Pandeportes respaldó la Copa Centroamericana

La opinión del Periodista y Docente Universitario

GARRITT GENETEAU
ggeneteau@yahoo.es

La Copa Centroamericana de Fútbol, no resultó, como se esperaba deportivamente para los aficionados panameños quienes esperaban ver coronarse el onceno de Panamá que fue dirigido por los hermanos Julio y Jorge Dely Valdés.

Aún así en la conferencia de prensa al término de la Copa Julio manifestó a la prensa su agrado y satisfacción por la actuación de sus pupilos que se tuvieron que conformar con el tercer puesto y los 25 mil dólares que otorga la UNCAF. De acuerdo a Pandeportes, ellos solo fueron un apoyo, ya que se trataba de un evento de la organización.

Pandeportes, ahora bajo la dirección de Rubén Cárdenas Pasco, hijo del profesor y veterano entrenador de fútbol Rubén Octavio Cárdenas, y nieto del fundador del Alianza F.C. Justiniano (QEPD), parece que comienza a tomar el sartén por el mango en materia deportiva. Ya pudo resolver medianamente el problema más grave en el deporte panameño.

Cárdenas, ha comenzado a meterse en el desarrollo de algunos proyectos, por el momento ha iniciado el programa de Verano Feliz, a nivel nacional, anteriormente le brindó apoyo a la Federación de Béisbol de Panamá, en tener listos los estadios para el campeonato juvenil.

Rubén Cárdenas Pasco, debe lo antes posible, con el apoyo del ejecutivo, presentar un plan nacional de las edificaciones en materia deportiva que se van a realizar en este quinquenio, además debe presentar ante la faz del país, cual va ser el rumbo del Pandeportes para mejorar la calidad del deporte panameño.

El joven dirigente del fútbol ahora como director nacional del deporte panameño, debe de buscar un claro entendimiento con la dirigencia voluntaria deportiva, agrupadas en las federaciones nacionales y el Comité Olímpico Panameño (COP), a fin de que el deporte panameño logre nuevos derroteros.

Así como también, buscar eventos de jerarquía, como es el Campeonato Mundial de Béisbol, pero debe ser su figura en calidad de director del deporte panameño, y debe tener todo el apoyo de la Junta Directiva de Pandeportes y del propio Presidente de la República.

Una vuelta de ciclismo internacional, con unas 12 etapas, en conjunto con la federación de ese deporte. Así como la celebración de los campeonatos nacionales de todos los deportes, con el fin de lograr extraer lo mejor de cada provincia y la celebración de los Juegos Nacionales Juveniles, con el fin de detectar los nuevos talentos del deporte panameño.

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<> Artículo publicado el 26  de enero  de 2010  en el diario  El Siglo, a quienes damos,   lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

Un nuevo año de esperanzas deportivas

La opinión de…

 

Allan Baitel Martínez

La vida nos enseña que después del huracán viene la calma y que el agua siempre encuentra su nivel. Esto ha pasado con el deporte panameño, donde después de turbulentos choques de opiniones e intereses en las elecciones de varias federaciones los resultados tienen un común denominador, el triunfo de la democracia.

En esas contiendas electorales deportivas la voluntad de las mayorías se manifestó contra el continuismo, y contra de figuras desgastadas por acciones relacionadas con la falta de ética, por no decir más. Señores, y la ética es algo importante, trata de la moral y las obligaciones del hombre. Nadie puede ser un ejemplo si no es ético, y las figuras públicas deben ser ejemplos a seguir.

La sociedad ha acogido positivamente a los nuevos dirigentes en las diferentes disciplinas deportivas que integrarán el nuevo Comité Olímpico Panameño.

Todas esas acciones son un buen augurio para el deporte en el nuevo año del 2011. Todavía falta mucho por hacer. Falta aún que dirigentes conflictivos den un paso al costado para que el deporte panameño se unifique de una vez por todas y poder ser un ejemplo para todos.

Los deportes son un derecho de los pueblos, mueven las masas, enaltecen y regalan héroes a sus países y escriben sus nombres con letras de oro en la historia. Nuestra sociedad reclama la institucionalidad en el deporte, para que este se desarrolle y de una vez por todas sea un ejemplo para todos.

El deporte es la rueda que impulsa a un país, facilitando la gestión de los gobiernos, beneficiando a las provincias y mandando un gran mensaje a la comunidad internacional de que Panamá, cuenta con excelentes dirigentes y un gran pueblo del que salen gloriosos deportistas.

