Promoviendo una cultura de paz

*

La opinión del Jurista, Ex Alcalde, Ex Diputado y actual Embajador de Panamá ante la OEA…

GUILLERMO  A.  COCHEZ

gcochez@covad.net

http://www.panamaoea.org

Las finanzas de la OEA, como todas de organizaciones similares, no andan bien.   El aporte de los países miembros –fondo regular-, y la ayuda de fondos específicos, de sus miembros y por donantes externos, como lo son países de Europa y Asia, y entidades con el Banco Interamericano de Desarrollo y empresas privadas, movidos por el interés de apoyar programas hemisféricos. Lo hacen a través de la OEA por la infraestructura técnica que posee y el valioso recurso humano de que dispone.

Es sabido que ante el fracaso de las políticas tradicionales para combatir el narcotráfico y todo lo que el mismo engendra en nuestras sociedades, se ensayan otros mecanismos que puedan producir mejores resultados. Dentro de la iniciativa Mérida, la OEA, con el apoyo de los Estados Unidos (USAID) el Trust for the Ameritas, está desarrollando en cuatro países un proyecto piloto: “Construcción de una cultura de Paz con jóvenes de Centroamérica a través del arte, los medios y el diálogo social”. Tiene como fin reducir la violencia juvenil y la actividad de pandillas. Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Panamá integran el grupo inicial.

El proyecto se impulsa a través de la representación de la OEA en nuestro país, a cargo de la Doctora Abigail Castro de Pérez (acastrop@oas.org).   Sus dos principales objetivos son desarrollar y ejecutar una amplia campaña de promoción de valores, de jóvenes para jóvenes; y fortalecer las redes de jóvenes líderes a nivel comunitario y organizaciones que trabajen con jóvenes a nivel regional para mejorar la coordinación de sus actividades, colaborar en el planeación estratégica y difundir sus mejores prácticas. Dentro de sus actividades está la de entrenar a las organizaciones que trabajan con jóvenes, para que a su vez capaciten a los muchachos en el uso de medios de comunicación para promover la construcción de una cultura de paz.

La idea es que los jóvenes usen los medios y el arte para crear sus propios mensajes de prevención de violencia, para comunicarse con otros jóvenes y expresar sus ideas y opiniones. Se enfoca a empoderar a la juventud a través de celulares, Internet, redes sociales, y éstos relacionados con los medios masivos de comunicación como radio y televisión. Ya el programa se encuentra en facebook.

Los aliados en Panamá de este interesante ensayo son empresas como Medcom y Cable & Wirereless Panamá, así como el Consejo Nacional de Periodismo, quien ya en el pasado ha desarrollado proyectos patrocinados por la OEA.  El apoyo del Ministerio de la Presidencia, a través de su Dirección de Participación Ciudadana ha sido decisivo. El proyecto comenzó oficialmente en Panamá el 5 de agosto con un taller radiofónico, seguido el 29 de octubre con el Primer Foro Nacional y tiene como próximas actividades el Taller de Producción Audiovisual el 1 y 2 de diciembre próximo.

Enhorabuena por tan  brillante iniciativa.

 

*
<>Artículo publicado el  8  de noviembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor en: https://panaletras.wordpress.com/category/cochez-guillermo-a/
*
Anuncios

Sociedad Civil y caminata por la paz

La opinión del Educador y Humanista…..

VICTORIANO RODRÍGUEZ S.

El domingo 23 de mayo, el pueblo se volcó a la calle, se dio cita en la Cinta Costera.   ¡Nutrida caminata por la paz!   Iniciativa de un grupo de la Sociedad Civil, cansado de esta ola de violencia, inseguridad e incertidumbre.   La población se vislumbró ansiosa de paz.   Exigió un alto a la delincuencia y mayor participación del gobierno en la solución del problema.    Dicha concentración se convirtió en un convivio familiar, comunicación, encuentro de amigos, pero al final un llamado a la paz y un alto a la violencia, venga de donde venga.

