Consenso de Seúl a Washington

La opinión de…


ALEXIS   SOTO
sotopanama@gmail.com

En los años ’90 se impuso la corriente del Consenso de Washington, la liberalización unilateral de mercados, privatizaciones y reducciones drásticas del déficit.  Era el ritmo al que bailaban nuestros países en ese tiempo y la música la imponían los organismos multilaterales (Banco Mundial, FMI, etc.).

Panamá tuvo que adoptar muchas de estas medidas a costas de graves sacrificios en nuestras políticas de desarrollo interno, so pretexto de que de otro modo quedaríamos aislados del mundo.

Bajo estas premisas, nuestros productores agropecuarios aceptaron drásticas reducciones de aranceles, la apertura del mercado nacional, así como el desmantelamiento y demonización de todo apoyo estatal o subsidio al agro a partir de la adhesión a la OMC en 1998 y así durante todos los gobiernos subsiguientes estas políticas fueron paulatinamente dejando en la postración a nuestro sector agropecuario.

Hoy, casi dos décadas después, el mundo ha dado muchas vueltas, aquel mundo regido por las economías más poderosas desde la II Guerra Mundial ha tenido que dar un espacio a los llamados países emergentes. Así la ONU aceptó ampliar el Consejo de Seguridad y el G20 se abrió para dar entrada a Corea, Argentina, México y Brasil.   El texto de la última cumbre del G20 celebrada en Corea hace dos semanas, conocido como el ‘Consenso de Seúl’ es reflejo de ese cambio de ritmo.

Ahora se habla de un equilibrio entre crecimiento económico y desarrollo social, pero sobretodo se habla de políticas nacionales de desarrollo que no sean impuestas desde afuera. Tanto el Director del FMI como del Banco Mundial coincidieron en que las políticas económicas de los países deben ser consecuentes con su realidad doméstica y no pueden uniformarse para todos.

Hoy vivimos otro mundo. La crisis del petróleo en 2007 que devino en una crisis de precios de los alimentos llevó a la FAO a instar a los países a desarrollar políticas de desarrollo agropecuario y de seguridad alimentaria, parte del texto del ‘Consenso de Seúl’ reitera estas prioridades enfatizando en la necesidad de retomar las discusiones de la ‘Ronda de Doha’.

Ahora cuando nuestro país avanza en la negociación de Tratados de Libre Comercio y Acuerdos Fiscales con países miembros de la OCDE, es importante que nuestras autoridades tomen en cuenta los nuevos paradigmas globales. No se trata de regresar a políticas arcaicas de sustitución de importaciones, se trata de fomentar la producción nacional tanto agropecuaria como industrial para aumentar nuestras exportaciones y no sacrificar la primera so pretexto de impulsar la segunda. El crecimiento del país no puede darse a espaldas del desarrollo de nuestra industria y del sector agropecuario ya que son los que nos darán el necesario valor económico y la seguridad alimentaria.

<> Este artículo se publicó el 30 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/soto-alexis/

Innovación y agroexportación no tradicional

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La opinión del Periodista…

Carlos Camarena Medina 

Conscientes de lo retos que plantea el comercio mundial, ante la competencia y la diversificación de las actividades y productos a exportar, el sector agropecuario y las grandes empresas que participan en estas actividades, innovan constantemente para llevar al consumidor un materia prima y de primera calidad y a precios accesibles.

En ese sentido, recientemente acudí a la Feria Internacional de Azuero, para observar la presentación que hizo Maersk Line, con el fin de anunciar y promover los servicios que ofrece a los productores y agroexportadores del país, en el marco de un evento en el cual se dictaron conferencias para mejorar los procesos y la comercialización en los mercados internacionales.

La presentación se hizo en el marco del XIV Congreso Nacional de Agroexportación No Tradicional de Panamá, organizado por el Gremio de Agroexportadores no Tradicionales de Panamá (GANTRAP), el cual se constituyó en una excelente oportunidad de intercambio de experiencias y tecnologías entre productores y comercializadores, con rondas de negociaciones entre productores, exportadores, importadores y proveedores de bienes y servicios.