Panamá está en el centro del continente, y está realizando obras tan grandes como la ampliación de su Canal, se convierte en un destino turístico, un centro de conexiones aéreas, en un centro bancario y puede y debe convertirse en un centro de eventos deportivos de talla mundial. Esto solo lo lograremos con dirigentes generosos, honrados e intachables que nos darán una unión intocable.

¡Feliz año nuevo! ¡Feliz año deportivo! Estoy seguro de que falta poco para lograr la meta de un Comité Olímpico panameño unificado y fortalecido por federaciones y asociaciones deportivas honestas, con miembros que tengan como meta común el bien del deportistas y no sus ansias de poder y posturas egocéntricas. Estos dirigentes han recibido reveses notables. Un dirigente deportivo tiene que tener como norte servir, sin intereses personales. Juntos lo lograremos.

 

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Este artículo se publicó el 14  de enero de 2011   en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El triunfo del derecho y la razón

Sobreseimiento definitivo a favor del Ing. Roger Moscote y el Lic. Melitón Sánchez.  La opinión de…

ROLANDO VILLALAZ
villasoc@yahoo.es

Dos importantes sentencias se han dictado en los inicios del año 2011, reivindicando a la Administración de Justicia, a los Tribunales y jueces. Por una parte, el Segundo Tribunal Superior ratificó y confirmó la sentencia dictada por el Juzgado Decimoquinto Penal donde se dictó sobreseimiento definitivo a favor del ingeniero Roger Moscote y el licenciado Melitón Sánchez, sobre supuestos actos irregulares en torno a dineros de la Delegación de Panamá que fue a los Juegos Olímpicos de Atenas en el año 2004.

No solamente se demostró su total inocencia, sino que se evidenció la mala fe de quienes dirigiendo el Instituto Panameño de Deportes y la Contraloría General, torcieron informes para aplicar leyes que no se le pueden aplicar al Comité Olímpico y usar Manuales que solo tienen vigencia para federaciones y organizaciones deportivas de menor jerarquía al Comité Olímpico.

Fue este proceso en el cual, violando la presunción de inocencia, se linchó mediáticamente a estas personas y se les condenó anticipadamente, calumniando e injuriando, sin pruebas de ningún tipo, en una tarea donde hasta el Ministerio Público colaboró violando elementales garantías constitucionales. Se demostró que ningún dinero se usó indebidamente y que hasta se le devolvió al INDE más de 60,000 balboas que no se habían usado.

La otra sentencia la acaba de dictar el Juzgado Décimo de Circuito Ramo Penal, en un proceso desfigurado desde su inicios y montado ante los medios como un ‘show’ donde se vilipendió a mas no poder a los directivos del Comité Olímpico de Panamá, violándose la reserva del sumario y la presunción de inocencia, sin importar su honra ni sus familias en una demostración abierta de que se quería sacar a los directivos del Comité Olímpico a como diera lugar, a pesar de que lo único que estos hicieron fue acatar un fallo de un tribunal de justicia y con el aval del COI y la ODEPA, para hacer nuevas elecciones en base a los Estatutos de 1970, que permiten la vigencia de la Carta Olímpica en la República de Panamá sin cortapisas ni limitaciones.

Estos fallos son una bofetada a los que usando los medios de comunicación se prestaron para una sistemática campaña de ataques personales, injurias y hasta poco faltó para que le pidieran a los Jueces que ellos redactarían las sentencias.

Es una lección para quienes creen que se puede torcer la justicia para darle la razón a quien usurpa un organismo fantasma que no tiene reconocimiento de nadie fuera de Panamá y que solo ha servido para que unos cuantos avivatos reciban apoyos disimulados o abiertos de los Directores del INDE o Pandeportes de turno, para socavar al Comité Olímpico y seguir ellos fantaseando una representación hecha a base de violaciones a la ley panameña, a la Carta Olímpica y al sentido común.

Como un castillo de arena o de naipes se han ido cayendo cada una de las mentiras y falsedades que se han estado vociferando todos estos años de quienes creen que pueden sustituir a los tribunales con campañas amenazantes e intimidantes y con vulgaridades de todo tipo para forzar algo que nunca ha estado cerca de la verdad.

