El colapso del Lago Alajuela

La opinión del Docente y Ecólogo de lagos…


Raúl Amores Serrano

“Solo Dios puede cambiar los niveles de turbidez de las aguas del lago Alajuela”, expresó un alto funcionario del IDAAN.   A buen entendedor pocas palabras, el embalse de Alajuela colapsó como fuente de agua para la potabilizadora de Chilibre. Pareciera que Panamá es el país de los colapsos.

Los embalses son un híbrido entre un lago y un río. Por Ley le corresponde a la Autoridad del Canal (antes Panama Canal Comission) proteger a esa fuente de agua auxiliar del Canal de Panamá.   El hombre con sus actividades agropecuarias agroforestales y rurales no sostenibles tuvo el poder de acelerar el envejecimiento del Lago Alajuela y ahora Alajuela es la peor de las pesadillas para los ingenieros sanitarios responsables del funcionamiento de la potabilizadora  de  Chilibre.

Un embalse viejo por lo general tiene menos capacidad de retención de agua debido al progreso de la sedimentación. Aumenta el sedimento y disminuye la cantidad de agua libre.   Pareciera y es muy probable que estamos siendo testigos del colapso del embalse de Alajuela como fuente de agua para la potabilizadora.

Alajuela será un caso de estudio para ecólogos y ambientalistas en el futuro.

Los “necios” científicos de la Universidad de Panamá habían advertido sobre eso muchos años antes.   Las advertencias quedaron olvidadas en las disputas entre desarrollistas ambientalistas y ecologistas.

Yo he monitoreado la turbidez de un embalse en Arkansas durante el clímax de voltearse térmicamente y nunca los valores de turbidez se acercaron a los valores enormes registrados para Alajuela en las últimas semanas.

Si un fenómeno meteorológico como “la niña” que apenas se inicia puso al lago Alajuela al borde de la tumba que puede esperarse de los años que vienen. Sencillamente el desastre.   Y no es la mano divina la que hizo esto sino el desarrollismo desordenado del hombre moderno.

Y si algún genio irresponsable introdujo carpas hervíboras no esterilizadas en Alajuela, le puso otro clavo al ataúd de este cuerpo de agua ya vapuleado por la presión demográfica.

Las carpas son el peor enemigo de los embalses ya que la forma como comen la vegetación acuática y anidan en el fondo aumenta la turbidez del agua, disminuyendo la productividad pesquera.

Alajuela fue construido en la década del 30, por lo que tiene una edad de mas de 80 años.

No es difícil imaginar que el destino final de un embalse es convertirse en ciénaga si no lo someten a un régimen de dragado continuo y manejo responsable de su cuenca.

Pero el desastre ecológico se magnifica a ambiental ya que ese embalse es utilizado como fuente de agua para una potabilizadora responsable de abastecer de agua potable a los habitantes de una ciudad como Panamá.

El fracaso de la gestión ambiental de los gobiernos de la época republicana con respecto a esta fuente de agua y otras es notable.

<>Artículo publicado el  9  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.  Los resaltados son nuestros.

¿Qué está pasando en diciembre ?

La opinión de la Ingeniera y Ex candidata presidencial…

BALBINA HERRERA ARAÚZ
balbinaherreraarauz@hotmail.com

Este último mes del año sorprendió a los panameños con el desastre natural el día 7, dejando como resultado 10 muertos y miles de damnificados; situación que afectó más a las provincias de Colón, Darién, Panamá (Chepo) y la Comarca de Kuna Yala, quedando en evidencia la falta de coordinación de las instituciones que deben atender estas situaciones.

El viaje relámpago del Presidente a Washington sin informar a la ciudadanía, donde se dio la renuncia del Embajador de Panamá en los Estados Unidos por ‘asuntos personales y profesionales’; la falta de agua a la población; el contrato directo del MEF a una empresa canadiense para acuñar monedas de uno y dos balboas que circularán en 2011; y el contrato directo otorgado a una compañía en Tocumen, S.A.

Además, las publicaciones de Wikileaks donde se han filtrado declaraciones del Presidente y Vicepresidente de nuestro país, que señalan que ‘la ampliación es un desastre y lo veremos en dos o tres años’; y que el administrador podría haber favorecido al consorcio ganador, relacionado a su primo. Todo esto afecta la imagen en el exterior de lo que se consideró hasta hoy, un manejo excelente en la administración canalera.

La incertidumbre creada con los despidos de funcionarios públicos a fin de año; la escasez de arroz, maíz y café, como consecuencia de las lluvias, causando grandes pérdidas al productor panameño; el aumento a la gasolina y el anuncio del incremento en el costo de la electricidad; y la entrega de un millón seiscientos mil balboas a la teletón sin tener el respaldo presupuestario, muestran aún más la falta de coherencia al momento de lo que se dice y se hace.

