Regalo navideño

La opinión del Médico, político y ex precandidato presidencial…


JORGE GAMBOA AROSEMENA
jgamboarosemena@hotmail.com

Parece mentira, pero en plena época navideña, la nación panameña vive una agudización de la crisis generalizada que no da tregua.  Y los ingredientes de ella no dejan de caer como lluvia de meteoritos que no dejan tiempo para que una población, con poca cultura política, pueda discernir el alcance de la crisis.

Wikileaks y el Ministerio Público introducen los ingredientes principales, y la nota chabacana la pone el inconstitucional Ministro de Turismo cuando escenifica actos bochornosos con el Coordinador de Corregidores capitalino.  Veamos:

 

-Wikileaks revela reportes de conversaciones entre la embajadora estadounidense Stephens y el presidente y vicepresidente panameños, donde estos introducen elementos de dudas sobre la ampliación del Canal. Dicen los reportes diplomáticos que Varela duda que se pueda desarrollar dicha ampliación y que fue un error darle la licitación principal, la de las nuevas esclusas, a Syrsa y el presidente deja entrever, según estos documentos, revelados por Wikileaks, que hubo tráfico de influencias en la asignación de la licitación. Que lo hubiera dicho un ciudadano común, no debería preocupar más allá de la duda razonable, pero que lo digan estos dos funcionarios, es un sello de certificación.

 

Estos señores apuestan a que el tiempo hará que nos olvidemos, pero aunque así sea, el hecho es que la ampliación va mal y que hay corrupción en ella; el caso aflorado en el Ministerio Público, por denuncia de la DEA, solo confirma que esta instancia de impartir justicia en Panamá, está podrida y dirigida –principalmente- por funcionarios incapaces o corruptos.

 

Bien hizo el Comité de Ética liderizado por Luis H. Moreno, entre otros, en pedir la separación del Procurador Suplente. Todo esto sucede porque lo que mal empieza, mal acaba. La sacada de la Procuradora y el nombramiento del Suplente ha producido una inestabilidad que profundizará la crisis en este sector; pero la nota chabacana la puso la acción del mal llamado ministro Shamah que es denunciado por el Coordinador de Corregidores por agredirlo.

 

Esto es un botón de muestra de que los niveles de prepotencia que se manejan entre los funcionarios de este gobierno.

 

Seguro que usted, apreciado lector, tiene más casos que se convierten en la antítesis de lo que debe ser un regalo de un gobierno para su pueblo, pueblo que no es esclavo de sus gobernantes sino mandantes de éstos, para que realizan un trabajo que busque el bien común.

A pesar de todo; Feliz Navidad…

 

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<> Artículo publicado el 24  de diciembre  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Libertad de expresión y nuevos Codepadis

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La opinión de…

Jorge Gamboa Arosemena

La condena a dos periodistas de TVN evidencia cómo degradamos nuestra democracia, si acaso podríamos calificar así a lo que vivimos después de la invasión.

Dicha condena, además de atentar contra la libertad de expresión y contra el derecho a la información que tenemos los ciudadanos, destapa un problema más profundo: el sistema político sigue colapsando. La sentencia que ha sido calificada de exabrupto ha producido que el Presidente de la República emitiera un indulto, y los diputados del PRD impulsarán, en la Asamblea, una amnistía.

El caso es una radiografía de la crisis que vivimos: unos jueces, en segunda instancia, revocando una absolución previa; un Presidente que dice que hay abusos de la libertad de expresión por parte de los periodistas, pero que otorga un indulto para contrarrestar el clamor nacional e internacional, que llevaría a que el Estado sea señalado como violador de derechos humanos; y los diputados de un partido que sirvió como parapeto civil, cómplice de las violaciones de derechos humanos que se practicaron en la dictadura, desde Torrijos hasta Noriega, que ahora cínicamente tratan de erigirse en defensores de los derechos humanos.

