La bonanza de pocos…

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La opinión de la Periodista…

Adelita Coriat 

El país atraviesa una bonanza económica envidiable en comparación con otros países de Latinoamérica.   Pero la misma prosperidad no se refleja en otros aspectos indispensables para el bienestar nacional.

 

No podemos ignorar la alta desigualdad social por la distribución del ingreso, que provoca mucho resentimiento en las capas que sienten a espaldas de este desarrollo, y ante la oportunidad de hacer dinero rápido consideran que no tienen nada que perder.

El desarrollo de las instituciones no se les pone la atención adecuada, especialmente aquellas que ejecutan justicia.    En este escenario, el ciudadano se encarga de exigir justicia ante la incompetencia del sistema. Este es un caldo de cultivo ideal para la prosperidad, pero no económica, sino del crimen quien aprovecha de estos espacios para dominar territorios, satisfacer necesidades básicas de barrios enteros, y así lograr la protección de las comunidades.

La operatividad de estas organizaciones requiere, en muchos casos, de la protección de la policía, de las autoridades municipales, o de personal clave ubicado en puestos donde el trasiego es recurrente, y esto se logra sobornando.

¿Cuál es el balance interno que tienen las instituciones al respecto? ¿Cuál es la labor de inteligencia o contrainteligencia que se efectúa para ubicar a las unidades corruptas, sin importar el rango? Hay muy poca rendición de cuentas en este renglón. Es mas, el porcentaje de casos de ajusticiamiento resueltos es un mensaje alto y claro al crimen organizado.

De no hacer un alto en seco a la corrupción, no podremos culparnos más adelante de que el narcotráfico sea quien nos imponga hora de salida y entrada a casa.   La plata es tanta, que no hay bala que mate el deseo del poder, se corre el riesgo de caer en un círculo vicioso, un modus vivendi donde ninguna de las partes esté interesada en terminar.

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<>Artículo publicado el  24  de enero de 2011  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que a la  autora,  todo el crédito que les corresponde.

Civilismo y minería

La opinión de…

Carlos Guevara Mann

A fin de prevenir innecesarias convulsiones sociales y salvaguardar el interés nacional, es conveniente que los diputados que debaten la reforma al Código Minero consideren cuidadosamente los antecedentes históricos de la minería en Panamá. El caso de la pretendida explotación de la mina de cobre del Cerro Colorado es particularmente relevante.

Un estudio de factibilidad divulgado por la dictadura en los años 70 presentó al Cerro Colorado como el segundo mayor yacimiento cuprífero virgen del mundo y aseguró que su aprovechamiento rendiría beneficios netos de 140 millones de balboas a corto plazo. Además, adujo que 13 mil empleos serían generados por la explotación minera y los proyectos hidroeléctricos de La Fortuna, La Estrella y Los Valles.

Para operar la mina, en 1975 se fundó la Corporación de Desarrollo Minero de Cerro Colorado (Codemin). Panamá solicitó créditos por 406 millones de balboas –una suma alarmante, entonces y ahora– para poner en marcha el proyecto (La Estrella de Panamá, 1 de enero de 1978).

A medida que el régimen avanzaba en sus intenciones y el público consideraba los impactos financieros, ecológicos y sociales de la propuesta, crecían la preocupación y el malestar en la ciudadanía, sobre todo en la provincia de Chiriquí.   Por ejemplo, el 1 de febrero de 1979   La Estrella de Panamá aludió a las aprehensiones de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, expuestas por su presidente, César A. Tribaldos.

El 1 de marzo, en el mismo diario, varias organizaciones publicaron una carta abierta en la que señalaron su oposición a la explotación de la mina.

El 22 de abril, unos 2 mil manifestantes cerraron la vía Panamericana, en San Félix, para protestar contra los planes de la dictadura (TVN, 23 de abril de 1979).   Alrededor de esa fecha se constituyó el Comité Cívico de Defensa Integral de la Provincia de Chiriquí, el cual protestó por las violaciones constitucionales y las repercusiones ambientales que acarrearía la extracción de cobre.

Los catedráticos Alberto Quirós Guardia y Miguel Antonio Bernal hicieron grandes esfuerzos por concienciar a la ciudadanía acerca de los peligros de la minería. Tanto el Ing. Guillermo Quijano, dirigente de la oposición democrática, como el Partido Socialista de los Trabajadores, de orientación izquierdista, exigieron un plebiscito sobre la explotación de la mina.