Para este año la cena navideña aumentó a ciento diez balboas; un informe estadístico entregado por el Programa de Ayuda Nacional (PAN) revela que 73 mil menores abandonan los estudios, casi diez mil más que el año 2009; y la Defensoría del Pueblo informó que hay noventa mil menores que trabajan; salud declara una alerta sanitaria por el cólera; y como si fuera poco, el narcotráfico entró y está enquistado en el Ministerio Público, denunciado por miembros de la propia institución.

Me hubiese gustado tener un mejor diciembre, y compartir con todos los lectores unas buenas nuevas, pero ¡Dios, hemos tocado fondo! Reflexionemos antes que sea demasiado tarde y exijamos todos, un pronunciamiento del Presidente, en todo lo que hasta ahora viene guardando silencio.

 

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<> Artículo publicado el 26  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Culpar a la naturaleza por las consecuencias de las lluvias es fácil

Bitácora del presidente  – La opinión del Abogado,  Empresario y actual presidente de los diarios La Estrella de Panamá y el Diario el Siglo…

EBRAHIM ASVAT
easvat@elsiglo.com

Cuando ocurren desastres naturales en un país como el nuestro propicio para inundaciones, crecidas de ríos, lluvias, vientos huracanados, epidemias, infecciones tropicales, etc., etc. tenemos la costumbre de culpar a las condiciones meteorológicas, al cambio climático, la deforestación, las condiciones geográficas donde habitan los ciudadanos, las fallas sísmicas.

 

Casi nadie advierte que esas condiciones son propias de un país como el nuestro en las coordenadas geográficas en que se encuentran, con la hidrografía existente y topografía.

 

La vida humana en nuestro país se desarrollan dentro de estas condiciones atmosféricas, topográficas, hidrográficas y súmele todo lo que termina en ‘ficas’ y que representan un área de conocimiento de la naturaleza. Si las lluvias que han caído sobre el país fueran en Libia, Mauritania o la Arabia Saudita habría razón para culpar a factores exógenos fuera de nuestro control o dentro de cualquier crisis predecible.

 

Las lluvias sin embargo no caen en esos países sino en Panamá, un país tropical. Lo que nos corresponde son dos cosas: primero, nuestra infraestructura debe ser cónsona con el país donde vivimos y es inaceptable que una carretera quede inhabilitada por un desplome de la magnitud de la acaecida en el Centenario; esto no es producto de fuerzas impredecibles, la infraestructura vial no fue construida atendiendo el entorno natural donde vivimos.   Segundo nuestra capacidad de reacción frente a desastres, propios de nuestro entorno, es deficiente.

 

También existen dos razones por la cual no mejoramos: La corrupción en los proyectos o obras públicas trae como resultado obras deficientes, esto es problema que nadie quiere confrontar.

 

Nuestra capacidad de organizarnos para atender desastres naturales es deficiente, queremos idiotas liderando crisis porque pertenecen a un partido político o hay que abrirle un espacio en el gobierno.

 

Los desastres naturales se atienden por personas con capacidad y talento, que puedan liderar en circunstancias adversas y mucha organización. En este tema falta de todo. Tenemos los recursos pero sin liderazgo y organización es poco lo que se puede hacer.

 

Y sobre el desplome de nuestra infraestructura vial es un efecto de la corrupción política. La ingeniería y la ciencia saben resolver estos temas. Si ocurren es por negligencia, error humano o porque a nadie le importa.

 

Pagamos a cada rato las consecuencias de nuestra propia ineptitud, ignorancia o viveza. Es cómodo acusar a la naturaleza que siempre ha sido como es en los último quinientos años de existencia que tiene este país crisol de razas.

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<> Artículo publicado el 17 de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Desastres del apocalipsis: BV, BT, CD y PRD

La opinión de la Abogada y Escritora….

HAYDÉE  MÉNDEZ  I.

Parece una sopa de letras, pero son cuatro desastres que ahora tiene que enfrentar el pueblo, inmerso como está en un cambio, que resultó ser para peor:

BV: El desastre de don Bosco, que va de tumbo en tumbo y cuya última metida de pata es creer que botando (por segunda vez) a todo su personal gerencial va a componer la cosa. Le va a suceder lo mismo que a la contralora, que no pudo ni con el censo.   Hasta que aprenda, un jefe sin experiencia tiene que depender de los que sí la tienen.