Según la gerente de cuentas para equipos refrigerados de la empresa, Maria Gabriela Graell, Maersk Line participa todos los años en este evento a fin de apoyar el producto nacional promoviendo la calidad de los mismos gracias a la rapidez y duracion en nuestra trayectoria hacia puertos en el Norte de Europa y USA a traves de nuestros equipos especializados destinados al transporte de frutas. “

Lo cierto es que en los últimos años, la agro exportación ha registrado un notable avance en nuestro país, con productos como el banano, que han registrado un amplio avance, tal como lo explicó el gerente de Reefers para el Caribbean Cluster, Juan Carlos Pardilla, quien prevé que para el 2012, “con todo el apoyo que el gobierno está brindando se espera que las plantaciones de piña crezcan un 60%.

Ante esa realidad, Pardilla destacó el repunte del banano ha hecho que estén innovando sus equipos con la adquisición de nuevas tecnologías. Mencionó la compra del contenedor Starcare, especial para transportar banano, con una duración de hasta 50 días de tránsito.

Igualmente, se realizan estudios para lograr el mismo período de tránsito más largo para la piña. En Panamá al año se mueven más de 6 mil contenedores refrigerados.

Maersk Line tiene más de 190 mil contenedores refrigerados a nivel global, y ofrece a los agroexportadores panameños un abanico de mercados a los cuales enviar sus productos bajo óptimas condiciones, que garanticen que a los mercados en donde opera esta línea llegará mercancía de primera.

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<>Artículo publicado el 22  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
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Desarrollarán tecnología agropecuaria desde Panamá para toda la región

El reportaje de la colaboradora editorial y activista política…

Jennie  Gonzalez


-Empresa brasileña EMBRAPA se establecerá en el país-

La Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA) y el Gobierno panameño suscribieron un convenio de cooperación con el fin de establecer en Panamá varias líneas de investigación para la producción de energía, agricultura, agroindustria, ganadería y uso de tecnología en pequeña escala, aportando beneficios para los productores nacionales y de la región Latinoamericana y El Caribe.

El documento fue suscrito por el ministro de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Emilio Kieswetter y el presidente director de EMBRAPA, Pedro Arraes, y tuvo como testigos de honor al presidente y vicepresidente de Panamá, Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela, respectivamente, además de autoridades brasileñas radicadas en el país.

El convenio MIDA-EMBRAPA  prevé viabilizar soluciones para el desarrollo sostenible de las zonas rurales, enfocada en el agronegocio, mediante la generación, la adaptación y la transferencia de conocimientos y tecnologías.

“Agradezco la confianza del presidente Lula y la empresa EMBRAPA por desarrollar este proyecto en Panamá y desde aquí construir una verdadera integración regional, que promociona nueva mano de obra y ayuda a nuestros productores”, dijo Martinelli.

El establecimiento de esta sede aportará beneficios para la región y en particular para Panamá, sobre todo porque ampliará las posibilidades de apoyo en el campo agropecuario, a través de la capacitación e intercambio de información en materia agrícola. Se tiene planificado establecer tres modelos de desarrollo en materia agropecuaria, como son la investigación, la transferencia tecnológica y la seguridad alimentaria

Panamá fue seleccionada para este proyecto “EMBRAPA AMÉRICA”, en virtud de las facilidades que ofreció al Gobierno brasileño para la instalación de esta sede en la región de América Central, Caribe y en la región suramericana, específicamente, Colombia, Ecuador y Perú.

“Panamá es el país perfecto para desarrollar este proyecto que busca principalmente mejorar la calidad de vida de los agricultores”, sostuvo Arraes.

La importancia de este acuerdo se retomó en el 2009 durante un encuentro sostenido entre los presidente de Brasil y Panamá, Luiz Inácio Lula da Silva y Ricardo Martinelli, respectivamente.

EMBRAPA, una empresa pública, dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (MAPA) de Brasil, es mundialmente reconocida y en términos de cooperación técnica internacional mantiene 68 acuerdos bilaterales con 37 países, 64 instituciones y acuerdos multilaterales con 20 organizaciones internacionales. Mantienen laboratorios para desarrollar tecnología de punta en EEUU, Francia, Países Bajos, y una oficina regional en Gana.