¡Cuánta inconsistencia en tres acciones! Perredistas y Presidente buscando demagógicamente aceptación popular, y los jueces ¿acaso será que mandan un mensaje de adocenamiento al Ejecutivo?

Lo más preocupante del camino autocrático que transitamos es el resurgimiento de turbas contra manifestantes que protesten por acciones gubernamentales.   En la protesta realizada en las escalinatas de la Corte Suprema, convocada por gremios periodísticos, donde participamos ciudadanos preocupados, apareció una turba (infeliz situación), al mejor estilo de los serviles Codepadis de la dictadura, o de las milicias chavistas que tanto critican los allegados al Gobierno.

Valga recordar que hace unas semanas alguna mente enajenada usó otra turba gobiernista en la Defensoría del Pueblo, para importunar una manifestación de la sociedad civil. Camisas pardas, camisas negras son ejemplos de turbas de gobiernos fascistas. ¿Estos serán camisas bordadas? El momento político es de profundización de la crisis, con martinellistas y perredistas jugando unos para otros y desactivando a panameñistas y molirenas decentes, que lucharon contra la dictadura y que no han sabido despojarse de oportunismos personalistas y codiciosos para impulsar un proceso constituyente.

La insurgente fuerza política de izquierda lo está proponiendo, como en su tiempo lo intentó el patriota, padre Néstor Jaén, que lideró la recolecta de más de cien mil firmas a favor de una constituyente, que se mediatizó con la reforma de 2004.

Se acerca el momento en que los panameños de buena voluntad entiendan que, para salir de la crisis, se impone un proceso constituyente, amplio, democrático, liderado por un gobierno de concertación que no piense en hacer negocios, como cada día queda en evidencia.   Que la condena a los comunicadores sea el acicate para entender que no se puede tolerar el exabrupto de los gobernantes, rectores de los tres órganos del Estado y los regímenes municipales, y menos el uso de turbas.   No a la autocracia, sí a la nueva república democrática…

<> Artículo publicado el 10  de octubre de 2010 en el diario La Prensa y el 12 de octubre de 2010 en el Panamá América, a quienes damos,    lo mismo que al autor,   todo el crédito que les corresponde.

Políticos e inteligencia

La opinión de…

GERALDINE  EMILIANI

Las crisis en un gobierno prueban el talento de sus líderes políticos.   Les  brindan oportunidades excelentes para demostrar sus destrezas. Son momentos buenos para crecer, pero también para decrecer.

Ser un virtuoso de la política es la diferencia entre un político torpe y uno inteligente. El torpe es lento y errático y, le es difícil triunfar cuando la torpeza determina sus decisiones.   Y, si un líder político practica la torpeza, llegan los errores, así de fácil.   Al contrario del inteligente que es capaz de tomar decisiones acertadas con velocidad, tacto, sabiduría, inspiración y destreza.

Y, también debo decir que no basta ser inteligente para ser un político de éxito, porque aunque, la inteligencia es la capacidad para ‘resolver problemas’, también la inteligencia es la capacidad para ‘crear problemas’.

Y, hablando de inteligencia, la defino como la capacidad mental de entender y comprender las cosas. Existen varios tipos de inteligencia, a saber son diez, los cuales dependen de los valores de cada sociedad, así como las aptitudes del que la usa o la define.

Tomo en consideración las siguientes: la inteligencia genética (esa con la que tú naces), la inteligencia moral, la inteligencia emocional y la inteligencia espiritual. Y, te preguntarás, ‘¿por qué hay diez tipos de inteligencia?’. Porque todas se relacionan a otros aspectos de tu vida.

Y, de la Inteligencia Emocional —esa es la que dicta tu conducta ante los demás— se habla mucho y se practica poco.   Sin lugar a dudas, la afectividad y las emociones constituyen una puerta de entrada a la reflexión sobre la intransigencia y la intolerancia que abundan en algunos políticos, de esos que se agitan en un partido político, como también los que hoy asumen su liderazgo en el actual gobierno.

