Reflexiones democráticas

La opinión de…

 

Carlos Eduardo Rubio

Es preocupante el resultado de las últimas mediciones hechas a los panameños sobre su credibilidad en el sistema democrático. Hace un par de años, Panamá era solamente superado por Costa Rica como el país que más creía y valoraba la democracia como el mejor sistema de gobierno, tal cual son los pensamientos de Churchill, Sartori, Gandhi, Calvani, Maritain y Lincoln, por mencionar algunos.

Pero la cosa ha cambiado, especialmente luego de conocer las estadísticas según las cuales menos de un tercio de los panameños confía en la democracia. Parece improrrogable hacer las siguientes reflexiones, con el ánimo de volver darle esperanza a nuestro pueblo panameño, que sin democracia, sin ética y sin economía social de mercado no habrá prosperidad ni desarrollo en nuestro país, y nos estancaremos en el tercer mundo.

La primera pregunta será, ¿por qué la decepción? ¿Será por los tránsfugas o por los politiqueros? ¿Por las promesas incumplidas? ¿Por la demagogia? ¿Por los políticos empíricos sin ningún tipo de formación política o ideológica? ¿O por la equivocada percepción de que ganar las elecciones es ganar la lotería?

La democracia no crece silvestre, al contrario, es fortalecida con la participación de todos, en que en igualdad de condiciones participemos por medio de las vías democráticas en la construcción del bien común. Calvani fue sabio al relatarnos que la democracia debe ser perfeccionada donde esté consolidada, y debe ser consolidada donde esté implementada. Ya es hora de eliminar los métodos autoritarios, los irrespetos al estado de derecho. Ya llegó el momento de consolidar nuestro sistema y seguir las tendencias modernas sobre la democracia; todos los politólogos y grandes pensadores han dictaminado que la democracia como un sistema de votos y elecciones es cosa del pasado, y que lo anterior debe ser complementado con un sistema de pesos y contrapesos, en el que la toma de decisiones no se deje al libre albedrío de una sola persona.

Con ética y civismo, respeto a la palabra y a las leyes, aunado a profundos e inquebrantables principios democráticos, será la única manera de llegar al primer mundo y, por ende, a la calidad de vida digna que merecen todos los panameños. Necesitamos, seriedad, profesionalismo, voluntad y mucha responsabilidad para que logremos la transformación. Consolidemos la democracia, pero ya.

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<> Este artículo se publicó el 15 de diciembre  de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
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Educación y civismo

La opinión del Médico y Ex Ministro de Estado….

GUILLERMO ROLLA PIMENTEL
grollap@cableonda.net

Desde hace años se viene debatiendo la situación de la educación en el país. Evidentemente es un tema prioritario. La primera responsabilidad es de los mismos alumnos.   Su falta de motivación y orientación. Aquí es donde también se menciona a los padres, a la familia (o no familia) como factor fundamental del éxito o fracaso de estudiantes. Esto es definitivamente cierto. Pero el asunto no puede quedar allí.

El Estado y la Escuela tienen que disponer de las fórmulas para darle solución a esta situación. Aparte de las reformas al Pensum, la capacitación permanente, el mantenimiento y construcción de nuevas aulas; hay otro recurso valioso de participación y colaboración. Son los padres de familia. Ellos están cerca de las escuelas, en constante comunicación por sus hijos. Y existen los departamentos de Escuela de Padres o como se les quiera llamar, pero da la impresión de que no se les ha dado la trascendencia y potencial valor a esta manera de resolver la dedicación, control y supervisión de los estudiantes.

También existen las sociedades de Padres de Familia más o menos organizadas. Es en esta metodología que se puede trabajar para que sea una fórmula de lograr el éxito de los hijos. Enseñarlos a ser buenos y eficaces padres. No insistiré sobre los contenidos y procedimientos, que serán muy importantes, porque esa es tarea técnica, en que MEDUCA tiene personal; el asunto es ejecutarlo, aplicarlo. Pero debo agregar que el problema es muy grande y la cobertura inmensa a nivel nacional, de allí que hay que utilizar modernas tecnologías masivas.

