Jugando con la cadena

La opinión de la Arquitecta y Ex Ministro de Estado…

MARIELA  SAGEL
marielasagel@gmail.com

Hay un viejo refrán que dice que se puede jugar con la cadena, pero no con el mono.   Lo escuchamos una y otra vez en los tiempos del gobierno militar, cuando se hacía referencia a la situación en la que se colocó Noriega frente a su antiguo aliado, los Estados Unidos.

En las últimas semanas, convulsionadas por más de una instancia, hemos visto encontronazos violentos desde varios frentes: las reformas que se impusieron a pesar del rechazo de la mayoría de la población al Código Minero, la negativa a aceptar responsabilidad y asumirla de una manera decente, en el caso de la masacre ocurrida en el Centro de Cumplimiento de Tocumen y las repetidas y permanentes amenazas que se ciernen sobre la libertad de expresión muestran a todas luces que el actual gobierno se está pasando a jugar con el mono.

Pareciera que no aprendimos nada de los eventos de Bocas del Toro, ocurridos el año pasado, y que aún no se han aclarado del todo ni se ha deslindado la responsabilidad última sobre ellos. No se sabe cuántos muertos hubo, cuántos perdieron la vista y cuántos heridos aún sufren sus secuelas.   Esos eventos son un típico caso de jugar con el mono: por querer pasar una ley a la brava hubo enfrentamientos innecesarios y lamentables, misma ley que después fue derogada y disfrazada para, en algunos temas, aprobarla como se quiso inicialmente.

No entiendo la lógica de pedir perdón en vez de pedir permiso. Se levantan frentes de combate innecesarios y al final lo que se pierde es tiempo en lograr los objetivos que se pretenden. Tiempo que resta en la maratónica carrera que empezó con el gobierno del cambio y que hasta ahora solo ha ofrecido el programa de 100 para los 70 y la beca universal.

Lo de los cambios al Código Minero, otros mucho más versados y conocedores del tema han ilustrado ampliamente de los pro y los contra de la minería a cielo abierto en un país como Panamá, cuya concentración en atraer inversión económica debería enfocarse primordialmente en el turismo, los atractivos de su biodiversidad, culturales y los servicios.

Ahora mismo muchos ojos miran nuestro país como un lugar para levantar hoteles, desarrollos inmobiliarios y logísticos, que además de elevar el nivel del país ayudan en la capacitación de muchas personas y por ende, en su calidad de vida. Para muestra un botón: los proyectos de playa, como Decámeron, tuvieron un impacto positivo en las poblaciones circundantes, capacitaron a un amplio porcentaje de personas, y esas mismas han sido vasos comunicantes en los otros proyectos de playa que se han ido construyendo en el área. Las playas en Panamá Oeste y la provincia de Coclé, por no decir en el mismo Chiriquí, así lo demuestran.

Pero el discurso de desarrollo no se conjuga el mismo ritmo que el de imposición a ultranza que se vive a diario. No se puede estar en permanente confrontación con una gran mayoría del pueblo panameño y estar invirtiendo en costosas campañas publicitarias para atraer inversionistas, si cuando éstos vienen encuentran las calles llenas de basura y de huecos, manifestaciones y cierres de vías a diario, protestas y noticias que alarman sobre la intolerancia de los funcionarios y la permanente amenaza de un gobierno totalitario y autócrata. El mono se ha convertido en el ‘motu proprio’ que vemos a diario.

Sobre la responsabilidad que aún ninguna autoridad ha asumido en lo que aconteció trágicamente el pasado 9 de enero en el Centro de Cumplimiento de Tocumen, insisto y seguiré insistiendo que se debe velar porque no vuelva a ocurrir una muestra de deshumanización tan deplorable, además que no podemos permitir que los dos muchachos que han sobrevivido y que están a punto de ser dados de alta en el hospital —ya uno salió— no tengan un tratamiento de recuperación garantizado, porque cuando ocurrió la tragedia, ellos estaban bajo la patria potestad del Estado.

Es urgente que se les ofrezca a sus familiares los tratamientos tanto de curación, injerto y atención de las heridas y quemaduras que sufrieron, como la ayuda sicológica que exigen las circunstancias.

De no hacerlo, se estaría cometiendo un doble crimen y jalándole descaradamente la cadena al mono.