La máxima pareciera ser que: ‘Nada debe distraer al ‘jefe’ de su objetivo grandioso, que es someter a los demás a su imperio político y a sus redes de mercado’. Lo que importa es estar al tanto de los índices, de las fluctuaciones, de los bits y de lo que sucede al otro lado del mundo, pero poco importa la conducta de los políticos, por lo que continúan exhibiendo gran torpeza en sus relaciones interpersonales, al no pensar correctamente y al hablar de manera impulsiva provocando descontento en la ciudadanía.

En otras palabras, ‘de nada te sirve toda la inteligencia que tengas, el dinero que tengas, el poder que tengas, los diplomas que tengas, si tu manera de conducirte afecta a los demás’.

La Inteligencia Moral te dice que ante lo malo elijas lo bueno; que actúes con rectitud. También debo destacar que la Inteligencia Espiritual no es un monopolio de las religiones, es un patrimonio del hombre, porque se ocupa de los comportamientos virtuosos: perdón, gratitud, humildad y compasión, de comprender que somos parte de un todo con el cual necesitamos estar en contacto. Algunos lo hacen orando, otros asumiendo su responsabilidad social al procurar la paz, siempre con el propósito de mejorar la calidad de sus vidas y la de los demás.

Fíjate en esto: si naces inteligente, pero te descuidas en lo moral, lo emocional y lo espiritual —tres inteligencias que se logran desarrollar a lo largo de tu existencia— y tienes el poder en tus manos, te conviertes fácilmente en una persona ‘dura’, ‘insensible’ y ‘fría’, y aparecen los sabotajes emocionales, los chantajes emocionales y los desperdicios emocionales.

Ahora imagínate a un político con poder en estas condiciones. ¡Dios nos ampare! Sin embargo, hay que reconocer la trayectoria de muchos políticos visiblemente comprometidos y que cumplen con su deber ético y de responsabilidad social con su país.

Es por eso que yo siempre he insistido, y seguiré insistiendo, en que toda persona que aspira a un puesto de elección popular o que vaya a ocupar una posición de importancia dentro del engranaje estatal debe ser evaluada a nivel psicológico para medir sus capacidades mentales.

En nuestra sociedad todos queremos un cambio, todos queremos cambiar a nuestro país, en fin, hasta cambiar el mundo si es posible, pero nadie quiere cambiarse a sí mismo. Ricos y pobres, iletrados y posgraduados, políticos, gobernados y gobernantes, todos parecieran manifestar igual nivel de irracionalidad emocional, moral y espiritual.

Y, te digo esto:  ‘Si tienes la vocación para agitarte en el mundo de la política, naciste inteligente y posees la capacidad moral, espiritual y emocional, ¡hazlo!   Pero, ¡cuidado! es imprescindible tener agallas. ¿Por qué agallas?   Porque solo los valientes poseen las agallas para trabajar, proteger y defender los intereses de un pueblo’.

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Artículo publicado el 30 de junio de 2010  en el  Diario La Estrella de Panamá , a quienes damos, lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Sobre constituciones y golpes

La opinión de….

Guillermo Sánchez

No recuerdo con exactitud las fechas (desde entonces ha corrido mucha agua bajo el puente). A principios de 1945 se reunió –en el aula máxima del Instituto– el Primer Congreso Nacional de la Juventud Panameña, y exigió la renuncia inmediata del presidente Ricardo Adolfo de la Guardia.

… Para entender bien lo que sigue, es preciso recordar que en 1940-1941 el nuevo presidente, Arnulfo Arias, había hecho aprobar una nueva Constitución, que aumentaba a seis años el período presidencial, que desde el nacimiento de la República había sido de cuatro.

… Toda la verdad sea dicha. El nuevo presidente hizo profundos cambios sociales. Para decirlo en la jerga de la época, había realizado una honda revolución democrático-burguesa. El pueblo, que resintió la velocidad de los cambios, estaba mareado y molesto con el nuevo gobierno.   Y aplaudió el derrocamiento de Arnulfo en octubre de 1941.   Solo al darse cuenta, poco a poco, de la verdadera magnitud de las transformaciones sociales que le debían, cambió su visión del presidente depuesto. Y cuando éste regresó del exilio, el pueblo le dio una clamorosa bienvenida.

