Mismo auto por la misma vía

La opinión del Empresario….


JOHN A. BENNETT N.
jbennett@cwpanama.net

La falta de autoridad de la ATTT en las vías es patente, y no hace falta sino remitirnos a lo que vivimos todos los días en las calles, en donde el juegavivo es la norma y no la excepción.   En días pasados las filas de los dos paños viales en el Corredor Norte estaban estancadas, menos la del hombro por donde circulaban a gran velocidad autos y diablos rojos. Pero a esa hora los agentes de tránsito están escondidos o parados como estatuas en algún sitio que todos conocen.

La etimología de término ‘autoridad’ viene de autor y se refiere a quien tiene el poder o autoridad moral de mandar o actuar, ordenar o hacer cumplir, no necesariamente en virtud de un poder políticamente otorgado, sino en virtud del respeto, opinión, estima y entereza de carácter; que son las cosas que deben caracterizar una verdadera autoridad y no un título que a la luz de la realidad no se sostiene.

¿Qué clase de autoridad es aquella que mantiene límites de velocidad que convierten al 100% de quienes transitan en infractores y fuerzan a los conductores a desobedecerlos, porque de lo contrario pondrían sus vidas en peligro?   Ejemplos sobran, pero algunos son más chocantes que otros, tal como el límite de 25 kph en pleno Corredor Norte.   Esto se repite por casi todas las vías del país, en mayor o menor grado.   Tal parece que el propósito no es el de ordenar el tránsito, sino de servir como ardid para las coimas, pues, es mucho más fácil sentarse frente a las trampas de velocidad que corretear a los verdaderos y peligrosos infractores.

Lo sensato es encuestar la velocidad a la cual conduce el 80% de los vehículos que transitan por una vía, incluyendo los de la propia y supuesta ‘autoridad’, para escoger ese límite; de manera que en adelante el 80% de quienes transitan por allí dejarían de ser infractores.   Ahora sí que los agentes pueden enfocarse en ese 20% de quienes van por encima de un límite razonable.   Lo que señalo tiene un alcance mucho mayor, y es que con esos límites absurdos lo que hacemos es inculcar el irrespeto a las normas.

En síntesis, podría escribir un libro entero de ejemplos de mala administración vial. Nuestra realidad es que tenemos una inmensa deficiencia institucional, que incluye el conflicto entre la ATTT y el DOT de la Policía. Se requiere rediseñar por completo el tema de la administración vial. El metro, semáforos, sobrepasos y tal, son todos buenos, pero serán menos útiles en la medida en que los cimientos sean endebles.

*

<> Este artículo se publicó el 14 de noviembre de 2010  en el Diario La Estrella de Panamá, a quienes damos,  lo mismo que al  autor,  todo el crédito que les corresponde.

El futuro es nuestro

La opinión del Ingeniero Agrónomo…

EDWIN  SILVERA

Recientemente recibimos la visita de unos amigos alemanes, que, por cierto, por primera vez pisan tierras latinoamericanas.

Una de las molestias que perturbaron su estadía en nuestro país fue el haber vivido los tranques de la cuidad capital, situación que los llevó a expresar lo siguiente:

En este pequeño, pero interesante país, casi todo el mundo tiene un auto.

No es posible que haya que pagar para utilizar un llamado corredor (vía rápida) y quedar en un tranque.

En Berlín utilizamos el tranvía o el metro de lunes a viernes para ir al trabajo.

Los autos particulares son para la noche y sobre todo los fines de semana.

Tuve que explicarles que el servicio público en Panamá a través del tiempo ha quedado desfasado y que este gobierno intenta modernizarlo con la incorporación del metro y las nuevas rutas de buses.

Lo cierto es que al incorporar estas nuevas modalidades de transporte público, se espera que la situación cambie y tengamos más sosiego al trasladarnos de un punto a otro en las cuidad capital.

Nuestras sugerencias a los responsables para esta nueva era del transporte público, es que incorporen para cada parada de bus y metro un horario de llegada, de forma tal que cada individuo se programe en el tiempo y no pierda un segundo de su itinerario profesional y/o personal.

El horario de llegada para cada estación, de bus o metro se puede determinar, en vista de que ya no habrá regatas, puesto que a cada conductor, sobre todo el de bus, se le pagará un salario fijo mensual.

