN ESPINO
pastornatural@gmail.com

 

Campesinos latinos e indígenas han iniciado movilizaciones contra los proyectos mineros, no sólo porque significan desastres ambientales y ecológicos, sino porque también significan la pérdida de sus derechos posesorios sobre sus tierras y porque los supuestos empleos en las minas son para ‘obreros calificados’, que en su gran mayoría serán traídos de otros lares.

Los depredadores proyectos mineros están considerados ‘de interés público’ en nuestra legislación, para justificar las expropiaciones cuando nuestros campesinos latinos e indígenas se nieguen a entregar o vender sus propiedades a las transnacionales mineras.   Cuando algo está considerado ‘de interés público’, significa que está por encima del interés particular o privado, y la persona que se oponga a entregar o vender su propiedad tiene que ceder ante la ley a las buenas o a las malas.

Cuando la ley estipula el carácter de interés público de la minería, oponerse supone estar fuera de ley, aunque la declaración de ‘interés público’ de las concesiones mineras implique, precisamente, estar en contra del interés público, como lo es el interés de los campesinos latinos e indígenas por sus explotaciones agrícolas y/o ganaderas.

Si una concesión minera incluye miles de hectáreas de terreno, significa que una gran cantidad de familias de campesinos latinos e indígenas pueden ser despojadas de sus tierras. Como los trabajos de las minas son para obreros calificados, indudablemente, masas de familias de campesinos latinos e indígenas emigrarán hacia las ciudades aumentando los anillos de miseria.

Si tomamos en cuenta que –según la legislación vigente- el 98% de la ganancia bruta de los proyectos mineros se la llevan las transnacionales dejándole al Estado panameño sólo el 2% que no compensa el daño ambiental ni ecológico que causan, hay que poner atención al atentado contra los derechos humanos de los campesinos latinos e indígenas, pues según un estudio del economista William Hughes titulado: ‘El impacto económico de la minería’, las solicitudes en trámite en el Ministerio de Comercio e Industrias totalizaban para diciembre de 1996 ¡dos millones setecientas quince mil cuatrocientas dos hectáreas!!! (2,715,402).

Por otro último, ¿qué pasaría si en Cerro Colorado ocurriera un desastre ambiental? Allí nace el río San Félix. A cinco kilómetros de allí el río Cuvíbora, afluentes del Tabasará cuyas aguas bañan no sólo las tierras de los indígenas sino también las llanuras de los campesinos latinos del Oriente chiricano, y desembocan en el Pacífico. Al norte de Cerro Colorado nace el río Cricamola cuyas aguas atraviesan la provincia de Bocas del Toro, para desembocar en el Atlántico.

 

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<> Artículo publicado el 27  de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La resiliencia latinoamericana

La opinión de…

 

Virgilio Levaggi

Una de las principales noticias del año es la capacidad demostrada por la mayoría de países latinoamericanos para paliar y superar los efectos de la crisis que se inició en Wall Street, en 2008.

Hoy, incluso, se habla de que la segunda década del siglo XXI –o del tercer milenio, si se prefiere– podría ser una década de oportunidades para la patria grande. Una etapa de nuestra historia en la que algunas de nuestras sociedades se insertarán definitivamente en el mundo desarrollado y muchas tendrán la posibilidad de realizar avances significativos en dicha dirección

Estamos ante un ejemplo de resiliencia, es decir de capacidad –individual y colectiva, en este caso– para enfrentar adecuadamente los contratiempos que supuso la expansión de la crisis financiera hacia la economía real y a los hogares de la gente.

La entereza de nuestras sociedades y de sus miembros fue acompañada por prudentes decisiones públicas que están permitiendo que nuestras economías salgan fortalecidas de la experiencia y un horizonte de esperanza aparece ante la patria grande. Opciones oportunas del sector privado han potenciado las políticas públicas sensatas y contribuido, así, a generar sinergias positivas.

Hay una variable que amerita ser profundizada: gracias a que son más las latinoamericanas y los latinoamericanos que trabajan en mejores condiciones, hay una mayor participación en los esfuerzos productivos para superar la crisis y así más protagonistas satisfechos de su propia contribución al progreso común.

El desempleo urbano, al sur del río Grande, ha bajado ya a niveles previos a la crisis.

Entre 2004 y 2008 la región vivió uno de sus mejores quinquenios en muchas décadas. Muestra de ello es que entre 2006 y 2008 pasamos de 126 millones de déficit de empleo formal urbano en Latinoamérica a 106 millones. Es decir, no solo logramos controlar el aumento de dicho déficit sino disminuirlo, gracias –entre otras cosas– a que logramos tasas de crecimiento económico superiores a 5% –como lo sugirió la OIT– que fueron acompañadas por políticas deliberadamente orientadas a la generación de empleo.