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Este artículo se publicó el 13 de febrero  de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

El silencio de los inocentes II

La opinión del Escritor…

MANUEL ORESTES NIETO
manuelorestes@gmail.com

 

Con el título de la Bitácora de Ebrahim Asvat del 20 de enero –precisamente el día en que se vio forzado a dejar la presidencia de La Estrella y El Siglo– escribo también abochornado de vivir estos tiempos sombríos en un país cada vez más contagiado de perversidad.   Ya son cinco jóvenes panameños muertos después de ser calcinados dentro de su celda. Sus custodios y policías los dejaban morir achicharrados y hervidos por dentro. Sus jefes jerárquicos enmudecieron y ellos, que tanto hablan de sus logros, se quedaron sin lengua.

Ante las escenas dantescas de este crimen cruel, ni el Jefe de la Policía, ni el Ministro Mulino que sólo sabe rugir, ni la Ministra Méndez, de voz inaudible, se dieron por aludidos, apenas balbuceos y trabalenguas para justificar lo injustificable.    Como si nadie hubiese muerto, han seguido tranquilamente el guión diseñado para, en efecto, intentar estirar la farsa del cambio.   La realidad es inversa: voltear un país urgido por salir de la pobreza, necesitado de educación y salud y convertirlo, no en un idílico paraíso, sino en un Panamá arrodillado, sometido y, como máximo record histórico –como les gusta jactarse– inscribirlo como propiedad privada.

Aunque los hechos ocurrieron bajo esta administración, olímpicamente se lavaron las manos y a estos muertos parece que no se les hará justicia.   Recordemos la destitución forzosa de Ana Matilde Gómez y las salvajadas de su siniestro sucesor Bonnisi, los magistrados incondicionales y las intromisiones consecutivas e incontables desde el Ejecutivo. La justicia ya violentada, además se esfumó, se la fumaron y brilla por su ausencia.

Es como aplicar a los menores la pena de muerte y montar luego una investigación difusa, para olvidar.   Lo que hacen son simulaciones, se ponen las máscaras y ejercen la mentira pública ante una sociedad al borde del precipicio.

Veremos si lograrán pasar la página de este horrendo crimen con saña y toletazos, que todo el país vio con rabia y en vivo por televisión, como han dejado en la nada a Changüinola y la indolencia que llevó a la muerte a Virgilio Castillo y Antonio Smith, que dejó decenas de ciegos y lisiados por perdigonazos.

Humo, soberbia y, en efecto, locura.   El eslogan de la campaña es la única verdad que han dicho, que están poseídos por una espeluznante locura. Hay que matizar.   Locura que se infecta así misma todos los días.    Desprecio y vanidad extremas; y como siempre, la oportuna justificación democrática: …ustedes nos eligieron para mandar, es decir, para hacer y deshacer desenfrenados; ¿no se acuerdan del cheque del 3 de mayo del 2009 que firmaron con los votos?

Pues bien, ahora le toca el pueblo… pero aguantársela completa… sin agua, sin seguridad, con basura, ineptitud y cinismo desde el poder… y que viva Panamá, con Shamah a las cabeza del carnaval y con el ministro Papadimitriu, el que mueve los hilos del poder y tiene capacidad de ventrílocuo y cancerbero a la vez; en fin,   ¡Yo el Supremo, mi trono y mis súbditos, en este país mío por los próximos cien años!.    Ese es el sueño de opio y la sopa borracha que alimentan vanidades y soberbias, aunque huela a sangre quemada y le echen tierra a lo que le hicieron a indígenas acribillados.

Adelante hay un becerro de oro macizo que han decidido capturar a toda costa para comérselo en un festín y que el pueblo se quede sin oportunidades de salir de la pobreza.    Ahora es manipulación a toda manivela.   Y de ñapa, hay que tragar esa cosa espantosa que se llama a sí mismo el búfalo sexual,   la degradación asquerosa en persona, el lambón hoy CD y mañana marciano, y al penoso alcalde y sus fantasías pueriles y lamentables porque sus errores letales pueden producir cualquier día de estos el colapso de la capital de nuestro país.

En el gobierno, persisten en el método fascista de que acallar volatiliza lo que no es conveniente que se difunda. Y han llevado al cadalso a la información libre. Asvat hizo lo posible; admirable, honesta y de sincera vergüenza ciudadana fue su Bitácora.

Sólo después de haber muerto el quinto joven el Presidente pone en vilo al mundo mediático, genera expectativa, viene, viene un anuncio importante y… que desilusión… lo siente mucho… Precisemos: en este doloroso asunto, nadie politiza nada, nadie divide ninguna sociedad. El país está estupefacto. Allí está ese día, por paradoja un 9 de enero, donde desataron un vil asesinato colectivo.    Y, por tanto, hay asesinos y, además, responsabilidades institucionales. No sólo los que actuaron físicamente. Como ya retumba en múltiples repudios a esta atrocidad: Esto no se puede quedar así.