Sin embargo, en todo el recorrido a nivel nacional les encantaron las playas, la comida, en especial los patacones, el conocer el Canal fue una maravilla, y a pesar de tener en Europa a los Alpes;  Volcán, Boquete, Cerro Punta y Alto de Piedra en Santa Fe de Veraguas los impresionaron de manera especial, debido a la vegetación y la temperatura agradable.

El turismo es, después del Canal, un renglón en donde hay un futuro halagador, no solo para Panamá, si no para toda Latinoamérica, y es una de las pocas áreas en donde cada uno de los ciudadanos de un país están directa o indirectamente involucrados en su desarrollo, si tomamos en cuenta que en cada panameño hay un potencial anfitrión.

El mundo mira al continente latinoamericano, es la tierra por redescubrir, es la tierra codiciada para la aventura, porque después del trópico no puede haber nada mejor en este mundo.

Mi querida Panamá, estás en la boca y los oídos de los terrícolas, aprovecha tus bondades sin permitir que te destruyan.

<>

Artículo publicado el 8 de junio de 2010  en el  Diario La Estrella de Panamá,  a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Ciudad tomada por los carros

La opinión de…..

Marisín Villalaz de Arias

El miércoles, hace hoy una semana, fue la noche más caótica de la historia republicana; nunca vi una cosa igual, lo que me llevó a caer dentro de ese caos, saliendo del Club Unión a las 6:00 de la tarde y llegué al Cangrejo a las 7:40 p.m. No había calle que no estuviera atestada de carros y era casi imposible pasar. Me llené de paciencia y esperaba hasta continuar un metro más adelante. No había un solo policía en todo esto y el tránsito se manejaba solo. Creo que no nos merecemos lo que vivimos esa prima noche; y lo peor es que nadie hacía nada.

Con esta experiencia confirmamos que esta ciudad no está preparada para un fuerte aguacero durante hora y media. Imaginemos otras cosas que suceden para lo cual tampoco estamos preparados. La cantidad de charcos grandes que se formaban en las intersecciones que impedían que algunos carros pequeños cruzaran o lo intentaban y hasta allí llegaban, detenía el tránsito. Pero lo peor que observé fue el juega vivo del panameño para violar los reglamentos de tránsito. Cuando estas cosas suceden, debieran soltar a los policías que estén disponibles para dirigir el tránsito en esas esquinas. Vi como los conductores seguían con la luz verde, pero al ponerle la roja, ellos, juega vivo, seguían y trancaban a los que debían seguir del otro lado. Eso nos indica lo que he dicho en varias ocasiones, el panameño no tiene cultura para manejarse en la vida pública y gozamos cada vez que violamos las leyes y reglamentos porque saben que nadie los sancionará. Es la educación vial importante, aunque la señora Ministra dice que eso se resuelve formando un ciudadano consciente. Eso está bien pero debe ir casado con la educación vial para tener conocimiento de la realidad con la que se encontrará.

Decidí ser paciente, pero una vez más sentí lástima por este país y por la gente decente que vivimos aquí porque esa minoría puede más y nos destruye a todos, se lleva en los cachos nuestras ilusiones de ser honestos y conocedores de los valores.

Recomiendo sacar los policías cuando hay caos porque para esos están y no dejar una ciudad que sea tomada por los autos para perjuicio de los ciudadanos que pagamos por todo aquello que debiera haber y no hay. Ojalá las autoridades hayan aprendido la experiencia para la próxima.

<>

Este artículo se publicó el  26  de mayo de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El costo de cerrar una calle y los 2 años de prisión

La opinión del Arquitecto…..

.

Carlos A. Clement

Existen varios problemas sobre el tema de los tranques vehiculares y los cierres de las calles, que podemos identificar en dos grupos específicos:

El primero es la falta de estacionamientos que hace que las servidumbres viales de las calles queden reducidas al mínimo de su capacidad, creando caos por la falta de planificación y la debida aplicación de las normas.

Además de todo lo anterior, viene la gran irresponsabilidad de cerrar las calles, casi siempre por personas que no tienen la menor consideración con terceros.