En el evento celebrado en  la Presidencia de la República también participaron el embajador de Brasil en Panamá, Eduardo Prisco Paraíso; el coordinador de la Secretaria de Relaciones Internacionales de EMBRAPA, Antonio Carlos Prado; el coordinador proyecto EMBRAPA AMÉRICAS, Amauri Buzzo.

GOBIERNO NACIONAL

¡JUNTOS HACIENDO UN MEJOR PANAMÁ!


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Reportaje publicado el jueves, 26 de agosto de 2010 a las 8:47 en Facebook por la autora a quien damos todo el crédito, el mérito y la responsabilidad que le corresponde.

Agro, aún hay tiempo

La opinión de….

Adán Castillo Galástica

“Muerte anunciada”. Tenemos, pues, nuevo titular en el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (y van XYZ en las últimas dos décadas).   Se ofrece una oportunidad preciosa para recuperar el sector, el cual se debate entre “Agonías y resuellos” (La Prensa 15/6/2010).   Innecesario reinventar el agua fría. De lo que se trata es de oídos, determinación, voluntad. Lo demás está escrito.

Ciertamente hay que revisar, corregir. Incorporar los contingentes de profesionales y productores, sin exclusiones ni acorralamientos, como demandan criterios anchos de liderazgo y visión, mismos que han madurado universos de investigaciones, experiencias; buenas unas, otras no tanto, pero allí está el esfuerzo, la inversión monetaria, física y espiritual. Todo un capital.

Preocupa el rebrote de enfermedades, como la encefalitis equina.

Revela que algo falla en la prevención epidemiológica. Decía que el caudal de experiencias acumuladas en Sanidad Animal (vegetal y cuarentenaria) del propio ministerio, del programa antiaftoso y el control del gusano barrenador del ganado, al parecer se ha desvanecido.

Se habló de transpolar estos exitosos ejercicios hacia el control del tórsalo, incluso de la mosca de la fruta (del Mediterráneo), conjuntamente con el sector privado: Fundación de Animales Sanos (Tito Dutary, Guido y Quique Martinelli; José Dimas Espinosa, entre otros directivos). Excelente tarea redimensionar la proyección de la Red Nacional de Laboratorios, con fuerte componente de capacitación hacia los “Vigilantes Voluntarios” (productores, estudiantes, indígenas, ciudadanos comunes) y reingeniería de actualización de los especialistas. Desde luego, los centros superiores de enseñanza, investigación y transferencia.

De los bolsones deprimidos y marginales, tal vez corresponda repensar la situación del Barú, pendientes de un gran complejo agroindustrial de exportación, identificando y pujando por penetrar los nichos y/o ampliar los mercados que aún existen. Igual el mejor aprovechamiento de los sistemas de riego, vrg. el “Remigio Rojas”, así como los diseñados en el Plan Nacional de Riego para el arco seco de las provincias centrales.   No menor atención se debe a los productores de leche de Panamá este y Portobelo en Colón, como cuencas lecheras e hidrográficas. Y la acuicultura. Y la masificación de las granjas, que hay hambre y desnutrición en nuestros campos y ciudades. Y los mercados periféricos con una canasta básica más equitativa.   En fin.

Claro, que de acuerdo con los diferentes pronunciamientos a soto voce de los entendidos, un complemento indispensable para ese salto cualitativo lo es la revisión de las estructuras del sector, o sea de sus instituciones. Que las mismas respondan a una política general, integral, de Estado, para este sector tradicionalmente retrasado respecto al conjunto de la economía nacional (PIBA= –6.5%). Corresponde frenar la migración y la trashumancia hacia las ciudades. El campo puede aportar lo suyo.

Como decía antes, no se trata de redescubrir el “raspao”.   Son realidades de cada día. Consideraciones sinceras, elementales, de un panameño común, inquieto por el futuro bienestar de su país. Sugerencias de buena voluntad, solo eso.   En cuanto al ministro saliente, pues como dijo el poeta: “Dios mío, qué solos…”.

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Este artículo se publico el 4 de julio de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Una muy breve Visión del Desarrollo Rural en Panamá ¿Cómo enfrentar la desigualdad?

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La opinión del Economista….