La TV, la radio, el Internet, medios masivos de comunicación y educación, son los instrumentos para poder alcanzar a todos los padres y madres; me refiero además de los canales educativos, a los medios comerciales de alta sintonía, de excelentes creativos, artistas y técnicos. Los medios aportarían de esa manera su valiosa participación patriótica por la Educación, además de que si se apoyan en una social regulación y orientación le darán a su público lo que la gente quiere y necesite; y al hacerlo en forma natural, vivencial, amena y entretenida asegura buena recepción de la comunidad.

El actual gobierno utiliza con éxito esta metodología, porque varios ministros vienen de ese medio. Existen organismos internacionales de apoyo a los que nuestro país pertenece.   Allí se puede trabajar sobre valores, solidaridad, civismo, justicia social y legal, historia patria real, inclusive hacer docencia sociológica aplicada, y de todas las ideologías políticas en iguales condiciones, para elevar el nivel cultural político de la ciudadanía, a fin de que pueda tomar sus decisiones democrática y racionalmente, sin acudir al amiguismo, la empleomanía, el ‘guarismo’, la comercialización u otras formas económicas de intentar manipular la opinión electoral, que son los gestores de la corrupción. Rescatar el prestigio y elevar la calidad de la política partidaria con ética y educación cívica, lo que será un parámetro que mejorará los índices de desarrollo humano del país. Este mismo concepto lo puede aplicar el Tribunal Electoral en la épocas electorales, haciendo docencia objetiva e imparcial para divulgar principios básicos, programas currículo y metodologías debidamente verificados con equidad para todos los candidatos y partidos, regulando los gastos y el tiempo de las campañas.

Varias ONG, sociedades cívicas, entidades estatales y columnistas se han referidos en este sentido y tienen alguna experiencia sobre estas materias. Esta es una forma humana, cerebral, social, moderna, práctica, efectiva y de bajo costo, dada su amplia cobertura para ayudar dentro de la programación general del MEDUCA, el Tribunal Electoral y otras instituciones públicas, empresas de responsabilidad social, privadas y otras a contribuir a la educación y el civismo. La Democracia y la Libertad son conceptos que están íntimamente vinculados con el desarrollo humano. El bienestar económico debe contribuir a estos logros. Pero ese medio no puede convertirse en un fin. La economía debe producir con toda su capacidad creativa y de organización para inversiones transparentes y eficientes de desarrollo social. De esa manera hay un progreso real para todos. La codicia y el egoísmo, así como la ignorancia y el juegavivo son elementos que tenemos que erradicar de nuestros corazones, traducidos en hábitos y conductas aplicadas.

Pero esos modelos y esas enseñanzas se aprenden en la formación básica preescolar. Y esos somos todos, la sociedad, los vecinos, los padres y madres. El cambio positivo debe ser primero de todos, de la publicidad, de los partidos, la sociedad, el gobierno con acciones compartidas y comunes. Desde lo sencillo de no ensuciar la ciudad, la ética y la honestidad y a estudiar motivados por los modelos de unos padres formadores de sus hijos, que se esfuerzan por un Panamá Mejor.

Bien por los colegios que desfilaron con civilidad y folklore; y sin disfraces militaroides. ‘Cuente en Balboas’.

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<> Este artículo se publicó el 20 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del   autor  en: https://panaletras.wordpress.com/category/rolla-pimentel-guillermo/

Fundamentos del desarrollo

La opinión de…

Luis H. Moreno Jr.

Hace un par de años, en compañía de dos de mis nietos, ya profesionales del derecho y la economía, visité Finlandia.   Me gusta andar con ellos porque la distancia se acorta, nos nutrimos mutuamente y crece la confianza. Especialmente cuando viajamos juntos; ¡tanto que compartir y tanto que aprender!

¿Por qué Finlandia? Porque desde hace mucho deseábamos presenciar, el 21 de junio, el fenómeno astronómico del sol de medianoche, apreciado en su plenitud, y más allá de nuestras expectativas, durante dos días sin noches, en la acogedora ciudad de Rovaniemi, justo sobre el Círculo Ártico.

Pero más aún, Finlandia nos atraía porque en el conjunto de los países del primer mundo, este tradicional y progresista pueblo escandinavo descuella por su moralidad pública, por su excelente sistema educativo (según instituciones internacionales el mejor del mundo) y por su hospitalidad y respeto al visitante.

