Fracaso escolar vs estupidez adulta

La opinión del Arquitecto y Profesor…

ALCIBIADES  ATENCIO
alcibiatencio@yahoo.com

‘En Panamá, solo la estupidez y la corrupción son infinitas, pero de la corrupción a veces dudo, pues ella depende de la estupidez del adulto’.

Aquí, el corrupto se burla de nuestra estupidez, crucificando al que pide justicia y liberando barrabases, envenenan al que pide medicina y matan al que pide vida, embrutecen al que pide sabiduría y gratifican con notas y diplomas regaladas al que no quiere aprender.

Para tapar el crimen cometido al nombrar a seudos-educadores (asesinos de mentes que matan el espíritu científico del niño), el MEDUCA nos exige bajar el índice de fracasos (regalar notas) que supera el 60%, si esta orden fuese correcta entonces el lema de ‘MEDUCA, para toda la vida’, cambia a ‘MEDUCA, fracaso para toda la vida’.   Esta exigencia humilla al educador idóneo, pues semejamos artillería de largo alcance, diseñados para cubrir a la infantería (estudiantes) a larga distancia, (preparándolos para que entren exitosamente a un trabajo inmediato o a cualquier universidad respetable a nivel nacional o internacional, regalar notas es fomentar la estupidez.

Lamento el deterioro administrativo del MEDUCA y la inmoralidad de esos dirigentes gremiales que exigen aumento general, ignorando que el máximo derecho de nuestros estudiantes es tener un equipo de educadores totalmente idóneo, vg: En Finlandia los educadores son elite de elite, cuasi-genios, por ende son respetados socialmente y muy bien pagados.

Conciente de la violación de este derecho estudiantil, desde el año 2000, empecé escribir en EPASA, en contra del mercado negro de diplomas falsos, por ende nombramientos fraudulentos -ver en internet ‘Educación muy mal parada’- y contra el robo del dineros para materiales didácticos ver ‘Las Kks del MEDUCA’, y otras opiniones de mi autoría, por lo cual fui injuriado y destituido del MEDUCA, pedí ayuda a los gremios pero me ignoraron pues ellos son parte de esta infame mafia, recuerden que ellos tienen un representante en la junta de selección, adjunto al representante del ejecutivo, sin duda se negocian nombramientos infames…

Sólo matando a la estupidez, matamos a la corrupción y esto sólo se logrará cuando todos los educadores sean idóneos (tener dominio de la cátedra asignada, tener vocación y ser muy inteligente), pues el estudiante refleja la capacidad del cuerpo docente, basta un solo seudo-educador para dañar la joya en formación, pues la educación es integral.

Lamentablemente nuestros detractores no saben de psicología o pedagogía, pues la psiquis del menor es tan compleja que se malogra fácilmente y es difícil recuperarla, por ende entre los fracasados hay mentes brillantes que entran en conflicto con la estupidez del seudo educador e incluso con la de los padres, y se plantean: para que estudiar si a mis padres no les importa mis logros, para que estudiar si este asno de todos modos me fracasará, y si se le acostumbra a notas regaladas: para que estudiar si de todos modos me pasarán, luego un profesor serio tratará de recuperarlo pero los baches dejados por el seudo educador son insuperable y el estudiante fracasa. Entonces resulta injusto fracasarlos, pues primero tendríamos que evaluar al educador que lo fracasó, pero las evaluaciones del cuerpo docente son ficticias, pero para que evaluar realmente si no se puede destituir por incapacidad profesional, quizás son protegidos por el corrupto pues son formadores de futuros adultos estúpidos que alimentan a la corrupción.

La triste realidad de los graduados de secundaria que no están preparados para entrar en una universidad pública ni para un buen trabajo, sumado al silencio paterno y educadores idóneos que aceptan esta realidad y se la transmitimos a nuevas generaciones, indican que tenemos una población adulta sumidos en la infinita estupidez, por ende víctimas de la infinita corrupción.

<> Este artículo se publicó el 15  de enero de 2011  en el Diario La Estrella de Panamá, y el 18 de enero de 2011 en el Diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
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La educación y los medios de comunicación

 

La opinión de…

 

Azucena Filló Haro

Me gusta preguntar para poder comprender el mundo en el que vivo y para intercambiar ideas con los lectores, algunas veces de acuerdo con lo que expreso y otras –probablemente las más– en desacuerdo con lo que pienso y digo.