I. – Para poder entender mejor la magnitud del problema que nos ocupa, debemos empezar por analizar los costos de los perjuicios y tomar como costo promedio de: B/ 4.50 por hora el costo de las horas hombre, ya que existen todo tipo de perjudicados: obreros, funcionarios públicos y privados, profesionales, ejecutivos, para poder conocer los perjuicios económicos que se producen con estos cierres. En este costo promedio, no se incluyen los efectos negativos que tienen el comercio, ni el costo de combustible, como lo analiza la Cámara de Comercio e Industrias.

A. – Para poder brindarle a la comunidad los análisis que les presentaré a continuación, he utilizado información científica en aforos recientes:

• En la carretera Transístmica: Sector de la Universidad y el Artes y Oficios, circulan 4,000 vehículos por hora, sin contar los buses, lo que arroja una movilización de 16,000 personas por hora en ambas direcciones, el perjuicio económico es de B/ 288.000.00 en cuatro horas.

• En la avenida de Los Mártires: Instituto Nacional, 3,500 vehículos por hora, movilización 14,000 personas, el perjuicio económico es de B/ 252.000.00.

• Vía Israel: Área de las escuelas públicas, 3,000 vehículos por hora, movilización 12,000 personas, perjuicio económico, B/ 216,000.00.

• Cuatro Altos ingreso a la Zona Libre: No tengo los aforos recientes pero los perjuicios deben ser altísimos. Empresarios, empleados de la Zona Libre, comerciantes nacionales y extranjeros que viajan a hacer sus compras, así como los equipos que transportan combustible.

B. – ¿Cómo se puede mejorar el problema bajo un punto de vista muy personal?:

• La reubicación de los centros educativos a lugares más cercanos al origen y destino de los estudiantes.

• Que el Gobierno venda todas las propiedades donde están ubicadas las actuales instalaciones.

• Con el producto de estas ventas, construir mejores escuelas, mejor dotadas con computadoras, gimnasios, auditóriums, laboratorios, bibliotecas, áreas deportivas, etc.

C. – Estimados del producto de estas ventas:

• Universidad de Panamá y Artes y Oficios. 573.179 m.2 @ B/ 750.00 m.2. = B/ 430.000.000.00. Sugiero que se le venda a la CSS para sus ampliaciones y que solamente se quede la Facultad de Medicina.

• Escuelas en la Vía Israel: 123.850 m.2. @ B/ 1,000.00 m.2 = B/ 123,000.000.00. Con esos fondos se pueden construir 10 escuelas de 12 millones de balboas cada una.

• Se ahorra tiempo en transporte y se consigan mejores facilidades que las actuales.

La otra sugerencia mejoraría la vialidad y se evitarían los consabidos cierres de las calles:

II. – Construir viaductos o puentes de acceso rápido de seis (6) carriles:

• En el sector de la Boyd – Roosevelt iniciando a la altura de la Martín Sosa hasta el Puente de la Cervecería. Cruce con la Tumba Muerto.

• Longitud 1,173. M. L con un costo de treinta millones por kilómetro, costo aproximado B/ 35,200.000.

• En el sector de la Avenida de Los Mártires : Iniciando desde el Palacio Legislativo hasta El Chorrillo.

• Longitud 1,326. M.L, con un costo por igual por kilómetro que el anterior costo aproximado B/ 40,000.000.00.

•Esta vialidad además de evitar el cierre en este sector, traería otros beneficios, conexión directa con el Puente de Las Américas, ahorrándose el túnel que se pretende unir con la Cinta Costera.

• Evitar los cruces a la izquierda a todas las calles de Santa Ana, que convergen a la Avenida de los Mártires.

<>

Este artículo se publicó el  23  de abril de 2010 en el diario  El Panamá América a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

El grave problema de la circulación vial

La opinión de…..

.

JUAN RAMÓN MORALES

En los años 50 alcanzamos el millón, fue notorio el comentario de que tras 50 años republicanos, apenas alcanzábamos dicha cifra poblacional.

El próximo mayo observaremos que en la última década el istmo de Panamá tendrá sobre el Censo anterior 750 mil habitantes, según estimaciones. Evidentemente siempre el primer millón es difícil de alcanzar. Superada esta, los siguientes millones crecerán a velocidad inusitada.

Se estima que en mayo próximo alcanzaremos los 3.5 millones, de allí que al término de la próxima década es fácil colegir que seremos 4.5 millones, es decir habremos crecido un millón de habitantes. Creceremos en diez, lo que antes en cincuenta.