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Francisco Bustamante Peña

Mi Visión del Desarrollo Rural en Panamá

El sector rural está claramente identificado, analizado y diagnosticado en Panamá.  El desarrollo del Canal significó para el país la dicotomía del mismo en una zona de tránsito y el resto del país.  El desarrollo agropecuario en Panamá tuvo como mercado el abastecimiento interno; con las negociaciones con los americanos, se amplió este abastecimiento del mercado de la Zona del Canal, principalmente  de carne y leche.  Desaparecida la población residente en esa faja, desapareció  ese mercado.

Poco o ningún desarrollo hacia la exportación. Ni siquiera a los barcos que transitaban por el Canal. Dentro de este marco las poblaciones campesinas, periféricas a los mercados centrales y con predominancia de población indígena, han quedado fuera de los circuitos económicos. Solamente, como las estadísticas lo confirman, abastecen de mano de obra no calificada a los otros sectores de la economía.

Este modelo no tuvo mayores repercusiones, salvo el drama humano de la pobreza transferida de generaciones en generaciones.  El modelo ha sido tan exitoso para las mayorías citadinas que no ha experimentado problemas de abastecimiento de alimentos, dado el desarrollo y apertura de los mercados internacionales vía comercio.

El Problema

Adicional a la pobreza rural, que como decimos está asociada a la baja productividad del sector,  la baja  integración de la agricultura a procesos más sofisticados de exportación o agroindustriales, el país enfrenta en los últimos años una baja sostenida en la oferta de productos agropecuarios, particularmente en los granos básicos, como arroz y frijoles, dieta del panameño común y corriente.

Varios factores concurren. Las importaciones, el crecimiento de los otros sectores particularmente la construcción, han absorbido los excedentes de mano de obra del campo. Si sumamos a eso la caída de productos tradicionales de exportación y de productos no tradicionales por distintas razones, el bajo crecimiento del sector persiste. Y la población rural tiene dos opciones, malvive o emigra a las ciudades.

Los mecanismos de amortiguación de una apertura comercial

Este fenómeno, de las importaciones de alimentos que compiten con la producción nacional,  se agudiza con la próxima apertura vía los Tratados de Libre Comercio en negociaciones con los Estados Unidos. Con la diferencia de que, países como México se prepararon para hacerle frente a las asimetrías en productividad de los sectores tradicionales agrícolas versus los sectores modernos y subsidiados de Norteamérica. Se crearon programas como ASERCA y Procampo, destinados a generar renta sustitutiva a los productores.  Pero estos mecanismos probaron ser eficientes como alternativas rentísticas, no así como instrumentos para mejorar la productividad del campo. En el caso panameño, estos mecanismos no son aparentemente viables ni sostenibles, dado lo costoso de los mismos.

Entonces,  necesariamente Panamá  necesita diseñar sus políticas y acciones destinadas a proteger la economía de las poblaciones rurales menos favorecidas con mecanismos diferentes y de alguna manera, novedosos para las áreas a favorecer. A la vez, necesita canalizar efectivas medidas de apoyo al mejoramiento de la productividad, y la búsqueda de eficiencias en la cadena de producción, desde el abastecimiento de insumos hasta la comercialización. Este diseño va más allá de la producción de subsistencia y necesita tomar en cuenta los otros sectores medios y tecnológicamente avanzados.

Este enfoque que como decimos va más allá de los productores marginales, no puede ser asistencialista ni tampoco de mercado. Es un intermedio. Mi visión del Desarrollo Rural para disminuir la pobreza rural pasa por llevar a los campesinos marginales al mercado, con productos cuyos precios cubran sus costos y generen una utilidad. Y en la medida de lo posible, buscando integraciones o clúster con los otros sectores productivos rurales. Esto sintetiza de alguna manera,  mi visión del tema. Y si no se logra una perspectiva de este tipo, no es sostenible ningún esfuerzo que se haga en torno a esta situación de pobreza generacional

Existen factores que contribuyen externamente.  La preocupación por la seguridad alimentaria es mayor en la sociedad. Valores como las  utilidades de un proyecto se discuten y analizan bajo una perspectiva de que un país, una sociedad debe ser capaz de producir  de manera eficiente la mayor parte de los alimentos que conforman la dieta de sus nacionales. En un mundo en el cual existen expectativas de problemas de abastecimiento de alimentos, es estratégico, entonces, contar con una política de seguridad alimentaria clara y mínima  en sus objetivos.