La democracia se construye a través de la libre expresión de nuestro pensar y accionar en sociedad y una de las cosas importantes es preguntarnos ¿qué es informar?, una de las tareas del periodismo. Sin embargo, esos medios cuyo papel es de gran importancia en el desarrollo de la educación de nuestra sociedad, están expuestos a la manipulación de todo genero; desde los intereses particulares y políticos hasta el hacer daño a terceros. Se usa para avanzar en la captura del poder, porque más poder político representa más opciones en el mundo de los negocios. También se usa para lograr un cargo político y lo más avieso, el uso del poder para hundir a otros.

Panamá, en materia de periodismo y desarrollo social, va a la zaga, no porque el panameño esté desprovisto de inteligencia, muy por el contrario, es porque prima ese interés personal que aún nos caracteriza como pueblo, más cerca de los primates que como pueblo que aspira a ocupar su sitio entre los países más avanzados.

Duele decirlo, es cierto, sobre todo porque el panameño, ese que lleva la carga pesada y los sueños fallidos por la traición de cuanto político y aspirante a político existe, se siente impotente frente a la telaraña del poder que derrota sus ideales de lucha. Los políticos miran a Panamá y su gente como parte de un botín a lograr. En ellos pareciera primar ese interés egoísta y aberrante que es incapaz de ver más allá de sus narices y mentes obnubiladas por la codicia.

En cuanto a los medios televisivos, triste es el papel que hacen, adormeciendo la conciencia del panameño. Hay muy pocos programas verdaderamente objetivos e investigativos que eleven la cultura, en particular, en los canales más cotizados. Hay novelas para todo los gustos, desde melodramas insulsos hasta las más descabelladas, llenas de antivalores, porque en la psicología de masas lo que prima es lo instintivo, no hacer pensar a la gente (práctica peligrosa para algunos porque mientras más ignorante es un pueblo, mejor control se tiene de este). Somos, al fin y al cabo, un país más interesado en el rating que en educar a nuestra población.

La pregunta que los padres de familia y educadores deben hacerse es ¿qué estamos enseñando en los medios de comunicación y cuál es nuestra responsabilidad como padres de familia y educadores?

 

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Este artículo se publicó el 4  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora, todo el crédito que les corresponde.

Docente, el arte de respetar y ser respetado

La opinión de…

Carlos A. Voloj Pereira

La composición académica, pedagógica y del carácter intelectual de un profesor se refleja en la conducta y personalidad del estudiante, a tal punto que ambos grupos se identifican con el espíritu que cada uno se forma como estudiante y como profesor. El estudiante, a su vez, es el producto de la formación que le dan en el hogar, por lo que se podría también decir que el estudiante es el reflejo de la educación que recibe en su casa y que ya habrá venido formado a la universidad para que el docente, a su vez, lo impregne de la integridad, la honestidad, la sabiduría y la ambición bien delineada que deberá recibir durante el período de su formación académica e intelectual.

Por lo tanto, la trayectoria del estudiante es la de aprender a hacer buen uso de los conocimientos y la responsabilidad que le inculcan en las aulas superiores para cuando tenga que enfrentarse totalmente ante la sociedad. La evaluación del aprendizaje en la educación  panameña se palpa mejor y con mayor intensidad en las aulas de clases, en el intercambio práctico y habitual que los profesores realizan con sus alumnos y en el que los alumnos intercambian con sus profesores.

Con este ejercicio, el estudiante y el profesor adquieren una viva conciencia social y humana, que será moderada y conducida por los valores cristianos que habrá recibido hasta su llegada a la universidad, en donde esos valores deberán ser robustecidos, apuntalados y mejor definidos, de manera que el alumno vea en esos valores cristianos su mejor vitamina y su más apropiado escudo de defensa contra las asechanzas del mundo competitivo. Sin embargo, la universidad y los educadores deberán prever que ya los estudiantes vendrán con una formación espiritual algo anémica y un tanto enclenque que no les permitirá valerse de toda la fuerza para la batalla, en la que los valores humanos fortalecidos y equilibrados puedan prevalecer.

De ahí que el estudiante deba tener profesores ejemplares, porque la moral del educador deberá ser siempre encomiable y digna de ser emulada. Por eso, el concepto de justicia debe ser claro en la conciencia del docente, de manera que pueda transmitirlo a sus alumnos, sin el menor asomo de hipocresía o de sarcasmo; esto es que sea honesto en lo que diga y no provoque ironías en las respuestas de sus alumnos. La integridad denota aversión a la corrupción.