 

Este artículo se publicó el 27 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,

Los quemados, ¿víctimas o victimarios?

La opinión del Abogado …

Roberto Díaz Herrera

La administración Torrijos tuvo como Talón de Aquiles social y mediático, el caso de los envenenados del jarabe maldito distribuido oficialmente por la Caja de Seguro Social y el bus incendiado, con múltiples muertos calcinados.
Tal hecho, como es normal en la subcultura política recíproca que vivimos, fue pateado por la oposición de entonces, actual gobierno.

Como la historia suele repetirse en espiral, según Arnulfo Arias, el tiempo se ha encargado de poner al actual régimen en un problema psicológico, penal y también mediático, con el caso de los que ardieron en el centro de menores.

Voces y comentarios diversos se escuchan. He leído en glosas, ¿ahora sí quieren los parientes que el país llore con ellos, y no cuando esos muchachos criminales mataron a gente inocente? Esa versión nos dice que estos jóvenes eran victimarios. Y luego resultaron víctimas, pero primero lo primero. Otros, la mayoría afortunadamente, nos inclinamos por partir de una premisa, de doctrina penal universal: “las cárceles se hicieron por seguridad social, y no para castigo de los delincuentes”.

Si bien no conozco las razones judiciales por las cuales esos muchachos estaban como reclusos, podemos suponer que alguno de ellos quedó inmerso en el delito de homicidio o lesiones graves contra un tercero.    ¿Es eso, en tal caso una razón para alegrarnos o justificar semejante delito oficial, de llenar de gases a unos jóvenes que estaban encerrados, indefensos, al menos para huir libremente? ¿No es acaso eso un crimen, por agredir -aunque protestaran dentro de las jaulas de espanto que tenemos por cárceles- frente a algún hecho o situación que ellos consideraran injusta   (¿en verdad hay algo justo en nuestras cárceles, aunque se busque sancionar penalmente conductas antijurídicas o inhumanas incluso? ).

 

Para que el Señor Presidente haya dicho que “esos jóvenes no merecían morir”, el gobierno, aunque fuese por cálculo mediático, dijo al menos algo.   El Señor Procurador ha ido algo más lejitos.   Ha expresado que el proceso sumarial se fundamentará en un homicidio doloso.

 

El tema es que – si o si – los abogados (por las razones que lo hagan en defensa de víctimas y familiares) están preparando, seguro que sí, sus planteamientos, para irse ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.   Estamos seguros de que en tal instancia, el caso prosperará judicialmente, en especial, si el Estado Panameño se queda, como la mayoría de las veces, a medio palo. O en interludios jurídicos, de cero “hits”, cero errores, cero carreras.

 

Si de algo debe servir este hecho terrible, y si no lo aprovechamos merecemos, en especial las autoridades, quedar presos o calcinados nosotros;    es que este homicidio grupal, sirva para que la autoridad superior del nivel administrativo -que tiene que ver con penales y sus agencias colaterales- porque no es una sola instancia, sino varias (ministerio de seguridad, el de justicia (que buena oportunidad para doña Roxana, ser efectiva y decisiva).

 

Pero está el Ministerio Público y el Juez o jueces que tengan que revisar y sentar precedentes históricos.   De lo contrario la justicia llegará, algo tarde, pero vendrá desde San José de Costa Rica. No lo dudemos. Y tal vez los “victimarios” sean esta vez víctimas, para el mundo jurídico internacional.   Y nuevamente nuestros gobiernos sean victimarios.

 

<>Artículo publicado el  4 de febrero  de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Jorge y Marlene en el recuerdo

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La opinión del Educador…

Pastor E. Durán Espino 

El 30 de enero de 1976 –durante la dictadura de Omar Torrijos-, fueron asesinados en Los Llanos de Mariato (Veraguas), los estudiantes Jorge Falconet y Marlene Mendizábal. 

El cadáver de Marlene fue encontrado con los cabellos atados a las raíces de un árbol de mangle y el de Jorge está desaparecido.

Jorge estudiaba ingeniería civil en la Universidad de Panamá y Marlene, su novia, estudiaba bachillerato en el Instituto Nacional.