Cabe preguntar ¿cómo serán nuestras vías públicas con ese crecimiento poblacional y desde luego también de la cantidad de vehículos que se agregan día tras día a las vías públicas por centenares?

Viniendo de Tocumen hacia la ciudad solo existen dos vías y en estas se vuelcan miles de vehículos que salen de todas las barriadas construidas y que se construirán en el curso de los próximos diez años.

Hace años escribí un artículo en donde me refería a los bolsones territoriales que descargaban bien, en vía Tocumen o bien a la vía Juan Díaz.

Hoy la circulación vial es un caos, ¿qué tendremos al término de los próximos diez años?

Es urgente que la urbanizaciones existentes desde San Antonio hasta San Miguelito, sean interconectadas con dos nuevas vías paralelas a la vía Tocumen, pero estas vías al llegar a San Miguelito deberán tener una salida que no se convierta en un embudo, aún cuando la solución sea salir con un paso vehicular elevado, al costo que sea.

Es urgente que esa medida se inicie desde ya porque ni el Metro ni el Metrobús ni la ampliación de corredores podrán detener el caos que se nos viene. Autos particulares no disminuirán.

De igual modo, existe una vía que se inicia en Chanis y que debe llegar hasta Tocumen, que está interrumpida y es urgente continuarla.  La ampliación del Corredor Sur evidencia vientos mejores.   En lo relativo a la compra de los corredores por el Estado el presidente de la República anunció que el peaje será igual pero un solo pago, lo cual veo positivo, sin embargo, habría que ver como funcionará el peaje de un solo pago, cuando en las diferentes distancias hay diferente costo.

¿Habrá un peaje único?, la pregunta mueve a explicaciones.

El paso ha sido bueno y la primera medida debe ser eliminar la caseta de un solo carril, que ocasiona los tranques y que el pago se haga en un puesto de casetas múltiples. Así son las cosas.

<>

Este artículo se publicó el 19 de abril de 2010 en el diario La Estrella de Panamá, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

Conduciendo a discreción, sin vigilancia ni control

La opinión de…..

.

Leandro Ferreira Béliz


Desde hace ya algún tiempo, es notoria la escasez de agentes de la Policía de Tránsito en las calles y avenidas de la ciudad, dando la sensación de que se ha dejado el tráfico de automóviles a discreción de sus respectivos conductores, situación que implica un gran riesgo, sobre todo porque vivimos en una sociedad donde cada vez se respetan menos las leyes e impera el vergonzoso “juega vivo”, que tristemente nos caracteriza.

Pensé que con el incentivo otorgado por el Gobierno a la Policía Nacional, consistente en un incremento de salario sin precedentes a todos sus miembros, la labor de esa entidad mejoraría para beneficio de la comunidad, pero en el caso del tránsito, esa idea rápidamente ha quedado descartada.

Desconozco las razones de la casi desaparición de los policías de tránsito, pero lo cierto es que ese vacío se nota, y no lo pueden llenar los inspectores de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, que aún no son respetados como tales.

Lo que hay en las arterias capitalinas, es un verdadero caos. El panorama es variado, e incluye: conductores que criminalmente ignoran la luz roja de los semáforos, automóviles que circulan sin la respectiva placa, excesiva velocidad, ruidos innecesarios e insoportables, malas condiciones mecánicas, uso de los hombros para transitar, etc…

El otro día me tomé el trabajo de contar las infracciones graves que, lamentablemente y sin poder hacer algo, presencié en uno de mis largos y penosos recorridos que rutinariamente hago desde las afueras de la urbe hasta mi centro laboral, y la verdad quedé sorprendido.   Más de una veintena de descaradas transgresiones al reglamento de tránsito fueron cometidas con total impunidad para los infractores.  Algunas de ellas fueron verdaderos atentados contra la vida del prójimo, lo que refleja la crítica situación de pérdida de valores entre la población.

Definitivamente que urge desarrollar programas obligatorios de educación vial para toda la ciudadanía, sean peatones o conductores habituales.   Por ello, recibimos con agrado las iniciativas que se están estudiando para poner este proyecto en marcha a la mayor brevedad. Sin embargo, mientras se educa la población, es necesario detectar y sancionar a los que hoy hacen mal uso de nuestras vías, y qué mejor manera que a través de la adecuada vigilancia policial.