Téngase presente que la violencia tiene muchas aristas.   Algunas son los tratos inhumanos recibido por colaboradores de empresas o determinados jerarcas del gobierno, el bajo pago, la persecución o acoso laboral.

La concentración contó con la presencia del presidente y vicepresidente de la República, ministros, religiosos, medios y políticos que, desconociendo la finalidad, utilizaron propaganda en camisetas.

La Sociedad Civil, organizada por ese presunto minúsculo grupo, al cual los medios se vieron forzados a respaldar, demostró excelente poder de convocatoria, producto del desgobierno, en las últimas décadas.

Hace años personas de diferentes organizaciones y comunicadores sociales, venimos promoviendo la cultura de paz y la educación, motivando a nuestros gobernantes a retomar los valores éticos, como principios fundamentales para administrar el Estado.

En los primeros meses del 2004, un grupo inició la Gran “ Cruzada por la Vida ”,  movimiento cívico que contó con el apoyo de 12 emisoras en todo el país.   Nuestras primeras publicaciones sobre la Cruzada por la Vida la logramos en El Panamá América , los días 21 de mayo y 18 de junio de 2004.

Expresábamos que: “ La población unida puede lograr cambios transcendentales.. ” organizándonos “.. contra el hambre, el desempleo, el aumento de la gasolina, los precios y la corrupción.. ”.    Que la delincuencia guarda estrecha relación con la corrupción y la falta de castigo a los delincuentes, especialmente de cuello blanco.   “ Que debíamos diferenciar este movimiento cívico utilizando diariamente una cinta celeste en la parte superior del pecho, como protesta pacífica contra el alto costo de la vida, el desempleo y la corrupción generalizada ”.   Ahora también la inseguridad.

El señor presidente, consciente del problema social, pidió tres años para hacer de Panamá el país más seguro de América.   El pueblo puede perfectamente ponderar dichas palabras,   no obstante, también el señor presidente debe tener pendiente desprenderse de quienes en busca de beneficios personales o partidistas,   más que apoyarlo para alcanzar una gestión pública atinada y prístina,   empañan la labor bienhechora y de hecho el desarrollo nacional,   el cual está íntimamente ligado a la verdadera democracia.

<>

Este artículo se publicó el 30 de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Una nación dividida por su pasado

La opinión del Abogado…..

.

Silvio Guerra Morales

La semana pasada, desde la habitación 205 de la Clínica Hospital Nacional, aprovechando la visita que me hacía a dicho centro hospitalario mi hermano Ramiro, tras feliz iniciativa de mi esposa Yamileth, quien sugirió el tema, coordinamos la entrega de ese viernes sobre la gran marcha por la paz convocada para dos días después. En ese momento pedí a Ramiro que redactara el artículo. Quiero, repuesta mi salud, gracias a Dios, precisar lo siguiente.

Enhorabuena que roguemos por la paz y la seguridad en este país; bien dicho que no puede haber paz mientras subsista la ola de violencia que se ha estacionado en nuestros vecindarios; aceptamos como potable la tesis de que la paz es indispensable para la subsistencia del Estado de Derecho y el curso de la Justicia; nos parece oportuno que se insista en el tema de la educación –que debe ser tema en la agenda de Estado y con carácter prioritario- y que junto a ello salgamos, de modo inmediato, a hacerle frente a la deserción escolar –fecundo terreno para que germine y crezca el delito-; creemos en las comisiones de trabajo que se han creado, desde el Ejecutivo; sin embargo, confieso y a manera de reflexión:  ¿Realmente estamos haciendo lo que merece ser hecho?.