En Centroamérica la mejora de la tasa del producto bruto interno es una tarea pendiente; mientras que en Panamá y República Dominicana se esperan este año crecimientos superiores a ese 5% que pueden hacer la diferencia para muchos.

La aceleración del crecimiento parece ser una tarea que reclama una estrategia que trascienda lo nacional para, desde el espacio regional centroamericano, buscar aumentos de productividad y de generación de más y mejores empleos en la formalidad. Economías de escala, integración de cadenas productivas, sinergias en los programas sociales, esfuerzos mancomunados en ciencia y tecnología, así como en educación para el emprendimiento podrían ser parte de la agenda para que los países centroamericanos se inserten más vigorosamente en este tiempo de oportunidades que hemos logrado generar los latinoamericanos.

Si queremos avanzar firmemente hacia el desarrollo hay que perfeccionar el conocimiento de cómo la agenda de trabajo decente que nuestras sociedades fueron asumiendo la década pasada ha contribuido con la resiliencia latinoamericana respecto de la crisis. Ello será útil para buscar cómo aplicar las lecciones aprendidas no solo en el combate contra la pobreza, sino también en aquel otro, no menos importante: contra la desigualdad.

En la tarea propuesta por Mario Vargas Llosa, de que América Latina deje de ser el continente del futuro para serlo del presente, una forma de profundizar la democracia es contribuir con que haya más y mejores puestos de trabajo productivos.

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<> Este artículo se publicó el 24 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Agenda del Presidente en Washington – Martinelli lanza estrategia para atraer más inversión a Panamá

La nota informativa de la activista política…

JENNIE   GONZALEZ

El presidente de la República, Ricardo Martinelli encabezó –el pasado jueves 16 de diciembre- el acto de lanzamiento de una campaña publicitaria en Washington que busca poner a Panamá en los ojos de inversionistas no solo estadounidenses sino del mundo entero.

El objetivo de esta campaña es coordinar los esfuerzos de todo el Gobierno Nacional para hacer más eficiente la labor de atracción de la inversión extranjera y generar más empleo y seguir impulsando el desarrollo económico del país.

En su primera fase, la campaña tiene contemplada la publicación de anuncios a página completa en periódicos y revistas especializados de gran circulación como Wall Street Journal, Político y Roll Call. Esta campaña también será difundida en medios electrónicos como The New York Times, Bloomberg, CNBC, Google, entre otros.

“Nuestra economía dolarizada, la infraestructura disponible, el sistema tributario simple y, por supuesto, nuestra posición geográfica nos convierten en un lugar atractivo para nuevas inversiones y desarrollo económico global”, dijo Martinelli.

Bajo esa misma línea, el Presidente presentó en Washington, la página web www.meetpanama.com.pa en la que se podrá encontrar información relevante de Panamá para la toma de decisiones de un inversionista potencial.  Adicionalmente, la página tendrá los vínculos de las instituciones públicas panameñas más relevantes y podrá solicitar información a PROINVEX, vía electrónica y a través del número 1-800 que estará disponible.

Esta campaña será la plataforma para evaluar nuestra estrategia agresiva para “vender” las ventajas que nuestro país ofrece por sobre nuestros competidores y, según Martinelli, se enfocará directamente en los inversionistas estadounidenses preocupados por la inestabilidad de otros mercados emergentes con información relacionada a las oportunidades que existen en nuestra economía pujante.

Luego de esta exitosa visita de un día a Washington, el Presidente Martinelli tiene previsto regresar a Panamá esta noche.

GOBIERNO NACIONAL

¡JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ!

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Reportaje publicado el 17 de diciembre de 2010 a las 13:40 en nuestro muro en  Facebook por Jennie Gonzalez,  a quien damos todo el crédito que le corresponde.

Las encuestas patrióticas de noviembre

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La opinión del  Jurista…

Víctor Collado Sánchez

Las televisoras, especialmente, cada noviembre, entrevistan a estudiantes y a personas escogidas al azar sobre las fechas clásicas del mes, sobre los autores de los símbolos patrios y asuntos relacionados.
Al final de las entrevistas el resultado es el mismo del año pasado: alumnos despistados y desactualizados hasta lo increíble, y hombres y mujeres respondiendo “ñamerías” con una sonrisa que los delata.
Las críticas, a partir de allí, se enfocan hacia la eficiencia del sistema educativo y la soga termina reventándose por lo más delgado: la calidad de los estudiantes.
Si en verdad se tratare de analizar el sistema educativo por las consecuencias de esas encuestas (aunque un desfile nunca será el escenario ideal para eso), resultaría interesante que los periodistas en algún noviembre se fueran al final de la delegación y entrevistaran a los docentes a ver si los resultados son sorprendentemente distintos o iguales a los que se conocen por el contenido de las respuestas estudiantiles.