BT: El desastre de caos que reina en Bocas del Toro por culpa de la arrogancia y la terquedad de RM y AC, quienes insisten en incumplir la Constitución y las leyes, a pesar de los cantos gregorianos de (¿no negociación?) de la monja del OD, que se oyeron hasta en la casa de AMG.

CD: El cambio democrático que nunca llegó, liderado por un gobierno de desastre, que hostiga a medios y periodistas por informar de sus injusticias y atropellos, que no cumplió las promesas electorales y que culpa al PRD y a las organizaciones sindicales de todos los males provocados por ellos mismos.

PRD: A pesar de ser el partido más grande del país y se supone que el mejor organizado y ta ta ta, es un desastre cuando está en oposición. Se ha dejado ganar del PP, de los sindicatos y de las organizaciones civiles, porque ante tanto atropello no ha interpuesto ni una sola acción legal (aunque todos y todas sabemos que con el terrorismo judicial que impera, de nada serviría).

¿Que si no me da miedo jugar con estas letras? (Pueden inventar que he falsificado mi certificado de nacimiento, que le debo al Fisco, que soy comunista, terrorista, o que me paga el PRD).     Sí, pero como dice mi admirada periodista Doris Hubbard-Castillo, ‘del miedo se generan las ideas y se da el origen de la razón’.

Además, ‘El miedo puede ser amigo perfecto de la dignidad, porque sentir miedo, es normal cuando hay quien o quienes nos amenazan, pero no por eso logran que perdamos la conciencia de quiénes somos, qué queremos ni mucho menos que cambiemos de ideas, de discurso, para sobrevivir’.

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Este artículo fue publicado el  15 de julio de 2010  en el diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Vacuna para la ineficiencia: botar al equipo

La opinión del Abogado…

Alberto E. Fadul N.

Citar a tan distinguido dramaturgo sobre las adversidades, insólito, las siguientes parecieran más apropiadas: “Sí, creíste hacer bien, lo que era bien para ti; así buscando nuestro bien cada uno, entre todos desatamos el mal sobre la tierra.” (Jacinto Benavente).

“Sólo temo a mis enemigos cuando empiezan a tener razón.” (Jacinto Benavente).

“El éxito siempre ha sido fácil de medir: es la distancia entre el punto de partida de una persona y su mayor logro.” (Jacinto Benavente).

En una democracia representativa eficiente, como la que se merece el pueblo de un país de baja población, como el nuestro; con una economía pujante muy a pesar de los enredos financiero en Europa y Estados Unidos de Norte América; la ciudadanía espera que todo funcionario público, electo o designado, desempeñe sus funciones, dentro del marco del respeto a la institucionalidad y cónsono con ella, se efectúen con honestidad, responsabilidad y sensibilidad social. ¿Refleja dicho concepto la cabeza de la alcaldía capital? Con seguridad, no.

Si se hubiese efectuado una auditoría, apropiada, sobre las navidades celebradas en la cinta costera, ello hubiese bastado para solicitarle que pusiera el cargo a disposición, previa renuncia.

“La renuncia del incapaz es el acto de voluntad más esperado”. (Anónimo). “Tardías las revisiones de un actuar ineficiente, culpa del partido postulante”. (Anónimo).

El secuestro de la cinta costera, por espacio de casi más de un mes, fue inaudito. Una violación absoluta de la paz social, salud, etc. de los residentes en el área y los hospitalizados en diversas instituciones del sector, quienes quedaban agotados por el cansancio de levantarse en las mañanas y acostarse en las noches, escuchando el arrogante abuso del bello significado de la natividad del Hijo de nuestro Señor, convertido en ritual arrabalero con su música salsera también a todo volumen.

Ah pero al genio, arropado con las sabanas de la demagogia y posiblemente del auto beneplácito de alguna astucia productiva, se olvidó que a los que poco o nada tienen, no hay que darles música, bailes y demás ordinarios insultos.   Hay que ayudarles a vivir.

Quería poner piscinas permanentes en la cinta costera. Imaginen el potencial desastre. La basura; por Dios, la realidad más escandalosa. Sin tener que hablar del problema residencial. ¿Alguien del gobierno ha revisado cómo y cuando se recogen los desechos del Hospital Santo Tomás? ¿Cuántas enfermedades y epidemias han salido de éstos?   Pasan por ellos, irregularmente, en camiones abiertos, dejando mucho regado. ¿Qué se hará con las concesiones directas escandalosas para mejorar la imagen de este señor?   Sólo falto el cirujano plástico.

En todos los deportes de equipos, cuando las cosas van mal despiden a la cabeza.