Eso es lo que deseaba que contemplaran, que vivieran, que absorbieran mis nietos en la calle, en el trato, en las costumbres, en los modales, aunque por breves días, que razonaran y se convencieran de que no hay armonía, superación y bienestar social, que no hay lugar para escalar al mundo de los mejores sin el poder y el fundamento de los valores cívicos y morales, no importa la cantidad de acero y cemento que erijan autovías, puentes, rascacielos, transportes modernos, muelles, aeropuertos, que muchas veces ocultan vicios y fallas inexcusables, como las que hemos vivido en Panamá desde siempre, porque la condición de primer mundo, tan soñada y tan anhelada comienza por el cumplimiento de los deberes de cada ciudadano, y no precisamente por la exigencia grosera y desconsiderada de derechos, muchas veces, indebidos, acomodaticios e injustos.

En las calles de Helsinki vimos miles de bicicletas estacionadas en las aceras y diversos lugares asignados; ninguna con cadenas ni candados. Sorprendidos preguntamos por la posible pérdida de algunas o confusión de nuevas por viejas. Los sorprendidos eran ellos por la pregunta, porque no se les ocurría que eso podría suceder. En la ventanilla de venta de boletos de la estación del tren se me quedó el pequeño maletín portador de pasaporte, dinero, tarjetas de crédito, pasajes de avión.

Cuando ya afuera del edificio, a los pocos minutos, me di cuenta de la pérdida, afanoso corrí de vuelta para encontrar mi pertenencia exactamente en el lugar que la dejé.   Al llegar a la estación en búsqueda de un taxi, para orientarnos mejor, preguntamos a una estudiante sobre la distancia del hotel reservado, y con la mayor amabilidad aconsejó innecesario tomar un taxi por la cercanía. Ofreció su compañía y sin problema rodamos hasta allá nuestras maletas. En Finlandia la educación es responsabilidad seriamente compartida, en todo su valor, por el hogar, la escuela y el estudiante, con áreas de acción definidas, estrecha colaboración, incentivos significativos y sanciones inquebrantables.

A pesar de los altos impuestos, el sector privado emprende algunas obras en conjunto, como la construcción de un bello cementerio público para honrar héroes, respetados líderes de la historia, del Gobierno, de sindicatos, de grupos cívicos y hazañas memorables. Es que hay confianza en el ejercicio del poder público, sin prebendas ni pretensiones, con sencillez y modestia, hoy en firmes manos femeninas, y se nota la satisfacción general por la impecable rendición de cuentas que públicamente se detalla y que en su oportunidad el contribuyente sanciona en las urnas con rigor.

El nuestro dista aún mucho de ese mundo, pero es la obligación de todo panameño empeñar su esfuerzo diario, al nivel de la capacidad y función de cada cual, para que confiados los unos en los otros en la convicción de sus cualidades y valores podamos aspirar con justificación y orgullo a la confianza y al respeto que debemos merecernos. Ese es el camino hacia un mundo donde la pobreza sea aguijón que renueve constantemente la honradez en el manejo de la cosa pública, y se evite que miles de millones engrosen el bolsillo de particulares y gobernantes, en desmedro del bien común, especialmente de los más necesitados.

La celebración hoy, 18 de noviembre, por segunda vez del Día Nacional de los Valores Éticos y Morales, instituido por decreto ejecutivo en noviembre de 2008, es un valioso instrumento de concienciación ciudadana, que parece comenzar a despertar inquietudes y compromisos por las múltiples manifestaciones públicas que se están dando en todos los sectores. De la presencia permanente de los valores en la conciencia individual, traducida hasta el hábito en acciones concretas y continuas de solidaridad, de tolerancia, de honestidad, de transparencia y de equidad dependerá no solo el respeto y la armonía comunales, sino también el orgullo y la actitud patriótica.

Valorízate, es el directo y personal llamado de la campaña de la Fundación Panameña de Ética y Civismo, solo uno de los muchos grupos que tratan, a través de medios firmes, convincentes y comprensivos, de exaltar en la conciencia individual y colectiva una cultura ética y cívica caracterizada por el sentido de solidaridad y justicia, responsabilidad y libertad, honestidad y respeto por la persona humana en todos los estratos de la sociedad panameña.