Esta resistencia a la contaminación de la falta de ética y moral es el instrumento con el que se gana el respeto de la sociedad. De ahí que el docente deberá ser el mejor expositor del arte de respetar y ser respetado y, aunque la felicidad pudiera ser una quimera que parece correr delante de nosotros sin que nunca podamos alcanzarla, como no sea rozarla con la punta de los dedos, los grandes sabios y prohombres de la humanidad siempre han respondido cuando les han preguntado: “¿Y para qué quiere usted saber… aprender tanto?”, han respondido: “Para ser feliz, solo para tratar de ser feliz”. Por lo que, tratando de ser sabios y hacer sabios a nuestros discípulos, nos estamos otorgando y les estamos otorgando un poco de felicidad.

Los valores humanos no podrán ser calificados a través de actitudes y comportamientos de personas que no posean una cultura integral, que haya sido robustecida y avalada por el entorno académico en que el egresado haya recibido su formación superior. Esto demanda que, también, el docente se mantenga a la altura de la demanda del momento científico, tecnológico y educativo. El docente y el estudiante no pueden funcionar separadamente. Es una dualidad inevitable sin la cual no puede existir un sistema educativo.

El docente deberá inculcar al estudiante que todos los días deberá buscar la verdad y el conocimiento en la constante evolución de la vida diaria. Lo que ayer era el máximo tecnicismo y el mayor descubrimiento de la tecnología avanzada ya no nos sirve, y hay que aprender lo que es de actualidad y lo que sirve ahora.

El estudiante será su mejor jurado, juez y fiscal, y sólo él podrá evaluarse a sí mismo en el cumplimiento de su deber. No podrá evitar amoldar su fisonomía profesional y moral, sin tener en cuenta el perfil de la gestión pedagógica y curricular que haya acumulado en su vida como estudiante universitario. El material con el que se haya construido su bagaje académico conformará la estructura con la que se sostendrá en los terrenos de la vida. El estudiante será, pues, la imagen y semejanza de su profesor.

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<> Este artículo se publicó el 4 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El docente: Una reflexión desde la didáctica

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La opinión de la Educadora,  Docente en UDELAS…

Brizeida Hernández 

La Didáctica como teoría de la práctica docente, tiene fundamentos teóricos en los saberes acerca del hecho educativo que comúnmente se denominan Ciencias de la Educación.

La Didáctica en su construcción histórica, ha ido fundamentándose en distintas disciplinas: Filosofía, Pedagogía, Psicología, Sociología, Política, Economía. Aunque la Filosofía y la Pedagogía (inicialmente) y la Psicología y la Sociología (más recientemente), adquieren preeminencia y se convierten en las disciplinas que aportan los saberes más significativos a la Didáctica y desde los cuales se construyen y justifican las propuestas de enseñanza.

La didáctica especial es efectiva si se aplica según los enfoques actuales basado en lo cualificable, en lo social como lo explica Vigostky, nos lleva a participar en una escuela sin fracaso, una escuela sin barreras, abierta a todos, una escuela donde se suma y no resta, ni se divide. El cambio esta en cada uno de nosotros con nuestra actitud, la transformación cognitiva, la valoración de los aprendizajes, y el acompañamiento permanente que requieren los estudiantes.

La reflexión que nos hacemos desde nuestro accionar didáctico renovado es para reaprender y hacer una reconstrucción de una manera holística en integradora. Es momento para hacer un alto y detenernos a evaluar ese recorrido profesional como docente de educación especial en una carrera que hace énfasis en enseñar a pensar y aprender de forma autónoma.

Las buenas prácticas en educación especial no solo requiere de conocimiento lo primordial es la actitud y la aptitud del educador y de orientar al estudiante sobre manejo de sus emociones para generar comprensión es lo que llamamos estrategias didácticas para pensar.

Cada participante del saber requieren ser autónomos, independientes y autorreguladores capaces de aprender a aprender, a tomar decisiones, de reflexión sobre la forma de aprender y actuar con sentido común en una comunidad real y concreta.

La educación es para todos y asume el compromiso de trabajar con la diversidad, esto admite reconocer que lo más común es ser diferente; trabajar con la diversidad significa integrar, respetar y valorar las diferencias sin olvidar que la escuela asume la responsabilidad de garantizar un horizonte con equiparación de oportunidades.