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Este artículo se publicó el  11  de julio de 2010 en el diario  El Panamá América,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Carta abierta al señor presidente

La opinión del Ex Ministro de Obras Públicas…

JOSÉ A. DOMÍNGUEZ A.

Señor presidente:

Para ayudarlo en su gestión y en especial a nuestro querido Panamá, hago de su conocimiento un tema que está siendo pésimamente tratado. Durante la campaña política, cuando ya el presidente de nuestro partido político había decidido unirse a su campaña, yo le escribí a su persona y le daba varias razones para que no siguiera proponiendo el Proyecto del Metro como la solución al transporte masivo.

No lo hacia porque pensara que este sistema no pudiera dar una respuesta, sino porque éste no es el más seguro ni tampoco el que mejor se ajusta a las condiciones de nuestra ciudad. Aún guardo sus respuestas sobre este tema donde decía que le enviaría esa información al Ing. Juan Carlos Varela, quien estaría al cargo de ese Proyecto. Me han dicho que usted es una persona muy orgullosa y prepotente, pero jamás pensé que ese orgullo lo llevase a afectar a nuestro país de la forma que lo pretende hacer con este tema.

En julio, a los pocos días de que usted tomase el control del gobierno, y después que se rumorara que iba a nombrar al Ing. Roberto Roy como el secretario del Metro, me reuní con este último a solicitud de un tercero para que le expusiera mis puntos de vista.   Luego de la conversación con el Ing. Roy pude percibir, como en efecto hoy puedo comprobar, que estaba en lo cierto, que la posición del nuevo gobierno con relación a este tema ya estaba decidida y era la de IMPONER el METRO a como diera lugar sin tomar en cuenta el daño que se le haría al país.

Si entra a Internet podrá ver con claridad a lo que me refiero. El sistema de Metro es un sistema de trenes con ruedas de metal tal y cual conocemos a los trenes tradicionales. Cambian los vagones en su comodidad y forma, pero siguen siendo propensos a sufrir descarrilamientos, que es lo peligroso de estos sistemas. Aún en los países más desarrollados y con los controles más estrictos de mantenimiento estos sistemas han y seguirán sufriendo descarrilamientos.   Lo que me preocupa más es que este sistema se va a construir sobre pilotes (aéreo) y por el medio de nuestras carreteras.   NO quisiera estar circulando el día que uno de estos aparatos se venga abajo sobre los vehículos que estén circulando por ahí en ese momento.

Peor aún, el costo de este sistema en contraste con el del Monorriel es de unos 15 millones por kilómetro (estimados) el costo promedio, dependiendo del sistema de monorriel que se desee usar.   El costo promedio de un sistema de monorriel puede rondar entre los 45 a 50 millones por kilómetro. Si el proyecto que ustedes están imponiendo contra todo lo sensato y seguro lo han estimado en unos 1500 millones por los 14 kilómetros de recorrido, el costo promedio sería de 107.14 millones por kilómetro. Si se hiciera el mismo recorrido con el sistema de Monorriel el costo sería de US$700 millones.

Si yo fuera el presidente no podría darle la cara al pueblo y menos cuando usted está permitiendo que funcionarios de su gobierno salgan en los medios y digan que no tienen dinero para pagarle una indemnización justa a los afectados por el Dietilenglicol ni tampoco a los afectados por el accidente del bus incendiado.  Le recuerdo que fue por negligencia de funcionarios del gobierno panameño (no importa si fue de este u otro gobierno) los responsables de estas calamidades, y le toca al gobierno panameño ser justo y pagar por su error.

Pero por otro lado salen a pedir unos Juegos Bolivarianos que costarán por lo bajo unos 200 millones, un Metro que costará más del doble de lo que debería costar, y ya ejecutaron unos Juegos Centroamericanos que su buen par de billetes ha debido costar.

La pregunta que con toda sinceridad le hago es: ¿Cómo se atreven a decirle a estas personas que han sido afectadas por el gobierno que no hay dinero para compensarles de manera justa por los daños que ellos han sufrido por culpa de la negligencia del gobierno de Panamá?

Si nos vamos a la famosa compra de los corredores, para su información el Corredor Norte fue licitado en su primera etapa en el año 1994 por 238 millones y comenzaba en Albrook y terminaba en Tinajitas y eso incluía el primer tramo de la Autopista Panamá—Colón, que comenzaba en el Corredor Norte después de la salida de Cerro Patacón y llegaba hasta Chilibre.   ¿Cómo después de tantos años y además de tanto incumplimiento por parte de esa empresa, usted piensa pagar tantos millones por recuperar esa Autopista que tiene y debe ser sufragada por los usuarios y no por el gobierno?