Quienes en este periodo han alegremente jugando con la honra y la decencia de las personas, sepan que existe el delito de calumnia judicial y simulación de hechos punibles, para los que con temeridad creen alegremente que se puede ir a los tribunales para usarlos de trampolín para la infamia y la descalificación pueril de sus adversarios.

Sabemos que las autoridades del Comité Olímpico Internacional y de la Organización Deportiva Panamericana con la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales han tomado debida nota de estos acontecimientos y debe el Gobierno Nacional actuar en consecuencia antes de que sea demasiado tarde para el deporte panameño que no resiste más farsantes de opereta barata.

<> Este artículo se publicó el 9 de enero de 2011   en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

El Comité Olímpico de Panamá y la legislación

La opinión de…

 

Samuel A. Mowatt J.

En un artículo anterior sobre la “Génesis de la Problemática del COP”, concluí que el Comité Olímpico de Panamá y la Organización Deportiva Panamericana (Odepa) aceptaron el fallo del Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial (5 de agosto de 2006) que declaró ilegales las elecciones realizadas por el COP en diciembre 2002; y el COP de inmediato acordó convocar a elecciones para el 31 de agosto 2006, disposición confirmada y avalada por Mario Vásquez Raña, presidente de la Odepa, quien envió nota el 22 de agosto 2006, instruyendo a Melitón Sánchez sobre el particular.

En agosto 2006 se hicieron dos elecciones, Odepa avaló aquella en la que resultó electo presidente, Melitón Sánchez, hecho que prolongó la disputa y, consecuentemente, se acordó realizar una reunión en México (Sept. 2006) entre Sánchez, Miguel Vanegas, Vásquez Raña y Alejandro Blanco. Este último, presidente del Comité Olímpico de España. En esa reunión se decidió una nueva convocatoria a elecciones para la junta directiva del COP (diciembre 2006). Todo lo anterior definía en 2006 el estatus del COP.

El 15 de diciembre de 2006, varias organizaciones deportivas decidieron (sin participación de Odepa) realizar las elecciones en el COP, según lo establecido en los estatutos de 1970. Es importante recordar que el fallo del Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial señaló lo imperativo que era ceñirse a los estatutos del año 1970.

En enero 2007, con el aval de la Odepa y el COI, se efectuó otra elección para la junta directiva del COP, donde resultó electo Roger Moscote, tras la “sorpresiva renuncia” de Melitón Sánchez. Participaron como observadores Reynaldo González (COI), Felipe Muñoz y Ricardo Contreras, secretario general y asesor jurídico de la Odepa, respectivamente.

Frente a estos nuevos hechos que mantenían la disputa y los problemas, el COI suspendió temporalmente (julio 2007) al COP, lo que obligó al Gobierno a “aceptar un acuerdo” con Vásquez Raña, durante la realización de los Juegos Panamericanos de Brasil, para garantizar la no intromisión de las autoridades nacionales en los asuntos internos del COP.

Un anteproyecto de ley, discutido en la Asamblea y luego aprobado, según los procedimientos, puso en vigencia la Ley 50 de diciembre de 2007, que modificó la Ley 16 de mayo 1995, pertinente a la Autoridad Nacional del Deporte.

En la Ley 50 de 2007, el Capítulo V señala lo concerniente al COP, su ámbito de acción y las disposiciones legales que el Estado le confiere. Los artículos 15-F y 15-H señalan que “los estatutos y reglamentos del COP deben ser aprobados por el COI y que este es el único organismo que puede reconocerlo”; y “el COP que tenga el reconocimiento del COI, de conformidad con la Carta Olímpica, es el que tiene derecho al uso del símbolo, bandera, lema e himno olímpico”. De cumplirse con las normas legales, no hay asidero para más problemas, en el COP, en un futuro inmediato.

 

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<> Este artículo se publicó el  14  de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Mi carta al niño Dios

La opinión de…

Carmina Porras de Alemán

Querido niño Dios: Te pido para esta Navidad que ilumines a los señores que insisten en llamarse Comité Olímpico, sin tener los reconocimientos internacionales, que entiendan que estos conflictos afectan la dignidad de la República.

Ayúdalos a entender que se están enfrentando a una gigantesca organización, creada el 23 de junio de 1894, con más de 116 años de existencia, con 205 comités olímpicos nacionales, y a la que la gran mayoría de federaciones deportivas internacionales están afiliadas.