Incentivos mal asignados.

Esta concepción cada día se hace más presente en la sociedad panameña. En medio de mecanismos inoperantes como son las políticas de subsidios mal aplicadas como el caso del FECI, que en el período comprendido entre 2000 y 2008 recaudó US$ 420 millones, dedicando US$ 211.7 millones al pago de gastos burocráticos del BDA,  US$ 79.5 millones a transferencias al sector público y apenas US$ 98.3 millones a subsidio efectivo de préstamos al sector agropecuario formal.  Con mayor razón, muchos menos recursos llegaron a los agricultores que no califican como sujetos de crédito.   Y la reciente redefinición del FECI prácticamente le retira los recursos, mal utilizados, en lugar de reorientarlos dentro de una política coherente y consistente al sector rural.

Restricciones de Mercado

El enfoque de abastecimiento del mercado interno o local tiene una fuerte limitación, que es el consumo vegetativo asociado a la tasa de crecimiento de la población. Si ésta es  menor al 2% anual, toda producción destinada a abastecer este mercado queda limitada por este techo natural. Aunque aumentara el consumo con la incorporación de la población ubicada en los niveles de pobreza extrema, el impacto de esta demanda adicional también sería restringido en el mediano plazo.

Con todo, hay un espacio o nicho de mercado a llenar, que es la diferencia entre la producción nacional de alimentos básicos de la dieta del panameño, y las importaciones. En la medida que esta ventana sea grande, hay un espacio para crecer, siempre que se logren rendimientos y ventajas competitivas. Entonces, la productividad y competitividad, pasa por el desarrollo de mecanismos de mercadeo y gestión de la producción que permitan el manejo de volúmenes y montos rentables.

Existen otras restricciones de mercado, propias del bajo desarrollo del sector rural, como es la inexistencia de una infraestructura de mercadeo que permita la obtención de mejores precios para los agricultores; la falta de instrumentos como sería la existencia de leyes de garantías mobiliarias que faciliten la existencia de crédito para medios de carga, locales de ventas móviles, etc.  La inexistencia sentida de suficientes mercados periféricos y urbanos concentra la oferta en determinados sitios donde los mayoristas dominan la disponibilidad alimentaria. La falta de un proceso continuo de adiestramiento de los jóvenes agricultores de las poblaciones marginales para que puedan lograr rendimientos satisfactorios, etc.

Una visión integrada de desarrollo rural combina, (a) conceptos de asistencia a grupos marginales, lo cual se logra con programas focalizados y de integración comunitaria, (b) coordinación con una cabeza de sector, que podría ser el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, que implique la acción coordinada del IMA promoviendo mecanismos de mercadeo privados, el BDA que se reestructure como banco que financie la innovación tecnológica, (c) la constitución de un fondo o fideicomiso para aportar recursos para desarrollo cooperativo en cultivos exportables para productores campesinos marginales, (d) el IDIAP en el desarrollo de variedades comerciales, (e ) mecanismos de subsidio a la producción de granos como arroz y frijoles, para lo cual el programa ASERCA de México tiene experiencias interesantes, (f) mecanismos dirigidos a romper el monopolio y administración de precios, mediante la subasta de permisos de importación, condicionado a la oferta de precios más bajos al consumidor, (g) desarrollo tecnológico como programas de trazabilidad ganadera, mejoramiento genético y (h) manejo racional de recursos naturales renovables.

El desarrollo de una temática como la propuesta debe incluir metas, recursos, indicadores, hipótesis o supuestos a cumplirse y evaluación de logro de resultados, estímulos y rendición de cuentas.

Estas son apenas algunas ideas hilvanadas, para generar discusiones.

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Artículo enviado el 23 de diciembre de 2009  a Panaletras por el autor  a quien damos todo el crédito que le corresponde.

El sector agropecuario y las lluvias

La opinión del Ingeniero…..
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EDUARDO A. ESQUIVEL R.

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El sector agropecuario y las lluvias

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Las recientes e intensas lluvias producto de la cercanía de un huracán caribeño, provocaron que varios ríos importantes del país se desbordaran y se anegaran sus riberas bajas. Muchas de estas áreas son agrícolas y ganaderas, pero con una semana de lluvias intensas, me parece que algunos medios y productores han exagerado la situación.