Arnulfo había sido derrocado en octubre de 1941. Lo reemplazó su ministro de Gobierno y Justicia, Ricardo Adolfo de la Guardia. Éste pretendía completar el período de Arnulfo (“Ricardo Adolfo hasta el 46”, era la consigna de sus paniaguados, consigna que exacerbó la crisis política y la indignación del pueblo). Se rebeló la Asamblea (reunida en Chivo-Chivo), se rebelaron los estudiantes (Frente Patriótico de la Juventud). Por doquier podían verse manifestaciones a favor (como la de los socialistas) y en contra de Ricardo Adolfo de la Guardia.

… Una mañana llegué a la oficina de Celso Solano (signo de la época: quedaba frente a la Presidencia de la República), secretario general de Partido Comunista, en una de cuyas aulas funcionaban las oficinas del periódico comunista en el que yo trabajaba ocasionalmente.

… Cuando llegué, Diógenes de la Rosa –a quien entonces no conocía personalmente– estaba conversando con todos los partidos políticos con el fin de reclutarlos para darle una “salida honorable” a la crisis: una Constituyente. Después de asegurarse la colaboración del minúsculo Partido del Pueblo para su proyecto, Diógenes se fue a continuar su ronda de conversaciones. El producto final fue no sólo la solución honorable de la crisis, sino la mejor y más progresista Constitución de nuestra historia política.

No voy a relatar hechos de sobra conocidos. Baste con decir que la Constitución y las leyes, por buenas que sean, son meros ejercicios literarios si no existe la voluntad política de cumplirlas.

… En las próximas elecciones generales, le arrebataron el triunfo a Arnulfo con un grosero paquetazo. El nuevo presidente murió meses después de haber asumido el cargo. Lo sucedió el vicepresidente Daniel Chanis, distinguido médico y persona de una gran integridad. Trató de meter en cintura a los jefes de una guardia desbordada, y éstos lo derrocaron. Llamaron al vicepresidente, Nino Chiari, para que asumiera el poder.   Pero la Corte Suprema de Justicia declaró que el presidente era el derrocado Daniel Chanis; y Nino –hombre de profundas convicciones democráticas–, en compañía de David Samudio recogió sus bártulos y se fue para su casa.

Siguió una protesta nacional de tal magnitud, que los tres comandantes liaron sus bártulos para abandonar el país. Entonces intervino el mayor Alemán: aconsejó a los comandantes que reconocieran públicamente el triunfo de Arnulfo en las pasadas elecciones y le dieran posesión de la República. Era tal la popularidad de Arnulfo, que la protesta se detuvo bruscamente y murió entre vítores a Arnulfo y hasta los militares golpistas, tal era la popularidad del caudillo panameñista.

Uno dos años después, Arnulfo (sin ninguna necesidad, porque ya había capeado su más reciente temporal político) sorpresivamente anunció que había abolido la nueva Constitución y restablecido la extinta Constitución del 41.   Todos nos frotamos los ojos. ¿Qué sentido tenía este imposible retorno a un pasado políticamente extinto?

Y entonces se produjo una gran protesta nacional. Iniciada por los estudiantes, arrastró a todo el país. Y Arnulfo fue derrocado una vez más por los mismos militares cuyos pellejos había salvado unos años atrás.

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Este artículo se publico el 18 de junio de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Las crisis y los presidentes

La opinión del Periodista y Docente Universitario…..

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MODESTO  A.  TUÑÓN  F.

La crisis, en su acepción más amplia, es definida como un factor o circunstancia que se genera en un sistema y afecta su normal desenvolvimiento. Es decir, se produce una perturbación que impide que las partes se relacionen y se desencadena un estado de caos. Eso ocurre tanto en los sistemas naturales como sociales; pero también es propio de la política y en ese caso, involucra la relación entre la superestructura y la sociedad.