El 26 de junio de 1979, el diario Ya! adujo que el régimen había concedido importantes contratos de Codemin, sin licitación, a un conocido publicista (muy influyente también durante el gobierno de Martín Torrijos). Se constituyó el “Comité Nacional por el no a Cerro Colorado”, presidido por el Dr. Carlos A. Morales, el cual se querelló contra Codemin y a la publicitaria beneficiada por la concesión irregular (Ya!, 28 de junio de 1979).

El Frente Nacional de Oposición (Freno) se pronunció el 9 de agosto contra el proyecto. En octubre, Ya! publicó una nota según la cual la propuesta carecía de viabilidad económica, de acuerdo con Eximbank, organismo financiero estatal de Estados Unidos (Ya!, 9 de agosto y 16 de octubre de 1979).

En agosto de 1981, el Arq. Edwin Fábrega, director del IRHE durante el régimen castrense, expresó su oposición al proyecto por la enorme cantidad de electricidad que utilizaría, equivalente a la totalidad del consumo nacional. Poco después, la dictadura decidió engavetar la propuesta, en vista de que el precio internacional del cobre no respaldaba la comercialización del mineral que se obtendría en el Cerro Colorado.

Aunque no extrajo un gramo de cobre, Codemin (y, en consecuencia, el Estado panameño) acumuló una enorme deuda. Cuando en 1984 el Dr. Arnulfo Arias enumeró los más grandes casos de corrupción de la dictadura, incluyó entre ellos a Codemin, junto con el frustrado segundo puente sobre el Canal (Van Dam) y el programa colectivo de viviendas de la Caja de Seguro Social (La Prensa, 1 de mayo de 1984).

Más adelante, una nota de prensa de la Alianza Democrática de Oposición –que aglutinó al Partido Panameñista, al Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (Molirena) y al Partido Demócrata Cristiano– describió el desempeño de la empresa estatal como “el robo del siglo”.

La historia de Codemin provee a los diputados importantes elementos cuyo estudio contribuye a prevenir errores y estremecimientos sociales. Por el bien del país, ¡examínenla con atención!

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Este artículo se publicó el 2 de febrero  de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La felicidad de los dictadores

La opinión de…

Luis Toruño Plaza

¿Hasta cuándo vamos a seguir sentados sin hacer nada?    No podemos permitir que se sigan violando los derechos y las garantías constitucionales so pretexto de que se les viola solo a los delincuentes.   ¿Acaso los miembros de la policía que violan los derechos son jueces también?   ¡No, no son jueces!    Deben preservar la honra, los bienes y la vida; no están para quemar a las personas o matar impunemente.

Lo peor de todo es que solamente reaccionamos contra los abusos cuando es tarde y cuando el abuso es contra nosotros mismos o contra un familiar.   Basta ya de abusos policiales; estamos peor que en la dictadura militar. En estos momentos, el más grande violador de derechos humanos de Panamá, Manuel Antonio Noriega, ha quedado como un alfeñique, como un niño de pecho, frente a los vejámenes de estos policías.

Después de Noriega, Panamá tiene diversos ejemplos de violaciones a los derechos humanos. Veamos: tenemos jueces penales suplentes que se prestan para complacer con sus fallos al mejor postor. Tenemos fiscales estudiando en seminarios anticorrupción acusados de corrupción.

También tenemos envenenamientos masivos sin ninguna reparación o compensación por el daño causado. Quemados en un autobús sin ninguna indemnización del Estado. Buses que asesinan con alevosía y ventaja a los ciudadanos sin ninguna reparación económica para las víctimas. Inundaciones causadas por empresas hidroeléctricas sin ningún reparo económico. Un puente construido negligentemente y nadie responsable.

Es hora de que salgan a la palestra pública los llamados de la sociedad civil para que se pronuncien frente a la violación de derechos humanos, pues si mañana tu hijo cae en desgracia y entra en estas celdas, no tiene más que la seguridad de salir herido, con algún trauma mental o quemado vivo.

Es definitivo que el sistema jurídico no va de la mano con los cambios de la sociedad panameña. El sistema de leyes va dirigido a proteger los abusos en vez de proteger la vida humana.   Nuestro sistema judicial ha colapsado y las instituciones se han quedado sin razones ni fuerza para proteger a los ciudadanos.   La Policía Nacional ha caído en el deterioro de pensar en los delincuentes como enemigos y el Ministerio de Gobierno no hace absolutamente nada frente a las repetidas violaciones a las garantías de los ciudadanos. Esta es la realidad del sistema judicial que hace feliz a los narcotraficantes, a los pandilleros, a los dictadores y a los violadores de derechos humanos.