Según el Informe de la Comisión de la Verdad (CV), que investigó los asesinatos y desapariciones ocurridos durante la narco-dictadura militar de Torrijos y Noriega, Falconet pertenecía al Frente Estudiantil Revolucionario 29 de Noviembre.

Según el señor Elías Falconet, padre de Jorge, éste no tenía inquietudes políticas.   Sin embargo, Jorge Falconet, Marlene y Jorge Camacho, este último dirigente del FER-29, asesinado también durante la narco-dictadura de Torrijos, el 14 de junio de 1978,   eran vecinos y se frecuentaban.

Según el padre de Falconet, existen dos hipótesis con relación al asesinato de su hijo y de Marlene: 1) El asesinato de Jorge ya estaba planeado por parte de Roberto Pinzón, sobrino del General Torrijos, quien invitó a éste –que era asistente de ingeniería- a Mariato para que midiera un supuesto terreno, y dijo que no quería llevar mujeres, sin embago, Marlene se les unió y fue también a Mariato, motivo por el cual se convirtió en víctima igualmente.

Se realizó una fiestecita casera donde Pinzón y otro amigo de apellido McDonald bebían aguardiente.   Jorge no tomaba ni fumaba, pero les amenizaba la fiesta con su guitarra y canciones.

Por efectos de los tragos, Pinzón se propasó con Marlene, se produjo una reyerta y Pinzón asesinó a Jorge y, también, a Marlene.

2) Jorge conocía algo grave respecto a la cúpula de la dictadura de Torrijos (¿narcotráfico?), motivo por el cual decidieron desaparecerlo junto con su novia.

Según una versión, el 31 de enero, Pinzón, McDonald y Falconet decidieron bajar a la playa a cazar iguanas con un fusil 22. Marlene pidió prestado un vestido de baño y se dirigió también a la playa.   Se encontró con Jorge y sus amigos.

Según Pinzón y Mc Donald, ellos dejaron solos a los novios y regresaron a casa a mediodía. Le indicaron a Jorge que si ellos no regresaban, que se fueran a la casa también. Según esta versión, esta fue la última vez que la pareja fue vista, pues desapareció.

Según la CV hubo intimidaciones y uso del poder para ocultar la verdad. Nunca se practicó una prueba de ADN a los familiares de Marlene, para determinar si los restos exhumados en 1992 corresponden a la víctima.

<>Artículo publicado el  30  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

La literatura redime

La opinión de…


Ricardo Arturo Ríos Torres

Durante tres años coordiné ad honórem el Círculo de Lectura del Centro de Cumplimiento, entidad que alberga a los menores sentenciados por sus delitos. A esos jóvenes los conocí en un acto organizado por la Lotería en ocasión de la semana del libro; participaban también estudiantes de algunos colegios secundarios de la capital.

De allí nació la idea de compartir con ellos mis experiencias del Círculo de Lectura de la USMA. El equipo de profesionales que dirigía el centro acogió con entusiasmo la iniciativa. Mis estudiantes de la USMA visitaban el centro de cumplimiento y ellos acudían a las reuniones del círculo de lectura tanto en la universidad como en la librería Exedra.   Luego los llevé a las dos primeras ferias internacionales del libro celebradas en nuestro país.    Además participaban en nuestras presentaciones de libros e incluso fueron protagonistas cuando Rose Marie Tapia realizó la gala de Roberto por el buen camino.

Ninguno de los jóvenes del centro se evadió; eran un equipo, una familia, eran conscientes de la oportunidad que se les ofrecía. Trabajaron un boletín informativo como el Huellas de la USMA. Escribieron poemas, cuentos y el inicio de una novela. En una ocasión los llevé a una conferencia internacional sobre lectura que se celebró en el hotel El Panamá. Allí dieron testimonio de sus experiencias. Fue inolvidable; los expertos de distintas latitudes se emocionaron con ellos, muchos lloraron ante sus vivencias.

Tanto en las reuniones de la USMA como en Exedra analizaban los libros con tal propiedad que muchos creían que eran universitarios. Aprendieron a comunicarse, a pensar lógicamente, a compartir con naturalidad su pasión por la literatura. Ninguno de ellos reincidió; estudiaban en la secundaria e incluso en la universidad; era parte del programa de resocialización. Se habían humanizado pues se les trataba con respeto y aprecio. Aclaro que en ese grupo todos los delitos estaban presentes.