Creo que se ha dado un gran paso: El haber aceptado, como sociedad, que todos estamos comprometidos en el tema de la seguridad ciudadana y que nadie puede excluirse de este compromiso. Antes del domingo 22 de mayo las cosas presentaban otros matices. Había una sola dirección y un solo destinario en lo que atañe a la obligación de custodiar la seguridad ciudadana –per se, tarea primaria del Estado, pero cuyo sentido evidenciaba un “poco importa” con lo que está sucediendo en el país. Tengamos por cierto que la política criminal es un fenómeno complejo y que por ello el ciudadano común ignora que ella es el producto de un conjunto de fuerzas que se originan en la Sociedad con otras que provienen del Estado, y que éste, ya sea por acción u omisión, de modo ineludible interviene a través de una política criminal específica.

Ahora bien, comprometidos todos, merece que digamos lo siguiente: ¿Cuál será el aporte de cada ciudadano o ciudadana de nuestra nación en aras de lograr una cultura de paz que procure, a su vez, la erradicación de una cultura de la violencia como la ha descrito el criminólogo argentino Israel Drapkin?

Creo que ese cambio empieza, primeramente en nuestros corazones -Dios es un Dios de Paz- , por casa y en la escuela. He allí el quid ius del asunto. No puede haber paz mientras hayan injusticias; no puede germinar la paz allí en donde campea la pobreza, menos allí en donde anida el odio y el rencor tras una nación dividida por su pasado y plagada por infecundas amarguras. ¡Mientras no iniciemos el cambio en el hogar y en las escuelas, nada, nada pasará!

<>

Este artículo se publicó el  28  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Una marcha por la paz

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministro de Estado…

ccc

MARIELA SAGEL

Quizás cuando muchos lean este artículo ya haya pasado la gran marcha por la paz que se ha convocado para el día de hoy. Supongo que la idea de hacer algo masivo surgió después de la celebración de eventos similares que se han llevado a cabo en otros países, como fueron los dos conciertos que ha organizado Juanes, uno en la frontera entre Colombia y Venezuela y otro, más recientemente, en La Habana, donde estuvo una gran cantidad de artistas que estremecieron con sus voces al mundo, por lo menos a los que nos preocupamos por esos temas. Esta iniciativa es loable, en cuanto que surge sin pretensiones mediáticas ni figuras de farándula que reclamen un clima pacífico para nuestro país.

Entiendo que los organizadores del evento son grupos de la sociedad civil, que se han unido para crear una Gran Alianza por la Seguridad Ciudadana en una gran Cruzada por la Paz en nuestro país, y que cuando lanzaron esta idea crearon en sus inicios un enfrentamiento de competencia entre los dos grupos televisivos más poderosos del país, los que al final se pusieron de acuerdo para que, a través de sus señales, se transmita el acto, en el cual se prohíbe que se exhiban banderas o insignias de ningún partido ni se pretenda convertir esta marcha en un cabildo de exigencias, como pasó con la reunión que sostuvo el presidente Martinelli la semana pasada, con la tan mentada sociedad civil, donde no faltó ni la asociación de ralladores de coco.

La paz que reclama la sociedad panameña es la de tener la garantía de una ciudad y un país seguro, que se erradique de una vez por todas el temor que todos tenemos de salir y ser víctimas de asaltos, robos, secuestros y aún más, caer en medio de un fuego cruzado entre bandas de jóvenes que han sido seducidos y reclutados por uno u otro cartel de la droga, que han encontrado en nuestro suelo un terreno fértil para disputarse el liderazgo de su mortal negocio, llenando de luto y dolor a muchas familias panameñas.

La paz que queremos los panameños es la de no estar expuestos a las rivalidades políticas que se dan, aún entre los propios miembros de un mismo colectivo o una alianza política, donde se vierten acusaciones a diestra y siniestra como revancha por cualquier acto que un funcionario de gobierno ejerza desde su alta investidura.