Esta es la realidad a la que nos quieren llevar para lograr sus fines. Defendamos los derechos humanos y defendamos la justicia por encima de la legalidad.   Busquemos un sistema que nos proteja frente a la violación de los derechos humanos. Más que cambiar la Constitución Nacional, debemos cambiar los criterios jurídicos con los que son hechas nuestras leyes.

Si se cambian las leyes y seguimos aplicándolas con los criterios actuales seguirán cometiéndose esta clase de actos de barbarie sin ninguna consecuencia.

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Este artículo se publicó el 21  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al  autor , todo el crédito que les corresponde.

Mediocridad, ignorancia y corrupción

La opinión de…

 

Víctor Hugo Herrera Ballesteros

Los panameños vivimos una época caracterizada por un entorno político y social degradado que corroe las bases de la sociedad panameña, con partidos políticos desintegrados por una profunda crisis de liderazgo y de credibilidad, que llega hasta las más altas esferas administrativas del Gobierno. La política electoral ha pasado a convertirse en un medio para acceder a los jugosos negocios propios de las mieles del poder y ligados a la esfera privada, de donde salen ingentes recursos para financiar las campañas políticas y asegurar sus mejores intereses en pro del beneficio individual.

Bajo la modalidad actual de los partidos, tipo franquicia, en los que ya no interesa la ideología o los principios políticos motivadores de una colectividad que comparte ideales, una visión de país y de progreso como aspiración social, se anteponen los tránsfugas, que solo se sirven de dichos colectivos para materializar sus propios intereses, burlándose de sus electores y degradando los valiosos instrumentos de la democracia y de la construcción y ejercicio de nuestra ciudadanía.

Con cada cambio de gobierno se entreteje una burocracia que en algunos casos utiliza la política electoral como un medio para acceder a puestos y prebendas, anquilosándose, con el único mérito de solo haber caminado buscando votos, aunque sean mediocres e ignorantes para determinados puestos. De dichas estructuras se sirven muchos funcionarios inescrupulosos que buscan sobrevivir haciendo shows mediáticos u operativos informativos para dar a entender que hacen algo útil y complacer a las autoridades de turno o como lambones, en buen panameño, exponiendo al final de cuentas su mediocridad pestilente, por ejemplo, persiguiendo billeteros o informando dónde comprar más barato, como si la población no supiera cómo maximizar sus ingresos, que ironía.

Solo les importa figurar para dar una imagen de funcionalidad, pero que al final en nada trasciende para resolver los problemas sociales y económicos de nuestro país. Son iguales que dictadores, en los distintos niveles administrativos, ya que su arrogancia es el único argumento para hacer valer su incompetencia. Solo basta con dar una mirada a los actuales acontecimientos, en los que nuestra población enfrenta problemas de abastecimiento de agua, recolección de desechos sólidos, acceso al consumo básico (servicios y alimentos), mientras la pobreza campea y persiste como un mal endémico, aunada a los actuales procesos inflacionarios e ineficiencia en la producción agropecuaria, aupados por una política de competencia fracasada.

La pobreza no se resuelve con limosnas, caridad o shows mediáticos que solo hacen reforzar la condición social de quienes menos tienen, pues ser pobre no es una elección, sino un condicionante. El combate a la pobreza es política de Estado y exige políticas de desarrollo económico y social integrales, potenciando el desarrollo del capital social y no la dependencia sociopolítica que se logra con las dádivas. Empero, la marginalidad nos devuelve el golpe, mediante el crimen y la violencia generalizada, como respuesta de una sociedad degradada, deshumanizada y en la que viven frustrados miles de jóvenes, por no acceder al consumo desmedido que caracteriza a las capas sociales más privilegiadas o de los lumpen arribistas, que flotan como corchos con cada cambio de gobierno.

La mediocridad, la ignorancia y la corrupción son la antítesis de un modelo económico y político que aliena a la sociedad, desnaturalizándola, sin espacios de expresión ni solidaridad, imitando, por el contrario, los antivalores que dimanan de una burocracia corrupta y que al igual que la cocaína que corre por las venas de sus adictos, desintegra a nuestras familias y al colectivo en su conjunto.