No da para reírse la baja calidad de las respuestas porque el conocimiento de la historia, en el caso de Panamá, tiene importancia habida cuenta del débil espíritu nacional del que damos muestras desde que Eusebio A. Morales así lo sentenciara a inicios del siglo XX.

Pero sin descuidar el peso de lo dicho, pienso que el asunto debe tener otro rumbo. ¿Cuál es el provecho con exhibir en público los escasos conocimientos históricos de nuestra juventud? ¿Qué utilidad tiene para el estudiante, hoy día, saberse de memoria el nombre del autor de la letra del Himno Nacional o quién confeccionó la primera bandera del naciente país? ¿Qué tanto progresamos si en coro repetimos el significado de las imágenes que reproduce el escudo? ¿Qué tal lúcido sería nuestro sistema educativo si ninguno de los entrevistados le fallara a la pregunta sobre los protagonistas de la gesta de independencia de España?

¿A quién atribuirle el desconocimiento elemental sobre la historia nacional: a los estudiantes por especializarse más en tirar piedras que en abrir libros, o a los profesores, guiados por el afán de ganar más sueldo? ¿O a todo el sistema educativo que ya está viejo, desfazado, inoperante, insulso y lo que es peor: a merced de cuánto político se cree en capacidad para inventar “sistemas” o “transformaciones educativas cada cuatro años sólo por la majadera proclividad de decir mañana que esto u otro lo hice yo, mi gobierno o mi partido.

Qué bueno sería que las entrevistas se dirigieran a revelar cuánta ciencia, educación o tecnología están recibiendo los estudiantes. Que le dijeran al país el equipamiento técnico de sus escuelas o los progresos en materia de investigación. O de cómo se están proyectando en la comunidad con proyectos de soluciones concretas (no excursiones a regiones pobres con regalos) y que la gente hace suyo. ¿Qué incentivos están recibiendo del gobierno o de la empresa privada? O sobre sus expectativas de empleo luego de la graduación.

Si queremos un país diferente, con esperanzas y optimismo para todos, nos convendría fiarnos, por ejemplo, en el caso de Singapur que teniendo menos de 50 años de independencia, ya es uno de los más globalizados del planeta que en lugar de tener héroes de la independencia en sus billetes, luce la imagen de una universidad con una sola palabra impresa: Educación.

Razón no le falta al ensayista Andrés Oppenheimer cuando en su última obra (sept. 2010) nos dice que “la obsesión iberoamericana con la historia nos está robando tiempo y energías para concentrarnos en el futuro”.

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<>Artículo publicado el  15  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Fuerza laboral en Panamá

Bitácora del Presidente  –  La opinión del Abogado,  Empresario y actual Presidente de los diarios La Estrella de Panamá y el Diario El Siglo…
EBRAHIM  ASVAT
easvat@elsiglo.com
 

Panamá no es un país de pleno empleo. Si sumamos a los subempleados, los informales que trabajan como buhoneros, camaronean o hacen trabajos esporádicos no podemos sentirnos bien. Todos estos trabajadores de subsistencia permanecen en la economía informal por falta de un trabajo permanente.
Las recientes estimaciones sobre la oferta laboral de realizarse todas las obras de infraestructuras anunciadas ya proyectan niveles de escasez de trabajadores de la construcción. La tesis parece abrirle el paso a la contratación de trabajadores extranjeros. Creo que una apertura de los puestos de trabajo para labores de poca preparación o entrenamiento a extranjeros es una bofetada a la mano de obra panameña.
Hay quienes inclusive señalan que capacitar a trabajadores panameños en la rama de la construcción sería un error porque este oficio es cíclico.   Se equivocan. Si desde ya se anuncia la construcción de una segunda línea del metro, un túnel por el Canal de Panamá,  una costanera hasta Pedasí, un puente en el Atlántico que una Costa Arriba con Costa Abajo de Colón y además las expectativas de la explotación de las minas de cobre en Petaquilla, entonces entrenar a panameños para estos puestos de trabajo es apostar a prolongar la estabilidad laboral y el mejoramiento salarial de miles de panameños.
En este gobierno del cambio hay que andar siempre despierto porque no descansan en generar incertidumbre y propuestas para medir la capacidad de los panameños de reaccionar.   Lo hicieron con la ‘Ley Chorizo’ y no quisiera ver sorpresas con la excusa de que hasta para ocupar los puestos de poca preparación y entrenamiento como en la rama de la construcción, hay que contratar mano de obra extranjera.
Panamá está experimentando escasez de talento para cubrir posiciones gerenciales y de puestos medios en el sector empresarial. Nuestros graduados no están cumpliendo con los requisitos de ingreso para tales puestos. Esto se debe a la escasez de personal bilingüe y por la baja preparación de nuestras universidades.
Es importante que el país prepare el personal técnico y administrativo que genera nuestra pujante economía. Desde ya un año poco se sabe de la gestión del Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano ( INADEH ) .
¿Cómo han quedado los egresados de los cientos de cursos que se dictaron en los últimos tres años? Millones de dólares se han desembolsados de las arcas del Estado y ya es hora de que alguien se inmute en rendir cuentas de los resultados de dichos programas. Lo último que nos puede pasar es que el crecimiento económico no se refleje en un beneficio para las grandes mayorías en buenos puestos de trabajo. 