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<> Este artículo se publicó el 18  de noviembre de 2010  en el diario La Prensa, a quienes damos,  lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.
Más artículos del autor  en:   https://panaletras.wordpress.com/category/moreno-jr-luis-h/

Estacionamientos y accesos cívicos

La opinión del miembro del Club Rotario…

PHILIP SCHWARTZ

Qué clase de civismo puede tener una persona que, teniendo todas sus facultades motoras en perfecto estado de funcionamiento, me quite el estacionamiento señalado con el símbolo internacional de personas con discapacidad?

Dicen que el civismo se refiere a las pautas mínimas de comportamiento social que nos permiten convivir en colectividad.

Estimados conciudadanos, ¿cómo hacemos para despertar esa conciencia universal de buena educación, urbanidad y cortesía, aunque sea en este diminuto problema de tantos que existen en el país?

¿Sería egoísta de mi parte pedir que respeten el estacionamiento que necesito, yo y muchas personas en mi condición? O como dice la campaña de la Defensoría Del Pueblo: ‘Me has quitado mi estacionamiento, quieres también mi discapacidad’.

Háganlo un poco más fácil para nosotros NO tomando el estacionamiento más cómodo, tan cerca de la entrada, qué belleza, por favor, eviten la tentación. Sin tantas barreras físicas sería más fácil, ayudaría un poco más, a tener que enfrentarse con limitaciones físicas a la realidad de la vida, con sus propósitos y problemas.

No tienen idea de la cantidad de personas inconscientes, (no me gusta cómo algunas personas, disgustadas con los infractores los llaman discapacitados mentales, pues ofende a las personas con capacidad mental reducida, éstas son aún peores) y con las que tenemos que pelear diariamente.

Llenaría el periódico si relato tantos even tos de personas con excusas ridículas.

Las ciudades en el mundo, que avanzan y se proyectan a un futuro moderno, se están adecuando de tal manera que las personas que, por algún motivo u otro, ya sea por enfermedad o accidente, tienen problemas de movilidad reducida recurrimos a la tecnología disponible del mundo moderno, utilizando una silla de ruedas para movilizarnos en la consecución diaria de nuestros propósitos en la vida.

Se ha conseguido a través del tiempo leyes que protegen ese derecho, que nos facilita circular por la ciudad; sin embargo, falta mucho para la implementación de las mismas. Cuántas veces me ha tocado ir a algún edificio de los más nuevos, modernos, elegantes y lujosos, construidos posteriores a las leyes que exigen accesibilidad para encontrarme con un escalón o más sin rampa. ‘Acceso denegado a sillas de ruedas’.

Habría que preguntar al arquitecto o al inspector de los planos o al inspector de la obra. Por favor, estudien el tema y ayuden a cumplir con la Ley No. 42 y el Decreto Ejecutivo 88 de 12 de noviembre de 2002, en cuyo Capítulo VI se habla del Acceso al entorno físico y a los medios de transporte, ello sería de gran valor cívico.

Al diseñar ubíquese mental o físicamente en una silla de ruedas y trate de acceder al edificio. Haga los accesos para silla de ruedas efectivos, eficientemente.

<>Artículo publicado el 10 de septiembre de 2010  en el diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al autor,  todo el crédito que les corresponde.

Volver a las lecciones de cívica

La opinión de…..

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Ricardo Cochran

En la antigua Grecia, los filósofos exponían sus afirmaciones sobre lo que debía ser la conducta del buen ciudadano, porque el sistema en que vivían era el de la ciudad-Estado, por lo tanto, era una constante preocupación la formación de un individuo que, desde su nacimiento, estaba destinado a participar directamente en la defensa de su ciudad o en las asambleas, en el Gobierno o en la convivencia con los otros ciudadanos igual que él.

Todas las personas disponen de conocimientos que responden a las necesidades de sus respectivas sociedades y brindan aportes para resolverlas en la medida de sus posibilidades.

Un licenciado en leyes se encargará del aspecto jurídico en el cargo público que se le asigne y así, sucesivamente, ocurre con otras profesiones, por traer un ejemplo.

Pero sobre todas las profesiones aprendidas, inclusive el más iletrado del país, tiene una idea que está por encima de todas: la cívica, el civismo y la urbanidad.

Podrá ser un alto funcionario o podrá ser una persona sin preparación, pero todos necesitamos de las normas de convivencia pública, las cuales están basadas en el respeto, la urbanidad, la educación y la inteligencia misma de cada miembro de la sociedad que puede discernir entre lo malo y lo bueno.