Comprobamos que eran chicos sin hogar, carentes del amor y cariño de una familia formal. Pero todo cambió cuando Martín Torrijos asumió el poder Ejecutivo y su ministra de la Familia [Desarrollo Social] removió al equipo de profesionales que dirigían con dedicación, responsabilidad y mística el centro de cumplimiento. El Panamá político consideró esa entidad como otro de sus espacios.   Nada detuvo a la ministra de turno; barrió con las trabajadoras sociales, psicólogo, la directora, e incluso con los custodios de amplia experiencia.

El círculo de lectura desapareció, luego la ministra fue premiada por el Presidente y la integró a su equipo de asesores.

Ante la tragedia que hoy conmueve a la sociedad panameña reiteramos nuestro reclamo ciudadano, que el Panamá político renuncie a considerar como espacios partidistas las instituciones públicas. Necesitamos un director de la Policía que sea un profesional especializado y nunca un militar como el que tenemos hoy. Actualmente, la policía militarizada avasalla al ciudadano común. Recordemos Changuinola y los asesinatos de los obreros. Que el equipo de las cárceles se integre confuncionarios profesionales ajenos al clientelismo político.

La tragedia de los adolescentes quemados en el centro penitenciario nunca más debe  repetirse. El Panamá político es el responsable de ese crimen institucional.

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Este artículo se publicó el 20  de enero de 2011   en el diario La Prensa, y el 5 de febrero de 2011 en la Estrella de Panamá,  a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.  El resaltado fue hecho por el Editor.

Persisten abusos policiales y violación a los derechos humanos

La opinión del Secretario General de CONUSI – FRENADESO…

 

GENARO LÓPEZ
rologe54@yahoo.com

A finales del 2009, advertimos que ‘cuando la impunidad se hace hábito en una sociedad, esa sociedad camina hacia el abismo’. Llamábamos a no permitir que ello siguiera imperando y expresábamos la necesidad de redoblar los esfuerzos a fin de que se iniciaran procesos judiciales sentados en el derecho, la ética y la justicia social.   Obviamente, jamás pensamos que la sociedad panameña viviría experiencias tan amargas como la masacre de Bocas del Toro y lo acaecido en el Centro de Cumplimiento de Menores.

En ambos hechos se muestra la barbarie cometida por miembros de la Policía Nacional a los cuales se les favorece con indultos o nombramientos en cargos superiores, pese a que los informes de investigación evidencian el abuso policial.   En el último caso, el informe de peritos señala que se trato de ‘una fuente de calor externa’ la que provocó el incendio y que por las características puede tratarse de una granada de gas lacrimógeno.

Esta práctica se viene repitiendo como si estuviéramos frente a hechos correctos y justificables. Para muestra:

-se absolvió a los miembros del SPI de la golpiza que estos propinaron a los familiares de las víctimas y sobrevivientes del envenenamiento masivo con dietilenglicol;

-elementos del SPI también están envueltos en el asesinato de la empresaria, Cristina García Eleta, en un incidente donde hicieron desaparecer el arma homicida;

-los policías acusados de asesinar al reo, Daniel Vela Rodríguez, tras un intento de fuga en La Joyita, fueron absueltos pese a que el forense demostró que la víctima al momento de su captura sufrió fuertes golpes en la cabeza que le causaron la muerte;

-el asesinato del miembro del SUNTRACS Luiyi Argüelles a manos de un sargento, donde los policías intentaron también ocultar el arma homicida;

-la muerte de los jóvenes pescadores Dagoberto y Rigoberto Pérez donde seis agentes de la Policía Nacional han sido indultados a pesar de plantar pruebas falsas;

-el caso de Clarissa Mabelis Urriola, de sólo 17 años y con tres meses de embarazo asesinada por miembros de la DIP;

-el asesinato del dirigente del SUNTRACS, Al Iromi Smith, por parte de una unidad Lince de la Policía Nacional, siguiendo órdenes del Mayor Diego De León, ascendido posteriormente a sub comisionado y nombrado por este Gobierno como jefe policial en Colón.

-En el caso de los menores calcinados en el Centro de Cumplimiento no existe detención alguna.

Sólo en noviembre del año pasado organismos internacionales de derechos humanos recriminaban al gobierno panameño por el estado de violación sistemática de los derechos humanos.

Lo ocurrido el en el Centro de Cumplimiento de Menores originó un pronunciamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, deplorando las muertes y graves lesiones que sufrieron los adolescentes, y su preocupación por que los agentes encargados de la seguridad del Centro ‘no actuaron con la debida diligencia para salvaguardar la vida e integridad personal de los adolescentes’.