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<> Artículo publicado el 9 de noviembre de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/asvat-ebrahim/

¿Dónde están los bilingües?

La opinión de….

 

Amarilis A. Montero G.

Cuando escuché esta pregunta en los avances noticiosos de un canal de televisión, respondí mentalmente: “En las pocas escuelas y estudiantes que ven el aprendizaje del inglés como una herramienta para la superación y no como una materia más”.

La noticia se originaba en la preocupación que existe en la industria turística por la falta de personal bilingüe y con formación de servicio. Esto se traduce en un déficit de recurso humano a emplear en los hoteles y servicios turísticos en general. Entre 10 mil y 12 mil empleos se generarán para cubrir la demanda de personal capacitado en hoteles y servicios turísticos como transporte y restaurantes. ¿Pero cuántos de estos potenciales trabajadores del turismo saben inglés? Como lo indicó el ministro de Turismo, Salomón Shamah, aún faltan miles de personas que necesitan ser entrenadas en el aprendizaje del idioma inglés. La falta de personal bilingüe se subsanará cuando se implemente un sistema de enseñanza bilingüe científico, sistemático y adaptado a los estudiantes locales.

Nuestros estudiantes de escuelas públicas tienen una educación en inglés deficiente en todos los aspectos. La mayoría no entiende el idioma ni en los niveles básicos. Esto puede ser a consecuencia de un método poco efectivo que no los ayuda a comunicarse debidamente. No parece que se enseñara para que el estudiante adquiera esta lengua sino para que pase a otro grado con un mínimo requerimiento gramatical, que no deja de ser mecánico y sin sentido práctico. Tampoco hay un análisis que indique las necesidades de los estudiantes en los diferentes grados.

En otras palabras, todos reciben la misma clase aunque no necesariamente estén en el mismo nivel de conocimiento. Los cursos de inglés no deben ser estrictamente gramática, charlas y dictados. Si el estudiante no interactúa con el resto de la clase y su docente, no podrá desarrollar sus habilidades lingüísticas. También tiene que exponerse al idioma en todo momento a través de una clase completamente en inglés y con otras herramientas como videos, grabaciones y lecturas que incentiven la interacción y el intercambio de ideas.

Para que esto se logre, se requiere de una supervisión estricta del material didáctico y la calidad docente. La enseñanza del inglés es práctica en todos sus aspectos. Por lo tanto, un docente con sólidos conocimientos del idioma y activo en la clase, para que promueva la comunicación entre sus estudiantes, es vital para el aprendizaje de este idioma.   Sin embargo, es evidente que hace falta supervisión y control de la calidad docente y los recursos.

No podemos esperar que un estudiante que jamás ha participado en una conversación en inglés sea capaz de intercambiar ideas en ese idioma, a pesar de toda la gramática que sepa. Es como enseñarle a un médico a ser cirujano, pero sin hacer una sola incisión. Tampoco podemos esperar que aprenda inglés cuando la clase se dicta en español. Se requiere, además, de una gran alianza y sistematización de la metodología para enseñar inglés en nuestro entorno.

No se puede seguir con la consigna de “cada maestro con su librito”. El desorden en el método y las técnicas de enseñanza del inglés ha demostrado que no se logrará que el estudiante se gradúe con los conocimientos necesarios para ser considerado bilingüe. Por otra parte, está el estudiante como ente y promotor de su propio aprendizaje. Muchos estudiantes saben que necesitan hablar inglés para conseguir mejores oportunidades en su futuro profesional.