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Este artículo se publicó el 16  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

La seriedad de la cara no es suficiente

La opinión del Economista,  Educador,  Humanista…


VICTORIANO RODRÍGUEZ S.
diostesalvepanama@yahoo.com

Comentarios y oposiciones a la eliminación del Control Previo, por los ex–contralores José Chen Barria, Carlos Vallarino, Rubén (Chinchorro) Carles y la propia comunidad; inclusive, Alvin Weeden emplazó a la Ministra de Educación Lucy Molinar, para que le permitiera realizar una auditoria en ese ministerio y demostrarle encontraría deficiencias.

Otros comentaristas hacen referencia al tema y tomando un párrafo de la Estrella de Panamá, la escritora expresa: ‘Todo parece indicar que la decisión de la contralora Gioconda Torres de Bianchini, es eliminar el Control Previo. Tal decisión se evidencia mediante la recién emitida Resolución 898-DFG, de 25 de octubre de 2010, Gaceta Oficial número 26652-A, donde exceptúa a los Ministerios de Salud y Obras Públicas’

Definitivamente, compartimos con el Presidente Martinelli al expresar: ‘…si se tienen funcionarios que son corruptos van a robar antes o después’, como respaldo a la medida asumida para eliminar el Control Previo, él lo considera ‘irrelevante’. Definitivamente, si se nombran personas con patrones de conducta torcida, aprovechadores, dilapidadores, sin conciencia y fáciles de corromper, igual robaran sin embargo, se les hace mucho más difícil cuando existe Control Previo, ¡Alguien externo mira y pudiera estar pendiente de entuertos o chanchullos!

Gubernamentalmente existe una cultura de encubrimiento. La corrupción se apodera de diferentes órganos del Estado producto de la partidocracia, nepotismo, compadrazgo y otras figuras de nombramiento, a fin de enquistar en la administración públicas nominaciones accidentales, por lo cual tienen que ‘rebuscarse’ pronto. La seriedad de la cara no es suficiente, tampoco las presuntas buenas intenciones.

El domingo 16, leía en otro diario, que la contralora había expresado que ‘…en cada reunión que sostiene con directores de instituciones, ministros y en el CENA, les reitera realizar la menor cantidad posible de contrataciones directas…’; palabras que parecieran estar a 180 grados inversos a su posición al eliminar el Control Previo y perseguir a posibles adversarios.   Ahora: las contrataciones directas son o no parte de la liberación del Control Previo.

Cuando la justicia sea igual para todos; los ministros, contralores, procuradores, magistrados y similares, pasen por el escrutinio del pueblo, se permita a la ciudadanía revocarles el mandato, se les sancione con su pecunia personal a quien lesione, usufructúe o malverse fondos públicos, no será necesario el Control Previo. Dios te salve Panamá.

 

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<> Artículo publicado el 20  de enero de 2011  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El Puente Centenario

La opinión del Empresario…

JUAN RAMÓN MORALES
juramor777@hotmail.com

El problema del deslave en la entrada del puente Centenario, es producto de dos problemas fundamentales: Estructural por cuanto que al puente le colapsó el estribo y además porque se presume una deficiente compactación en el relleno acceso al puente.

Los estribos, son muros que sirven de protección al relleno y al puente. Estos estribos deben ser levantados desde la base firme del suelo, por muy profunda que resulte ser la base del relleno. Pensar en la posibilidad de que el estribo fue construido a partir por Ej. de la mitad del relleno, es muy creíble, dado el hecho de que no existe vestigio alguno del los cimientos del estribo. La gravedad de esta posibilidad, es imputable a quien inspeccionó, por cuanto que hablamos de un hecho de gravedad absoluta y allí están los resultados.

Es imperioso recorrer cientos de puentes que se han construido, en la Interamericana y demás carreteras de la república y se observará como los estribos construidos en la entrada de los puentes nacen en la base del terreno y no en medio del relleno. Los estribos hacen una doble protección, protegen el puente y protegen el relleno acceso al puente.   Cuando llueve, como ha llovido en Panamá, sobre la losa del puente que es ligeramente arqueada, las corrientes de agua, vienen hacia las entradas del puente, porque los llorones no han podido evacuar la enorme cantidad de agua de lluvia del momento. Si el relleno acceso no cuenta: a) con un pavimento sin filtraciones, ni cuarteaduras, b) con un estribo que en las orillas se canalicen las aguas para alejarlas del relleno acceso.

Estos dos requisitos, al desaparecer el estribo, han hecho posible el deslave ocurrido en el Puente Centenario, de allí que se ha tenido que fundir sobre el relleno actualmente levantado, una plancha provisional protectora (vista televisiva), para evitar así otro deslave. En esta forma, la losa colocada debe ser sustituida por un estribo construido desde la base original del suelo.