Ilumínalos, querido niño Dios, para que entiendan que el Comité Olímpico de Panamá surgió en 1934 con un caballero al frente como su presidente, don Roberto F. Chiari, y que desde su nacimiento, sus principios fundamentales fueron y siguen siendo el respeto a la Carta Olímpica, esta que ahora están mancillando con insultos e improperios que son difíciles de subsanar.

Ilumina al señor Vanegas para que entienda, tanto él como su grupo, que mientras más tratan de irrespetar a esta gran organización deportiva internacional, más daño le están haciendo a nuestro querido Panamá, este chiquito país en el gran mapa mundial del que nos pueden borrar para siempre. Ilumina, también, a una ministra que hace declaraciones como: “haremos un nuevo país deportivo”, para que entienda que el movimiento olímpico es necesario en nuestros países. Es un instrumento de diálogo entre los pueblos, de comprensión y, en definitiva, de paz.

Niño Dios, explícale e ilumina al señor De Sanctis para que comprenda que la unión de los buenos dirigentes es necesaria; no podemos ni debemos estar los unos contra los otros, sino los unos con los otros y todos contra el mal. Para que emplee esta fuerza en el bien de nuestra Patria, de nuestros atletas y de todos nuestros conciudadanos.

El momento es propicio, si es que realmente quiere ser parte de la solución y no del problema, para que sea un modelo para los otros, para que dé el ejemplo, porque es mejor predicar con acciones que con consejos. El precepto es una instrucción escrita en la arena de la playa, que las olas de la marea cubre y borra, y el ejemplo está grabado en la roca.

La verdad es una, solo existe un Comité Olímpico de Panamá, reconocido por el Comité Olímpico Internacional, no hay otro. Puede haber otra organización, llámese como quiera, pero ilumínalos niño Dios, porque insisten en llamarse Comité Olímpico, cuando no representan a esa gigantesca organización, y con cambiar el nombre de un presidente a otro no es la solución. Las conveniencias personales son transitorias.

Ilumínalos niño Dios, para que depongan sus intereses ya, por el bien de los propios atletas. Estamos a tiempo de que dejen esas telarañas legales porque, niño Dios, creo es muy difícil que puedas iluminar a esos magistrados que no entienden lo que es el movimiento olímpico.

Unánse, en las próximas elecciones hagan su movimiento dentro del seno de la organización y ganen sus puestos conforme las reglas del juego.

Por último, Niño Dios, que todo esto sea antes de enero porque no es posible marchar en desacuerdo con el Comité Olímpico Internacional. No nos llamemos a engaño, toda decisión que se aparte de ella va al fracaso, en detrimento de los pobres atletas panameños. Por ellos, querido niño Dios, ayúdalos a entender su responsabilidad, porque es hora de decirle al señor Vanegas: ¡Basta ya!

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<> Este artículo se publicó el 22 de diciembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que a la autora, todo el crédito que les corresponde.

Caso preocupante

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La opinión del Comunicador Social…

LUIS   ROJO
lrojo17hotmail.com

Recientemente tuve oportunidad de recibir documentación sobre el conflicto del Comité Olímpico de Panamá y creo que resulta preocupante la situación que ese caso entraña para la seguridad jurídica del país y la aceptación de hechos que atentan contra los principios democráticos entre ellos el elemental respeto a las decisiones de la mayoría, en este caso de los integrantes del COP.

Hay que dejar bien claro que básicamente las controversias que se han dado es entre una mayoría despojada del legítimo mandato que le otorga el estatuto del COP y una minoría que, desde hace años, usurpa los cargos directivos como lo demuestran la declaración de nulidad, por ilegales, de cuatro juntas directivas, incluida la que anterior presidia Miguel Sanchiz.

Esa usurpación es posible y es efectiva gracias al respaldo del señor Mario Vásquez Raña, multimillonario mexicano que, a nombre del Comité Olímpico Internacional, decide arbitrariamente quiénes pueden y quienes no pueden ser directivos de los Comités Olímpicos en algunos países que, como el nuestro, toleran el irrespeto a la soberanía nacional por el chantaje a autoridades que lo aceptan desdorosamente para lo que, el aludido “cuate”, esgrime un “reconocimiento” dictatorial a quienes le rindan sumisa pleitesía así sean unos forajidos.