Sin embargo, he encontrado estudiantes en la Universidad de Panamá con una actitud negativa hacia el aprendizaje de este idioma. Algunos han vivido experiencias traumáticas cuando han hecho alguna presentación en inglés o simplemente no creen que deban preocuparse por aprender el idioma por el momento. La realidad es que al final de la carrera, todos tienen que haber pasado un examen que certifique que tienen un conocimiento del inglés aceptable. Será el propio estudiante, en cualquier nivel, el encargado de encontrar otras maneras de aprender el idioma.   La motivación o el deseo de aprender determinarán el éxito de este estudiante.

¿Dónde están los bilingües? Si no se hace un cambio estratégico, metodológico y actitudinal en cada estudiante y docente, los encontraremos en los extranjeros o estudiantes de algunas escuelas particulares que sí conocen el idioma y tomarán los puestos de trabajo que se ofertan en el turismo y otros campos laborales. El futuro de la enseñanza y el aprendizaje del inglés están en cada uno de nosotros.

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<> Este artículo se publicó el 22  de octubre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/montero-amarilis/

 

 

Recuperación con empleo

La opinión de…

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Virgilio Levaggi

Viene captando interés la asociación entre el Fondo Monetario Internacional y la Organización Internacional del Trabajo para explorar alternativas que permitan que la recuperación de la crisis económica mundial tenga un alto coeficiente de empleos.

El 13 de setiembre, bajo los auspicios del Primer Ministro de Noruega, se desarrollará la conferencia “Los Desafíos del Crecimiento, el Empleo y la Cohesión Social”. Entre otros llegarán hasta Oslo la Presidenta de Liberia y los jefes de Gobierno de España y Grecia, además de ministros y dirigentes del mundo productivo. Para el primer ministro Stoltenberg dicha conferencia “ofrece un escenario ideal a autoridades ejecutivas y expertos para explorar cómo mejorar la calidad de vida y de empleo de millones de personas que se han visto afectadas por la crisis financiera”. El número actual de desempleados en el mundo es de 210 millones, 34 millones más desde que comenzara la crisis.

El gran riesgo al que se enfrenta una parte importante de la humanidad es que la actual pérdida temporal de puestos de trabajo se convierta en desempleo de largo plazo. Ello no solo afectaría la recuperación económica sino que minaría la cohesión social, con consecuencias lamentables.

La iniciativa del director gerente del FMI, Dominique Straus-Kahn, y del director general de la OIT, Juan Somavia, está a tono con una tendencia que se viene afirmando en la cooperación internacional a favor del desarrollo: una aproximación holística, centrada en la persona humana, que busca la integración de políticas económicas y sociales.

Hay nuevos vientos para enfrentar mejor los desafíos que plantea la globalización y, desde esa perspectiva, el Acuerdo Stand-By entre El Salvador y el FMI de 2010 –para mitigar los efectos de la crisis global– es importante. El mismo busca mantener la confianza de los inversionistas y apoyar los esfuerzos de las autoridades.

El FMI reconoce que éstas buscan acelerar la recuperación económica, reducir la pobreza, preservar la estabilidad financiera y garantizar la sostenibilidad de la deuda y destaca que la prioridad del Gobierno es aumentar el alcance y la eficacia de los programas sociales, entre éstos el de Comunidades Solidarias.   Se calcula que en el período 2010–11 el gobierno dedicará casi el 1% del PBI a la creación de un programa de empleo temporal y el lanzamiento de un programa de inversiones públicas en salud, educación e infraestructura que contribuiría con la generación de puestos de trabajo. Lo laboral, aquí, es central para la recuperación.

Ejemplo de estos nuevos vientos es la “Iniciativa del Piso de Protección Social”, aprobada por la Junta de Jefes Ejecutivos de las Naciones Unidas, orientada a promover –a nivel nacional– estrategias que promuevan el acceso universal a servicios sociales esenciales. 80% de la población mundial no disfruta de un conjunto de garantías sociales que les permita hacer frente a los riesgos de la vida. La protección social contribuye con el crecimiento económico al ayudar al aumento de la productividad laboral y al afirmar la estabilidad social.

Globalmente así como a nivel nacional o local una visión integradora y una gestión integrada resultan esenciales para enfrentar una crisis que comenzó afectando al mundo del dinero y que hoy aflige a mucha gente en todo el mundo.

<>Artículo publicado el 6 de septiembre de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Nuestra juventud, ¿divino tesoro?

La opinión de….