La paz que anhelamos los panameños es poder expresarnos sin cortapisas ni censuras, ni amenazas y que nuestro derecho a expresarnos sea igualmente respetado y si surgen divergencias, las mismas sean ventiladas dentro de la altura y civismo que exige una cultura civilizada y no mediante amenazas y mensajes electrónicos o estridencias de radiocomentaristas desfasados, que en aras de desmeritar lo que uno expone, desacreditan a la persona, practicando a estas alturas la táctica de matar el mensaje matando al mensajero.

La paz a la que todos tenemos derecho es la que cantan los poetas y los cantautores, los quiméricos y los grandes pensadores.

Una cultura de paz debe empezar con un cambio de actitud. Leía hace un par de días un ensayo del gran uruguayo Eduardo Galeano, donde citaba al criminólogo Anthony Platt, quien ha observado que los delitos de la calle no son solo fruto de la pobreza extrema, sino fruto de la ética individualista.

Esa ética que a veces vemos que no existe entre nuestro compatriotas y muchos menos entre nuestros gobernantes.

Ojalá que esta gran cruzada que se manifiesta hoy por la paz sea el inicio de muchas acciones que nos lleven a cambiar actitudes negativas por positivas y a buscar el bien de muchos, no sacando ventajas solo para unos pocos.


<>

Este artículo se publicó el 23 de mayo de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Cruzada por la paz

La opinión de…

.

GABRIEL D. ROSANÍA V.

La Cultura de Paz es una directriz de la ONU, es un conjunto de valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y previenen los conflictos, procurando abordar sus causas para solucionar problemas mediante el diálogo y la negociación, teniendo como piedra angular el respeto de los derechos humanos.

Los ámbitos de esta Cultura de Paz son: Promover una cultura de paz por medio de la educación, el desarrollo económico y social sostenible; el respeto de los derechos humanos; Garantizar la igualdad entre mujeres y hombres; la participación democrática, la comprensión, tolerancia y solidaridad; Apoyar la comunicación participativa y la libre circulación de información y conocimientos y Promover la paz y seguridad internacionales.

Al margen del sensacionalismo que despierta la crónica roja, es necesario analizar los datos reales sobre la criminalidad.  La incidencia de los hechos punibles es mayor por el crecimiento demográfico, movimientos migratorios, sincretismo, materialismo, avaricia, pérdida de valores y, en general, las causas esbozadas por los especialistas de las Ciencias Criminales, Médicas, Sicológicas y Sociológicas.

Han surgido movimientos por la paz que pretenden hacer un diagnóstico de la inseguridad y criminalidad en el país, para enfocarse en una serie de puntos tendientes a frenar el flagelo de la violencia. No obstante, cualquier movimiento de este tipo, para que tenga éxito, requiere tener claro el significado y alcance de la “ paz ”. ¿Estado de tranquilidad o quietud? ¿Fin de una guerra? ¿Entendimiento y buenas relaciones entre los grupos, clases o estamentos sociales dentro de un país? ¿Estado interior, exento de cólera, odio y de sentimientos negativos? ¿Énfasis en minimizar y erradicar solo algunas conductas delictivas?

La “ paz ” va más allá de un interés personal o grupal, un romanticismo épico o una conceptualización vaga. La paz denota un equilibrio social, que incluye la eliminación o neutralización de conductas, prácticas y costumbres nocivas para la salud y armonía corporal, mental y sicológica de todos.

<>

Artículo publicado el 26 de marzo de 2010 en el  Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Esto no lo quiere Dios (II)

La opinión en “un mensaje al corazón” del Monseñor……
.

Rómulo Emiliani

3. Ir promoviendo una cultura de paz, empezando por la familia y siguiendo por nuestras comunidades y llevando un mensaje de reconciliación a los diferentes estamentos de la sociedad donde nos movemos. Si cultivamos un lenguaje de paz y tratamos de llevar la reconciliación a otros y nos convertimos en puentes de comunicación entre personas que están en conflicto y mantenemos nuestra armonía interior, iremos logrando pacificar nuestros ambientes. Tenemos que ser firmes en ir ayudando a resolver conflictos y no a crearlos y aumentarlos. “Bienaventurados los pacíficos, dice el Señor, porque serán hijos de Dios”.