¿Por qué han ocurrido repetidamente las cuarteaduras y hundimientos en la vía de y hacia Arraiján?   Es evidente que algo se hizo mal. A) pueden existir ojos de agua en la calzada que no fueron desviados,   b) también rellenos hechos con materiales inadecuados y   c) rellenos con compactaciones deficientes.

Los problemas que se han dado en el pasado y que salen en el presente, son consecuencia inequívoca de la falta de una verdadera inspección estatal, me refiero una vez más a verdaderas inspecciones, que no deben estar bajo el paraguas del Ministerio que levantó el pliego, para luego licitar, luego otorgarla al ganador, después firmar el contrato y finalmente, inspeccionar.   En pocas palabras, Juez y Parte, así tras bastidores realizar triquiñuelas y convertirse en millonarios con un solo contrato.

Mientras, exista este método arcaico, y no sea creada la AUTORIDAD PARA LA INSPECCIÓN DE LAS OBRAS PÚBLICAS, habrá corrupción, esta debe estar fuera del alcance de quienes realizan todos los pasos, excepto las inspecciones. Así son las cosas.

Este artículo se publicó el 24 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Lázaro, levántate y anda

La opinión del Empresario…

JUAN  RAMÓN  MORALES
juramor777@hotmail.com

Dentro del comportamiento humano existen personas que exigen que todo se resuelva como lo hizo Jesús cuando dijo ‘Lázaro, levántate y anda’: en nuestro medio los nihilistas y los corruptos.   Son esas personas.

Para los nihilistas, nada es bueno, ni lo bueno. Para los corruptos, lo corrupto es bueno siempre y cuando sea en su beneficio, como aquel que expresó que ser dictador era malo, siempre y cuando el dictador no fuera él.

En ambos casos, cuando ocurren situaciones como el de las lluvias y desde luego las inundaciones, se apresuran a exigir, soluciones inmediatas, de resucitación, al estilo de ‘Lázaro, levántate y anda’. Hubo quienes expresaron que se debía escoger entre pasar barcos o beber agua, cuando lo que ha sobrado es agua, lo que ha habido es insuficiencia para equilibrar las cargas de la demanda y la capacidad de potabilización.

La intensidad de las lluvias en el ámbito nacional, no tienen parangón en los anales de la historia de la república, nadie, podía predecir tal hecho para tener purificadoras de relevo. Estadísticamente se ha dicho que el agua caída es cuatro veces mayor que la caída en la fecha de mayor intensidad, sin embargo, yo agregaría, pero la turbiedad es cien veces mayor, al grado que al separar agua de la arcilla, eliminando así la turbiedad, lo que se extrae es lodo que requieren muchísimas vueltas para ser extraído.

Si ello es así, debemos hacer un análisis libre de apasionamientos e injusticias, pues se tiene que realizar una lucha titánica, sabe Dios cuantas veces mayor por sobre lo realizado en tiempos normales.

Dicho lo anterior, es obvio pensar que si los filtros de agua tienen un tiempo determinado de vida útil, bajo las circunstancias actuales la vida de los filtros se reduciría muchas veces más rápido que si la turbiedad fuera normal, pero siendo como en efecto es, muy superior a lo normal purificar el agua, muchas veces más demorada y para los filtros desde luego, su limitación en tiempo útil se reduce en forma alarmante. Y esto solo hablando en término de los filtros, porque el esfuerzo muchas veces mayor de las instalaciones del IDAAN, requiere de mantenimiento acelerado y constante, para que no colapse en resto del sistema.

Debemos honestamente aceptar las cosas como deben ser, en su justa medida, hacerlo de otro modo es caer en el nihilismo o en otra forma de corrupción cual es el de imputar incapacidades o irresponsabilidades, en momentos en que tales hechos no existen.

Un grupo, abanica la inconformidad en momentos en que se requiere del apoyo nacional, ante hechos imputables solo a la naturaleza.

En condiciones normales hay insuficiencia de agua y esta falta, no data de uno, ni cinco años, sino de décadas, inclusive décadas en las que se gastó en fuerza bélica para oprimir al pueblo, en lugar de haber utilizado esos capitales en potabilizadoras que si hoy existieran menor fuera la crisis.   Así son las cosas.

 

Este artículo se publicó el 17 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.  El resaltado es nuestro.