Javier Castillo Salgado

Para el desarrollo de todo país, es fundamental que los jóvenes tengan oportunidades de progreso y sean capaces de aprovecharlas ejerciendo responsablemente sus libertades.   Según el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, son ellos quienes tienen “la buena voluntad, el talento y el idealismo” necesarios para “erradicar la pobreza, contener la difusión de enfermedades, luchar contra el cambio climático y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio”.

Ban Ki-moon, en el lanzamiento del Año Internacional de la Juventud, en Nueva York, enfatizó los efectos desproporcionados que ha tenido la crisis económica mundial en los jóvenes.

La juventud enfrenta una situación no muy alentadora. El informe Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2010, dado a conocer el pasado 12 de agosto, indica que a fines de 2009, de los 620 millones de jóvenes económicamente activos entre 15 y 24 años, 81 millones estaban sin trabajo, lo que representa el número más alto en la historia.

Mientras, el informe de la Organización Internacional del Trabajo advierte que el índice de desempleo entre las personas de 15 a 24 años pasó de 11.9% en 2007, a 13% en 2009, y en 2010 llegaría al 13.1%. Señaló sobre el “riesgo de un legado de la crisis en términos de una ‘generación perdida’ de jóvenes”. La situación no mejorará hasta 2011, año en que se espera que el índice de desempleo de jóvenes descienda al 12.7%, una tasa todavía más sensible que la que registrará el desempleo entre adultos.

Un estudio del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) en 2008, con el apoyo de la ONU, sostiene que la juventud que no trabaja ni estudia representa el 15.4% de los 821 mil 662. Los jóvenes representan el 25% del total de la población del país.   Panamá tiene el compromiso de lograr el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos, incluidas las mujeres y jóvenes, como parte de los objetivos, metas e indicadores del milenio.

Hay muestras de interés gubernamental. El Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral implementa programas dirigidos a la población joven como: el Programa Inserción Laboral, el Servicio Público de Empleo, Mi Primer Empleo; y el Mides, con el Programa Padrino Empresario. La Fundación para el Desarrollo Sostenible, el Consejo Nacional de la Empresa Privada, el Ministerio de Trabajo y la Presidencia, tienen una alianza estratégica para mejorar las oportunidades de inserción laboral de los jóvenes al sistema.

En el Año Internacional de la Juventud, hay que señalar que el empleo juvenil debe ser abordado de forma decidida entre Estado y sector privado, de modo que este período actual de crisis se convierta en una oportunidad para incorporar la perspectiva del empleo productivo y el trabajo decente de jóvenes en las políticas nacionales.

<>Artículo publicado el  2  de septiembre de 2010 en el diario La Prensa,   a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Modelo agropecuario, empleo y crisis climática

La opinión del Economista, Docente Universitario y Político…

Juan Jované

Entre los desaciertos del llamado “Plan Estratégico Nacional 2010 – 2014” se destaca, entre otros, la decisión de alejarse del concepto de seguridad y soberanía alimentaria y optar por la completa adhesión al modelo agropecuario industrialista, dominado por los grandes “Agribusiness”, que está guiado hacia el comercio exterior.
Esta forma de organizar la producción del agro tiene, como lo demuestra la experiencia internacional, notables consecuencias económicas, sociales y ambientales.
Desde el punto de vista del empleo se trata de una forma de producción tan densa en mecanización y en insumos industriales que precisa de una dotación de capital que supera las posibilidades de inversión no solo de los microproductores, sino que también de los pequeños y medianos productores, los cuales resultan desposeídos de la tierra y expulsados del sector.
De acuerdo a Samir Amin de implantarse este modelo a escala mundial el número de desplazados del campo sería tan grande que se necesitaría de un crecimiento industrial continuo del 7% durante 50 años para poder generar un número de empleo equivalente a un tercio de los mismos.
En relación al medio ambiente estamos frente a un modelo que por su extrema dependencia de los medios mecánicos, así como de los insumos vinculados con los combustibles fósiles, tanto para la producción como para la conservación y el transporte de larga distancia, resulta contradictorio con los requisitos de la sostenibilidad.
Gracias a esta situación la agricultura ha pasado a ser la responsable del 30% del total de las emisiones de gases invernaderos. Se trata, además, de un modo de producción y distribución que, por su carácter intensivo, agota la vitalidad de la tierra, destruye la biodiversidad, a la vez que presenta una grave irracionalidad en el uso de los alimentos, llevando, de acuerdo a los cálculos de GRAIN, a descartar la mitad de la comida que se mueve entre la producción y los establecimientos comerciales.
Frente a esta situación aparece una estrategia alternativa, promovida por los movimientos progresistas del campo, tales como la Vía Campesina, la cual se basa en una producción de alimentos, soportada en un conjunto racional de medidas que pueden ser resumidas de la siguiente manera: utilización de prácticas agroecológicas que reviertan la materia orgánica a los suelos; descentralización de la ganadería y su reintegración con las actividades agrícolas; la producción y distribución de alimentos para los mercados locales, eliminando la dependencia de las transnacionales; utilizar formas y técnicas de producción más densas en fuerza de trabajo, basadas en los métodos orgánicos y ahorradores de energía; detener el desmonte de tierras y la deforestación.
Esta vuelta a los conceptos de seguridad y soberanía alimentaria, de acuerdo a los cálculos de GRAIN, podría significar una reducción de entre 50% y 74% de las emisiones de gases invernadero provenientes de la actividad agropecuaria. Se trata, entonces, de avanzar hacia una forma de agricultura que respete el derecho al trabajo, la alimentación y a gozar de un ambiente sano, tanto de la presente como de las futuras generaciones.