La justicia panameña ha hecho su parte. Los políticos gobernantes no, como lo demuestran la absurda e ilegal “sanción” que decretó Vásquez Raña para extorsionar al país en relación a la participación de Irving Saladino en los Juegos Panamericanos y ahora, por intermedio del irrespetuoso señor Daniel Carrera presidente de la ODEBO con su exigencia para que se reconozca una directiva del COP nula por ilegal pero del agrado del magnate mexicano.

Solamente puede existir en los países un Comité Olímpico y por ello el COP es el único, sin embargo, existe otro comité brujo “reconocido por el COI” lo cual es una falacia que, de tanto repetirse es aceptada como una verdad incluso por autoridades timoratas e indignas del cargo que ostentan, pues sacrifican el honor de la República incumpliendo el deber de respetar y hacer respetar sus leyes.

Hoy, por los Juegos Bolivarianos de 2014, se afrenta a la bandera panameña poniéndola en manos de delincuentes sin ningún miramiento solo para complacer un capricho politiquero de la peor especie.

Cuando se ve y padece este tipo de atropellos, donde los fallos judiciales son evadidos por el juega vivo y la complicidad oficial, tenemos que preguntarnos: ¿Cuándo la iniquidad me tocará a mí?.

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<>Artículo publicado el  2  de diciembre  de 2010  en el diario El Panamá América,   a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Huérfanos de patria

La opinión de…

Miguel R. Vanegas S.

Quizás porque sobre la dirigencia deportiva se ha festinado la injusta generalización de que toda es execrable, el tema del Comité Olímpico de Panamá (COP) es subalterno y no vale la pena dedicarle tiempo ni esfuerzos. Así, con una supina ignorancia del tema, se dice que hay dos comités olímpicos, cuando la Carta Olímpica no lo permite; que el Comité Olímpico Internacional (COI) “reconoce” a la junta directiva del COP, cuando la Carta no lo establece. Esta es clara al indicar que los directivos se eligen de acuerdo el respectivo estatuto.

Ello sería anecdótico si no fuera porque el caso del COP deja ver un grave atentado contra el estado de derecho, la fe pública y el deber constitucional de las autoridades gubernamentales de respetar y hacer respetar las leyes y los fallos judiciales del país.

Las cuatro últimas directivas del COP “reconocidas” por el COI han sido anuladas por el Órgano Judicial, dada su ilegalidad al violar el estatuto vigente. La última, presidida por Miguel Sanchiz, no solo fue anulada sino que la reforma del estatuto que le sirvió de base, también fue anulada por la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia al declarar ilegal el Resuelto del Ministerio de Gobierno y Justicia que la aprobó.

Los trámites delictivos para inscribir esta directiva en el Registro Público surten un proceso penal que Miguel Sanchiz y otros llamados a juicio por esa felonía eluden con triquiñuelas procesales para dilatar su comparecencia a la audiencia de fondo. Resalta en esto la inescrupulosa falta de ética de la posición equívoca asumida por las autoridades.

Sin embargo, hemos observado cómo algunas autoridades del Gobierno se asocian, sin ningún recato ni justificación plausible, a los ilegales directivos para agradar al presidente de la Organización Deportiva Panamericana, cuyo discernimiento está determinado por su animadversión al suscrito y la protección de sus cómplices locales. Han asumido como legítima la arbitrariedad del fementido “reconocimiento” del COI a Sanchiz y confesado su intento por violentar los fallos judiciales para reinscribirlo en el Registro Público. Nada más ofensivo e inaudito.

Por ello, quienes en buena lid obtuvimos el dictamen favorable en los tribunales de justicia, somos objeto de presiones y amenazas para que renunciemos a favor de los usurpadores, a pesar de nuestra disposición de no aspirar a ningún cargo en una elección conforme a la ley.

Así, un grupo de panameños, directivos legítimos de una asociación constituida de conformidad con las leyes nacionales cuyos derechos y garantías deben ser protegidos y defendidos por las autoridades encargadas de ello, son “huérfanos de patria” al quedar en la indefensión por la omisión oficial con el agravante de que para algunos despistados este atentado contra la institucionalidad está bien porque hay que complacer al señor Mario Vásquez Raña para tener la sede de los Bolivarianos de 2013.

En los juegos hay dos formas de llevar la bandera nacional:   Enarbolándola firme y orgullosamente o doblegándola y arrastrándola ignominiosamente en manos de delincuentes.

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<> Este artículo se publicó el 24  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.