Si nos vamos a analizar el Corredor Sur las cosas son aún peores. Al gobierno del ex presidente Pérez Balladares solo le faltó construirle esta autopista gratis al ICA y luego dársela para que ellos la administraran por 30 años a costilla del pueblo panameño. Me pregunto ¿cuál fue el arreglo bajo la mesa entre el gobierno y esa empresa? Hay muchas especulaciones y de algo estoy seguro: ‘Cuando el río suena es porque piedras trae’.

Algo que he repetido a saciedad y lo seguiré repitiendo hasta que vea un verdadero cambio: ‘En este país no hay una verdadera justicia’, la justicia se le aplica a los pendejos y a los que no tienen como PAGAR.

Adjunto le envío unas diapositivas sobre MONORRIELES, para que vea estos sistemas y sus costos en diferentes partes del mundo.

También se le explicó con detalles al Ing. Roy sobre los problemas que van a enfrentar si licitan el Metrobús y no realizan primero algunas correcciones en nuestra ciudad, para permitir que este sistema pueda trabajar sin afectar el flujo vehicular en las vías principales.   No se ha hecho NADA a la fecha y va casi un año desde esa reunión. Además, se habría podido evitar bastantes tranques en nuestras vías principales, si se hubiese aplicado un sistema temporal de solución, que sería luego sustituido por el nuevo sistema de transporte masivo a medida que este último fuese implementado.

Puede que esta nota caiga en un saco roto, pero mi conciencia estará tranquila, porque di la señal de desastre a tiempo.

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Artículo publicado el x de julio de 2010  en el  Diario La Estrella de Panamá,   a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Minería a cielo abierto – más peligros que ventajas

La opinión de…..

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Arturo Rebollón Hernández

Soy creyente de que una minería responsable podría dar oportunidad de empleo y mejorar las condiciones de vida a personas de zonas apartadas, pero sucede que las empresas responsables en este ramo son rara avis in terra, todos son unos pillos que, como hace 500 años, quieren nuestro oro por espejitos y vidrios de colores, lo que hace de los beneficios para el país de estas operaciones sean una utopía.

Estas empresas, o más bien sus dignatarios son falsos, mentirosos, defraudadores, irresponsables y, además, socios deshonestos con el país. Pero parece que esto es el común denominador de estas empresas en el mundo.

Así vemos como recientemente en Estados Unidos las compañías que provocaron el desastre ecológico más grande en el Golfo de México están iniciando una batalla legal, escudándose en leyes acomodaticias hechas a su medida por políticos inescrupulosos para limitar su responsabilidad en la catástrofe, cuya reparación puede costar miles de millones; una de ellas pretende limitar su pago a 23 millones de dólares, y otra pretende solicitar el reembolso de gastos incurridos en la limpieza por trabajo ecológico al gobierno norteamericano. Si no fuera una cosa tan seria, daría risa.

El Gobierno estadounidense es poderoso y no dudamos de que doblegará a estos insensatos abusadores. Pero en los países pequeños y débiles como los nuestros, a merced de políticos corruptos que ven en cada una de sus actuaciones una posibilidad de lucrar, sin importarles que sea en detrimento de todo un país, los ciudadanos no podemos permitir que se sigan otorgando más concesiones mineras leoninas negociadas a escondidas, sin transparencia, sin consultar ni compensar a los afectados.

Las que ya se han extendido deben revisarse, como también lo ha ordenado el presidente Obama en Estados Unidos.

La minería de cielo abierto tiene muchos inconvenientes ecológicos, que en desiertos aislados como Atacama, en Chile, Kalahari, en África, Gobi, en China, no tiene mayores consecuencias, pero en bosques tropicales húmedos como los nuestros, tierras fértiles donde llueve profusamente, donde nacen ríos importantes, se pueden distribuir los contaminantes más rápido de lo que se emiten, con una deficiente y escasa infraestructura de control, con una permeabilidad de nuestros suelos, lo que hace que el manejo irresponsable de sustancias catalizadores de alta toxicidad sea un perfecto coctel para un desastre ecológico de grandes proporciones como contaminación de cuencas enteras y mantos acuíferos, en los que por supuesto estas compañías tienen cubierta su responsabilidad, la que sería limitada por un contrato apócrifo hecho a espaldas del pueblo.

Sopesando estos elementos, considero un riesgo mayor e inconveniente para el país activar irresponsablemente concesiones y minas, sin los estudios serios al respecto y una participación razonable del Estado y los afectados, que contemple la compensación de los riesgos.

Debemos luchar por que se respete nuestro ecosistema privilegiado.

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Este artículo se publicó el 18 de mayo de 2010 en el diario La Prensa, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.