Es posible que algunos cultivos tempranos de maíz, frijoles y cucurbitáceas se hayan afectado, sin embargo en el caso del arroz esto es muy difícil por dos razones principales.

Una es que el arroz nunca se ha cosechado en octubre-noviembre, que son los meses más lluviosos del año. Así que mal pueden haberse perdido cosechas de arroz si estamos apenas en la época de siembra de la principal cosecha, que es en el verano o estación seca.

La segunda es que el arroz es una planta semi-acuática, e inclusive en muchos países se cultiva bajo inundación, a casi un metro de agua, la mayor parte de su ciclo. La humedad no incrementa las enfermedades y más bien controla las plagas. Así que más que perjudicar a los arrozales, estas anegaciones lo benefician, ya que el arroz bajo inundación produce más que el de secano. Ya a mediados o finales de enero todos estos campos están secos y el arroz se puede cosechar sin ningún problema.

Por esto para mi es inexplicable que se diga que a causa de las lluvias va a haber menos producción de arroz.  Podría haber menos producción de arroz debido a que se este plantando menos área o a deficiencias en la producción. Y la única manera de compensar esto es con la importación del grano, aunque cada vez resulte más caro.

En el sector ganadero, escuche con asombro a un productor que decía que las lluvias iban a afectar la ganadería porque cuando llovía las vacas no comían. Esto es algo nuevo para mí, ya que en Panamá siempre llueve casi seis meses y las vacas cuando tienen hambre comen con lluvia o sin ella.

Pienso que más que a el exceso de lluvias en una época del año, los productores agropecuarios deben temer a la falta de lluvias y a otros efectos del cambio climático, como el calor y la radiación solar excesiva.

Es importante que una de las metas del MIDA sea la autosuficiencia en la producción de los productos de la canasta básica. Se acerca el tiempo en que solo los países auto-suficientes en alimentos, agua y energía, conservaran su estabilidad política, económica y social. Para Panamá, que es un país con sólo 3 millones de habitantes, esta meta es mucho más factible que para otros con grandes poblaciones y enormes consumos de alimentos, agua y energía.

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Publicado el 11 de noviembre de 2009 en el diario El Panamá América, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.

El despertar y reimpulso del Mida

 

La opinión de…..

Rubén Darío Paredes
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El despertar y reimpulso del Mida

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En el sector agropecuario palpita el alma del Panamá verdadero, simboliza la patria profunda que definieron don Guillermo Andreve, Mateo Iturralde y el poeta Ricardo Miró.

Nuestra campiña se pinta de colinas, llanuras y manantiales que estimulan a soñar y abrigar esperanzas infinitas, de donde extraen sobre todo los más humildes y esforzados panameños, ¡algunos hasta silvestres hijos del sol y hermanos de las lluvias!, el pan de cada día en el entorno de una vida sencilla y modesta…

Las maravillas del reino de la naturaleza cautivan y te seducen en el medio de una soledad aparente, pues siempre estás bajo la mirada de miles y miles de criaturas, e inmerso en los profundos ruidos del silencio.

Si los apreciados lectores desean adentrar y deleitarse en el mero vientre de la patria, realice junto a su familia la excursión por carretera Gualaca–Almirante–Changuinola, y pronto, antes de que la colonización espontánea y desordenada destruya aquellos imponentes parajes de la naturaleza.

Cierta vez ante el papa Pablo VI, allá en la solemnidad del Vaticano, Omar Torrijos me presentó entre otros funcionarios como el ministro de Agricultura de Panamá; el Papa sostuvo mi mano derecha entre las suyas y al acercarla a su pecho exclamó en perfecto español… ¡Oh, es usted el jefe de la riqueza de su país, la agricultura! Jamás pude olvidar semejante exclamación del Santo Padre, efectivamente, porque la tierra es tan generosa que pare para sus millones de hijos abundantes riquezas, como el vientre fértil de mujer que pare y amamanta su criatura.