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Artículo publicado el 31  de agosto  de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que a la  autora,   todo el crédito  que les corresponde.

Doblar la fuerza laboral, un imperativo

La opinión del Empresario…

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JUAN RAMÓN MORALES

Como es natural, después de que los expertos hagan un sondeo inteligente y juicioso y que el Gobierno Nacional pondere los beneficios expuestos y la Empresa Privada se adentre en el estudio de los beneficios que traería el proyecto Panamá y Colón, ciudades que no duermen, entonces, podrían darse los puntos que enumero a continuación.

1) En esta forma sobrevendría esa fiebre natural que impele al hombre a crear empresas para lograr desde luego el lucro correspondiente a su inversión, pero para lograrlo estaría una vez más lo repito, generando fuentes de trabajo.

2) Al desaparecer el desempleo, mejorarían indefectiblemente los salarios, porque cada vez que surja una nueva empresa, ¿qué haría para conseguir el personal que necesita? A) Esperar que ingresen al mercado laboral los que se van graduando, lo cual es lo ideal. Pero cuando se requiera personal ya fogueado, con experiencia, entonces sobrevendría la fiebre del canibalismo. ‘¿Cuánto estás ganando?, Yo pagaré más’. Esto no sería canto de sirena, sería realidad.

3) El Seguro Social, con ese crecimiento debería laborar también las 24 horas, en las mismas instalaciones, no habría que crear más infraestructuras, para así cubrir la demanda de los nuevos o de la mayor cantidad de cotizantes.

4) Como el problema mayor del Seguro Social es la baja taza de cotizantes, su situación cambiaría radicalmente, tendría un auge sin precedentes.

5) Ante la ausencia de desocupados, las relaciones por razones lógicas, mejorarían, mejoraría la actitud mental del trabajador y desde luego, también mejoraría el comportamiento del empresario o empleador.

6) Pero el fenómeno que ocurriría al desaparecer el desempleo, me refiero a la fiebre del canibalismo, no sería en forma alguna perjudicial, para la empresa que teniendo el empleado, le podría decir, ‘yo también pago lo que te están ofreciendo’. Y esto sería así, porque el comercio, la banca, la industria, el turismo, todos estarían en su mejor momento, puesto que habría mayor demanda de bienes y servicios y mayores ingresos para quienes bajo los términos expresados también tendrían mayores ingresos, por lo tanto, estarían preparadas para ese tipo de contingencias.

Finalmente, al desaparecer el desempleo se lograría una mejora significativa de los salarios y por ende en el nivel de vida, lo que traería consigo una mejor distribución de la riqueza y al mejorar los salarios, estaríamos indefectiblemente dentro de una mejor calidad de vida.

¿Estoy soñando? Tal vez, pero lo que sí es cierto es que Panamá y Colón ofrecen más ventajas para que se conviertan en ciudades que no duermen, que otras ciudades del Continente, cuya actividad económica es de 24 horas, todos los días, todos los meses, todo el año.

Panamá y Colón ciudades que no duermen, sueño o realidad. Presento para que sea analizado y estudiado por el elemento pensante de hombres patriotas e inteligentes cuyo norte sea Panamá. Quienes realicen un proyecto como este, pasarán a la historia como los grandes zapadores de la erradicación del desempleo. Así son las cosas.