Las crisis pueden ser de múltiple clasificación. Según su gravedad, tiempo de duración y de acuerdo a su repercusión en la sociedad. Sin embargo, en América Latina los sistemas políticos atraviesan no una crisis corta o prolongada, sino un conjunto de crisis coyunturales que dan sentido a la cotidianidad y a un esquema de afloja y encoge para regular la relación entre los gobiernos y los grupos que conforman la sociedad.

Un simposio sobre este singular tema fue desarrollado hace unos días, durante el desarrollo de la vigésima octava versión de Expocomer, la más grande actividad de exposición comercial que se desarrolla en el país. En dicho encuentro tres ex presidentes expusieron sus opiniones, basadas en sus experiencias a la cabeza del Órgano Ejecutivo de sus respectivos países.

Vinicio Cerezo de Guatemala, Ernesto Samper Pizano de Colombia y Francisco Flores de El Salvador, protagonizaron este simposio bajo la conducción de Alberto Padilla de la cadena internacional de televisión CNN y con la participación de los consultores Julio Ligorría de Guatemala y Mauricio de Vengoechea de Colombia.

Francisco Flores unió los fenómenos naturales al contexto de la crisis, dos terremotos durante su gestión para exponer que cuatro claves contribuyen a administrar los riesgos: evitar la presión de actuar de inmediato, identificar los líderes para actuar de manera organizada, establecer las dimensiones psicológicas y mantener el liderazgo frente a la crisis.

En El Salvador se vivió una guerra civil que dejó múltiples heridas al tejido político y social de esa nación centroamericana y Flores debió —pese a su juventud— navegar las presiones de las dos fuerzas políticas encontradas en su país, desde la izquierda de origen insurgente hasta la derecha empresarial.

Ernesto Samper, el colombiano, inició su exposición con un testimonio del primer día de gobierno y la incapacidad de los sistemas de seguridad estatales en ubicar y detener a “ Mugre ”, un personaje del bajo mundo. Este breve repaso de dicha agenda arrancó la hilaridad de los asistentes por semejar un relato en el mejor estilo de García Márquez, Mutis y de su propio hermano, Daniel.

En su caso, el narcotráfico, fue la circunstancia que mediatizó el proceso político y punto detonante de la crisis. El ex presidente colombiano recomendó seguir tres procedimientos para administrar esta situación: manejo de la información a través de los instrumentos institucionales, los medios de comunicación y la capacidad de negociación.

Uno de los aspectos que resaltó, fue la tendencia al manejo de la política en los escenarios judiciales y la pérdida del liderazgo presidencial, por no contar con una agenda de trabajo adecuada frente a estas contingencias.

Otro aspecto fue la cotidianidad de las crisis políticas como parte de dicha agenda presidencial a la que tendrá que acostumbrarse todo mandatario y la necesidad de contar con diferentes opciones de solución en diferentes niveles.

El ex presidente de Guatemala, Cerezo, se refirió a la necesidad de contar con un proyecto histórico que deje a la población la idea de trascendencia del trabajo presidencial. Aseguró que la crisis tiene una presencia cotidiana y se presentan hasta varias en un solo día de trabajo; “… no se ha resuelto una, cuando vienen las otras en fila …”.

Cerezo también resaltó la necesidad de contar con un equipo de trabajo correcto y su importancia es tal, que si no lo tenemos, “ vamos a provocar nosotros mismos la crisis ”. Hoy, el dilema de los presidentes y empresarios es que la agenda diaria la determinan los medios de comunicación social.

En otro punto, recomendó a los presidentes ser conscientes de que su periodo tiene fecha de culminación y tener una mentalidad de nación y no de partido; por eso se debe tener un proyecto histórico y no ideológico.