Con relación a la vigilancia, considero imprescindible variar los métodos correspondientes para hacerlos más efectivos. Al respecto, leí hace poco que en Suecia, ante el incremento de infracciones cometidas por los taxistas, se iniciaron operativos donde los agentes viajaban en autos particulares, sorprendiendo in fraganti a los delincuentes del volante. Creo que con los controles apropiados, una modalidad similar puede ensayarse en Panamá, con éxito asegurado. Esto ayudará a persuadir a muchos que creen que pueden hacer lo que les venga en ganas cuando conducen, porque no hay autoridad a la vista.

De igual forma, las autoridades deben continuar con el proyecto de instalación de las cámaras de vigilancia en los semáforos, las cuales deben tener la capacidad de tomar fotografías a quienes no respetan las señales.

Definitivamente que es muy cierto aquello de que observando el comportamiento de los habitantes de una ciudad cuando conducen o caminan por las vías, se puede llegar a ciertas conclusiones sobre el nivel cultural de esa población. Tristemente en el caso nuestro, este análisis apunta hacia una casi que absoluta ausencia de normas básicas de elemental convivencia, que opaca el desarrollo que en otras áreas ha alcanzado el país.

Si realmente deseamos que a la ciudad de Panamá se le reconozca internacionalmente como un lugar donde es posible vivir con calidad, empecemos por poner orden en cosas que son básicas y saltan a la vista, como lo es nuestra conducta al frente de un volante.

<>

Este artículo se publicó el  17  de abril de 2010 en el diario La Prensa, a quienes damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que les corresponde.

¿Semaforización o ampliación?

La opinión de….

.

JORGE GAMBOA AROSEMENA

22 millones están facturando por la semaforización de las principales intersecciones de las vías capitalinas. El beneficio es poco, existiendo la percepción de que en muchos casos estos semáforos hasta empeoran la situación.

El gobierno anterior, como el actual, parecen más inclinados a gastar fondos públicos que a realizar un sensato estudio de nuestros problemas y luego hacer las inversiones.

Podemos tener algún indicio de por qué actúan así si dejamos la ingenuidad a un lado. Podemos encontrar la respuesta a esta conducta en la intención de gastar fondos públicos para que algunos amigotes, cercanos al poder, tengan la oportunidad de ganarse comisiones o que testaferros obtengan contratos que los harán gozar de ganancias, aunque tal vez legales en un sistema a imagen y semejanza de los oportunistas, inmorales en cualquier sistema.

Desde los años 70, a excepción de la Avenida Balboa y la construcción de los corredores, no se hacen ni se amplían calles desde San Miguelito hacia el centro de la ciudad y en ese lapso el parque de automóviles se ha hecho varias decenas de veces superior. La pregunta es: ¿cómo pretendemos que no haya tranques si los vehículos no caben en la red vial capitalina?

Urge ampliar las vías principales: Vía España, vía José A. Arango, Transístmica, Tumba Muerto, Domingo Díaz, los corredores y sus entronques a las vías y los respectivos pasos a desnivel.

Mientras Panamá amplía el Canal para que las navieras del mundo puedan hacer plata más rápidamente, el millón y tanto de panameños que vivimos en la capital tenemos que seguir por mucho tiempo atascados en nuestras vías y hasta con tranques pagados onerosamente en los corredores, porque aunque anunciada su nacionalización, total o parcialmente, ya dijeron los gobernantes del nada cambia que se seguirá pagando.

La paradoja es que elementos allegados a los círculos de poder, aunque tengan carros de 50 a cien mil balboas, se trancan igual que el panameño común que va en los buses o que con sacrificio tiene su modesto vehículo.

¿Cómo es posible que no se sepa vivir en esta ciudad hostil y que los allegados al poder, junto a los gobernantes, que se atascan todos los días, no hayan generado iniciativas para hacer más vivible esta ciudad en aspectos de vialidad?

La ampliación del Canal y el mantener nuestras vías sin ampliación es caer en “claridad de la calle y oscuridad de la casa” y no es que se tenga que parar la ampliación del Canal, sino hacerla en etapas que llegue hasta el 2020 y así paralelamente ampliar nuestras vías con el presupuesto canalero diferido a usarse a futuro.

<>

Este artículo se publicó el 9 de abril de 2010 en el diario El Siglo, a quien damos, lo mismo que al autor, todo el crédito que le corresponde.