Nuestro campo verde es tan inmenso como inmensa es la República, debemos cuidar de él ya que pertenece a todos, de allí emana nuestra nacionalidad, personalidad de Estado y la sostenibilidad de la Nación y su pueblo, donde se confrontan problemas todos delicados y de trascendencia con efectos en la población, tanto para el consumidor como al productor, burócrata y gobernantes.

Son, precisamente, problemas que se desprenden de las complejidades de la convivencia y competencia en la producción de alimentos y en esa lucha como seres humanos afloran pasiones, debilidades y hasta miseria humana inevitables, pero sí debemos hacer esfuerzos inteligentes para mitigar y neutralizar sus efectos dañinos y lograr la armonía en el sector… ¡la armonía fecunda la tierra!

Nuestros productores tienen que afrontar evidentes obstáculos y desventajas comparativas con la mayoría de los agricultores de los países desarrollados, como los precios insuficientes por sus cosechas, los insumos derivados del petróleo siempre en alza, el alto costo de la energía eléctrica, combustibles siempre caros, la explotación de algunos intermediarios que participan de las utilidades sin arriesgar capital y trabajo, la incomprensión de los consumidores citadinos; todos estos factores más el castigo por las inclemencias del tiempo, casi siempre por situaciones imprevistas, plagas, sequías, inundaciones, fenómeno de El Niño, cambio climático y últimamente los efectos desalentadores por la baja de los aranceles, originan choques, protestas y reclamos de líderes productores, gremios y asociaciones… todos gente de trabajo, valiente, inteligente y peleadora, de temperamento fuerte y perseverantes.

Aunque no estoy autorizado por el ministro del Mida, Ing. Lindi Pérez, sé que él comparte la realidad siguiente: Tradicionalmente en todo cambio de gobierno se dan confusiones, traumas y traspiés en la administración pública y mucho más en un ministerio tan grande de casi 3 mil funcionarios y unos 50 mil productores grandes, medianos y pequeños.

Superados los primeros cien días al frente del Mida, aceptamos que ha sido una jornada de transición nada fácil, accidentada y cuestionada severamente por algunos sectores de la producción de alimentos, en ocasiones con razón, otras sin ella.

Sin embargo, el ministro Víctor Pérez viene evidenciando cada vez más un fuerte liderazgo y tiene ya bajo control pleno el sector agropecuario, al punto que ha terminado de estructurar la estrategia para el despertar y reimpulso del Mida 2009-2019 (10 años como política de Estado) Esta estrategia novedosa fue presentada recién, en el VI Congreso de Ingenieros Agrónomos, por el vice ministro del Mida, Lic. Luis Villarreal.

En síntesis, la estrategia presenta como su meta fundamental, el despertar, reimpulso y presencia extensionista en el campo del Mida, un gigante adormecido por años y ausente en gran medida del agro. La estrategia renovada como plan del Gobierno Nacional a través de la gestión del ministro Pérez, que consiste en que el país alcance la autosuficiencia o soberanía alimentaria en el próximo decenio.

Como a la vez, elevar la capacitación y transferencia de tecnología en la masa de productores, a los niveles que las circunstancias del mercado exigen de eficiencia y competitividad en la producción, para exportar alimentos competitivamente; mejorar el nivel económico, desarrollo y calidad de vida del hombre del campo.

Muy pronto llevaremos a cabo los talleres o mesas de trabajo e intercambio de tecnologías quizás en las ciudades de David, Santiago, Capira y Chitré. Mesas por cada uno de los rubros agrícolas y pecuarios, integradas por los técnicos más aventajados del Ministerio; líderes privados destacados de la producción agrícola, bovino grado A, doble propósito, porcino, ovino y caprino, igual aves, conejos y avestruces. Un técnico especialista del Idiap con afinidad al tema de cada mesa, IMA, BDA, Arap, Universidad Nacional, INA, etc.

Por otra parte, el Ministro y el equipo de profesionales del Mida definen la importancia de establecer la mesa permanente del dominio de las aguas para riego, drenaje y generación de energía, bajo el concepto de ¡Quien domine las aguas garantizará cosechas y energía! Finalmente, la mesa de los proyectos especiales, como la creación de los huertos y hortalizas en patios y balcones en la ciudad capital.

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Publicado el 31 de octubre de 2009 en el diario LA PRENSA, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.