El énfasis en el estudio de elementos y procesos de la enseñanza (aprendizaje, currículo, escuela), que fragmentan a la didáctica, que disgregan y desdibujan a su objeto de estudio (la enseñanza) y a la vez los diversos intereses ante el saber didáctico, técnico, práctico y cuestionan su identidad esto ha provocado una “crisis del conocimiento didáctico” (Davini, 1996).

Hoy cada educador tiene la responsabilidad de guiar y mediar el saber con orientaciones basada en los métodos científicos que desde la escuela generen saberes para la vida, para que sean hombres y mujeres productivo a su patria, críticos ante la sociedad y tomadores de decisiones en situaciones diversas.

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<>Artículo publicado el  1  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Educación: oposicionismo político y efecto búmeran

La opinión del Sociólogo, Consultor  y Docente Universitario….

ROBERTO A. PINNOCK
pinnock2117@gmail.com

El búmeran es un arma que se caracteriza por su capacidad para retornar al punto de quien lo lanza. En conductas sociales, nos encontramos con un fenómeno que resulta ser análogo, esto es, la capacidad para ejecutar o promover comportamientos en otras personas o grupos, que en algún momento posterior se revierten contra quien las promovió inicialmente.

Es frecuente la existencia de actores(as) políticos(as) que han sufrido y siguen sufriendo de esa enfermedad tan común, tal es, el ‘oposicionismo’. La misma, la entendemos como: conducta de individuos o grupos que asumen posiciones adversas a los que ejercen un poder determinado, cuando no se participa de este, aún cuando aquella conducta que se dice adversar sería la misma en la que incurrirían si llegasen a ejercer ese poder.

Esto es así, en virtud de que el oposicionista, al querer asumir un estatus de poder a toda costa, termina contribuyendo a la creación (o al reforzamiento) de su propio impedimento para gobernar eficientemente y con ello, no solo se ve atrapado en lo que criticó, sino que disminuye las probabilidades de darle continuidad a su gestión política o la de su grupo.

Por el año 1979, hubo un movimiento magisterial centrado en lo reivindicativo corporativo; pero que los oposicionistas, (insertados en gremios empresariales, profesionales y hasta en mi propia Iglesia), con tal de oponerse a la gestión gubernamental de la época, trastocaron la reivindicación gremial convirtiéndola en un movimiento de contenido ideológico ‘antirreforma educativa’. Consecuentemente, fomentaron un estilo de lucha ‘oposicionista’ en los gremios docentes, que quedó como estilo permanente hasta hoy.   El efecto búmeran: buena parte de esos oposicionistas están gobernando y además, de una forma tal que revela cierto desprecio hacia los gremios y ese estilo oposicionista que promovieron en ellos, con lo cual, se ven enfrentados a lo que fomentaron hace 32 años, sin visos de solución para el sector educativo.

En ese ámbito, también hemos sido testigos de que desde finales de la década de 1990, con cada vez más intensidad, las autoridades políticas del ramo —con la excepción meritoria de los ministros Alarcón (q.e.p.d.), Mata, Bernal y Castro— han exacerbado la desarmonía entre el estamento docente y el de padres de familia, con tal de tener en estos últimos a un ‘aliado’ político en sus escaramuzas frente a los gremios magisteriales.   El efecto búmeran: la comunidad educativa, que es el principal instrumento de gestión capaz de hacer viable una verdadera transformación curricular, ha sido prácticamente despedazado al romper la cohesión social entre padres de familia—docentes—administrativos, sin mencionar en este tema al estamento estudiantil. De allí que las sucesivas propuestas de una transformación educativa, al chocar con esta realidad (buscada) no pasan de lo accesorio y cosmético.

Así, aunque haya quienes no quieran aceptarlo —por intereses personales o por razones emotivas contra los dirigentes—, no cabe duda de que los gremios tienen la razón, cuando señalan que no hay a la fecha ninguna transformación efectiva del sistema escolar panameño.

Entre los argumentos de la última campaña electoral de los actuales gobernantes, se llegó a satirizar el déficit en reparaciones de las infraestructuras escolares, falta de equipo y condiciones del trabajo docente, contrataciones directas, entre otros hechos.   Efecto búmeran: se ha incurrido en muchas más contrataciones directas que las que el gobierno anterior hizo en periodo similar. Se hizo oposicionismo, sin examinar las condiciones que llevan a utilizar o no tales medidas. Hoy las autoridades sufren en carne propia lo que reprocharon.