A pesar de ello, persisten los abusos policiales y las graves violaciones a los derechos humanos, sin que se lleve al banquillo de los acusados a los responsables.

En este contexto, convocamos a la marcha del 27 de enero partiendo del Parque Porras a las 4:00 p.m.   La marcha es en defensa de la vida y los derechos humanos; por la crisis del agua que enfrentan las comunidades; por una investigación seria, independiente e imparcial sobre las graves revelaciones de WikiLeaks y la posible vinculación de altos personeros del Gobierno en el narcotráfico y otros delitos; contra el negociado de los Corredores con fondos de los asegurados y contra los intentos del Gobierno de quebrar la CSS para justificar su privatización; contra las reformas al Código Minero que buscan acentuar la política depredadora del ambiente.   Para condenar el carácter autoritario del gobierno que en medio de estos problemas y otros, se haya más empeñado en perpetuarse en el poder, abusar de los viajes y las contrataciones directas, fomentar la persecución política y el terrorismo judicial, que en brindar soluciones reales a las necesidades del pueblo.

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Este artículo se publicó el 23 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Van tres asesinatos de ganaderos en Chiriquí

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La opinión del  Educador…

Bertilo Mejía Ortega

Tres ganaderos de la provincia de Chiriquí han sido asesinados en los últimos dos años, lo que genera preocupación en esta área de la República. El primero en caer víctima de las balas asesinas portadas y descargadas por delincuentes fue el señor Teófilo Santos, comerciante y ganadero del área de Tolé, quien fue ultimado a balazos por quienes lo despojaron del dinero que cargaba en el momento del crimen.
En las proximidades de la población de Alanje, área central de la provincia, fue asesinado recientemente el ganadero Clemente Sánchez, sin duda alguna, a manos de quienes buscaban el producto de su esfuerzo cotidiano. El tercero, y más reciente, acaba de ocurrir en la población de Tolé, donde en manos de maleantes desalmados quedó la vida del también comerciante y ganadero José María (Chema)) Reyes Castrellón.

Don Chema Reyes, como popularmente era conocido, fue visitado por los delincuentes a las 11 de la noche del pasado 2 de diciembre, cuando pasaba por el natural descanso, junto su esposa, la educadora jubilada Yolanda Russo de Reyes, después de su acostumbrada jornada en un pequeño comercio. Para cometer este crimen atroz y condenable, como todos, los facinerosos –comentan residentes del poblado—cortaron una de las verjas de su residencia, se introdujeron, y en el momento que escuchó ruido y se dirigió al lugar de donde éste procedía, fue golpeado salvajemente en el rostro y la cabeza, lo que le produjo la muerte. Su esposa fue atada por los intrusos que le robaron joyas y otros bienes materiales, pero, afortunadamente, no fue objeto de consecuencias fatales.

Este horrendo crimen ha llenado de luto y dolor a la población de Tolé, y más allá, pues don José María Reyes Castrellón era un ciudadano probo, amigable, laborioso y accesible para familiares, amigos y conocidos.

Su juventud la dedicó a la ganadería y cuando llegó a sentir que sus fuerzas no daban para la exigente actividad, pasó a retiro conservando el producto de sus encomiables esfuerzos, con natural satisfacción. Pasó después a un pequeño comercio donde disfrutaba la oportunidad de reunir y conversar con sus amigos de siempre. Fue Presidente del capítulo local de la Asociación de Ganaderos, y fue también suplente en la representación del corregimiento de Tolé, en los años 70.

El oriental distrito pierde a uno de sus buenos hijos, lamentablemente en circunstancias muy difíciles y preocupantes, ya que está demostrado que el hampa ya rebasó los linderos de las ciudades terminales para llegar a las poblaciones del interior donde son su objetivo los hombres y mujeres que han dedicado su vida al trabajo en procura de mejores condiciones de vida.

Hasta el momento, nadie sabe en el oriente chiricano quién le quitó la vida a José María Reyes. Se comenta que en la tarde previa al asesinato un auto sin placa circulaba por algunas calles de la población, tal como suele ocurrir en diversos puntos del país, y acompañados de la gran suerte de que hay policías que se hacen los de la vista gorda ante estas violaciones a la ley del tránsito.   Ya es hora de acabar con este relajo, particularmente en las poblaciones del interior, ya que hay pruebas fehacientes de que están en la mira de los egresados de la universidad de las maras.   ¡Vamos muy mal!

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<>Artículo publicado el  14 de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.