4. Hacer mucha oración por las zonas del mundo que están en conflicto y por nuestra realidad violenta, sumándonos a grupos que promuevan la paz en nuestro país.   En ese orden de cosas rechazar la violencia de cualquier clase y luchar para que desaparezca.   En el caso concreto del maltrato de la mujer, de los niños, los abusos de un sistema económico que sin controles abusa de los más pobres ( y esto es violencia), de un ambiente cada vez más agresivo, donde los conflictos no se solucionan con diálogo sino con violencia, debemos estar haciendo campañas continuas en diferentes niveles, para bajar tanta pugna inhumana. Promover el respeto a la vida y saber que Dios se complace en sus hijos cuando promueven la paz y que con El venceremos la violencia interior que tenemos, porque con Dios somos invencibles.

<>

Publicado el 16 de enero de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Llegó el tiempo de combatir la delincuencia

La opinión del Especialista en Resocialización……
.
JOSÉ  MAGÁN  V.

.

Como especialista en conductas humanas no puedo dejar de mencionar que el flagelo del pandillerismo y la delincuencia ha crecido a pasos agigantados, porque cuando el 30 de agosto del 2004 se estableció la Ley antipandillas y armas ilegales la problemática en ese entonces estaba tomando forma y solo existían 124 pandillas y al día siguiente empezaría a gobernar el gobierno de la Patria Nueva, que ofreció “más seguridad” y lo que nos dejó fue más inseguridad con tantos proyectos, planes, programas y estudios que nunca fueron ciertos y en donde nunca se atacó al crimen organizado ni al criollo y es por esto que el monstruo de las pandillas aumento.

Amado lector. Es por esto que hoy día tenemos un carnaval de pandillas en nuestro país, las cuales hoy son 244 y han pasado de los barrios a los planteles educativos y se han tomado las calles del país, cometiendo actos atroces y las mismas están fuertemente armadas, hasta con armamento de guerra, de lo cual solo les falta tener tanquetas.

Hoy, nuestra Nación tiene a un civil al frente de la Policía con gran conocimiento en la materia y no dudo que ya le cogió el ritmo al trabajo, sabiendo este que hoy estamos en un Estado de Derecho y las cosas no son iguales y fáciles como en los años 70 y 80; confió en gran manera en que desde este mes dé con el operativo “Diciembre verde y luz roja para los maleantes”, la Policía volverá después de muchos años atrás a tomar por lo menos el 70% del control de las calles del país y que a su vez los delincuentes tendrán problemas para cometer sus actos delictivos.

Como consultor del BID para el PROSI, le recomiendo al premier de la República, José Raúl Mulino, que como ahora sí se terminó de manera real y eficaz el estudio necesario para enfrentar a este flagelo, que tiene a más del 70% de los habitantes secuestrado y a otro gran por ciento atemorizado por la inseguridad que vivimos a diarios, le señalo que ya es hora de que se le ponga el dedo con bastante sal a la llaga y que le haga un llamado a los demás que de una u otra manera tienen que ver con la problemática, para que se unan y realicen un trabajo cónsono con la realidad e integral en conjunto con las iglesias, ONG´s que también realizan estos trabajos.   Pero dolorosamente han estado trabajando cada uno por su lado como islas y por esto también se ha fracasado en materia de prevención, resocialización y seguridad. Señalo que el proyecto de seguridad integral PROSI debe encabezar esta acción a realizar, porque esta problemática nos compete a todos y a todas.

Como especialista en la materia, aseguro que si desde enero ya se convoca a todos estos para diciembre del otro año el flagelo habrá disminuido en más del 47% y se empezará a vivir y a sentir una cultura de paz que tanto anhelamos todos los habitantes de nuestra nación panameña.

.

<>
Publicado el  7 de diciembre en el diario La Estrella de Panamá, a  quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.