Pero en lo demás, la realidad no ha sido distinta. Lo que sí ha sido distinto es, que en el gobierno del señor Torrijos y en el de la señora Moscoso, las empresas más poderosas de medios de comunicación fueron muy incisivas en ‘revelar’ las precariedades de los planteles.   En la actualidad, el trato dado por esos medios ha sido muchísimo más amigable y comprensivo con la autoridad del ramo, a tal punto que, se ha construido un imaginario público benigno en ese tema, sin haber superado la realidad puesta en evidencia desde el 2003. Internamente, el efecto búmeran está operando sistemáticamente. Lastimosamente, lo más probable es que se le seguirá echando la culpa de la ingobernabilidad educativa a los docentes.

 

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<> Este artículo se publicó el 22 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/pinnock-roberto-a/

El ensueño de la buena educación

La opinión del Comunicador Social…

Edwin Rodríguez

Poco o nada conocen nuestros estudiantes de las inversiones y su importancia en nuestro país y sumado a eso, un desconocimiento prodigioso de la geografía e historia nacional, de nuestro canal y sus puertos al igual que las potencialidades y los beneficios. 

No obstante, en cierta ocasión en un paseo, un maestro, le pregunto a sus alumnos, dónde quedaba el norte y hacia donde estaba el sur y todos al unísono señalaron en direcciones desiguales.

Sin embargo, la conclusión de esta experiencia es muy clara. Quienes desconocen su ubicación en el terreno que pisan, definitivamente, no saben a dónde van.

Por ende, la vida no tiene sentido si no tenemos orientación clara, metas y rumbos definidos.   Muchas de las cosas que se enseñan hoy día en la escuela realmente resultan de inutilidad al estudiante.

En tanto, casos patéticos viven a diario nuestros educandos en colegios en donde limitadamente, se habla sobre valores, vagamente, se practica la oratoria y la poesía, tampoco se enseña la importancia del agua para la vida, casi no se inculca el civismo y amor a la patria, mucho menos se despierta el interés ni la estimulación por la lectura.

El pedagogo de hoy, vive un supino desinterés, apatía y poco importa por nuestros educandos; la ausencia de vocación que debe distinguir a los educadores es irrefutable.

Así pues, podríamos sumar innumerables falencias del método enseñanza aprendizaje en las escuelas públicas y privadas, en donde existe una preocupación por las formas más que por los contenidos de fondo.

Por otro lado, nos encontramos con ciertos docentes que muestran inapetencia por la lectura, nunca han sentido el placer de leer a Cervantes, García Márquez o Vargas Llosa. En consecuencia, educamos a estudiantes padeciendo desgano colectivo hacia la lectura. Decía el dramaturgo y médico francés: William Somerset Maugham: “Adquirir el hábito de la lectura y rodearnos de buenos libros es construirnos un refugio moral que nos protege de casi todas las miserias de la vida”.

Mientras que, los alumnos, no se den cuenta que aprobar por meramente cumplir es contrario para su porvenir tendremos un futuro generacional de personal inútil e incapaz, no de ciudadanos de bien.

Por ello, es indispensable recuperar la conciencia crítica por parte de los responsables de la política educativa. A ello puede ayudar una reflexión de la propia comunidad educativa de modo paralelo. Es preciso tomar conciencia de que sociedad, instituciones, educadores, padres y alumnos son realidades distintas aunque relacionadas.

Finalmente, el sistema educativo panameño debe cumplir unos niveles adecuados de estándares de calidad y tener una permanente vocación de mejora y adaptación a las demandas de su entorno, al servicio de un Proyecto Educativo preocupado por la formación integral del alumnado, que cuente con el apoyo, el respaldo y el compromiso de la comunidad educativa panameña.

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<>Artículo publicado el  19  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/rodriguez-edwin/

Salario docente justo y transformación educativa

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La opinión del Educador y Ex Ministro de Educación…

JUAN BOSCO BERNAL

La reivindicación salarial de los docentes vuelve a ocupar un espacio dentro del debate de los dirigentes gremiales magisteriales y autoridades del gobierno. Igualmente, se cierne como una de las preocupaciones capitales de las familias, mayoritariamente de los sectores populares, por los efectos nocivos que pueda tener este desencuentro en la pérdida de clases de sus hijos, alejándoles, una vez más, de las posibilidades de alcanzar una formación integral de calidad.