El ejercicio de balance sobre el tema de crisis fue productivo, porque se pudo rescatar la necesidad de contar con un instrumento de gestión para atender estas situaciones y planificar las actividades que permiten salir del estado de inseguridad en que por lo general se cae una vez que existen los conatos o síntomas.

Hay un conjunto de recomendaciones que se extrajeron de este diálogo de ex presidentes en el que hubiera sido recomendable escuchar las experiencias de algún mandatario o mandataria de Panamá, pues a estas alturas se han podido sistematizar los acontecimientos y las medidas que se pusieron en práctica para reducir su onda expansiva y así definir aciertos y errores.

Ítalo Pizzolante Negrón, experto internacional en comunicación, recomienda un método que consiste en evaluar tres áreas comunes a todo problema: el área de la realidad externa de las cosas, el área de elaboración de ideas recomendables y el área de aplicación de las medidas físicas —o acciones estratégicas, agregaríamos— adecuadas. Este esquema se desarrolla a través de un procedimiento predeterminado o manual.

Para tal efecto, es necesario aislar el análisis del problema o la crisis a un sitio donde se puedan evaluar los diferentes escenarios y por parte del equipo apto y requerido para tal actividad, que contará con la información rápida, completa y concisa sobre la situación.

Al menos, el intercambio de los ex presidentes nos dejó la gran enseñanza de que las crisis no son fenómenos aislados del ejercicio político; que requieren preparación, manejo y gestión. De esta planificación depende navegar sobre o sucumbir a los efectos que ellas ocasionan en un sector o en toda la sociedad actual.

¿Estamos preparados para las diferentes formas de la crisis?

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Artículo publicado el 10 de Marzo de 2010 en el Diario La Estrella de Panamá a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Ana Matilde Gómez, presidenta 2014-2019

La opinión de la Relacionista Internacional…..

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AURISTELA MORENO

En una de sus glosas del domingo 21 de febrero, la columna “La Llorona” de La Estrella adelanta la posibilidad de que la procuradora separada, Ana Matilde Gómez, pueda ser la presidenta de Panamá en el periodo 2014-2019, lo cual tiene mucho sentido.

Ante la grave situación política nacional, los dos grandes partidos nacionales, el PRD de oposición y el Panameñista del oficialismo, ambos sumidos en una profunda crisis a lo interno de sus respectivos colectivos, y ante la desenfrenada persecución del Ejecutivo contra Gómez, convirtiéndola en una mártir, según la opinión del pueblo expresada en la última encuesta de Dichter & Neira, coincido con lo dicho por “ La Llorona ”.

El gobierno de Martinelli, sin darse cuenta, le está abriendo el camino fácil a la Presidencia de la República a Gómez, a quien no le faltará respaldo económico, carisma y facilidad de expresión, bien pensada, para cautivar la esperanza del pueblo panameño, nuevamente engañado, decepcionado y “ cabriado ” de este gobierno sietemesino.

Se presenta una nueva oportunidad a la mujer panameña de llevar sobre su pecho la “ banda presidencial ”. Esta vez en la persona de una licenciada en Derecho, debidamente formada y experimentada; con gran habilidad y conocimiento jurídico-administrativo, valiente, decidida y de gran capacidad de lucha.

Ana Matilde Gómez puede resultar como presidenta la reivindicadora de la mujer panameña.  Estaría destinada a limpiar el mote oscuro de “ corrupta ” que distinguió al desgobierno Moscoso.  Daría un vuelco a la justicia en el país, estableciendo una nueva conducta en el Órgano Judicial y en el Ministerio Público. Entre las mujeres presidentas de América, considero que podría ser superior a la Chinchilla de Costa Rica y a la Cristina Kirchner de Argentina.

Le corresponderá medirse posiblemente, en función de jefa de Estado, con Dilma Rousseff, hoy candidata a la Presidencia de Brasil, apoyada por el presidente Lula.   Todo esto será posible, solo hay que comenzar a formalizar la estrategia política necesaria. En cuanto al respaldo partidista, seguro que habrá mucho, hasta del PRD, puesto que este colectivo está huérfano de líderes para los menesteres políticos de 2014.