Ninguna ley se hará sentir, ninguna política económica salvará a la sociedad, ninguna obra de ingeniería será efectiva, etc., si el individuo mismo, por dentro, no está orientado a hacer el bien o a cumplir con sus deberes, poseyendo una idea de civismo.

Quien piense que solo de pan vive el hombre, ¡se equivoca! Las buenas acciones, las buenas políticas, la justicia, la convivencia misma solo puede ser apreciada, defendida y promocionada si la persona hace de la cívica parte de su integridad personal; si un abogado graduado digamos en la Georgetown, a la hora de hacer justicia en el cargo que el pueblo le asignó no lo hace, no es por desconocimiento de las leyes, puesto que es académico, no le hará justicia al pueblo porque él mismo, como persona, no tiene ni moral ni ética y muchos menos sabrá lo que es ser un hombre cívico.

De tal manera, las lecciones de cívica se toman para hacer de nosotros ciudadanos más correctos. La cívica se enseña al niño, al joven, al adulto, que luego será autoridad o figura pública, que luego será legislador y que de último será presidente (a) de un país.

La enseñanza, como proceso, toma en cuenta la etapa biológica y la etapa social. Ahora, si durante el camino se alió con hombres corruptos, sin civismo alguno, si en el camino estuvo fusionado a partidos políticos ladrones del dinero del pueblo, si en el camino fue próximo a gente utilitarista, hedonista y de un estrato moral muy bajo, saldrá un individuo que repudiará al que hace una buena gestión para su familia, para la comunidad o para el país, ya que como con quienes se adjuntó eran hombres y mujeres sin ningún civismo, ética o idea del bien, hará de su hogar, de su comunidad y de su país lo que han hecho a otros: ¡un infierno!

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Publicado el 6 de marzo de 2010 en el Diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El gran ejemplo de Costa Rica

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La opinión del Educador…..

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Santander Tristan Medina

Cuando los gobiernos y los pueblos logran alcanzar la conciencia plena de sus deberes y derechos, caminan hacia el fortalecimiento de la democracia y la libertad y salvaguardan los valores éticos y morales tan necesarios para vivir libres del flagelo de la corrupción que tanto daño viene causando a la imagen de los países de América y del mundo.

La hermana república de Costa Rica ha dado un gran ejemplo de civismo y de responsabilidad ciudadana, al alentar con todo vigor, denuncias contra gobernantes de ese país que actuaron corruptamente y hoy,  se encuentran en la cárcel pagando el precio de su irresponsabilidad y de su falta de honestidad para con aquellos que, en una ocasión, los consideraron capaces de dirigir los destinos de ese país; un ejemplo que debe ser imitado a fin de ir limpiando el panorama de América de ese virus de la corrupción que está destruyendo, paulatinamente, las bases de la sociedad mundial; un ejemplo que debiéramos imitar nosotros los panameños y su gobierno, para dar a la nación un puesto de legítimo orgullo, sobre todo cuando se inicia un año que debe ser de reflexión profunda de nuestros problemas, y de anhelos por alcanzar un cambio que sea la respuesta a las aspiraciones de las grandes mayorías nacionales.

El pueblo se siente defraudado porque la justicia no funciona, porque es el humilde hijo del pueblo el que va a la cárcel y los de cuello y corbata continúan viviendo una vida llena de privilegios.

El gobierno y el pueblo panameño tienen que agigantarse ante el fantasma de la corrupción, luchar hombro con hombro, actuar con decisión y libres de temor frente a este virus de la corrupción que intenta liquidar las fuerzas morales de la patria.

No más denuncias; son hechos como los surgidos en la hermana República de Costa Rica los que pueden llevarnos a salvar a Panamá. Unámonos todos, gobierno y pueblo en un solo haz de voluntades y propongámonos a exterminar la corrupción existente, venga de donde venga, sacrifiquémonos, si es necesario para que podamos decir que al igual que en nuestra hermana Costa Rica hemos empezado a construir una nación en donde la justicia resplandece y llega a todos los sectores de la patria con un mensaje de transparencia, y de respeto a los principios de democracia libertad y derechos humanos.

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Publicado el 2 de enero de 2010 en el Diario El Panamá América, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.