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Artículo publicado el 30 de agosto de 2010 en el diario La Estrella de Panamá a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Formando a nuevos médicos

La opinión de…

Paulino Vigil–De Gracia

En Panamá se forman excelentes doctores en medicina, de hecho por más de medio siglo se están formando médicos. Desde hace más de 40 años se forman especialistas y hace cerca de 20 años se inició la formación de subespecialistas. Esto es motivo de orgullo para todos los profesionales de la salud, los creadores de estos proyectos, la población en general y, en especial, para todos los gobernantes y autoridades de salud que le han dado su aval y correcto seguimiento.

Recientemente observamos en los medios que se entrevista a las autoridades de salud sobre la necesidad de más médicos, especialistas y subespecialistas en el país. Esto genera una interrogante: ¿Está Panamá formando a los especialistas y subespecialistas que necesita?

En respuesta a ello podríamos señalar que:   Existen algunas subespecialidades que aún no se forman en el país (endocrinología, neurología, alergología);   no siempre hay suficientes aspirantes para una subespecialidad (cirugía cardiovascular, cardiología);   hay especialidades y subespecialidades que se han estado formando al ritmo que los necesita el país.

Podríamos usar varios ejemplos para ilustrar la última aseveración, utilicemos el caso de la ginecología y obstetricia.   Recién observamos que se hizo pública la necesidad de siete ginecólogos obstetras para ser nombrados por el Ministerio de Salud, incluso se planteó la posibilidad de contratar a médicos extranjeros y, por otro lado, se ha manifestado la necesidad de abrir más cupos para formar a dichos especialistas.

¿Será correcto abrir más plazas de las que usualmente se estaban abriendo para formar especialistas? En estos momentos hay 59 médicos formándose en ginecología y obstetricia, lo que significa que en un lapso de cuatro años tendremos por lo menos 59 gineco–obstetras disponibles para el campo laboral, sin contar los que vienen graduados del extranjero.

Si en vez de siete decimos que la necesidad es de 10 por año, significa que en cuatro años tendremos más de 20 gineco–obstetras desempleados o haciendo otro trabajo para sobrevivir;    lo peor, de mantenerse el ritmo de formación que se inició este año, el desempleo será progresivo cada año.

El otro aspecto relevante es preguntar si nuestros hospitales formadores tienen la capacidad docente–administrativa necesaria para formar a mayor cantidad de especialistas y, por otro lado, si esos médicos en formación tendrán las mismas oportunidades de aprendizaje, sobre todo, en el aspecto quirúrgico.

Recordemos que en principio un médico en formación es una buena mano de obra y para algunos representa una buena oportunidad para sacar trabajo. Incluso algunos justifican la necesidad de estos puestos,   valorando solo el último criterio, no necesariamente la necesidad en el país.

El problema es no haber formado a los especialistas que se requieren ¿o será que los médicos no quieren asistir al área donde se necesita? Conozco a especialistas en gineco–obstetricia sin nombramiento, que no aceptan dichas plazas de trabajo, porque no llenan sus aspiraciones. Probablemente, mejorando muchas de las condiciones para ellos, se tendrían suficientes profesionales interesados, incluso, algunos podrían solicitar traslados a esas áreas.

En resumen, creemos que el problema que se tiene hoy en algunas especialidades y subespecialidades no se resuelve abriendo más plazas para formarlos, por el contrario, se estaría generando un grave problema, pues esas plazas de trabajo estarán ocupadas en cuatro años, porque no creo se mantengan vacantes por ese tiempo y, de mantenerlas vacantes, sería interesante saber qué harían con los que terminan antes.

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Artículo publicado el 29 de agosto de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

Erróneo intento

Sobre un proyecto o iniciativa, compartimos con ustedes la opinión del Abogado y Comentarista….

Guillermo Márquez B.

El anuncio de que a quienes como empleadores soliciten a las mujeres que deseen emplearse con ellos que les presenten prueba de que no están embarazadas, se les podrá imponer pena de cárcel de 5 a 8 años, resulta ser injusto. Y nos sorprende que dicha iniciativa dimane de la Defensoría del Pueblo, ente que goza de un alto grado de confianza y respeto en la comunidad.

El primer resultado de este proyecto de penalización iría en perjuicio de las propias mujeres, porque nadie va a querer emplearlas.

Por analogía, también deberían correr la misma suerte todos los que soliciten a personas que deseen emplearse con ellos que les presenten sus historiales policivos.

Si conforme a lo que establece el Código Penal el castigo aplicable a un violador sexual es de 5 a 10 años de cárcel, resulta entonces injusto considerar que la solicitud de un certificado de no embarazo sea punible con cárcel de 5 a 8 años y esté al mismo nivel penal que un violador carnal.

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Artículo publicado el 26 de agosto de 2010 en el diario El Panamá América, a quien damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.