Sería un movimiento nacional numeroso y arrollador, contando con el apoyo económico, político y de la sociedad civil. Por supuesto que este movimiento daría al traste con las pretensiones reeleccionistas del presidente Martinelli y su director de campaña Papadimitriu.   Hay ya suficientes elementos y condiciones para iniciar la gran cruzada.   A las mujeres panameñas, buenas y responsables en su mayoría, corresponde ahora decir.. “ Habla pueblo, habla ”. Ana Matilde Gómez, presidenta 2014-2019.

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Publicado  el 23 de febrero de 2010 en el Diario  La Estrella de Panamá, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Crisis política: Sus signos y caminos

La opinión del Jurista……

SAÚL MALOUL ZEBEDE

Fíjese el lector que hemos evitado hablar explícitamente de soluciones; no creemos que la sugerencia de recetas prefabricadas sea lo mejor, tal vez más importante sea indicar, con toda humildad, los caminos que podríamos transitar para que la crisis política que nos toca enfrentar, nos lleve a todos a buen puerto.

Lo primero es entender que el caso de la procuradora general de la Nación, es solamente un signo o manifestación de esa crisis.  Si existe duda constitucional sobre cuál debe ser el camino a seguir, las alternativas siempre las proporciona el Estado de Derecho:

1. O la propia Corte Suprema de Justicia resuelve el asunto, notificando al Órgano Ejecutivo la necesidad de que desencadene el nombramiento de un procurador o procuradora suplente, en la misma Resolución en la que resuelve la separación del cargo.

2. O alguien interpone un recurso de inconstitucionalidad en contra de alguna de las dos resoluciones, obligando a la Corte Suprema de Justicia a considerar el fondo de la cuestión.

3. O se atiende a las disposiciones del Código Judicial que establecen que es la Corte Suprema de Justicia la llamada a solucionar este aparente conflicto jurisdiccional.

Como el lector habrá observado, se trata de tres mecanismos idóneos que al final del día, hacen que la Corte Suprema de Justicia sea quien dirima el conflicto.  Llegado a este punto, me parecen irresponsables las afirmaciones de connotados políticos que descalifican a la Corte Suprema de Justicia por su específico balance de poder. Sería bueno preguntar qué estarían diciendo esos mismos políticos si el balance de poder de la Corte les favoreciera.

El fondo de la crisis es más difícil del digerir y tiene que ver con la naturaleza del gobierno que llegó al poder el pasado 3 de mayo del 2009. Primero que todo, a diferencia de ocasiones anteriores, no se trata de un gobierno que llegara al poder con el concurso previo de las fuerzas tradicionales que nos han gobernado durante los últimos veinte años.

La falta de voluntad de estas fuerzas tradicionales, crea malestar, y ese malestar se ve reflejado, en lo que ellos, no el país, siente como una crisis institucional.

El que una élite estuviera acostumbrada a gobernar y a traspasarse el poder de gobierno a oposición y viceversa, que estuviera acostumbrada a pactar borrones y cuentas nuevas cada vez que accediera un nuevo gobierno y que la administración de justicia fuera la cenicienta de este país, con la prolongación de la pretendida impunidad; es el sustrato del cual se alimenta la supuesta crisis institucional.

Este análisis solo deja dos consejos para quienes deseen escucharlo: para las fuerzas opositoras, realmente entender el signo político de los nuevos tiempos y a actuar conforme a las expectativas,   y al gobierno, a no caer en el error de la cacería de brujas, que tan solo echaría por tierra todo lo bueno que hasta ahora se ha conseguido.

De esta crisis, únicamente puede salir la oportunidad de hacer realidad evidente el principio jurídico establecido en el artículo 19 del texto constitucional, de absoluta igualdad de todos los ciudadanos y extranjeros residentes en nuestro país, frente al texto de la Ley y a la vigencia del Estado de Derecho.

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Publicado el 30 de enero en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.