El tema salarial es consustancial al ejercicio de todas las profesiones, especialmente de la docente, que está en la mira de la sociedad por la delicada misión asignada de formar las generaciones del mañana con los conocimientos, valores y habilidades que la sociedad y el nuevo momento histórico demandan. De allí que, probablemente, ninguna otra profesión tenga un efecto tan directo en el desarrollo personal y el porvenir de la sociedad como la profesión docente. Esta convicción sobre la trascendencia social de la función docente ha sido asumida plenamente por las naciones que más avanzan en la educación y que han dado muestras claras del lugar que ocupa el maestro o profesor dentro de la escala de profesiones y de los salarios de sus países.

Son múltiples los ejemplos en naciones de continentes y culturas diferentes, como Finlandia, Singapur y Chile, que han hecho de la docencia y el magisterio una profesión de elevado prestigio y reconocimiento, igual o superior al de otras de histórica reputación social (Ingeniería, Arquitectura, Medicina), tanto por la sólida formación de sus egresados, como por el nivel salarial y de respeto a esta función en la estructura del Estado y valoración de la comunidad. Por eso, en el momento de plantear y evaluar la situación salarial de los docentes, conviene hacerlo en un contexto más amplio, que permita responder a preguntas tales como: ¿Qué tipo de docente necesita Panamá para asegurar la calidad de los aprendizajes que los alumnos requieren para vivir y trabajar en la nueva sociedad? ¿Cómo formar inicial y continuamente a estos docentes para que cumplan con éxito la misión asignada? ¿Cómo debe remunerarse un profesional que cumple con las exigencias descritas y que muestra un desempeño eficaz de sus funciones y tareas? ¿Cuáles deben ser los incentivos para atraer a los mejores talentos al servicio docente y reconocer el desempeño más innovador?

La respuesta a la primera y a la segunda pregunta, puede construirse mediante una política pública de formación docente (que no existe actualmente) que oriente con claridad las competencias pedagógicas, científicas y culturales, además de los fundamentos éticos, que debe tener el educador, el perfil de ingreso a la formación docente dentro de la universidad, los lineamientos curriculares básicos de esa formación, los requisito para los formadores de formadores, la importancia de la práctica a lo largo de la formación, así como los requisitos de egreso de la formación e ingreso al servicio docente activo. Esta política debe contener lineamientos claros acerca de la formación continua del personal docente en servicio y el que ingrese en el futuro, mediante experiencias de aprendizaje que perfeccionen y actualicen los modelos y estilos de la práctica pedagógica en el centro educativo.

Un ejemplo de criterios de acceso a la formación docente en las universidades lo ofrece Finlandia, que exige a los aspirantes un rendimiento en el bachillerato igual o mayor de 9 (En una escala de 1 a 10) y una evaluación de competencias docentes (Lectura, escritura, empatía, comunicación, artísticas, científicas, matemática). El gobierno de Chile, por su parte, además de acompañar el proceso formativo en las universidades, ha establecido pruebas de ingreso al servicio docente dentro del Ministerio de Educación. La remuneración docente representa siempre el resultado de la ecuación: valor que el Estado asigna a esta profesión en la sociedad, el nivel de formación académica exigido y los resultados del desempeño profesional. Esta remuneración se compone de diversos factores: salario inicial para el tipo de cargo, incrementos salariales por años de servicio, superación y resultados observados, y las bonificaciones por el valor agregado en el cumplimiento de sus funciones normales en términos de su creatividad y dedicación.

De esta manera, un docente debidamente formado, independientemente del ciclo o modalidad escolar en el que se desempeñe, puede alcanzar la más alta remuneración en atención a su desempeño, superación y dedicación. En ese sentido, atraer al sistema a los jóvenes más talentosos e inspirados para formarlos en la profesión docente, mejorar las condiciones laborales en favor del rendimiento académico y la autoestima profesional y personal; incrementar la capacidad de los docentes en servicio dentro del sistema para llevarlos al nivel deseado y retener dentro de la profesión a los educadores más comprometidos y eficaces, se convierte en el más importante de los desafíos de la educación panameña en la búsqueda de la calidad ambicionada. Es por ello que el salario y los incentivos profesionales del personal docente se tornan en elementos de negociación que apuntan al mejoramiento continuo de sus habilidades, el entorno laboral y de los aprendizajes. Así, más allá del ciclo viciado de tensión gremio—gobierno, habría que trabajar en la solución de salario justo y calidad educativa.

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<> Este artículo se publicó el 18  de octubre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Más del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/bernal-juan-bosco/